DEIA: Lesbos, tan cerca pero tan lejos

Las mujeres lesbianas carecen de referentes políticos y sociales que hagan visible su opción sexual

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Dos jóvenes muestran su cariño.

Ha sido noticia, y esto ya es mucho decir, que un irundarra de 48 años haya sido el primer ertzaina en salir del armario. Casi al mismo tiempo nos enteramos del KO del púgil puertorriqueño, Orlando Cruz, en una pelea en Las Vegas con Ricky Martín como espectador de lujo. Sería poco más que un corto en cualquier periódico si no fuera porque el que cayó en lucha por el título de peso pluma no hubiera confesado abiertamente su homosexualidad, noticia mucho más impactante en un mundo de machos.

“Los hombres tienen en nuestra sociedad bastantes referentes gais. Ellos ya han salido del ámbito de lo privado a lo público: hay homosexuales reconocidos en la judicatura como Grande Marlaska; en política como Iñaki Oyarzabal y muchos otros en todos los partidos políticos; en la cultura, Boris Izaguirre, Jesús Vázquez…, en la Administracion, el Ararteko. ¿Pero por qué son siempre sólo los hombres los que hablan con normalidad de su condición sexual? La figura del gay se ha normalizado en la sociedad, mientras que las lesbianas siguen en el armario. Ellas tienen pocos referentes sociales que las visibilicen”, explica Inmaculada Mujika, psicóloga y coordinadora de Aldarte, centro de atención a gais y lesbianas del País Vasco.

A pesar de que el mundo televisivo y cinematográfico ya ha normalizado la homosexualidad en hombres famosos, las mujeres lesbianas no han logrado tener la visibilidad de ellos, por lo que a las mujeres les cuesta más salir a la luz pública. A mediados del pasado mes de junio, la entonces primera ministra de Islandia, Johanna Sigurdardottir, viajó a Pekín, donde rubricó un acuerdo de libre comercio con China, con el que confiaba ayudar a la economía de su país tras el batacazo financiero de 2008.

Nada extraño hasta ahí. El problema para los responsables de protocolo en Pekín fue que la esposa de la señora Sigurdardottir formaba parte de los actos oficiales del viaje a China, un país en el que la homosexualidad sigue siendo tabú en la práctica, a pesar de que fuera despenalizada en 1997 y dejase de ser considerada una enfermedad mental en 2001.

“Actualmente, esta situación es impensable en Euskadi y en el Estado español. Es inimaginable que una mujer que llegara a ser alcaldesa de Bilbao o presidenta de una comunidad autónoma admitiera su condición de lesbiana y hablara en público con normalidad de su sexualidad”, añade la coordinadora de Aldarte.

Pocas referencias

A excepción de algunos rostros conocidos como la periodista y escritora Sandra Barneda, copresentadora del programa La Noria o la protagonista del film La piel que habito de Almodovar, la actriz Elena Anaya -que a pesar de no esconderse no ha confirmado públicamente su homosexualidad-, son muy pocas las mujeres famosas en el Estado que se hallan en la lista de “Gais influyentes”.

“Los homosexuales son unos privilegiados en un mundo patriarcal. Es cierto que cuando van dos mujeres de la mano pegan menos el cante que cuando lo hacen dos varones, porque la manifestación amorosa entre ellos no cuela como en ellas”, añade Tere Maldonado, de la Asociación FeministAlde. “Pero lo cierto, -añade Maldonado-, es que en esta sociedad los hombres tienen más poder y esto motiva una mayor aceptación cuando reafirman y reivindican su sexualidad. Hay muchas mujeres que salen a la luz, pero en el ámbito de lo privado, no de lo público”.

En Estados Unidos, el número de mujeres lesbianas aumenta, pero hay muchas aún que prefieren esconderlo o simplemente callarlo. “Recuerdo el caso de la tenista francesa de aspecto andrógino Amelie Mauresmo, que decidió no ocultar su lesbianismo. Al cabo de un mes dijo públicamente que se había arrepentido. Los ataques que recibió por parte de las jugadoras del circuito femenino fueron tremendos. La atacaban diciendo que no sabían si jugaban con una mujer o un hombre”, recuerda la coordinadora del centro Aldarte.

