La televisión rusa TV Rain ha emitido con la etiqueta de “para mayores de 18 años” el vídeo con el que la política demócrata estadounidense Hillary Clinton ha iniciado su campaña para optar a la Presidencia de su país, por mostrar una pareja gay que habla de su intención de casarse.
La cadena ha explicado a la televisión estadounidense CNN que no quería incumplir la polémica ley rusa que prohíbe la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales hacia los menores” y el debate público sobre los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales cuando pueda ser escuchado por niños.
“No hay precedentes legales para esta ley, por lo que no sabemos qué entra en su ámbito y qué no”, ha declarado un portavoz de la cadena. “Por eso, por miedo a incumplir la legislación, especialmente teniendo en cuenta la alta vigilancia que las autoridades supervisoras prestan a TV Rain, decidimos poner la etiqueta”, ha argumentado.
En el vídeo, que se ha presentado este domingo, aparecen dos hombres que, mientras pasean, se cogen de la mano y uno de ellos dice: “Este verano me caso con alguien que me importa mucho”. La escena dura unos 5 segundos y sigue a otras muchas que muestran a diferentes personas hablando de sus proyectos de futuro. Finalmente, aparece Hillary Clinton anunciando que va a presentarse a las primarias del Partido Demócrata para ser la candidata a la Presidencia de Estados Unidos.
La ex secretaria de Estado y ex primera dama declaró por primera vez su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo en 2013. La ley rusa contra la ‘propaganda homosexual’ fue aprobada hace dos años y ha recibido fuertes críticas internacionales por parte de los colectivos de defensa de los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, que la consideran fuertemente discriminatoria.
Manifestación en Indiana contra el gobernador Pence. / NATE CHUTE (REUTERS)
Una oleada de protestas en Estados Unidos ha forzado esta semana la rectificación de dos leyes que amenazaban el avance de los derechos de los homosexuales en nombre de la libertad religiosa. Las manifestaciones, boicots y pronunciamientos de las mayores empresas del país, casi al unísono, lograron que los Estados de Indiana y Arkansas dieran un paso atrás para evitar que las leyes sean utilizadas para discriminar contra gais y lesbianas. Pero su iniciativa ha sacado a la luz el intento del sector más conservador de la sociedad estadounidense para impedir la consolidación de unos derechos que muchos ya consideran inevitable.
En el tira y afloja que protagonizan estos días los conservadores y la comunidad homosexual es el mismo que sucedió a las primeras regulaciones del derecho al aborto o el acceso a los anticonceptivos. La sociedad estadounidense, impulsada por un cambio demográfico que forma una nación más diversa y más progresista, respalda ampliamente el derecho a la igualdad de los homosexuales. En el extremo contrario, la libertad religiosa se convierte en el último recurso legal de los conservadores contra ese avance.
Los principales líderes republicanos han defendido la ley de Indiana, copiada después por Arkansas. El republicano Jeb Bush, exgobernador de Florida y probable candidato a la Casa Blanca, afirmó que Indiana ha hecho “lo correcto” y que la ley “no es discriminatoria”. Su compañero de partido y candidato a la presidencia en 2016, Ted Cruz, celebra que la ley diera voz “a millones de valientes conservadores”. Frente a ellos, la demócrata Hillary Clinton lamentó que EE UU todavía se enfrente a estos debates. La Casa Blanca rechazó la ley porque “renuncia a los valores que defienden los ciudadanos”.
La estrategia republicana responde a los últimos avances de los derechos de los homosexuales, explica Sally Steenland, del Center for American Progress. El Tribunal Supremoestudiará esta primavera si los homosexuales tienen derecho a casarse. Seis de cada 10 votantes apoyan el matrimonio entre personas del mismo sexo y siete de cada 10 viven en uno de los 37 Estados donde está reconocido el matrimonio homosexual. Un 72% cree que el matrimonio igualitario es inevitable, según datos del Centro Pew. Las cifras justificaron una portada del diario conservador The Indianapolis Star esta semana. Eran tres palabras en blanco sobre negro para instar a los legisladores a cambiar la ley: “Arreglen esto ya”.
