El Bronx acoge la primera exposición dedicada al impacto del sida en el arte

Art AIDS America, con obras de Haring, Maplethorpe o Leivobitz, estará en Nueva York hasta el 23 de octubre

fotogaleria SIDA ene l arte 1

Exhibición de arte relacionada al VIH/SIDA en el MoMA Bronx de Nueva York. MARISOL DIAZ (QUALITY)

Cuando Keith Haring realizó su última obra no podía levantarse de su cama de un hospital del Nueva York de 1990. Tenía 31 años y su asistente le ideó un mecanismo para que, pese a todo, pudiera realizar aquel canto de cisne: le preparó un molde de cera y en él el artista estadounidense pudo dibujar con el dedo su último festival de siluetas infantiles, bailarinas y optimistas pese a que la obra se titulara Altar Piece, fuera un tríptico al que no le faltaban la Madonna con el niño ni un pueblo esperando la salvación y estuviera tomada por el miedo a una muerte inminente. Esta pieza es uno de los principales reclamos y una excelente síntesis de las emociones divididas que se agitan en la coctelera de Art AIDS America. Incertidumbre, infección, dolor, estigma, sentimiento religioso in extremis, folclore, activismo, sentimiento de culpa, sangre y semen conviven en la primera exposición que analiza el impacto del sida en el arte no solo entonces, sino también ahora.

Still Here reza un cuadro de Deborah Kass, pintado en 2007, para un doble recordatorio: que todavía duelen las heridas de la época más destructiva de la enfermedad y que, aunque el virus ya no cause la carnicería de los años 80, sigue allí, se sigue transmitiendo, sigue siendo incurable y sigue arrastrando una considerable desinformación. Art AIDS America ha recalado, no por casualidad, en el Museo del Bronx de Nueva York, que hasta el 23 de octubre lanza un grito más político que artístico, aunque sea a través de 125 obras con nombres tan importantes como, además de Haring, Robert Maplethorpe, Annie Leibovitz, Derek Jackson o los latinos Félix González-Torres, Tino Rodríguez o Luis Cruz Azaceta. “¿Por qué se ha tardado tanto?”, exclamaba desde el New York Times el crítico de arte y ganador del premio Pulitzer Holland Cotter. Y aseguraba que el sida había sido para Estados Unidos el segundo Vietnam.

fotogaleria SIDA ene l arte 2

“Ante todo queríamos abrir un debate”, explica a EL PAÍS el director del museo, Sergio Bessa, que ha completado la exposición con un ciclo de conferencias y proyecciones. “La exposición creó cierta polémica en Tacoma (estado de Washington, donde arrancó un recorrido que terminará en Chicago) por no tener suficiente representación latina y afroamericana (…) Además, el Bronx fue una comunidad especialmente afectada por el sida de una manera diferente: más por las drogas y las transfusiones de sangre que por la homosexualidad. Eso implicó que los archivos oficiales y la prensa no registraran sus cifras ni sus efectos”, añade.

La exposición ha sumado así varias obras importantes, entre ellas el documentalTongues Untied (lenguas desatadas) del fallecido Marlon Riggs, que sirve de prólogo de lo que luego vendrá en una muestra dividida en cuatro capítulos temáticos: cuerpo, espíritu, activismo y camuflaje, como si fueran fases evolutivas de la propia enfermedad.

“La primera respuesta a la crisis del sida llevó a los artistas hacer obras sobre el impacto físico de la enfermedad, sea con fotografías o trabajos que trabajan con sangre, piel… Pero también había otra gente, particularmente los infectados, intentaron encontrar una salvación espiritual”, argumenta Bessa. De un lado se pueden ver obras donde las erupciones cutáneas se traducen en lienzos abultados y sanguinolentos cual sarcoma de Kapozy, como la impactante obra del artista israelí Izhar Patkin, todavía vivo, realizada irónicamente con látex y titulada Desvelando una manera moderna de castidad (1981). Pero también duele la sábana santa surgida de una máquina de gimnasio que forma parte de la serieIcaria, de Daniel Goldstein.

El activismo, como el propio arte, llega como respuesta a una sociedad que no responde institucionalmente: el silencio llegaba tanto desde la administración de Ronald Reagan como de las grandes instituciones artísticas. “Tomó mucho tiempo hasta que los políticos reaccionaron como crisis sanitaria, pensaron que era una cuestión de subcultura”, asegura Bessa, quien también señala obras fotográficas de este bloque de la exposición que muestran mensajes de castigo moral a los infectados. De hecho, la obra más grande de la muestra se llamaSilencio = Muerte creada con neones por el colectivo Gran Fury en 1987.

Con el camuflaje llega el decir sin decir y, con él, algunas de las piezas más poéticas: La Cortina Azul de González-Torres, que al abrir se asoma a la obra de David Wognarowicz Buffalo, una impactante fotografía de estos animales despeñándose por un barranco, símbolo de la brutal estampida del sueño americano con la llegada del neoliberalismo radical de los años 80.

Sin embargo, pese a la fuerza de los artistas más afectados por la enfermedad y más involucrados en la escena homosexual, Art AIDS America lucha por dar voz a los enfermos menos estandarizados y es por eso que Bessa destaca dos artistas: el heterosexual Willie Cole que hace un juego léxico en una pizarra en su Cómo deletreas América y el trabajo de la veinteañera Kia Labeija, que nació en 1990 con VIH y desde entonces vive como miembro de una de las casas de voguingque sobreviven, la Casa Labeija, y retrata con exuberancia y el colorismo una existencia marcada por un virus que algunos se atreven a pensar que ha pasado de moda.

