
Según el portal La Página, hay que dejar de ver al pueblo como un menor de edad en cuanto al tema de la sexualidad, como ha sido la posición conservadora hasta hoy. Es necesario partir de que la diversidad sexual es debida a los avances democráticos una esfera de los Derechos Humanos. Si se declaran liberales en lo económico, ¿debido a qué no lo son en lo social y político?
Por otro lado, ¿cuánto de extraño es para el latinoamericano la homosexualidad? Cabe decir que es antiguo. El Chilam Balam nos menciona que fue habitual que durante la cuarta edad del mundo existiesen las relaciones entre personas del mismo sexo: las flores del Naxcit y sus compañeros.
En San Antón, México, los conquistadores encontraron ídolos de oro y barro en donde se aprecian dos hombres cabalgando uno sobre otro, en forma de acto homosexual. Otra cerámica similar se puede observar en el museo del oro en Bogotá, Colombia.
Entre los Mayas-Yucatecosse encuentran figuras de barro en una perfecta orgía gay. En la cultura Mochica, asimismo, existen representaciones de este comportamiento sexual. Podemos apreciar otras figuras en el museo Rufino Tamayo de Oaxaca o en el museo de arte precolombino de Chile.
Hernán Cortéscomenzó con lo que sería la primera campaña homofóbica en el continente, al declarar “sodomitas” a todos los mexicanos de la costa atlántica. Así refería el conquistador: “Hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable vicio”.
El cronista Bernal Díaz del Castillo dice al respecto: “Además desto eran todos ellos sodomitas y en especial los que vivían en las costas y tierras calientes, en tanta manera que andaban vestidos de en habito de mujeres, muchachos a ganar con aquel abominable vicio”.
La ciudad de Panuco, para sorpresa de los españoles, era una sociedad exageradamente homosexual, a tal punto que eran públicos sus amancebamientos, llegando a reunir a mil y más de ellos.
Vasco Núñez de Balboa, en la zona ístmica se dedicó a perseguir y quemar a todos los homosexuales. ¿Los primeros crímenes de odio? La etnia en cuestión es la de los indios cuevas, en donde lo que él pensó un vicio era una institución social. En efecto, tenían una costumbre que obligaba a determinados individuos a educarse, vestirse y comportarse como mujeres. Y esto, para sorpresa de los españoles, ocurría en la mayoría de los territorios de América.
A esta clase de institución indígena se le conoce con el nombre de Bardaje. Álvar Núñez Cabeza de Vaca se los encontró en la Florida, EEUU. En Sudamérica existieron bardajes en casi toda la zona llanera: salivas, piapocos, guahibos.
Los Laches en Colombia, por explicar alguno tenían por ley que si la mujer paría cinco varones continuados sin parir hembra, uno de los hijos podía hacer de mujer; criados de aquella manera eran femeninos en el talle, ademanes, que nadie podía diferenciarlos de las mujeres. De igual manera, en algunos aborígenes venezolanos se encuentra este tipo de tradición. Otro ejemplo, los Tupinambos del Brasil tenían por valiente al varón activo dentro de la relación homosexual y por proeza esa conducta.
Es entre los aztecas que encontramos la actitud represiva y que castigaba severamente lo que los españoles llamaban el pecado nefando. La pena era la muerte para ambos. Muy similar en lo violenta e inhumana al Antiguo Testamento cristiano y al Coram islámico. Incluso entre los aztecas existía la costumbre del arresto de homosexuales en plan delincuencial. Es dentro de esta cultura que vemos que se reconoce el lesbianismo, ya que al igual que se capturaba al hombre vestido de mujer, de igual se hacía con la mujer vestida de hombre, según consigna el cronista Jerónimo de Mendieta. En el actual México antiguo Tenochtitlán las uniones gais son legales.
Los Incastenían la categoría de delito que se castigaba con inmolación no sólo de la persona sino la quema de todos sus bienes materiales. Aplicada ésta no solo a los que se les demostrara ser homosexuales, sino también a los que lo parecieran. Guardar las apariencias era vital para la subsistencia.
El celibato-sacerdocio-homosexualidad
Este trinomio es viejo dentro de la historia amerindia. En efecto, otra vez Bernal Díaz del Castillo anota que en Cipalcingo, México, los sacerdotes eran hijos de principales y no tenían mujeres, pero practicaban la sodomía.
En Perúsimilar situación recoge Pedro Cieza de León: en los templos de los yungas, tienen uno o dos hombres vestidos de mujeres desde el tiempo de su niñez, hablando como tales, en sus maneras y demás remedando a las mujeres. Con estos celebran las fiestas y días principales, casi por religión y vía de santidad, los señores principales.
La palabra sodomía fue acuñada por una mal interpretación hecha por el monje benedictino Petrus Damianus en el siglo XI, él asoció conducta homosexual con este término.
La Biblia, releyéndola en relación a los sucesos de Sodoma y Gomorra condena la violación de un hombre así como el desacato a la tradición judía de la hospitalidad en instancia última, no a la homosexualidad en sí.
Burla, miedo a la obviedad femenina, muerte moral u física, instalación en las mentes de la gente que homosexualidad es algo perverso, llevando a la sensación de verse enfermos a sí mismos, sentimiento de culpa, autodestrucción, baja autoestima de los homosexuales y toda la parafernalia discriminadora denominada homofobia, son claramente algunas de las consecuencias que se perpetuaron con las ideas de la conquista.
La reforma constitucional salvadoreña
Algo que se ha perseguido por siglos que no es delito o enfermedad, que se resiste a desaparecer debería ser motivo de un abordaje distinto al que la historia ha evidenciado como una solución justa.