Los republicanos se amparan en una ley firmada por Bill Clinton en 1993, pero el país ha cambiado profundamente desde entonces. Decenas de organizaciones civiles reaccionaron contra Indiana junto a líderes empresariales de Apple, Walmart, General Electric o Yelp y gobernadores demócratas que anunciaron boicoteos contra Indiana.
Estados Unidos busca el límite donde pueden convivir la libertad religiosa y los derechos de las minorías. Los asuntos sociales separan a los republicanos de los demócratas, aunque en el caso de Indiana, los conservadores libran una batalla con su propio ideario, obligados a satisfacer a los votantes de mayor edad sin poner en peligro el futuro al electorado más joven ni el ala empresarial del partido.
En este primer choque cultural del año ha vencido el derecho a la igualdad de los homosexuales. Las protestas celebradas durante toda la semana obligaron a Indiana a modificar el texto de la ley para prohibir que se niegue la atención a nadie en los comercios. “El mensaje es claro. Nuestros negocios están abiertos. Damos la bienvenida a todo el mundo. No discriminamos contra nadie”, declaró el portavoz de su Asamblea, Brian Bosma.
Conscientes del riesgo de perder votantes por estas posiciones más conservadoras, el grupo de jóvenes Log Cabin Republicans celebró los cambios en la legislación. “Era demasiado amplia y vaga e invitaba a cualquiera a confiar en que el Estado le defendería si se le acusaba de discriminación”, dice su director, Gregory Angelo. “Ahora sí queda claro que la libertad religiosa y los derechos de la comunidad LGBT sí pueden convivir”.
La primera señal de la desconexión entre los políticos más conservadores y el resto de la sociedad llegó el pasado domingo. Un periodista preguntó al gobernador de Indiana, Mike Pence, si su nueva ley daba permiso para discriminar. Su reacción de fue un tartamudeo de varios días. El jueves, Pence atribuyó la fuerte reacción ciudadana a una “confusión” creada por los medios.
“La ley supone una limitación en lo que el Gobierno federal puede decir y lo que no”, afirma Montserrat Alvarado, directora de operaciones de la fundación Becket Fund, especializada en la intersección entre la libertad religiosa y los derechos de las minorías.
El rechazo y la reacción casi coordinada de decenas de organizaciones revela un cambio de mentalidad impensable hace solo cinco años. “Al tener que hablar de discriminación, perdieron la iniciativa en este debate”, alega Sally Steenland. La experta define la reacción de la sociedad y los líderes empresariales como una “bofetada” a los republicanos. “Lo que les sorprendió fue lo fuerte y alto que sonó el rechazo en todo el país”.
La aprobación de las leyes en Indiana y Arkansas ha funcionado como una luz roja para los republicanos. El gobernador de Indiana, Mike Pence, tardó solo una semana en proponer una enmienda para impedir la discriminación por motivos de orientación sexual. Su homólogo de Arkansas, que había copiado el texto en una iniciativa similar, anunció que no firmaría la ley. Y en Georgia, el siguiente en la lista, han cancelado su votación.
Para la Unión Americana por los Derechos Civiles el giro “representa un cambio drástico” en la manera en que EE UU reacciona a la discriminación en nombre de la religión. “Indiana cometió un error terrible y peligroso y chocaron con una condena que va a dañar su reputación y su economía”. Era el mismo argumento de cinco exalcaldes de Indianápolis, que exigieron en una carta la corrección inmediata de la ley para evitar “consecuencias indeseadas”.
La avalancha de protestas, y la consiguiente rectificación, puede haber llegado a tiempo para evitar que esta polémica se convierta en un problema para la campaña republicana. El partido conservador se enfrenta al reto de convencer a un electorado cada vez más joven más diverso y más abierto a los avances sociales de lo que lo ha estado nunca EE UU.
Un año de ofensiva republicana
Numerosos gobernadores republicanos han alegado en los últimos meses que era necesario aprobar leyes similares a nivel estatal para impedir que el Gobierno interfiriera en las prácticas religiosas de los ciudadanos. El último de ellos ha sido el de Indiana.
