Pederastia, patriarcado y masculinidad
Juan José Tamayo
La pederastia es el mayor escándalo de la Iglesia católica de todo el siglo XX y de principios del siglo XXI, el que más descrédito ha provocado en esta institución bimilenaria y el que ha generado más pérdida de creyentes, que han abandonado la Iglesia, bien dando un portazo, bien hecho mutis por el foro. Algunos de los que se presentaban como modelos de entrega a los demás, se entregaron a crímenes contra personas desprotegidas. Algunos de los que eran considerados expertos en educación, utilizaron su supuesta excelencia educativa para abusar de los niños y las niñas que los padres les confiaban para recibir una buen formación. Algunos de los que se presentaban como guías de “almas cándidas” para llevarlas por el buen camino de la salvación, se dedicaban a mancillar sus cuerpos y anular sus mentes.
Y eso sucedió durante décadas en no pocas de las instituciones religiosas: parroquias, seminarios, colegios, noviciados, etc., y afectó a decenas de miles de víctimas, según el reciente Informe de la ONU. Los delitos sexuales fueron cometidos por miles de eclesiásticos apoyándose en su poder espiritual, que demostró ser una coraza para actuar criminalmente y protegerse de la justicia. ¡El poder, siempre el poder! Y en este caso, el poder espiritual, el más dañino de los poderes cuando se desvía del camino de la espiritualidad liberadora, transita por la senda del control de las conciencias y manipula la voluntad de los creyentes; y el poder patriarcal, que ha ejercido más violencia en la historia que todas las guerras. ¡El poder espiritual y el poder patriarcal siempre unidos en las religiones!
¿Desconocía el Vaticano tan extendida, programada y perversa situación de la pederastia y tan humillantes prácticas para las víctimas? La conocía perfectamente, ya que hasta él llegaban informes y denuncias que archivaba sistemáticamente hasta olvidarse de ellas. A las víctimas y a los informantes les imponía silencio para salvar el buen nombre de la Iglesia, amenazando con penas severas que podían llegar hasta la excomunión si osaban hablar. Tal modo de proceder creó un clima de permisividad, una atmósfera de oscurantismo y un ambiente de complicidad con los abusadores, a quienes se eximía de culpa, mientras que la culpabilidad se trasladaba a las víctimas, que se veían bloqueadas para ir a los tribunales ante la imagen de autoridad que daban los pederastas. Hacerlo público se consideraba una desobediencia a las orientaciones eclesiásticas y una traición al silencio impuesto por las autoridades competentes, que decían representar a Dios en la tierra.
No importaba la pérdida de dignidad de las víctimas, ni los daños y secuelas, muchas veces irreversibles, ni las lesiones graves físicas, psíquicas y mentales con las que tenían que convivir los afectados de por vida. Faltó com-pasión con las víctimas y sensibilidad hacia sus sufrimientos. No hubo acto de contrición alguno, ni arrepentimiento, ni propósito de la enmienda, ni reparación de los daños causados, ni se produjo acto alguno de rehabilitación, ni se hizo justicia. Todo lo contrario: se echó más leña al fuego de las agresiones Tal actitud supuso una nueva y más brutal agresión.
Sucede, además, que la mayoría de las veces los casos de pederastia se produjeron en instituciones y centros de formación masculinos dirigidos por varones: párrocos, formadores de seminarios, educadores de colegios, maestros de novicios, padres espirituales, obispos, todos célibes, en el ejercicio del poder patriarcal en estado puro. Lo que demuestra que el patriarcado recurre incluso a los abusos sexuales para demostrar su poder omnímodo en la sociedad y en las religiones y, en el caso que nos ocupa, sobre las personas más vulnerables. Un poder legitimado por la religión, que convierte a los varones en “vicarios de Dios” y portavoces de su voluntad. Es la forma más perversa de entender y de practicar la masculinidad, que despersonaliza y cosifica a quienes previamente ha destruido. Masculinidad y violencia, pederastia y patriarcado son binomios que suelen caminar juntos y causan más destrozos humanos que un huracán.
El cáncer de la pederastia con metástasis, extendido por todo el cuerpo eclesial, es la mejor y más fehaciente prueba del fracaso del catolicismo del Juan Pablo II y del cardenal Ratzinger, que los encubrieron: el primero como papa concediendo todo tipo de atenciones religiosas a reconocidos pederastas como Marcial Maciel; el segundo como todopoderoso presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante casi un cuarto de siglo. Este último, siendo papa, Benedicto VI, se vio obligado a dimitir ante la suciedad que le llegaba al cuello y que no supo limpiar a tiempo. ¿Quiso limpiarla de verdad? No lo sabemos. Lo cierto es que no lo hizo. ¿No pudo? Claro que pudo. ¿No demostró mano dura con los teólogos y las teólogas que disentían de su manera de pensar, a quienes vigiló detectivescamente, impuso silencio, retiró el reconocimiento de “teólogos católicos”, condenó sus libros, expulsó de sus cátedras? ¿No puso bajo sospecha a la Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas de Estados Unidos –que representa al 80% de monjas de ese país-, a quienes acusó de feminismo radical y las colocó bajo el control de un arzobispo, que actúa como detective? ¿Por qué entonces le tembló el pulso y no actuó con la misma contundencia ante los casos de pederastia?
Aunque con retraso, llega ahora una severa denuncia de la ONU contra el Vaticano, al que acusa de anteponer su reputación a la defensa de los derechos de los niños, de violar la Convención que protege dichos derechos, de no reconocer la magnitud de los crímenes, de ejercer una prolongada y sistemática política de encubrimiento de la violaciones y, ante la gravedad de los hechos, limitarse a trasladar a los pederastias de parroquias.
La reacción inmediata del Vaticano, a través de su portavoz, el jesuita Federico Lombardi, no ha sido precisamente la de ofrecer su colaboración a la ONU y a los tribunales civiles de justicia, ni la de proceder con urgencia al esclarecimiento de tamaños crímenes. Lo que ha hecho ha sido contra-atacar y acusar a la ONU de llevar a cabo “ataques ideológicos” y de interferirse en las enseñanzas de la Iglesia y en la libertad religiosa. Me parece una respuesta equivocada, ya que, a mi juicio, la ONU no hace ataques ideológicos ni se interfiere en asuntos ajenos a su competencia, sino que exige, como es su obligación, el cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño. ¡Demasiado tarde lo ha hecho!
