Ada Colau confiesa su bisexualidad: “Mi relación con una novia italiana me marcó”

La alcaldesa de BarcelonaAda Colau, ha confesado su bisexualidad en el programa ‘Sábado Deluxe’ de Telecinco. Colau se sentó en el plató del espacio de Jorge Javier Vázquez para hablar de su vida sentimental y relatar que ha mantenido relaciones sentimentales con mujeres.

La primera edil de Barcelona en Comú narró el romance que vivió con una estudiante italiana de Erasmus, quien le dejó una gran huella. “Es la única vez que me he enamorado de una mujer. Fue una relación larga y muy importante”.

La alcaldesa ha explicado que en su casa jamás fue un problema la bisexualidad y que sus padres lo aceptaron con total normalidad porque tenían muchos amigos gays: “Ella venía a casa como una más, era todo perfectamente normal. Mi relación con mi novia me marcó durante mucho tiempo”, añadió.

Ésta es la primera ocasión que Colau habla sin tapujos de su bisexualidad, una condición que tampoco conocen sus asesores en política. La política de Podemos defendió la libertad sexual y argumentó que no hay que dar importancia a estos temas. Tampoco cree que este anuncio le puede perjudicar políticamente: “Ni me lo he planteado. Vivimos en una sociedad moderna donde todo el mundo tiene que querer a quien quiera. Aquí lo he contado porque me ha salido de forma natural y tampoco tengo que esconderlo”.

La alcaldesa también reconoció que su infancia no fue fácil porque “era la rarita de la clase”. Además, reveló uno de los episodios más duros en su adolescencia: un intento de agresión sexual cuando tenía 16 años. “Es la hora que me da la gana y me visto como me da la gana. Soy una mujer libre en un país libre. Nadie tiene derecho a cuestionarme mi forma de vida y eso no justifica que nadie me agreda”, aseveró.

En la actualidad, Colau está emparejada con Adrià Alemany, hombre fuerte de Barcelona en Comú y miembro de su Ejecutiva, y tiene dos hijos: Luca y Gael. Cuando llegó al cargo, Colau recibió críticas de “enchufismo y nepotismo” por haber fichado a su compañero

Colau besa a su pareja Alemany, tras ganar los comicios. REUTERS

‘PrEP salvaje’ contra el VIH: ¿una excusa para el sexo de riesgo?

Luis tiene 46 años, vive en Madrid y es homosexual. Desde hace algunos meses practica lo que se conoce comúnmente en la comunidad gay como «PrEP salvaje»: conseguir el medicamento preventivo contra el VIH a través de páginas web extranjeras y tomarlo sin control o seguimiento médico. En Barcelona, se han puesto de moda las ya famosas fiestas Truvada, que es el nombre comercial de este fármaco que evita la infección del sida con un 90% de eficacia. En catalán la palabra encuentro se escribe trobada y se pronuncia exactamente igual que el fármaco, lo que convierte estas fiestas sexuales en un juego de palabras.

Luis (nombre falso), comprador de PrEP por internet. CARLOS ONETTI

En el mercado negro, una dosis (sin garantías) puede llegar a costar 30 euros la unidad. Luis (nombre falso) compra las pastillas genéricas que toma cada día en una farmacia en Suazilandia, un pequeño país situado en África del sur, entre Sudáfrica y Mozambique. Hay que atravesar todo un laberinto digital para conseguirlas. Primero es necesario pagar 20 libras (unos 23 euros) en un sitio web británico para poder utilizar una dirección falsa en Inglaterra como lugar de envío de las pastillas. Una vez que el medicamento llega a Reino Unido, recibe un correo electrónico al que puede contestar de forma segura con su dirección de envío real en España. Así se burlan los controles y llega a casa el fármaco, la PrEP.

«El tratamiento lo compro cada 3 meses y me sale a unos 70 euros para ese periodo», cuenta Luis. La razón por la que decidió activamente tomarlo por su cuenta no son las orgías, sino la misma que la de muchos hombres homosexuales: para sentirse más seguro. «Soy un hombre al que le gusta mucho el sexo y, en ocasiones, me relajaba por la confianza que me daba la pareja y siempre iba con miedo a hacerme análisis».

Pero, al contrario que otros usuarios de la PrEP salvaje, Luis sí se puso en manos de un médico, que le realizó los controles previos antes de tomar la pastilla y el seguimiento posterior.

La Truvada sólo se puede conseguir en España a través de hospitales, en tratamientos post-exposición, cuando un profesional determina que hay que tomar el fármaco durante un mes para evitar un contagio.

En Barcelona, la ONG Projecte dels Noms-Hispanosida se ha adelantado a la administración y, desde el pasado 15 de noviembre, ya está operativo el centro PrEP Point, el primero de carácter privado en Europa para el estudio y seguimiento de personas que decidan tomar la PrEP por su cuenta.

Lo cierto es que en España hay mucho desconocimiento de lo que significa realmente tomar Truvada. La carga moral que se imprimió al uso del preservativo en el colectivo homosexual durante los 80 y 90 sigue vigente y muchas personas ven con reticencia que se generalice un tratamiento de estas características. Para Iván Zaro, de la ONG de salud sexual y diversidad Imagina Más, existe un temor a vivir una sexualidad libre sin que haya un castigo en forma de enfermedad venérea. «Cuando nosotros hablamos de libertad sexual, otros entienden libertinaje», opina. Y pone sobre la mesa el dilema moral que existe en torno a la PrEP: «Muchas personas ajenas a estas realidades se plantean: ¿Por qué vamos a pagar todos un tratamiento, por los excesos de una minoría?».

