Preadolescentes y educación sexual: aún estamos a tiempo

Claves para encarar una etapa no demasiado atendida, pero perfecta para facilitar la entrada en la adolescencia y empezar a hablar de cuestiones que aún no se protagonizan, pero que ya interesan

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Se ha escrito mucho acerca de ver la preadolescencia como un “periodo de latencia” en lo que respecta a la sexualidad. Y esto ha hecho que se haya escrito poco sobre esta etapa en sí. Nada más lejos de la realidad. El que con nuestros ojos adultos no apreciemos “indicadores” relacionados con la sexualidad en este período, no quiere decir que no estén ahí. Sus curiosidades y sus preguntas de la etapa anterior se harán aún más explícitas y se dirigirán o no a nosotros en función de cómo hayamos resuelto los acercamientos anteriores. Estamos además en una fase en la que se empiezan a establecer relaciones y causalidades, en la que se aviva la imaginación y el ansia de saber. No es tan fácil responder a sus preguntas porque ya no se van a conformar con respuestas sencillas, necesitan cubrir todas las lagunas y pueden llegar a resultar exasperantes.

En la dinámica en la que vivimos inmersos a toque de reloj, va a ser necesario buscar espacios para afrontar la insaciable curiosidad de nuestros niños y niñas en la medida de nuestras posibilidades. Y si no conocemos alguna de sus preguntas, reconocérselo con la propuesta de investigar para buscar juntos la respuesta. Esto resultará mucho más valioso a los ojos de nuestro hijos que pretender ser los “padres perfectos” porque nos restará credibilidad cuando descubran que no existe tal perfección.

Temas como el embarazo (fecundación, parto, gemelos) , las diferentes relaciones de pareja (homosexuales, heterosexuales), los diferentes tipos de familias (monoparentales, padres o madres separados, hijos adoptados), van a ser centro de su interés. Además son temas que van a encontrar en su entorno, en los medios de comunicación o en su propia aula. Por lo tanto si no estamos familiarizados con alguno de ello debemos familiarizarnos, así como reflexionar sobre nuestro posicionamiento al respecto, porque en esta etapa aun somos un referente importante para nuestros hijos e hijas y un modelo para que construyan sus propios valores.

También seguirán vigentes, más afianzadas aun, todo tipo de curiosidades hacia el cuerpo de los otros, tanto de sus iguales como de los adultos, por lo cual si no nos hemos encontrado anteriormente juegos (compartidos o individuales) de descubrimiento corporal, es posible que los encontremos aquí. Aunque lo más probable es que ya se hayan ocultado de nuestra vista, por el camino de lo íntimo o de lo prohibido, según hayan percibido las actitudes adultas al respecto.

Y no debemos olvidar que los iguales comienzan a tener un cierto protagonismo, por lo que también buscarán información en los amigos, amigas, primos ,vecinos, … Que puede ser válida o no por lo que será imprescindible que sepan que estamos ahí para ayudarles a contrastar esta información.

El momento más importante

Es posible que haya personas que piensen que todavía es demasiado pronto para hablar a los hijos e hijas de determinadas cuestiones, incluso que haya quien piense que los niños a estas edades no se enteran de las cosas. Nada más lejos de la realidad.  Este es el momento más indicado para comenzar a hablar, sobre todo de todos los cambios que se les avecinan. Es buenos que sepan que esos cambios no siempre se producen a una edad concreta, sino que hay diferentes momentos y que cada persona tiene el suyo y que da lo mismo llegar a ellos el primero o el último, porque todo el mundo llega en un momento dado. Que cada cuerpo es diferente y que todos son igual de válidos para ser deseados, para ser queridos y para tener relaciones. Que nadie es más mujer ni más hombre por tener un determinado aspecto o comportarse de una determinada manera.

De nada nos servirá llegar a la adolescencia a hablarles de su sexualidad si antes no hemos ido mostrando nuestra disposición al respecto. De nada sirve ir a hablar de que los tamaños no importan a quienes ya está preocupado con el suyo (del pene, de los pechos) o hablar de modelos de belleza a quienes no se sienten capaces de gustar. Por eso ahora es el momento de hablar de todos esos temas que pueden ser de su interés sin que ellos y ellas se sientan protagonistas de los mismos. Así les ayudaremos a entenderse y les iremos preparando para que vivan su adolescencia como lo que realmente es, una etapa de cambios y no como un problema.

Menstruaciones y erecciones

Durante los últimos años parece el tema de la menstruación ya no pillaba por sorpresa a las niñas, porque las mujeres de generaciones anteriores se preocuparon de que no fuese así y de que las chicas no se llevasen los sustos y disgustos que se llevaron ellas. Pero no sirve con hablar de la regla y pensar que ya está todo el trabajo hecho. Hay un montón de cambios y de dudas que asaltarán en su momento a la adolescente si nadie la ha avisado de ellos. Al mismo tiempo, los chicos, tradicionalmente han sido dejado de lado porque como ellos no tenían la regla y además no corrían el riesgo de quedarse embarazados, pues se les dejaba a la deriva con todas sus preocupaciones, sus pudores y sus inseguridades.

Efectivamente, habrá que contarles a las niñas que en un momento dado tendrán su primera menstruación; pero tan importante como eso, será hablar de que su cuerpo va a cambiar, que sus caderas y su pecho irán teniendo más volumen y se harán más redondeadas. Que les va a salir pelo en determinadas zonas donde ahora no lo tienen; que sus genitales van a cambiar de forma y probablemente también de color; que no todos los pechos tienen el mismo tamaño, incluso puede ser uno más grande que otro; que la forma de los genitales va a ser diferente en cada chica, aunque todas tengan las mismas cosas (también todas las personas tenemos ojos nariz y boca y sin embargo nuestras caras son diferentes …); que no todas las niñas cambian a la misma velocidad, unas lo harán antes otras después, pero todas van a pasar por ese proceso.

Y este será el momento también de hablar a los chicos de todos esos cambios y transformaciones que va a experimentar: las erecciones involuntarias, los cambios en el tono de voz, las poluciones nocturnas, el crecimiento irregular de sus extremidades, la aparición del vello facial y en otras partes del cuerpo menos visibles, también del cambio de color de sus genitales…

Sería buena cosa que tanto a ellos como a ellas se les contase también lo que les va a suceder a los chicos y chicas de su edad, para que se den cuenta de que se trata de un proceso que les afecta a todas y a todos por igual, aunque no les suceda a la vez ni de la misma manera. Y por supuesto todo lo que les contemos lo haremos en clave de complicidad, intimidad y buenas expectativas. Preparándoles para algo positivo y satisfactorio, un nuevo escalón en su forma de vivir su sexualidad.

