La prueba para el autodiagnóstico del VIH ya está disponible en farmacias sin prescripción médica

Los ciudadanos ya pueden adquirir en las farmacias españolas las pruebas para el autodiagnóstico de VIH sin necesidad de prescripción médica, después de que el Consejo de Ministros aprobara en diciembre el Real Decreto que modifica la legislación de productos sanitarios para diagnóstico “in vitro”, según informó este lunes el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

 

Para implementar esta prueba, este departamento ministerial y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos suscribieron un convenio de colaboración en octubre de 2017 para fomentar el diagnóstico precoz del VIH.

Para que los profesionales farmacéuticos dispongan de toda la información necesaria para una mejor actuación en la dispensación de estos productos, ambas entidades han elaborado la Guía de actuación farmacéutica en la dispensación de productos sanitarios para autodiagnóstico del VIH.

El objetivo de esta guía es dotar de los conocimientos necesarios a los farmacéuticos para responder a las preguntas de los usuarios sobre qué es la prueba y qué permite detectar, posibles resultados, su significado, confirmación del resultado en un laboratorio clínico, donde dirigirse para más información y realización de otras pruebas, etc.

Con esta prueba, la misma persona que se realiza la prueba recoge la muestra de sangre o saliva e interpreta el resultado del test que se obtiene en menos de 20 minutos. La sensibilidad es del 99,5% (probabilidad de que un sujeto infectado por el VIH tenga en la prueba un resultado positivo) y la especificidad es del 99,9% (probabilidad de que un sujeto con prueba negativa no tenga la infección).

Para obtener más información sobre el Autotest de VIH y otras medidas de prevención, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha puesto a disposición del público un servicio multicanal de información y prevención sobre el VIH y el Sida, de carácter gratuito y confidencial, gestionado por Cruz Roja Española, mediante el teléfono 900 111 000 y en la web ‘http://www.cruzroja.es/principal/web/info-vih’.

El “autotest” del VIH ya está disponible en farmacias sin necesidad de receta

MADRID. El Consejo de Ministros aprobó el pasado mes de diciembre el real decreto que modifica la legislación de productos sanitarios para diagnóstico “in vitro” eliminando la necesidad de prescripción para la venta de los productos de autodiagnóstico del VIH y permitiendo la publicidad dirigida al público de estos productos.

El objetivo de esta medida es aumentar el diagnóstico precoz del VIH para disminuir el número de personas no diagnosticadas, que en la actualidad se sitúa en un 18 %, y con diagnóstico tardío -un 46 %-.

El test, cuya sensibilidad es del 99,5 % (probabilidad de que un sujeto infectado por el VIH tenga en la prueba un resultado positivo) y la especificidad es del 99,9 % (probabilidad de que un sujeto con prueba negativa no tenga la infección), se basa en una muestra de sangre o saliva y su resultado está disponible en 20 minutos.

El Ministerio de Sanidad y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos firmaron en octubre un convenio para impulsar la implantación de este test y uno de los objetivos del acuerdo consiste en realizar acciones formativas e informativas de cara a los farmacéuticos.

Así, para que éstos dispongan de toda la información necesaria, han elaborado una guía que les permitirá responder a las preguntas de los usuarios.

Además, para obtener más información sobre este “autotest”, Sanidad ha puesto a disposición del público el teléfono 900 111 000, gestionado por Cruz Roja Española, así como la propia web de Cruz Roja.

El Ministerio que dirige Dolors Montserrat ha publicado también en su web un documento de preguntas y respuestas frecuentes en las que especifica que existe un “periodo ventana”, que es el tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de anticuerpos detectables.

Durante ese tiempo la prueba puede dar un resultado negativo aunque la persona se haya infectado ya que, generalmente, el cuerpo tarda entre 2 y 8 semanas tras la infección en desarrollar anticuerpos detectables. Casi todas las personas los han generado a los tres meses de la práctica de riesgo.

Por ello, Sanidad advierte de que la persona podría transmitir la infección, por lo que recomienda extremar las preventivas y usar el preservativo en las relaciones sexuales.

Para descartar esta situación se debe repetir la prueba de VIH pasados los tres meses.

Ante un resultado positivo, el afectado debe acudir a un centro sanitario para que le realicen las pruebas confirmatorias de laboratorio y, si fuese necesario, recibir asesoramiento médico sobre su nuevo estado de salud.

Sanidad recuerda que esta prueba no sirve para detectar una posible infección por el VIH inmediatamente después de mantener una relación sexual de riesgo o detectar otras enfermedades de transmisión sexual.

Se estima que en en el Estado actualmente viven entre 140.000 y 145.000 personas con infección por el VIH, de las que aproximadamente una de cada cinco (18 %) no están diagnosticadas.