Cartel de Barcelona PrEP Point. CARLOS ONETTI

España es el país de la Unión Europea donde más infecciones por VIH se produjeron en 2015 y el tercero del continente europeo tras Rusia y Ucrania, según una reciente publicación del Instituto para la Medición y Evaluación de la Universidad de Washington en Seattle (EEUU) en la revista The Lancet VIH. «Por este motivo España debería liderar la aplicación de la PrEP en Europa, pero al paso que vamos me temo que seremos uno de los últimos países en aplicarlo, lo cual es incomprensible vista la incidencia del VIH en nuestro país», dice Ferran Pujol, director de Projecte dels Noms-Hispanosida que gestiona el nuevo centro Barcelona PrEP Point.

Desde que diferentes estudios revelaran en 2010 que la Truvada protegía frente al VIH a personas sanas con una eficacia superior al 90% si se tomaba diariamente, varios países empezaron a adoptar este método preventivo como una herramienta más para frenar el avance del VIH dentro de sus fronteras. Estados Unidos aprobó su uso en 2012 y en 2016 el tratamiento fue aprobado por la Agencia Europea del Medicamento y la Comisión Europea. Desde entonces, países como Francia, Inglaterra, Bélgica, Noruega y Portugal ya lo utilizan.

El Grupo de Estudio de Sida, integrado por profesionales sanitarios y que históricamente ha tenido un papel muy importante en lo que se refiere al VIH en España, publicó en 2016 la llamada Guía de recomendaciones sobre Profilaxis Pre-Exposición en adultos, pero el Ministerio no adoptó tales medidas.

Actualmente, la Administración va a comenzar en breve un ensayo para ver si se puede implantar el medicamento en nuestro país. «Pero el estudio llega tarde y no va a aportar ninguna información que no tengamos ya», dice Pujol. Desde el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad aseguran que «están estudiando su viabilidad». «La PrEP es una opción más a considerar, dentro de la oferta de la prevención combinada», asegura a Papel un portavoz del Ministerio.

Jorge del Romero, director del Centro Sandoval de Madrid. CARLOS ONETTI

La compañía farmacéutica que fabrica Truvada –Gilead Sciences de EEUU- está realizando un ensayo clínico a nivel internacional para determinar la efectividad de un nuevo medicamento y sus efectos sobre el organismo. El Centro Sanitario Sandoval de Madrid, uno de los referentes sociales para VIH en la ciudad, participa en dicho ensayo. El director del centro, Jorge del Romero, y el médico Oskar Ayerdi hacen hincapié en la importancia del tratamiento PrEP para evitar nuevos contagios de VIH. Un tratamiento preventivo como algo añadido a las técnicas ya existentes: el diagnóstico precoz, el uso del condón o el tratamiento temprano con retrovirales si hay infección.

Gabriel Sanchez -de 29 años y residente en Madrid- es uno de los voluntarios que participa en este ensayo. Para él no ha cambiado nada. «La gente cree que esto es para tener barra libre y follar sin condón, pero no es así. Aunque estoy más protegido, sigo tomando las mismas medidas de precaución que usaba antes de tomar la PrEP», dice.

Del Romero aclara que si Truvada se toma correctamente, la efectividad es altísima. «Pero si se me olvida la pastilla, o no la tomo porque estoy en una fiesta que dura 5 días, el grado de protección desciende y me puedo infectar de VIH», advierte.

Ayerdi insiste en que la PrEP es mucho más que tomar una pastilla diaria. El tratamiento va acompañado de un seguimiento individualizado. «Tomar esta pastilla implica que vas a venir a la consulta cada 3 meses, donde se van a realizan revisiones para ver que la persona se mantiene VIH negativa y que no tiene otras enfermedades de transmisión sexual», cuenta.

En Inglaterra ya hay resultados. El último informe de su sistema sanitario ha constatado la reducción de un 21% los nuevos casos de infección por VIH en la ciudad de Londres. Junto con otras estrategias, el uso de la PrEP podría estar detrás de esta disminución.

«Se toma en casa, sin drogas o alcohol de por medio. ¿No es más responsable tomar la PrEP que esperar a que la gente use el preservativo más eficientemente, cuando sabemos cuál es el uso que se hace?», se pregunta Jorge Garrido, de la ONG Apoyo Positivo.

Los Javis de ‘Operación triunfo’ sufren una agresión homófoba en plena calle

Javier Calvo (i) y Javier Ambrossi, en la Academia de ‘OT’. RTVE

 

Javier Calvo y Javier Ambrossi, profesores de interpretación en Operación triunfo, han contado a una de las alumnas de la Academia, Nerea, durante una de sus clases cómo fueron agredidos hace unos días en la calle por su condición sexual.