La Armada de EE.UU. bautiza un barco con el nombre de un gay

LA ARMADA DE ESTADOS UNIDOS ROMPE UN TABÚ Y BAUTIZA UN BARCO CON EL NOMBRE DEL ACTIVISTA GAY HARVEY MILK

‘Harvey Milk’ es ya un petrolero de nueva generación.

‘Harvey Milk’ es ya un petrolero de nueva generación.

LA Armada de Estados Unidos dio ayer a uno de sus barco el nombre de Harvey Milk, el primer político abiertamente gay de California, un paso considerado “histórico” en un cuerpo donde, hasta hace cinco años, los homosexuales no podían participar a no ser que ocultaran su orientación sexual. El secretario de la Armada, Ray Mabus, participó en una ceremonia en San Francisco para dar a un barco de nueva generación el nombre del icono homosexual, inmortalizado por el actor Sean Penn en la película Milk (2008).

Milk, la primera autoridad electa abiertamente homosexual en un municipio de Estados Unidos, sirvió en la Armada durante la guerra de Corea (1950-53) a bordo de un submarino de rescate, pero fue relevado de su cargo en 1955, algo que algunos atribuyen a su orientación sexual. “Hace poco que hemos llegado al punto en que la gente LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) puede servir abiertamente en el Ejército, ¿y qué mejor mensaje para eso que este buque? Es un gran tributo a un hombre cuyo objetivo era que la gente no tuviera que llevar una máscara”, dijo Stuart Milk, sobrino del activista, al diario San Francisco Chronicle.

Los homosexuales pueden servir abiertamente en el Ejército estadounidense desde 2011, cuando el Congreso, a instancias de una resolución de la Justicia, puso fin a la política Don’t ask, don’t tell (No preguntes, no cuentes), implementada bajo el Gobierno de Bill Clinton (1993-2001) y que les impedía revelar su orientación. En junio de este año, Estados Unidos dio un paso más en ese camino al abrir las puertas del Ejército también a los transexuales, que ya pueden ser reclutados y servir abiertamente.

Según indicó Human Rights Campaign (HRC), una organización de derechos de los homosexuales, el secretario de la Armada seleccionó además como patrocinadora del barco a Paula Neira, una transexual que sirvió en la Armada como hombre antes de cambiar de sexo y trabajar como enfermera. “La ceremonia histórica de hoy supone mucho más que bautizar un barco con el nombre del legendario Harvey Milk. Es una prueba más del avance profundo en la igualdad LGBT que seguimos haciendo como nación”, dijo HRC.

La decisión de la Armada ha irritado a algunos conservadores, que sostienen que otros veteranos se merecían más ese honor y que hay dudas sobre la verdadera razón por la que se relevó de su servicio a Milk. Nacido el 22 de mayo de 1930, fue el primer concejal de distrito abiertamente homosexual de San Francisco, un cargo que ejerció solo once meses, hasta que fue asesinado en noviembre de 1978 en un despacho del Ayuntamiento.

Misty Plowright, la primera candidata transgénero al Congreso de Estados Unidos

La candidata transgénero a diputada estadounidense Misty Plowwright

La candidata transgénero a diputada estadounidense Misty Plowwright. MISTY FOR CONGRESS

Misty Plowright cree que vivirá lo suficiente para ver a gente a la que, cuando se presente a elecciones, solo se le pregunte sobre verdaderos temas electorales: inmigración, control de armas, impuestos a los ricos, energía nuclear, sanidad universal, aborto.

Algún día, las otras preguntas no surgirán, porque a los votantes ya no les preocuparán. “¿Cuándo te diste cuenta de que habías nacido en el cuerpo equivocado? ¿Cuánto tardaste en convertirte en una mujer? ¿Cómo es ser la primera candidata transgénero al Congreso, o al Senado, o a gobernadora, o a presidenta? ¿De verdad crees que los votantes están preparados para alguien como tú?”.

Plowright tiene motivos para tener esperanzas. Incluso mientras la batalla por el acceso a los baños públicos se propaga por el país, los derechos transgénero han dado grandes pasos adelante en los últimos días.

El martes de la semana pasada, Plowright, que vive en Colorado y tiene 33 años, se convirtió en la primera candidata transgénero en ganar las primarias de un gran partido a la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Al mismo tiempo, Misty K. Snow, nacida en Utah y de 30 años, fue la primera candidata transgénero en hacer lo mismo para el Senado estadounidense.

Y el jueves, el secretario de Defensa, Ash Carter, anunció que los hombres y mujeres transgénero podrán servir abiertamente en el Ejército dentro de un año. También dijo que los miembros de las Fuerzas Armadas podrán pasar por una transición de género mientras están en ejercicio.

Plowright, veterana del Ejército, afirma en una entrevista con the Guardian que “ya va siendo hora” de que las Fuerzas Armadas –y la política también– se vuelvan más inclusivas. “Cualquiera que quiera servir”, explica, “que sea capaz de hacer el trabajo, debería poder hacerlo”.

Para algunos, esto marca un momento trascendental en la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, un impulso para los 1,4 millones de adultos que se identifican como transgénero, según un estudio publicado este jueves, que eleva la población transgénero en EEUU al doble de lo que se pensaba que era.

“Las actitudes hacia la identidad sexual han cambiado mucho más rápido y de forma más radical de lo que nadie podría haber anticipado hace una década”, valora John J. Pitney, politólogo en el Claremont McKenna College. “En 2004, los republicanos usaban la lucha contra el matrimonio entre personas del mismo sexo para movilizar a sus filas”.

“Este es uno de los cambios más rápidos y profundos de la opinión pública en la historia de las encuestas”, afirma Pitney. “Es mucho más rápido que el cambio en las relaciones raciales”.

