Partidarios y detractores del matrimonio gay en Irlanda apuran la campaña antes del referéndum

También votarán si se rebaja desde los 35 hasta los 21 años la edad mínima para poder ser presidente

Imagen de archivo de una pareja del mismo sexo besándose tras haber contraído matrimonio

Imagen de archivo de una pareja del mismo sexo besándose tras haber contraído matrimonio

Los partidarios del “sí” y del “no” a la legalización del matrimonio homosexual en Irlanda apuran hoy la campaña del referéndum de este viernes, en el que poco más de tres millones de votantes están llamados a las urnas.

DUBLÍN. Las encuestas siguen otorgando una cómoda ventaja a la ratificación de la propuesta del Gobierno de Dublín, de coalición entre conservadores y laboristas, si bien el rechazo ha avanzado terreno en las últimas semanas y aún hay un significativo porcentaje de indecisos.

El electorado irlandés deberá decidir en este plebiscito si acepta o rechaza que un “matrimonio puede ser contraído de acuerdo con la ley por dos personas sin distinción de su sexo”.

Esa es la frase que el Ejecutivo, que cuenta con el apoyo de todas las fuerzas políticas nacionales, ha propuesto añadir al artículo 41 de la Carta Magna para proteger constitucionalmente los derechos de la parejas del mismo sexo y equipararlos a los de los matrimonios convencionales.

En caso de que prospere la iniciativa, Irlanda se convertiría en el primer país del mundo que legaliza esas uniones a través de una votación popular.

Entre sus detractores figuran, entre otros, grupos antiabortistas, ultraconservadores y la Iglesia católica, que advierten de que el matrimonio entre homosexuales atenta contra los valores de la familia tradicional y modificará radicalmente los procesos de adopción y de maternidad subrogada, al tiempo que erosionará los derechos del menor.

La República de Irlanda ya promulgó en 2010 la ley de Relaciones Civiles que, por primera vez en este país, concedía reconocimiento legal a las parejas de hecho del mismo sexo, pero eludía calificar a esas uniones de “matrimonio” y carecía de protección constitucional.

En otro referéndum que también se celebra el viernes, el electorado irlandés deberá decidir si se rebaja desde los 35 hasta los 21 años la edad mínima para ser presidente de la República, un cargo principalmente representativo.

Los centros de votación abrirán mañana sus puertas a las 06.00 horas GMT y cerrarán a las 21.00, si bien el recuento de las papeletas no comenzará hasta el sábado a las 08.00 y se prevé que el resultado final podría anunciarse entre las 15.00 y las 17.00 horas de ese día.

Irlanda desafía su pasado ante el referéndum sobre el matrimonio gay

El país católico, donde la homosexualidad fue ilegal hasta 1993, puede convertirse mañana en el primer Estado en aprobar en las urnas las bodas entre personas del mismo sexo

Jóvenes activistas por el sí en la calle Grafton, en el centro de Dublín

Jóvenes activistas por el sí en la calle Grafton, en el centro de Dublín. / LIONEL DERIMAIS

La clave del apasionante momento histórico que está viviendo Irlanda, según Tiernan Brady, está en su tamaño. En este país de cuatro millones y medio de habitantes, explica, los seis grados de separación que supuestamente existen entre cualesquiera personas del mundo se reducen a solo dos grados. “Todo el mundo conoce a alguien que conoce a alguien”, explica este exalcalde de Bundoran, un pueblo del noroeste rural, convertido hace unos meses en director político de la campaña por el sí en el referéndum sobre la legalización del matrimonio gay que se celebra este viernes en Irlanda.

“En comunidades pequeñas la humanidad de una persona se abre paso rápidamente”, prosigue. “Las personas gais y lesbianas no viven en una roca fuera de Irlanda esperando a entrar. Viven en cada rincón del país. Lo más importante es recordar a la gente que esto va de personas. Va de gente a la que conocen. Alguien en su familia, en su calle, en su comunidad. Esa es una de las razones por las que todo aquí se ha movido tan rápidamente”.

Un cartel por el no-Dos hombres no pueden remplazar el amor de una madre

Un cartel por el no: “Dos hombres no pueden remplazar el amor de una madre”. / L.D.

Hasta 1993, en Irlanda, ser homosexual se pagaba con la cárcel.Y este viernes, si las encuestas no se equivocan, este se convertirá en el primer país del mundo que aprueba por referéndum el matrimonio entre personas del mismo sexo. “Yo era un delincuente en la universidad, y ahora estoy a punto de convertirme en un ciudadano de pleno derecho”, explica Brady. “Creo que este mensaje es poderoso para la gente que vive en países donde parece no haber esperanza. Es la demostración de que el mundo puede cambiarse en una generación. Y sin pelearse, solo hablando a la gente”.

