Madrid inmoviliza el autobús tránsfobo fletado por una organización ultracatólica

El Ayuntamiento de la capital considera que la campaña de Hazte Oír incumple las ordenanzas municipales e incita al odio

 

La respuesta, contundente y multitudinaria, apenas ha tardado 24 horas en llegar. Instituciones, partidos, sindicatos y organizaciones civiles han manifestado este martes su rechazo al autobús tránsfobo que el grupo ultracatólico Hazte Oír fletó para que recorra España y que inició el lunes su ruta en Madrid. “Es una campaña de odio basada en la intolerencia”, ha denunciado Ángeles Álvarez, portavoz de Igualdad del PSOE, que ha pedido a la Fiscalía que lo prohíba. Cataluña y Madrid también han solicitado al Ministerio Público que intervenga. Y el Gobierno de Carmena ha ordenado que quedara inmovilizado esta tarde.

“Impresentable”, “un atentado contra los menores transexuales” y “fomentan el odio y la transfobia”. Estas fueron, entre otras muchas, las declaraciones de repulsa que a lo largo de este martes se han sucedido contra el autobús fletado por Hazte Oír, que recorrió las calles de Madrid con los lemas “Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen” y “Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo”; y que en los próximos días estaba previsto que circule por Valencia, Barcelona, Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Bilbao y Victoria, según el grupo ultracatólico.

Aunque varias instituciones han anunciado su intención de frenarlo. Primero, en la capital. La portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, ha subrayado esta mañana que el Gobierno local ya estudiaba con la Policía Municipal si se puede actuar contra esta campaña por incitar a un delito de odio y, por tanto, “por incumplir las ordenanzas de movilidad y publicidad”. Y así lo hicieron por la tarde, cuando los agentes inmovilizaron el autocar por esos motivos.

El concejal de Seguridad, Javier Barbero, ha explicado que la policía ha paralizado “el autobús de la vergüenza”. El equipo de Gobierno de Manuela Carmena ha considerado, tras analizarlo con sus técnicos municipales, que había “datos” de infracción de la ordenanza sobre la publicidad exterior, que “prohíbe [los anuncios] en cualquier tipo de vehículo o remolque, en circulación o estacionado, excepto la que se realice en los vehículos destinados a transporte público”. El objetivo del Ayuntamiento es que el autobús “salga lo antes posible de la ciudad”, ha agregado el edil.

“Madrid es una ciudad inclusiva y acogedora. Ni un espacio para la transfobia en nuestras calles”, ha apostillado Maestre, después de manifestar su rechazo “profundo” a “cualquier práctica discriminatoria, como un autobús donde se dice a los niños lo que tienen que ser”. Purificación Causapié, portavoz socialista en el Ayuntamiento, ha exigido que se intervenga para prohibir la circulación del autobús tránsfobo: “Debería haberse cambiado ya la ordenanza sobre publicidad para que se combata contra estas campañas contrarias a la dignidad de las personas”

Unas críticas a las que también se ha sumado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes: “El autobús de Hazte Oír es impresentable”. “Ciertos mensajes pueden incitar a comportamientos y faltas de respeto hacia personas por motivos de orientación sexual incompatibles con una sociedad avanzada”, ha remachado la dirigente popular, que ha remitido una carta a la delegación del Gobierno “para que ponga los hechos en conocimiento de la fiscalía”. En este sentido, dicha institución ha asegurado que ha informado inmediatamente a la Abogacía del Estado para que analice si la campaña incurre en “un hecho de relevancia penal” por difundir unos mensajes “que podrían considerarse un ataque a las orientaciones o identidades sexuales”. El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, también ha pedido “respeto” para los niños.