Igual es de hacer notar que las principales civilizaciones precolombinas persiguieron como forma de control social la homosexualidad, pero la toleraban en los niveles altos y religiosos. La doble moral de la España oscura encontró muy buen caldo de cultivo entre estas civilizaciones. Por el contrario en las etnias menos pendientes por el poder que vivían más cerca de la tierra y sus ancestrales raíces se mostraban tolerantes con esta conducta siendo para ellos muy natural. Las dos visiones encontradas en la actualidad.
Unos 500 años después de la llegada española a América, España legalizó las uniones homosexuales y la posibilidad de adopción entre parejas del mismo sexo. Los conquistadores enmendaron así un histórico error. La mayoría de países del hemisferio debido a sus insuperables ideologías, desconocimiento y temores sobre este tema El Salvador entre estos no se han atrevido a esta otra justa reparación en el continente. Violan derechos aunque se amparen en Dios cuando blindan a una forma de familia, dejando en el limbo la posibilidad de uniones, contratos o similar figura jurídica para los LGBTI.
La homosexualidad en América antes de su colonización
/in América latina, Artículo, HOMOFOBIA @es, Homosexualidad, Política, REDES SOCIALES, ReligiónArtículo publicado en Cáscara Amarga
Hernán Cortés comenzó con lo que sería la primera campaña homofóbica en el continente, al declarar “sodomitas” a todos los mexicanos de la costa atlántica. Vasco Núñez de Balboa, en la zona ístmica se dedicó a perseguir y quemar a todos los homosexuales.
Según el portal La Página, hay que dejar de ver al pueblo como un menor de edad en cuanto al tema de la sexualidad, como ha sido la posición conservadora hasta hoy. Es necesario partir de que la diversidad sexual es debida a los avances democráticos una esfera de los Derechos Humanos. Si se declaran liberales en lo económico, ¿debido a qué no lo son en lo social y político?
Por otro lado, ¿cuánto de extraño es para el latinoamericano la homosexualidad? Cabe decir que es antiguo. El Chilam Balam nos menciona que fue habitual que durante la cuarta edad del mundo existiesen las relaciones entre personas del mismo sexo: las flores del Naxcit y sus compañeros.
En San Antón, México, los conquistadores encontraron ídolos de oro y barro en donde se aprecian dos hombres cabalgando uno sobre otro, en forma de acto homosexual. Otra cerámica similar se puede observar en el museo del oro en Bogotá, Colombia.
Entre los Mayas-Yucatecosse encuentran figuras de barro en una perfecta orgía gay. En la cultura Mochica, asimismo, existen representaciones de este comportamiento sexual. Podemos apreciar otras figuras en el museo Rufino Tamayo de Oaxaca o en el museo de arte precolombino de Chile.
Hernán Cortéscomenzó con lo que sería la primera campaña homofóbica en el continente, al declarar “sodomitas” a todos los mexicanos de la costa atlántica. Así refería el conquistador: “Hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable vicio”.
El cronista Bernal Díaz del Castillo dice al respecto: “Además desto eran todos ellos sodomitas y en especial los que vivían en las costas y tierras calientes, en tanta manera que andaban vestidos de en habito de mujeres, muchachos a ganar con aquel abominable vicio”.
La ciudad de Panuco, para sorpresa de los españoles, era una sociedad exageradamente homosexual, a tal punto que eran públicos sus amancebamientos, llegando a reunir a mil y más de ellos.
Vasco Núñez de Balboa, en la zona ístmica se dedicó a perseguir y quemar a todos los homosexuales. ¿Los primeros crímenes de odio? La etnia en cuestión es la de los indios cuevas, en donde lo que él pensó un vicio era una institución social. En efecto, tenían una costumbre que obligaba a determinados individuos a educarse, vestirse y comportarse como mujeres. Y esto, para sorpresa de los españoles, ocurría en la mayoría de los territorios de América.
A esta clase de institución indígena se le conoce con el nombre de Bardaje. Álvar Núñez Cabeza de Vaca se los encontró en la Florida, EEUU. En Sudamérica existieron bardajes en casi toda la zona llanera: salivas, piapocos, guahibos.
Los Laches en Colombia, por explicar alguno tenían por ley que si la mujer paría cinco varones continuados sin parir hembra, uno de los hijos podía hacer de mujer; criados de aquella manera eran femeninos en el talle, ademanes, que nadie podía diferenciarlos de las mujeres. De igual manera, en algunos aborígenes venezolanos se encuentra este tipo de tradición. Otro ejemplo, los Tupinambos del Brasil tenían por valiente al varón activo dentro de la relación homosexual y por proeza esa conducta.
Es entre los aztecas que encontramos la actitud represiva y que castigaba severamente lo que los españoles llamaban el pecado nefando. La pena era la muerte para ambos. Muy similar en lo violenta e inhumana al Antiguo Testamento cristiano y al Coram islámico. Incluso entre los aztecas existía la costumbre del arresto de homosexuales en plan delincuencial. Es dentro de esta cultura que vemos que se reconoce el lesbianismo, ya que al igual que se capturaba al hombre vestido de mujer, de igual se hacía con la mujer vestida de hombre, según consigna el cronista Jerónimo de Mendieta. En el actual México antiguo Tenochtitlán las uniones gais son legales.
Los Incastenían la categoría de delito que se castigaba con inmolación no sólo de la persona sino la quema de todos sus bienes materiales. Aplicada ésta no solo a los que se les demostrara ser homosexuales, sino también a los que lo parecieran. Guardar las apariencias era vital para la subsistencia.