Si el modelo de Iglesia de los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI fracasó, entre otras razones, por su actitud permisiva hacia la pederastia, el nuevo modelo de cristianismo que está gestándose solo puede ver la luz si el Vaticano cambia de actitud en este tema. En una institución tan centralista y vertical como la Iglesia católica, donde el papa tiene la plenitud del poder, le corresponde a Francisco responder a las graves denuncias y a las legítimas peticiones de la ONU sin titubeos ni estrategias dilatorias, y actuar con contundencia contra la pederastia: poner fin a la impunidad, condenar públicamente los crímenes cometidos, pedir perdón por ellos, cesar en sus funciones a los responsables, abrir los archivos donde se encuentra la información acumulada durante décadas y entregar a la justicia a los pederastas y a sus encubridores.
Y debe hacerlo sin demora, ya que el tiempo puede jugar a favor de la credibilidad de Francisco, que hoy es muy elevada, pero también en contra. A mayor retraso y más ambigüedad en la respuesta, más pérdida de credibilidad; a más celeridad en la colaboración y más contundencia en la condena de la pederastia, el papa argentino será más creíble.
Si se refugia en injustificados contra-ataques, como ha hecho torpemente su portavoz monseñor Lombardi, y no actúa en la dirección que le ha marcado la ONU, mucho me temo que la reforma de la Iglesia con la que se ha comprometido fracasará. Sus gestos de apertura se quedarían en gestos para la galería y sus palabras de solidaridad se las llevará el viento. ¡Así de triste! Espero y confío en que esto no suceda.
EL PAIS: Árabe, gay e ‘indie’
/in Sin categoríaEl grupo libanés Mashrou’ Leila, cuyo cantante se declara homosexual, apasiona a la juventud de Oriente Medio con sus mensajes críticos con la sociedad y la política de los países de la zona
https://www.youtube.com/watch?v=-gyENyztDl8&feature=player_embedded
Algún crítico les ha definido como “los Radiohead de Oriente Medio”. A su cantante, Hamed Sinno, le llaman “el Freddy Mercury libanés”. Y no solo por su potencia vocal y porque algunas veces se deja crecer el bigote (coquetería que casi siempre adornó el rostro del cantante de Queen), sino porque Hamed es abierta y orgullosamente homosexual. Y lo declara en un país, Líbano, y en una zona, Oriente Medio, no especialmente empática con los colectivos homosexuales. El grupo se llama Mashrou’ Leila, son de Beirut, y se están convirtiendo en portavoces de la juventud libanesa, y del resto de los países árabes, que sale a la calle reclamando unos cambios que se resisten a producirse.
Uno de los últimos movimientos del grupo sirve de ejemplo para conocer sus intenciones. Para grabar su tercer disco, editado a finales de 2013, prefirieron recurrir al crowdfunding (seguidores que hacen de mecenas con pequeñas cantidades) que aceptar la oferta de varias compañías discográficas que andaban tras sus pasos. Su argumento: “No queremos que nos moldeen en un producto fácil para el mercado tradicional de Oriente Medio”. Con el hashtag en Twitter #occupyarabpop consiguieron en unas semanas 50.000 euros. Con ese presupuesto han grabado su mejor álbum, Raasuk. Uno de los grandes atractivos del grupo son las letras, muchas veces procaces y de doble sentido, que retratan la pacata sociedad libanesa, denuncian los desmanes del poder o cuentan historias de amores homosexuales.
Hace unos meses la BBC se hacía eco de la primera actuación de Mashrou’ Leila en Londres. En aquel concierto, su cantante introdujo un tema de la siguiente manera: “Esta canción trata de tener buen sexo”. Como bien apunta la cadena pública británica, es difícil imaginar a un músico árabe presentar una canción sobre sexo con esa franqueza. Mashrou’ Leila se expresa en árabe, con unos textos sin miedo a tratar las relaciones homosexuales o a desafiar con valientes y poéticos mensajes a las sociedades árabes. En una canción de su tercer y último disco claman: “Mantenemos nuestros ojos abiertos incluso cuando ellos nos arrojan polvo. / Digámosles que todavía podemos ver”.
Además de poéticos también pueden ser explícitos, algo nada habitual en los grupos árabes. En otra de sus canciones señalan: “Hemos estado peleándonos 50 años. / La misma guerra, que no podemos olvidar. / Estamos enfermos de religión, cansados de humillación. / Estamos hambrientos, pero solo comemos mierda”. Escriben textos que juegan, con ironía, a la confusión sexual: “No sé si soy un chico o una chica, pero el alquiler del piso es demasiado caro, colega. / Así que cásate conmigo y lee a Engels en la cama. / La solución es romántica, pero eso no es malo. / Tu amor rompe mi vida privada, pero eso no es malo”. En Imm El Jacket (que se puede traducir por La chica de la cazadora), Sinno escribe sobre una lesbiana: “Ey, chica con cazadora y pantalones, te vi sin maquillar y con un peinado a lo garson. / Pensé que eras un chico, perdona”.
Hamed Sinno es el ideólogo del grupo, un tipo carismático que se está convirtiendo en una potente estrella del rock árabe. La revista gay francesa Têtu (el que puede ser el equivalente a la desaparecida publicación española Zero) le sacó en su portada con la siguiente declaración del cantante: “Puedes perseguir tus sueños después de salir del armario”. Y con el subtítulo: “El cantante gay libanés que te hará babear”.
Pero no estamos ante un grupo que destaca solo por su lírica. Musicalmente Mashrou’ Leila es una robusta, rítmica y original banda de indie rock. El grupo mantiene las esencias de su tierra al cantar en árabe, con la presencia del sonido del violín y con las rítmicas estructuras de la música de allá. Pero unas veces pueden brotar atmósferas guitarrísticas muy Radiohead o alborotados coros a lo Arcade Fire. Cada canción es una aventura. Se declaran seguidores de Joy Division o Franz Ferdinand.