Un camino escarpado hacia la victoria

Los votantes demócratas de Utah y Colorado dieron la espalda a candidatos más tradicionales para elegir a Plowright y Snow como sus abanderados para las elecciones de noviembre. Sin embargo, estas dos mujeres progresistas y de clase trabajadora se están presentando en zonas profundamente republicanas, lugares en los que muchos demócratas se han rendido.

Sus caminos hacia la victoria son escarpados, cuanto menos. Sin embargo, ganen o pierdan, tienen la oportunidad de cambiar percepciones a nivel nacional en un momento en el que los estadounidenses parecen cada vez más receptivos.

“Esto es política inteligente”, explica Ted Trimpa, estratega político de Denver. “Dándote cuenta de que tienes una batalla cuesta arriba, utilizas la plataforma de una carrera hacia el Congreso estadounidense para que la gente vea que las personas transgénero son como todas las demás, con las mismas luchas. Que las vean en carne y hueso, en la vida real”, precisa. “Me parece brillante. Estoy celoso porque no se me ocurriera a mí”.

Las personas transgénero han conseguido cargos electos en el pasado, pero sus victorias han tenido lugar en niveles políticos más bajos y en regiones del país que son más liberales que Utah o el quinto distrito parlamentario de Colorado.

Stu Rasmussen fue elegido alcalde de Silverton (Oregón) en 1988 y 1990 –cuando aún se vestía como hombre– y de nuevo en 2008, 2010 y 2012 bajo su nueva identidad transgénero, según Los Angeles Times. Rasmussen se sigue identificando principalmente como hombre, pero se ha puesto implantes mamarios, se viste como mujer y a veces usa el nombre de Carla Fong. Fue el primer alcalde abiertamente transgénero elegido en Estados Unidos.

Victoria Kowalski transitó en 1989 durante su último año en la Facultad de Derecho y se sometió a una cirujía de reasignación de sexo dos años después. Consiguió un asiento en el tribunal superior del condado de Alameda, en el norte de California, en 2010. Se convirtió así en quien se cree que fue la primera jueza abiertamente transgénero del país.

“No es para nada imposible”

Plowright, que venció a su rival en las primarias esta semana con unos 16 puntos porcentuales de ventaja, no se presenta al Congreso para hacer historia. Esta seguidora de Bernie Sanders cree que el sistema político está corrupto y que ha dado la espalda a la gente que más lo necesita. Plowright quiere cambiar eso.

Es una demócrata inusual –una política inusual– más allá de su identidad de género. Experta tiradora con el rifle, no le gustan las armas pero no se las quitaría a los demás. También le gustaría tener una AR-15 de Hello Kitty. Autoproclamada “geek de los ordenadores”, cree que el próximo gran movimiento de derechos civiles tratará de la inteligencia artificial y los problemas éticos que surgirán “si creamos una inteligencia sensible”.

Pero, por encima de todo, la crió una madre soltera que tenía que tener tres trabajos y aun así apenas lograba salir adelante. Recuerda el mes en que su madre ganó 50 dólares más de lo habitual y perdieron las prestaciones del Gobierno que les ayudaban a sobrevivir: vivienda subvencionada, vales de alimentación y comedor escolar gratuito.

“Sinceramente, no creo que haya mucha gente en el Parlamento que sepa lo que es trabajar duro y aun así no llegar a fin de mes”, señala. “Yo he pasado por quedarme mirando comida para gatos y preguntarme si de verdad tenía tanta hambre. Nadie en el Congreso sabe lo que es sentir eso”.

Sobre un sándwich con mucho beicon, lechuga y tomate en un bar del centro de Denver, Plowright reconoce que sus posibilidades de ganar a su rival republicano, ya en el cargo, “no son buenas, pero no es para nada imposible”. Dice que el sentimiento anti-establishment que impulsó a Sanders y a Donald Trump juega a su favor.

Pero vive en lo más profundo de Colorado Springs, que está rodeada de bases militares y es el hogar del grupo cristiano conservador Focus on the Family (Centrados en la Familia). Y sabe que el diputado Doug Lamborn “hará todo lo que pueda” contra ella cuando se enfrenten en noviembre.

“Me va a atacar por el asunto trans”, prevé. “Probablemente no me tratará con el género adecuado. Y me va a golpear por mi relación poliamorosa”.

El poliamor al que se refiere Plowright es su situación de convivencia inusual, que menciona de pasada en su web de campaña. Su mujer, Lisa, y ella, que llevan juntas nueve años, comparten su casa y su vida con Sebastian. Lo describe como “un caballero al que conocemos desde hace años”. “Hace dos años, estábamos en Las Vegas para la Serie Mundial de Póker. Le compramos un anillo. Consideramos eso como nuestro matrimonio con él”.

Plowright dice que el mayor obstáculo para el éxito en noviembre no es el hecho de que sea transgénero –”a mucha gente con la que hablo le da igual”–. Tampoco es su relación poliamorosa, aunque reconoce que “ha fruncido algunos ceños”. “Creo que la mayor dificultad a superar –dice– será la D junto a mi nombre”. La D de demócrata.

