Pop español contra la homofobia

MADRID Concierto

coro gay de madrid

Los integrantes del Coro Gay de Madrid. EL MUNDO

Un calzoncillo sucio aparece en mitad de la sala de ensayo del Coro de Hombres Gays de Madrid. «No hay duda, aquí hay un hetero», se escucha entre las cuatro paredes. Los hombres homosexuales, asustados, empiezan a recabar pruebas para averiguar quién se ha infiltrado en su agrupación. Están expuestos a muchos peligros. ¿Y si ese enfermo les contagia su heterosexualidad?

El grupo estrena esta tarde a las 20.00 horas en el Teatro Rialto su nuevo espectáculo ¡Qué Movida!, un repaso por la historia del pop español, desde los años 50 hasta la actualidad. Humor, sarcasmo e intriga se fusionan en una obra que trata de cambiar los roles impuestos en sociedades arcaicas. Esta vez los homosexuales serán los cazadores y un heterosexual la presa.

El coro ha estado puliendo los últimos retoques este fin de semana para que todo salga a pedir de boca en el estreno. En los ensayos muchos nervios aderezados con sonrisas, para hacerlos más llevaderos.

Entre los 70 cantantes masculinos de entre 18 y 60 años que forman parte de este grupo se paseaba Pablo Malavé, productor y fundador de la iniciativa, corrigiendo los timbres de voz de los integrantes. Malavé ya tenía el proyecto de este teatro musical en mente desde los 15 años. Después de trabajar en grandes producciones como Los Miserables, Mamma Mia o El Rey León decidió dar el salto y crear esta agrupación en 2013.

Siguió el modelo de los coros de hombres gays en América, es decir, fundó una asociación sin ánimo de lucro cuyo objetivo es fortalecer la aceptación e integración de la comunidad homosexual en la sociedad. Al mismo tiempo pretende ser una alternativa de ocio, entretenimiento y encuentro para los hombres homosexuales residentes en Madrid.

«No hemos tenido ningún tipo de discriminación por parte del Ayuntamiento, pero tampoco se puede decir que nos hayan facilitado las cosas. Promovemos igualdad y estamos dando a conocer la ciudad. Hemos echado de menos un poco de ayuda por parte de los organismos», explica Malavé, que vería «justo» que les cedieran teatros o locales de ensayo.

Para entrar en este coro hay que pasar unas audiciones que se realizan anualmente. «El objetivo es capturar a personas que tengan oído y capacidad vocal», resalta el fundador, que no sabe si todos los componentes del coro son homosexuales, aunque lo intuye.

Y es que en esta función no todo son chistes sobre cárceles y pastillas de jabón. La parte musical tiene un gran protagonismo y corre a cargo de Gonzalo G. Baz. En el repertorio se podrán escuchar clásicos como Digan lo que digan de Rafael, Bailando de Alaska y Feo, fuerte y formal de Loquillo.

«Las canciones se escogieron por votación. En total cantamos 10 temas propuestos tanto por miembros del coro como del equipo directivo», explica el director musical, que asegura haber tenido plena libertad para llevar a cabo su trabajo.

El concierto contará con la participación sorpresa de artistas del teatro y la televisión que se comprometen con este proyecto y que tratan de normalizar una situación que, según los propios cantantes, «hace tiempo que debería ser algo cotidiano».

«Al venir hacia el ensayo me han llamado maricón por la calle. Sigue existiendo violencia hacia los homosexuales, sólo hay que ver las recientes palizas que han recibido miembros de nuestra comunidad en la capital. Siento pena por una sociedad que está muy atrás», subraya Malavé.

Para él, erradicar la homofobia depende de la educación que reciban los niños tanto en las escuelas como en sus casas. «Tanto los profesores como los padres deben abrir las mentes de los más pequeños y enseñarles que una sociedad civilizada se construye a base de respeto».

El coro tuvo la oportunidad de conocer al ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en un concierto especial de Nochevieja. «Habló con nosotros, fue muy sonriente y amable. Algunos integrantes del grupo, los más mayores que vivieron una época de represión antes de la llegada de la democracia, le dieron las gracias encarecidamente por aprobar el matrimonio homosexual», concluye Malavé.