Mashrou’ Leila (que se puede traducir por Proyecto Nocturno) nació como vehículo de expresión de una situación social y política restrictiva. Fue en 2008, en la Universidad Americana de Beirut. Unos cuantos alumnos realizaron un concierto sin tener muy claro lo que saldría de allí. Muchos estudiantes se subieron al escenario. Entonces surgió un núcleo que acabó formando el grupo. En la actualidad es un sexteto y todos son veinteañeros. “Escribimos sobre nuestra sociedad, sobre política. Somos jóvenes: nos interesa cómo vamos a vivir en este mundo”, afirman.
https://www.youtube.com/watch?v=5vvr7KXAfck&feature=player_embedded
Líbano es uno de los países árabes con fama de ser más tolerante con los derechos de los homosexuales. Sin embargo, el informe de 2013 de Amnistía Internacional apunta: “En julio se sometió por la fuerza a exámenes rectales a 36 hombres detenidos en una proyección cinematográfica, para detectar si habían practicado o no sexo anal. Tras ello, el Colegio de Médicos de Líbano pidió a todos los médicos que se negaran a participar en este tipo de exámenes humillantes, y advirtió de que impondría medidas disciplinarias a quienes no lo hicieran”.
EL PAIS: “La pederastia está tan enraizada que la Iglesia teme una hecatombe”
/in Sin categoríaSARA Oviedo es coautora del informe de la ONU sobre el Vaticano
Sara Oviedo, Vicepresidenta del Comité de Derechos del Niño de la ONU. / Edu León
Sara Oviedo Fierro (Ecuador, 28 de julio de 1952) fue elegida en 2012 vicepresidenta del Comité de la Convención de Derechos del Niño en la ONU ante el que compareció el Vaticano el pasado 16 de enero. La socióloga ecuatoriana, que empezó a los 13 años a defender los derechos de los indígenas, las mujeres y los niños, fue testigo de las respuestas esquivas y de la negativa de los portavoces de la Santa Sede a ofrecer datos y hechos concretos sobre los casos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia. Como coautora del durísimo informe emitido tras la comparencia, en el que la ONU exige a la Iglesia que entregue a los curas pederastas y que proteja a los niños, Oviedo afirma en esta entrevista, a través de videoconferencia, que el tema de la pederastia está “tan enraizado en las bases de la Iglesia” que sus autoridades tienen miedo a enfrentar el problema.
Pregunta. Hasta ahora nunca nadie había conseguido interpelar a la Santa Sede. ¿Fue difícil sentar al Vaticano?
Respuesta. Lo que hicimos fue cumplir con el procedimiento de realizar exámenes a todos los países firmantes del tratado de los derechos del niño, pero la diferencia es que teníamos la convicción de que había que hablar de la pederastia. El diálogo con la Santa Sede se dio en un momento en el que era factible. Existe una mayor apertura de la Santa Sede y existe una necesidad latente de las víctimas y la sociedad de reconocer este tema.
P. ¿Cumplirá el Vaticano los compromisos?
R. Yo insisto en que ya hay cosas que hemos logrado. La primera es reconocer el problema de la pederastia en todo el mundo. Hasta ahora ninguna autoridad, como la ONU en este caso, lo había verificado como un problema importante que existe y que debe ser tratado. Y otra cosa es reconocer el dolor de las víctimas, que han tenido en su ser esa sensación de culpabilidad y de no ser oídos. El Comité tuvo valentía y consistencia, sé que ellos sintieron en nuestras palabras esa posición madura al pedirles que muestren los datos que nunca han dado, que den cuenta de las acciones que están haciendo y que entreguen a los sacerdotes criminales a la justicia común.
P. ¿Cómo valora las respuestas de los portavoces ante el Comité?
R. La comparencia de ese día fue una suerte de sainete. Ellos plantearon que es un hecho que hay pederastas, que están muy avergonzados y que están haciendo una serie de medidas para evitarlo. El diálogo a la larga fue un tira y afloja. Nosotros insistíamos en conocer casos concretos y en decirles medidas que se deberían hacer. Ellos decían que sí, que hay que hacer cosas, pero no hechos concretos. No entregaron una lista de sacerdotes sacados del sacerdocio por pederastia. Como resumen, yo no les creo. O están haciendo muy poco o no están haciendo. Fue una situación bien ambigua, muy confusa.
P. ¿Cómo definiría su actitud?
R. Yo advertí mucho miedo, la inseguridad propia de quien es cogido en falta y de quien sabe que está defendiendo lo indefendible. Quien contesta así sabiendo todo el daño que se ha hecho a tantas vidas humanas tiene mucho cinismo.
P. ¿Mintieron los portavoces del Vaticano durante la comparecencia?
R. Yo no creo que hayan mentido. Sí creo, como dicen, que están preocupados y que han tomado tibias medias, pero el problema es ese, que creo que lo hacen para contentarnos y para que bajemos la presión. Usaron esa forma ambigua tratando de que nosotros cayéramos en el juego y que al final les dijéramos: “Qué bien que están pensando en todo eso y gracias”. Pero no caímos, les dijimos claramente que no les creíamos, con diplomacia y en buen ambiente, sin gritos: “No les creemos, no se ve lo que hacen. Las víctimas siguen esperando respuestas”.
P. ¿La Iglesia se siente impune?
R. Si analizamos sus respuestas ese día no les veo síntomas de sentirse impunes, aunque en los hechos sí han actuado así, con la lógica de seguirlos protegiendo [a los pederastas]. Si un militar es evidenciado en situaciones de este tipo se lo entrega a la justicia común, no se entiende por qué ellos no lo hacen. La única conclusión que saco es que el asunto de la pederastia es estructural y que está tan enraizado en las bases de la Iglesia que hace temer que si esto se comienza a enfrentar ocurre una hecatombe y salen comprometidas todas las estructuras y sus autoridades. Por la protección con la que tratan el asunto nos hacen pensar que el tema es muchísimo más grande.