“salir de las cloacas” Desde la Asociación FeministAlde consideran que sería una buena noticia que mujeres lesbianas en puestos relevantes -que las hay en todos los ámbitos de la sociedad vasca y española- imitaran a sus colegas americanas. “Haría bastante bien a muchas mujeres que estos personajes públicos femeninos salieran del armario. Las animaría a que dieran un paso al frente, porque normalizaría mucho la situación del lesbianismo”, argumenta Maldonado.

En el País Vasco, tres de cada cuatro lesbianas creen que es importante que su entorno sepa su condición sexual, según un informe elaborado por Aldarte. Pero confesar que se sienten atraídas por sus iguales continúa siendo una decisión difícil o muy difícil para más de la mitad de las encuestadas. Las más jóvenes son las que suelen reclamar la importancia de manifestarlo y también, curiosamente, explica Mujika, son las mujeres residentes en municipios de menos de 5.000 habitantes las que encuentran más fácil verbalizarlo, lo que viene a desmentir el supuesto tradicional sobre la complejidad de vivir como gay o lesbiana en el ámbito rural.

“Nos encontramos en clara desventaja frente a los varones gais, hoy prácticamente representados en todas las áreas profesionales. Por ejemplo, en televisión o radios no hay programa que se precie que no tenga un gay presente”, añade con ironía. Aunque se han producido importantes avances en el aspecto legal, desde Aldarte reconocen también problemas. Así, un 49% de las mujeres denuncia haber sufrido agresiones físicas, sobre todo, en la calle. Para Ana Pérez, miembro del movimiento de Mujeres de Bizkaia, en muchos ambientes los varones gais tienen un “plus de modernidad; pero a las mujeres lesbianas se las continúa ridiculizando”, dice esta mujer vinculada al mundo educativo.

Miedo a las represalias

Al igual que el resto de las personas consultadas por DEIA, Ana Pérez considera que en Euskadi/Estado es como si no hubiera mujeres lesbianas. “Muchas mujeres que han alcanzado puestos de responsabilidad en la política, en la empresa, en la judicatura tienen miedo a manifestar su lesbianismo; miedo a represalias. Después de lo que les ha costado alcanzar puestos de responsabilidad dominados por hombres, no quieren ser objeto de discriminación ni que se las desprecie por su orientación sexual. Menos aún tras lo mucho que les ha costado romper el techo de cristal. A mí también me daría miedo, tal y como está estructurada la sociedad patriarcal, porque el lesbianismo no está aceptado socialmente y por ese se reprime”, añade.

“Por otro lado -continúa explicando- cuando dos chicos van de la mano enseguida se piensa que son homosexuales, pero si son dos chicas se piensa que son primas. La misma sociedad las tapa”, sentencia. La falta de referentes públicos es un handicap para que se vayan normalizando las relaciones entre las propias mujeres. “En las series televisivas los gais suelen aparecer en ambientes económicos elevados y sí es cierto que tienen un plus de modernidad. Sin embargo, las lesbianas no resultan atractivas para las series de los medios de comunicación. Cuando aparecen en alguna de ellas, salvo la actriz Ellen DeGeneres, es para ridiculizarlas. Los estereotipos sobre las mujeres lesbianas siguen presentes: son como hombres con bigote, feas, que se acuestan con mujeres porque no lo han podido hacer con varones. Es triste, pero estos comentarios están a la orden del día”, remacha Ana Pérez.

MEDICUS MUNDI organiza Segundos Encuentros Internacionales acerca de “Impactos de los fundamentalismos políticos, económicos, religiosos y culturales en los derechos sexuales y reproductivos”, en Donostia, los días 28 y 29 de novienbre 2013

TRIPTICO ENCUENTROS_Página_2 TRIPTICO ENCUENTROS_Página_1

Breve explicación sobre el nuevo código penal

1. Que un antidisturbios te pegue una paliza de muerte no es delito. 

Que alguien lo grabe y lo difunda sí que lo es. 

