BUG CHASERS Y GIFT GIVERS

 Esta vez les voy a hablar de un tema que yo desconocía que existiera y que me gustaría compartirles, para que también lo conozcan.

¿Alguna vez han escuchado el término ‘Bug Chaser‘? ¿Y qué tal ‘Gift Giver‘?

Hace unos días mientras navegaba por internet y me encontré con que ellos existen dentro de lo que se considera una subcultura hardcore del ambiente gay. 

Pues resulta que los bug chasers son personas que gustan y buscan tener relaciones sexuales sin protección (bareback) con aquellos quienes tienen VIH positivo, con el objetivo principal y deliberado de infectarse del virus.

 

Los gift givers son aquellos portadores del virus de VIH quienes están dispuestos a ‘donar su virus’ a quien desee recibirlo (en este contexto, a un bug chaser).

Esta práctica inició a ponerse de moda en los años 90 cuando una agrupación gay fetichista buscaba deliberadamente infectarse del virus. De este modo se crearon las ‘bug parties’, fiestas en las que se reunían grupos de alrededor de 20 personas, entre ellas una o dos personas VIH positivas que sólo el o los anfitriones de la fiesta los identificaban, en tanto que los demás invitados sabían que había gift givers entre ellos pero no tenían idea de quienes eran, dando un sentido de ‘ruleta rusa’ al momento de tener sexo entre ellos.

En general, el virus se considera entre ellos ‘un regalo’que merece ser dado y recibido (de ahí el nombre de los gift givers), una experiencia única que merece ser vivida, pero aún con ello existen varias las razones por las cuales un bug chaser busca infectarse del virus de VIH, entre las que se cuentan:

  • La excitación: Hay a quienes les resulta erótico ser infectados o la mera probabilidad de serlo, lo cual resultaría muy parecido a una parafilia.
  • El sentido de pertenencia: Consideran que es adecuado para ellos pertenecer a una comunidad , dado que han sido rechazados por la sociedad o por su imposibilidad de encajar con la misma. Incluso son personas que se sienten solas y ven esto como una solución alternativa para ello.
  • El fortalecer una relación: Personas que son VIH negativo que tienen una relación sentimental con una persona con VIH positivo y ya no desean seguir cuidándose. También por  afianzar la relación para evitar que ésta termine por motivo de los cuidados que implica evitar el contagio.
  • El sentido de inevitabilidad: Aquellos que creen firmemente que será inevitable que en algún momento dado se infecten de VIH y prefieren adquirirla voluntariamente en lugar de ser tomados por sorpresa y vivir en constante preocupación de infectarse.
  • La adrenalina: Personas que lo ven como un ‘deporte extremo’, teniendo relaciones sexuales sin protección porque la sensación de vértigo o el riesgo que implica para ellos les agrada. Incluso hay quienes consideran que el VIH no puede transmitirse por vía sexual y practican sexo bareback sin ningún temor.
  • La obtención de beneficios públicos: Quienes de alguna forma buscan la compasión del Estado o de instituciones de asistencia para obtener servicios médicos, los cuidados requeridos y también, incluso, la compañía, el hecho de saber que alguien se preocupa por ellos.

Este movimiento, por así llamarlo, ha sido objeto de estudios serios por parte de diversas instituciones e investigadores, que en su conjunto tratan de comprenderlo, documentarlo, explicarlo y en lo posible prevenir que el contagio por VIH salga del relativo control que se tiene sobre él; asimismo, se intenta comprender las razones sociales y psicológicas que mueven a los bug chasers para buscar,  obtener y vivir con ‘el regalo’. Se considera por quienes han analizado el tema que son personas que viven en una constante paranoia injustificada e incluso se les ha juzgado como con algún problema sociológico o psicológico que los mueva a ser bug chasers.

Cabe destacar que las motivaciones de los barebackers y los bug chasers que ejercen el sexo ‘a pelo’ son absolutamente distintas; mientras los primeros buscan meramente mayor placer en sus encuentros sexuales y en lo posible se esmeran en evitar enfermedades de transmisión sexual, los segundos lo hacen por la posibilidad y certeza de infección y lo hacen con gente que de antemano saben que tiene VIH.

Inclusive hay un documental hecho en 2003 llamado ‘The Gift’, realizado por Louise Hogarth, en el que se da un seguimiento a 2 personas que son partícipes de esta práctica, cuentan sus experiencias  y sus razones del porqué son bug chasers. El documental también muestra a gays de diferentes ámbitos opinando sobre el tema e incluso a un grupo de hombres ya más grandes de edad que cuentan cómo amigos y amantes han muerto por causa del VIH, los tratamientos que tienen qué llevar y una crítica a las campañas contra elVIH/SIDA. Si desean verlo, fácilmente se puede encontrar en YouTube, aunque dividido en partes y solamente en inglés (la primera parte del documental se las comparto al final del texto).

Aunque aún se desconocen datos a ciencia cierta de cuán popular es esta práctica en diversos países, incluido México, lo cierto es que existe y que de alguna forma u otra quienes están interesados de efectuarla, se contactan de diversas formas, sobre todo mediante foros y salas de chat específicas o mediante contacto directo.

Aunque considero que somos libres para hacer cuanto queramos con nuestros cuerpos y nuestra salud y se respeta las decisiones que puedan tomar quienes consideran que esta práctica les satisface, también creo que es mejor vivir y tener una vida sexual de una forma menos arriesgada y mayormente informada.

Si tienen dudas sobre cuestiones relacionadas al VIH, pueden leer muchísima literatura que hay sobre el tema, acudir con un especialista y acercarse con personas y asociaciones como
SI LO VIVO, que ofrecen para ustedes a través de SoyHomosensual y en su página web un medio de contacto directo y confidencial vía chat en el que pueden aclarar todas sus dudas con seguridad e información completamente fidedigna.Seguramente pueden ver su anuncio en la parte inferior derecha de la pantalla. Anímense e infórmense. 

Espero que el post les haya gustado, al menos para estar al tanto. Como les digo, yo desconocía esta información y he aprendido algo; no cabe duda que la diversidad se vive de maneras muy diferentes.

Saludos, abrazo de oso y toda la cosa y si tienen alguna sugerencia o comentario sobre esto o alguna otra cosa en la que pueda ayudarles, pueden escribir en el espacio destinado para ello al final del post o de manera directa a través de mis redes sociales. 

LA VEJEZ HACE RETORNAR A LOS GAYS AL ARMARIO

Armand de Fluvià, uno de los históricos activistas gays de España, considerado el primero en salir del armario públicamente, reflexiona desde sus 78 años sobre cómo la creación de un estereotipo homo coqueto, culto, consumista y, por supuesto joven, hace olvidar a los gays que“todos llegamos a viejos”.

Todos los activistas coinciden: los problemas de los mayores homosexuales han sido sistemáticamente postergados en la agenda reivindicativa. La lucha por los derechos tampoco escapa al culto a la juventud. “¿Quién ha oído hablar de gays viejos? ¿Quién ha leído algo del tema? Nadie”, lamenta Antonio Ruiz, presidente de la Asociación de Ex Presos Sociales, que nombra como uno de los principales problemas del colectivo su frecuente falta de adaptación a las residencias de ancianos y centros de día.

La vida de una lesbiana, un gay, un transexual o un bisexual (LGTB) mayor de 60 años difícilmente habrá sido un camino de rosas. El Estado y la Iglesia los reprimieron y persiguieron con saña durante el franquismo. La Ley de Vagos y Maleantes llevó a cientos de ellos a prisión. Llegada la democracia, el sida aguó la fiesta de la liberación sexual. Y aún hoy han de ver cómo los resabios del nacionalcatolicismo empapan el discurso sobre sexo y familia de parte de la derecha.