El diagnóstico tardío de la infección es uno de los principales obstáculos de la respuesta a esta epidemia, ya que aumenta la morbimortalidad asociada y disminuye la respuesta al tratamiento.

El autotest del VIH, de venta libre en farmacias

En 20 minutos el usuario puede conocer el resultado

Un test oral para detectar el VIH. / JORGE PETEIRO

Las pruebas para el autodiagnóstico de VIH ya están en las farmacias. Con solo una muestra de sangre o saliva el reactivo ofrece un resultado en menos de 20 minutos, sin ser necesario enviar la prueba a ningún laboratorio.

La venta libre de este autotest es consecuencia de la modificación de la normativa de productos sanitarios para diagnóstico ‘in vitro. El Ministerio de Sanidad eliminaba así el pasado mes de diciembre la necesidad de prescripción para la venta de los productos de autodiagnóstico del VIH y permitiendo la publicidad dirigida al público de estos productos.

 

Según el departamento dirigido por Dolors Montserrat, este tipo de test tienen una ‘sensibilidad’ es del 99,5%, es decir la probabilidad de que un sujeto infectado por el VIH tenga en la prueba un resultado positivo), y una la ‘especificidad’ del 99,9%, lo que significa la probabilidad de que un sujeto con prueba negativa no tenga la infección). Desde Sanidad advierte que podría dar se el caso de que la prueba de negativo aunque la persona se haya infectado.

Es lo que se llama ‘período ventana’. Generalmente el cuerpo tarda entre dos y ocho semanas tras la infección en desarrollar anticuerpos detectables, y casi todas las personas los han generado a los tres meses de la práctica de riesgo. En esta circunstancia la persona podría transmitir la infección, por lo que se recomienda extremar las preventivas y usar el preservativo en las relaciones sexuales. Para descartar esta situación, desde el Ministerio se aconseja repetir la prueba de VIH pasados los tres meses.

Y es que este tipo de pruebas de autodiagnostico no sireven para detectar una posible infección por el VIH inmediatamente después de mantener una relación sexual de riesgo, ni para decidir si usar preservativo en una relación sexual, ni para otras infecciones de transmision sexual o para realizar cambios en el tratamiento de una persona ya diagnosticada.

Un total de 140.000 personas

En caso de obtener un resultado positivo en la prueba se aconseja acudir a un centro sanitario para que puedan confirmarlo en el laboratorio y si fuese necesario recibir asesoramiento médico.

Según el Ministerio de Sanidad, se estima que actualmente viven en España entre 140.000 y 145.000 personas con infección por el VIH, de las que aproximadamente una de cada cinco (18%) no están diagnosticadas. El diagnóstico tardío de la infección es uno de los principales obstáculos de la respuesta a esta epidemia, ya que aumenta la morbimortalidad asociada y disminuye la respuesta al tratamiento.

En el marco del Plan Estratégico de Prevención y Control del VIH y otras infecciones de transmisión sexual 2013-2016, prorrogado hasta 2020, se encuentra la promoción del diagnóstico precoz del VIH con el fin de disminuir la proporción de personas no diagnosticadas. Para ello, es necesario mejorar el acceso a la prueba y a su realización, lo que incluye entre otros el uso de productos de autodiagnóstico.

Fiable, anónimo y caro: las claves del nuevo autotest para detectar el VIH

La prueba del VIH se podrá comprar en farmacias sin prescripción médica EFE

La prueba para el autodiagnóstico del VIH sin necesidad de prescripción médica ha llegado a las farmacias. Las asociaciones que trabajan con este colectivo consideran que es un avance para combatir el estigma asociado a la realización de este tipo de test, que hasta ahora se ofrecía en centros de salud y centros comunitarios de ONG.

Hace un mes el Gobierno aprobó  un Real Decreto que modificaba la legislación de estos productos y permitía comercializarlos sin autorización de un profesional sanitario. Con esta medida pretende aumentar el diagnóstico precoz de VIH en España, disminuir el número de personas no diagnosticadas (entre 18%) y con diagnóstico tardío (un 46%).

1. Funcionamiento

Aunque el autotest se puede realizar con una muestra de sangre o saliva, por ahora desde el Ministerio de Sanidad explican que se comenzará comercializando un producto que realiza la prueba tras un pinchazo de sangre en el dedo. Lo novedoso de este producto es que la misma persona que se realiza el examen consigue el resultado del test en menos de 20 minutos.

“Con la saliva la prueba es más rápida pero tiene un poco más de [margen] de error. En sangre tiene más sensibilidad y lo detecta mejor. Es como el aparato que utilizan las personas diabéticas”, apunta Juan Carlos López, portavoz de Seisida (Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida) y médico de enfermedades infecciosas y VIH en Madrid. Según explica López, la exposición del resultado es “muy parecido a las pruebas de prevención de embarazo” y viene determinado por un color o por un símbolo.