Sus modelos referentes

Nuestros niños y nuestras niñas van construyendo su identidad sexual (masculina o femenina) con todos los modelos referentes que se encuentran a su paso. Ya no contrastan solo con los referentes familiares, si no con todos los modelos de hombres y de mujeres de su entorno. En este sentido serán muy importantes también los mensajes que reciban de lo que significa ser hombre o ser mujer. Hay que dejarles claro que todos somos verdaderos hombres y verdaderas mujeres, aunque nos comportemos de forma diferente y nos gusten distintas cosas. Porque tanto en el colegio como en los medios de comunicación, incluso dentro de la propia familia y vecindario, se van a encontrar con formas muy diferentes de entender lo que significa ser hombre y ser mujer, de lo que significa ser niño y ser niña. Y con niños y niñas que actúan y se comportan de maneras muy distintas.

Mensajes del tipo “los niños no lloran” apuntan a un modelo en el que no es válido que los hombres muestren sus sentimientos y se desahoguen; mensajes del tipo “siéntate como una señorita”, apuntan a un modelo en el que no es válido que una mujer explore su mundo y sea ágil y dinámica dentro del mismo. Y aunque estos son mensajes que nos han llegado a las generaciones anteriores, todavía alcanzan a nuestros niños y niñas.

Con respecto a los libros y películas infantiles, si bien se ha avanzado un tanto en la imagen que se transmitía de las protagonistas femeninas, aun queda mucho por trabajar con respecto al modelo masculino, que ha pasado de ser el príncipe azul que rescataba a la desvalida damisela (lo cual ahora no tendría mucho sentido, porque las mujeres ni están desvalidas ni pretenden que se las rescate), a ser un torpe y zafio galán con pocas habilidades sociales y con pocas estrategias para la convivencia (un ejemplo de este modelo podría ser el ogro Shrek ).

Y en cuanto a los demás medios de comunicación, también nos presentan modelos masculinos y femeninos bastante estereotipados. Casi todos guapos y guapas, jóvenes, heterosexuales y sin discapacidades. Un perfil muy limitado en el que cabemos muy pocos. Pero igual que sucede con los libros y películas infantiles y con los mensajes del entorno, están ahí y nuestros niños y niñas conviven con ellos. Por eso habrá que contarles que existen muchas y diferentes realidades y que lo que sale en la televisión no siempre es como nos lo muestran.

¿Cuál ha de ser nuestro papel entonces, como principales educadores de nuestros hijos? Pues simplemente ir dando nuestra opinión, ir ilustrando con nuestro ejemplo. Pero esto no quiere decir que no existan cierto límites en este servirles de ejemplo. Es posible que si les hemos hablado de sexualidad, ellos y ellas se tomen la libertad de preguntarnos por la nuestra. Esto también es lícito y debemos reconocerles su interés. Aquí cada familia deberá ser quien establece sus propios límites, pero siempre dejando claro que la vida sexual de cada persona pertenece a la esfera de lo íntimo y que “entiendas que hay cosas de las que no te voy a hablar así como yo respetaré que tú no me cuentes algunas cosas que son tuyas personales”.

En estos años nuestra opinión y nuestra forma de ver las cosas es importante para ellos y ellas y es un buen momento para ir transmitiendo esos valores con los que queremos que vayan conformando sus identidades. Y en lo sucesivo ayudar a que se construyan como ese verdadero o hombre o esa verdadera mujer que quieren ser, sea cual sea el modelo que elija.

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SILVIA C. CARPALLO PERIODISTA, SEXÓLOGA Y ESCRITORA: “Falta naturalidad para hablar de sexo como un ámbito más de nuestra vida”

Autora del blog Eros y ‘El orgasmo de mi vida’, la periodista y sexóloga Silvia C. Carpallo hace su primera incursión en la novela erótica con su última publicación ‘Decirte adiós con un te quiero’

Silvia C. Carpallo

Silvia C. Carpallo: (J.A,.+)

DONOSTIA – “Desde muy pequeña el sexo ha sido uno de los temas que más ha despertado mi curiosidad y lógicamente mucho más cuando me convertí en adulta. Creo que sigue existiendo mucho misterio, muchos mitos y mucho tabú, y que falta naturalidad para hablar de sexo como un ámbito más de nuestra vida, y de hecho, uno muy importante. Me pareció que formarme para informar bien sobre sexo era una manera de aportar algo, de poner mi granito de arena; por eso realicé un máster en la Universidad”, explica a DEIA la periodista y sexóloga Silvia C. Carpallo, que acaba de presentar su primera novela erótica Decirte adiós con un te quiero”

Se trata de su segunda inmersión en la literatura erótica.

-Realicé por encargo de Grijalbo gran parte de los relatos del packCincuenta escenarios para desatar tu pasión, que fue una primera incursión en los relatos eróticos gracias a la cual di el salto a mi primera publicación titulada El orgasmo de mi vida, dónde ya traté temas sexológicos con un poco más de profundidad. Decirte adiós con un te quiero es mi salto a la novela, y reconozco que me ha costado más de lo que pensaba. Me preguntaban en la presentación si era escritora de brújula, es decir, que se lanza a lo que los personajes le sugieran, o de mapa, que necesita una estructura. En mi paso a la novela he descubierto que soy de las segundas.

¿A quién va dirigida la novela?

-No me gusta pensar en públicos concretos, porque El orgasmo de mi vida lo escribí pensando en las mujeres y casi les gustó más a los hombres. Escribo sobre temas que creo que son universales, cuestiones que a mí me han movido por dentro, pero que en realidad nos mueven a todos.

¿Qué aborda en Decirte adiós con un te quiero?

-Principalmente trata del tránsito de la etapa más joven y despreocupada de tres amigas a su etapa adulta. Aborda el adiós de las tres protagonistas a una etapa maravillosa de su vida, de la que deben despedirse para asumir nuevos retos y riesgos vitales. Todo ello reflejado en temas clave para la mente femenina como es la amistad, el amor y por supuesto, el sexo.

Dos de los escenarios más emblemáticos de la novela, sobre todo como nidos de amor, son precisamente Bilbao y Donostia, ¿por qué los eligió

-Al elegir los destinos de los viajes de Joel y Aitana, los dos protagonistas, quise buscar lugares que significaran algo especial para mí. Bilbao y San Sebastián fueron dos de esos destinos que tenía pendientes, y que pese a haber viajado mucho, me fascinaron. La comida, la gente, el ambiente, el mar, todo en su conjunto, me parecieron ingredientes perfectos para que fueran el lugar en el que detonase la historia de amor (y de sexo) de los protagonistas. De hecho, hay escenas picantes en lugares algo inesperados. Además, he aprovechado para contar algunas curiosidades porque creo que muchas veces salimos fuera en busca de lugares nuevos, cuando los que tenemos dentro de la Península son lugares maravillosos por descubrir.

¿Se puede acabar una relación con un ‘te quiero’?