Al parecer, y según contó después la triunfita al resto de sus compañeros en el comedor, la pareja -salen desde hace ocho años y se comprometieron hace unos meses– caminaba por la calle cuando un chico se chocó con ellos “de forma intencionada”. Calvo le preguntó si le pasaba algo, a lo que el joven respondió poniendo los puños en alto y gritándoles “maricones”.

“Fue entonces cuando Ambrossi se puso más alterado, diciéndole que tendría que respetar más si quiere que a él también le respeten”, continuó relatando Nerea. A continuación, se dio el momento más violento, pues “el chico cogió un plato de la mesa de una cafetería y se lo rompió en la espalda”.

“Todavía le seguía doliendo un poco la espalda”, afirmaba Nerea, quien desveló además que los Javis habían llamado a la policía, aunque cuando llegaron, el agresor ya se había marchado.

 

Ante el revuelo generado, además de las cientos de muestras de apoyo que están recibiendo los actores y directores, Javier Calvo ha querido compartir el vídeo del momento en el que están contando a Nerea cómo ocurrió todo.

“A ver, para quitarle drama al asunto, así se lo contamos nosotros a Nerea. Nos defendimos como leones y no pasó nada grave. Hay gente que sufre verdaderas agresiones homófobas e incluso no viven para contarlo, y nosotros luchamos por todos ellos”, reza su mensaje en Twitter.

Los obispos ven “fundamentalista e inquisitorial” la propuesta de Podemos sobre ideología de género

José María Gil Tamayo, secretario general de la Conferencia Episcopal. JOSÉ S. GUTIÉRREZ

Dos temas han dominado la Asamblea Plenaria episcopal de la semana pasada: Cataluña y la ideología de género. En el primero, los obispos apuestan por el “derecho a decidir” de todos los españoles, apoyan el marco constitucional “reformable y perfectible”, pero el mejor que tenemos, y piden “reconciliación y “cohesión” tras las elecciones del 21-D. En el segundo, condenan la proposición de ley de Podemos sobre ideología de género, aceptada a trámite por el Parlamento, y la tachan de “fundamentalista y con visos inquisitoriales”

José María Gil Tamayo, secretario general de la Conferencia episcopal, dejó pasar tres días para convocar la rueda de prensa que, habitualmente, tiene lugar el mismo día en que termina la reunión de los obispos. Quizás, para macerar los acuerdos y preparar las respuestas a las eventuales preguntas de los periodistas, que, como era de esperar, se centraron en la cuestión catalana.

En sus respuestas, Tamayo dejó claro que los obispos, que “no viven en las nubes”, hablaron del tema catalán, “porque preocupa”. Se abordó en sesión reservada y secreta, pero el portavoz reveló que se discutió “en un clima sereno, sin apasionamientos y con discernimiento”, escuchando, sobre todo, a los obispos catalanes que, en la CEE, “se sienten en su sitio”.

Tras escucharse y dialogar, los obispos manifestaron su “apoyo al marco constitucional”, que siempre es “reformable” y “perfectible”, pero “es el mejor que tenemos”. También se mostraron partidarios del derecho a decidir, pero de todos, porque “lo que a todos afecta ha de ser decidido por todos”. Y terminaron pidiendo, “cohesión social y reconciliación también después de las elecciones del 21-D”.

Los prelados se decantaron a favor de la no militancia política de los sacerdotes, muchos de los cuales intervinieron a favor de las tesis independentistas con manifiestos y abriendo sus iglesias a las votaciones del referéndum.

Por último, Tamayo dijo que no hubo reconvención ni reprobación alguna del obispo de Solsona, por sus declaraciones abiertamente independentistas y por haber votado en el referéndum. “El obispo Novell ha estado como uno más en esta Plenaria”, aseguró el portavoz.

Con quién más drásticos se mostraron los obispos fue con la proposición de ley presentada por Unidos Podemos en el Congreso contra la discriminación por orientación sexual y de igualdad social del colectivo LGTB. “Una propuesta fundamentalista y con visos inquisitoriales”, que “llega a instaurar una verdadera censura” y “asfixia todas las libertades”, aseguró José María Gil.

En este tema de la ideología de género (la nueva cruzada eclesiástica), los obispos van de la mano de los protestantes y Tamayo se refirió en varias ocasiones a un informe de la Federación de Entidades evangélicas de España (FEREDE), en el que se enumeran las desgracias que la aprobación de dicha ley traería al país. Entre otras, el secretario del episcopado citó las siguientes: “Destrucción de libros que vayan contra la ideología de género”, “impone el pensamiento único y, por lo tanto, es una ley totalitaria y adoctrinadora”, y llega incluso a promover la creación de una “agencia estatal con capacidad punitiva”.

Ante esta situación, los obispos quieren hacer ver a la sociedad la “gravedad de esta propuesta legislativa” e invitan a los demás partidos políticos a “oponerse a la propuesta de ley en aras de las libertades”. De lo contrario, “aquí nadie se va a poder mover, sin que confiese, con fe religiosa, la ideología de género”.

Aprobación de las cuentas

En otro orden de cosas, el gerente del episcopado, Fernando Giménez Barriocanal, presentó los presupuestos aprobados por los obispos, que supera los 250 millones de euros, al tiempo que insistía en los criterios de “solidaridad” con los que se reparte, primando a las diócesis rurales más pequeñas y más empobrecidas. Los obispos siguen cobrando 1.250 euros al mes y se han vuelto a congelar el sueldo por tercer año consecutivo.