 

Viaje al mundo skinhead: cabezas rapadas, Dr. Martens y ¿homosexualidad?

El libro ‘Skinhead, an archive’ explora una de las subculturas más estereotipadas y controvertidas

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Un peluquero punk enamorado de un skinhead. Tienen sexo. Es una película. Se llama No skin off my ass y la dirigió Bruce LaBruce en 1993.

El skin es “el único corte de pelo que tiene sentido hoy“, se escucha en el film por boca del peluquero, interpretado por el propio LaBruce. No sabemos qué pensaría de la película Nicky Crane, el convicto icono neonazi que, antes de ser consumido por el sida, acabó sus días revelando que era gay y haciendo porno amateur.

El abordaje de la homosexualidad en la subcultura skinhead no podía faltar en Skinhead, an archive, una completa exploración del movimiento a través de pósters, zines, carteles o películas. Recientemente publicado por Ditto Press, el libro recoge, además de material visual inédito, textos explicativos del propio LaBruce, entre otros. Un recorrido por una historia no siempre bien contada en el que cabe todo lo que no se conoce de los cabezas rapadas.

La subcultura skinhead nació, resumiendo mucho, de la unión entre la de los mods británicos y los rudeboys jamaicanos emigrados a Londres en los 60. Estética y música haciendo buenas migas. Todo desde los barrios de clase trabajadora. Reggae, ska, rocksteady y el cuero cabelludo alardeando de identidad.

La deriva fascista – boneheads– y sus contrapartes antirracista y redskin, literatura de consumo interno y por supuesto, los queerskins o skins gays y las chicas skins están aquí presentes. Como lo está aquel zine Skinhead Times que llevaba en portada a la Miss Skinhead del 93 con su dirección y teléfono. Un medio, por cierto, que se presentaba como “ni racista ni rojo”.

Todo eso está en Skinhead, an archive. Todo sobre una subcultura que trata de escapar a medio siglo de estigmas y estereotipos.

Una especie de Biblia para los skins y un fascinante mundo a descubrir para todos los demás.

gay skins

JOSERRA LANDARROITAJAUREGI SEXÓLOGO DE BIKO ARLOAK “La gente entiende por educación sexual solamente la ‘jodiendología”

Los sexólogos abogan por una educación sexual plena con el fin de prevenir problemas como el machismo o la discriminación desde la raíz

BILBAO – Sexo. Aunque cada vez menos, todavía continúa siendo una palabra tabú. Sobre todo en el ámbito de la educación, en la que todo lo relacionado con ello tiende a limitarse a unas nociones básicas de la anatomía humana y de los riesgos que pueden entrañar las relaciones sexuales. “Se habla a los adolescentes de lo que no les interesa y no de lo que sí”, opina Joserra Landarroitajauregi, sexólogo de Biko Arloak. Desde su experiencia en este campo, mantiene una postura diferente respecto cómo se están tratando los temas sexológicos en los centros escolares.

¿Qué es la educación sexual?

-Resumiendo, la educación de los sexos y sus relaciones. Sexo entendido como las condiciones y diferencias que nos definen a los hombres y las mujeres. Pero gran parte de la sociedad entiende por educación sexual solamente la jodiendología.

¿Qué problemas acarrea la falta de estos conocimientos?

-En el ámbito de las parejas, el mayor problema, sobre todo en la gente joven, es a un hombre tratando a una mujer como si fuera un hombre y viceversa. Esto ocurre porque hay una presunción de igualdad, en este caso inducida. Esa idea viene de la incorporación de la mujer a los derechos y las oportunidades, pero eso no quiere decir que los hombres y las mujeres seamos iguales en todo. Es más, somos muy diferentes. Hoy en día estamos educando a los chicos y a las chicas en la igualdad y eso es un disparate.

¿Por qué?

-Simplificando, los hombres y las mujeres somos muy diferentes y no solo en el plano biológico. Pero además, la idea de igualdad que hoy pulula en nuestra sociedad es una forma de colonización. Los hombres piensan que las mujeres tienen que ser igual que ellas y viceversa. Se hace sin querer, pero se hace.