-Sí, hay muchas veces que se deja una relación porque solo con el amor no basta. Una relación no se sustenta sólo en un sentimiento, sino también en tener un proyecto común, compatibilidades… En querer construir una pareja. Conozco personas que han dicho ese adiós con un te quiero; las relaciones son una de las cosas más complejas del mundo.

¿El amor romántico atonta a nuestras adolescentes? ¿Cómo lo ve?

-Precisamente lo que intento hacer con este libro es desmitificar esa idea. Muchas veces vivimos una relación que nos arrastra de forma intensa, pero hay que saber parar cuando nos damos cuenta de que no nos conviene. Si hablo de ese decir adiós pese a que exista un te quiero, es precisamente en esa línea. Hay historias que son para vivirlas, pero no para quedarse en ellas toda una vida.

¿Ayudan sus libros a que las mujeres se empoderen en lo sexual?

-Es una de las ideas que siempre intento trabajar en mis publicaciones porque creo que la sexología no sólo debe enseñarse de forma práctica, sino también de forma amena, como puede ser a través de una novela. Las tres protagonistas, pese a estar cerca de la treintena, han vivido su sexualidad en torno a unos cánones, a un deber ser responsabilizando a otros de su placer, y en ese paso a la madurez, lo que aprenden, es que su sexualidad es suya, que depende de ellas mismas y que pueden ser libres de vivenciarla como quieran.

La influencia de la Iglesia hace que la sexualidad sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad…

-Sí, por supuesto, nuestra cultura tiene sus raíces y el componente, por ejemplo, capitalista de propiedad privada, o la idea de culpa y pecado de la Iglesia, influyen en nuestra forma de entender las relaciones personales. En la presentación del libro me preguntaban por la infidelidad, y yo comentaba que si bien mi yo racional, la sexóloga, entiende que no es natural que sólo exista atracción sexual con una persona para toda la vida, y que quizás habría que replantear nuestro modelo de relación de pareja, la Silvia que se ha criado en España, con su sociedad y su cultura, no sabría sobrellevar esa idea por su más intrínseca socialización primaria.

¿Aprobamos en educación sexual?

-No. Seguimos pensado que la educación sexual es hablar de anticoncepción e infecciones de transmisión sexual, que también, pero no hablamos de la educación emocional, de entender lo que significa ser hombre o mujer, de respetar al otro sexo, de hacernos compañeros y no enemigos, de nuestra forma de evolucionar en la vida y en el terreno de lo sexual, que realmente son los temas que más conflicto nos generan después.

Este género literario va en aumento ¿Tiene algo que ver conCincuenta sombras de Grey? ¿Cómo calificarías este fenómeno?

-Tengo un problema con los géneros. Este libro va precisamente de romper etiquetas, de dejar de clasificarlo todo y simplemente lanzarse a disfrutarlo. No sé si es un libro romántico, aunque sé que hay escenas románticas, no sé si es un libro erótico, pero sé que hay bastantes escenas eróticas; creo que es un libro sobre la vida y que en la vida, todas esas escenas son las que aparecen en nuestro día a día. Creo que Cincuenta sombras de Grey abrió una veda de esta temática a un público más amplio. Creo que estamos desaprovechando un poco esta oportunidad.

¿Por qué?

-En vez de ofrecer cosas nuevas, se está cayendo en copiar una y otra vez el modelo que funciona; pero si no cambiamos eso, al final, el lector se aburrirá y volveremos a alejarle de este género. Es lo que he intentado y las críticas que me llegan dicen que mi libro es distinto, que no sigue la historia de amor o de sexo típica, la cuestión es si esta visión gustará más o menos a los lectores… ¡Espero que sea lo primero!

El sexo explícito en 3D divide a Cannes

Escena de la película 'Love'

Escena de la película ‘Love’. / R.C.

El festival de Cannes tuvo su pizca de escándalo con la proyección la madrugada del jueves de “Love”, un drama con sexo explícito en 3D del argentino Gaspar Noé que generó reacciones divididas del público y muy negativas de la crítica.

La película cuenta la historia de amor de una pareja en Francia, relatada a través de los recuerdos de un hombre, Murphy (Karl Glusman). Dos personajes del filme se llaman Gaspar y Noé. El filme protagonizado además por las actrices Aomi Muyock y Klara Kristin, incluye escenas que rayan claramente en lo porno, con eyaculaciones en primer plano, tríos, orgías y un transexual.

“Magnífico, muy romántico, es la primera vez que lloro viendo escenas de sexo”, dijo a la salida un joven espectador de esmoquin. “Una porquería, vimos la peor película del festival, aburrida y sin historia”, comentó otro, del brazo de una chica a la salida del filme, presentado fuera de competencia por la Palma de Oro en la “Sesión de Medianoche”, reservada a películas que se salen de los caminos más trillados.

La gente aplaudió al final en la sala pero la crítica fue casi unánimemente devastadora. “Los diálogos no llegan siquiera al nivel de una porno”, ironizó el periodista de la BBC Jason Salomons. François Aubel, del matutino francés “Le Figaro” opinó que “Love” es un filme de televisión para el sábado de noche “con un argumento penoso”. El británico The Guardian calificó al filme de “absurdo, mal actuado y verborrágico”.

Gaspar Noé lo presentó como un “melodrama contemporáneo” que “jamás podría haber sido rodado en Estados Unidos”. El realizador argentino residente en Francia ya había causado escándalo en Cannes en 2002 con su filme “Irreversible”, protagonizado por Monica Bellucci y Vincent Cassel, de contenido ultraviolento, especialmente una interminable escena de violación.

La proyección había terminado con el despliegue de varias ambulancias frente al palacio del festival para atender a espectadores trastornados por lo que habían visto en la pantalla. Unas 250 personas habían abandonado la sala. Más de una década después, la reacción fue más bien de indiferencia.

¿Es relevante mostrar en 2015 sexo explícito en la pantalla grande en el marco de una película no catalogada como pornográfica y en una época en que cualquiera ve porno por internet en casa? “Hoy en día el sexo explícito está en todas partes”, admitió Noé. “No se puede luchar contra el mundo actual, sí se puede en cambio buscar sanear esta sexualidad convertida en esquizofrenia de la relación amorosa”, agregó.

Y para dar aún más presencia a sus escenas explícitas, el realizador recurrió a la técnica en tres dimensiones. “Pensé que el 3D daría al espectador un mayor sentido de identificación con el personaje principal y su estado melancólico”, explicó Noé.

Algunos espectadores también abandonaron esta vez la sala antes del final, pero la gran mayoría se quedó hasta que terminó el filme de más de dos horas. Varias horas antes del estreno nocturno ya había gente amontonada a la entrada y muchos se quedaron fuera.