2. Fiabilidad

Alrededor del 99%. El Ministerio de Sanidad ha elaborado una guía sobre esta prueba, en ella explican que la probabilidad de que una persona infectado por el VIH tenga en la prueba un resultado positivo es del 99,5% y del 99,9% en caso de que un sujeto con prueba negativa no tenga la infección.

Sobre este punto, el departamento de Dolors Montserrat advierte a los usuarios del conocido como periodo ventana, el tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de anticuerpos detectables. Generalmente el cuerpo tarda entre 2 y 8 semanas tras la infección en desarrollar anticuerpos detectables, y casi todas las personas los han generado a los tres meses de la práctica de riesgo. Durante esta fase la prueba puede dar un resultado negativo, aunque la persona se haya infectado por eso recomiendan repetir la prueba de VIH pasados los tres meses.

3. Combatir infradiagnóstico

Se calcula que actualmente viven en España entre 140.000 y 145.000 personas con infección por el VIH, de las que aproximadamente una de cada cinco (18%) no están diagnosticadas. El diagnóstico tardío de la infección es uno de los principales obstáculos de la respuesta a esta epidemia, ya que disminuye la respuesta al tratamiento.

Aunque los colectivos que trabajan sensibilizando sobre el VIH consideran que tanto esta herramienta, como todas las decisiones que faciliten un diagnóstico precoz, son avances positivos, el portavoz de Seisida cree que con esta prueba “no va a aflorar ni el 1%” de personas que están infectadas y no lo saben. Para combatir esas cifras, este especialista de enfermedades infecciosas aboga por mejorar las campañas de concienciación entre la población general y entre las personas de riesgo. También destaca la necesidad de que los profesionales sanitarios ofrezcan esta prueba a los pacientes que acuden a sus consultas.

4. Anonimato

El comprador podrá adquirir el producto sin tener que identificarse, este es otro de los factores positivos por los que se ha impulsado este test y se ha combatido el estigma social asociado al hecho de realizar esta prueba. Desde la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) reseñan que esta decisión supone un avance en entornos rurales. “Si la persona no se fía de su médico de referencia y en un hospital se puede encontrar a gente que le conozca, le viene bien tener una alternativa”, responde Juan Diego Ramos, dinamizador del grupo de VIH de esta Federación.

Sin embargo, este activista destaca la importancia de realizar este tipo de test en centros sanitarios o comunitarios para evitar recibir el resultado en soledad. Por eso reseña el procedimiento a seguir en esos casos; por un lado, acudir a un centro sanitario para realizar las pruebas confirmatorias de laboratorio y, por otro, dirigirse a alguna ONG para recibir apoyo psicológico. El producto cuenta con un número de teléfono al que pueden llamar y ser atendidos por profesionales especializados.

El portavoz de Seisida destaca la importancia de no limitar el acompañamiento a los casos positivos, recuerda que ante los usuarios que hayan obtenido resultado negativo hay que aconsejarles porque han “han estado en riesgo y hay que usar protección”.

5. Precio

La prueba cuesta alrededor de 35 euros. Esta cantidad no es un gasto asumible para los bolsillos de colectivos en riesgo de exclusión social. La asociación Salud Entre Culturas previene el VIH entre población inmigrante en territorio español, su coordinador, Ignacio Peña, recuerda que para la mayor parte de sus usuarios es inalcanzable y pertenecen a colectivos de riesgo para la transmisión del virus. “Es un precio carísimo, no es accesible para muchos de ellos”, responde.  Asimismo, recuerda que la población inmigrante con la que trabajan suele contraer el virus ya en suelo europeo, no en su país de origen, debido a “conductas sexuales de riesgo” y a que existe “mayor libertad sexual” en países occidentales.

Desde Seisida destacan que sería “deseable” que la prueba fuese gratuita, pero consideran que esta decisión “sirve para rellenar” un hueco entre aquellos que sí pueden permitirse pagar 30 euros pero no se atreven a ir al centro de salud.

Argantina: Cuando la salud no es prioridad

  • El Gobierno deja de entregar medicamentos para pacientes con VIH
  • Son remedios que reciben personas que no tienen posibilidad de comprarlos y no pueden interrumpir sus tratamientos. Autoridades sanitarias de San Luis explicaron que funcionarios nacionales  les dijeron que hubo “una demora” y no les garantizaron la continuidad de las entregas.  Precisaron que lo mismo ocurre en otros lugares del país.