El referéndum se convocó porque la ley lo exige para cualquier modificación en la constitución. Pero el hecho de que la decisión se haya dejado a en las manos de todos los ciudadanos, y no de un grupo de políticos o jueces, ha convertido las calles de Dublín en el escenario de un acalorado debate sobre un tema que hasta hace muy poco era tabú. Ha llenado de energía política una sociedad que, sobre todo en su capa más joven, había perdido la fe en la política después del humillante rescate económico al que hubo de someterse el país en 2010, seguido de años de dolorosa austeridad. “Si gana el sí habrá toda una generación de gente que descubra que la política puede funcionar, que puede cambiar las cosas”, resume Brady. “Eso tendrá un efecto profundo mucho más allá de esta campaña”.

La Iglesia Católica sigue teniendo un enorme peso en un país donde el aborto es ilegal, incluso en el caso de violación, y donde el divorcio se legalizó en 1995 y los anticonceptivos solo 10 años antes. Si la homosexualidad se despenalizó hace 21 años, no fue no por un clamor popular, sino porque así lo exigió el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

El 85% de la sociedad irlandesa sigue siendo católica. Pero ya no escuchan tanto los dictados de conducta de una Iglesia duramente golpeada por una sucesión de gravísimos escándalos de abusos sexuales a menores encubiertos por las jerarquías.

La Iglesia, en general, se ha opuesto a la equiparación del matrimonio para personas del mismo sexo. Pero también muchos sacerdotes han pedido el voto por el sí. Contactado por EL PAÍS, un portavoz declina ofrecer una postura oficial alegando que la Iglesia no hace campaña en este referéndum y que se limita a atender las consultas de sus feligreses.

Activistas por el sí en el centro de Dublín-Combate la desigualdad. Empieza por votar sí

Activistas por el sí en el centro de Dublín: “Combate la desigualdad. Empieza por votar sí”. / L.D.

Todos los partidos políticos y todos los grandes periódicos han pedido el voto por el sí. El propio primer ministro, el democristiano Enda Kenny, volvió a pedirlo el miércoles, en la víspera de la jornada de reflexión.

Al Goliat de la campaña del no se enfrentan pequeños davides como Fernando Rodríguez, que exhibe en una acera, acompañado de una amiga, carteles en defensa de la familia tradicional. “Dos hombres no pueden sustituir el amor de una madre”, se lee en uno de ellos. Un hombre se detiene y les mira con cara de desprecio. “Esto es lo más insultante que he oído: yo soy padre soltero”, explica.

Rodríguez, de 27 años, mexicano de padres asturianos, residente en Dublín desde hace nueve años, viene a repartir panfletos cada tarde, cuando sale de su trabajo de becario de marketing. “Toda la información está en el lado del sí”, protesta. “Pero si vivimos en una democracia, debemos informar de las dos opciones”.

El mismo desequilibrio de fuerzas denuncia Evana Boyle, abogada, madre de cuatro hijos, portavoz del recientemente creado colectivoLas Madres y los Padres Importan. “El debate se ha silenciado”, asegura. “Los medios no nos dejan hablar. Ha faltado debate legal y la gente está confundida. Creo que ganará el sí porque la gente ha sido engañada. Creen que votan por lo que sienten hacia los gais, por motivos emocionales, pero es mucho más. Los hombres y las mujeres son diferentes. Traen cosas distintas y los niños tienen derecho a esas dos influencias en su crianza. Es sobre los derechos de los niños. En la constitución, el matrimonio está conectado con la familia, porque con el derecho a casarse está el derecho a tener hijos. El Gobierno dice que se trata de la igualdad de las personas gais, pero no es eso. Creemos que se puede ser igual sin cambiar el matrimonio. Tenemos una de las leyes de parejas de hecho más robustas del mundo”.

El centro de Dublín es un clamor por el sí. Grupos antiausteridad han cambiado su mensaje anticapitalista por uno de igualdad de derechos que gritan por los megáfonos. Un camión de Ben & Jerry’s reparte helados gratis por el sí. Colectivos de artistas jóvenes realizan voluntariosas acciones por las calles comerciales llenas de turistas. El clamor callejero por el sí recuerda al de los días previos al referéndum de independencia de Escocia el año pasado.