La vejez LGBT, un tema que debe hacernos reflexionar y solidarizarnos

La vejez LGBT, un tema que debe hacernos reflexionar y solidarizarnos

“Todos los viejos son heterosexuales”

¿Está recompensando la España actual el esfuerzo de estas primeras generaciones de homosexuales que han llegado a la vejez fuera del armario? La respuesta de activistas, asociaciones y mayores gays es un no rotundo. “La vejez está empujando a muchos a regresar al armario”, dice Antonio Ruiz.

Los motivos son variados, pero el principal es que las residencias y centros de día de mayores, públicos y privados, funcionan “bajo la premisa de que todos los viejos son heterosexuales”, en palabras de Josep Vila, sociólogo de la Fundació Enllaç. Y explica un caso elocuente: “Una de las ancianas de una pareja de lesbianas que vivía en una residencia sufrió un deterioro cognitivo. La otra mujer se vio en la tesitura de ni siquiera poder entrar a verla, porque legalmente no era nada”.

José Benito Eres, presidente del Grup dAmics Gais, Lesbianes, Transsexuals i Bisexuals denuncia además que “un alto porcentaje” de las residencias están gestionadas por la Iglesia, lo cual no contribuye a crear un clima de tolerancia. Antonio Ruiz señala que “son pocos los que van a residencias, con lo que están más expuestos a la soledad”. “Y los que van, suelen ocultar su sexualidad”, añade.

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Doble discriminación

Un 16,6% de la población total española, de unos 46 millones, es mayor de 65 años. Es imposible saber cuántos homosexuales hay en ese 16,6%, pero no lo es comprender que sus dificultades añadidas se extienden fuera de los muros de las residencias, creando una doble discriminación. La falta de descendencia de la mayoría, sumada a unas relaciones familiares frecuentemente difíciles, reduce el abanico de posibles cuidadores cuando la persona es dependiente.

Al no haber constancia oficial de sus relaciones la ley del matrimonio gay ha llegado tarde para ellos, pueden perder los derechos patrimoniales cuando muere su compañero.

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Integración

Pese al desinterés de la mayoría de asociaciones, desde 2005 existe un documento genérico de todos los colectivos que promueve una “estrategia política inclusiva con los ancianos LGTB”. La forma de concretarla no está clara. Las Administraciones optan por la transversalidad, en un planteamiento difícilmente rebatible en el plano teórico, porque pretende no crear espacios para gays, sino integrar y evitar guetos. Pero no es tan simple.

¿Qué hacer cuando son los propios colectivos homosexuales los que dicen sentir como ajenos los espacios que el Estado dedica al cuidado y al encuentro social de los mayores? La cuestión es espinosa. Al respecto, José Benito Eres pone voz a una opinión generalizada pero políticamente incorrecta que invita a la reflexión: es frecuente que a los gays no les guste el fútbol televisado, actividad que, junto al dominó, es parte sustancial de la rutina de miles de centros de día y hogares del jubilado.

Estados Unidos, Alemania, Suecia, Dinamarca, Holanda y Canadá son los países donde existen más proyectos orientados a homosexuales mayores, tanto públicos como privados, según los colectivos. Armand de Fluvià es abiertamente partidario de imitar a estos países: “Mientras haya discriminación, deben existir residencias para gays y lesbianas. En teoría no debería ser así, pero la práctica…”.

Los psiquiatras se suman a la abolición del DSM y el CIE y apoyan el modelo de rehabilitación en salud mental

Artículo publicado en INFOCOP ONLINE

Un amplio grupo de psiquiatras, liderados por el doctor S. Timimi, han enviado una petición formal al Colegio de Psiquiatras de Reino Unido en la que solicitan la abolición de los sistemas de clasificación diagnóstica, CIE y DSM. La petición se ha acompañado de una campaña de recogida de firmas en la plataforma Change.org, que, en el momento de redactar este artículo, contaba con el apoyo de más de 1.000 firmantes en tan sólo dos días tras su lanzamiento. En declaraciones a los medios, S. Timimi ha afirmado que: “El proyecto del DSM no se puede justificar, ni en sus principios teóricos ni en la práctica. Tiene que ser abandonado para que podamos encontrar formas más humanas y eficacesde responder a la angustia mental”.

En el comunicado, titulado “No más etiquetas diagnósticas” (No more psychiatric labels), realizan una revisión exhaustiva de los motivos y de la evidencia científica en la que sustentan esta posición, estableciendo las siguientes conclusiones:

  • Los diagnósticos psiquiátricos no son válidos.
  • El uso de los diagnósticos psiquiátricos aumenta la estigmatización.
  • La utilización de diagnósticos psiquiátricos no ayuda a la decisión sobre el tratamiento a elegir.
  • El pronóstico a largo plazo de los problemas de salud mental ha empeorado.
  • Estos sistemas imponen las creencias occidentales sobre los trastornos mentales en otras culturas.
  • Existen modelos alternativos, basados en la evidencia, para proporcionar una atención eficaz en salud mental.

El escrito, supone una declaración sin tapujos, de lo que estos psiquiatras consideran acerca del quehacer de su trabajo y del futuro de la salud mental.La psiquiatría se encuentra atrapada en un callejón sin salida”, aseguran en la introducción al texto. La recopilación de estudios científicos sobre epidemiología, las investigaciones transculturales y los ensayos clínicos de eficacia del tratamiento “ponen de relieve hasta qué punto los datos son inconsistentes con el modelo médico dominante, basado en diagnósticos, y considerado como el paradigma organizativo de la práctica clínica”. “El uso continuado de los sistemas de clasificación diagnóstica para la realización de la investigación, la formación, la evaluación y el tratamiento de las personas con problemas de salud mental es incompatible con un enfoque basado en la evidencia, capaz de mejorar los resultados”. Por tanto,“ha llegado el momento de facilitar que la teoría y la práctica en salud mental superen este estancamiento, eliminando los sistemas de clasificación diagnóstica CIE y DSM”.

En relación con la etiología de los trastornos mentales, el comunicado señala que “el fracaso de la investigación científica básica para revelar cualquier disfunción biológica específica o cualquier marcador fisiológico  o psicológico que sirva para identificar un determinado diagnóstico psiquiátrico es sobradamente reconocido”. “La única excepción importante a la falta de apoyo sobre la etiología de un diagnóstico es el trastorno por estrés postraumático, que atribuye los síntomas al resultado directo de un trauma”. Además, existe un amplio cuerpo de evidencia que vincula los episodios psiquiátricos, considerados como más graves, como las alucinaciones auditivas y la psicosis, a situaciones de trauma y abuso, incluyendo el abuso sexual, el físico y el racial, la pobreza, el abandono y el estigma”. Por este motivo, “es importante tratar de comprender las experiencias psicóticas dentro del contexto de la historia de vida de la persona. No hacerlo puede resultar perjudicial porque empaña y añade confusión acerca de los orígenes de las experiencias y conductas problemáticas, teniendo la posibilidad de ser entendidas”.

Los autores del texto se muestran preocupados ante la falta de validez de los sistemas de clasificación diagnóstica y manifiestan que  “el hecho de que la investigación científica básica no haya podido establecer ningún marcador biológico específico para ningún diagnóstico psiquiátrico, pone de manifiesto que los sistemas de clasificación actuales no comparten el mismo valor científico para pertenecer a las ciencias biológicas que el resto de la medicina”. Sin embargo, afirma el comunicado, “nuestra incapacidad para encontrar correlatos biológicos no debe ser vista como una debilidad. En lugar de empeñarnos en mantener un línea de investigación científica y clínicamente inútil, debemos entender este fracaso como una oportunidad para revisar el paradigma dominante en salud mental y desarrollar otro que se adapte mejor a la evidencia.