Traducción de Jaime Sevilla Lorenzo

Un juez bloquea la ley anti LGTB de Misisipí el día que entraba en vigor

El texto permitía despedir por ser gay, vetar el alquiler o impedir entrar a un baño a transgénero

Manifestación contra la ley discriminatoria de Misisipi

Manifestación contra la ley discriminatoria de Misisipí. ROGELIO V. SOLIS (AP)

Un juez ha ordenado el bloqueo la ley de Misisipí (Estados Unidos) que cercenaba los derechos del colectivo LGTB al impedirles el matrimonio, la adopción, los servicios sanitarios e incluso despedirlos, no contratarlos y negarles el alquiler o la compra de una vivienda si el denunciante alega motivos religiosos. El magistrado Carlton Wayne Reeves ha emitido una orden de bloqueo por inconstitucional de esta ley hoy mismo, justo cuando estaba previsto que la ley entrase en vigor. El fallo se conoce en pleno aniversario del Orgullo Gay.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos reconoció el verano pasado el derecho al matrimonio igualitario y, desde entonces, más de un centenar de regulaciones en diferentes Estados han intentado bloquear su avance en nombre de quienes alegan que desde casar a una pareja homosexual hasta prestarles sus servicios en un banquete de boda les obliga a actuar en contra de su fe. En todos los casos las leyes han sido elaboradas invocando la protección de la libertad religiosa.

El choque entre quienes defienden los derechos del colectivo LGTB y los defensores de los derechos religiosos ha venido de la mano del avance de los derechos civiles. La igualdad de los homosexuales y transexuales representa el último episodio en la trayectoria de profundo cambio social que atraviesa Estados Unidos.

En total, 30 Estados cuentan con una legislación que permite al dueño de un hotel oponerse a dar una habitación a un transexual y da derecho al responsable de un restaurante a negar su atención a una pareja de lesbianas.

Como resultado, más de la mitad de la comunidad LGTB vive en un Estado que no prohíbe discriminar contra ellos en el lugar de trabajo, su vivienda o espacios públicos.

LOS PRECEPTOS DE LA LEY BLOQUEADA

  • El matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer
  • Las relaciones sexuales quedan reservadas a esta unión
  • Masculino y femenino “aluden al sexo biológico inmutable de una persona como determina objetivamente por su anatomía y su genética en el momento de su nacimiento”
  • El gobierno estatal “no puede adoptar ninguna práctica discriminatoria contra una organización religiosa” si ésta se niega a celebrar o sancionar la unión o proporcionar servicios para cualquier evento relacionado con la unión de un matrimonio distinto al de un hombre y una mujer, toma una decisión laboral que incluya contratar, promocionar o despedir a una persona cuya conducta sea contraria a las creencias religiosas de la organización, o relativa a la compra, venta y ocupación de una vivienda a una persona cuya conducta sea contraria a las creencias religiosas de la organización
  • El gobierno estatal tampoco podrá actuar contra las personas que se nieguen a acoger o adoptar a niños basándose únicamente en su orientación sexual
  • Las personas que nieguen atención médica, tratamientos o cirugías relacionadas con la reasignación de sexo o la transición de género no podrán ser demandadas
  • El Estado tampoco actuará contra aquellas personas que nieguen servicios o acomodaciones a parejas homosexuales en relación con su unión en matrimonio. Estos servicios incluyen:
  • Fotografía, grabación en vídeo, servicios de disk-jockey, planificación de boda, impresión de invitaciones y otros materiales relacionados
  • Arreglos florales, vestuario para la boda, alquiler de vehículos, locales y otros servicios relacionados
  • Cualquier persona puede definir “estándares específicos de género y normas relativas a la apariencia y vestuario de sus empleados y estudiantes”
  • Cualquier persona podrá gestionar el acceso a los baños y otras instalaciones en función del género de los usuarios

Los transexuales podrán alistarse al ejército estadounidense

Marcha del orgullo gay en Nueva York

Marcha del orgullo gay en Nueva York. EFE

El secretario de Defensa, Ash Carter, ha anunciado este jueves que el ejército de Estados Unidos aceptará en sus filas a personas transgénero. “Es lo correcto para nuestra gente y para el ejército”, aseguro el máximo responsable del Pentágono en una comparecencia ante los medios.

Con esta decisión queda abolida la prohibición que impedía a los transexuales servir en las Fuerzas Armadas; una de la últimas barreras existentes para la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT). Desde 2011 y bajo la política “no preguntes, no digas“, todos los colectivos excepto los transexuales podían servir en el ejército.

Durante su comparecencia para anunciar la histórica decisión, Carter subrayó que el ejercito tiene que “tener acceso al 100% de la población de Estados Unidos para su cuerpo de voluntarios”. Así podrán reclutar a los más cualificados y retenerlos, añadió.

El levantamiento de esta prohibición se produce un año después de que se formase el grupo de estudio para evaluar la posibilidad de acabar con esta discriminación. A principios de 2016, el secretario de Defensa anunció la eliminación de otra barrera para que las mujeres pudieran servir en primera línea de combate.

De los 1,3 millones de militares en activo existen en torno a 2.450 transexuales, según la estimación realizada por la compañía Rand y encargada por el Pentágono

El cambio de política se producirá en los próximos doce meses, comenzando con las directrices para los militares transgénero actuales y sus comandantes. Después de hará extensivo a todos los estamentos militares.

Caitlyn Jenner: “Tuve una pistola en las manos un par de veces”

Caitlyn Jenner fue nombrada por el 'Times' una de las cien personas más influyentes

Caitlyn Jenner fue nombrada por el ‘Times’ una de las cien personas más influyentes. CORDON PRESS

El 25 de junio de 2015, el planeta saludaba a Caitlyn Jenner. El ruidoso rumor que durante meses había alimentado periódicos sensacionalistas se convertía entonces en noticia-bomba de primera plana, ilustrada exquisitamente por la fotógrafa Annie Leibowitz vía edición estadounidense de la revista ‘Vanity Fair’. “Llamadme Caitlyn”, proclamaba en la portada el personaje antes conocido como Bruce Jenner. El que fuera campeón olímpico de decatlón en los Juegos de Montreal de 1976 y luego patriarca del muy mediático clan Kardashian-Jenner anunciaba así su definitiva transición de género. Caitlyn Marie, la mujer que siempre había sido, por fin comparecía libre. “Estoy muy feliz de vivir como soy de verdad después de una larga lucha. Bienvenidos al mundo de Caitlyn. No puedo esperar a que la/me conozcáis”, escribía al inaugurar su Twitter (un trino proclamado por la revista ‘Time’ como el décimo más retuiteado del año, en una cuenta que en apenas cuatro horas y tres minutos sumó un millón de seguidores, superando la misma hazaña del presidente Barack Obama un mes antes). Ahora, justo un año despuésde aquella revelación, la que es una de las estrellas más perseguidas del momento vuelve a confesarse. Y lo hace en las páginas de ‘Harper’s Bazaar’ España.