Los carteles de la película difundidos de antemano en las redes sociales contribuyeron a generar interés por el filme, mostrando lenguas entrelazadas y un pene aún en erección cubierto de semen. “Todo el mundo no piensa más que en una cosa”, dijo Noe aludiendo al sexo. “¿Porqué los momentos más gloriosos de la vida de cada uno no podrían ser representados? No me parece que haya la menor transgresión en el filme, solo algunas eyaculaciones alegres faciales”, comentó el director de 51 años. “No hay nada que no se haya visto en otras partes”.

Según Thierry Frémaux, director artístico del festival de Cannes, “Gaspar Noé hizo una película, que puede gustar o no gustar. La literatura o la pintura abordan la cuestión de la representación de los cuerpos, del sexo, del amor físico. Muy pocos cineastas lo han hecho en 120 años de historia del cine: Bertolucci, Oshima, Bellocchio, Lars van Trier y Gaspar Noé”. “De todas mis películas, ésta es la más cercana a lo que pude conocer de la vida y también la más melancólica”, aseguró el argentino. “Love” ya vendió derechos de distribución en Estados Unidos, aunque se desconoce si la película será censurada. “Haremos todo lo posible para proteger esta obra maestra”, dijo Brooke Forde, de la distribuidora norteamericana Alchemy.

España se despierta a los asistentes sexuales para personas con discapacidad

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Fotograma de ‘The Sessions’ (Ben Lewis, 2012). / Red Camera Pulls – Fox Searchlight

El tópico de que las personas con discapacidad no tienen vida sexual se desmonta poco a poco. Algunas iniciativas pioneras, todas surgidas en Barcelona, tiran por tierra la engañosa asociación de diversidad funcional con asexualidad. Sexo sí, pero también afectividad –e incluso terapia– es lo dicen ofrecer los asistentes que, por intermediación de la asociación Tandem Team, tienen encuentros con los usuarios que así lo solicitan. Pagando o no, y apartados de la heteronormatividad y de la concepción más clásica del sexo.

A Raquel (nombre ficticio) no le gusta hablar de asistencia sexual. “No estoy de todo conforme con la palabra. Yo intento enseñar a las personas a vivir la sexualidad desde su situación, una sexualidad diferente, no necesariamente genital, como está establecido”, señala esta mujer de 39 años, que realiza esta actividad “como un complemento” a su trabajo habitual. Tiene pareja y muy claro que no quiere esconderse. “Mi entorno más cercano sabe lo que hago y lo respetan. Es una satisfacción personal poder abrir ventanas. El sexo no es cómo nos lo han vendido”, admite.

Aquello que se concibe como “erótico” –es decir, lo que se inserta dentro del imaginario colectivo, marcado entre otros por el sistema patriarcal– es cultural y político, explica la antropóloga Andrea García-Santesmases. “Los cuerpos con diversidad funcional no son deseables ni deseantes, además de no capaces y no reproductivos”. Salvo contadas excepciones (‘ The Sessions‘, de Ben Lewin, es una de ellas), no existen en el cine, ni tampoco en la literatura, por lo que no forman parte de ningún imaginario. Y eso provoca, asegura García-Santesmases, que se “queden fuera de las categorías de género hegemónicas”.

Esta exclusión conduce casi de forma unívoca a la estigmatización. “Tener una diversidad funcional –especialmente si ha sido adquirida a lo largo de la vida– cambia tu autoconcepto corporal, tu forma de relacionarte, tus prácticas afectivo-sexuales y tus imaginarios”, señala la antropóloga. Durante varios años, ha trabajado mano a mano con Antonio Centeno en el documental ‘Yes, we fuck’, un proyecto que busca “hackear esa realidad” que percibe a las personas con diversidad funcional como seres no sexuales ni sexuados. “Se trata de que la relación con nuestro cuerpo no sea fuente de problemas, sino de bienestar, también en este ámbito. El deseo y el placer nos atraviesa a todos”, apunta el codirector.

María Clemente, psicóloga especializada en neurorehabilitación y encargada de intermediar entre asistente y usuario en Tandem Team, sabe mucho de los miedos, los tabús y la vergüenza de las personas que acuden a la asociación. “Aquí se quitan una mochila que les pesa mucho, y en muchos casos durante muchos años. Hablan del silencio, de la soledad, de esas murallas invisibles… el resultado es un sufrimiento muy intenso. Esa faceta sexoafectiva está guardada en un cajón”, asegura Clemente.

“Planteo dónde fijo mis límites y el usuario los suyos”

Algunos usuarios y usuarias reconocen que han recurrido a la prostitución para llenar esas carencias. “Muchas veces se quedan más vacíos de lo que llegaban porque implícitamente sienten que deben dar una talla, alcanzar algún objetivo”, indica Raquel. Pero esto es algo más para ella. “La gente que piensa que esto es prostitución lo seguirá pensando porque cuando aparece un concepto nuevo, siempre buscamos la relación con alguno ya asimilado. El elemento transformador de las asistencias sexuales es el hecho de que las personas se sientan deseadas. Eso permite reesctructurar aspectos de la personalidad que estaban bloqueados. El placer puramente sexual es positivo, pero no es restaurador porque es solo físico, sin afecto”, argumenta Clemente tratando de marcar una línea divisoria con el trabajo sexual.

El año pasado, 150 personas con diversidad funcional se pusieron en contacto con Tandem Team. La asociación solo trabaja en la ciudad de Barcelona, aunque suelen recibir llamadas para solicitar información y asistencia de otros lugares. Es la única iniciativa de este calado que existe en España, donde la figura del asistente sexual se mueve en la alegalidad.

A nivel interno, la propia organización tiene un protocolo de actuación, que pasa por una primera reunión entre usuario y asistente en un lugar público. En ese encuentro, cuyo objetivo es crear un ambiente de confianza y bienestar, también se ponen sobre la mesa los límites que ponen cada una de las partes. “Planteo donde fijo mis límites y cuáles son los suyos, qué esperan, si tienen pareja o no y cómo les condiciona… y a partir de ahí enfocamos la sesión”, cuenta Raquel mientras conduce de camino a una de esas reuniones.

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Reunión en la asociación barcelonesa Tandem Team. / Tandem Teamm

En ocasiones el usuario plantea la necesidad de un acompañamiento en el proceso, más allá de los pactos privados. Además, la organización tiene una misión pre y post: al comienzo del proceso realiza entrevistas en profundidad para encajar perfiles -el del asistente es el de una persona con cierta experiencia sociosantiaria, sin motivaciones económicas y con una concepción no genital del sexo- y después entra a recoger el feedback para verificar que todo se ha hecho de forma regular y sin abusos de poder. “A veces hay contraprestación y a veces no, algunas asistencias son totalmente voluntarias. Cuando se recibe dinero a cambio no es por el acto íntimo, sino por la parte más logística (transporte, higiene, movilización si es necesaria…).