A este respecto, el documento recoge los estudios y meta-análisis que avalan la eficacia de determinadas intervenciones psicológicas, así como las investigaciones sobre el efecto placebo asociado a los psicofármacos, afirmando que el modelo biologicista en enfermedad mental está obsoleto. El desequilibrio bioquímico en el que se basa el tratamiento farmacológico en salud mental, “no se ha podido demostrar”, según señala.

Asimismo, detallan los graves perjuicios que puede suponer para las personas ser tratadas bajo la perspectiva biológica (la estigmatización, la falta de búsqueda de las verdaderas causas del problema, la confianza ciega en la medicación…), así como los riesgos y la falta de eficacia del tratamiento farmacológico, citando las investigaciones, incluso realizadas por la Organización Mundial de la Salud, que evidencian, al comparar transculturalmente poblaciones de personas con trastorno mental que no habían recibido ningún tratamiento farmacológico con personas con trastorno mental que sí lo habían recibido, que  “los pacientes con trastorno mental, fuera de EE.UU. y Europa, presentan unas tasas de recaída significativamente más bajas y son significativamente más propensos a alcanzar una plena recuperación y menor grado de deterioro a largo plazo, aunque la mayoría haya tenido un acceso limitado o nulo a medicación antipsicótica”.

“En resumen, parece que actualmente contamos con una evidencia sustancial que muestra que el diagnóstico en salud mental, como cualquier otro enfoque basado en la enfermedad, puede estar contribuyendo a empeorar el pronósticode las personas diagnosticadas, más que a mejorarlo”, señala el documento. “Por lo tanto, la única conclusión basada en la evidencia que se puede extraer es que los sistemas psiquiátricos diagnósticos formales, como el DSM y el CIE, deberían abolirse.

Como alternativa, el grupo de psiquiatras que ha elaborado el documento, propone la implantación de nuevos paradigmas, basados en la evidencia, “que pueden ser desarrollados e implementados fácilmente”, e instan a la colaboración y el debate conjunto con otros profesionales de la psicología, sociología, filosofía, medicina, etc. Concluyen su comunicado, enumerando los siguientes “buenos puntos de partida”, tanto en la búsqueda de factores causales como en la realización de la práctica clínica:

  • Etiología: las investigaciones sobre la estrecha asociación entre situaciones traumáticas, sobre todo, en la infancia y adolescencia, y trastornos mentales como la psicosis, dan cuenta de que los factores contextuales deben integrarse en la investigación.
  • Práctica Clínica: Si bien los resultados sobre la eficacia del tratamiento farmacológico no ha mejorado en 40 años de investigación, existen otras alternativas, “en áreas tan diversas como los servicios de psicoterapia, los servicios comunitarios en salud mental, abuso de sustancias e intervención con parejas”, que han incorporado el peso que juega la alianza terapéutica o el apoyo social en la eficacia de la intervención, mejorando la eficacia de las resultados. Determinados movimientos basados en un enfoque de “recuperación” o “rehabilitación”, en vez de en un modelo de enfermedad y de clasificación diagnóstica, así como los programas que defienden un modelo integrado de atención a la salud mental y física, “son buenos ejemplos de cómo la evidencia puede incorporarse para facilitar un cambio de la cultura institucional”.

En definitiva, el texto supone un reconocimiento formal de las aportaciones y de la eficacia de las intervenciones psicológicas, así como del paradigma biopsicosocial y del enfoque basado en la rehabilitación, que defiende esta rama de la ciencia. Lo insólito del documento, es que es un hito que esta afirmación esté siendo avalada por un grupo de psiquiatras, comprometidos con su profesión y preocupados por mejorar la atención que se presta en salud mental.

Jane Addams, la luchadora de la visibilidad lésbica que ganó el Nobel de la paz

Jane Addams (1860) fue la mayor de ocho hermanos, primogénita de una familia conservadora del Estado de Illinois, que tuvo claro desde muy temprana edad que su lugar era la academia universitaria y la reflexión científica.Tras lograr que su familia aceptara que estudiara en launiversidad, Jane Addams comenzaría su carrera como médico. Ésta, sin embargo, se vería interrumpida por una enfermedad congénita en la columna vertebral que la obligaría a estar en cama durante largos meses de convalecencia y que haría su vida, en algunos momentos, dramática. En ese mismo periodo de juventud sufre una profunda depresión como resultado de su delicado estado de salud y como consecuencia de la muerte de su padre y del terrible sentimiento de culpabilidad que le provoca el enfrentamiento entre ambos. Probablemente los dos acontecimientos estarían unidos. Viajó durante meses por Europa y, siguiendo sus propios deseos y desafiando las convenciones de la época, rechaza la vida doméstica y familiar en pro de una vida pública intelectual que pondría al servicio de los demás.

Es en este viaje por Europa cuando Jane descubre la Toynbee Hallde Londres,  un centro para personas desfavorecidas que encendería su interés por el trabajo social. Decide, junto a Ellen Starr, abrir por tanto un centro de las mismas características en Chicago, a la que llamarían Hull-House. La idea era establecerse en los distritos industriales de la ciudad y proporcionar cobertura en diversas áreas a la clase trabajadora de Chicago, que carecía de las garantías sociales mínimas: clases para niños y también para adultos, atención sanitaria gratuita para enfermos, una cocina pública, diferentes servicios culturales como una biblioteca, teatro y cine gratis y diversas labores asistenciales hicieron de Hull-House un icono de la cultura social de EE.UU. y un proyecto pionero del trabajo social aplicado.

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Jane Addams

Socióloga, reformista, feminista y escritora, a Jane Addams puede considerársela la madre delTrabajo Social aplicado y una mujer profundamente intelectual. Muy ligada a la Escuela de Chicago y a la institucionalización de la sociología como ciencia, las investigaciones y los avances que la estadounidense impulsó desde su reflexión y su labor asistenciales han sido fundamentales para el desarrollo de la academia occidental y también para el desarrollo legislativo de los Estados Unidos en materia de asistencia e inclusión social. Su contribución mediante una militancia directa y las diversas y numerosas publicaciones que hizo en el campo la relacionan estrechamente con elmovimiento sufragista de los años 20 y la convierten en una figura pública más que relevante. Fue una mujer muy comprometida con los desequilibrios de su tiempo y luchó durante su vida por losderechos de los sectores menos favorecidos, presionando a los sucesivos gobiernos a favor de reformas legislativas por los derechos de la clase trabajadora, la mujer y los niños.

En este sentido, también su vida personal, que llevo con naturalidad y dignidad, primero junto a Ellen Starr, después junto a Mary Rozet Smith durante los más de treinta años que duró su relación y que ellas definieron como matrimonio, fueron armas contra la injusticia y  la invisibilidad de las minorías sexuales o sociales. El papel de Addams por la normalización del lesbianismo en un tiempo no demasiado propicio para ello ha sido uno de los jaques más relevantes a la cultura heteronormativa por parte de un personaje femenino. Su profunda contribución a la sociedad en general provoca que los detalles de su vida personal queden en cierto modo en segundo plano, pero no por ello la hacen menos valorable, sino todo lo contrario. Su particular historia enriquece de forma muy loable lahistoria del lesbianismo social y cultural.