Los pacientes con VIH no parecen ser una prioridad para la administración de Mauricio Macri. La provincia de San Luis denunció que el Gobierno nacional dejó de enviar los medicamentos que necesitan los infectados con ese virus. Se trata de tres retrovirales de alto costo destinados a pacientes que no tienen posibilidad de comprarlos y que no pueden interrumpir sus tratamientos.  Funcionarios puntanos del área de salud aseguraron que ese no es el único distrito al que no llegaron los remedios y revelaron que las autoridades nacionales adujeron a “una demora” la imposibilidad de entregarlos. La subsecretaria de Coordinación Administrativa del Ministerio de Salud es María Cecilia Loccisano, la esposa del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, por estos días de vacaciones para bajar el tono del escándalo por el despido de la casera de su quinta familiar que estaba contratada en el SOMU.

 

En San Luis hay 73 pacientes con VIH que son tratados en el sistema de salud público de esa provincia y que esperan la llegada de los medicamentos que envía la Nación.  Cuentan con la dosis necesaria para este mes, pero ya deberían haber recibido la correspondiente al mes de febrero. La demora genera inquietud y no es menor puesto que los tratamientos no pueden ser interrumpidos.

El jefe de Epidemiología y Bioestadística de San Luis,  Rodrigo Verdugo, precisó cuáles son esos medicamentos: Efavirenz 600 miligramos; Darunavir 600 miligramos y el jarabe Zidovudina. Los pacientes los reciben en forma gratuita. Si no fuese así, no tendrían acceso a los mismos por su elevado costo.
“Son tres antiretrovirales indispensables para los tratamientos”, explicó el funcionario puntano y contó que se enteró que el gobierno nacional no los enviaría cuando ayer recibió una nota de la Dirección Nacional de SIDA donde le informaron sobre las demoras en la entrega. “Por este motivo en febrero no contaremos con los mismos, pero lamentablemente no aclaran si esta situación se repetirá también en marzo”, agregó.
El caso de San Luis no es único. “Esta problemática la están padeciendo todos los centros de salud públicos del país”, apuntó Verdugo y afirmó que la decisión de las autoridades de esa provincia es hacerse cargo del tema para que los pacientes no interrumpan sus tratamientos, pero lamentó que “ahora tenemos menos de 10 días para conseguirlos y comprarlos.”
El problema que se presenta es, según precisó el jefe de Epidemiología y Bioestadística de San Luis,  que si bien hay posibilidad de conseguir los remedios en el país, son desarrollados por laboratorios internacionales y por su complejidad son producidos en el exterior. “Los costos  son muy altos, y el Programa Sida atiende a personas que no tienen obra social, ni trabajo”, destacó también Verdugo y detalló: “Algunos remedios llegan a costar casi 30 mil pesos cada uno, duran un mes, y hay que tomarlos permanentemente.”
“Estamos trabajando para conseguirlos y costearlos desde el ministerio de Salud de San Luis, y poder asegurar los tratamientos de los pacientes”, señaló además Verdugo y explicó que “los tratamientos no se pueden interrumpir porque el virus genera resistencia, y si estas personas por un período prolongado no reciben la medicación, es posible que al volver a tomarla, ya no les haga ningún efecto”.

“Imaginar el futuro de la tribu da miedo”: la epidemia de VIH que diezma a una etnia indígena latinoamericana

Hay una comunidad de la etnia warao en la que ya no hay hombres. Todos murieron. Y las mujeres del grupo que sobreviven, están aisladas. Nadie quiere casarse con ellas. Creen que les cayó una brujería.

La epidemia de VIH está avanzando… Foto cortesía: Jacobus de Waard

Pero lo que ocurrió tiene una explicación perfectamente científica.

Los hombres de la tribu warao, localizada mayormente en el este de Venezuela, en la desembocadura del río Orinoco —uno de los más importantes de América del Sur y de los más caudalosos del mundo— fallecieron a causa del VIH.

“Tiene una prevalencia del 10% en algunas comunidades.Hay comunidades pequeñas en las que casi todos los hombres que tienen entre 16 y 23 años sufren de VIH”, indica el doctor holandés Jacobus de Waard, del Instituto de Biomedicina de la Universidad Central de Venezuela, quien ha tratado a los warao desde 1993.

El río Orinoco es muy importante en la vida de los warao.

Para algunos, ese porcentaje podría parecer menor, pero no lo es.

La prevalencia del virus en Venezuela es de 0,6%, de acuerdo a las cifras de ONUSIDA, el organismo de Naciones Unidas cuyo objetivo es controlar la propagación de la enfermedad.

El hecho de que la presencia del virus entre los indígenas supere el número de personas que viven con VIH en el país, hace que la situación se catalogue como una epidemia.

Y considerando que los warao tienen menos de 50.000 integrantes (según los datos de un censo realizado en 2011 por el Instituto Nacional de Estadística), los efectos pueden ser devastadores.