P. Los portavoces del Vaticano les han acusado de interferir en la libertad religiosa ¿qué opina?
R. Yo pienso que eso fue una salida por la tangente para poder disminuir la presión. Quisieron decir que no solo estábamos siendo duros e injustos con el tema de la pederastia, sino que interferíamos en otros como el aborto, la homosexualidad o la cuestión de género, pero ellos saben que no hubo insistencia sobre esos asuntos.
P. ¿Cómo valora el silencio del papa Francisco tras el informe?
R. A mí me gustan las personas que hablan un poco tarde, pero con consistencia y con la verdad. Me parece coherente que no haya hablado, él debería hablar con hechos y para presentar las propuestas. Si hablase ahora para decir lo que están diciendo los portavoces de la Santa Sede defraudaría a mucha gente. Creo que se está tomando su tiempo para ofrecer respuestas concretas.
P. Para las víctimas esto ha sido una gran victoria. ¿Qué sigue ahora para ellas?
R. Las víctimas son las que tienen la sartén por el mango. Creo que nosotros cumplimos de manera madura y consistente. Ahora les corresponde a ellas hacer las demandas en sus países de origen, volver a la carga y proponerse agendas bien claras para ver cómo conseguir que en la práctica se vayan concretando los hechos que la Santa Sede reconoció ante el Comité que hay que hacer.
P. Las asociaciones mexicanas piden que se juzgue al Vaticano por crímenes de Estado, ¿cree que hay elementos para ello?
R. Yo no sé sinceramente cuáles son los elementos necesarios para eso, a mí eso ya no me compete juzgarlo.
P. El portavoz del Vaticano ante la ONU dijo que hay pederastia en la Iglesia igual que en otras profesiones.
R. Justamente ellos como guías espirituales están obligados a dar ejemplo. Además, no porque lo hacen los otros se justifica, son ellos los que han asumido ser guías espirituales y han asumido el celibato. La protección a los sacerdotes criminales ha creado ahí un lugar casi morboso, con situaciones muy insanas donde la sexualidad humana está absolutamente deformada.
P. ¿Cree que algún día se hará justicia a las víctimas?
R. Yo creo que el ser humano va avanzando y esa humanidad va a poner el límite a quien haya que ponérselo. Tal vez nosotros no lo veamos, pero sí llegará la justicia.
P. ¿Es usted creyente?
R. Es complicado. Yo creo en Dios, pero en el Dios de los pobres. A mí me cuesta mucho creer en la institución Iglesia, que ha cometido tantos errores y que está siempre del lado de los que tienen el poder. No me nace creerle.
MADELON SARIAK 2014
/in Kategoria barik @euUna niña con dos madres y un padre
/in EL PAIS, Familia, Homosexualidad, Noticia @es, PolíticaColumbia Británica permite inscribir a una niña como hija de un matrimonio de lesbianas y del hombre que donó el esperma
La pequeña Della con sus padres: Anna, Danielle y Shawn. / ICI-RADIO CANADÁ
Se llama Della Wolf Kangro Wiley Richards, y es la primera niña que tiene en su certificado de nacimiento tres progenitores: dos madres y un padre. No se trata de una complicada combinación de selección de óvulos y material genético. Simplemente, ellas, Danielle Wiley y Anna Richards, son un matrimonio de lesbianas de Vancouver, en la provincia canadiense de la Columbia Británica, y él, Shawn Kangro, es un amigo de la pareja que fue el donante de esperma.
De acuerdo con los medios canadienses, se trata del primer caso en que se ha podido registrar a una niña con tres progenitores, algo que permitió la modificación del año pasado de la ley de familia de la provincia (el equivalente a un estado de EE UU en cuanto a autonomía legislativa). En el país, donde es posible que un donante sepa qué hijos se han engendrado con su esperma, ya ha habido casos en que los tribunales han reconocido el derecho de ese padre respecto a su hijo, y de ese descendiente respecto a su progenitor, pero habían sido casos excepcionales resueltos en los tribunales después de nacer el hijo (alguno, años después), y no una situación de partida.
La iniciativa surgió de las mujeres, que querían tener un hijo. Como muchas parejas de lesbianas, acudieron a un donante de semen. Pero, en contra de lo que es habitual, en su caso no querían que el hombre se desentendiera del hijo futuro una vez cumplida su labor biológica. El elegido, Shawn Kangro, fue un amigo de la universidad de Anna. Él aportó el semen y Danielle se autoinseminó con una jeringuilla.
“Las dos, desde el principio, queríamos tener un padre que participara”, ha declarado Wiley a los medios de comunicación locales. “Sé que muchas parejas de lesbianas no quieren eso. Prefieren un donante anónimo. Pero a nosotras nos gustaba la idea de alguien que se involucrara, que fuera una figura paternal para el bebé”.
“En cuanto Anna y Danielle me lo pidieron, supe enseguida que iba a decir que sí, aunque tenía que discutir conmigo mismo un montón de cosas antes”, ha dicho por su parte el padre.
Una vez tomada la decisión, solo quedaba solventar el papeleo que exige la regulación. Para ello, los tres padres firmaron un contrato. En él se estipula que las mujeres serán las madres de la niña, tendrán su tutela y serán las encargadas de mantenerla. Por así decirlo, serán las madres en sentido tradicional, y vivirán con la niña. Él queda como un tutor de la hija en caso de que ellas falten, y puede visitar a la familia siempre que quiera. También tendrá voz en asuntos clave, como los que tengan que ver con la escolarización de la pequeña o las decisiones médicas. Para ello se le garantizará acceso a su historia clínica.
Este contrato era el requisito legal en el Estado, aunque la burocracia les puso algunas pegas. Los formularios para inscribir al bebé por Internet no estaban preparados, y ninguno quería que uno de los tres quedara fuera. Por fin, tras un par de meses, consiguieron solucionar el papeleo.
Ahora, con la niña en casa, “parece lo más natural del mundo, somos como cualquier otra familia”, dice Kangro.