2. Que un banco te desahucie no es delito. 

Ocupar una sucursal bancaria para protestar por haberte desahuciado: Hasta seis meses de prisión.

3. Cargarse la sanidad y la educación públicas no es delito. 

Interrumpir el transporte público: Hasta dos años de prisión.

4. Que la policía abuse de su autoridad y emplee la violencia no es delito. 

Resistirse a la autoridad: Hasta cuatro años de prisión.

5. Que los políticos agredan con sus reformas a millones de personas no es delito. 

Que una persona agreda a un político: Hasta seis años de prisión.

6. Incumplir el programa electoral, hacer lo contrario y mentir no es delito. 

Convocar manifestaciones para protestar por ello: Hasta un año de prisión.

EL PAIS: Los gais rusos se defienden de la intolerancia

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Una pareja de activistas de los derechos de los gays se besa mientras es detenida en San Petersburgo. / REUTERS (ALEXANDER DEMIANCHUK)

“Hemos pasado de la ofensiva a la defensiva”. La rusa Yelena Kostiuchenko, de 26 años, reportera del periódico Nóvaya Gazeta, resume así el ánimo de la minoría de la que forma parte (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales rusos o LGBT). Kostiuchenko es lesbiana y salió del armario en 2011, cuando, en una declaración en Internet, proclamó su cariño hacia Annia Annenkova, su pareja, una analista de gas y petróleo, con la que, si pudiera, se casaría y pediría un préstamo-hipoteca para comprar un piso.

“Somos dos tías mayores de edad (…), ciudadanas de la Federación Rusa, que trabajan bien y mucho, que pagan impuestos, que no cometen infracciones legales y que se quieren. Deseamos registrar nuestra relación. Deseamos que el Estado nos reconozca como parientes (…) como esposas con todas las consecuencias (…), quiero que mi mujer se sienta defendida en los litigios de propiedad que puedan comenzar tras mi muerte, que pueda negarse a testimoniar en mi contra ante el juez… Tendremos hijos… de antemano los amamos y los esperamos y queremos que en los certificados de nacimiento de nuestros hijos estemos inscritas las dos…”, decía Kostiuchenko.

El matrimonio gay encabezaba la lista de prioridades de la periodista en 2011. Ahora, más de dos años después, lo más relevante para ella es evitar nuevas leyes que se sumen a las dos promulgadas este año. Una de ellas prohíbe hacer propaganda a los menores de edad de las “relaciones no tradicionales” (eufemismo para relaciones homosexuales) y la otra, la adopción de niños rusos por gais extranjeros.

Alekséi Zhuravlev (diputado del partido gubernamental Rusia Unida) retiró la semana pasada del Parlamento la ley que había presentado el 5 de septiembre para que “la orientación sexual no tradicional” de un progenitor o de ambos pudiera ser motivo para privarlos de sus derechos de padres y de la custodia de sus hijos. El texto para modificar el Código de Familia ruso llevaba al ámbito privado la tesis central de la legislación ya aprobada, a saber que la homosexualidad no es una opción equiparable a las orientaciones “tradicionales”. Según el diputado Zhuravlev, la información sobre las relaciones “no tradicionales” es “muy peligrosa para la psicología aún no fortalecida del niño y puede alterar en el futuro su autoidentificación sexual”.

La población rusa con una “orientación no tradicional” oscila entre el 5% y el 7% (algo más en las grandes urbes), y por lo menos un tercio de la misma tiene niños, explicaba Zhuravlev en la presentación del proyecto de ley ahora retirado. Un cálculo conservador con esos datos (por ejemplo un 6% de gais entre los 142 millones de ciudadanos rusos) supone la existencia de 8,5 millones con una “orientación no tradicional” y, de ellos, más de dos millones y medio con hijos.

La retirada del proyecto de ley, oficialmente para ser “elaborado”, podría indicar que las autoridades no desean tensar más las relaciones con los sectores liberales del país y con los representantes de la Unión Europea que en diversas ocasiones han planteado oficialmente a sus interlocutores el tema de los derechos de gais y lesbianas en Rusia.