“Es una situación alarmante por su magnitud. La prevalencia es muy elevada, similar a la que se vio en África al inicio de la epidemia en ese continente. Además, se ha transmitido con mucha rapidez”, le dice a BBC Mundo Flor Pujol, directora del Laboratorio de Virología Molecular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y una de las coordinadoras de un estudio acerca del caso de los warao.

Y añade: “También es una situación excepcional porque siendo el VIH una enfermedad ‘importada’, nunca ha sido una condición que afecte a las poblaciones autóctonas latinoamericanas”.

Sobreviven menos de 50.000 integrantes de la tribu.

Muerte muy rápida

El tipo de VIH que circula entre los warao tiene una peculiaridad: el virus se transforma en sida con rapidez y ocasiona la muerte del paciente en un período de tiempo corto.

“La mayoría de las infecciones por VIH empiezan como R5, y a medida que la enfermedad transcurre, el virus se transforma en X4, muy lentamente. Esa variante es mucho más agresiva, por lo que el estado de inmunodeficiencia se alcanza con mayor rapidez”, le explica a BBC Mundo Héctor Rangel, biólogo del IVIC, quien también participó en la investigación.

“El 90% de los warao —prosigue Rangel— tiene el X4 y eso no es común, ni en América Latina ni el resto del mundo”.

De Waard dice que la expectativa de vida de los indígenas de la tribu con VIH puede ser de dos años.

Los warao viven en la desembocadura del Orinoco.

La cepa que afecta a la etnia, además, es diferente a la que circula entre el resto de la población venezolana.

“Tampoco se encuentra en el Caribe ni en Guyana. Sabemos que el brote empezó en la comunidad de Guayo, en el delta del Orinoco, pero desconocemos su origen. Las cepas parecen filipinas, pero no tenemos certeza. Por el río pasan muchos barcos, quizás se introdujo de esa manera”, señala De Waard.

La importancia de los “tidawinas”

Otra característica de la epidemia es que afecta desproporcionadamente a los hombres.

“En algunas comunidades hasta un 35% de la población adulta masculina está infectada. En lo que respecta a las mujeres, hay casos en los que apenas se llega al 2%”, comenta Pujol.

Un elemento que permite explicar esta disparidad se encuentra en el papel que juega la homosexualidad y la bisexualidad en la cultura warao, según coinciden los científicos que han estudiado el tema.

El virus afecta principalmente a los hombres jóvenes. Foto cortesía: Jacobus de Waard

“Es común que individuos transgénero hombre a mujer (tidawinas en warao) tengan actividad sexual con hombres diariamente en algunas comunidades.

Algunos antropólogos opinan que los transgénero se consideran como ‘esposas’ secundarias“, refiere un estudio publicado en la revista de la Sociedad Internacional de SIDA en 2013 (*).

Un factor adicional que complica la presencia del VIH entre los indígenas es la tuberculosis. Es una enfermedad con alta prevalencia y de larga data entre los miembros de la etnia, lo que los hace más vulnerables. Y ambas condiciones se potencian cuando coexisten en el organismo.

Crisis absoluta

La falta de tratamientos con antirretrovirales para controlar el avance y el contagio del VIH también es un elemento que ha permitido que la epidemia se siga propagando.

El sistema de salud en Venezuela atraviesa una crisis que se ha agravado con el paso de los años, lo que ha hecho que la escasez de medicamentos sea una constante. La Federación Farmacéutica Venezolana calcula que hay problemas con 85% de los productos.

Llegar a la zona en la que viven los warao en el delta del Orinoco es muy complicado.

“En este momento hay un desabastecimiento grave de 24 antirretroviralesy hay fallas con 20 más. La última compra de medicamentos para el VIH hecha por el Ministerio de Salud fue en enero de 2017″, le dice a BBC Mundo Regina López, directora de ONUSIDA en Venezuela.

López explica que hay un plan de acción para tratar la situación de los warao que incluye una campaña educativa con el objetivo de prevenir el contagio, considerando la cosmovisión de la etnia.

Creen, por ejemplo, que el “daño” viene del aire y entra a través de la boca. El otro aspecto de la estrategia es la atención médica de la población con VIH.

“Si este plan se hubiera realizado hace un par de años, probablemente la población afectada con VIH en este momento sería menor. Hemos avanzado con lo que podemos, pero hasta que no se adquieran los antirretrovirales, no se pueden iniciar los tratamientos. Lamentablemente no sabemos cuándo se podrán adquirir”, concluye López.

Y es que con un tratamiento adecuado, el riesgo de contagio del VIH es mínimo, no llega al 1%.

 

Llegar al fin del mundo

Un factor adicional en la ya complicada situación de los warao es el difícil acceso a la zona en la que viven.

Para llegar al lugar hay que navegar durante ocho horas en una lancha rápida, una vez que se llega a la capital del estado Delta Amacuro, en donde se encuentra el delta del Orinoco. La distancia entre esta zona y Caracas es de más de 700 kilómetros.