¿Y en el ámbito social?

-Los hombres y las mujeres tienen relaciones altamente tensionadas, porque hay fuerzas diferentes que chocan. Esas fuerzas, en la sociedad actual, nos han llevado a enseñar que los hombres son sospechosos de hacer daño y que las mujeres son potenciales víctimas de esa violencia. Esa es una mirada terrible. No digo que no existan incidentes de este tipo, pero para evitarlos hay que educar en valores, para que los chicos estén orgullosos de ser masculinos y las mujeres de ser femeninas.

¿Es el machismo algo aprendido?

-Todos los humanos nacemos incivilizados: analfabetos, inmorales y crueles. Inventamos la cultura y la educación precisamente para domesticarnos. Y el machismo no es otra cosa que una forma de la incivilización, el resultado de la ley de la selva. Para prevenirlo hay que educar bien. Decirles a chicas y chicos que todos somos iguales es una gran mentira. Y precisamente en la adolescencia, cuando las diferencias se acentúan.

¿Qué es lo que propone?

-Ahora se da a los jóvenes la biología de la reproducción y todo se reduce a la prevención de los problemas de usos genitales, como enfermedades, abusos, etc., cuando la educación sexual es mucho más. Sexualidad, gozo, deseo, compromiso. Para esto no vale con un programa breve, porque sino caemos en el algunismo: algunos chavales en algunos centros gracias a que algunos profesores algunas veces algo preparados dan algún tipo de educación sexual. Y solo con esto luego queremos que de algún modo las nuevas generaciones se saquen esos conocimientos de la manga. Las cosas no son así: hay que trabajar para ello.

Hablan las asociaciones para la libertad sexual: “Hay tolerancia, pero no hay respeto”

LAS ASOCIACIONES PARA LA LIBERTAD SEXUAL ASEGURAN QUE SE HA AVANZADO, PERO QUE TODAVÍA QUEDA CAMINO POR RECORRER

 

BIENESTAR físico, emocional, mental y social. Esos son los conceptos que incluye la definición de salud sexual según la Organización Mundial de la Salud (OMS). “No es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad”, añade. Para ello, la entidad aboga por que sean “respetados, protegidos y ejercidos a plenitud” los derechos sexuales de todas las personas.

Imanol Álvarez es integrante de Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua (Ehgam), la primera asociación LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) para la libertad sexual de Euskadi. Su historia comenzó en 1977. “Franco había muerto y creímos que había llegado la hora de hacer algo”. Y lo hicieron. Crearon Ehgam y comenzaron a luchar por los derechos sexuales. “Tuvimos que escuchar mucho, en persona y por teléfono”. Pero el tiempo y el esfuerzo han dado sus frutos, tal como atestigua, entre otros, el monumento a los homosexuales de Durango.

Pero además de por ser la primera en Euskadi, Ehgam también destaca por otro aspecto: “Siempre hemos tenido el ámbito lúdico muy presente”, explica Jaime Mendia, otro miembro de la asociación. Entre dichas actividades se encuentran el mes de cine de Basauri, la fiesta del 28 de junio, acampadas, comidas, etc. “Aunque no por ello dejamos de lado otros temas reivindicativos”.

Más en esta última corriente se encuentra el proyecto Miradas Atrevidas, un trabajo de memoria histórica realizado junto con Aldarte que recoge en un libro los testimonios de personas homosexuales de otra época. Pero más que una crítica al pasado, estas recopilaciones también han desvelado un problema muy presente: la soledad de los gays ancianos. “La homofobia en las residencias es impresionante”, denuncia José Ignacio Sánchez, integrante de la asociación.

Ehgam ha sido la semilla de estas reivindicaciones en Euskadi, pero no el final. A raíz de ella han ido surgiendo diferentes asociaciones LGTB, como Bizigay en 2003. “Nuestra vía, más que la lucha social de calle, es la educación formal”, explica Mikel Oribe, integrante de dicha organización. Argumenta que ello se debe a que la sociedad en general es muy ignorante en temas de sexualidad y otras cuestiones sexológicas. “Y eso es lo que nos acarrea problemas sociales y de inclusión en el ámbito sexual”.