También explicó Barriocanal que la Iglesia española ha invertido en 13TV “60 millones de euros en los últimos seis años”. Reconoció que “puede parecer mucho” y, por eso, quiso poner esta cantidad en relación con otras inversiones eclesiales.

Por ejemplo, la institución ha gastado en los últimos seis años 1.325 millones de euros en actividades pastorales y asistenciales. De ahí que los obispos sigan respaldando el canal eclesiástico, porque “es un proyecto pastoral estratégico”, aunque animan a sus gestores “a buscar un sistema de sostenibilidad mejor”.

El Constitucional alemán exige el reconocimiento legal de un “tercer sexo”

Un cartel de género neutro cuelga de la puerta de un baño en Durham (EE.UU.). SARA D. DAVISGTY_AR_PSN

Alemania está en camino de convertirse en el primer país de Europa en autorizar la creación de un “tercer sexo“, una pequeña revolución que se deriva de una decisión de la jurisdicción más alta del país.

La Corte Constitucional ha dado hoy a la Cámara de Diputados una fecha límite, el 31 de diciembre 2018, para votar la legalización de un “tercer sexo” en los registros de nacimiento, junto con la palabra “masculino” y “femenino”.

El tribunal, con sede en Karlsruhe, invita a los diputados a incluir en los documentos pertinentes una referencia como “inter”, “varios” o cualquier otra “designación positiva de sexo”. Como resultado, todos los documentos de identidad oficiales también deberían estar implicados.

Mientras tanto, el gobierno alemán no podrá obligar a identificarse como varón o hembra a las personas intersexuales, es decir, con características anatómicas, hormonales o cromosómicas que no caen estrictamente en un sexo u otro, especifica el Tribunal.

Para los jueces, el derecho general de la personalidad también abarca la “identidad sexual”, incluidas las personas que “no pueden clasificarse duraderamente como hombres o mujeres”. Consideran que la ley existente es “discriminatoria”, enfatizando “la extrema importancia de la clasificación (sexual) para la identidad individual”.

Desde 2013, Alemania permite que en los documentos administrativos no se rellene el campo de género, dejándolo vacío. Las partes interesadas podrían, en el transcurso de su vida, elegir “hombre” o “mujer”, o mantener la mención del sexo sin especificar.

El Tribunal Federal de Justicia, uno con menor rango que el Constitucional, se negó en agosto de 2016 a ir más allá y reconocer la existencia legal de un tercer sexo, diciendo que sería “no legal“. Este había rechazado la solicitud de una persona intersexual, nacida en 1989 y registrada con el sexo femenino.

Una pequeña revolución

Esta persona intersexual acudió al Tribunal Constitucional con el apoyo de la asociación alemana de apoyo para el tercer sexo, “Dritte Option”. Presentó a los jueces unos análisis cromosómicos que muestran que ella no era ni un hombre ni una mujer.

“Estamos aturdidos y sin palabras”, reaccionó en Twitter la asociación Dritte Option, que habla de una “pequeña revolución”.

La Alta Autoridad Federal contra la Discriminación también ha acogido con satisfacción una decisión “histórica”, mientras que el Instituto Alemán de Derechos Humanos ha exigido ir más allá con una “ley sobre diversidad sexual”.

El Ministerio del Interior, que es responsable de este caso, ha asegurado que el gobierno alemán está “bastante dispuesto” a aplicar la sentencia del Tribunal preparando un proyecto de ley en ese sentido.

Si la Cámara de Diputados finalmente aprueba la solicitud de los jueces constitucionales, esto convertirá a Alemania en el primer país de Europa en reconocer oficialmente un tercer género. En mayo, Francia rechazó la mención de una “neutralidad de género”, negando la solicitud de una persona nacida sin pene o vagina.

Varios países en otras partes del mundo, incluidos Australia, Nueva Zelanda, India y Nepal, han reconocido la existencia de un tercer sexo o género, también conocido como género neutral o intersexual. En los Estados Unidos, la ciudad de Nueva York emitió en 2016 el primer certificado de nacimiento marcado como “intersexual”.

Según las Naciones Unidas, entre el 0,05% y el 1,7% de la población mundial es intersexual. Las características a veces son visibles desde el nacimiento, pero también pueden aparecer en el momento de la pubertad. Algunas personas también pueden tener cromosomas de uno o ambos géneros, aunque esto no se manifieste físicamente.

Este año, la supermodelo belga de 29 años Hanne Gaby Odiele, que ha desfilado para casas de moda como Christian Dior, Vuitton e Yves Saint-Laurent, reveló haber nacido intersexual.

Refugiados por su orientación sexual: los gays marroquíes del CETI de Ceuta

Nueve de los 10 migrantes que han solicitado asilo en España alegando discriminación. ANTONIO SEMPERE

Después de cenar, mientras el fotógrafo prueba el flash en el aparcamiento de la playa del Trampolín en Ceuta, frente a una pequeña mezquita, un grupo de chavales marroquíes baja sonriendo y abrazados por la cuesta que sube hasta el CETI. Quedan 50 minutos para que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes cierre sus puertas a las 23:00 horas y que ya nadie pueda ni entrar ni salir. Llegan ocho chicos y una chica. Lo primero que hacen es dar las gracias por permitirles contar su historia en nuestra bocina de papel.

