Daniel Román, un joven de 25 años expulsado de la ONG “Nuevo Futuro Sirio” para la que trabajaba debido a su decisión de cambio de sexo, representa un caso de discriminación por parte de una organización que, en teoría, trabaja contra la exclusión y recibe una millonaria subvención de la Comunidad de Madrid.
(A cargo de Eduardo Nabal) ¿Cómo y cuándo empezaste a trabajar en esta ONG? El motivo que me llevó a trabajar en la ONG Nuevo Futuro Sirio fue mi formación como diplomado en enfermería. En el centro de menores donde hasta el 15 de agosto he trabajado, requerían personal sanitario con esa cualificación a fin […]