Jane Addams fue la primera mujer que ocupó la presidencia de la Conferencia Nacional de Asistencia Social, la primera mujer en recibir el título honorario de la Universidad de Yale, la primera presidenta del Congreso Nacional de Organizaciones Benéficas, la primera presidenta del Comité Administrativo de Escuelas y presidenta del Congreso Internacional de Mujeres de La Haya y miembro de la prestigiosa Escuela de Chicago, precursora de la sociología académica, entre otros cargos. Como podemos observar, Jane Addams  fue una mujer excepcional. En 1931 recibió el Nobel de la Paz, consagrándose como la segunda mujer en la historia que recibía dicho galardón.

Marc Serena: “Las ONG en África están dando la espalda a los homosexuales”

Imagen de la portada del libro 'Això no és africà!' (Ed. RBA). La fotografía es de la surafricana Zanele Muholi. Su obra es elogiada por la manera de retratar las relaciones entre las mujeres negras.

Imagen de la portada del libro ‘Això no és africà!’ (Ed. RBA). La fotografía es de la surafricana Zanele Muholi. Su obra es elogiada por la manera de retratar las relaciones entre las mujeres negras. (RBA / Zanele Muholi – Propias)

Los olvidados de los olvidados. Eso es lo que son los homosexuales enÁfrica. Vivir en el continente más pobre del planeta no es fácil para nadie, pero si a eso le sumamos que amas a personas de tu mismo sexo, tu vida puede convertirse en una pesadilla. Mandar un mensaje de amor o beber Baileys en el sitio y el momento equivocado puede suponerte una visita a la cárcel, pero puede ser peor. Podrías sufrir violaciones correctivas, como muchas lesbianas de Sudáfrica, o asesinado, como el activista ugandésDavid Kato.

La homofobia imperante hace que gays, lesbianas, transexuales o intersexuales se vean obligados a vivir en la marginalidad y el silencio. Ni siquiera parece que las ONG internacionales que trabajan en el continente reparen demasiado en ellos.

Sorprendido por el silencio mediático y la impunidad con la que se violaban sus derechos, el periodista catalán Marc Serena decidió en 2011 emprender un viaje de siete meses por el continente con el objetivo de darles voz. El resultado es Això no és africà! (Ed. RBA). Entre la crónica de viajes, el periodismo de investigación y la divulgación, el libro nos presenta a una serie de personajes tan variopintos como un cantante argelino de música rai que canta al amor entre hombres, una madre lesbiana casada con un gay en Ghana cuyo hijo resulta que también es homosexual, unas divertidas transexuales de Cabo Verde, o el primer imam en salir del armario en Sudáfrica. A través de sus relatos nos adentramos en un mundo escondido y, en ocasiones, desolador, pocas historias invitan a la esperanza. La edición en castellano del libro saldrá a la venta a partir de septiembre.

Al inicio del libro explica que en su viaje por Marruecos visitó la sede de Amnistía Internacional para pedir información sobre los homosexuales en el país. Su respuesta fue que ellos no trataban “esos temas”¿Es un caso aislado o se ha encontrado con otras organizaciones humanitarias que olvidan la protección a los homosexuales?
La agresión a los derechos humanos de los homosexuales es la más sistemática y a la vez la más silenciada que existe. La situación es muy grave en muchos países, y las grandes organizaciones le están dando la espalda. Amnistía Internacional está haciendo mucho y buen trabajo, pero como trabaja con todas las agresiones a los derechos humanos que ocurren en el mundo hay algunas que toca mejor que otras. Un ejemplo, ahora han publicado un extenso informe sobre Iraq: Diez años de abusos. En este informe tan completo sólo hay una mención a la homosexualidad, y en Iraq se sabe que han sufrido torturas, violaciones, penas de muerte…

¿Y cuál cree que es el motivo?
La pregunta que habitualmente me hacen y que yo no tengo respuesta es por qué nadie había escrito un libro como el mío antes. No lo sé. No hay ningún libro en el mundo a excepción del mío que refleje de forma panorámica esta situación, que es un tema de debate muy fuerte en el continente. En el África de hoy la gente que lo pasa peor son los gays y las lesbianas. Las ONG miran hacia otro lado y nosotros, que siempre hablamos de lo mucho que queremos ayudar a África, pasamos del tema. ¡Hay gente en la cárcel simplemente por haber enviado un mensaje de amor!

¿Hay un debate público en África sobre la homosexualidad?
En África es un tema muy pasional. Hay países en los que hay mucho debate, como en Uganda, que está debatiendo una ley que aprobaría la pena de muerte para los homosexuales. También hay muchos medios de comunicación que han descubierto que el tema les hace vender muchos ejemplares. Han llegado a señalar a homosexuales que después han sido asesinados. En cambio, hay países como Mauritania en los que es un tema del que no se habla ni hay asociaciones. También es verdad que hay muchos gays que no tienen ganas de que la homosexualidad se convierta en un tema de debate público ya que en sus países se castiga con la pena de muerte. En realidad no es que haya un debate, es que una parte está pasando una apisonadora sobre la otra y niega que la homosexualidad sea una cosa africana. En África mi libro no se podría vender porque dirían que estoy diciendo una mentira, ¡Que estoy intentando homosexualizar a los africanos!

¿Cuándo nace la homofobia en África? En el libro explica que no siempre había sido así, que en el pasado hubo tribus africanas en las que la homosexualidad era aceptada, pero que ahora se identifica la homosexualidad como una cosa importada de Occidente.
En Marruecos, la homosexualidad está prohibida desde los años sesenta, cuando hasta entonces el norte de África había sido un refugio para occidentales porque era un sitio de libertad sexual. Lo que ha hecho mucho daño han sido las leyes hechas por los colonizadores. Del mismo modo que las fronteras africanas están hechas con tiralíneas desde Berlín, lo mismo pasó con las leyes. Y la paradoja es que ahora se dice que hay que perseguir la homosexualidad porque es algo que no es africano, cuando las leyes homófobas fueron escritas por occidentales. También hay muchos gobiernos corruptos que han descubierto que este tema es una potente cortina de humo, que despista a la gente. Mientras, hay gente muriendo o en la cárcel. Hay casos increíbles como el de un juicio en Camerún en el que el hecho de que un chico bebiera Baileys fue usado como prueba para acusarle de homosexual. Es devastador. No entiendo cómo nos ha pasado tan desapercibido.

¿Cómo afecta esto a la propagación del VIH?
El 70% de los enfermos de sida están en África, y hay muchos gobiernos que todavía bloquean la entrada de lubricantes a sus países pese a aceptar los preservativos. Consideran que el lubricante fomenta conductas que no son africanas. Esto obliga a la gente a usar otras cosas, como la mantequilla, que favorece la rotura de los condones. Quizás la dificultad radique en que negar la diversidad sexual no es un problema de dinero, si no de mentalidad. En Senegal, por ejemplo, hay asociaciones de lucha contra el sida que son homófobas y dicen que la culpa de la enfermedad la tienen los gays.

¿Cómo te pusiste en contacto con tus protagonistas del libro?
Se necesita mucho tiempo y mucho trabajo. Internet es peligroso, porque si me escribo con alguien para follar o simplemente para hablar, esa persona me podría denunciar a la policía o extorsionar. En algunos países hay asociaciones, muchas clandestinas. Pero ha habido ocasiones en las que ha sido muy difícil, como en Marruecos. Parece mentira que vivamos tan cerca. Estuve tres o cuatro semanas para encontrar una historia. Preguntas a la gente que lucha contra el VIH y te dicen que no saben nada, que no conocen a nadie.