El primero en alzar la voz es el joven que lleva pantalones cortos rosas. Se llama Reda, nació hace 22 años en Tetuán, estudiaba Económicas y es el que mejor habla español del grupo. Llegó hace dos meses a Ceuta huyendo de su familia y de la Policía. “Estaba en un pub de Ceuta con mi novio, que es de Extremadura. Unos primos que viven aquí me vieron y se chivaron a mi familia. Al volver a mi casa en Marruecosmis padres me dijeron que me iban a denunciar por ser gay y que llamarían a la Policía. Yo lo llevaba en secreto y no me quedó otra que escaparme a España y pedir asilo”, cuenta.

A su lado está Yassin, repeinado y con bigote. Tiene 28 años, es de Tánger y cruzó la frontera esta semana. “Hace 10 años, cuando mi familia se enteró de que era gay, me echaron de casa. He estado todo este tiempo viviendo con amigos, pero no podía aguantar más”, cuenta. “Lo que más recuerdo son las veces que me agredían por la calle y, cuando lo denunciaba a la Policía, me detenían a mí por ser gay. He dormido varias veces en el calabozo. Los agentes me explicaban que era muy femenino para ser un hombre y que eso era delito“.

El código penal marroquí criminaliza los “actos contra natura con un individuo del mismo sexo” y las penas pueden ser de hasta de seis años de prisión. “Allí somos unos apestados, una humillación para nuestras familias”, grita en inglés la única chica del grupo. Es de la ciudad de Castillejos y llegó hace ocho meses. Sus padres la echaron de casa cuando se enteraron de que era lesbiana y que tenía novia. Y su hermana la denunció a la Policía. “Estaba estudiando en la universidad y dejé la carrera de Negocios y Comunicación para venir aquí. Ahora me gustaría seguir formándome”, dice.

La argelina Khanina y el marroquí Chain, enseñando su tarjeta roja de asilo ANTONIO SEMPERE

Son tres testimonios de una situación que se repite. Se autodenominan “refugiados por su orientación sexual”. Son los marroquíes gays y lesbianas que huyen de su país por la represión y violencia que sufren. Tanto en la calle como en sus hogares. Su intención es ir a la Península, pero la primera parada que hacen tras pedir el asilo en España está en los CETI de Ceuta y de Melilla. Allí pasan meses, incluso años, hasta que les dan el permiso para cruzar. “Algunos tenemos la tarjeta roja (que permite residir en España), y podríamos movernos libremente pero en el puerto no nos dejan subir a los ferris que van a Algeciras” denuncian.

Quieren salir cuanto antes del CETI, donde comparten espacio con el resto de inmigrantes que han llegado a Ceuta, tanto por la frontera, como por pateras o saltando la valla. De los cerca de 600 internos del centro, la gran mayoría son subsaharianos y argelinos. “Los trabajadores se portan muy bien con nosotros y nos cuidan, el problema lo tenemos con el resto de inmigrantes. Muchos nos agreden, incluso sexualmente. Nos molestan en el comedor, en el patio, tienen una mente muy diferente”, aseguran varios de los chicos.

“Me pasó un día con un subsahariano. Se dio cuenta que soy gay y me intentó meter mano. Llamé a la seguridad del centro pero, al día siguiente, me pegó”, cuenta Reda. La chica asiente con la cabeza explicando que también se burlan de ella. “Aquí, en Ceuta, también sufrimos violencia e insultos”. Este año, la ONG Human Rights Watch emitió un informe denunciando que los migrantes LGTBI que llegan a Ceuta padecen “hostigamiento y abusos indiscriminados, tanto en el centro de inmigración como en las calles”.

Mohamed (24 años, de Casablanca) dice que lleva cinco meses sin ver a su novio, que vive en Marruecos y no se pudo escapar con él. “Nos gustaría ir a Madrid y ser felices sin que nadie nos pueda decir nada. No pedimos tanto”. Chain es el veterano del grupo y es de los pocos que no le importa dar la cara. Tiene 39 años y llegó hace un año y medio de Tetuán. La semana pasada pidieron asilo en Ceuta otros cuatro chicos. Ayoub (25) cuenta que le han intentado matar en Marruecos. Thami (33) busca libertad y Hamza Omar, de 19 años, disfrutar de su sexualidad sin tener que ocultarse.

La mañana siguiente, en la puerta del CETI, también aparece Khanina, una chica lesbiana que lleva 28 días en Ceuta. Ella viene de Argelia y completa el grupo de las 10 personas del centro que han pedido asilo alegando discriminación por su orientación sexual. “En Argelia también somos perseguidos. Estaba en la universidad con mi novia, unos chicos me hicieron una foto y se la mandaron a mi hermano. Entonces mi familia se enteró y me fui”, cuenta.

Hace unas semanas, el ministro de Justicia y Libertades marroquí, Mustafa Ramid, estuvo en Ginebra Ccompareciendo ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Se negó a despenalizar la homosexualidad en Marruecos, pese la petición del Consejo.