El celibato-sacerdocio-homosexualidad
Este trinomio es viejo dentro de la historia amerindia. En efecto, otra vez Bernal Díaz del Castillo anota que en Cipalcingo, México, los sacerdotes eran hijos de principales y no tenían mujeres, pero practicaban la sodomía.
En Perúsimilar situación recoge Pedro Cieza de León: en los templos de los yungas, tienen uno o dos hombres vestidos de mujeres desde el tiempo de su niñez, hablando como tales, en sus maneras y demás remedando a las mujeres. Con estos celebran las fiestas y días principales, casi por religión y vía de santidad, los señores principales.
La palabra sodomía fue acuñada por una mal interpretación hecha por el monje benedictino Petrus Damianus en el siglo XI, él asoció conducta homosexual con este término.
La Biblia, releyéndola en relación a los sucesos de Sodoma y Gomorra condena la violación de un hombre así como el desacato a la tradición judía de la hospitalidad en instancia última, no a la homosexualidad en sí.
Burla, miedo a la obviedad femenina, muerte moral u física, instalación en las mentes de la gente que homosexualidad es algo perverso, llevando a la sensación de verse enfermos a sí mismos, sentimiento de culpa, autodestrucción, baja autoestima de los homosexuales y toda la parafernalia discriminadora denominada homofobia, son claramente algunas de las consecuencias que se perpetuaron con las ideas de la conquista.
La reforma constitucional salvadoreña
Algo que se ha perseguido por siglos que no es delito o enfermedad, que se resiste a desaparecer debería ser motivo de un abordaje distinto al que la historia ha evidenciado como una solución justa.
Igual es de hacer notar que las principales civilizaciones precolombinas persiguieron como forma de control social la homosexualidad, pero la toleraban en los niveles altos y religiosos. La doble moral de la España oscura encontró muy buen caldo de cultivo entre estas civilizaciones. Por el contrario en las etnias menos pendientes por el poder que vivían más cerca de la tierra y sus ancestrales raíces se mostraban tolerantes con esta conducta siendo para ellos muy natural. Las dos visiones encontradas en la actualidad.
Unos 500 años después de la llegada española a América, España legalizó las uniones homosexuales y la posibilidad de adopción entre parejas del mismo sexo. Los conquistadores enmendaron así un histórico error. La mayoría de países del hemisferio debido a sus insuperables ideologías, desconocimiento y temores sobre este tema El Salvador entre estos no se han atrevido a esta otra justa reparación en el continente. Violan derechos aunque se amparen en Dios cuando blindan a una forma de familia, dejando en el limbo la posibilidad de uniones, contratos o similar figura jurídica para los LGBTI.
Claves para desmitificar el amor romántico, las princesas y los príncipes azules
/in Artículo, Educación, Familia, Mujer, REDES SOCIALESPara ellos:
Para ellas:
Desmontando el amor romántico
1. El amor (no) es para siempre: dura lo que dura. Algunos amores duran veinte años, otros dos meses, otros dos días… por eso hay que saborear el presente, y no trasladar tu mente al futuro incierto: la plenitud está en el momento que estamos viviendo, amar es estar presente, parar los relojes, disfrutar del…
Dos años de prisión y una multa de 5.500 euros por golpear e insultar en “un contexto homofóbico”
/in Agresiones, EL DIARIO, España, HOMOFOBIA @es, Homosexualidad, Noticia @esLa víctima sufrió varias lesiones en el rostro y la cabeza, y precisó de 21 días de curación
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a dos años de prisión a dos vecinos de Cartaya por un delito de lesiones, con el agravante de abuso de superioridad y de obrar por motivos que obedecen a la discriminación de la identidad u orientación sexual de la víctima, después de que insultaran en “un contexto homofóbico” y golpearan a un joven de la localidad en la celebración de los carnavales.
Según reza en la sentencia, también los condena al pago de una indemnización de 5.495 euros a la víctima.
El tribunal considera probado que entre las 21,00 y las 22,00 horas del día 1 de marzo de 2014 cuando este joven participaba disfrazado en el pasacalles del carnaval de Cartaya “fue reiteradamente molestado” por un grupo de personas, entre las que se encontraban los dos condenados, increpándole con insultos homofóbicos y tirándole de la capucha del disfraz.
Posteriormente, cuando éste se encontraba con unos amigos en una plaza de Cartaya, los componentes del citado grupo, que se hallaban a escasa distancia, la emprendieron a golpes con él comenzando por uno de ellos que le propinó un bofetón, acción que fue continuada por el resto, propinándole golpes y patadas en el rostro y en la cabeza.
A consecuencia de esta agresión, la víctima sufrió varias lesiones en las citadas zonas, precisando 21 días de curación, quedando con unas secuelas físicas tras la perdida de pieza dental y un perjuicio estético.
Durante el juicio los condenados negaron los hechos y aseguraron que intervinieron en la pelea para paralizarla, sin embargo la víctima asegura que le insultaron y le pegaron, aunque sin poder decir quien le pegó, versión que fue ratificada por dos testigos.
En la sentencia, el juez señala que este testimonio sirve para “centrar los hechos en un contexto de homofobia”, puesto que las relaciones entre los intervinientes previas a este episodio eran inexistentes, por lo que considera que únicamente “movía a estas personas una actitud de desprecio por su condición sexual y un ánimo mantenido de humillarle por ello, que culminó con la agresión física”.
La homofobia tiene cárcel
/in Agresiones, HOMOFOBIA @es, Homosexualidad, Opinión, PUBLICONo todos los jueces pasan por alto la homofobia ni siempre ésta queda impune. En esta ocasión, lo que los condenados pudieron considerar una simple broma pesada de dos ‘machotes’ reafirmando su ‘hombría’ era en realidad un delito
Cartel de una campaña contra la homofobia.