En aquella ocasión ganó el no. Aquí las encuestas dan al sí un margen tan amplio que pocos creen que pueda revertirse. Pero en estas islas las encuestas dejaron de creerse el pasado 7 de mayo. Y todo el mundo cuenta con una disminución del margen por el afloramiento del voto del llamado no tímido.

El sí, en cambio, es todo menos tímido. No está permitido el voto por correo, así que jóvenes irlandeses de todo el mundo han viajado estos días a su país para votar. Se han organizado viajes colectivos desde Londres y la demanda ha disparado el precio de los vuelos desde Nueva York o Boston. “Si gana el sí, el mensaje será muy fortalecedor para todos los irlandeses”, opina Brady. “Cada persona gay y lesbiana que ama a su país se podrá levantar a la mañana siguiente y saber que su país les ama también. Es algo muy importante para la gente que ha crecido sin sentir eso. Diremos al mundo que somos tan amigables como la gente cree que somos. Tenemos fama de eso. Sería un fenomenal mensaje de compasión, de humanidad y de esperanza más allá de Irlanda. El cambio puede suceder. No importa lo imposible que parezca. Puedes mover montañas y lo puedes hacer en solo una generación”.

Piden leyes antidiscriminación en la jornada contra la homofobia

Varias ciudades, incluidas las capitales vascas, acogen actos reivindicativos para que se fomente la igualdad real

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Un participante en una protesta.

MADRID – La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (Felgtb) celebró ayer el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia con actos y concentraciones en los que se pidieron leyes que acaben con la discriminación de estos colectivos y se fomente la igualdad real. En las tres capitales vascas se celebraron actos reivindicativos en conmemoración de la jornada, reclamando leyes antidiscriminación.

En Madrid tuvo lugar una concentración bajo el lema 25 años de la despatologización de la homosexualidad. Un arcoíris de globos y una batukada pusieron color al acto reivindicativo en Madrid, en el que también se expusieron algunos casos de agresiones sufridas. Precisamente el presidente de la Felgtb, Jesús Generelo, denunció la persecución que siguen sufriendo todavía estas personas en muchos países, llegando incluso a la cárcel o a la muerte. En España, según Generelo, las agresiones “desgraciadamente están a la orden del día”. “Veinticinco años después de la despatologización de la homosexualidad seguimos trabajando por la erradicación de la discriminación hacia lesbianas, gais, transexuales y bisexuales”, citó.

A una semana de las elecciones, el presidente de la Felgtb pidió un voto responsable “a favor de las fuerzas políticas que apuestan sin ambigüedades” por los derechos de estos colectivos. También se celebró una concentración en Barcelona bajo el lema No queremos papel mojado: aplicación ley contra la LGTBfobia ya y una caravana arcoíris en Las Palmas de Gran Canaria. – E. P.

François Ozon: “La crisis agudiza el odio por lo diferente, inmigrantes o gays”

El realizador francés juega con la transexualidad, el amor después de la muerte y el poder de la amistad en su nueva película, ‘Una nueva amiga

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El director François Ozon en una imagen de archivo GYI

Madrid (EFE/Alicia G.Arribas).- El realizador francés François Ozon juega con la transexualidad, el amor después de la muerte y el poder de la amistad en su nueva película, Una nueva amiga, que habla sobre todo de libertad, explica en una entrevista con Efe, y que trata de normalizar al “diferente”.

“Estoy convencido de que la crisis económica y social crea mucha tensión; en ese contexto se tiene tendencia a buscar chivos expiatorios, ya sean inmigrantes o gays, en definitiva, la caza al diferente”, señala el director de “8 mujeres” (2002), ganadora del Oso de Berlín, convencido de que lo que es un buen argumento para el cine puede ser terrible cuando salta la homofobia.

“A mí siempre me han interesado personajes que no vayan rectos, sino los que se desvían para coger caminos que les ayuden a encontrarse a sí mismos porque, realmente, si lo piensas, no hay una identidad general, nadie es igual que el otro. Desde luego, no me interesa hacer cine sobre un señor cualquiera, para nada”, aclara.

Ozon se puso a trabajar en el guion de “Una nueva amiga”, que se estrena mañana en España, tras estrenar “Joven y bonita” (2013) y apoyándose en el recuerdo de un pequeño cuento de Ruth Rendell que leyó veinte años atrás; esta narración se le vino a la cabeza cuando una amiga le contó una historia real sobre un hombre que se disfrazaba de su mujer fallecida para devolverla a la vida.