Sin embargo, la comunidad gay prefiere no bajar la guardia y cree estar ante “una tregua” para distender la atmósfera ante los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, que se celebran en febrero. Kostiuchenko dice estar preparando un informe sobre los diputados de la Duma Estatal (cámara baja del Parlamento) que son gais y amenaza con lanzar a la web datos sobre “los políticos que no se atreven a salir del armario”. También quiere organizar un gay parade durante los Juegos en Sochi. La reportera es pesimista sobre la evolución del sistema político “que ha situado la comunidad gay en la lista de los enemigos internos, junto con los inmigrantes y los defensores de derechos humanos”. “Hay que conservar las libertades que nos quedan, como educar a nuestros hijos, porque la libertad de expresión ya la perdimos”, dice.

En la sociedad rusa las actitudes negativas hacia los gais se han intensificado, según el centro sociológico Levada. En un sondeo en abril, un 35% de los interpelados consideraba la homosexualidad como una enfermedad o el resultado de un trauma psíquico y un 43%, la veían como un síntoma de depravación o malas costumbres, mientras el 12% opinaban que se trata de una orientación como otras. La gran mayoría (73%) querían que el Estado atajara las manifestaciones públicas de homosexualidad.

En San Petersburgo, la “ventana a Europa” de Rusia, la legislación local antigay (iniciativa del diputado Vitali Milónov) gravita sobre el ambiente. “Proyectos culturales interesantes no se realizan porque sus promotores temen que surjan problemas con las autoridades, y, en cambio, personajes mediocres usan el escándalo para obtener publicidad barata”, señalan medios culturales peterburgueses, que constatan “la disminución de los vínculos de nuestra ciudad con los centros occidentales”. En privado, funcionarios rusos confiesan a sus interlocutores europeos su incomprensión por el peso que ha adquirido la situación de los gais en la relación de Moscú con Occidente. “Se exige a Rusia más de lo que puede asimilar un país dominado por el conservadurismo”, señalan.

El diputado y jefe de la comisión legislativa del Parlamento de San Petersburgo, Vitali Milónov, impulsó la ley local contra la propaganda de la homosexualidad entre menores, precedente para la legislación aprobada a escala estatal. Este político de Rusia Unida, el partido gubernamental, asegura que “rezaría e intentaría corregir el vicio”, si un hijo suyo le dijera que tiene una “orientación sexual no tradicional”.

El nivel de tolerancia varía en una misma ciudad y en la geografía del Estado. El 12 de octubre, en el Campo de Marte de San Petersburgo, en un espacio habilitado a modo de speaker’s corner de Hyde Park, cosacos, hinchas futbolísticos y nacionalistas arremetieron contra un grupo de gais que organizaban una salida del armario. Pero, pese a rechazos como este, en las dos grandes ciudades de Rusia los gais pueden hacer su propia vida, a diferencia de las zonas de tradiciones patriarcales como el norte del Cáucaso, donde muchos gais o lesbianas ocultan su identidad sexual o huyen de familias, que pueden obligarles a casarse, imponerles una “violación correctiva” e incluso amenazarlos de muerte, según Tatiana Vinnichenko, una profesora en la Universidad de Arjangelsk, una ciudad de 350.000 habitantes. Vinnichenko es activista de la LGTB, la mayor organización de defensa de los derechos de los gais en Rusia, con central en San Petersburgo y ramas en 18 de las 83 provincias del Estado. “El año pasado teníamos muchas consultas sobre cómo formar una familia o cómo hacer una inseminación artificial, ahora nos preguntan sobre la emigración”, dice Vinnichenko, según la cual en emigrar piensa “uno de cada tres activistas de nuestra organización local, de 120 personas”. “Para lograr un clima de mayor tolerancia, haría falta una mayor información, pero como la información es equiparada a propaganda, estamos en un círculo vicioso”, explica.