No todos los jueces pasan por alto la homofobia ni siempre ésta queda impune. En esta ocasión, lo que los condenados pudieron pensar inicialmente que se trataba de una simple broma pesada de dos ‘machotes’ reafirmando su ‘hombría’ era en realidad un delito. Un grave delito penado con cárcel.
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a dos años de prisión a dos vecinos de Cartaya por un delito de lesiones, con el agravante de abuso de superioridad y de obrar por motivos que obedecen a la discriminación de la identidad u orientación sexual de la víctima, después de que insultaran en “un contexto homofóbico” y golpearan a un joven de la localidad en la celebración de los carnavales.
Según reza en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, también los condena al pago de una indemnización de 5.495 euros a la víctima.
El tribunal considera probado que entre las 21,00 y las 22,00 horas del día 1 de marzo de 2014 cuando este joven participaba disfrazado en el pasacalles del carnaval de Cartaya “fue reiteradamente molestado” por un grupo de personas, entre las que se encontraban los dos condenados, increpándole con insultos homofóbicos y tirándole de la capucha del disfraz.
Posteriormente, cuando éste se encontraba con unos amigos en una plaza de Cartaya, los componentes del citado grupo, que se hallaban a escasa distancia, la emprendieron a golpes con él comenzando por uno de ellos que le propinó un bofetón, acción que fue continuada por el resto, propinándole golpes y patadas en el rostro y en la cabeza.
A consecuencia de esta agresión, la víctima sufrió varias lesiones en las citadas zonas, precisando 21 días de curación, quedando con unas secuelas físicas tras la perdida de pieza dental y un perjuicio estético.
Durante el juicio los condenados negaron los hechos y aseguraron que intervinieron en la pelea para paralizarla, sin embargo la víctima asegura que le insultaron y le pegaron, aunque sin poder decir quien le pegó, versión que fue ratificada por dos testigos.
En la sentencia, el juez señala que este testimonio sirve para “centrar los hechos en un contexto de homofobia”, puesto que las relaciones entre los intervinientes previas a este episodio eran inexistentes, por lo que considera que únicamente “movía a estas personas una actitud de desprecio por su condición sexual y un ánimo mantenido de humillarle por ello, que culminó con la agresión física”.
Polémica en Puerto Rico por permitir la elección del uniforme por identidad de género
/in América latina, Educación, EL DIARIO, Familia, HOMOFOBIA @es, TransexualidadLa decisión del Departamento de Educación de Puerto Rico de permitir a los estudiantes o a sus padres seleccionar uniforme de acuerdo a su identidad de género con independencia del sexo levanta polémica en la isla caribeña.
Polémica en Puerto Rico por permitir la elección del uniforme por identidad de género
El secretario del Departamento de Educación de Puerto Rico, Rafael Román, dijo hoy a la prensa que es exagerada la expectación levantada por el asunto, que saltó a los medios después de que se hiciera pública una circular de esa entidad que establece que los uniformes se podrán escoger con independencia del sexo del estudiante.
La circular, la 16-2015-2016, emitida por el Departamento de Educación el pasado septiembre y que se titula “Directrices sobre el uso del uniforme escolar en el sistema de enseñanza de Puerto Rico, fue divulgada el lunes por una emisora radial de la isla, lo que dio paso a la toma de diferentes posiciones.
Román aclaró que no se está pidiendo a los “nenes vestir de nenas o las nenas de nenes”, sino atender una realidad que se da ya en las escuelas de la isla.
“Hay una realidad, sobre todo en la escuela superior, de padres que han llevado el asunto desde la índole legal de que su hijo tiene una identidad de género y quiere vestir de otra manera”, subrayó el funcionario.
Dijo que en ese sentido lo que se les indica a los directores de escuela en la circular es que no se puede penalizar a un estudiante cuyos padres aprueban que use ropas que son las de uso común del sexo contrario.
Román recordó que la iniciativa sigue a la política de equidad de género que promueve el Gobierno de Alejandro García Padilla y a la legislación existente sobre el asunto.
El portavoz de la plataforma Puerto Rico Para Tod@s y activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano dijo hoy a Efe que se trata de una iniciativa positiva que “permitirá que los estudiantes puedan vivir de acuerdo a su identidad”.
Resaltó su rechazo a quiénes apuntan que permitir en la escuela el uso de ropa contraria al sexo de nacimiento puede fomentar el acoso escolar, tras subrayar que esa postura es una “excusa para tratar de culpar a la víctima”.
“Es cómo cuando una mujer es violada y se le echa la culpa”, apuntó Serrano, líder de la comunidad homosexual en Puerto Rico.
La presidenta de la Asociación de Maestros de Puerto Rico, Aida Díaz, subrayó por su parte que se trata de un medida que favorece la igualdad de género, aunque matizó que debería introducirse de forma paulatina.
Díaz indicó que la iniciativa podría, en algunos casos, provocar acoso escolar, justamente lo que se trata de evitar,y advirtió de que cambiar patrones culturales implica un proceso educativo que en Puerto Rico todavía no se ha dado.
El obispo de Arecibo (una de las principales diócesis de la isla), Daniel Fernández Torres, se sumó hoy también a la discusión pública del reglamento sobre uniformes en las escuelas públicas.
La circular “es una consecuencia de la dictadura de la ideología de la perspectiva de género en nuestro país, de lo cual ya estamos viendo los resultados de su imposición en las escuelas públicas”, resaltó el obispo católico en un comunicado.
“Esta ideología no reconoce la naturaleza humana ni la biología. De nuestra parte, hemos estado formando a nuestros feligreses y a todos los cristianos y personas que han decidido asistir a los talleres que se han estado ofreciendo sobre esta ideología y sus consecuencias”, prosiguió el obispo.
