Las españolas del escándalo porno, en la mira de la Justicia argentina

Las dos activistas en pleno espectáculo sexual en la Universidad de Buenos Aires

Las dos activistas en pleno espectáculo sexual en la Universidad de Buenos Aires.

La Justicia de Argentina ha identificado a las jóvenes españolas Majo Pulido y Elena Urko, activistas del grupo catalán “Post-Op”, como las protagonistas estelares de la polémica muestra pornográfica montada en un espacio público de Buenos Aires e investiga si perpetraron un delito.

EL MUNDO ha podido saber este miércoles que el fiscal Mauro Tereszko consiguió individualizarlas por pesquisas del Cuerpo de Investigaciones Judiciales. Y, además, ha requerido los videos de la orgía que tuvo lugar, el pasado miércoles 1, en el hall de ingreso a la facultad de ciencias sociales de la pública Universidad de Buenos Aires (UBA).

Primero el funcionario judicial toma declaraciones a los testigos, entre ellos los dirigentes del centro de estudiantes, y reúne más pruebas. Aunque en breve podría citar a las españolas a declarar como imputadas, junto a otros activistas que participaron de la orgía titulada “Miércoles de placer”.

A todos ellos podrían imputarles el delito de “exhibiciones obscenas“, que reprime a quien ejecute o hiciese ejecutar por otros actos de exhibiciones expuestas a ser vistas involuntariamente por terceros. En este caso concreto estudiantes, profesores y visitantes debían pasar obligatoriamente frente al show .

El fiscal Tereszko, que inició la investigación de oficio, ha establecido que “los hechos, que resultan de notorio conocimiento, podrían ser vistos como actos de impudicia del autor, más allá de que para otras personas sea aceptado como una demostración artística“.

Si las españolas fuesen declaradas culpables y se estableciera que actuaron contratadas y sin saber que había testigos involuntarios recibirían multas de entre 1.000 y 15.000 pesos (100 a 1.500 euros). Pero si se demuestra que actuaron por vocación podrían caerles hasta cuatro años de prisión.

Pulido y Urko, que se definen como “monstruas empoderadas que les gusta mostrar su sexualidad, monstruas deseables y deseantes”, viajaron a Argentina financiadas por la Consejería de Cultura de la Embajada de España para participar en la Bienal de Performances.

Mostraron su show en la Casa del Bicentenario, el Centro Cultural Paco Urondo y en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. También dieron conferencias junto al profesor universitario y activista queer español Paul Preciado, que nació mujer y se pasó al sexo masculino.

Reivindicaciones

Ellas reivindican el ‘posporno’ que, según dicen, busca sacar a la pornografía del ámbito heterosexual y exhibir cuerpos alejados de los estereotipos clásicos.

En la zona de ingreso a la facultad montaron el numerito desnudas y con atuendos sadomasoquistas. Urko protagonizó el papel activo y Pulido el pasivo, echada sobre la mesa de un chiringuito del trotskysta Partido Obrero. Como allí se estudia Comunicación Socialusaron un micrófono a modo de juguete sexual.

El decanato amenazó con “sancionar” a los responsables, que incluyen a profesores, investigadores y estudiantes del área de Comunicación, Géneros y Sexualidades, pero de momento no se sabe que ello haya ocurrido. Y el rectorado se lamentó, en un comunicado, por si con el numerito porno se hirió “alguna sensibilidad”.