Me sorprende mucho esa hipocresía social cuando en esos países muchos de los primeros contactos sexuales son entre hombres.
Sí. Es muy difícil generalizar, pero en muchos países del norte de África se considera que si hay sexo anal, sólo el pasivo es el gay. Hay países en los que hay mucho contacto físico, se dan la mano, se dan besos… Incluso hay sexo por amistad porque es muy difícil hacerlo con mujeres hasta que no te casas. En realidad África es muy plural y muchas de las etiquetas que nosotros tenemos no nos sirven para hablar de la complejidad de su identidad sexual. Hay leyendas africanas que dicen que si vas a un árbol y das diez vueltas te conviertes en mujer, hay muchos rituales de cruce de sexos… En ganda, una de las lenguas que se habla en Uganda, hay palabras para decir transexual masculino o femenino. En Sudáfrica hay las lesbianman, que es un concepto muy de allí y son hombres lesbianas.

¿Sigue en contacto con sus protagonistas?
Sí, ahora les tengo que enviar el libro, aunque hay algunos que no saben leer. Les va bien.

Muchos medios de comunicación africanos que han descubierto que el tema les hace vender muchos ejemplares, afirma Marc Serena

“Muchos medios de comunicación africanos que han descubierto que el tema les hace vender muchos ejemplares”, afirma Marc Serena (RBA – Propias)

Este podría ser el primer beso documentado entre dos hombres de la historia. Hallado en una tumba egipcia del año 4.000 antes de Cristo

Este podría ser el primer beso documentado entre dos hombres de la historia. Hallado en una tumba egipcia del año 4.000 antes de Cristo (RBA – Propias)

Alice Nkomo es la primera mujer abogada del Camerún

Alice Nkomo es la primera mujer abogada del Camerún. Cuando estaba a punto de jubilarse decidió dedicarse a defender, de manera altruista, las que considera las personas más vulnerables de su país: los gays (RBA – Propias)

El autor del libro 'Això no és africà!' , Marc Serena

El autor del libro ‘Això no és africà!’ (ed.RBA), Marc Serena (aixonoesafrica.tumblr.co – Propias)

La construcción social de la desigualdad a través del amor romántico

Publicado en haikita.blogspot.com por Coral Herrera Gómez

El amor es una construcción social y cultural que nos presenta unos modelos a seguir. Esos modelos están basados en la pareja heterosexual, porque es en ella donde se domestican las ansias de libertad, los miedos, el deseo, donde todo se doma, se somete, se define y se clasifica. La estabilidad conyugal nos otorga calma, nos da seguridad, nos pone la vida más fácil.

La soltería esta penada socialmente y sale mucho más cara que vivir en pareja: se considera que alguien es “raro” o que no ha tenido suerte en la vida si no se casa. Es más barato juntarse de dos en dos, la pareja desgrava a Hacienda, hace frente al desempleo y los momentos duros formando un equipo frente al mundo. Los tríos que existen no suelen reunir a las tres familias a cenar los domingos, porque está muy mal visto en la sociedad que un tercero aparezca y rompa la dualidad sagrada en la que vivimos.

Casi toda la estructura capitalista gira en torno a la pareja heterosexual en edad reproductiva; todo se sostiene a partir de ella. La cultura mitifica e idealiza a la pareja feliz, y vende historias de amor para ser consumidas. Las parejas felices llenan los centros comerciales, sostienen la industria inmobiliaria, viven en la industria del entretenimiento: todo el consumo pasa por estas parejas, que a lo largo de su vida compran niditos de amor, coches, joyas y flores, muebles para la casa, ropita y accesorios de bebé, etc.

La construcción del amor romántico, como vimos, mitifica la construcción social del amor romántico, ofreciendonos historias de amor heterosexual y monogámico e invisibilizando la multitud de historias de amores diversos que se dan en la cotidianidad, en los márgenes del sistema.

Por eso la sociedad ha de cambiar la cultura, y la cultura ha de cambiar la sociedad, para que podamos crear un mundo más libre y diverso en afectos. Ahora mismo seguimos atrapados en unas estructuras basadas en binomios y etiquetas que reducen nuestro erotismo, que constriñen nuestro deseo, que imponen unas metas difíciles de cumplir.

A través de la cultura idealizamos este modelo de familia feliz formada por un papá, una mamá y unos hijos, porque nos lo ofrecen sublimado, mitificado como el colmo de la armonía, la felicidad y la paz. A pesar de las decepciones, son muchos los que se resignan al matrimonio como algo necesario, porque sirve para demostrar que uno ha tenido éxito reproductivo en la vida y para acallar rumores. Sirve también para mitigar la sofocante sensación de soledad de la ciudadanía individualista, para tener compañía en el camino de la vida, para integrarse con normalidad en la masa de gente anónima.

Asi pues, el amor romántico puede subvertir el orden patriarcal cuando se desvía de los modelos tradicionales, o puede ser un mecanismo de control social por el cual las gentes que se ven seducidas por la belleza del amor romántico reproducen patrones socialmente aceptados.

Si no, que nos lo digan a las mujeres: llevamos siglos soñando con príncipes azules y siendo educadas para ser amadas. Idealizamos en mucha mayor medida en amor romántico porque nos promete un mundo mejor. En este proceso de seducción romántica se unen la cultura, el poder mediático, el poder económico y el poder político; todo el mundo apoya esta utopía amorosa.

Por eso no debemos olvidar que lo que hacemos en la cama (o en un parque público) tiene consecuencias en la estructura social. De ahí el famoso lema: “lo personal es político”.

Algunos hombres y mujeres luchan por liberarse de la opresión y del modelo amo-esclavo con el que nos hemos venido relacionando hasta ahora. Las mujeres se rebelan a la tradición masoquista del aguante, los hombres ya no quieren madres que los controlen, sino compañeras de vida con las que compartir.

Muchos otros se rebelan a los cambios, se aferran a sus privilegios de género, o emplean la violencia para frenar el igualitarismo, pero los cambios son imparables y las luchas ya son globales.

Lentamente se está abriendo el campo amoroso a los gays y las lesbianas, que ahora pueden casarse en algunos países. Más allá de la normativización de la homosexualidad hay toda una diversidad de gente raraque crea mundos amorosos alternativos, que prueba otras formas de quererse, que busca romper ciertos límites, que inventa nuevas estructuras en las que construir una sociedad más amorosa y rica en matices.

Solo luchando contra las idealizaciones mitificadas de nuestra cultura, deshaciéndonos del miedo al qué dirán, jugando con los roles y las palabras, rompiendo techos y muros creados para oprimir el deseo y controlar el amor, lograremos crear una sociedad más justa, más igualitaria y más diversa. La lucha por los derechos de las mujeres empieza en las casas y en las camas, y después sale a las calles.

No me cabe duda de que mejorando nuestras relaciones sexuales y afectivas seríamos más felices, y ello podría transformar nuestra cultura y nuestra forma de organizarnos política y económicamente.

Encontraríamos, seguro, sistemas mucho más justos, no basados en la explotación de una mayoría por parte de otro grupo, como sucede con el patriarcado y el capitalismo. Por eso es importante entender, creo, porqué amamos así, porque vivimos en parejas, porque sufrimos tanto, porqué es tan complicado tener una relación hermosa y duradera. Entender por qué la gente enloquece de amor, porqué son capaces de cualquier cosa por amor (separarse de su anterior pareja, cambiar de país, de trabajo, de vida. Y entender también porqué la gente invierte tanto dinero, recursos, tiempo y energía en alcanzar la utopía amorosa de la felicidad eterna.

Mientras soñamos despiertos, el mundo necesita cambios urgentes. Para que haya un cambio real, las gentes han de abandonar sus paraísos individualistas basados en conseguir una pareja perfecta, y extender sus redes de afecto. Solo sobre la base de la solidaridad, la ayuda mutua, el cariño a la comunidad, podremos mejorar nuestro mundo.