La abogada que les ayudó en todo el proceso, barbara findlay —quien insiste en escribir su nombre en minúsculas—, define así el cambio social recogido en la nueva regulación canadiense: “En los viejos tiempos, lo que primaban eran las conexiones biológicas y genéticas. Y eso ya no es lo verdadero. Ahora con centramos en la intención de las partes que contribuyen a engendrar al niño, pero también a criarlo y educarlo. Y ese es un cambio realmente enorme”.
Canadá fue el primer país de América en permitir los matrimonios entre personas del mismo sexo. De hecho, algunos de sus estados y provincias ya se habían adelantado a la norma estatal, y prácticamente el mayor obstáculo para la norma fue la negociación con la Iglesia nacional (como en otros países protestantes, hay una confesión del Estado), ya que los pastores se negaron a tener que celebrar esas ceremonias.
En cambio, las condiciones para donación de semen son menos rigurosas que las españolas. Ahí está permitida la práctica dirigida; es decir, que el hombre y la mujer se conozcan e incluso se pongan de acuerdo. Sin embargo, en este caso lo resolvieron por un método más casero, ya que no precisaron de un servicio médico para el proceso.
La nueva familia afirma que ha sido muy bien acogida por el vecindario en una ciudad, Vancouver, de la costa oeste de Canadá, y con fama de liberal (igual que la casi vecina Seattle, al lado estadounidense de la frontera).
“La niña tiene tres padres y seis abuelos para que la malcríen”, ha dicho Richards. No descartan que tenga más hermanos por el mismo método.
EL MUNDO: ‘La orientación sexual se determina en el útero’
/in Sin categoríahttp://www.elmundo.es/salud/2014/02/12/52fa7ad5e2704edb698b4588.html?a=d65770b9477b4cdbdf5a880c9f395807&t=1392190057
Esta semana, en una pequeña tertulia en la residencia del embajador de Holanda en España, el neurólogo Dick Swaab (Ámsterdam, 1944) mostraba una foto de sus hijos cuando eran pequeños: la niña entretenida con unas muñecas y el chico con un coche. A continuación, mostró la misma escena pero protagonizada por dos monos, hembra y macho. Las preferencias de unos y otras por unos juguetes y no otros, explicó, no tienen nada que ver con el ambiente o la educación recibida de los padres, sino con las preferencias del cerebro femenino por los rostros (las muñecas) y por los objetos en movimiento (los coches) en el caso del cerebro masculino.
Swaab ha visitado esta semana Madrid invitado a los ‘Diálogos por la Ciencia’ que organiza la Obra Social La Caixa para presentar su best seller Somos nuestro cerebro (Plataforma actual), un libro que lleva vendidos más de 400.000 ejemplares en Holanda y al que acompaña la polémica desde su publicación por sus puntos de vista sobre la homosexualidad o la religión, entre otras cuestiones. “Sé cuántos se han vendido, pero no cuántos de los lectores lo han acabado o comprendido”, bromea con EL MUNDO ante las más de 600 páginas de su manuscrito.
Sí, yo no he dicho lo contrario. Pero sí hay cosas importantes que están programadas en el cerebro en el momento de nacer y que no se pueden cambiar después. Tenemos memorias, cambiando todos los días, pero son cambios microscópicos, la plasticidad es muy limitada en algunas cuestiones.
EL PAIS: El PP impone el apoyo en bloque a la ley del aborto pese al malestar interno
/in Sin categoríaGallardón entrega su voto a Posada. / ULY MARTÍN
Si el PSOE quería situar en el primer plano el debate sobre la reforma de la ley del aborto y dejar claro que la mayoría del PP está con la norma que tanta polémica ha generado, el Pleno del Congreso ha sido un éxito para los socialistas. Pero si el objetivo del PSOE era dejar patentes discrepancias y fisuras en el Grupo Popular a la norma elaborada por Alberto Ruiz Gallardón y apadrinada por Mariano Rajoy el intento resultó fallido y fracasado.
El Congreso ha rechazado una proposición no de ley del PSOE que pedía al Gobierno la retirada del anteproyecto que derogará la ley de plazos para instaurar de nuevo una de supuestos, eliminando el de malformación del feto. El texto está aún en fase de informes y debe aún ser estudiado por segunda vez en el Consejo de Ministros antes de iniciarse el trámite parlamentario. Pero el PSOE sometió a debate y votacion su proposición no de ley y, de forma extraordinaria, forzó una votación secreta.
Es imposible saber si hubo fugas significativas de votos y los diputados del PP presentes votaron teóricamente en bloque a favor de la norma. Fueron 151 votos por la retirada y otros 183 en contra y seis abstenciones. A los 178 presentes del PP habría que añadir los seis de Unió, el de UPN y el de Foro Asturias, lo que sumaría 186 y faltarían tres que nadie sabe de quién son y podrían ser fugas o errores. Las seis abstenciones procederían de diversos grupos, porque, por ejemplo, Convergencia tenía libertad de voto y quizás alguno del PP. Todo ello dando por supuesto que en el resto de grupos todos siguieron la disciplina.
En todo caso, los parlamentarios del PP recibieron el resultado con aplausos y los miembros del Gobierno presentes con mutuas palmadas en el hombro y sonrisas evidentes, sobre todo de Alberto Ruiz-Gallardón. La exhibición de disciplina y control les sirvió para felicitarse del éxito obtenido.
https://www.blogger.com/null
A los diputados del PP les pudo más el rechazo a la presión del PSOE, que el malestar por el texto elaborado por el Gobierno. Por ejemplo, Celia Villalobos que está dispuesta a rechazar el texto si mantiene su redactado, aseguró que votaría contra la proposición del PSOE. “A nosotros no nos gustan que nos pidan que seamos traidores. Queremos dar la cara, pero eso de que te den la oportunidad los socialistas, eso es muy poco serio”, aseguró. La diputada añadió que no hay precedentes de iniciativas de la oposición para pedir la retirada de proyecto de ley que ni siquiera se han presentado en las Cortes y por eso dijo estar molesta con el intento del PSOE. Y les pudo, sobre todo la llamada a rebato de la dirección del Grupo Popular, en momentos de zozobra y malestar internos por la reforma, la impresión de que el debate les debilita ante las elecciones europeas y las apelaciones a la estabilidad del Gobierno.