A sabiendas de que aquello podía resultar “un poco tenebroso”, explica, decidió convertirlo en “un cuento de hadas, una película tipo Hollywood, con final feliz”.

“Es verdad que la película no es muy realista, los personajes están muy idealizados; si hubiéramos querido dar ese sesgo habría tenido que ser mucho más dramática, pero no”, apunta y agrega: “Quería hacer una película un poco política y el humor, justamente, era la forma de llegar a más gente, y darle ese final hollywoodiano, también”.

Pero puntualiza que también quería “hacer una película para la gente a la que le gusta disfrutar con el cine, que lo pasa bien viendo buen cine”.

Preocupado por su aspecto, el director francés (París, 1967) nominado para el BAFTA por “Potiche, mujeres al poder” (2010) y ganador de la Concha de Oro de San Sebastián por “En la casa” (2012), pide al cámara que suba un poco el plano para esconder “los efectos de las tapitas” que se cenó anoche, aunque lo hace entre risas.

Con un ojo en “Tootsie” y otro en la señora Doubtfire, David/Virginia nace con vocación de ser un referente de libertad, insiste Ozon.

“Mi película trata sobre todo de que cada uno pueda encontrar su propia identidad; hay que pensar que empieza con una muerte que destroza a dos personas y que ellos consiguen superar ese duelo a través de una tercera persona que crean entre los dos, que es Virginia”, agrega.

En “Una nueva amiga”, la muerte de Laura, una mujer que deja atrás un bebé provoca una extraña reacción en David, su enamorado marido (Romain Duris), que parece capaz de cualquier cosa para no perderla del todo.

Cuando aparece en escena la mejor amiga de Laura, Claire (Anaïs Demoustier), David cree ver en ella a la única persona capaz de entender por qué se perfuma, se pinta y se viste con la ropa de la fallecida.

Ozon bromea cuando se le recuerda su apodo de “El pervertido” con que le ha bautizado el cine francés, y explica que “quizá no sea el concepto en francés tan radical como en español”, aunque enseguida reconoce que sí, que es porque es poco convencional, “rarito”.

“Cada realizador tiene ganas de hacer escenas catárticas, filmar una escena sexual, un asesinato, cosas que no haces en la vida y lo haces en el cine, quizá sea por eso”, acepta, complacido al comentar el paralelismo evidente de las temáticas de sus cintas y su atrevimiento con algunos asuntos, con Pedro Almodóvar.

Ya está terminando de escribir el guion de una película que “será -cómo no- una historia de amor retorcida”, en este caso, entre un francés y una alemana, “muy, muy retorcida”, se ríe.

El primer ministro de Luxemburgo se casa con un arquitecto belga

No debería ser noticia, pero aún lo es, porque nunca antes ha ocurrido algo así en un país comunitario: el jefe de Gobierno de Luxemburgo, Xavier Bettel, se ha casado con su novio, el arquitecto belga Gauthier Destenay, convirtiéndose así en el primer mandatario homosexual de la Unión que contrae matrimonio, en un país de mayoría católica y con una marcada tendencia conservadora.

JW101. LUXEMBURGO, 15/05/2015.- El primer ministro de Luxemburgo, el liberal Xavier Bettel (dcha), y su marido Gauthier Destenay, posan para los medios tras contraer matrimonio en Luxemburgo, el 15 de mayo del 2015. EFE/Julien Warnand

El liberal Xavier Bettel (derecha), y su marido Gauthier Destenay, tras el enlace. | EFE

Bettel, de 42 años, y Destenay figuran entre los primeros hombres que se casan en virtud de la nueva ley, que ha entrado vigor en enero de 2015 en Luxemburgo, que se suma así a una docena de países de la Unión Europea que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Felicitados por decenas de personas en el exterior del Ayuntamiento de Luxemburgo, donde se ha celebrado la ceremonia privada, los dos hombres, vestidos con trajes oscuros y con corbata, han saludado a su salida del acto.

Bettel, un liberal cuya elección hace 18 años ha puesto fin a décadas de gobiernos conservadores en el país, ha abrazado a su marido y ha destacado que “Luxemburgo puede dar ejemplo”. Los primeros ministros de Bélgica y de Estonia, Charles Michel y Taavi Roivas, han asistido a la ceremonia nupcial, que ha celebrado el sucesor de Bettel en la Alcaldía de Luxemburgo. “He venido a la boda de un amigo. Es un gran momento para él y tenía que estar presente”, ha dicho Michel, en declaraciones a la cadena de radio RTBF.