La cultura ha de abrir sus horizontes y mostrarnos otras realidades amorosas hasta ahora invisibilizadas o marginadas. Es importante dejar atrás ciertos mitos basados en la diferencia y la complementariedad que solo promueven una dependencia mutua entre hombres y mujeres, y unas relaciones basadas en una pobreza conceptual que excluye completamente la diversidad de nuestro mundo.

Hay que rebelarse ante la tiranía de las etiquetas que nos discriminan, y a la represión de los sentimientos. Dejar atrás los mitos ancestrales, desmontar la nueva religión romántica que invade las pantallas y los anhelos de la gente, y crear un mundo con redes de afecto más extensas y diversas, construir lazos de solidaridad y ayuda mutua, organizarnos políticamente para cambiar unas estructuras que ya no sirven.

De la cama a la calle, urge un cambio social, político, económico y cultural.

CÁSCARA AMARGA: Nigeria aprueba ley que criminaliza el matrimonio gay con 14 años de prisión

El Senado nigeriano ha dado luz verde a una ley que penaliza con hasta 14 años de cárcel las celebraciones de pretendidos matrimonios homosexuales, evidentemente no legalizados en el estado africano. El Parlamento aún debe aprobar definitivamente esta norma para que pueda entrar en vigor.

Nigeria sigue endureciendo la legislación antiLGTB. Los contrayentes podrían enfrentarse a penas de hasta 14 años de cárcel y, además, también se contempla que los testigos a estas ceremonias simbólicas puedan ser condenados a 10 años.

Hasta esta nueva ley, el matrimonio entre personas del mismo sexo estaba penado con 5 años de privación de libertad, por lo que las nuevas condenas se verían incrementadas hasta en 9 años más.

La mayor parte de la población nigeriana, cuya mitad es cristiana y la otra mitad profesa el islam, es muy reaccionaria frente a las reivindicaciones del colectivo LGTB y considera que la homosexualidad es un grave pecado, por lo que la homofobia está muy extendida en el país.

Hace poco más de un mes, el gobierno del Reino Unido anunció que recortaría las ayudas económicasde los países que promovieran la persecución de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales. Sin embargo, parece que esto no ha sido un obstáculo para que los políticos nigerianos sigan con sus políticas atentatorias contra los Derechos Humanos.

Una niña de 10 años se ha suicidado en Estados Unidos tras ser acosada durante años

Ashlynn Conner, una niña de 10 años de Illinois, ha sido hallada muerta por su hermana de 14 años tras ser acosada durante años por tener un comportamiento socialmente masculino. Conner se suicidó colgándose dentro de un armario de la vivienda en la que vivía. La abuela de la joven ha expresado que el acoso se intensificó tras cortarse el pelo muy corto y comenzar a jugar en la liga de fútbol juvenil.

Ashlynn Conner, una niña de 10 años de la región estadounidense de Ridge Farm, en Illinois, se suicidó el pasado viernes 11 de noviembre tras el acoso que ha sufrido durante años por tener unos gustos considerados por la sociedad como masculinos.

La prensa norteamericana, que ha entrevistado a miembros de la familia de la niña, ha denunciado públicamente que la joven llevaba soportando desde una edad muy temprana numerosos insultos y burlas por su afición a los deportes o por su comportamiento masculino.

La madre de Ashlynn, Stacy Conner, ha dado a conocer que un día antes de que la niña llevase a cabo su suicidio, la joven intentó convencer a sus padres de la posibilidad de dejar de asistir al colegio, recibiendo clases en su domicilio, tras quejarse por las burlas que había sufrido durante dicho día (“marimacho” y “machona”, entre otras).

Lory Hackney, la abuela de la niña, ha expresado que Ashlynn comenzó a ser acosada a los 7 años, momento en el que decidió, dada su afición a los deportes, comenzar a jugar en la liga de fútbol juvenil de la región, además de cortarse el pelo muy corto, dos aspectos que conllevaron numerosos insultos y burlas que años después han provocado su muerte.

El cuerpo sin vida de la joven fue hallado por su hermana de 14 años, Michaila Baldwin, quien tras no ver durante horas a Ashlynn y notar que no respondía a lo que se le preguntaba, comenzó a buscarla por la casa, hallándola sin vida colgada dentro de un armario de la vivienda.

Pat Hartshorn, el sheriff de la localidad estadounidense, ha expresado a la prensa que pese al acoso que sufrió la joven aún no se han encontrado motivos suficientes que estén penados por las leyes de la región para acusar a sus acosadores por incitar al suicidio a la misma.

 

Gana en Túnez el partido que prometió no castigar la homosexualidad

En los primeros comicios libres tunecinos ha vencido el movimiento An Nahda, un partido que aboga por no penar la condición sexual de sus ciudadanos

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25/10/2011 – Jordi San Ildefonso El movimiento islamista An Nahda ha vencido en las elecciones a la Asamblea constituyente en Túnez, las primeras elecciones libres en este país que vio cómo en enero su dirigente, y dictador, Ben Alí huía del país tras semanas de protestas de sus ciudadanos.

En una entrevista antes de los comicios, un dirigente del movimiento Nahda, Riad Chaibi, afirmaba que no tenía intención de castigar la homosexualidad como se hace en otros países árabes, para él “los homosexuales son una realidad y tienen derecho a existir, aunque hay un problema de dignidad, pues la sociedad los ve como desvalorizados”.

Pese a que los resultados comunicados no son oficiales ya que han sido proporcionados por los partidos y cabe esperar al martes para los resultados definitivos, lo cierto es que son datos de sondeos a pie de urna que se acercarían a una realidad en la que An Nahda habría conseguido el 40% de los votos de los tunecinos.

Un paso más para que los países árabes vayan adoptando medidas igualitarias con las lesbianas, gais, bisexuales y transexuales.

El género multiplicado

Se acaba de editar Voces polifónicas. Itinerarios de los géneros y las sexualidades (Ediciones Godot), un libro que recoge las investigaciones desde diversas disciplinas de las ciencias sociales de nueve mujeres académicas y activistas que bajo el gran paraguas de la teoría feminista bucean en las múltiples posibilidades de la teoría de género para intervenir desde sus escritos inacabados –la dinámica del contexto político y de las mismas investigaciones impide poner un punto final– en las demandas sociales y los nuevos interrogantes que éstas abren. Identidades, familias, medios, la lucha por el derecho al aborto son algunos de los temas que quedan planteados en el libro tanto como están planteados en la sociedad.

 Por Flor Monfort

Voces polifónicas. Itinerarios de los géneros y las sexualidades (Ediciones Godot) es un libro que no podría haber sido escrito hace dos años. En 2009 las autoras de los trabajos que recoge la compilación de la socióloga María Alicia Gutiérrez empezaban a reunirse para compartir sus investigaciones, pero pronto se aceleraron los debates que permitieron la sanción de la ley 26.618, el proyecto de ley de despenalización del aborto volvió a tener carácter parlamentario y el desarrollo de una ley de identidad de género creció al ritmo de los matrimonios de gays y lesbianas, hecho que abrió el juego de la reflexión sobre las familias diversas. De manera que aquellas aproximaciones teóricas estuvieron acompañadas de un contexto político particular, contexto que acompañó los dos años del proyecto y que atraviesa el contenido del libro con el pulso del enorme desarrollo teórico que tuvieron en las últimas dos décadas la irrupción de múltiples posibilidades de encarar el género, con identidades diversas, y nuevas maneras de vivir el cuerpo que abrieron el juego a miles de preguntas sobre el sistema binario hombre-mujer y las demandas concretas de los colectivos lgbtti.