Su tesis es similar a la que en su momento utilizaron diputados del PP para en 2003 no votar contra la Guerra de Irak. Ese es el único precedente de votación en urna y por llamamiento uno a uno a una proposición no de ley que consta en el Congreso en democracia. “Apelo a las diputadas del PP para que no voten como diputadas lo que no votarían como mujeres”, dijo la socialista Elena Valenciano en defensa de la iniciativa. La votación da respaldo formal a la propuesta de reforma, pero no liquida las críticas en silencio en las filas del PP, a la que han puesto voz varios barones regionales. Este mismo martes, el presidente valenciano, Alberto Fabra, dijo en la Cadena Ser que “pocos ciudadanos votaron por lo que dice un partido u otro sobre el aborto. Si los ciudadanos nos votaron fue para sacar a este país de la crisis”.
El desconcierto por haber abierto este debate afecta a ministros y dirigentes del PP, conscientes de que les ha cambiado la agenda de la venta de la recuperación económica y les alejará de sus potenciales votantes de centro. Ni siquiera creen que les aproxime a los de su derecha más conservadora, partidarios de eliminar cualquier resquicio legal para el aborto. Por eso, el PP y el Gobierno se mantiene la idea que el proyecto será congelado, al menos, hasta las europeas de mayo retrasando los informes preceptivos y, a partir de ahí, algunos aventuran la retirada definitiva. En la tribuna y en la urna el PP solo tuvo el apoyo de los seis diputados de Uniò.
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, como siempre, fue mucho más allá en el entusiasmo para defender sus propios argumentos. Se puso a la cabeza de la manifestación y en el Senado se refirió al apoyo a la posición del PSOE de la ultraderechista francesa Mariane Le Penn. Omitió que su padre, Jean Marie Le Penn, también ultraderechista, es el único partidario en Europa de la ley del Gobierno de Rajoy.
Elena Valenciano, número dos del PSOE, había apelado antes a la conciencia de las diputadas del PP para que, en la votación secreta sobre la retirada de la ley del aborto, no ejerzan su voto como políticas, sino como mujeres. “Apelo a las diputadas del PP para que no voten como diputadas lo que no votarían como mujeres”, ha dicho. Minutos antes de la tercera votación en urna y secreta que se recuerda en el Congreso, la vicesecretaria general del PSOE ha defendido que la ley que ha presentado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, con la aquiescencia de Mariano Rajoy, va a dividir a las mujeres en dos grupos: “Las que se puedan desplazar a un país vecino y pagar un aborto seguro; y las que se vean obligadas a un aborto clandestino”.
Valenciano ha intentado que los diputados, y sobre todo las diputadas del PP, que discrepan de la ley que ha presentado Gallardón muestren su rechazo. “Si tienen un problema con el ala dura de su partido, las mujeres no deberíamos de ser la moneda de cambio”, ha dicho al Hemiciclo. “Han llegado ustedes demasiado lejos y ahora deben parar”. “Retírenlo en vez de esconderlo hasta que hayan pasado las elecciones europeas, tratando de evitar así el desgaste que les supone semejante iniciativa”, pidió la socialista
Con ella estuvo el resto de grupos, salvo PP y los diputados de Unió, dejando de nuevo patente que no habrá consenso con ningún grupo en la regresión de la actual ley de plazos a una de supuestos. Cambie lo que cambie el texto en el trámite parlamentario el consenso no irá más allá del diputado de UPN y los seis de Unió. “Las leyes que restringen el derecho a la libre maternidad no hacen descender el número de abortos. Lo único que consiguen es aumentar el número de abortos inseguros. Bélgica, Italia y Países Bajos, junto con España, tienen hoy menores tasas de abortos”, dijo Valenciano en su primera intervención parlamentaria tras ser designada candidata en las elecciones europeas del 25 de mayo.
“Las mujeres españolas volverán a dividirse en dos grupos: las que se puedan permitir viajar a un país vecino para acceder a un aborto seguro, y las que no puedan y se vean obligadas a un aborto clandestino”, concluyó Valenciano, aplaudida en pie por sus diputados. Con idéntico ardor defendieron la retirada del proyecto de ley Olaia Fernández (BNG), Teresa Jordà (ERC), Onintza Enbeitia (Amaiur), Joseba Agirretxea (PNV), Carlos Martínez Gorriarán (UPyD), Ascensión de las Heras (IU) y Lourdes Ciuro (CiU). Utilizaron expresiones como “reforma fascista”, “recorte de derechos”, “norma retrógrada”, “brecha de desigualdad entre las mujeres”, “paternalista”, “aberrante” e “insulto a las mujeres y al estado laico”, entre otras.
Marta Torrado intervino en nombre del Grupo Popular para defender el proyecto. Su tesis fue que el PP está dispuesto a dialogar para buscar el consenso, porque “los tiempos del porque yo lo digo” han terminado”. “Ustedes creen que tienen el monopolio de decidir y superioridad moral”, dijo la diputada. Más contundente ha sido Onintza Enbeita (Grupo Mixto, Amaiur): “En mi coño y en mi moño mando yo. Y solamente yo”, ha dejado dicho desde la tribuna.
EL PAIS: Gallardón al PSOE: “Ni vencen ni convencen, solo dividen a la sociedad”
/in Sin categoríaLa responsable parlamentaria de Igualdad, Carmen Montón, ha tomado como percha el “tren por la libertad” que la pasada semana llegó a Madrid con mujeres de toda España en defensa de la actual ley del aborto y contrarias al plan del Gobierno de sustituir la ley de plazos por una de dos supuestos y su vuelta a ser un delito. “No nos van a callar”, advierten las diputadas socialistas.
“Ni vencen porque no pueden porque perdieron las elecciones, ni convence porque no tienen argumentos; solo dividen a la sociedad”, ha replicado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, a la intervención de la diputada socialista. ¿La manifestación, el tren de la libertad?. “El Gobierno respeta esa u otra manifestación y por muy minoritaria que hubiera sido, tiene el respeto del Gobierno; pero ninguna manifestación está por encima de la voluntad del Parlamento”, ha replicado.