Luis Alegre: “Los homosexuales somos en cierto sentido más libres”

 

Luis Alegre, miembro del equipo fundador de Podemos, durante la entrevista. ANTONIO HEREDIA

Luis Alegre. Miembro del equipo fundador de Podemos, ha sido secretario general en Madrid de esa organización. Pero se ha cortado la coleta de la primera línea política para volver a lo que más le gusta: dar clase de Filosofía.

Usted ha publicado un ensayo recientemente que se titula Elogio de la homosexualidad [Editorial Arpa]. ¿Qué tiene de elogioso la homosexualidad?

La homosexualidad nos hace más libres a todos, nos hace ver y cuestionarnos las casillas consolidadas en las que nos instalamos sin darnos cuenta y que marcan hasta los últimos detalles de nuestras vidas. Como los homosexuales no encajamos en ninguna de esas casillas, no podemos eludir reflexionar sobre ellas. Ese ejercicio reflexivo es algo por lo que pasamos todos los homosexuales, todos los gays nos vemos obligados a analizar ese paquete completo de construcciones que recibimos de nuestros ancestros.
Perdone, pero yo soy mujer, soy heterosexual, y también reflexiono sobre ello…
Mi libro es feminista, bebe mucho de las autoras en el campo de la igualdad de género. La casilla de ser mujer existe, está estandarizada, asumida, e incluye un archivo completo establecido por nuestros antepasados. Hay mujeres que la cuestionan, pero hay otras que no lo hacen y se insertan en ella con normalidad, ya que la consideran el orden natural de las cosas. Los homosexuales, sin embargo, tenemos por pura supervivencia que analizar las casillas, porque hasta ahora no encajábamos en ninguna. Y ese análisis nos permite descubrir lo que esas construcciones tienen de artificial.
¿Habla de una superioridad homosexual?
En algunos conceptos sí creo que se puede hablar de una superioridad homosexual. Esa obligación de analizar las casillas establecidas, de mirar desde fuera, nos coloca a los homosexuales en una posición privilegiada.
Pero también existen categorías de gays. Desde el gay que va a los cuartos oscuros y es promiscuo sexualmente hasta el gay casado y que ha adoptado hijos…
Ahora las hay, antes no. Y es normal que las haya, los humanos nos relacionamos a través de categorías.
¿Los homosexuales odian más?
No, al revés. Los homosexuales, como colectivo, odian menos y odian mejor. Hemos sufrido mucha persecución, y no siempre ocurre que se reaccione a eso con apertura. Los homosexuales hemos sido discriminados y atacados, y sin embargo somos un colectivo lúdico y activo.
¿Y por qué los homosexuales odian mejor?
Es raro que un colectivo como tal respete el principio de imputabilidad individual. Lo que dice por ejemplo el cardenal Cañizares los homosexuales se lo imputamos a él, no a toda la jerarquía de la Iglesia ni a todos los católicos. Sólo a él.
¿Comulga con el Papa Francisco?
Yo no comulgo en absoluto. Pero éste es el mejor Papa que podía haber, siento por él un gran respeto y admiración. Es imposible encontrar un líder mundial que genere tanto consenso como el Papa Francisco. Pero este Papa social no deja de ser una anomalía, la jerarquía de la Iglesia española debe estar espantada con él. Al fin y al cabo, la jerarquía de la Iglesia española no se moviliza por la precariedad laboral, por los desahucios o por el exilio de los jóvenes, y sí lo hace en defensa de la familia y del matrimonio tradicional.
¿Llegará el homopatriarcado?
Espero que no. Mal haríamos en sustituir un patriarcado por otro. Los ciudadanos debemos de ser iguales en dignidad y en derechos.
¿Hay políticos en el armario?
No se sabe. Lo que sí es seguro es que si en un espacio político no hay ningún gay visible, ahí hay un problema.
¿Hay algún partido político sin gays?
Creo que Ciudadanos. No quiero difamarles, pero ahora mismo no me viene a la cabeza ningún gay en el partido de Albert Rivera.

Recuerdos del ‘gulag gay’ de Rusia: “Cada día me decían cómo me iban a matar”

Maxim Lapunov, en rueda de prensa en Moscú. ALEXANDER NEMENOVAFP-PHOTO

El horror que padecen algunos homosexuales en Rusia ya tiene un rostro, con nombres y apellidos. Maxim Lapunov, de 30 años, asegura haber estado detenido 12 días en una oscura celda con manchas de sangre por el suelo. Fue golpeado con palos, amenazado y humillado por la policía en Chechenia, una república del sur de Rusia. “Apenas podía gatear cuando me soltaron”, recuerda. Su madre estuvo esperando una llamada para ir a recoger su cadáver.

Su testimonio llega seis meses después de la aparición de informaciones que hablaban de una “cacería de gays” por la cual hombres homosexuales estaban siendo detenidos ilegalmente y torturados en Chechenia.

Lapunov trabajó en Chechenia dos años hasta que, una noche del pasado mes de marzo pasado, fue detenido por unos presuntos agentes vestidos de paisano. Fue interrogado y golpeado en una comisaría. “Entraban cada 10 o 15 minutos gritando que yo era gay y que me iban a matar”, recordó hace unos días en una rueda de prensa en Moscú convocada por activistas de derechos humanos: “Me pegaban con un palo durante mucho tiempo”.