En su número de julio, consagrado a la fructífera relación entre la moda y el deporte, la versión española de la revista estadounidense publica una intensa entrevista exclusiva con Jenner a propósito de su fichaje estelar como imagen de la campaña For Every Victory (Para cada victoria) que ilustra la colección Sport para el próximo otoño del gigante del ‘fast fashion’ sueco H&M. Pero lejos de centrarse en cuestiones de indumentaria deportiva, la conversación discurre por caminos muy íntimos.

“Esto es lo que eres, es parte de ti, todo el tiempo. No te vas a la cama una noche y al día siguiente te levantas diciendo: ‘Ah, es que soy una mujer’. No. Yo he tenido mis maneras de afrontarlo, a veces luchando más, otras menos… Al separarme de Kris [Kardashian], me mudé a la mansión que compré en Malibú (fue ella quien la encontró y decoró para mí), preciosa, con vistas al océano. Y, de repente, me encontré sola, como en los ochenta, cuando estuve aislada durante seis años en la que entonces era mi casa. Tuve una pistola en las manos un par de veces. Durísimo. ¿Qué diablos voy a hacer?’, barruntaba todo el rato. Fui a terapia y decidí que tenía que hablar con mis hijos. Porque me estaban destrozando en los tabloides, algo que me ha pasado siempre, ‘paparazzi’ persiguiéndome a donde quiera que fuera, despedazándome, contando chismes estúpidos… Así fue como revelé el gran secreto de familia del que nadie hablaba, aunque todas mis esposas eran conscientes de ello. Y fue estupendo. Mi hijo mayor, Burt [de su primer matrimonio, con Chrystie Scott, en 1972], me dijo algo que me llegó al alma:‘Mamá ya me lo había contado. Y sabes qué, papá, siempre he estado orgulloso de ser tu hijo. Pero nunca lo he estado tanto como ahora mismo'”, le cuenta a Rafa Rodríguez, redactor jefe de la publicación.

La portada de 'Vanity Fair' en que la ex atleta se mostró tal y como es al fin.

La portada de ‘Vanity Fair’ en que la ex atleta se mostró tal y como es al fin.

Jenner, que el próximo octubre cumplirá 67 años, rememora el momento crucial de su decisión y revela además por qué decidió dar finalmente el paso decisivo: “Hablé con mi pastor, le conté mi historia y, aquella misma noche, lo comprendí: de todo lo que he hecho en mi vida, y ha sido mucho, quizá en este momento, después de 65 años, quizá ésta sea la razón por la que Dios me ha puesto en la Tierra. Primero, para vivir genuinamente, porque una no hace esto si no cree en lo más profundo de su alma que es lo correcto. Y segundo, para poder marcar la diferencia en este mundo, inspirando a los demás. Éste es un tema muy serio. Es una cuestión de humanidad que no tiene fronteras…”.

En la charla, que tuvo lugar en el estudio de Los Ángeles donde se fotografió parte de la campaña (una celebración de las victorias personales que también incluye a otros atletas con historias de superación, como el surfista Mike Coots, que perdió una pierna tras el ataque de un tiburón; la gimnasta con Síndrome de Down Chelsea Werner o la boxeadora de color cubana Namibia Flores), también hay espacio para política, a pesar de las objeciones del agente de la estrella, una republicana de pro cuyas opiniones al respecto le están trayendo más de un dolor de cabeza. “Porque cambies de género no significa que también cambies de creencias. Entiendo que, por lo que respecta a temas estrictamente trans, los demócratas son mejores, pero no estoy de acuerdo con sus políticas económicas.Creo que en eso los republicanos son los idóneos”, esgrime. “Hay muchos transexuales que votan por un único motivo, sus propios intereses como personas trans; a mí hay otros muchos temas que me importan, como tener el mejor líder para mi país, para empezar…”, dice antes de concluir incrédula: “La verdad es que estoy teniendo más repercusión por republicana que por transexual. ¿No es fantástico?”.

Jenner no ha tenido reparos en posicionarse públicamente a favor del candidato republicano a la presidencia de EEUU Ted Cruz, ya descolgado de la carrera electoral estadounidense desde principios de mayo. Aunque también ha dicho que no apoyará a Donald Trump, lo que es seguro es que tampoco muestra simpatía alguna por el demócrata Bernie Sanders, al que llegó a calificar de “idiota”. “Como Obama, no siente aprecio alguno por nuestro país”, soltó en su programa ‘I Am Cait’, el ‘reality’ que protagoniza desde el pasado año y que ya va por su segunda temporada (en España puede verse en el canal por cable Fox Life). Sin embargo, sí ha tenido palabras amables para Hillary Clinton, a la que no dudó en incluir en su show tras un encuentro en Iowa el pasado marzo: “Es muy dulce y agradable”, dijo de la candidata demócrata, a la que poco antes había llamado “puta mentirosa”.