Ha aprovechado Gallardón la votación del día anterior para resaltar la unidad mostrada por los diputados del Grupo Popular, ya que, aunque la votación fue secreta, nadie incurrió en indisciplina. La respuesta unitaria de los populares se enmarca en la explicación que ofreció la diputada popular Celia Villalobos crítica con el anteproyecto del Gobierno. ¿Apoya la ley de Gallardón?, se le preguntó: “No es eso, yo rechazo al PSOE, que no es lo mismo”. En efecto, ayer se votó la retirada del anteproyecto a petición del PSOE y esto concitó la cohesión de los populares. Cuando la ley llegue al Parlamento se verá si esa unidad se mantiene.
Sí quedó claro en la sesión del martes por la noche que todos los grupos rechazan el anteproyecto, aunque la intervención de la diputada del Grupo Popular, Marta Torrado, no se centró en las principales quejas contra el anteproyecto. Torrado irritó a la bancada socialista por estas apreciaciones: “Ahora dicen que hablan en nombre de las mujeres y eso no es así: hay muchas mujeres que no pensamos como ustedes, que no somos ni menos modernas ni menos formadas, que hemos superado ese feminismo rancio que algunas no pueden quitarse de encima dejando ver una animadversión casi patológica hacia los hombres”.
La oportunidad de responder a estas consideraciones la ha visto hoy Carmen Montón en la sesión de control a Gallardón: “Yo soy feminista, y no me van a callar. Ayer nos llamaron rancia, anticuada y con aversión patológica a los hombres; todos los días conocemos acciones y manifestaciones como las del tren de la libertad que quieren que retire el anteproyecto y usted, indolente y soberbio no escucha”. Y se ha advertido desde el PSOE : “La libertad no se negocia, es mía, me tengo y no me vendo”, ha dicho Montón, parafraseando a la escritora Virginia Wolf.
Gallardón ha mantenido el pulso e incluso se ha regodeado en la exhibición de unidad que el día anterior hizo su grupo. “Los electores van a castigar a quienes tratan de dividir”, ha sentenciado. El debate sigue porque el pleno del Congreso tendrá como broche una moción del Grupo de Izquierda Plural para que se retire el anteproyecto gubernamental.
Villalobos espera que la ley no llegue al Congreso
La vicepresidenta primera del Congreso, Celia Villalobos, ha afirmado en los pasillos del Congreso que espera que la ley del aborto no llegue a votarse y que ayer no los diputados no tenían que pronunciarse sobre la reforma.
“Por supuesto, no es real”, ha afirmado también sobre la teórica unanimidad que el PP escenificó este martes en la votación contra una moción del PSOE para retirar la reforma legislativa.
Sin embargo, ha agregado, los socialistas intentaban que el PP se traicionara a sí mismo. “Y eso une mucho”, ha apostillado. Si la votación no hubiera sido secreta, Villalobos hubiera votado en conciencia, como ha hecho en ocasiones anteriores que se ha planteado esta cuestión. “Por supuestísimo que sí y creo que más gente que yo”, ha respondido.
Antzerkia: AUSKALO, “Nunca se sabe” Otsailak 14, Oreretako tabernetatik
/in Sin categoríaEL MAYOR ESCÁNDALO DE LA IGLESIA CATÓLICA
/in Sin categoríaPederastia, patriarcado y masculinidad
Juan José Tamayo
La pederastia es el mayor escándalo de la Iglesia católica de todo el siglo XX y de principios del siglo XXI, el que más descrédito ha provocado en esta institución bimilenaria y el que ha generado más pérdida de creyentes, que han abandonado la Iglesia, bien dando un portazo, bien hecho mutis por el foro. Algunos de los que se presentaban como modelos de entrega a los demás, se entregaron a crímenes contra personas desprotegidas. Algunos de los que eran considerados expertos en educación, utilizaron su supuesta excelencia educativa para abusar de los niños y las niñas que los padres les confiaban para recibir una buen formación. Algunos de los que se presentaban como guías de “almas cándidas” para llevarlas por el buen camino de la salvación, se dedicaban a mancillar sus cuerpos y anular sus mentes.
Y eso sucedió durante décadas en no pocas de las instituciones religiosas: parroquias, seminarios, colegios, noviciados, etc., y afectó a decenas de miles de víctimas, según el reciente Informe de la ONU. Los delitos sexuales fueron cometidos por miles de eclesiásticos apoyándose en su poder espiritual, que demostró ser una coraza para actuar criminalmente y protegerse de la justicia. ¡El poder, siempre el poder! Y en este caso, el poder espiritual, el más dañino de los poderes cuando se desvía del camino de la espiritualidad liberadora, transita por la senda del control de las conciencias y manipula la voluntad de los creyentes; y el poder patriarcal, que ha ejercido más violencia en la historia que todas las guerras. ¡El poder espiritual y el poder patriarcal siempre unidos en las religiones!
¿Desconocía el Vaticano tan extendida, programada y perversa situación de la pederastia y tan humillantes prácticas para las víctimas? La conocía perfectamente, ya que hasta él llegaban informes y denuncias que archivaba sistemáticamente hasta olvidarse de ellas. A las víctimas y a los informantes les imponía silencio para salvar el buen nombre de la Iglesia, amenazando con penas severas que podían llegar hasta la excomunión si osaban hablar. Tal modo de proceder creó un clima de permisividad, una atmósfera de oscurantismo y un ambiente de complicidad con los abusadores, a quienes se eximía de culpa, mientras que la culpabilidad se trasladaba a las víctimas, que se veían bloqueadas para ir a los tribunales ante la imagen de autoridad que daban los pederastas. Hacerlo público se consideraba una desobediencia a las orientaciones eclesiásticas y una traición al silencio impuesto por las autoridades competentes, que decían representar a Dios en la tierra.