Recortando esa multiplicidad de voces al campo de las mujeres, el libro es el resultado de un proyecto de investigación UBACyT y resume un trabajo coral con perfil académico pero con la intención de abrir el juego y plantear un recorrido con distintas interacciones. Reúne una serie de nueve artículos que en primer lugar dan cuenta del recorrido de la noción de género desde que fue instalada por el feminismo de los ’60 hasta hoy, pero además se presenta como un trabajo hacia afuera de la institución, con un lenguaje claro y accesible, para interactuar con vectores políticos, organizaciones sociales y público en general. Ellas son Mariela Acevedo, María Luján Bargas, Renata Hiller, Eugenia Tarzibachi, Gabriela Bacin, Florencia Gemetro, Dalia Szulik y Andrea Voria. La compilación estuvo a cargo de Gutiérrez, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, y es ella quien hace un recorrido por el material, tratando de enunciar los puntos más fuertes del trabajo y trazando un panorama de los debates planteados donde los géneros y las sexualidades representan el comienzo de un largo camino a transitar.

¿Cómo se articula la teoría de género con la aparición de nuevas sexualidades, de identidades que se escapan o intentan escaparse del binario de género, del sistema que indica que sólo hay hombres y mujeres?

–El libro recorre un poco qué pasa con el género, de dónde sale, cómo se articula este concepto (o los géneros) tan usado en el campo de las teorías sociales o de la teoría crítica. Es un concepto que en general se lo adjudica la teoría feminista, pero Beatriz Preciado dice que surge mucho antes en el campo de la medicina. Hay un origen desde la ciencia médica ajustada a las lógicas de poder y a la necesidad de regular esos cuerpos disidentes. Eso que aparecía difuso y que podemos decir hoy que es una identidad trans, rompía con la estructuración hombre-mujer de manera que había que intentar encajarlo en el binarismo. Hay una cantidad de trabajos al respecto de este primer momento, que podemos ubicarlo en los años ’40, sobre el problema de la regulación de los cuerpos y el impacto que eso trae, las intervenciones sin consulta, etc. Partiendo de una noción más filosófica de la discusión entre naturaleza y cultura, esta noción es retomada por el feminismo de los ’60/’70, que plantea que si el sexo es algo fijo, biológico, ligado a un cuerpo, inmodificable, etc., entonces el género permitía plantear que todo lo que tiene que ver con roles, funciones, posiciones de sujeto y demás es del orden de la cultura, como decir que el género es la construcción cultural de la diferencia sexual. El binarismo seguía pero la noción permitió articular las luchas políticas de derechos. La discusión sobre la persistencia del binarismo empezó a darse en los años ’80, donde se replantea el concepto mujer y surge de las mujeres negras, pobres y lesbianas que van a plantear claramente “no hay una mujer, hay mujeres”. Entonces hay una pata del binomio que está cuestionada, si no hay una mujer, no hay género tampoco. El cuestionamiento que sigue después se debate entre las identidades, los procesos de globalización, lo particular y lo universal desde el post estructuralismo y la teoría queer. Lo que plantea la teoría queer es que no es que el género es cultura y el sexo naturaleza sino que también hay una construcción cultural del sexo, y que a su vez el género está constreñido al sexo, pero que es una construcción que tiene que ver con lo performático. ¿Cómo se adquiere? Por hábitos, costumbres, repetición, etc., entonces no hay un original, no hay un hombre-mujer original y todo lo que aparece después es abyecto, patético: si es una repetición, no hay original. Y ésa es la teoría queer, toda la apertura a inscribir dentro de lo posible otras conformaciones genéricas y otra noción respecto del sexo.

El concepto de lo natural sigue vigente y se vio tanto en el debate por la ley de matrimonio como en los que se siguen dando sobre el aborto.

–El artículo de Renata Hiller habla de eso y muestra los límites de las políticas de derechos, porque la ley de matrimonio igualitario, además de las correlaciones políticas, debió ajustar su regla de demanda a una regla hegemónica. Es decir, lo que se estaba demandando es “pobre gente discriminada”, “pobre gente víctima y maltratada” “pobre gente que tantos años no ha tenido los derechos del resto”. ¿Qué derechos tiene que tener un particular por su condición de particular? No se sabe, pero el universal es el de familia. Es decir que no está cuestionado el concepto de familia. Es como si se dijera “A estos hombres y a estas mujeres vamos a darles este derecho porque van a constituir familia, se van a dejar de joder con esa sexualidad distinta y alocada y van a hacer familia, y además quieren hijos”. Entonces la ley de matrimonio igualitario es un derecho maravilloso, merecido, peleado, luchado, que producía unas discriminaciones espantosas pero no deja de ser una regulación de los cuerpos que ajusta a la regulación hegemónica.

¿Pero ésa no es muchas veces la “trampa” de la militancia?

–Es la trampa de las políticas de derechos, no de la militancia. Tomando el tema del aborto: si analizás en los últimos años, cuando el tema se instaló más fuerte en la opinión pública, todas las encuestas dan que despenalización con las causales que ya existen, ningún problema, incluso agregar que con violación a cualquier mujer se le debe dar este derecho. Luego se agregan algunas cuestiones como malformación del feto, que ya apareció en varias causas judiciales, y riesgo de vida de la madre (incluso psicológico, no sólo físico). Lo que nunca habilitan las encuestas es aborto por autonomía y libertad del cuerpo de las mujeres, porque ahí rompés cierta clave y cierta estructura en la que se basa un orden social. El problema es que la mujer no quiera ser mamá y que esa decisión la tome ella. En el artículo sobre la publicidad, de Eugenia Tarzibachi, se indaga sobre la efectividad de mantener el estereotipo de la mujer sumisa, que ama limpiar, que necesita al hombre para vivir y sobrevivir, etc.: aquella mujer que es la aspiración de todas. Lo que rescata es la función de la mirada en la sociedad capitalista y el cuerpo como mercancía, que a través de la publicidad en algo responde al ideal y en algo no, porque quiere reforzar su pertenencia al ideal.

¿Hay algún punto de fuga para el sistema binario de género?

—Es un tema. Parece ser que salir de ser varón o mujer no es tan sencillo y no es tan sencillo porque toda la cultura está articulada sobre eso: la lógica aristotélica es binaria. Una intenta trabajarlo y la teoría social ha desarrollado mucho en ese campo pero no es fácil. Entonces obviamente las políticas de derechos para poder salir se ajustan a ciertas normas y negocian y a veces negocian más o menos, y ahí está la contradicción de las políticas de derechos. Cómo salir del binarismo es un tema y otro es cómo pensar que una demanda de derechos siempre va a ser un derecho individual y un derecho liberal. El mundo capitalista es así, la teoría liberal inserta en una república constitucional y democrática dice que el derecho es el derecho a la libre decisión. En el caso del aborto, es una demanda social, no un derecho para el sujeto. Cuando ves la campaña nacional, ves todas las negociaciones, hay diversidad política pero hay una tensión entre el derecho individual y el derecho colectivo que no se resuelve tan fácil. Yo creo que en el matrimonio igualitario la resolución fue la abertura de una regla a un desorden, como dice Elisabeth Roudinesco: la abertura de la regla universal del matrimonio. En el aborto es diferente porque se juega la vida y la muerte.

¿Cuáles son los desafíos teóricos que se abren con la ley de matrimonio?