Hay que considerar, además, otras complicaciones generadas por la crisis económica que atraviesa Venezuela: conseguir combustible es una odisea, los motores de las lanchas son bienes preciados porque no se consiguen en el país o son demasiado caros, así que suelen “desaparecer”. La inseguridad también hace que el viaje sea un riesgo.

BBC Mundo contactó al Ministerio para el Poder Popular de los Pueblos Indígenas, pero al momento de la publicación de esta nota, no había tenido respuesta.

El tratamiento con antiretrovirales es fundamental para contener la epidemia. Foto cortesía: Jacobus de Waard

Mientras tanto, el tiempo sigue pasando.

“Sabemos que la enfermedad se está esparciendo, pero desconocemos la dimensión de la epidemia. No tenemos una cifra de muertos, pero en una de nuestras últimas visitas, la mitad de los warao que habíamos diagnosticado con VIH en una comunidad, ya había muerto”, indica De Waard.

Y concluye: “Imaginar el futuro de la tribu da miedo. El número de sus integrantes disminuirá considerablemente. Y un escenario posible sería que desaparecieran”.

Lo que ya está ocurriendo es que muchos están muriendo. Sin duda.

(*) HIV-1 Epidemia en los indios warao de Venezuela: procesos inmunológicos y evolucionarios en virus y patrones epidemiológicos. Julián Villalba y otros, 2013.

La prueba del VIH se podrá comprar en farmacias sin prescripción médica

Un test de detección del virus del sida realizado en una farmacia de Bilbao. MITXI

Las pruebas para el autodiagnóstico del VIH se podrán adquirir en farmacias sin necesidad de prescripción médica, tal y como ha acordado este viernes el Consejo de Ministros a propuesta de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat.

En concreto, el Gobierno ha aprobado un real decreto que modifica la legislación de productos sanitarios para diagnóstico “in vitro”, con el que se elimina la necesidad de prescripción para la venta de los productos de autodiagnóstico del VIH.

Además, se permite la publicidad dirigida al público de estos productos.

Fuentes de Sanidad han precisado que las empresas interesadas en comercializar en España estas pruebas tendrán que hacer unos trámites de comunicación en la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) y tener preparados los etiquetados y las instrucciones de uso en español, con lo que el proceso puede tardar un par de meses.

El acuerdo adoptado se enmarca en los objetivos del Plan Estratégico de Prevención y Control del VIH y otras infecciones de transmisión sexual 2013-2016, en el que se fija la promoción del diagnóstico precoz del VIH con el fin de disminuir la proporción de personas no diagnosticadas, según ha informado el Ministerio en un comunicado.

“Es necesario mejorar el acceso a la prueba y a su realización, lo que incluye el uso de productos de autodiagnóstico”, ha recalcado el departamento que dirige Montserrat.

En España, un elevado número de personas que presentan infección por VIH desconoce que está infectada, y el diagnóstico tardío de la infección es uno de los principales obstáculos de la respuesta a esta epidemia, ya que aumenta la morbimortalidad asociada y disminuye la respuesta al tratamiento.

Por eso, para facilitar el acceso a la realización de la prueba, se ha modificado la reglamentación para eliminar la exigencia de prescripción en su dispensación.

Los productos sanitarios para autodiagnóstico del VIH no han estado disponibles en el mercado europeo hasta fechas recientes. Sin embargo, en la actualidad, ya existen productos que han obtenido el marcado CE y que se comercializan en el Reino Unido y en Francia.

Según Sanidad, algunas empresas han mostrado su interés por la comercialización de estos productos en España.

Los productos sanitarios de autodiagnóstico se venden exclusivamente a través de las oficinas de farmacia, por lo que, según el Ministerio, éste será el canal de venta exclusivo para estos productos, si bien, al eliminar la exigencia de prescripción, las farmacias los podrán poner a disposición a través de internet.

‘PrEP salvaje’ contra el VIH: ¿una excusa para el sexo de riesgo?

Luis tiene 46 años, vive en Madrid y es homosexual. Desde hace algunos meses practica lo que se conoce comúnmente en la comunidad gay como «PrEP salvaje»: conseguir el medicamento preventivo contra el VIH a través de páginas web extranjeras y tomarlo sin control o seguimiento médico. En Barcelona, se han puesto de moda las ya famosas fiestas Truvada, que es el nombre comercial de este fármaco que evita la infección del sida con un 90% de eficacia. En catalán la palabra encuentro se escribe trobada y se pronuncia exactamente igual que el fármaco, lo que convierte estas fiestas sexuales en un juego de palabras.