LO HIZO PÚBLICO HACE SIETE AÑOS

Bettel, que es abogado de formación, reconoció que es homosexual hace siete años en un programa de radio. Destenay, que ya entonces era su novio, no había hecho pública su condición. Bettel se convirtió en primer ministro en diciembre de 2013, poniendo fin a 19 años en el poder de Jean-Claude Juncker, que ahora preside la Comisión Europea.

Hace cinco años, Johanna Sigurdardottir, entonces primera ministra de Islandia, se convirtió en la primera jefa de Gobierno que contraía matrimonio con una persona del mismo sexo.

El luxemburgués ha aprovechado el momento para dar las gracias en su cuenta de Twiiter por las muestras de cariño recibidas y ha animado al mundo entero a vivir. “Sólo tenemos una vida, vivámosla”, dice el mensaje.

Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia

POR JOSÉ LUIS MADRAZO

EL 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró la homosexualidad de su listado de enfermedades mentales. Este hecho histórico supuso un hito fundamental en la lucha del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) que, desde hace diez años, conmemora cada 17 de mayo el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia.

En los últimos años se han dado importantes avances legales en la equiparación de derechos, lo que ha llevado a muchas personas a creer que ya no se producen casos de discriminación. Sin embargo, la igualdad legal es tan solo el punto de partida hacia la igualdad social; la llamada LGBTfobia, los prejuicios, las falsas creencias, los estereotipos, el rechazo y el odio, todavía persisten en un sector de la sociedad vasca.

Las personas, las parejas y las familias LGBT se ven frecuentemente forzadas a refugiarse en la invisibilidad y la ocultación como forma de protección ante ese tipo de fobias. Esto pone de manifiesto una falta de libertad real para vivir y expresar la sexualidad en condiciones de igualdad y no discriminación. Por lo tanto, no debemos caer en el espejismo de una supuesta igualdad social, ya que todavía queda mucho camino por recorrer.

Cada vez en más países e instituciones, la fecha de hoy resulta clave para reafirmar el compromiso contra la discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género. El Gobierno vasco también quiere sumarse, en este día, al compromiso por la defensa de los derechos de todas las personas y al fomento de las medidas de protección y antidiscriminación en las políticas públicas.

Estoy convencido que la diversidad de nuestra sociedad es un valor que hay que seguir cultivando para garantizar que todas las personas tengamos y podamos ejercer todos nuestros derechos en completa igualdad.

La lucha contra la homofobia, lesbofobia y transfobia es, en definitiva, una defensa por la igualdad, por la dignidad y por los derechos de todas las personas. Todo esfuerzo contra cualquier tipo de discriminación será un progreso colectivo hacia una sociedad más justa y respetuosa con la diversidad.

Deciden retirar un texto de una publicación de 3º de la ESO sobre sexualidad

Los autores del texto, de la Universidad de Navarra, decían que “la homosexualidad conlleva un riesgo para la salud”

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El libro de texto que asegura que “la homosexualidad conlleva un riesgo para la salud”. (Twitter)

Los autores de un texto sobre sexualidad, integrado en una publicación utilizada en 3º de la ESO en varios colegios de Madrid y Valencia, han decidido retirarlo tras ser calificado de “homófobo” por varios colectivos.

MADRID. Así lo han indicado a Europa Press fuentes conocedoras de la decisión. Los autores de este fascículo sobre sexualidad son profesionales de las ramas de Medicina, Biología y Enfermería de la Universidad de Navarra.

“Estudios científicos ponen de manifiesto que la homosexualidad y la heterosexualidad no son equiparables desde el punto de vista de la salud. Esto se debe a la propia naturaleza de la relación homosexual, que supone asumir un mayor riesgo y suele asociarse con multiplicidad de parejas”, señala uno de los párrafos.

En otro se dice que “la heterosexualidad, contexto de un compromiso estable y protegido por el amor y la fidelidad mutua, es el modo más saludable de sexualidad” y añade que “es también el entorno más óptimo para la educación de los hijos, donde aprenden a amar y, por naturaleza, son amados”.

Se trata de un fascículo realizado por la Universidad de Navarra en colaboración con la editorial SM. Esta compañía indica que tiene acuerdos con algunas instituciones escolares por las que les permite “personalizar las ofertas para sus alumnos, incorporando contenidos propios de estas instituciones o de terceros”.