Los conservadores se amparan en una normativa que aprobó el presidente Bill Clinton en 1993, la Ley de Libertad Religiosa. El texto concedía a los ciudadanos determinadas excepciones en el caso de que una legislación federal les obligara a actuar en contra de su religión. En la actualidad, un total de 20 Estados cuentan en la actualidad con leyes de estas características que, según sus detractores, pueden ser utilizadas para justificar la negación de determinados servicios a los homosexuales. Otros 12 las han incorporado solo en el último año.
Las normativas, como ha alegado el gobernador de Indiana, tienen el objetivo de obligar al Gobierno federal a cumplir con más requisitos para poder exigir a corporaciones, organizaciones o individuos que actúen en contra de sus principios religiosos.
El mapa de los 32 Estados que cuentan con este tipo de leyes, frente a los que carecen de ellas, es muy similar al de los lugares donde el matrimonio entre personas del mismo sexo ha sido legalizado. Mientras que las costas Este y Oeste avanzan con la mayoría de la sociedad, en un cambio que ha llegado también incluso a Alabama, tradicionalmente conservadora, el centro y el medio oeste mantienen la misma postura que se respiraba hace más de 20 años, cuando Clinton firmó las protecciones legales para minorías religiosas en la Casa Blanca.
El directivo llama a unirse en un movimiento contra la discriminación y la desigualdad
Compara la aprobación de estas normas con la segregación racial que vivió el país
El consejero delegado de Apple, Tim Cook. REUTERS
El consejero delegado de Apple se ha colocado en la primera fila del activismo por la igualdad de los derechos de los homosexuales en Estados Unidos. Tim Cook, que declaró públicamente su homosexualidad a través de la revista Businessweek, ha escrito ahora una carta en ‘The Washington Post’ para denunciar que “algo muy peligroso” está ocurriendo en varios estados del país, en referencia a las últimas leyes que se han aprobado y que permiten un trato desigual a gays y lesbianas sólo por su condición sexual.
“Una ola legislativa permitirá a los ciudadanos discriminar a sus vecinos” alegando cuestiones religiosas. En concreto, Cook se refiere a las normas aprobadas en estados como Indiana, donde se ha dado carta blanca a los comerciantes para prohibir la entrada o negarse a atender a personas homosexuales en nombre de la libertad religiosa. En Texas, por ejemplo, la nueva normativa permite quitar las pensiones a las parejas del mismo sexo que contraigan matrimonio.
“Estas leyes van en contra de los principios sobre los que se fundó nuestra nación y corremos el riesgo de que acaben con décadas de progreso hacia una mayor igualdad”, escribe el responsable de la compañía en el diario.
Cook apunta que el sector económico americano “sabe desde hace mucho tiempo que la discriminación, en cualquiera de sus formas, es mala para los negocios” y defiende que esta es la filosofía que aplica Apple. “Por este motivo muestro mi rechazo a esta nueva ola legislativa. Escribo [esta carta] con la esperanza de que muchas más personas se unan a este movimiento”, asegura.
En su misiva, el directivo de Apple compara la situación que está viviendo EEUU con la segregación racial que vivió el país hace décadas. “Los días de la discriminación en los que se colocaban carteles de ‘Sólo para blancos’ en las puertas de las tiendas o en los baños deben permanecer en el pasado y no deberíamos volver a nada que recuerde a aquellos tiempos”, añade.
Cook también señala que utilizar la “libertad religiosa” como argumento para un trato desigual va en contra de lo que aprendió como creyente en su infancia.
“Nuestro mensaje a toda la gente de EEUU y de todo el mundo es este: Apple está abierto. Abierto a todas las personas, independientemente de dónde vengan, cómo sean, cuáles sean sus creencias o a quién amen. Independientemente de lo que digan las leyes en Indiana o Arkansas, nosotros nunca toleraremos la discriminación”, escribe Cook. “No se trata de un asunto político o religioso. Esto tiene que ver con cómo nos tratamos unos a otros como seres humanos. Es el momento de ser valientes y oponerse a la discriminación”, concluye.