Para trabajar este ámbito, Bizigay tiene en marcha Esangura, un proyecto sobre educación sexual que se imparte en más de veinte colegios de Euskadi, la mayoría de Bizkaia. “Con él reducimos a la mitad los posicionamientos extremos según nuestras encuestas”, apunta Mikel. Y además también organizan las jornadas Sex on Trial, cuyo fin es realizar una crítica sexológica. “Nuestro reto es que el conocimiento, la cultura y el debate sexual cale a la gente”.

PROBLEMAS EN EL MUNDO LABORAL Otro punto de vista a tener en cuenta sería el de Errespetuz, una asociación formada íntegramente por transexuales. Sarai Montes, además de presidenta de este colectivo, es vocal de la comisión ejecutiva de la Felgtb (Federación Estatal LGTB). “Creamos Errespetuz en 2008 cómo lugar de reunión para poder hablar y compartir experiencias entre nosotros”. Después de todo, explica que es imposible sentirse realmente escuchado si el que está al otro lado no ha vivido esa condición. “Te atienden, pero no te entienden”. Su mayor reto, en la actualidad, es combatir la discriminación de los hombres y mujeres transexuales en el mundo laboral y, con el fin de sensibilizar a la sociedad, toman parte en el servicio Berdindu del Gobierno vasco, que atiende a personas LGTB.

En ese mismo proyecto toma parte Aldarte, otra asociación LGTB que surgió en 1994. “Nosotros apostamos por la creación de diferentes grupos de apoyo y referencia”, explica Lala Mujika, integrante de la misma. Conseguir el respeto, esa es la meta que se marca. “La impresión general es que ya tenemos todo conseguido, porque nos comparan con otros países, pero no es así”. Las asociaciones LGTB coinciden en que esto es un trabajo continuo, argumentando que las nuevas generaciones son casi tan machistas, sexistas, homófobas y tránsfobas como las anteriores. “Hay tolerancia, pero no hay respeto”, asevera Lala. Ese es ahora el gran reto.

DEIA: Hablan las asociaciones para la libertad sexual: “Hay tolerancia, pero no hay respeto”

MUCHO CAMINO POR RECORRER

LAS ASOCIACIONES PARA LA LIBERTAD SEXUAL ASEGURAN QUE SE HA AVANZADO, PERO QUE TODAVÍA QUEDA CAMINO POR RECORRER

BIENESTAR físico, emocional, mental y social. Esos son los conceptos que incluye la definición de salud sexual según la Organización Mundial de la Salud (OMS). “No es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad”, añade. Para ello, la entidad aboga por que sean “respetados, protegidos y ejercidos a plenitud” los derechos sexuales de todas las personas.

Imanol Álvarez es integrante de Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua (Ehgam), la primera asociación LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) para la libertad sexual de Euskadi. Su historia comenzó en 1977. “Franco había muerto y creímos que había llegado la hora de hacer algo”. Y lo hicieron. Crearon Ehgam y comenzaron a luchar por los derechos sexuales. “Tuvimos que escuchar mucho, en persona y por teléfono”. Pero el tiempo y el esfuerzo han dado sus frutos, tal como atestigua, entre otros, el monumento a los homosexuales de Durango.

Pero además de por ser la primera en Euskadi, Ehgam también destaca por otro aspecto: “Siempre hemos tenido el ámbito lúdico muy presente”, explica Jaime Mendia, otro miembro de la asociación. Entre dichas actividades se encuentran el mes de cine de Basauri, la fiesta del 28 de junio, acampadas, comidas, etc. “Aunque no por ello dejamos de lado otros temas reivindicativos”.

Más en esta última corriente se encuentra el proyecto Miradas Atrevidas, un trabajo de memoria histórica realizado junto con Aldarte que recoge en un libro los testimonios de personas homosexuales de otra época. Pero más que una crítica al pasado, estas recopilaciones también han desvelado un problema muy presente: la soledad de los gays ancianos. “La homofobia en las residencias es impresionante”, denuncia José Ignacio Sánchez, integrante de la asociación.