Las aristas del debate en España

La defensa de los derechos sexuales de las personas con diversidad funcional ha provocado cambios en las políticas sanitarias de algunos países. El que ha llegado más lejos es Suiza, que cuenta con un modelo que muchos consideran intervencionista y que pasa por encuentros mensuales y asistentes con una formación reglada. El esquema de Bélgica es el que toma como referencia Tandem Team. Allí, esta asistencia se mueve en el vacío legal. En Dinamarca, Suecia, Alemania y Holanda también existen estos servicios, con unos u otros matices. Y en Francia, el debate continúa abierto, marcado por una recomendación del Comité Nacional de Ética, que aconsejó al Gobierno que no legalizara la asistencia sexual a personas con diversidad funcional. Aquí, ese intercambio de ideas -y discrepancias-, propio de un tema con tantas aristas, no es más que un recién nacido.

La única referencia sobre el tema se encuentra en el código ético elaborado conjuntamente por Sex Assistant –la organización pionera en la reflexión teórica en este ámbito– junto a la Asociación Nacional de Salud Sexual y Discapacidad (ANSSYD). El documento incide en la necesidad de un cambio de enfoque: de un modelo meramente asistencial a otro basado en los derechos humanos que reconozca a la persona con diversidad funcional como sujeto titular de derechos y “no solo como objeto de tratamiento y protección social”.

Por el camino se han quedado intentos de formación y desarrollo de asociaciones por los derechos sexuales de las personas con discapacidad. Los contemplaba la conocida como ley Aído de 2010 (Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazos), barrida por la crisis y enterrada por un cambio de Gobierno cuya primera promesa electoral fue cortar de raíz la principal novedad de la norma: eliminar los supuestos para abortar en favor de una ley de plazos.

El asistente tipo: una mujer

Pero a pesar del estancamiento en el ámbito más institucional, el debate da sus primeros coletazos en la sociedad civil. ¿El derecho al cuidado de la salud sexual de las personas con diversidad funcional, reconocido por una convención de la ONU (2006), debe ser satisfecho a cambio de una contraprestación económica? Desde la Federación de Mujeres Progresistas no tienen una posición fundada sobre la asistencia a estas personas. “Es un tema que no hemos tocado”, reconoce su presidenta, Yolanda Besteiro. Otras agrupaciones feministas, como la de Mujeres Juristas Themis,  tampoco entran a valorar la cuestión por “falta de conocimiento”.

“El asistente tipo no deja de ser una mujer y el usuario un hombre. Lo demás parece que se sale de lo esperable”, sostiene Dyon (nombre ficticio), asistente sexual en Tandem Team. Él se considera “un trabajador sexual” y recalca que presta sus servicios “sin caer en el paternalismo ni en la compasión”. En la asociación, de las 12 personas que realizan asistencias de forma regular hay 9 mujeres y 3 hombres. De ellos, un chico y una chica son asistentes homosexuales.

“El enfoque en este ámbito está inclinado hacia lo androcéntrico porque muchas de las personas que hacen activismo son hombres. Para las mujeres, el deseo para con una misma, más allá del enfoque reproductivo, sigue siendo tabú. Un tema que encierra todavía más a las mujeres con discapacidad, cuyo derecho social a una sexualidad no reproductiva está más cuestionado”, concluye la antropóloga Andrea García-Santesmases.

“El 80% de los travestidos son heterosexuales”

ENTREVISTA | FRANÇOIS OZON

El cineasta francés juega con la identidad sexual en ‘Una nueva amiga’, una “película transgénero”, cuento de hadas con final feliz, inspirada en un relato de Ruth Rendell y en la realidad de un tipo que se vestía con la ropa de su mujer muerta.

El director de cine francés François Ozon

El director de cine francés François Ozon.- EFE

MADRID.- Las manifestaciones en Francia, en la primavera de 2013, contra los matrimonios homosexuales fueron acciones violentas muy agresivas, reuniones masivas de opositores radicales que mostraron la cara menos conocida de nuestros vecinos. Un país que presumía de moderno se mostraba carca y rancio. El cineasta François Ozon estaba entonces escribiendo el guion de Una nueva amiga, “una película transgénero”, que cambió sustancialmente ante la visión de esa realidad reaccionaria y ultra. “Me molestó toda esa violencia que veía en las calles y entonces intenté hacer algo pedagógico, dirigido a esas personas”.

Romain Duris y Anaïs Demoustier protagonizan este melodrama con final feliz, en el que el cineasta juega con la identidad sexual de uno de los personajes en su búsqueda de la felicidad. Una nueva amiga es la historia de un hombre que, al quedarse viudo, comienza a revelar dudas sobre su sexualidad. Al mismo tiempo, inicia una relación –amigo y amante- de la mejor amiga de su esposa muerta. Inspirada en un relato de la recientemente desaparecida Ruth Rendell, la película —que compitió en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián— también está construida sobre la realidad de un tipo que se disfrazaba con la ropa de su mujer para intentar así devolverla a la vida.
¿Cómo afectaron a la película las manifestaciones de mayo de 2013?
Escribí el guion justo cuando se estaban produciendo todas esas manifestaciones en contra del matrimonio gay en mi país. Me sorprendió muchísimo la violencia de toda esa gente que salía a la calle, ese querer imponer su voluntad, esos gritos en contra de los derechos de las personas… Me molestó toda esa violencia que veía y entonces intenté hacer algo pedagógico, dirigido a esas personas. Quería explicarles que la identidad es un camino muy complejo y que cada uno tiene que buscar la suya. La película me ha salido política, muy a mi pesar.

Sin embargo, es un título de su cine más luminoso, no del oscuro…
Sí, pertenece a ese cine luminoso, pero es algo que depende siempre de la historia. Para cada película hay métodos que parecen estar más cerca de las historias. Esta historia era, de alguna manera, como un cuento de hadas con un plano final que es directamente hollywoodiano. Por supuesto, hubiera podido hacer una película centrada en el mundo gay, pero no quise, porque quería hacer una película popular, que llegara a cuanta más gente, mejor.

En la intención pedagógica que menciona, ¿qué más le gustaría enseñar?
Muchas cosas, porque hay muchas cosas desconocidas sobre el travestismo. Algunas yo las aprendí investigando para la película. Existe el cliché de que todos los travestidos son homosexuales, pero no es verdad, hay muchos heterosexuales. Haciendo la película he conocido a muchos de ellos. De hecho, el 80 % son heterosexuales. Tenemos la idea al revés y eso complica las cosas. He conocido hombres casados, con hijos, y mujeres que saben que sus maridos son travestidos y lo aceptan. Aunque, la verdad, la mayoría decide divorciarse y los hijos les rechazan.

Usted huye justamente de esa realidad, evita las aristas del problema, ¿por qué?
Es verdad. Si la película fuera realista, sería mucho más triste, sería una historia oscura y sombría. Pero yo lo que quería era mostrar la alegría de esa persona. Y funciona, porque hay gente que justo después de ver la película ha decidido contar a su familia su secreto. Una vez vino un hombre y me dijo: “Ahora, sí, por fin voy a contárselo a mis padres”. ¡Tenía ya más de cuarenta años! Me alegro mucho de que la película sirva para eso.