La aprobación de una norma impulsada por Mike Pence genera una ola de críticas
Los comercios pueden negarse a atender a gays alegando objeción religiosa
Hillary Clinton o Tim Cook ya se han manifestado en contra de la normativa
Protestas en Indianápolis contra la ley impulsada por Mike Pence. AFP
Discriminar a homosexuales en nombre de la libertad religiosa. Así podría resumirse la ley aprobada en Indiana que ha provocado el desacuerdo de miles de ciudadanos en todo Estados Unidos. Tim Cook, el consejero delegado de Apple, ha sido el último en sumarse públicamente a las críticas, pero antes que él, otras personalidades famosas y miles de ciudadanos anónimos han manifestado su oposición a la norma que vio la luz el pasado jueves 26 de marzo.
El precepto establece que comercios y empresas pueden negarse a atender a clientes y usuarios gays y lesbianas alegando que, de hacerlo, atentarían contra sus creencias religiosas. La iniciativa impulsada por el gobernador Mike Pence se ha convertido en el último escollo de la lucha por los derechos civiles y la igualdad en Estados Unidos.
Pence se ha defendido en las últimas horas del aluvión de acusaciones de discriminación que ha tenido que soportar: “Este proyecto de ley no es discriminatorio y si yo pensara que legaliza la discriminación de alguna manera, lo habría vetado”, aseguró. El mandatario también apoya la medida apelando a su intención de preservar la libertad religiosa de las personas, que queda así “totalmente protegida bajo la legislación de Indiana”.
Sin embargo, muchas organizaciones defensoras de los derechos homosexuales, ciudadanos y líderes empresariales no coinciden en su interpretación y lo han dejado claro de manera pública. Unas 3.000 personas se manifestaron el pasado sábado en las calles de Indianápolis, capital del estado, para expresar su repulsa con lemas como “Ningún odio en nuestro estado” o “Reparad esa ley”.
De forma paralela, los usuarios de la red social Twitter lanzaban una campaña bajo la etiqueta #boycottIndiana en la que llamaban a un boicot contra el estado. También Hillary Clinton, ex secretaria de Estado y posible candidata demócrata a la presidencia de EEUU en 2016, utilizó esta plataforma para lamentar que una ley así “pueda aprobarse hoy en América”.
Rechazo empresarial
Las críticas también han llegado por parte de directivos de grandes compañías, que creen que la normativa denigra la imagen de Indiana y perjudica el desarrollo económico del estado.
Por ejemplo, el consejero delegado de la empresa Angie’s List, Bill Oesterle, anunció la cancelación de unos planes de expansión en ese estado valorados en 40 millones de dólares (algo más de 37 millones de euros).
Tim Cook, CEO de Apple. AFP
En la misma línea, el alcalde de Seattle (Washington), Ed Murray, comunicó que prohibirá el uso de fondos para viajes de negocios de empleados públicos del Ayuntamiento a Indiana. “Los habitantes de Seattle saben que la discriminación no tiene sitio en nuestra ciudad”, subrayó Murray, al agregar que la ciudad “ha sido líder en la lucha para proteger los derechos civiles y garantizar igualdad para toda la gente”.
Pero si hay un nombre que ha dado visibilidad a las protestas es el de Tim Cook, consejero delegado de Apple. Cook declaró públicamente su homosexualidad hace unos meses y este lunes escribió una carta en ‘The Washington Post’ en la que alertaba del peligro de esta norma y de otras similares que se han aprobado recientemente en otros estados.
El directivo de la compañía ‘de la manzana’ comparaba la discriminación a la que se enfrenta el colectivo homosexual con la segregación racial que EEUU vivió hace décadas y señalaba que las nuevas leyes “van en contra de los principios sobre los que se fundó nuestra nación y corremos el riesgo de que acaben con décadas de progreso hacia una mayor igualdad”.
El revuelo ha provocado que las autoridades legislativas de Indiana se pronuncien y traten de matizar el contenido de la norma. El presidente de la Cámara de Representantes estatal, Brian Bosma, ha insistido en que la ley no discrimina a homosexuales, aunque ha dejado claro que modificarán el contenido que sea necesario para que no se interprete en esos términos.
El de Indiana es el último capítulo de la lucha por la igualdad y contra la discriminación homosexual que se libra desde hace años en Estados Unidos. El próximo mes de junio podría resultar una fecha clave en esta carrera, ya que se espera que el Tribunal Supremo se pronuncie para entonces sobre la constitucionalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo. Hasta ese momento, todas las miradas apuntan a Indiana.