El caso ha horrorizado a muchos rusos, generalmente ajenos a los problemas de los gays. “Cada día me aseguraban que me iban a matar y me decían cómo”, narra su testimonio. Su historia coloca al gobierno ruso en una posición difícil. Aunque en Rusia impera una ley que proscribe la propaganda de la homosexualidad, el Gobierno siempre ha explicado que los gays, mientras estén callados, viven con normalidad en Rusia. Slava, activista LGTB afincada en San Petersburgo que rechaza dar su nombre real por razones de seguridad, es pesimista respecto a si pueden cambiar las cosas a partir de estas revelaciones: “Investigar este crimen sería admitir que todo lo que se ha dicho antes es falso”. O peor, reconocer la falta de control de Moscú sobre lo que pasa en Chechenia, que según la oposición es el rancho privado de Ramzan Kadyrov, el ‘virrey’ de Vladimir Putin en la zona.

A Lapunov lo soltaron después de que su familia denunciara su desaparición y sus amigos colocaran carteles buscándolo. Pero antes tuvo que firmar un documento donde declaraba su homosexualidad y prometía no hablar de lo sucedido. A pesar de haber informado a las autoridades, su abogado dice que no se ha abierto una investigación.

Las revelaciones del ‘gulag’ gay de Chechenia empezaron gracias al periódico ruso ‘Novaya Gazeta’, que publicó en febrero un artículo sobre la detención de al menos 100 “sospechosos de ser homosexuales”. Al menos tres de ellos fueron asesinados, según les confirmaron fuentes policiales.

La noticia de redadas a la caza de homosexuales ha despertado la preocupación de líderes extranjeros como la canciller alemana, Angela Merkel, o el presidente francés, Emmanuel Macron. Por eso en mayo, el presidente ruso, Vladimir Putin, pidió a las fuerzas de seguridad que apoyasen a la defensora de los derechos humanos en lo que llamó “rumores” de abusos en Chechenia.

“Si permitimos esto, puede pasar en cualquier región. Y nadie sabe quien será el siguiente”, concluye Lapunov. Según la BBC, 27 homosexuales con experiencias similares han escapado de esta república del Cáucaso desde el día en el que se informó de su violenta persecución en la prensa rusa. Algunos de los que escaparon han recibido asilo en el extranjero. En su evasión cuentan con el apoyo de un colectivo ruso llamado Red-LGTB. Su líder, Igor Kochetkov, recuerda que “hay otros gais que han denunciado torturas”, pero sólo Lapunov estaba dispuesto a declarar públicamente: “La diferencia es que él no tiene familia en Chechenia”. Con frecuencia los familiares de los gays chechenos son amenazados por las autoridades, pero también por otros vecinos debido al asfixiante código de honor que impera en esa sociedad.

De hecho en algunos casos las familias colaboran para que los gays amenazados salgan del país, pero otras veces los parientes son los primeros en vengarse. Algunos de los ‘exiliados’ han narrado cómo fueron torturados con descargas eléctricas. “La excusa de las autoridades hasta ahora era que las víctimas no habían declarado”, dice Tanya Lokshina, de la ONG Human Rights Watch: “Ahora por fin ya tienen una”.

Colectivos LGTBI y simpatizantes protestan por presencia del autobús de HazteOir en Bilbao

Los concentrados ante el autobús de HazteOir EFE

Asociaciones LGTBI, acompañados de diversas organizaciones y de simpatizantes, se han concentrado en Bilbao ante la presencia del autobús HazteOir, que recorre diferentes ciudades en el marco de su campaña contra la ley que promueve Podemos en contra de la discriminación de este colectivo.

Cerca de 200 personas, entre las que se encontraban representantes de los sindicatos ELA, LAB y Steilas, así como de EH Bildu, esperaban al autobús, que tenía anunciada su llegada al mediodía a la plaza Moyua.

El vehículo, sin embargo, ha cambiado de recorrido y ha llegado a la plaza Euskadi donde dotaciones de la Policía Municipal y de la Ertzaintza han acordonado una zona para que descendieran los pasajeros del autobús.

Los manifestantes se han trasladado hasta allí y desde detrás del cordón han recibido al vehículo entre gritos de protesta, pitidos y lemas a favor de decidir sobre su propio cuerpo e identidad sexual.

El portavoz de HazteOir, Miguel Vidal, ha asegurado en declaraciones a los medios de comunicación que la ley LGTBI, que ha iniciado el proceso de tramitación en el Congreso de los Diputados, “adoctrina a los niños e introduce elementos en el sistema educativo sin la intervención de sus padres”.

También ha criticado que dicha ley, en su opinión, “quita la patria potestad a los padres al permitir que a partir de los 16 años puedan someterse a una operación de cambio de sexo sin autorización de sus progenitores”.

Por parte de Gehitu (asociación de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales del País Vasco), Izaro Antxia, ha indicado que “hoy, al menos, las personas que quieren decirnos cómo tenemos que ser, han visto nuestro rechazo, porque una sociedad democrática no puede tolerar esas actitudes”.