¿Es lo que intenta transmitir con ese happy end?
Absolutamente, porque, de verdad, todas las familias, todos los tipos de familia, pueden existir. En la película Claire (personaje que interpreta Anaïs Demoustier) está embarazada, pero no se especifica de quién, y hay diferentes interpretaciones. Y es muy divertido ver cómo cada persona interpreta una cosa distinta, dependiendo de su forma de pensar.

El relato de Ruth Rendell es un cuento ‘criminal’ ¿qué le interesó de él?
Lo que me interesaba más del relato de Ruth Rendell era el thriller y la relación del marido-mujer-amante, que estaba invertida. Su mejor amiga era un hombre, ese pequeño detalle me encantaba. Pero es cierto que hay importantes cambios respectos del relato. Ruth Rendell terminaba la historia con un asesinato y yo, no, porque yo quería contar una historia de amor…

François Ozon reivindica el travestismo luminoso y feliz

El francés estrena ‘Una nueva amiga’, historia enfocada en la identidad sexual diferente

François Ozon, en el Festival de Cine de San Sebastián, en septiembre pasado

François Ozon, en el Festival de Cine de San Sebastián, en septiembre pasado. / XAVIER TORRES-BACCHETTA

Es verdad, reconoce el cineasta francés François Ozon, que el travestismo se mueve normalmente en un mundo oscuro y triste, que los travestis no son personas muy felices por el rechazo de la sociedad y su propia familia, pero a pesar de todo el director ha querido poner el foco en la luminosidad de unas personas con una identidad sexual diferente. Así lo ha hecho con Una nueva amiga, la película que ha estrenado en España y que se presentó en la sección oficial del último Festival de Cine de San Sebastián, certamen donde hace dos años ganó la Concha de Oro con En la casa, basada en la obra de teatro de Juan Mayorga. En la amiga, protagonizada por Romain Duris, Anaïs Demostier y Raphaël Personnaz, está basada en un relato de Ruth Rendell.

Ozon escribió el guion, con cambios sustanciales con respecto al texto original, en plena batalla contra el matrimonio gay en Francia, con manifestaciones por las calles de las principales ciudades. ”Me sorprendió la violencia y el odio de la gente que se manifestaba, esa pretensión absoluta por imponer la sociedad que ellos quieren, sin ninguna posibilidad de aceptar algo diferente. Me molestó tan profundamente que me empeñé en hacer un filme con un punto pedagógico. Mi película no iba a estar dirigida a un público determinado con mente abierta, sino a toda esa gente que no entiende que la identidad sexual puede ser un asunto muy complejo y nada fácil. Muy a pesar mío, el filme se convirtió también en una reflexión política”, explicaba Ozon en San Sebastián.

Una nueva amiga se adentra en una historia de amor transgresora. Tras el funeral de su amiga, la protagonista descubre que al marido de aquella le gusta disfrazarse de mujer. A partir de ahí la relación entre ambos viajará por caminos nada habituales. En realidad, los que le gustan a Ozon. Durante los trabajos previos del proyecto, el director conoció y se entrevistó con muchos travestis. “Existe la falsa idea de que son en su mayoría homosexuales. Nada más lejos de la realidad. El 70% de ellos son heterosexuales, muchos casados y con hijos, a los que les resulta especialmente complicado confesar su identidad. Si hubiera querido hacer una película realista tendría que haber ido por el camino más triste y oscuro de la vida, pero Una nueva amiga es un cuento de hadas, una gran historia de amor, en la que he querido mostrar la alegría y la felicidad de esas personas”. No es un filme dirigido al mundo homosexual, sino todo lo contrario. La intención de Ozon ha sido llegar a cuanta más gente mejor con un filme que mezcla el thriller, la comedia y el amor.

Algo de lo que buscaba el director ya lo ha encontrado. Un travesti de 44 años vio la película y se dirigió a él para decirle: “Gracias a ti voy a poder contárselo a mis padres”. Ozon sabe que ya ha logrado algo: que el travestismo y los prejuicios sexuales empiecen a formar parte del pasado.

El hombre del siglo XXI

Los tiempos cambian y las sociedades también. Si las mujeres todavía tienen objetivos por conquistar en la lucha por la igualdad, según los expertos, los hombres también tienen sus propios retos: adaptarse a esta nueva realidad

FUERZA, decisión, liderazgo. Son características que durante siglos han definido la masculinidad. El hombre se impuso como cabeza de familia, como el encargado de llevar a casa el pan y aquel que ostentaba el poder y la razón en la relación. No obstante, a día de hoy eso está cambiando: la entrada en escena de la mujer en el ámbito de lo público ha trastocado el modelo de masculinidad patriarcal predominante. Todo ello, según los expertos, ha sumido a la sociedad en un estado de transición donde los roles tradicionales han quedado desfasados. ¿Qué se espera entonces del hombre en pleno siglo XXI?

Eduardo Urzelay es sexólogo en el centro Emaize. Al igual que sus compañeros de profesión, él entiende el sexo desde la perspectiva de lo que implica ser hombre y ser mujer. “Es mucho más que el coito”, indica. Para ello, tiene en cuenta tanto las influencias biológicas como las biográficas -vivenciales- y también las culturales. Precisamente en este último ámbito, en el nivel social y educativo, es donde se están dando los cambios.

“Ser hombre y ser mujer ya no se vive de la misma manera que hace unas décadas”, asegura Urzelay. Dicho cambio, explica, guarda una estrecha relación con los procesos sociales, como las reivindicaciones feministas, que se llevan dando activamente desde los siglos XIX y XX. El derecho a las participación política, a unas condiciones laborales más justas y equitativas, etc., lograron que la mujer saliera de lo íntimo -de lo privado- para entrar también en lo público. “Ese cambio en el rol tradicional de la mujer ha hecho que los hombres tengamos que resituarnos”. Pero no de cualquier manera: si históricamente ha primado un modelo de masculinidad único, troncal -el modelo patriarcal-, con esta “recolocación” no ha surgido un solo modelo, sino muchos.

Esto se traduce en la sociedad vasca de diferentes maneras. Por un lado, se está pasando de un modelo patriarcal en el que el hombre solo se encargaba de lo público para poder gestionar también lo íntimo y lo doméstico. “Hay modos de entender la masculinidad que dentro de la familia tienen un rol más cuidador, tanto con los hijos como en el caso de sus mayores”.