Esos recalcitrantes valores conservadores son lo que, a priori, también le han valido las críticas desde dentro del propio colectivo LGTB, del que se ha convertido en inmediata portavoz desde su transición de género (que, de momento, no incluye la reasignación genital, cirugía mediante). A pesar de sus continuas muestras de compromiso, en especial con los menos favorecidos de la comunidad, ojos de muchos activistas pro derechos de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales, su excesiva corrección política y su nula comprensión de lo que significa el movimiento la invalidan como digna representante. Tanto que incluso el reciente anuncio de su participación en la tercera temporada de ‘Transparent’, la laureada serie de Amazon que más ha hecho por la visibilidad/normalización de la transexualidad en décadas, ha desencadenado la furia de las redes sociales.

Caitlyn Jenner es imagen de la colección Sport otoño-invierno 2016 de HM. En la foto, con prendas de la colección.

Caitlyn Jenner es imagen de la colección Sport otoño/invierno 2016 de H&M. En la foto, con prendas de la colección.

Lo cierto es que, en su primer año de vida, Caitlyn no ha parado de generar titulares que levantan polvaredas. El último, ése que asegura que estaría pensando en “dar marcha atrás” para volver a ser hombre, a decir de Ian Halperin en su reciente libro ‘Kardashian Dynasty: The Controversial Rise of America’s Royal Family’. El biógrafo de la presunta “familia real americana” cuenta que, durante su investigación, fuentes cercanas al clan californiano le confesaron que “todo le está resultando demasiado duro”, que se siente “muy miserable” y que podría detransicionar en un par de años. El representante de Jenner sólo ha dicho que no piensa hacer declaración alguna ante tan “estúpidos comentarios”, que no son verdad. De hecho, la propia Caitlyn lo anticipaba así en ‘Harper’s Bazaar’: “Es maravilloso vivir sin secretos, sin mentiras. Hace poco me desperté feliz, y estuve con la sonrisa puesta todo el día. Creo que nunca había sido más feliz en mis últimos 50 años”.

Una felicidad a la que contribuye de manera especial el apoyo que ha recibido de sus seis hijos (fruto de sus matrimonios con Chrystie Scott, Linda Thompson y el más mediático con Kris Kardashian), sobre todo por lo que respecta a las dos pequeñas, las populares modelos Kendall y Kylie Jenner. La relación con sus hijastras, las tres hermanas Kardashian, no pinta sin embargo bien: el pasado día del padre -que en EEUU se celebra en junio-, las ubicuas Kim, Khloé y Kourtney se dedicaron a recordar a su difunto progenitor, Rob Kardashian (de fama multimillonaria y abogado defensor en el caso de O.J. Simpson). Pero ni una palabra para Caitlyn, a la que Khloé sigue sin perdonar que no fuera honesta con su madre a propósito de su transición de género, algo que Jenner niega de plano:“Todas mis esposas eran conscientes de la situación. Era el gran secreto de la familia del que nadie hablaba”.

Para rematar, Caitlyn también tiene un recuerdo para su otro momento histórico, cuando consiguió el oro en la prueba de decatlón en los Juegos Olímpico de Montreal, convirtiéndose en el héroe de varias generaciones de americanos. Una hazaña de la que se cumplen, precisamente, 40 años este verano: “Siempre me he sentido muy orgullosa de aquella medalla olímpica, pero es verdad que me complicó muchísimo la vida a nivel personal. Porque la percepción que la gente tenía de mí, el macho, el mejor atleta del mundo, era muy distinta a la que yo tenía de mí misma. Por suerte, se acabaron las mentiras”.

Maricas, lesbianas, bisexuales y trans, siempre en el punto de mira

El reputado periodista del The Guardian Owen Jones se levantó el otro día, en plena entrevista, de un plató de Sky News donde dos de sus colegas de profesión negaban la naturaleza homófoba del reciente atentado en el club gay de Orlando. Se largó visiblemente indignado, como lo estamos todas las personas con dos dedos de frente ante el negacionismo que hemos tenido que soportar tras la masacre del Pulsar. Esas voces que niegan la relación entre el crimen y la opción sexual o la identidad de género de las víctimas, que niegan la evidencia de que el ataque se produjera en un club gay, ¿no establecerían relación alguna en el caso de que el asesino hubiera abierto fuego en, por ejemplo, el interior de un iglesia católica llena de fieles? El propio Jones, que pertenece a la comunidad LGTBI, ha usado una comparación semejante.

La cuestión tras el atentado de Orlando no solo pone de manifiesto la obviedad de que la comunidad LGTBI estuviera en el punto de mira de Omar Mateen, sino que deja patente que los maricas, las lesbianas, las bisexuales, los trans están siempre en el punto de mira de una sociedad homófoba. Tan homófoba que cuando matan a 49 personas que están en un club LGTBI se niega lo determinante de esa circunstancia para, como insistía la periodista que compartía tertulia con Owen, defender que se trata de “un atentado contra la humanidad”. Con la patraña de la universalidad se incurre en la falacia de una presunta defensa de la comunidad LGTBI que, sin embargo, evita su visibilidad.

Pero lo del Pulsar no es nuevo. Maricas, lesbianas, bisexuales y trans han estado y están en el punto de mira: el tercer Reich metió en los hornos a personas LGTBI por el hecho de ser personas LGTBI; las cárceles franquistas estaban llenas de personas LGTBI por el hecho de ser personas LGBTI; la dictadura militar argentina asesinó y encarceló a personas LGTBI por el hecho de ser personas LGTBI; el ISIS defenestra personas LGTBI por el hecho de ser personas LGTBI; en Arabia Saudí y Emiratos Árabes las personas LGTBI pueden ser condenadas a muerte, así como en Irán, Afganistán y varios países africanos; en Irak y Siria han sido decapitadas miles de personas LGTBI por el hecho de ser personas LGTBI; muchos de los refugiados que llegan a Europa o que se han ahogado en el Mediterráneo tratando de llegar son personas LGTBI que han huido de la persecución por el hecho de ser personas LGTBI.