Se refirió a un discurso del papa Francisco durante su reciente viaje apostólico a Estados Unidos en el que dijo -recuerda el comunicado-, que “la defensa del ambiente y la lucha contra la exclusión exigen el reconocimiento de una ley moral inscrita en la propia naturaleza humana, que comprende la distinción natural entre hombre y mujer, y el absoluto respeto de la vida en todas sus etapas y dimensiones”.
El gobernador de Puerto Rico ordenó en mayo pasado al Departamento de Educación adoptar una reglamentación para garantizar que en el sistema público de la isla no se dan casos de acoso escolar.
La respuesta fue la circular en la que se establece que no se impondrá la utilización de ropa a estudiantes que no se sientan cómodos por orientación sexual o identidad de género.
La historia de la mujer que se remanga y enseña músculo
/in Artículo, EL CORREO, Feminismo, MujerConvertida en icono de la emancipación femenina, pasó cuarenta años sin saber que la protagonista del mítico cartel era ella
Geraldine Hoff Doyle.
Geraldine Hoff Doyle, fallecida en diciembre de 2010, descubrió al leer una revista que una foto suya fue la que había inspirado el cartel pop en el que aparece aparece una chica con el gesto decidido, el pelo recogido bajo una cinta roja y subiéndose las mangas de la camisa para mostrar sus músculos. Tenía 18 años cuando le hicieron la imagen y trabajaba como planchadora de metal en la fábrica American Broach & Machine Company, un empleo en el que estuvo apenas dos semanas por miedo a lesionarse. Ella era música, tocaba el chelo, y no nació precisamente con la voluntad de empoderar a la mujer. Del dibujo que inspiró sólo era suyo el rostro, no el cuerpo. «No tenía unos brazos grandes, musculosos», explicaría su hija a su muerte. «Ella era muy delgada, una niña glamourosa. Las cejas arqueadas, labios bonitos…».
Un fotógrafo de United Press International que estaba haciendo un reportaje en la fábrica donde estaba Geraldine la retrató en plena faena. Poco después, la compañía estadounidense Westinghouse Power Company, empresa manufacturera americana encargada de elaborar suministros para la aviación, encargó en 1942 al artista J. Howard Miller que reflejara de alguna manera la importancia de que las mujeres acudieran a trabajar. Querían hacer campaña para contener las posibles huelgas de las trabajadoras y alentarlas a no faltar en sus puestos ante la falta de mano de obra en tiempos de guerra en un momento en que muchos hombres estadounidenses habían abandonado sus puestos de trabajo para partir al frente. (La propaganda fue, de hecho, bastante efectiva; de 1941 a 1945 el porcentaje de mujeres trabajadoras en EE UU subió del 27 al 37%, pero cuando los combatientes volvieron de la batalla ellas regresaron a su puesto de amas de casa).
El artista vio la foto de Geraldine en los periódicos y se le ocurrió hacer una ilustración para animar a las mujeres a unirse al mundo laboral al grito de ‘We can do it!’, ‘podemos hacerlo’. El movimiento feminista se apropiaría con el tiempo de este dibujo en los años 80, y desde entonces la imagen ha pasado a simbolizar el poderío de las mujeres. El resto es historia del consumo. Del póster ha pasado a camisetas, chapas, mecheros, imanes, sellos, llaveros… Y casi cualquier objeto personalizable. La imagen del famoso poster, que no tiene un origen muy feminista aunque hoy forma parte de la cultura popular colectiva de occidente, ha sido replicada por grandes estrellas, como Pink en su vídeo ‘Raise your glass’, Beyoncé, además de Marge Simpson en la popular serie. El eslógan también se ha traducido a todos los idiomas posibles.
Cuando Geraldine Hoff Doyle, nacida el 31 de julio de 1924 en Inkster, Michigan, dejó la acería al enterarse de que la mujer a la que susituía estaba de baja porque se había aplastado una mano con una plancha industrial, acabó con un empleo en una librería. Con los años dejó el chelo, se casó, tuvo seis hijos y acabó trabajando hasta los 75 años como gerente de la consulta odontológica de su marido, Leo Doyle. Cuando sobre 1984 se reconoció en la foto y comenzó a hacerse popular, habló muy pocas veces del cartel en público y, cuando lo hizo, fue con mucha modestia. «Se supone que una no debe tener demasiado orgullo, pero no puedo evitar estar algo orgullosa de ese póster… Solo me hubiera gustado saber que era yo unos cuántos años antes», advertía. La imagen original del ‘We can do it’ está archivada en el Museo Nacional de Historia Americana de Washington.
La canción
A veces se asocia equivocadamente este póster inspirado por Geraldine con la historia de otra mujer estadounidense llamada Rose Will Monroe, que trabajó como remachadora en la construcción de los bombarderos B-29 y B-24 estadounidenses. Al igual que Geraldine, Rose protagonizó un reportaje, en este caso televisivo, donde se hablaba de «este trabajo femenino». Cobró popularidad, hasta el punto de que en 1943 se le dedicó una canción. La compusieron Redd Evans y John Jacob Loeb. El tema habla de Rosie y su novio Charlie, un marine que fue llamado a la guerra. «Está haciendo historia, trabajando para la victoria, Rosie la remachadora», dice la letra.