No corren buenos tiempos para los derechos de las personas homosexuales en EE. UU. EnIndiana, por ejemplo, una ley aprobada la pasada semana por el gobernador del estado, el republicano Mike Pence, da carta blanca a los comercios paraprohibir la entrada a parejas de homosexualesen nombre de la “libertad religiosa”.
El gobernador de Indiana alegó que “la Constitución de Estados Unidos y la Constitución de Indiana proporcionan un fuerte reconocimiento de la libertad de religión , pero, hoy en día, muchas personas de fe sienten que su libertad religiosa es atacada por la acción del Gobierno”.
El sábado,unas 3.000 personas se manifestaronen el centro de Indianápolis, capital de Indiana, para expresar su repulsa por la aprobación de la ley. Los manifestantes, pertrechados de pancartas, corearon consignas como “Ningún odio en nuestro estado” o “Reparad esa ley”.
Algunas personalidades del país, entre ellas el consejero delegado de Apple,Tim Cook, que el pasado año reconoció abiertamente ser gay, han defendido los derechos de los homosexuales.
“Estos proyectos de ley racionalizan la injusticia con la pretensión de defender algo que muchos de nosotros apreciamos. Van contra los mismos principios bajo los que nuestra nación se fundó y tienen el potencial de deshacer décadas de progreso por una mayor igualdad”, ha aseverado Cook.
Sin embargo, la medida no solo ha provocado las críticas de las organizaciones defensoras de los derechos de los homosexuales, sino también de líderes empresariales que creen que la iniciativa empaña la imagen de Indiana y dificulta la captación de talento.
Así, la empresa Angie’s Listha cancelado planes de expansiónen ese estado valorados en 40 millones de dólares; mientras que el alcalde de Seattle (estado de Washington), Ed Murray, ha adelantado que prohibirá el uso de fondos para viajes de negocios de empleados públicos del Ayuntamiento a Indiana.
Asesinato legal de homosexuales y otras leyes en estudio
Indiana es el primer estado en aprobar un cambio legislativo de este tipo, aunque enCaliforniauna propuesta popular también provocó la pasada semana el firme rechazo de organizaciones defensoras de los derechos de los homosexuales.
La norma, promovida por el abogado Matt McLaughlin con el nombre de “Ley de supresión de los sodomitas”,permitiría matar a los homosexuales “de un disparo en la cabeza”o con cualquier otro método “que se considere adecuado”.
La fiscal general de California, Kamala Harris, anunció el pasado miércoles que pedirá a la Corte Suprema del estado que emita una orden para detener esta propuesta legislativa, que sería votada por los californianos en los comicios de 2016.
Por si todo esto fuera poco, el estado deTexasestudia aprobar una ley que permitiríaretirar el pago de sueldos o pensionesa funcionarios que emitan licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo.
Estas leyes, que se preparan en más de una veintena de estados, podrían avanzar pese a la posibilidad de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos declare inconstitucionales las normativas que prohíben el matrimonio homosexual, que, de hecho, permitirían las uniones del mismo sexo por primera vez en todo el país.
El debate sobre el ‘cruising’ relajó los ánimos del pleno bilbaíno el pasado jueves, como ya relató la edición impresa de EL CORREO. Una iniciativa del concejal del Partido Popular, Luis Hermosa, pedía al Ayuntamiento bilbaíno que actuara en contra de la “actividad sexual incívica” que se produce en el alto de Santo Domingo. Una zona boscosa donde se practica el ‘cruising’: término inglés que define la actividad de buscar sexo en lugares públicos, como parques, playas o descampados, principalmente referido a los varones homosexuales. Ahora, la conocida revista del colectivo homosexual ha recogido la última sesión del pleno bilbaíno en el que se debatió -en un tono distendido y entre risas- la controvertida práctica.
El concejal de Seguridad, Tomás del Hierro, decidió acudir a la zona para hablar con los vecinos e interesarse por la situación, a fin de comprobar si estos hechos eran ciertos o no. “Fuimos y nos ‘entraron’ (quienes practican ‘cruising’), confesó Del Hierro entre las risas de los corporativos. Tras subrayar que “el problema es que se haga a la vista de la gente”, el responsable municipal de Seguridad agregó: “la sensación que tuve allí… No sé explicarme”, añadió turbado.