“Las minorías sexuales son sólo uno de los grupos afectados por el problema de la tolerancia en Rusia”, afirma Vladímir Pribylovski, especialista en el estudio de grupos racistas, xenófobos y nacionalistas. “Quienes se dedicaban antes a pegar y perseguir a los emigrantes, se dedican ahora a perseguir a los gais, ya que estos están más indefensos”, opina el experto.

En la vida cotidiana los gais pueden encontrar respeto y comprensión. Mijaíl Tumásov, un traductor de 38 años procedente de Samara, vive con Denis, de 26, desde hace ocho años y está agradecido a su madre, que “jamás ha preguntado” sobre su sexualidad y que acepta que ambos duerman juntos en la misma cama. Kostiuchenko no cree que Rusia sea especialmente homófoba, a pesar de los golpes que ha recibido cuando participa en piquetes. “La gente siente curiosidad y cuando les cuento que vivo con una chica, pero que la ley nos prohíbe casarnos, se interesa sobre cómo cocinamos y cómo hacemos el amor…”, dice. En su opinión, una “salida masiva del armario” ayudaría a los homosexuales. Dos periodistas televisivos se han “destapado”. Anton Krasovski, en enero de 2012, y Oleg Dusáev, de 33 años, el pasado agosto. “Soy un cristiano creyente y estoy convencido de que Dios me ha creado y me quiere tal como soy”, dijo este periodista del prestigioso canal estatal Kultura.

BERRIA: Euskalduntasuna eta sexufobia. Azurtzarekiko elkartasunez

http://paperekoa.berria.info/iritzia/2013-10-26/006/001/euskalduntasuna_eta_sexufobia_azurtzarekiko_elkartasunez.htm

Iñigo Bilbao, Imanol Alvarez, Jose Ignacio Sanchez eta Jaime Mendia

EHGAMkideak

Politikari askok izaten dituzte arau heterosexualetik eta moral kristautik kanpoko harreman sexualak, gehienetan ezkutuan. Horiek ere albiste izan zitezkeen, gertatu direlako eta, ia seguru, gertatuko direlako berriro. Guk geuk, asko ezagutu arren, izenik sekula emango ez badugu ere. Ez dugu izenik emango, arestiko albisteak ez daukalako segidan doanarekin batere loturarik. Horregatik, eta zitala litzatekeelako gauza biak nahastea, biak egia biribila eta osoa diren arren.

Zitalkeria, horixe dario hainbat hedabideri, New York hiriko Euskal Etxean jazotakoaren ondoren, Aitzol Azurtzaren gainean argitara emandako albisteari. Albistea? Horra hor gakoa… Ez baitago hor albisterik. Esango digute Azurtzaren gogo sexualak aipatzea ez dela homofobia, eta haren ogibideaz hamaika sarbide aurki daitekeela sarean. Egia. Egia den bezala argazkian ageri den besteak ere seme-alaba andana egina duela, eta horiek guztiak emaztearekin larrua jotzen egin dituela, eta ez mezetan belaunikatuz. Baina kazetariak ez du halakorik aipatzen. Politika ez baita sexu jarduera heterosexualekin nahastu behar.

Homosexualitatea Azurtzaren «bihurrikeria» gaitzesteko erabili du ustezko kazetariak; lehendakariari egindako «itsuskeria» ordainarazteko, alegia. Azurtza emakume atzerritarrak etxeko lanetarako oso baldintza kaskarretan kontratatzen dituen enpresako burua balitz, eredu litzateke hedabide horientzat, eta seguru ez luketela halakorik aipatuko Euskal Etxearen aferaren gaineko albistean. Jakina, Azurtza esplotatzaile madarikatu horietakoa izan balitz, ez litzateke albiste izango, ez behintzat Urkullu jauna muturrarazteagatik. Azurtzak, baina, bere gorputzaren erabilpen autonomoa egin du sos batzuk irabazteko. Hori bai, sexuaz baliatu da inoren menpe egon barik eta inor esplotatu barik. Ezin barkatuzkoa, alegia. Eta horretan datza, hain zuzen, egunkarion homofobia eta sexufobia.