Lo de Pulsar no es nuevo, no: los hooligans rusos son homófobos y Putin los jalea; el Vaticano rechaza por homofobia a un embajador y Francia se lo permite; el obispo Cañizares vomita declaraciones homófobas y no se le aparta de su ejercicio público. Todo ello significa que maricas, lesbianas, bisexuales y transexuales están cada día, todos los días, en el punto de mira, en muchos puntos de mira. La discriminación familiar y escolar por el hecho de ser una persona LGTBI es un punto de mira: incapaces de soportarlo, con frecuencia son los propios adolescentes quienes disparan contra sí mismos. La discriminación laboral y profesional por el hecho de ser una persona LGTBI es un punto de mira transversal que obliga a obreros o a directivas a esconder su orientación sexual o su identidad de género.

En el Informe de Delitos de Odio que publicó recientemente el Ministerio del Interior los ataques homófobos están en cuarto lugar, aún teniendo en cuenta, como denuncia la FELGTB, que el 70% de los mismos no son denunciados. Esto significa que el colectivo LGBTI está permanente amenazado, incluso en los países, como España, donde sus derechos han avanzado más. Negar que las personas LGTBI están en un punto de mira permanente, puesto que la homofobia es una lacra social, es un insulto a las víctimas de Orlando, que se encontraban en el Pulsar por ser o por estar en compañía de maricas, lesbianas, bisexuales y transexuales. Y es un insulto a todas las personas LGTBI que son discriminadas a diario por el hecho de serlo. La homofobia encuentra su caldo de cultivo en el radicalismo islamista, sí, pero también en el radicalismo católico, en la nueva ultraderecha europea y norteamericana, en la educación heterosexista, en la publicidad heterosexista, en los medios de comunicación heterosexistas, en las oficinas, en los colegios, en los bares, en los estadios de fútbol, en las comunidades de vecinos, en los partidos políticos.

El club Pulsar está en Orlando, Florida. Un Estado donde la comunidad LGTBI no podía donar sangre. Hasta que fue tiroteada por un presunto islamista. Queda todo dicho. Queda bien claro por qué Owen Jones se levantó de un plató donde se negaba la homofobia del ataque. Los atentados homófobos lo son contra los derechos humanos universales, sí. Pero por homofobia. Porque las personas LGTBI están siempre en el punto de mira.

El colectivo LGBT lo califica de «infame atentado terrorista»

Considera que el Estado Islámico y el islamismo radical constituyen en la actualidad la mayor amenaza internacional para ellos

Flores en las cercanías del lugar en el que se ha producido la matanza.

Flores en las cercanías del lugar en el que se ha producido la matanza. / EFE

Colegas-Confederación LGBT ha mostrado este domingo su más enérgica condena por la matanza ocurrida en el club gay Pulse de Orlando (Florida), que ha causado 50 muertos y 53 heridos y que la Policía investiga como “un acto de terrorismo”.

Colegas ha enviado una carta de condolencias al embajador de Estados Unidos en España, James Costos, por este “infame atentado terrorista”, y ha mostrado su solidaridad con los amigos y allegados de las personas muertas y heridas en la masacre.

El colectivo LGBT ha convocado una concentración a las 20.00 horas a las puertas de la Embajada de Estados Unidos en apoyo a las víctimas y ha animado a la ciudadanía a depositar flores y velas ante la sede diplomática.

“Desde Colegas consideramos que el Estado Islámico y el islamismo radical constituyen en la actualidad la mayor amenaza internacional contra la población LGBT, convirtiendo las zonas ocupadas de Oriente Medio en un auténtico gaycidio, ante el silencio y la complacencia del mundo”, subraya el presidente de Colegas, Francisco Ramírez.

En un comunicado, Ramírez hace un llamamiento a “actuar con contundencia” frente a los islamistas que pretenden “exportar el terror hacia Europa y otros países de Occidente, imponer su fundamentalismo religioso y exterminar a todos aquellos que no piensen como ellos”.

Aprovecha la ocasión para felicitar al Parlamento canario por haberse convertido en la primera Cámara legislativa del mundo en reconocer que la persecución penal de personas LGBT es un crimen de lesa humanidad.

Ramírez anima a otras comunidades autónomas, al Gobierno español y a otros países a seguir el ejemplo y promover una causa contra el gaycidio ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, de forma que tanto el Estado Islámico como otros países y personas sean debidamente investigados, encausados y condenados.

“El mundo no puede cometer de nuevo el mismo error cuando ignoró a Adolf Hitler mientras comenzaba uno de los mayores crímenes perpetrados contra la humanidad. Ya dijo el pensador irlandés Edmund Burke que para que el mal triunfe, sólo es necesario que los buenos no hagan nada”, apunta Ramírez.

Omar Mateen, un joven con vínculos yihadistas y homófobo vigilado por el FBI

Omar Mir Sediq Mateen

Omar Mir Sediq Mateen. / Facebook

El autor de la matanza de esta madrugada en el club Pulse de Orlando (Florida), Omar Mir Sediq Mateen, es un joven de 29 años de edad, de origen afgano y residente en la localidad de Port St. Lucie (también Florida).

Mateen fue investigado en dos ocasiones entre 2013 y 2014 por el FBI, por su posible vinculación a grupos terroristas.