Asimismo, Urzelay también indica que están apareciendo hombres más sensitivos y conscientes de sus gustos y sus deseos, dejando de lado ese modelo en el que el hombre tenía que detentar el poder y la iniciativa, de saber el cómo y de qué manera gestionar la intimidad -el deseo- en una relación. “Librarse de las presiones del rendir”, como dice Urzelay. Tras varios años trabajando la terapia sexual, asegura que esto genera todavía muchos problemas y tensiones en la actualidad. “No da más de sí el modelo del fin coital, por lo que hay que pensar en qué es lo que desea cada uno”.

Y todo ello sin olvidar la homosexualidad, cuya socialización progresiva ha aportado otra manera de vivir la masculinidad. “Aunque continúen existiendo estereotipos sociales y culturales, a día de hoy hay que hablar de la masculinidad en plural”.

Pero los cambios siempre provocan incertidumbre. “El no saber dónde estamos y hacia dónde vamos nos produce desasosiego”. Ese es, en opinión de Urzelay, el primer gran reto al que se enfrentan los hombres del siglo XXI. Para ello, alude que cada uno ha de reflexionar, primero, sobre sí mismo, sobre lo que busca y sobre lo que siente; y después, también, establecer un diálogo con las personas con quien se guarde relación. “Es decir, ser conscientes de nosotros mismos y establecer un espacio de tú a tú con tu pareja”. Todo ello, añade, supone un cambio al que hay que ir dando contenido tanto a nivel social y cultural como en el espacio de lo íntimo.

“Somos lo que somos y los hombres somos diferentes a las mujeres”, recalca Urzelay. Después de todo, como apunta, ahí están las influencias biológicas. Aun así, asegura que este es el momento de buscar nuevas formas de relación. “El sexo está pensado para diferenciarnos, pero también para incentivar el encuentro”.

¿SE NACE O SE HACE? Más allá de la Sexología, otra disciplina que también ha estudiado las masculinidades es la Antropología. Esta, por su parte, la comprende como un proceso de creación y de socialización. “La masculinidad no existe siempre, ya que hay culturas donde no la hay”, comenta Carmen Díez, profesora de Antropología Social en la UPV/EHU. Es decir, que se basa en la idea de que la mujer no nace, se hace; y con el hombre más de lo mismo.

En el caso concreto de Euskadi, Díez apunta la gran influencia que tienen las actividades deportivas sobre los hombres como una de las principales características. “Vincular el deporte con la masculinidad es muy típico de aquí”. No solo el fútbol, sino también los herri kirolak y cualquier tipo de ejercicio. Al igual que Urzelay, Díez también ha observado cambios en las masculinidades que conforman la sociedad vasca. Nuevas formas de vivir la paternidad, de valerse por sí mismos en las tareas del hogar, de mostrar las emociones y ese lado “más femenino”. “Hay muchos hombres que quieren vivir su propio camino y por eso critican la masculinidad más hegemónica”.

No obstante, Díez asegura que no todo son avances. “El feminismo introdujo fuertes cambios en los años 80, pero ahora se está retrocediendo”. Se refiere, principalmente, a la división social por sexos. “Tengo nietos pequeños y estoy horrorizada, porque se está volviendo al esto es de niña o esto es de niño”.

En Euskadi, algo similar que se ha mantenido es la separación existente entre hombres y mujeres. “A partir de los 10 u 11 años ellos van por un sitio y ellas por otro”. Como ejemplo, se sigue hablando de “cuadrilla de chicos” y “cuadrilla chicas”. “Hay una socialización muy diferenciada”.

Los desafíos son grandes, pero tanto Urzelay como Díez se muestran optimistas. “El feminismo ha hecho que el hombre se resitúe en una posición de mayor equidad con respecto a la mujer y eso es positivo”, asegura Díez. Aunque opina que los hombres no lo tienen nada fácil, afirma que sí que tienen más opciones que hace cincuenta años de elegir cómo quieren vivir: “A día de hoy hay tantos modelos de masculinidad como hombres hay en el mundo”.

Conchita Wurst, más diva que nunca en la Ópera de Viena

Nadie se ha tirado de los pelos en Austria. La propuesta cuenta con todas las bendiciones de Dominique Meyer (un alsaciano, hijo de diplomático) que lleva las riendas de la Ópera de Viena desde 2010. El país transalpino ha tirado la casa por la ventana con motivo de la celebración del concurso de Eurovisión, entre el 19 y 23 de mayo, y no les ha dolido echar mano de más de diez millones de euros para el montaje y demás actividades colaterales. Como abrir las puertas de uno de los templos líricos más prestigiosos del mundo -junto con La Scala de Milán- para acoger un espectáculo rompedor bajo el lema de ‘construyendo puentes’. Están convencidos de que los extremos se tocan… Vaya, vaya.

Por de pronto, sepan que mañana Conchita Wurst (el travesti austriaco que ganó Eurovisión el año pasado) compartirá el escenario de la Ópera de Viena con el tenor peruano Juan Diego Flórez, radicado en la capital austriaca y una primerísima figura del bel canto. Son el máximo reclamo de un show -tras descolgarse Plácido Domingo por una bronquitis- que también dará oportunidad de lucimiento a músicos de la Filarmónica de Viena y de la Ópera, así como a otros cantantes líricos y candidatos de varios países que participan en esta edición de Eurovisión. No faltarán entrevistas, chascarrillos y una moderadora experta en temas culturales -licenciada en Filología Alemana y Románica- que sabe tanto de divos y divas, de Verdi y Wagner, como Leo Messi de fútbol. O sea, todo y más. En la Ópera de Viena son gente muy seria.

Han quedado sin desvelar los detalles de la gala para disparar las expectativas (y el morbo), así que obviamente los afortunados que han conseguido una entrada para la matiné -la función empezará a las doce del mediodía- ya estarán salivando de gusto. A mí me pica la curiosidad saber qué tipo de público se ha gastado entre 7 y 60 euros para disfrutar de este evento. Por lo demás, el espectáculo se retransmitirá ‘urbi et orbi’ para satisfacer la curiosidad de millones y millones de espectadores. No costará ni un duro seguir el show en la pequeña pantalla. Eso sí, muy importante: hace falta un televisor ‘inteligente’ de la marca Samsung que permita bajarse la aplicación de la ‘Wiener Staatsoper’ (así se llama la Ópera de Viena en alemán).

“Nada más sexy”

No corren buenos tiempos para la música clásica (y la ópera), así que lo prioritario es hacer caja. Nada que objetar, lo mismo ocurría en la década de los 60 del pasado siglo cuando los agoreros decían que el negocio tenía los días contados. Hasta que se puso las pilas un señor como Karajan, sobre todo después de cambiar de corte de pelo. Fue el primer músico austriaco -mucho antes que Conchita- en percartarse de la importancia de las tijeras y la maquinilla de afeitar como instrumentos de primer orden. Que no perder el compás es imprescindible pero la imagen también influye.