“Ahora parece que se prohíbe follar”
La portavoz de EH Bildu, Aitziber Ibaibarriaga, dijo que, después de que el PP haya “prohibido” otras cosas, “ahora parece que se prohíbe follar, y perdón por la expresión”. El Alto de Santo Domingo está “lo suficientemente apartado como para que no suponga un problema de seguridad”, ha señalado Ibaibarriaga, quien, a propósito del exhibicionismo, ha revelado: “en París me salió un exhibicionista en unos baños”.
Alfonso Gil consideró que el “cruising” no es “lo que se ha hecho toda la vida en Bilbao”, sino que es una práctica que “va más allá”, por lo que entiende que exista “preocupación de los vecinos”. El edil del PP Luis Hermosa reprochó a los demas representantes que este problema tiene “bastante poco humor” para los vecinos de la zona, aunque finalmente se vio aprobada su propuesta.
El alcalde, Ibon Areso, explicó que el gobierno local respaldó la iniciativa porque en ella se pide “hacer cumplir” la ordenanza de Espacio Público en lo relativo a las prácticas sexuales “incívicas”, aunque puntualizó que se trata de un asunto que debe tratarse con “prudencia”. En definitiva, el último pleno bilbaíno fue de los ‘más movido’.
Para Samba, las discusiones sobre leyes gay están ocasionando que el Gobierno deje de lado temas de salud urgentes, como el combate contra el VIH. “Debe haber una revisión de las leyes que inhiben a los jefes de seguridad y al gobierno a incurrir en problemas claves para la sociedad. Estamos tratando de crear un entorno propicio, pero hay algunos desafíos que nos encontramos a la hora de comprometerse con el liderazgo político. Debemos luchar contra la enfermedad, los gay no son el problema”, ha declarado el defensor de los derechos LGBT.
En diciembre 2014 el gobierno consideró un programa anti-VIH para profesionales del sexo LGBT. Una iniciativa que es aprobada por Owen Mugurungi, jefe de la unidad de SIDA y del Ministerio de la Salud: “Nunca debemos olvidar estas pequeñas poblaciones de hombre que tienen sexo con hombres, los usuarios de drogas y los trabajadores sexuales. Si tratamos con el problema en otro lugar y nos olvidamos de ellos, entonces la infección seguirá siendo un problema ”, dijo.
Samba ha dicho que pronto habrá un estudio que revelará la prevalencia del VIH entre los hombres que tienen sexo con hombres y bisexuales en todo Zimbabwe. Se estima que el 15% de todo el país están viviendo con el VIH.
Captura de un vídeo del EI en el que dos yihadistas arrojan al vacío a un supuesto homosexual en Nínive.
El pasado noviembre, dos veinteañeros sirios eran apedreados hasta la muerte. La ejecución ocurría en Deir Zor, en el noreste de Siria y feudo del Estado Islámico (EI). Su crimen: ser homosexuales. Se trataba de la primera ejecución pública de gais a manos del grupo yihadista. Un hombre leía la brutal condena amparado por la rigurosa ley religiosa que sirve de Constitución en el califato. A 140 kilómetros de allí, Ibrahim ya hace más de un año que huyó de Raqqa, su ciudad natal y capital del EI. Médico de 33 años, su homosexualidad le ha valido una persecución continua. Encarcelado bajo la ley siria, condenado a muerte por la de los yihadistas y desterrado por su propia tribu, Ibrahim ha logrado sobrevivir a una triple condena.
Tras cuatro años de guerra y más de 200.000 muertos, las ejecuciones de homosexuales aumentan en el reino del EI que se extiende entre Siria e Irak. Las imágenes de dos jóvenes empujados desde la azotea de un edificio en Irak dieron la vuelta al mundo. Con los ojos vendados y las manos atadas a la espalda, eran lanzados al vacío al tiempo que el verdugo voceaba: “¡Musulmanes, sed testigos de la aplicación de la ley!”.