“SM les cede algunos elementos gráficos para que los materiales incorporados mantengan una cierta unidad visual, pero no puede asumir ninguna responsabilidad sobre los productos que no forman parte de su plan editorial ni de su línea editorial”, aclara.

Sin embargo, la editorial apunta que esta obra “no forma parte del plan editorial de SM ni responde a su línea editorial ni lleva el logo de SM ni figura SM en los créditos, ni aparece en el catálogo de SM”. También afirma que es “fácil comprobar” en la base de datos del ISBN que no se trata de un libro de esta editorial.

La polémica surgió este martes tras la publicación en Twitter de una foto de los dos párrafos sobre sexualidad. La asociación Arcópoli se hizo eco y exigió la retirada del material, una petición que ha sido refrendada el secretario de Movimientos Sociales del PSOE, Pedro Zerolo. Además, una ciudadana ha pedido en Change.org su retirada al considerar que “fomenta la homofobia”.

Un arcoíris sobre Polonia

Robert Biedron, en la manifestación del día de la Mujer

Robert Biedron, en la manifestación del día de la Mujer. / M. FLUDRA (CORDON PRESS)

Nadie escucha a los artistas. Aunque Julita Wojcik repitió hasta el agotamiento que su Arcoíris representaba la armonía y la tolerancia y no específicamente el movimiento homosexual, demasiados en Varsovia no la oyeron. La obra, un arco de flores artificiales plantado en la plaza Zbawiciela de la capital polaca, ha sido quemada cuatro veces desde su construcción en 2012. Hasta que Wojcik se cansó y cambió su discurso: si no os gustan los homosexuales, mi arcoíris simbolizará ahora su lucha por el respeto.

La comunidad gay ha ido abriéndose paso en un país orgullosamente tradicionalista. Uno de los incendios del arcoíris, durante una manifestación el Día de la Independencia de hace dos años, enfrentó a Polonia a una imagen de sí misma de la que no se sintió orgullosa. El Ayuntamiento aseguró que el monumento sería reconstruido las veces que hiciera falta y para los más progresistas se convirtió en un símbolo de la falta de respeto por la diversidad en un país en el que el 86% se declara católico practicante, por oposición al 45% de la muy católica Irlanda.

Cada conquista de los homosexuales ha comportado tragos amargos. En 2011 un diputado gay y una transexual fueron elegidos parlamentarios. Entonces Lech Walesa, padre de la Polonia moderna y Premio Nobel de la Paz, les pidió que se sentaran en la banca del final “o incluso detrás de una columna”. Nada hacía prever el gran salto de este año, cuando Robert Biedron, ese mismo diputado gay, ganó la alcaldía de la ciudad de Slupsk (97.000 habitantes) en el norte del país. Polonia tiene su primer alcalde públicamente homosexual.

Mariusz Kurc no sólo es amigo de Biedron, también dirige la revistaReplika, dedicada a la visibilización de los homosexuales. “Robert es un hombre de izquierdas que comenzó como activista LGBT [Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales] y que brilló como parlamentario. Slupsk lo ha reconocido por su eficacia, no por su orientación sexual”, cuenta en un café de la capital.

El impacto de este político ha sido tal que Mariusz habla de efecto Biedrot: “Antes de cada elección mi revista propone a los políticos gais que salgan del armario. En años sólo cinco lo hicieron pero, en las últimas municipales, gracias al tirón de Robert, hubo 20”.

Pequeños gestos kamikazes impulsan la liberación del colectivo. En los últimos meses a Mariusz le ha sorprendido que en la página Facebook de su revista muchos jóvenes cuenten que han acudido al baile del fin de bachillerato con una pareja del mismo sexo. “Al principio de la ceremonia se baila una polonesa en la que hombres y mujeres forman dos filas. Imagínate a esa chica con un vestido que está esperando a su novia en mitad de una fila de chicos trajeados”.

Las explicaciones para este lento cambio social abarcan la economía, la moral e incluso la geopolítica. Varias conversaciones con ciudadanos y analistas recuerdan que la homofobia se ha convertido en una bandera de la Rusia de Putin y que el este de Europa debe apostar por todo lo que no huela a putinismo. De forma más sobria, Agnieszka Lada, del Instituto de Asuntos Públicos, explica que la tendencia entronca con la apertura internacional del país. “La integración europea está influyendo sobre las costumbres. Los polacos viajan mucho y ven cosas que suceden en el extranjero. Eso amplía su tolerancia”.