Luis (nombre falso), comprador de PrEP por internet. CARLOS ONETTI

En el mercado negro, una dosis (sin garantías) puede llegar a costar 30 euros la unidad. Luis (nombre falso) compra las pastillas genéricas que toma cada día en una farmacia en Suazilandia, un pequeño país situado en África del sur, entre Sudáfrica y Mozambique. Hay que atravesar todo un laberinto digital para conseguirlas. Primero es necesario pagar 20 libras (unos 23 euros) en un sitio web británico para poder utilizar una dirección falsa en Inglaterra como lugar de envío de las pastillas. Una vez que el medicamento llega a Reino Unido, recibe un correo electrónico al que puede contestar de forma segura con su dirección de envío real en España. Así se burlan los controles y llega a casa el fármaco, la PrEP.

«El tratamiento lo compro cada 3 meses y me sale a unos 70 euros para ese periodo», cuenta Luis. La razón por la que decidió activamente tomarlo por su cuenta no son las orgías, sino la misma que la de muchos hombres homosexuales: para sentirse más seguro. «Soy un hombre al que le gusta mucho el sexo y, en ocasiones, me relajaba por la confianza que me daba la pareja y siempre iba con miedo a hacerme análisis».

Pero, al contrario que otros usuarios de la PrEP salvaje, Luis sí se puso en manos de un médico, que le realizó los controles previos antes de tomar la pastilla y el seguimiento posterior.

La Truvada sólo se puede conseguir en España a través de hospitales, en tratamientos post-exposición, cuando un profesional determina que hay que tomar el fármaco durante un mes para evitar un contagio.

En Barcelona, la ONG Projecte dels Noms-Hispanosida se ha adelantado a la administración y, desde el pasado 15 de noviembre, ya está operativo el centro PrEP Point, el primero de carácter privado en Europa para el estudio y seguimiento de personas que decidan tomar la PrEP por su cuenta.

Lo cierto es que en España hay mucho desconocimiento de lo que significa realmente tomar Truvada. La carga moral que se imprimió al uso del preservativo en el colectivo homosexual durante los 80 y 90 sigue vigente y muchas personas ven con reticencia que se generalice un tratamiento de estas características. Para Iván Zaro, de la ONG de salud sexual y diversidad Imagina Más, existe un temor a vivir una sexualidad libre sin que haya un castigo en forma de enfermedad venérea. «Cuando nosotros hablamos de libertad sexual, otros entienden libertinaje», opina. Y pone sobre la mesa el dilema moral que existe en torno a la PrEP: «Muchas personas ajenas a estas realidades se plantean: ¿Por qué vamos a pagar todos un tratamiento, por los excesos de una minoría?».

Cartel de Barcelona PrEP Point. CARLOS ONETTI

España es el país de la Unión Europea donde más infecciones por VIH se produjeron en 2015 y el tercero del continente europeo tras Rusia y Ucrania, según una reciente publicación del Instituto para la Medición y Evaluación de la Universidad de Washington en Seattle (EEUU) en la revista The Lancet VIH. «Por este motivo España debería liderar la aplicación de la PrEP en Europa, pero al paso que vamos me temo que seremos uno de los últimos países en aplicarlo, lo cual es incomprensible vista la incidencia del VIH en nuestro país», dice Ferran Pujol, director de Projecte dels Noms-Hispanosida que gestiona el nuevo centro Barcelona PrEP Point.

Desde que diferentes estudios revelaran en 2010 que la Truvada protegía frente al VIH a personas sanas con una eficacia superior al 90% si se tomaba diariamente, varios países empezaron a adoptar este método preventivo como una herramienta más para frenar el avance del VIH dentro de sus fronteras. Estados Unidos aprobó su uso en 2012 y en 2016 el tratamiento fue aprobado por la Agencia Europea del Medicamento y la Comisión Europea. Desde entonces, países como Francia, Inglaterra, Bélgica, Noruega y Portugal ya lo utilizan.

El Grupo de Estudio de Sida, integrado por profesionales sanitarios y que históricamente ha tenido un papel muy importante en lo que se refiere al VIH en España, publicó en 2016 la llamada Guía de recomendaciones sobre Profilaxis Pre-Exposición en adultos, pero el Ministerio no adoptó tales medidas.

Actualmente, la Administración va a comenzar en breve un ensayo para ver si se puede implantar el medicamento en nuestro país. «Pero el estudio llega tarde y no va a aportar ninguna información que no tengamos ya», dice Pujol. Desde el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad aseguran que «están estudiando su viabilidad». «La PrEP es una opción más a considerar, dentro de la oferta de la prevención combinada», asegura a Papel un portavoz del Ministerio.