Azurtzaren gaytasuna ezaguna zen New York hiriko Euskal Etxekoak ezagutzen dituen edonorentzat. Horren ezagunak, NABOk ere —North American Basque Organizations (Ameriketako Estatu Batuetako Euskal elkarteak), hori izena, hori… alajaina!— arazoak izan dituela sagartzulo hartako txokoan gay jendeak izan duen harrera eta festarako aukeragatik. Hori bai litzateke albiste, New York edo Bartzelonako euskal etxeetan gay jaiak egin izan direla jakinaraztea, euskalduntasunak ez duelako tupust egiten gizon bik edo emakumezko bik dantza egin edo larrua jotzearekin. Euskal Etxean maritxuak bildu izan zirenean Azurtzari elkarrizketa egin eta Harri-ren gainekoak galdetuz gero, bapo! Baina ez, hedabide horiei. Gakoa hemen ez baita ageriko egitea homosexualitatea, eta, are gutxiago, sexu gogo horiek euskal emakume eta gizonon artean duten xarma. Bai zera! Asmoa Azurtzaren «gaiztakeria» agerian uztea zen, eta azaltzea zergatik egin zuen egin zuena. Zergatik? Gay delako, jendaurrean popatik hartzen duen aktore pornoa gainera. Azurtza ez da, haien iritziz, euskaldun peto-petoa; horregatik egin dio lehendakariari egin dion itsuskeria.

Horregatik guztiagatik, EHGAMkideok gure elkartasunik zintzo eta gozoena bidali nahi diogu Aitzol Azurtzari. Hainbat mediok egin diotena lotsagarria, zitala eta zerrikeria hutsa dela uste dugu, eta horrela, hitzez hitz, argitu nahi diegu euskal herritarrei. Homofobiak eta sexufobiak hamaika aurpegi higuingarri ditu, eta hau horietako bat da.

NAIZ: Euskalduntasuna eta sexufobia. Aitzol Azurtzarekin elkartasunez

Presidenteak oposizioaren jarrera txarretsi du, bart bizkartzainaren zakila xurgatzeko erabilitako aho berberaz baliatuz. Hori izan zitekeen bat.

aitzol azurtza

Aitzol Azurtza

Edo bestea: legebiltzarkide jeltzaleak abiadura handiko trenaren premia defenditu du Gasteizen, Bilbora joan aurretik mutil-lagunak popatik eman diezaion lehenik, ondoren emaztearekin eta semetxo biekin etxean afaltzeko. Horiek biak ere albiste izan zitezkeen, biak gertatu izan direlako eta, ia seguru, gertatuko direlako berriro, guk geuk izenik sekula emango ez badugu ere. Eta ez dugu izenik emango, arestiko albisteak ez daukalako segidan dihoanarekin batere loturarik. Horregatik, eta zitala litzatekeelako gauza biak nahastea, biak egia biribila eta osoa diren arren.

Zitalkeria, horixe dario bai Correok bai Diario Vascok New York hiriko Euskal Etxean jazotakoaren ondoren Aitzol Azurtzaren gainean argitara emandako albisteari. Albistea? Horra hor gakoa… ez baitago hor albisterik. Esango digute Azurtzaren gogo sexualak aipatzea ez dela homofobia, eta haren ogibideaz hamaika sarbide aurki daitekeela sarean. Egia. Egia den bezala argazkian ageri den besteak ere seme-alaba andana egina duela, eta horiek guztiak emaztearekin larrua jotzen egin dituela, eta ez mezetan belaunikatuz. Baina kazetariak ez du halakorik aipatzen. Politika ez baita sexu jarduera heterosexualekin nahastu behar.