Pero enfrente queda un rival fabuloso. La todopoderosa Iglesia católica siente estos cambios como un desafío a su influencia en un momento en el que desde la proliferación de publicaciones anticlericales a cierta (mínima) desafección de los jóvenes cuestionan la legitimidad de la religión para regirlo todo, por mucho que la mitad de los polacos afirmen pasar por el reclinatorio una vez a la semana. Esa es la razón de que, en la campaña que ha precedido a la votación de hoy para elegir un nuevo presidente para el país, la curia haya multiplicado las llamadas contra la tentación, apoyando abiertamente al partido ultranacionalista Ley y Justicia (PiS, en polaco). El arzobispo Henryk Hoser incluso ha avisado de que Polonia está en un proceso de “zapaterización” hacia la pérdida de valores.

En un desvencijado barrio popular de Varsovia en el que se venden trajes de novia de raso en los mercados y hay pequeños altares con vírgenes en las esquinas, esta amenaza a los valores tradicionales parece menos inmediata. En la puerta de una sede del PiS, Adam busca votos para su candidato presidencial, Andrzej Duda, que probablemente pase a segunda ronda contra el liberal e igualmente católico Bronislaw Komorowski. El local es muy modesto y lo presiden una cruz, un águila imperial polaca y un retrato de Juan Pablo II. Adam, 57 años y empleado de seguridad, desgrana el programa de su formación: una amalgama de reivindicaciones en defensa de las capas sociales desfavorecidas y el carácter cristiano del país. “Europa quiere destruir la religión como ha hecho en Francia o Inglaterra. Aquí ha empezado, pero lo vamos a parar”, explica. El PiS está obsesionado con el aborto (que no es legal), la píldora anticonceptiva y la natalidad, de las más bajas de Europa con 1,23 niños por pareja. Para revertir esa tendencia, entre sus recetas incluye subvenciones por el segundo hijo, guarderías gratis y bajar los impuestos para la ropa infantil.

No se trata de un problema menor. La preocupación por la caída de nacimientos la comparten todos en el país: desde los liberales económicos a los izquierdistas más recalcitrantes. Coinciden en identificarla con el trabajo femenino, los matrimonios más tardíos o la pérdida de interés en los patrones de pareja clásico, pero todos los que quedan a la derecha y a la izquierda de los liberales (en el poder) subrayan que es también un resultado directo de la precariedad a la que se enfrentan los trabajadores peor remunerados. Basta preguntar a una joven limpiadora en la Universidad para confirmar que el diagnóstico puede ser acertado: “Yo querría, pero es difícil tener una familia. Duda y el PiS hablan mucho de ella, y por eso los voy a votar”, cuenta. La mujer no quiere dar su nombre porque, tras años de contratos basura, al fin ha conseguido uno fijo.

Mientras el país se enfrenta a cambios sociales que lo alejan de su rígida tradición, el Arcoíris incendiario se levanta en la plaza entre los jóvenes que beben en los modernos bares de alrededor. Sus flores de plástico son el último test de Roschard nacional. Unos lo miran y ven en él la Sodoma que llega, otros la intolerancia que no se va. También hay quien piensa que habla de cosas más íntimas, como los nervios de una chica entre una fila de corbatas, esperando su turno para coger por la cintura a otra mujer y salir a bailar.

Un ‘tigre’ contra la discriminación

Los avances no deben llamar a la confusión. No se trata sólo de que en la ultramoderna Varsovia la visibilidad gay sea nula: en Polonia el colectivo no tiene derecho a las uniones civiles y los comentarios homófobos de políticos y figuras públicas son una constante. En muchas otras materias, como el aborto, con una legislación muy restrictiva y decenas de miles de mujeres que viajan a otros países de la Unión Europea para interrumpir su embarazo, la influencia de los sectores más tradicionales es incontestable.

Una decena de iniciativas para impulsar una ley a la que se pudieran acoger las parejas del mismo sexo ha terminado en fiascos parlamentarios. Los analistas más críticos aseguran que toda la influencia que la Iglesia ha comenzado a perder en la calle respecto a temas relativos a la vida privada la mantiene en las esferas de poder, donde desde el fin del comunismo ha desempeñado un papel fundamental.

“Hay gestos que se agradecen”, reconoce Marius Kurc, “pero hace 11 años era más optimista sobre los cambios. Aquí los gais tienen miedo. En muchos sitios no puedes decir que lo eres, y ni siquiera en la capital es posible coger de la mano a tu pareja”, apunta.