En todo caso, fue un símbolo de lo que el gobierno de Estados Unidos buscaba entonces, como en el caso de la ilustración de Geraldine; mujeres que mantuvieran la producción industrial intacta para abastecer al frente de guerra. Ese mismo año, 1943, el ilustrador Normal Rockwell hizo un dibujo de una chica algo regordeta y pelirroja inspirada en esta joven. La chica aparecía de cuerpo entero, vestida con un mono de mecánico, comiendo un bocadillo y con un pie apoyado sobre la autobiografía de Adolf Hitler. Se publicó como portada de varias revistas. Todo el mundo ha acabado fundiendo ambas historias, la de Geraldine y la de Rose. Lo que no quita que ambas mujeres estuvieran en el embrión de la emancipación laboral femenina.
Karra Elejalde: “Eduardo Blanco Amor fue condenado por homosexual y gallego”
/in Cultura, España, Gay, HOMOFOBIA @es, Homosexualidad, Noticia @es, REDES SOCIALESartículo publicado en Cáscara Amarga
El actor vasco ha sido galardonado como mejor actor en el festival Cinespaña de Toulouse por su trabajo en ‘A esmorga’.
La obra que inspira el filme, en gallego en su versión original, estuvo censurada durante años.
Karra Elejalde
Karra Elejalde, galardonado este sábado como mejor actor en el festival Cinespaña de Toulouse por su trabajo en A esmorga, declaró que la obra del escritor y autor del texto que inspiró la película, Eduardo Blanco Amor, no trascendió porque era homosexual y gallego.
“Eduardo Blanco Amor (1897-1979) fue condenado por homosexual y gallego, y por eso su obra se dejó de lado”, declaró Elejalde durante esa muestra cinematográfica celebrada en el sur de Francia.
El actor vitoriano, que compartió galardón con sus compañeros de reparto Miguel de Lira y Antonio Durán ‘Morris’, subrayó la complejidad de su trabajo, pues siendo vasco tuvo que recitar todas sus frases en gallego y “con acento de La Coruña”.
Añadió, entre carcajadas, que la filmación de la película fue una ‘esmorga’ (parranda, en gallego) y que “pasaron mucha risa pero también hizo mucho frío” durante los 15 días que pasaron “encerrados en una residencia en la montaña que daba pánico” y que recordaba a la película de El resplandor, de Stanley Kubrick.
La cinta en la que participa Elejalde es obra del director Ignacio Vilar (Petín, Ourense, 1951), quien fue recompensado por el certamen con el premio al mejor director. El cineasta, que lleva al cine el manuscrito de Blanco Amor en gallego, el idioma en que el autor concibió la novela, subrayó que actualmente es una obra de “lectura obligatoria en todas las escuelas gallegas” y que, sin embargo, estuvo “censurada durante mucho tiempo”.
No solo el idioma en el que se rueda es el original, sino que los colores grisáceos y el sonido de la lluvia que acompaña a los espectadores durante todo el filme ayudan a trasladarse a la ciudad en cuestión, A Coruña Vilar, que sueña con llevar a la gran pantalla las Comedias bárbaras, del también escritor gallego Ramón María del Valle-Inclán, señaló que las culturas locales lo están “pasando mal” en una “globalización mal entendida” y reivindicó la “necesidad de crear espacios comunes”.
Eduardo Blanco Amor fue un dramaturgo y periodista que emigró a Argentina y defendió desde allí la legalidad Republicana durante la Guerra Civil española. Su obra contribuyó a la renovación de la narrativa gallega, junto a la de Álvaro Cunqueiro y Ánxel Fole.
El libro de Blanco Amor A esmorga ya había sido llevado al cine de la mano de Gonzalo Suárez, quien tituló su largometraje Parranda (1977) y rodó en Asturias; la película que se ha estrenado durante el festival en Francia es más fiel al manuscrito.
Esta comedia dramática retrata una parte de la sociedad gallega de los años cincuenta durante la represión franquista a través de las vivencias de sus tres personajes en el día en que se arruinaron la vida.
En A esmorga la imagen juega un papel muy importante, y esto también lo ha sabido reconocer Cinespaña que ha otorgado el premio a su director de fotografía, Diego Romero Suárez-Llano.
El festival Cinespaña de Toulouse clausuró su vigésima edición, que contó con la actriz Marisa Paredes como invitada de honor y premió con la Violette d’Or a la mejor película al largometraje A cambio de nada, de Daniel Guzmán.
Kzysztof Charamsa: “El Papa se enfrenta a una oposición fóbica e irracional”
/in DEIA, Europa, Familia, Gay, HOMOFOBIA @es, Homosexualidad, Libertad sexual, Noticia @es, ReligiónEl cura expulsado tras revelar que es homosexual y que tiene pareja habla de la Iglesia actual
El cura y teólogo Charamsa decidió el día 3 ‘salir del armario’. (EFE)
BARCELONA – El cura y teólogo Kzysztof Charamsa, expulsado del Vaticano tras revelar que es homosexual y tiene pareja estable, denuncia que la Iglesia es “una heterodictadura” anclada en el pasado y afirma que “el Papa Francisco es una esperanza”, pero se enfrenta a una oposición “fóbica e irracional”. En una entrevista, el sacerdote polaco (1972) explica que, el pasado día 3, decidió “salir del armario” y revelar que tiene como pareja a un catalán horas después de enviar una carta al Papa, en la que le exponía la necesidad de no esconderse más y de denunciar que “la Iglesia es homofóbica”.
“Yo no puedo ser cínico, fariseo o hipócrita, ni llevar una doble vida”, asegura el sacerdote, que ha sido expulsado como oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, como secretario adjunto de la Comisión Teológica Internacional y como profesor de Teología de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Charamsa ha recibido ya una carta de su obispo en Polonia, como preludio a ser apartado del ejercicio sacerdotal, en la que le acusa de “ir contra las Sagradas Escrituras y contra el magisterio de la Iglesia”, acusaciones que el sacerdote rechaza.