“No se puede ahogar la pulsión identitaria de una persona porque esto atenta contra sus derechos. Hazte Oír dirige mensajes contra un colectivo motivado por sus prejuicios y pretende alentar odio y discriminación”, ha denunciado la socialista Ángeles Álvarez en el Congreso de los Diputados, desde donde ha pedido a la Fiscalía que aplique el artículo 510 del Código Penal, que “permite actuar contra este autobús” —este penaliza a aquellos que induzcan a la discriminación, odio o la violencia contra grupos y asociaciones por diferentes motivos, entre ellos, la identidad sexual—.

Amenaza de multa

En Cataluña, las instituciones tampoco quieren el autobús, que tenía previsto iniciar su recorrido por la autonomía el próximo viernes. “En Barcelona no hay lugar para autobuses lgtbfóbicos”, ha escrito la alcaldesa Ada Colau en Twitter. La amenaza del Consistorio es parar el vehículo en cuanto le vean entrar, bajo la amenaza de multarle con hasta 3.000 euros aplicando la ordenanza de civismo. “No tiene permiso para circular por la ciudad. No es bienvenido”, ha recalcado la edil de Feminismos y LGBTI, Laura Pérez. Además, la Generalitat ha expuesto que lo denunciará ante la Fiscalía de delitos Odio, y el Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo catalán) ha abierto también una investigación.

Y en la Comunidad Valenciana se repitieron estas manifestaciones de repulsa. Compromís ha pedido la comparecencia de un representante de Hazte Oír en la Comisión de Igualdad del Congreso; Podemos ha contactado con la Delegación del Gobierno para que “actúe” contra el autobús; y Ciudadanos ha hecho hincapié en que este tipo de campañas “solo fomentan el odio y la transfobia”. A su vez, el Col·lectiu de Lesbianes, Gais, Transsexuals i Bisexuals convocó para hoy una concentración de protesta contra la llegada del vehículo a sus calles, según informa la agencia Europa Press.

Hazte Oír puso en marcha esta campaña como respuesta a otra impulsada en Euskadi y Navarra por la Asociación de Familias de Menores Transexuales Chrysallis, que lanzó en enero una iniciativa para concienciar a la sociedad sobre la transexualidad infantil. Este colectivo colocó 150 carteles repartidos por marquesinas y estaciones de metro de ambas comunidades con el mensaje “Hay niñas con pene y niños con vulva”. Entonces, el grupo ultracatólico inició una recogida de firmas para su retirada. Pero no logró su objetivo.

Pese a ello, Hazte Oír repite que su autobús “no va contra nadie”. “El autocar no pretende discriminar ni ofender a nadie, sino simplemente reconocer un dato de la biología, que todos estudiamos en el colegio”, ha afirmado el presidente del colectivo, Ignacio Arsuaga. Una idea a la que responde María del Pilar González Solano, pediatra y vicepresidenta de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha: “Una cosa es el sexo biológico, el que se asigna socialmente al nacer según nuestros órganos sexuales, y otra cosa es la identidad, es decir, si te sientes hombre o mujer. La identidad depende del cerebro”.

UN GRUPO DE 7.000 SOCIOS E INGRESOS MILLONARIOS

El abogado Ignacio Arsuaga fundó Hazte Oír en 2001. La asociación, vinculada a la ultraderecha, se caracteriza por su oposición al aborto y sus continuos ataques a los derechos del colectivo LGTBI y a los movimientos feministas —habla de “Inquisición Gay” y de “Dictadura de género”—. Hazte Oír asegura en su memoria de 2015 que cuenta con casi 7.000 socios e ingresa 2,6 millones de euros a través de las cuotas de sus fieles (1,6 millones), donativos (997.000 euros) y la recaudación con eventos que organiza (17.000 euros).

Una sentencia del juzgado de Primera Instancia Número 48 de Madrid consideró “contrastado y acreditado” la relación entre miembros de Hazte Oír y El Yunque, una organización ultraconservadora fundada en México y que promueve en dicho país las manifestaciones contra los derechos de los homosexuales. Pese a que esos vínculos ya se habían denunciado, el anterior ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, firmó el 7 de mayo de 2013 la orden que declaraba a Hazte Oír como asociación de utilidad pública.