En este contexto, ha sido notable el impacto de campañas como la del popular boxeador Dariusz Michalczewski, conocido como El Tigre, en la que se declaraba un aliado del movimiento homosexual y pedía el derecho a adopción del colectivo, un tabú sobre el que, por el momento, ni se discute en el país.

¿Quién fue el verdadero asesino de Pasolini?

José María García López, autor de ‘Pasolini o la noche de las luciérnagas’

José María García López, autor de ‘Pasolini o la noche de las luciérnagas’. / R.C.

Pier Paolo Pasolini, director de cine, escritor, dramaturgo, poeta, ensayista, es uno de los genios indiscutibles y más controvertidos del siglo XX. Comunista y homosexual confeso en tiempos donde ambas identidades eran peligrosas, Pasolini murió brutalmente asesinado en 1975, al parecer, a manos de un tal Pelusi, el único acusado y condenado por el crimen. Pero ¿se debió su muerte a un conflicto entre chaperos que se fue de las manos o tuvo más que ver con el intento de callar una voz demasiado crítica con los entresijos del poder?

A su muerte, Pasolini escribía un libro, ‘Petróleo’, en el que investigaba una trama que ya había costado la vida de dos personas: Enrico Mattei, un político de izquierdas que luchaba contra la injerencia de las grandes empresas petrolíferas en Italia, y Mauro de Mauro, un periodista de investigación. Además de todo esto, hay que destacar la afiliación comunista del cineasta, en un tiempo en el que el fascismo y la mafia estaban determinados a impedir la pujanza del partido en la política italiana.

Con esta urdimbre, José María García López crea una inquietante novela, ‘Pasolini o la noche de las luciérnagas’ (Nocturna), en la que una criminóloga y un profesor intentan esclarecer la verdadera causa de la muerte del escritor, lo que termina por convertirse en una obsesión que les lleva a sumergirse en el complejo mundo que habitaba: su obra literaria y cinematográfica, su relación con artistas e intelectuales de la época, su controvertida posición política, su pederastia confesa, su compleja relación familiar, esa lacerante creencia católica de la que nunca se libró, un miedo constante a acabar como finalmente acabó… y, sobrevolándolo todo, una conspiración política y mafiosa que Pasolini denunciaba en ‘Petróleo’, su obra inconclusa y que servirá de hilo conductor a los investigadores para intentar buscar la verdad que nunca salió a la luz.

Porque la investigación de la muerte del director de cine nunca quedó totalmente esclarecida o, al menos, no solo fue responsabilidad de quien acabó en la cárcel por ella. Tanto es así que en 2010 se habló de un capítulo desaparecido de ‘Petróleo’, que, según los expertos, conduciría directamente a los asesinos del propio Pasolini. Y en 2014, finalmente, se reabrió el caso de asesinato para que fuera investigado según los parámetros científicos actuales.

José María García López, filólogo y habitual colaborador en publicaciones periódicas con artículos sobre cine, teatro, arte y actualidad, es autor de varios libros de poesía con los que ha obtenido diversos galardones, entre ellos el premio Rafael Alberti por su obra ‘Memoria del olvido’. Ha publicado hasta la fecha siete novelas.

Conchita se lo quita todo y promociona así su primer disco

Imágenes de  videoclip Conchita Wurst ‘You are unstoppable’ (’Tú eres imparable’).

Imágenes de su videoclip ‘You are unstoppable’ (’Tú eres imparable’).

Conchita Wurst sigue protagonizando titulares cuando se va a cumplir un año de su sonado (y cantado) triunfo en la última edición de Eurovisión. El próximo 16 de mayo saldrá a la venta su primer disco, y como aperitivo e inmejorable promoción, se ha desnudado en el videoclip de la canción ‘You are unstoppable’ (‘Tú eres imparable’), que se presenta como «un grito a la tolerancia y la esperanza».

La canción dura tres minutos y medio y es una sucesión de luces y sombras que muestran y a la vez ocultan. Conchita, personaje artístico creado por el cantante austriaco Thomas Neuwirth, se desnuda en el tramo final de la canción y en el vídeo se le ve de frente y de espaldas, con el pelo y los brazos tapando su pecho y la cámara enfocando solo el medio plano.

El próximo 23 de mayo presentará la sesenta edición del festival, que se celebrará el Viena, el país para el que Conchita logró el triunfo el año pasado con la canción ‘Rise like a phoenix’. Representando a España acudirá la extriunfita Edurne, que defenderá la canción ‘Amanecer’, que ya ha cantado en la embajada de Austria en España como parte de la promoción.