No importaba la pérdida de dignidad de las víctimas, ni los daños y secuelas, muchas veces irreversibles, ni las lesiones graves físicas, psíquicas y mentales con las que tenían que convivir los afectados de por vida. Faltó com-pasión con las víctimas y sensibilidad hacia sus sufrimientos. No hubo acto de contrición alguno, ni arrepentimiento, ni propósito de la enmienda, ni reparación de los daños causados, ni se produjo acto alguno de rehabilitación, ni se hizo justicia. Todo lo contrario: se echó más leña al fuego de las agresiones Tal actitud supuso una nueva y más brutal agresión.
Sucede, además, que la mayoría de las veces los casos de pederastia se produjeron en instituciones y centros de formación masculinos dirigidos por varones: párrocos, formadores de seminarios, educadores de colegios, maestros de novicios, padres espirituales, obispos, todos célibes, en el ejercicio del poder patriarcal en estado puro. Lo que demuestra que el patriarcado recurre incluso a los abusos sexuales para demostrar su poder omnímodo en la sociedad y en las religiones y, en el caso que nos ocupa, sobre las personas más vulnerables. Un poder legitimado por la religión, que convierte a los varones en “vicarios de Dios” y portavoces de su voluntad. Es la forma más perversa de entender y de practicar la masculinidad, que despersonaliza y cosifica a quienes previamente ha destruido. Masculinidad y violencia, pederastia y patriarcado son binomios que suelen caminar juntos y causan más destrozos humanos que un huracán.
El cáncer de la pederastia con metástasis, extendido por todo el cuerpo eclesial, es la mejor y más fehaciente prueba del fracaso del catolicismo del Juan Pablo II y del cardenal Ratzinger, que los encubrieron: el primero como papa concediendo todo tipo de atenciones religiosas a reconocidos pederastas como Marcial Maciel; el segundo como todopoderoso presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante casi un cuarto de siglo. Este último, siendo papa, Benedicto VI, se vio obligado a dimitir ante la suciedad que le llegaba al cuello y que no supo limpiar a tiempo. ¿Quiso limpiarla de verdad? No lo sabemos. Lo cierto es que no lo hizo. ¿No pudo? Claro que pudo. ¿No demostró mano dura con los teólogos y las teólogas que disentían de su manera de pensar, a quienes vigiló detectivescamente, impuso silencio, retiró el reconocimiento de “teólogos católicos”, condenó sus libros, expulsó de sus cátedras? ¿No puso bajo sospecha a la Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas de Estados Unidos –que representa al 80% de monjas de ese país-, a quienes acusó de feminismo radical y las colocó bajo el control de un arzobispo, que actúa como detective? ¿Por qué entonces le tembló el pulso y no actuó con la misma contundencia ante los casos de pederastia?
Aunque con retraso, llega ahora una severa denuncia de la ONU contra el Vaticano, al que acusa de anteponer su reputación a la defensa de los derechos de los niños, de violar la Convención que protege dichos derechos, de no reconocer la magnitud de los crímenes, de ejercer una prolongada y sistemática política de encubrimiento de la violaciones y, ante la gravedad de los hechos, limitarse a trasladar a los pederastias de parroquias.
La reacción inmediata del Vaticano, a través de su portavoz, el jesuita Federico Lombardi, no ha sido precisamente la de ofrecer su colaboración a la ONU y a los tribunales civiles de justicia, ni la de proceder con urgencia al esclarecimiento de tamaños crímenes. Lo que ha hecho ha sido contra-atacar y acusar a la ONU de llevar a cabo “ataques ideológicos” y de interferirse en las enseñanzas de la Iglesia y en la libertad religiosa. Me parece una respuesta equivocada, ya que, a mi juicio, la ONU no hace ataques ideológicos ni se interfiere en asuntos ajenos a su competencia, sino que exige, como es su obligación, el cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño. ¡Demasiado tarde lo ha hecho!
Si el modelo de Iglesia de los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI fracasó, entre otras razones, por su actitud permisiva hacia la pederastia, el nuevo modelo de cristianismo que está gestándose solo puede ver la luz si el Vaticano cambia de actitud en este tema. En una institución tan centralista y vertical como la Iglesia católica, donde el papa tiene la plenitud del poder, le corresponde a Francisco responder a las graves denuncias y a las legítimas peticiones de la ONU sin titubeos ni estrategias dilatorias, y actuar con contundencia contra la pederastia: poner fin a la impunidad, condenar públicamente los crímenes cometidos, pedir perdón por ellos, cesar en sus funciones a los responsables, abrir los archivos donde se encuentra la información acumulada durante décadas y entregar a la justicia a los pederastas y a sus encubridores.
Y debe hacerlo sin demora, ya que el tiempo puede jugar a favor de la credibilidad de Francisco, que hoy es muy elevada, pero también en contra. A mayor retraso y más ambigüedad en la respuesta, más pérdida de credibilidad; a más celeridad en la colaboración y más contundencia en la condena de la pederastia, el papa argentino será más creíble.
Si se refugia en injustificados contra-ataques, como ha hecho torpemente su portavoz monseñor Lombardi, y no actúa en la dirección que le ha marcado la ONU, mucho me temo que la reforma de la Iglesia con la que se ha comprometido fracasará. Sus gestos de apertura se quedarían en gestos para la galería y sus palabras de solidaridad se las llevará el viento. ¡Así de triste! Espero y confío en que esto no suceda.
Giza Eskubide eta Bake Ezkuntzaren Elkarteen Foroak “Legeria eta espetxe-politika” gaiari buruzko mahai-ingurua antolatzen du, otsailaren 14an Bilboko Carlton Hotelean
/in Sin categoríaEguna: 2014ko otsailaren 13an
Ordua: 18:30etatik-20:30etara
Lekua: Bilboko Carlton Hotela (Areto urdina)
Día: 13 de febrero de 2014
Hora: 18:30h-20:30h
Lugar: Hotel Carlton de Bilbao (Salón Azul)
Giza Eskubide eta Bake Hezkuntzaren Elkarteen Foroaren Presidentea
Presidente del Foro de Asociaciones de Educación en Derechos Humanos y por la Paz