Así pues, nuestro querido Karajan se atusó el tupé y -ojo al detalle- se dejó crecer las mechas de los lados para repeinarlas hacia atrás. Le daba un aire de velocidad muy seductor, sobre todo cuando se ponía de perfil y dirigía con los ojos cerrados. El cineasta francés Henri-Georges Clouzot le tenía cogido el punto, por eso grabó encantado de la vida unos cuantos conciertos con el maestro. “No hay nada más sexy que sus dedos cuando dirige”, recalcaba Clouzot, con la pipa en la comisura de los labios, cada vez que algún músico se quejaba de que se centraba demasiado en la figura del director de orquesta.

A toro pasado, los habrá que digan que los encuadres eran demasiado forzados, que los músicos estaban demasiado pendientes de salir distinguidos y solemnes -como en un desfile militar-, que se respiraba un clima artificioso y rígido en el plató, que hay mucho ‘corta y pega’ para que las secuencias queden vistosas… En resumidas cuentas, que todo era un gran mentira elaborada en un estudio de grabación para gusto del consumidor. Puede ser. ¿Y? ¿Qué hay de malo en eso?

Por cierto, el maestro Karajan también colaboró con profesionales de la imagen de la talla de Hugo Niebel y Ernst Wild. Vean el vídeo de la Sexta de Beethoven -rodado por Niebel en 1967- y ríanse de las psicodelias. Es duro, muy duro. Terminas con los ojos vueltos del revés y dolor de cabeza. Al propio Karajan le pareció excesivo pero no llegó a renegar del resultado. Era un valiente. A lo hecho, pecho. La plaza de la Ópera de Viena lleva su nombre, igual que la calle principal del auditorio de la Philarmonie, sede de la Orquesta Filarmónica de Berlín. Cuando falleció en 1989, el diario ‘Le Monde’ tituló en portada ‘Dios ha muerto’. Ahí queda eso.

¿Qué diría Karajan si levantara la cabeza y descubriera a Conchita y sus amigos/as en la Ópera de Viena? A saber… No tuvo ocasión de trabajar con travestis pero sí tenía amigos homosexuales. En el gremio de la dirección de escena o en el departamento de vestuario y maquillaje siempre han proliferado los profesionales gays. Ni le escandalizaba ni le importaba. Iba a lo suyo: peleaba por ser el número uno (en fama y caché) sin perder el tren de la modernidad. En fin, me gustaría pensar que el show de mañana le haría gracia. Era un tipo muy suelto cuando se trataba de hacer teatro. Se lo pasaba en grande cuando le tocaba dar pautas a los cantantes en el escenario. Tenía talento como actor, máxime cuando la escena pedía estrangular a alguien… Lo bordaba.

Dicho todo esto, Conchita también se merece un momento de gloria en el templo lírico de la capital austriaca que -lo fundamental, seamos sinceros- disparará los beneficios de la Ópera de Viena. Yo pienso verla en televisión sin prejuicios y con los ojos muy abiertos. Aunque, por supuesto, no niego que mi mayor interés será el tenor lírico-ligero Juan Diego Flórez. El pasado miércoles falleció inesperadamente su padre en Lima y, pese a todo, no ha querido cancelar su actuación de mañana. Es un profesional especializado en los gorgoritos belcantitas -siempre tan acrobáticos (y hasta circenses)- que desata pasiones entre los aficionados. Un ídolo en Viena. Igual que Conchita. Cada uno a su manera, claro.

«SexSua», nuevo programa de educación sexual en ETB1

La cadena pública, en colaboración con el Gobierno Vasco, estrenará el próximo jueves «SexSua», un programa semanal dirigido y presentado por Jon Gómez que abordará temas relacionados con la educación sexual «de forma natural, entretenida y didáctica».

JonGomez

Jon Gómez

De la mano de la productora Zirriborro y con Jon Gómez a la cabeza, llegará a la parrilla de ETB1 “SexSua”, un espacio dedicado a la educación sexual que tratará diversos temas de forma amena y educacional. Además del presentador, “SexSua” contará con la colaboración de un médico que despejará las dudas que puedan surgir programa a programa, así como con entrevistas tanto a personajes conocidos y encuestas a pie de calle a personas anónimas.

La primera temporada del programa se empezará a emitir el próximo jueves 21 de mayo a las 23.30 horas, y cada semana Jon Gómez pondrá sobre la mesa un tema relacionado con el sexo y nuestra manera de vivirlo. Durante los dos meses que el programa estará en antena, los espectadores podrán aprender sobre temas tan dispares como el suelo pélvico, las fantasías y la orientación sexual, la influencia de la pornografía en la sociedad, los métodos anticonceptivos, el efecto de las drogas en las relaciones sexuales o incluso la situación de la educación sexual en la enseñanza.

Jon Gómez se encargará al mismo tiempo de dirigir el programa y de presentarlo. El periodista galdakaotarra inició su carrera como presentador con apenas dieciocho años, cuando realizó la presentación oficial del Ibilaldi 2009, y más tarde pasaría por Hamaika Telebista a la cabeza del programa “Gaztero” y por ETB con “Betizu” e “IBIL2D”, donde se convirtió en el presentador más joven de la cadena. Con esta trayectoria a sus espaldas pero suficientemente fresco como para conectar con el público objetivo del programa, Jon Gómez aportará el punto intermedio entre la seriedad y el humor que se necesita para tratar este tipo de temas.

ETB y Zirriborro han contado con la colaboración del Gobierno Vasco para la producción de este espacio: Los departamentos de Educación y Salud patrocinarán el programa.

‘SexSua’, programa de educación sexual, empieza el día 21 en ETB-1

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Jon Gómez presentará ‘SexSua’ desde el próximo jueves (ETB)

BILBAO – En la recta final del curso llegan los últimos estrenos a todas las cadenas. En el caso de ETB-1, estrenará el próximo jueves el programa SexSua, presentado y dirigido por Jon Gómez. Semanalmente, y durante dos meses, abordará temas relacionados con la educación sexual. En el primer programa hablará sobre el suelo pélvico, uno de los órganos más importantes de la mujer, pero también muy desconocido. En el segundo se referirá a las fantasías y a la orientación sexual y en la tercera entrega a la influencia de la industria pornográfica. Los métodos anticonceptivos serán el tema del cuarto programa y el quinto se fijará en el efecto que las drogas producen en el organismo o en las relaciones. El sexto capítulo será especial y analizará cómo se integra la educación sexual en el mundo educativo. Para ahondar en este tema, Jon Gómez visitará una clase de Primaria, una de Secundaria y otra de Magisterio de la EHU/UPV.

Además, en cada entrega un médico aclarará las dudas que vayan surgiendo y Gómez entrevistará a personajes conocidos y abordará a la gente de la calle con sondeos y preguntas que pondrán a prueba su conocimiento sobre el sexo. SexSua es un programa dirigido y presentado por Jon Gómez con el equipo técnico de la productora Zirriborro y el patrocinio de los departamentos de Educación y Salud del Gobierno Vasco.