Ehgam ha sido la semilla de estas reivindicaciones en Euskadi, pero no el final. A raíz de ella han ido surgiendo diferentes asociaciones LGTB, como Bizigay en 2003. “Nuestra vía, más que la lucha social de calle, es la educación formal”, explica Mikel Oribe, integrante de dicha organización. Argumenta que ello se debe a que la sociedad en general es muy ignorante en temas de sexualidad y otras cuestiones sexológicas. “Y eso es lo que nos acarrea problemas sociales y de inclusión en el ámbito sexual”.

Para trabajar este ámbito, Bizigay tiene en marcha Esangura, un proyecto sobre educación sexual que se imparte en más de veinte colegios de Euskadi, la mayoría de Bizkaia. “Con él reducimos a la mitad los posicionamientos extremos según nuestras encuestas”, apunta Mikel. Y además también organizan las jornadas Sex on Trial, cuyo fin es realizar una crítica sexológica. “Nuestro reto es que el conocimiento, la cultura y el debate sexual cale a la gente”.

PROBLEMAS EN EL MUNDO LABORAL Otro punto de vista a tener en cuenta sería el de Errespetuz, una asociación formada íntegramente por transexuales. Sarai Montes, además de presidenta de este colectivo, es vocal de la comisión ejecutiva de la Felgtb (Federación Estatal LGTB). “Creamos Errespetuz en 2008 cómo lugar de reunión para poder hablar y compartir experiencias entre nosotros”. Después de todo, explica que es imposible sentirse realmente escuchado si el que está al otro lado no ha vivido esa condición. “Te atienden, pero no te entienden”. Su mayor reto, en la actualidad, es combatir la discriminación de los hombres y mujeres transexuales en el mundo laboral y, con el fin de sensibilizar a la sociedad, toman parte en el servicio Berdindu del Gobierno vasco, que atiende a personas LGTB.

En ese mismo proyecto toma parte Aldarte, otra asociación LGTB que surgió en 1994. “Nosotros apostamos por la creación de diferentes grupos de apoyo y referencia”, explica Lala Mujika, integrante de la misma. Conseguir el respeto, esa es la meta que se marca. “La impresión general es que ya tenemos todo conseguido, porque nos comparan con otros países, pero no es así”. Las asociaciones LGTB coinciden en que esto es un trabajo continuo, argumentando que las nuevas generaciones son casi tan machistas, sexistas, homófobas y tránsfobas como las anteriores. “Hay tolerancia, pero no hay respeto”, asevera Lala. Ese es ahora el gran reto.

METRO DE MADRID » Metro destituye al responsable de Seguridad por una circular homófoba

La empresa pública madrileña despide a dos coordinadoras y expedienta a dos trabajadores por el documento que reclamaba pedir el billete a gais o mendigos

besada en metro madrid

Decenas de personas se han concentrado este domingo en la Puerta del Sol de Madrid para besarse y reclamar así “respeto y tolerancia” para los homosexuales. / ALBERTO MARTÍN (EFE)

Metro de Madrid ha destituido este lunes al jefe del servicio de Seguridad de la compañía pública y a dos coordinadoras después de que la semana pasada saliera a la luz una comunicación interna en la que se pedía a los revisores que reclamaran el billete a homosexuales, músicos, mendigos, pedigüeños y vendedores. También ha expedientado a dos trabajadoras por el mismo motivo.

La empresa ha confirmado estos extremos en un comunicado en el que asegura que ya ha cerrado “el expediente informativo motivado por el lamentable correo enviado por parte de un técnico a una empresa de seguridad” de Metro. En esa comunicación, la empresa señala que el jefe destituido “debería haber supervisado el envío del documento”.

La comunicación que despertó la polémica fue entregada a los interventores. En la misma vienen reflejados los puntos de la red en los que tienen que prestar servicio. En letras mayúsculas se citan las estaciones y, en determinados casos, donde deben hacer especial incidencia los revisores. Destaca por ejemplo el tramo de la línea 2 entre Sol y Las Rosas, donde se pide que se centren en “músicos, mendigos y gais”. Esta circular fue denunciada por el comité de empresa y el sindicato UGT, que pidieron a la empresa que se asumieran responsabilidades.