Homosexualitatea Azurtzaren ‘bihurrikeria’ gaitzesteko erabili du ustezko kazetariak; lehendakariari egindako ‘itxusikeria’ ordaindu arazteko, alegia. Azurtza emakume atzerritarrak etxeko lanetarako oso-oso baldintza kaskarretan kontratatzen dituen enpresako burua balitz, eredu litzateke aipatu egunkari bi horientzat, eta seguru ez luketela halakorik aipatuko Euskal Etxearen aferaren gaineko albistean. Jakina, Azurtza esplotatzaile madarikatu horietakoa izan balitz, ez litzateke albiste izango, ez behintzat Urkullu jauna muturtu arazteagatik. Azurtzak baina bere gorputzaren erabilpen autonomoa egin du sos batzuk irabazteko. Hori bai, sexuaz baliatu da inoren menpe egon barik eta inor esplotatu barik. Ezin barkatuzkoa, alegia. Eta hortan datza, hain zuzen, egunkarion homofobia eta sexufobia.

Azurtzaren gaytasuna ezaguna zen New York hiriko Euskal Etxekoak ezagutzen dituen edonorentzat. Horren ezagunak, NABOk ere –North American Basque Organizations, hori izena, hori… alajaina!– arazoak izan dituela sagartzulo hartako txokoan gay jendeak izan duen harrera eta festarako aukeragatik. Hori bai litzateke albiste, New York edo Bartzelonako Euskal Etxeetan gay jaiak egin izan direla jakin araztea, euskalduntasunak ez duelako tupust egiten gizon bik, edo emazkumezko bik, dantza egin edo larrua jotzearekin. Euskal Etxean ‘maritxuak’ bildu izan zirenean Azurtzari elkarrizketa egin eta Harriren gainekoak galdetuz gero, bapo! Baina ez, hori bost bai Correori bai Diario Vascori. Gakoa hemen ez baita ageriko egitea homosexualitatea, eta are gutxiago sexu gogo horiek euskal emakume eta gizonon artean duten xarma. Bai zera! Asmoa Azurtzaren ‘gaiztakeria’ agerian uztea zen, eta azaltzea zergatik egin zuen, egin zuena. Zergatik? Gay delako, jendaurrean popatik hartzen duen aktore pornoa gainera. Alegia, Azurtza ez da, haien iritziz, euskaldun peto-petoa eta horregatik egin dio lehendakariari egin dion itxusikeria.

Horregatik guztiagatik, EHGAMkideok gure elkartasunik zintzo eta gozoena bidali nahi diogu Aitzol Azurtzari. Correok eta Diario Vascok egin diotena lotsagarria, zitala eta zerrikeria hutsa dela uste dugu, eta horrela, hitzez hitz, argitu nahi diegu euskal herritarrei. Homofobiak eta sexufobiak hamaika aurpegi iguingarri ditu, eta hau horietako bat da.

Iñigo Bilbao,

 Imanol Alvarez, Jose Ignacio Sanchez eta Jaime Mendia-rekin batera

EHGAM kideak

SOS ARRAZAKERIAk:BIZILAGUNAK 2013

Begira ezazu zure ingurura! Atzerritarrak daude zure auzoko 

kaleetan… Ba al dakizu zergatik etorri diren, nola bizi diren hemen?

Edo agian zu zeu etorkina zara eta ez duzu hemengo jendea 

ezagutzeko aukerarik izan, lagunak egin, beren bizimodua…

Mundua etxeko atarian duzu, ezagutu nahi? Jarraitu irakurtzen…

Datorren azaroaren 17an, igandea eta eguerdiko 14ak inguru, 
familia euskaldunak eta atzerrikoek elkarrekin 
bazkalduko dute. 

Bazkari bakoitzean parte hartuko dute bertako familia batek eta familia atzerritar batek.

Bazkaria familietako baten etxean antolatzen lagunduko duen dinamizatzaile bat ere izango da. 

Ez dira bakarrak izango. Une berean gauza berbera gertatzen arituko da Euskal Herriko hainbat herri eta hiritan. 

Parte hartu nahi al duzu? 

Idatzi info@mugak.org, deitu 943 32 18 11 edo fitxa hemen bete http://www.mugak.eu/acciones/derechos-sociales/gipuzkoa-solidaria/gipuzkoa-solidarioa-iv-2013— 


Gipuzkoako SOS Arrazakeria 1993-2013
Guztion eskubideen alde

SOS Racismo Gipuzkoa 1993-2013
Por los derechos de todas las personas