Aunque no ha recibido respuesta de su carta al Papa, reconoce que Francisco “ha hecho ya muchísimo” para modernizar una Iglesia que es “homofóbica, irracional y paranoica”, pero ha advertido de que se enfrenta “a resistencias que son obstáculos insuperables”. “Pese a que oficialmente el Papa tiene el poder absoluto, no cada palabra suya es cátedra, ni la Iglesia es el gobierno de una sola persona”, ha dicho Charamsa en alusión a la “potente” curia romana que, según él, se opone a las tesis del Papa.
Charamsa anuncia su intención de escribir un libro porque tiene “necesidad de explicar más pausadamente todo lo que he pasado” y “cómo decidí salir de la desesperación de mi situación”. El prelado asegura que dentro de la Iglesia católica su caso “no es único”, aunque le intenten presentar “como una excepción”, y afirma que aunque no hubiese dicho que tiene pareja y sólo hubiera revelado su homosexualidad “habría sido igualmente expulsado”.
El cura recuerda que su congregación dictó en 2005 una instrucción “ridícula” que prohíbe a los homosexuales ser ordenados sacerdotes: “¿Cómo van a verificar los rectores de los seminarios la sexualidad de sus seminaristas?”.
Según Charamsa, los documentos de la Congregación para la Doctrina de la Fe “estigmatizan y discriminan” la homosexualidad y son “casi racistas” porque les excluyen. Estos documentos, según el exoficial de este dicasterio, describen a los gais “como personas que tienen dificultades para relacionarse en sociedad, que son inmaduros” y que son fruto de padres que les han prestado poco cariño y por eso sufren “un desorden y viven en sufrimiento”.
CLAN DE ‘LOS ROMANONES’ En otro orden de cosas, la defensa del padre Román, considerado el cabecilla del clan de Los Romanones,presentó ante el Juzgado que investiga supuestos abusos sexuales de sacerdotes contra menores en Granada 151 documentos para intentar desmontar el testimonio del joven que con su denuncia dio origen a esta causa. En un escrito notificado a las partes, el abogado Javier Muriel aporta al Juzgado 151 documentos entre los que se incluyen certificados, informes, facturas, fotografías y correspondencia de algunos de los supuestos implicados. La presentación de esta prueba documental se produce tras confirmarse la negativa a citar, para que prestara declaración como testigo, al primer denunciante de los supuestos abusos sexuales.
Los documentos aportados demuestran, según el abogado, las “falacias y mentiras” vertidas por el denunciante y sus “secuaces” a lo largo de la instrucción y tratan de poner de manifiesto la “falta de credibilidad, veracidad” y demás requisitos exigidos para desvirtuar la presunción de inocencia.
El cura polaco que ‘salió del armario’ niega la existencia de un lobby gay en el Vaticano
/in EL CORREO, Europa, Familia, Gay, HOMOFOBIA @es, Homosexualidad, ReligiónKrzysztof Olaf Charamsa fue suspendido de sus funciones en la Curia y corre el riesgo de perder su condición de sacerdote por haber admitido que tiene pareja
El cura y teólogo Kzysztof Charamsa, expulsado del Vaticano tras revelar que es homosexual y tiene pareja estable. / Efe
El cura polaco Krzysztof Olaf Charamsa, que reveló su homosexualidad antes del actual sínodo sobre la familia, negó la existencia de un «lobby gay» en el Vaticano, en declaraciones a una televisión italiana.
«No hay ningún lobby que me apoye. Nunca encontré un lobby gay en el Vaticano», que sigue usando alzacuello, en la entrevista difundida el domingo por la tarde por una cadena privada.
«He conocido curas homosexuales, a menudo aislados como yo, pero ningún lobby», insistió el religioso, que fue suspendido de sus funciones en la Curia y que corre el riesgo de perder su condición de sacerdote por haber admitido que tiene un compañero sentimental.
«He conocido curas homosexuales que eran también muy homófobos, que vivían odiándose a ellos mismos y odiando a los demás; pero también he conocido varios homosexuales fantásticos que figuran entre los mejores ministros de la Iglesia», agregó.
Charamsa, que era miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sucesora histórica de la Inquisición, reveló que le había escrito una carta al papa Francisco para pedirle que transmita su espíritu de apertura a los obispos que participan en el sínodo.
La Iglesia prohíbe desde 2005 la ordenación de curas con tendencias homosexuales, pero muchos obispos ignoran esa medida, a condición de que el candidato a párroco respete sus votos de castidad. Charamsa considera que él nunca rompió ese voto. «Yo nunca he tocado a una mujer», afirmó.
El controvertido romance gay que persiguió a Julio César
/in Artículo, Cultura, EL CORREO, Europa, Gay, Homosexualidad, SexualidadLos rivales políticos del dictador romano utilizaron los rumores de que en un viaje diplomático había mantenido relaciones homosexuales con Nicomedes IV, Rey de Bitinia, para erosionar su autoridad
Busto de Julio César. / EFE
En la política romana, las referencias a la vida privada de los senadores eran algo habitual e incluso se veía como legítimo que se ridiculizaran los defectos físicos de los rivales políticos dentro de los debates. Julio César, conocido en su vida privada por sus numerosas aventuras sexuales con mujeres, fue un excelente abogado y un orador brillante que parecía inmune a las bajezas de esta peculiar forma de hacer política, salvo en lo tocante a su supuesto romance con el monarca de Bitinia durante su juventud. La acusación le persiguió hasta sus últimos días con la intención de socavar su autoridad.