Metro ha reiterado tras el cese del responsable de seguridad que “no comparte en absoluto ni el contenido ni las expresiones de dicho correo” y rechaza que sea “oficial de la compañía”. El consejero delegado de Metro de Madrid, Ignacio González Velayos, se reúne este lunes con asociaciones LGTB y de personas sin hogar para explicarles “en primera persona las circunstancias que han rodeado el envío del documento y las medidas a adoptar por parte de la compañía para evitar que situaciones tan lamentables vuelvan a tener lugar en Metro”, según la nota.

A la caza del mariquita

Fabio Capello, un hombre sin pelos en la lengua, lo ha dicho una vez más: “El fútbol no es para mariquitas”. Ha hecho bien Capello en especificarlo porque, así, en crudo, el espectáculo de veinte hombretones corriendo detrás de una pelota, mientras otros dos bailan solos entre tres palos como si esperasen una cita, suena más gayer que un musical sobre la vida de Barbra Streisand. Del portero al masajista y de los vestuarios a las duchas, el fútbol es una oda a la virilidad tan vistosa como un ballet ruso: unas veces les sale La bella durmiente y otras veces El lago de los cisnes. Por eso está muy bien que don Fabio (que tiene nombre y tupé de portero de club de ambiente) advierta que se trata de un deporte sólo para hombres. Para los que no somos tan machos siempre nos quedará el voley-playa femenino.

Hace poco discutía con mi novia y una amiga que la homofobia sigue a la orden del día y me dijeron que en qué país vivía. Hoy, jueves, en uno en que un homínido italiano, para defender el juego duro del Atlético de Madrid, se cuelga él solo la etiqueta de orangután, dicho sea sin ánimo de ofender a los orangutanes, que son animales delicados y sensibles que, como tantos otros mamíferos, también practican la sodomía y el lesbianismo en sus ratos libres. El mismo país donde un empleado de seguridad del metro de Madrid insta a aumentar la vigilancia sobre diversos colectivos, a saber, mendigos, músicos y gays. Los dos primeros son fácilmente reconocibles: los mendigos, por la miseria de sus atuendos y la fea costumbre que tienen de sacar a pasear su hambre en los subterráneos; y los músicos por la tendencia a cargar de vagón en vagón con guitarras, micrófonos, acordeones y amplificadores.

Ahora bien, lo de vigilar a los gays ya me parece más difícil, porque no todos son unas locazas que van por ahí como en las películas de Almódovar ni tampoco visten siempre como entrenadores de fútbol. “Mendigos, músicos y gays” es un cartel de búsqueda policial que recordaría los mejores tiempos del franquismo si no fuese porque, lamentablemente, la homofobia sigue instalada a sus anchas en el imaginario de la cultura cristiana (no digamos ya en la musulmana) a lo largo y ancho de varios continentes. En la Rusia de Putin la costumbre de perseguir, torturar e incluso matar a los homosexuales ha llegado el punto de intentar repintar la biografía de Tchaikovski, una de las cumbres más altas de la música occidental y un compositor gay hasta el último pelo de su bendita barba.

Hace apenas un mes, cuando fui a ver a Shangay Lily en su espectáculo Palabra de artivista, comentamos la tragedia de Alan Turing, uno de los grandes genios del pasado siglo, padre de la inteligencia artificial y responsable del desciframiento del código Enigma, que permitió la victoria aliada en el Atlántico. La muy civilizada Gran Bretaña pagó el esfuerzo a este héroe de guerra (según algunos especialistas, la contribución de Turing a la derrota alemana fue tan grande como la del general Eisenhower) sometiéndolo a un juicio por conducta inmoral y dándole a escoger entre la cárcel o la castración química. Turing eligió el tratamiento hormonal, engordó como una bestia, perdió su físico de maratoniano, cayó en una depresión terrible y acabó suicidándose. Ahora hay una película en los cines conmemorando su martirio y hace sólo unos años que Su Muy Graciosa Majestad (hay que ver la gracia que tiene) le concedió el perdón a Turing, cuando su único delito fue acostarse con un ladronzuelo. Tiene razón Capello, el macho alfalfa: ni el fútbol es para mariquitas ni este mundo tampoco. Por eso habría que ir pensando en cambiarlo.