Los manifestantes han permanecido en la plaza hasta que se ha marchado el autobús, de color naranja y con un texto escrito en el exterior, que rezaba: “Podemos y su Ley Mordaza: van a por tus hijos. Los niños tienen pene,las niñas tienen vulva, que no te engañen”.

Al pasar cerca de los concentrados, algunos de ellos han lanzado huevos contra el vehículo.

El crimen homófobo que inspiró ‘It’

En los horrores de Stephen King hay mucho más que payasos: el asesinato de un joven gay en Bangor, su ciudad, fue una de las influencias decisivas para su historia

“Pinta tu aldea y serás universal”, escribió León Tolstoi. Y, aunque Stephen King no tenga mucho en común con el escritor ruso, sí lo ha leído a fondo y le ha sacado mucho partido a esa máxima. Sin ir más lejos, It no deja de ser una descripción a fondo de Bangor, la ciudad de Maine en la que el bestsellerista más popular de EE UU reside desde hace décadas. A través de los chavales del Club de los Perdedores (y también de sus versiones adultas, esas que llegarán próximamente al cine), King aprovechó su novelón para describir con detalle dicha localidad (33.000 habitantes en su casco urbano: lo que se dice una metrópolis), tanto sus cines y bibliotecas como sus barriadas obreras, sus descampados o un sistema de alcantarillas con fama de ser el peor de la toda Nueva Inglaterra. Y en el cual, si hacemos caso al autor, habita un horror cósmico e inmencionable.

Así pues, si hubiese que resumir It (la novela), podríamos decir que va sobre una ciudad que se come a la gente. Y, para aniquilar a sus habitantes, Derry (el nombre con el que King rebautizó a Bangor en su libraco) adopta formas muy diversas. Sobre las fuentes de inspiración para estas apariciones asesinas se ha escrito mucho, y más aún ahora que la adaptación de Andrés Muschietti va camino de ser el filme de terror más taquillero de la historia. Por ejemplo, es público y notorio que el payaso Pennywise (Bill Skarsgård en la película) está basado en John Wayne Gacy, el asesino en serie que asesinó a 33 chavales entre 1973 y 1978, y que actuaba como clown en fiestas benéficas. Pero hay otra historia de la que no se habla tanto, y que influyó muchísimo en It. 

¿De qué se trata? Pues del asesinato de Charlie Howard, un chico de 23 años que murió en 1984, cuando King llevaba ya tres años dándole forma a su obra magna. Y murió de una forma bastante horrible, además: tras propinarle una paliza, un grupo de adolescentes lo lanzó al río Kenduskeag, pese a sus súplicas. El motivo de dicho ensañamiento fue sencillo: Charlie Howard era homosexual. Sus asesinos lo habían visto salir del único bar gay del pueblo acompañado de su novio y decidieron darle una macabra lección. Durante los años anteriores, Howard había sufrido un acoso constante: no sólo vivía su identidad sin tapujos (algo que, en algunos pueblos y ciudades pequeñas, sigue siendo casi heroico en el día de hoy), sino que también participaba en un grupo parroquial de apoyo a personas LGTB. A resultas de esas actividades, había sido agredido, insultado y represaliado con ‘bromas’ tales como la muerte de su gato.

Protestas y contraprotestas tras el asesinato de Charlie Howard (1984).

Al ser menores de edad, los tres asesinos de Charlie Howard fueron condenados a penas de cárcel casi testimoniales: 22 meses entre rejas, la más larga. Las protestas de la comunidad LGTB corrieron en paralelo a otras, de signo opuesto, organizadas por grupos de extrema derecha. Por otra parte, los periodistas que investigaron sobre el crimen descubrieron que las agresiones homofóbicas en Derry… perdón, en Bangor, eran algo cotidiano. Sólo que, como sigue ocurriendo actualmente en muchos lugares, el miedo a salir del armario y la actitud hostil de la policía llevaban a los agredidos a no denunciarlas. Para un escritor de izquierdas y gayfriendly como Stephen King, aquella historia era material de primera. Y no digamos si estaba escribiendo un novelón en el que pretendía exponer el lado oscuro de su pueblo.

Así pues, Charlie Howard (con el nombre de Adrian Mellon) acabó apareciendo en It, así como sus asesinos. En la novela, el crimen es descrito casi tal cual, con un pequeño añadido de carácter sobrenatural que preferimos no desvelar. En su momento, el caso había llamado la atención del público estadounidense, pero fue el interés de King el que lo convirtió en una causa célebre, elevando a Howard al estatus de mártir LGTB en Nueva Inglaterra.

¿Aparecerá esta historia en la segunda parte de It? Seguramente, sí, porque no hablamos de un incidente aislado, sino de un hecho muy importante en la vida adulta de los protagonistas. Por otra parte, dado el clima político de EE UU en la actualidad, seguro que Andrés Muschietti y los guionistas Chase Palmer Gary Dauberman no desaprovechan la ocasión de mostrar los delitos de odio como una fracción más del mal que acecha en Derry. Porque, si en El resplandor los verdaderos monstruos eran el alcoholismo, la soledad y el miedo a ser un mal padre, el vórtice del horror en It está en la falta de expectativas vitales, la miseria y el secretismo que afectan a quienes viven en una ciudad pequeña, pobre y de provincias. Ante tales espantos, los engendros con rostro de payaso son lo de menos.