En 2010, y antes de que estallaran las primeras revueltas sirias, Ibrahim fue arrestado en virtud del artículo 520 del Código Penal sirio en vigor desde el protectorado francés. Aquellos que realicen “actos sexuales innaturales” serán condenados a hasta tres años de cárcel, reza el artículo. Bajo tortura, uno de sus amigos detenidos le delató. La familia de Ibrahim, que pertenece a una conocida tribu, decidió tapar el escándalo recurriendo a contactos en el régimen y previo pago de 18.000 euros. Ibrahim salió de la cárcel, pero la libertad le duró poco: “Cuando pensé que todo había pasado, empezó lo peor. La revolución comenzó, el caos se apoderó de Raqqa, el Ejército Libre Sirio mutó en Al Nusra [filial de Al Qaeda en Siria] y en el EI”.
Tres de sus amigos homosexuales fueron ejecutados por los yihadistas. Uno murió de un infarto mientras era torturado. Los otros dos, de un tiro en la nuca. “En Raqqa, la comunidad gay era activa. Pero solo a los que reciben en el acto sexual se les considera gais. Muchos de aquellos que tenían mujeres y se acostaban con hombres fueron a parar a las filas de Al Nusra y del EI. Para expiar sus culpas entregaron a todos los gais que conocían de su fase prerevolucionaria. Mis tres amigos pagaron con su vida y de sus teléfonos sacaron los números de decenas de otros como yo”, relata con amarga sonrisa.
Al poco, Ibrahim fue secuestrado y torturado por los yihadistas. Su tribu intervino por última vez pagando 10.000 euros por su vida. “Tenía familiares cercanos al EI y Al Nusra que pedían mi cabeza. Mi tío logró negociar mi libertad pero me dieron dos horas para abandonar Raqqa. Yo había deshonrado a mi familia y a mi tribu”.
Su primera parada fue Damasco, zona leal al régimen y donde aún perduran varios hamam (baños) convertidos en lugares de encuentro para homosexuales. “Es ilegal pero si los dueños untan a la policía, estos hacen la vista gorda”, espeta al teléfono desde Madrid Jorge, joven de 35 años de padre sirio y madre española. En marzo de 2012, Jorge quedó con su novio en un hotel. “La policía nos pilló en la cama. Nos arrastraron desnudos por los pasillos y por la calle. Nos llamaban enfermos mentales al tiempo que nos pateaban”, rememora este antiguo profesor de Filología Hispánica. Logró pagar los 3.000 euros de fianza para salir del calabozo. “Al poco me convocaron para alistarme en el Ejército. Al ser hijo único estoy exento del servicio militar por lo que supe que era una trampa para encarcelarme por ser gay. Hice las maletas y hui a España”, concluye Jorge a quien le salvó su pasaporte español.
Ibrahim también escapó. Ahora, como refugiado sirio en Líbano, aun guarda esperanzas de una nueva vida: “Hemos estado años bajo la represión del régimen y a la comunidad internacional no le ha importando. Llevo siete meses en espera de asilo político en Europa. Intento mantener la cordura, porque sé que merezco un nuevo comienzo. Pero hasta ahora no me han dado la oportunidad”.
Beirut, refugio para el asilo político
Varios jóvenes homosexuales sirios intercambian sus relatos en las oficinas de la ONG Proud Lebanon, a las afueras de Beirut. Consigo arrastran un doble trauma acumulado en su huida de la guerra y en su lucha por sobrevivir a su sexualidad. Perseguidos tanto en zona leal como rebelde, a la comunidad homosexual siria tan sólo le queda el exilio para sobrevivir. En 2013, el libanés Bertho Makso y cofundador de la ONG, comenzó acogiendo a refugiados sirios gais.
“Proporcionamos servicios médicos, psicológicos, cursos de formación y un plato caliente. Para muchos será el único que ingieran en el día”, explica Cosette Maalouf, trabajadora de la ONG. El centro acoge a 320 homosexuales, más del 60% sirios. “La mayoría ven Beirut como un lugar de paso para ir a Europa”, explica Makso, quien asegura que el pasado año, 70 de ellos obtuvieron asilo político.