Según el agente Ron Hopper, fue investigado en 2013 por comentarios a favor del grupo terrorista Estado Islámico en su cuenta en redes sociales, y en 2014 por aparentemente querer cometer un ataque suicida, aunque las autoridades consideraron la investigación “no concluyente”.

Asimismo, el FBI ha desvelado que el tirador podría haber tenido “vínculos” con la causa islamista. Sin embargo, el padre del sospechoso asegura creer que su hijo estaba motivado por el odio a los gays, no por su religión musulmana.

Su padre, un simpatizante talibán

“Esto no tiene nada que ver con la religión”, ha dicho Mir Seddique a la cadena NBC, al afirmar que su hijo recientemente le había expresado la ira que le causó ver a una pareja gay besándose en el centro de Miami, y ha sugerido que el incidente pudo haber disparado la tragedia.

El padre de Mateen había salido en un programa de televisión en numerosas ocasiones, entre ellas en una en la que expresó su apoyo a los talibán de Afganistán.

Identificado por el diario ‘The Washington Post’ como Seddique Mateen, había participado en un programa de nombre ‘Durand Jirga Show’, en el canal Payam-e-Afghan, que emite desde California. El término ‘Durand’ hace referencia a la línea fronteriza que separa Afganistán de Pakistán.

Expresándose en persa darí, una de las dos lenguas oficiales de Afganistán, Seddique Mateen trata numerosos asuntos políticos de Afganistán y su relación con Pakistán. En uno de los vídeos, publicado en la plataforma YouTube el 24 de mayo de 2015, Mateen anuncia su candidatura a la Presidencia de Afganistán.

El número de teléfono y el código postal que normalmente se publican en pantalla durante el programa han sido rastreados, y llevan directamente a la vivienda de Florida de Mateen, quien además tiene una organización sin ánimo de lucro denominada Durand Jirga.

En uno de sus vídeos, Mateen expresa directamente su gratitud a los talibán afganos, al tiempo que denuncia al Gobierno paquistaní. “Nuestros hermanos en Waziristán, nuestros hermanos guerreros en el movimiento talibán y los talibán afganos se están levantando”, asegura.

Una esposa maltratada

Por su parte, la exmujer del supuesto autor de la matanza, Sitora Yusufiy, ha declarado que no era una “persona estable” y que la maltrataba.

“No era una persona estable”, ha declarado la exesposa al diario ‘The Washington Post’ bajo condición de anonimato porque teme por su seguridad tras la masacre supuestamente cometida por su exmarido.

“Me golpeaba. Venía a casa y empezaba a golpearme porque la colada no estaba acabada o cosas así”, ha afirmado la mujer, que conoció al sospechoso hace ocho años en internet y decidió mudarse a Florida para casarse con él en marzo de 2009.

Al principio de los pocos meses que estuvieron casados, “él parecía un ser una persona normal” hasta que se tornó violento, ha indicado, al precisar que su marido no era muy religioso y hacía ejercicio en el gimnasio con frecuencia.

Según la exesposa, el presunto asesino no dio nunca señales de haberse radicalizado, poseía una pistola de bajo calibre y trabajaba como guardia en un centro de delincuentes juveniles. También ha asegurado que su exmarido quería ser agente de la Policía y había presentado una solicitud para entrar en la academia, según declaraciones recogidas por el diario ‘Los Angeles Times’.

De acuerdo con la mujer, la familia de Mateen procedía de Afganistán, pero él nació en Nueva York y se mudó posteriormente a Florida con sus familiares.

«Le corresponde a Dios juzgar a los homosexuales»

Seddique Mateen, padre del autor de la matanza de Orlando, ha colgado un vídeo en su página de Facebook en el que expresa su “tristeza” ante el atentado

Varias personas, durante la vigilia

Varias personas, durante la vigilia. / Efe

Seddique Mateen, padre del autor de la matanza de Orlando, el estadounidense de origen afgano Omar Mateen, ha expresado su “tristeza” en un vídeo colgado el lunes en su página Facebook, y ha afirmado que le corresponde “a Dios juzgar a los homosexuales”.

“Le corresponde a Dios juzgar a los homosexuales por sus actos, no a sus servidores. Estoy entristecido por esta noticia. Que Dios guíe a la juventud y le permita seguir el verdadero Islam”, declara Seddique Mateen, vestido con traje oscuro y corbata roja y negra, en idioma dari, uno de los dos oficiales de Afganistán, frente a una bandera afgana.

“Estoy tan entristecido por este incidente, y así lo he dicho a los norteamericanos”, asegura, en un mensaje de tres minutos, dirigido al “buen pueblo de Afganistán y a todos mis compatriotas” en el que alude a la muerte de su hijo, abatido por la Policía. “Anuncio aquí la muerte de mi hijo, es una triste noticia”, dice.

“Me pregunto por qué ha hecho esto en este mes sagrado del ramadán” añade. “Mi hijo Omar Mateen era una muy buena persona. Estaba casado y era padre de un niño. Respetaba a su familia”, prosigue. “No sabía que tuviera este odio en el corazón”, agrega. Explica que su hijo “trabajaba para una sociedad de seguridad que le había dado un arma. No lo comprendo. Fue a un club para homosexuales y mató a 50 de ellos”.

Omar Mateen, de 29 años, que abrió fuego el domingo en un club gay de Orlando, en Florida, causando 49 muertos, nació en 1986 en Nueva York y vivía a unos 200 km al sudeste de Orlando, en Port Saint Lucie, según la prensa estadounidense. No tenía antecedentes penales. Su padre había anunciado en febrero de 2015, en una emisión en dari en un cadena comunitaria, su candidatura a la presidencia afgana, denunciando “el control de los extranjeros” en Afganistán y la “corrupción generalizada”.