La homosexualidad en la Antigua Roma, sin ser un crimen penal, aunque lo era en el ejército desde el siglo II a.C, estaba mal vista en todos los sectores sociales, que la consideraban, sobre todo en lo referido a la pederastia, una de las causas de la decadencia griega. Como recuerda el historiador Adrian Goldsworthy en el libro ‘César, la biografía definitiva’ (La Esfera de los libros, 2007), «aquellos senadores que tenían amantes varones solían hacerlo con discreción, a pesar de lo cual con frecuencia los opositores políticos les ridiculizaban públicamente». En este sentido, los romanos hacían una importante diferenciación sobre quién ejercía el papel de activo y quién el de pasivo en la pareja, tanto a nivel sexual como social. Y ese fue siempre el principal problema de los rumores contra Julio César, que era apodado por sus enemigos como ‘la Reina de Bitinia’.
Corrompido por la «depravación oriental»
Los opositores a Julio César usaron los rumores de que en un viaje diplomático había mantenido relaciones homosexuales con Nicomedes IV, Rey de Bitinia, para erosionar la autoridad del dictador romano. Con 19 años, Julio César fue destinado ciertamente a una misión diplomática durante su primer servicio militar en el extranjero, concretamente en la costa norte de Turquía, con el propósito de reclamar el apoyo militar de Bitinia, un reino aliado de Roma, en un inminente ataque a Mitilene. El anciano rey de Bitinia recibió a César con mucha efusividad en recuerdo de su amistad con el padre de éste, también llamado Cayo Julio César. El joven romano, que apenas había salido hasta entonces de su entorno familiar, fue acusado de alargar su visita más de lo razonable y de verse entretenido por el lujo asiático, fuertemente influido por la tradición helenística que tanto admiraba una parte de la aristocracia latina.
Con el tiempo, las especulaciones sobre el retraso adquirieron connotaciones sexuales. Comenzaron a circular versiones que presentaban a Julio César como un amante servicial y pasivo, que había quedado sometido tanto sexualmente como políticamente por Nicomedes. Un relato muy repetido aseguraba que en una ocasión los ayudantes del soberano, en presencia de comerciantes romanos, condujeron al joven patricio hasta el dormitorio real, donde fue vestido con ropajes púrpuras y le dejaron reclinado en un diván dorado esperando a Nicomedes. El hecho de que César hubiera ejercido así un papel pasivo significaba una actuación completamente inadecuada incluso para un esclavo en Roma; y le situaba inmerso en un escenario -las cortes asiáticas- considerado propicio para la depravación sexual y las intrigas políticas.
Los rivales del futuro dictador de la República romana emplearon la historia a modo de arma arrojadiza en una infinidad de veces sin que les importara mucho que el relato fuera cierto o no. En un ambiente político exageradamente difamatorio, los rumores dieron lugar al apodo de ‘Reina de Bitinia’ y a la definición de que Julio César era el «marido perfecto de toda mujer y la esposa de todo hombre». No en vano, también los propios soldados usaron el rumor para burlarse de su comandante en varias situaciones, sin que por ello disminuyera el enorme respeto que sentían por él.
Hoy en día, la veracidad de la historia sigue puesta bajo cuestión, aunque Julio César se afanó en negarla en todo momento hasta el extremo de ofrecerse a jurar ante testigos que se trataba de una mentira. Su firmeza y el hecho de que no se conozcan otras supuestas relaciones homosexuales en su biografía ha hecho suponer a la mayoría de los historiadores que realmente se trataba de una difamación con el objetivo de despertar la cólera de César. ¡Y tanto que lo hacía! Con el paso de los años, el asunto se convirtió en una de las pocas cosas que podían hacerle perder los estribos en público.
Un mujeriego con predilección por las ‘senadoras’
Paradójicamente, si por algo es conocida la vida sexual de Julio César es por su apetito insaciable con el género femenino y por la falta de moderación en sus aventuras extramatrimoniales, en muchos casos con las mujeres de otros senadores. César se desposó por primera vez a los 16 años con Cornelia -la hija de Lucio Cornelio Cina, uno de los principales líderes del partido de Cayo Mario- a quien trató con mucho respeto para los estandartes de la época como demuestra el hecho de que se negara a divorciarse como le ordenó Cornelio Sila con el cambio de régimen, pero que no se libró de las infidelidades. En cualquier caso, las relaciones fuera del matrimonio eran comúnmente aceptadas en la sociedad romana para satisfacer los deseos más vergonzosos que una esposa romana, la encargada de asegurar la siguiente generación de activos familiares, no debía padecer.
César, un hombre que vestía de forma llamativa y cuidaba mucho su aspecto físico -la calvicie fue una preocupación persistente en su vida-, tuvo un elevado número de aventuras fuera del matrimonio. El historiador clásico Suetonio relata que a menudo pagó precios muy altos por prostitutas de lo que hoy llamaríamos ‘de lujo’, y que era «dado a los placeres sensuales y manirroto para conseguirlos», incluso con «mujeres de la nobleza» como Cleopatra. En total, Suetonio enumera que fueron al menos cinco las relaciones con esposas de senadores, entre ellas Servilia, mujer de Marco Junio Bruto y posiblemente su amante favorita. La relación, de hecho, fue la que más se prolongó en el tiempo. «Amó como a ninguna a Servilia», afirma Suetonio sobre una relación que los años demostraron de alto voltaje. Así, el hijo de Servilia, también llamado Marco Junio Bruto, fue el famoso senador que dio una de las últimas y más dolorosas puñaladas a Julio César el día del magnicidio en el Senado. Para más coincidencia, el hermanastro de la aristócrata romana era Catón ‘el Joven’, uno de los opositores políticos más encarnizados de César, que estuvo dispuesto a extraerse los intestinos con sus propias manos antes que a rendirse al ejército del dictador.