A diferencia del resto de refugiados sirios, están solos. Han roto con su familia y huido de régimen y rebeldes. “Se trata de una comunidad muy vulnerable dentro de los refugiados sirios, pero no hay estudios u organismos que realmente monitoreen estos casos. No son solo perseguidos por el Estado Islámico, [EI] sino por rebeldes, las leyes sirias y la propia moral social. Los ataques del EI son más visibles por su policía moral” apunta Nadim Khoury, director de Human Rights Watch en Beirut.
Entre los 320 beneficiarios, tan sólo se cuentan cuatro mujeres. “En nuestra sociedad no se considera que la mujer tenga una sexualidad, y durante la guerra estamos recluidas en el hogar. De ahí que a las lesbianas nos sea más fácil pasar desapercibidas. No sé de ninguna ejecución de una mujer homosexual”, cuenta desde Alepo al teléfono Bahiya, de 28 años.
MADRID.- El consejero de Presidencia, Justicia y portavoz del Gobierno regional, Salvador Victoria, ha incidido este jueves en que el empleado de Metro de Madrid que habría mandado un correo electrónico en el que se insta a los revisores a aumentar sus peticiones de tickets a determinados grupos como “gays, músicos” y “mendigos”, ha sido apartado cautelarmente de sus funciones y se le ha abierto un expediente disciplinario.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Victoria ha calificado de “condenable y lamentable” lo sugerido por el correo electrónico de este empleado de Metro, que es un técnico del departamento de seguridad. “No es ninguna circular ni ninguna instrucción”, ha incidido el consejero.
Así, al trabajador se le ha impuesto una suspensión cautelarmientras se tramita el expediente disciplinario. De esta forma, el empleado podrá ejercer su derecho de defensa durante la tramitación del expediente y, tras la resolución de éste, el trabajador podría ser sancionado según el reglamento de la compañía.
En este sentido, un portavoz de Metro de Madrid ha concretado que se comprobará si algún cargo superior pudo ver y pasar por alto el contenido de la comunicación, que llegó a la empresa de seguridad de la que dependen los revisores. Además, ha indicado que se van a revisar los protocolos de comunicación con las empresas de seguridad.
Metro de Madrid ha abierto una investigación interna para determinar el origen y el autor de una comunicación interna entregada a los revisores en la mañana de ayer. En la misma se recoge que se pida el billete a homosexuales, músicos, mendigos, pedigüeños y vendedores, según ha informado la cadena SER. El secretario de UGT en el Metro, Teodoro Piñuelas, ha pedido que se depuren responsabilidades y que se despida a las personas responsables del escrito.
La comunicación que ha levantado toda la polémica fue entregada a los interventores entre la noche del ayer y la mañana de hoy al inicio de sus turnos. En la misma viene reflejados los puntos por los que tienen que prestar servicio. En letras mayúsculas se citan las estaciones y, en determinados casos, donde deben hacer especial incidencia los revisores. Destaca por ejemplo el tramo de la línea 2 entre Sol y Las Rosas, donde se pide que se centren en “músicos, mendigos y gais”.
Según Piñuelas, se ha montado cierto alboroto al recibir esta comunicación. Los interventores han protestado por esta discriminación y han respondido que no iban a hacerle caso. Como estaba presente en las oficinas el abogado del Consorcio Regional de Transportes, le han consultado de dónde había salido esa circular. Supuestamente, el origen es la dirección de Seguridad de la compañía metropolitana. El propio letrado les ha dicho que no se podía aplicar. “No comprendo por qué se da a entender que los homosexuales no pagan el billete y que se vigile a estas personas. ¿Y por qué no a los altos, a los rubios o a los que lleven gafas?”, critica Piñuelas.
Metro de Madrid se ha desvinculado del contenido de ese documento: “La compañía no tiene conocimiento ni ha dado su consentimiento para que se redacte un documento en estos términos”, ha señalado una portavoz de la compañía. De hecho, ha abierto una investigación interna para ver quién ha redactado el texto, que no es “en ningún caso oficial de la empresa”, y los motivos por los que se ha distribuido.
La portavoz ha anunciado que se tomarán medidas disciplinarias contra la persona o personas que lo hayan redactado. “Desde Metro de Madrid se rechaza este tipo de expresiones, que nada tienen que ver la compañía”, ha concluido la portavoz.
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