—Yo creo que lo fundamental es marcar un hito en el campo de la cultura. Los cambios culturales son muy lentos. Me parece que eso en el caso argentino ha producido un cambio interesante, después el uso que de ese derecho hagan los sujetos es el mismo que el de los matrimonios heterosexuales, pero yo creo que hay una aceptación, hay una cierta libertad en el mundo gay lésbico mucho mayor de la que había antes. No es la ley, es toda la producción política que viene de hace muchos años de lucha y demanda, también el papel de los medios de comunicación, el haber introducido en el censo nacional una pregunta que te permitía hablar de conformaciones familiares diversas, etc. Me parece que rompió la hegemonía absoluta de la heterosexualidad como único modo de constituir formas familiares. A nivel teórico, se despiertan varias cosas que no están sólo situadas en el problema del mundo gay o lésbico, la discusión de la ley, como bien lo dice Renata Hiller, puso en juego algo de la voz. ¿Quiénes hablaban? Los heterosexuales. La voz todavía, aun con la ley de matrimonio, era la de la heterosexualidad, que hablaba por “estos pobres discriminados”. No hubo un diputado que diga “yo soy homosexual”. Ahí te vas a otro problema de la política más global que te lleva del 2001 hasta aquí, que es el debate de la representación: ¿Cómo es? ¿Por identidades? No parece, porque lo lógico es que las identidades no se coagulen y se repitan al infinito. ¿Por las organizaciones partidarias? Tampoco. Todas estas cuestiones tienen que llegar a un momento que no sean problemas de identidades sino que estén incluidas en la problemática del mundo social y político general, pero eso requiere una revisión de lo que es la heterosexualidad, desde la propia hegemonía. Y también una revisión de la heterosexualidad desde los grupos de diversidad, que es un tema en el que yo quiero trabajar porque me parece que hay un agujero, porque también ahí hay un estereotipo: “la heterosexualidad es hegemónica y patriarcal”, bueno, no, no es eso solamente, y avanzar de manera que las diversidades estén incluidas aun adentro de la heterosexualidad y condensadas de tal modo que no haya que pedir derechos para cada colectivo.

Pero en la idea de república liberal y con la premisa de libre mercado, cada sexualidad es de alguna manera un producto, ¿Cómo pensar en ella como universal que no tenga que particularizarse para reclamar sus derechos?

—Yo no tengo la idea de progreso indefinido, pero sí de algunas rupturas epistemológicas. El mundo, las ideas y las prácticas están en movimiento: hubiera sido impensable en los años ’50 el desarrollo del feminismo. Así que las feministas seguimos repensando todo cada vez, desde una teoría muy crítica que se autorrepiensa y también repiensa las prácticas. Me parece que a los varones les llegó la hora. Esa hegemonía indiscutible está en discusión. Algo tendrán que pensar ellos, quizás inicialmente como un grupo, como fueron las feministas, y luego sí pensar formas de la heterosexualidad que no sean hegemónicas y a su vez las diversidades tendrán que pensar que no todas las heterosexualidades son patriarcales, capitalistas, etc. La clase social es un entrecruzamiento, la edad también, las etnias, etc. Hay una inmensidad de cruces y me parece también que el poder político intenta hacer cruces a través de alianzas y demás que permiten una salida de la identidad coagulada.

El artículo de Florencia Gemetro plantea un recorrido en la construcción de la lesbiandad en la historia argentina, algo que por ahora no estaba contado.

—Sí, es muy interesante el intento de interpretar cómo se articula esta idea del lesbianismo y su recorrido histórico desde la patologización a la categoría política de lesbiana. Dentro de las visibilizaciones e invisibilizaciones, ha habido una mayor visibilización de la cultura sexual masculina.

Ud. en la introducción plantea la accesibilidad de los textos como una característica que los recorre a todos y que habilita la interacción hacia fuera del campo académico. ¿Hay una suerte de intento de acercamiento de la teoría crítica al campo de la diversidad de las militancias y su interacción política?

—Hay algunos textos más teóricos y otros más accesibles, si podemos decirlo así. El discurso hacia el mundo político no tiene que ser el discurso del facilismo porque yo creo que eso no aporta demasiado. Tampoco un discurso cerrado e híper especializado. Pero también me parece que lo interesante que puede tener el libro es un work in progress: nosotras ahora estamos haciendo otro proyecto de investigación que si bien aborda otras cuestiones, siguen estando el repreguntar y reformular el mismo campo.

Incluso los finales de casi todos los artículos tienen dos o tres líneas esperanzadoras, de abrir una puerta porque el escenario está dado para el cambio.

—Sí, yo creo que esa apertura es no sólo una apertura política sino también de la producción académica. Para nosotras el libro eran un montón de interrogantes que tampoco estamos muy seguras de que estén respondidos, por eso hay que seguir trabajando en este campo. El campo es novedoso, tendrá 20 años y hay mucha gente que está trabajando. Campo que involucra los estudios de género, de las sexualidades, del feminismo, de los estudios de la homosexualidad, de la masculinidad, gay-queer. Como ocurre siempre cuando cerrás algo, porque hay que poner un cierre, no quiere decir que nos haya cerrado. En mi caso, yo tengo interrogantes, incluso es un momento donde hay cosas que las hubiera escrito de otra manera. En el caso de mi artículo, tomo la experiencia de Mujeres Públicas (grupo feminista de activismo visual) y hago un debate sobre arte y política, analizando las producciones en relación con el aborto. Entre esas producciones respecto del aborto, introduzco el concepto de experiencia. Me parece que en las conclusiones se podría seguir profundizando, de cómo se cruza un concepto tan controvertido de la teoría feminista en la experiencia puntual de las mujeres que abortan y en esta experiencia puntual que hace este grupo de arte callejero. El otro artículo que me parece que abre un interrogante con algunas cuestiones es el del género en las instituciones, de Dalia Szulik. Me gusta el recurso de las fotos y el marco teórico que utiliza, pero una lo lee y se queda con ganas de más. Lo que me gusta es que en todos los trabajos me quedaba con ganas de algo más, y en términos académicos me parece que eso puede generar cuestionamientos muy ricos para seguir investigando.

En general los libros académicos no tienen epílogo ¿Por qué éste sí?

—Fue una escritura colectiva. Es como si fueran los apuntes de campo de la antropología, pero de nuestras discusiones para adentro. Entonces discutíamos un texto y alguien hablaba en primera persona y alguien en tercera, todo ese debate, sobre el narcisismo, el mundo académico, la construcción de un equipo, la cita, la responsabilidad, etc., son muchos temas que discutimos por horas y que aparecen muy fuerte en el campo de las ciencias sociales. Como discusión colectiva fue muy rica. Da cuenta de ciertos posicionamientos epistemológicos, metodológicos, teóricos y políticos. El tema del sujeto y el objeto es complicadísimo y yo dirijo muchas tesis donde eso ha sido discutido. El epílogo da cuenta un poco de esa dimensión.

¿Cómo queda posicionado el feminismo en esta polifonía?

—Cualquiera de estas teorías son feministas, y el hecho de que arranquen los estudios gay lésbicos tuvo que ver con ese retomar y repensar la lógica con la que pensaba la teoría feminista. Ahora es verdad que la teoría feminista no es una: la igualdad, la diferencia, las queer, etc., todas, aun Judith Buttler, se autodenominan feministas o post feministas, pero ahí hay un punto de origen y es riquísimo: no hay muchas teorías que hayan tenido semejante capacidad de rearticularse y resignificarse como ésta. Una mirada que reconstruye la lógica binaria del género y ni qué hablar la construcción cultural del género. Y me parece que eso recorre todo el libro. Por algo hablamos de géneros, de sexualidades, de poderes, y no lo hacemos en singular. Por ahora estos trabajos están condensados en la teoría queer, pero ahora también hay cosas post queer. Entonces un horizonte sería un feminismo más queer.