¿Cuál debería ser la edad de consentimiento sexual?

El Grupo Parlamentario Popular en el Senado ha decidido mantener la edad mínima para que una relación sexual se considere consentida en 16 años, tal y como figuraba en el proyecto de Ley de reforma del Código Penal que le fue remitido desde el Congreso, mientras los grupos de la oposición proponen fijarla en 14 o 15 porque consideran que de otro modo, se criminalizarían determinadas relaciones.

Si se mantiene la redacción actual, la realización de actos de carácter sexual con menores de dieciséis años será considerada, en todo caso, como un hecho delictivo, salvo que se trate de relaciones consentidas con una persona próxima al menor por edad y grado de desarrollo o madurez. Se establecen agravantes si, además, concurre violencia.

“Estamos totalmente en desacuerdo en la elevación de la edad de consentimiento sexual, de 13 a 16 años, criminalizando en exceso una realidad social y, además, teniendo en cuenta que el Código Civil establece que se pueden celebrar matrimonios a partir de los 14 años”, dice en su propuesta de veto la Entesa Catalana de Progrès.

La formación ha presentado el mismo texto de enmienda que elGrupo Socialista sobre este asunto. Proponen subir la edad del consentimiento sexual de los 13 actuales a 14 años “como están haciendo la mayoría de los ordenamientos cercanos” y “mantener el principio de respeto y garantía de la libertad sexual de las personas de 14 y 15 años, cuando actúan con consentimiento libre y voluntario”.

Para estos adolescentes, PSOE y Entesa piden “una específica protección”, que consiste en que “no se considerará que hay consentimiento cuando la diferencia de edad de la otra persona sea superior a 4 años”.

CiU no ha presentado enmiendas sobre la edad de consentimiento sexual en el Senado y el PNV, por su parte, propone fijar la edad en 15 años porque entiende que la edad “debe adecuarse a la realidad de la educación sexual en la actualidad”.

“Modificar, como hace el proyecto de ley, la edad para tal consentimiento a los 16 años nos parece despreciar la madurez afectiva y sexual de las personas menores de dicha edad pero que ya con 15 años están preparadas para decidir sobre su afectos emocionales y sexuales, como pasa en los países europeos del entorno”, explica la formación vasca.

Fuentes del Grupo Parlamentario Popular consultadas por Europa Press, aseguran que la actitud ante la negociación de este punto del proyecto de Ley es “de diálogo”, aunque reconocen que es elMinisterio de Sanidad quien fija el criterio.

En paralelo, el Gobierno ha impulsado otra reforma legislativa, la Ley de Jurisdicción Voluntaria, actualmente en el Congreso, que contempla elevar a 16 la edad mínima para contraer matrimonio en España, equiparándola así con la previsión de que el Código Penal fije en 16 la de las relaciones sexuales consentidas.

SER CATALUNYA:ENTREVISTA “És difícil parlar de la transsexualitat sense caure en tòpics”

Parlem sobre transsexualitat i qüestions de gènere amb Miquel Missé i Mariona Castillo

miquel misse i mariona castillo

Miquel Missé i Mariona Castillo

 

La Mariona Castillo és actriu i cantant. Ha protagonitzat musicals comCop de Rock o Mamma Mia, però ara s’embarca amb un projecte, a priori, més arriscat: Limbo, la història d’un trànsit, el de l’Albert, que abans era la Berta. Una obra de la companyia de l’Era de les Impuxibles, i amb la direcció musical de Clara Peya i els textos de Marc Rosich.

I el Miquel Missé és un activista trans en qui, precisament, està inspirada la història de Limbo. És el coordinador de Cultura Trans i organitza diferents activitats per trencar tòpics i per conèixer la realitat de les persones transgènere en profunditat.

Alguns titulars: “És difícil parlar de la transsexualitat sense caure en tòpics”, “La gent trans som especialment susceptibles”, “El tema trans està lluny de les persones”, “El terme ‘trans’ és el més inclusiu”, “La transsexualitat no ha de ser d’un sexe a l’altre completament”, “El més difícil de ser trans és que sents que estàs fora”.