Jorge del Romero, director del Centro Sandoval de Madrid. CARLOS ONETTI

La compañía farmacéutica que fabrica Truvada –Gilead Sciences de EEUU- está realizando un ensayo clínico a nivel internacional para determinar la efectividad de un nuevo medicamento y sus efectos sobre el organismo. El Centro Sanitario Sandoval de Madrid, uno de los referentes sociales para VIH en la ciudad, participa en dicho ensayo. El director del centro, Jorge del Romero, y el médico Oskar Ayerdi hacen hincapié en la importancia del tratamiento PrEP para evitar nuevos contagios de VIH. Un tratamiento preventivo como algo añadido a las técnicas ya existentes: el diagnóstico precoz, el uso del condón o el tratamiento temprano con retrovirales si hay infección.

Gabriel Sanchez -de 29 años y residente en Madrid- es uno de los voluntarios que participa en este ensayo. Para él no ha cambiado nada. «La gente cree que esto es para tener barra libre y follar sin condón, pero no es así. Aunque estoy más protegido, sigo tomando las mismas medidas de precaución que usaba antes de tomar la PrEP», dice.

Del Romero aclara que si Truvada se toma correctamente, la efectividad es altísima. «Pero si se me olvida la pastilla, o no la tomo porque estoy en una fiesta que dura 5 días, el grado de protección desciende y me puedo infectar de VIH», advierte.

Ayerdi insiste en que la PrEP es mucho más que tomar una pastilla diaria. El tratamiento va acompañado de un seguimiento individualizado. «Tomar esta pastilla implica que vas a venir a la consulta cada 3 meses, donde se van a realizan revisiones para ver que la persona se mantiene VIH negativa y que no tiene otras enfermedades de transmisión sexual», cuenta.

En Inglaterra ya hay resultados. El último informe de su sistema sanitario ha constatado la reducción de un 21% los nuevos casos de infección por VIH en la ciudad de Londres. Junto con otras estrategias, el uso de la PrEP podría estar detrás de esta disminución.

«Se toma en casa, sin drogas o alcohol de por medio. ¿No es más responsable tomar la PrEP que esperar a que la gente use el preservativo más eficientemente, cuando sabemos cuál es el uso que se hace?», se pregunta Jorge Garrido, de la ONG Apoyo Positivo.

De 33.000 familias, solo cinco han pedido adoptar niños con VIH

Denuncian que la ignorancia, el miedo y los prejuicios dificultan su adopción

 

MADRID – Pese a que los niños con VIH pueden llevar una vida completamente normal si reciben el tratamiento adecuado, menos de cinco de las cerca de 33.000 familias españolas declaradas idóneas para adoptar han solicitado acoger a estos pequeños, una cifra muy baja en comparación con la de otros países europeos. Así lo aseguró la presidenta de la Asociación Familias de Colores, Susana Morales, durante la inauguración de la jornada Adopta en positivo, organizada por la Coordinadora Estatal de VIH y Sida (Cesida) para informar y sensibilizar a las familias sobre cómo ha cambiado la realidad por la infección de este virus respecto a décadas anteriores. “Los datos son muy tristes; en España menos de cinco familias a día de hoy han solicitado acoger o adoptar a un menor con el VIH”, apenas cincuenta en la última década, censuró.

Se estima que en 2016 había 2,1 millones de menores en el mundo con VIH, año en que se produjeron 160.000 nuevas infecciones en menores de 15 años (sobre todo en África, seguida de Latinoamérica, Asia y Europa del este) y murieron más de 120.000 por causas relacionadas con ese virus. En España, el año pasado se diagnosticaron 39 casos en menores de 18 años, ocho de los cuales tenían menos de 15, cuatro niños y cuatro niñas, y solo uno de ellos había nacido en nuestro país, explicó la responsable del área asistencial y de investigación del Plan Nacional sobre el Sida, Rosa Polo. Una cifra que aumenta en los adolescentes, de forma que se detectaron un total de 31 infecciones en jóvenes de entre 15 y 18 años, sobre todo chicos (23), de los que la mayoría tuvieron relaciones sexuales con otros hombres. De ellos, 15 eran españoles; 14 procedían de otros países y de dos no consta esta información.

“Los niños son los grandes olvidados del VIH”, lamentó Polo, quien puso como ejemplo que la Agencia Europea del Medicamento no implantó la investigación pediátrica hasta 2007 y que aún existen tratamientos no adaptados a los menores. De ahí que haya exigido “dar la misma importancia a los niños que a los adultos e invertir en el futuro”, con un aumento de estudios y ensayos clínicos en niños y adolescentes, disponibilidad de mayor información epidemiológica o concienciación de la importancia de la educación en VIH.

“CONDENADOS A MUERTE” Y es que un niño que tenga este virus pero sea tratado correctamente puede llevar una vida “completamente normal”, de lo contrario “están condenados a muerte”, subrayó el presidente de Cesida, Juan Ramón Barrios, que destacó que aún hoy el miedo, la ignorancia y los prejuicios dificultan la adopción de estos críos. La infección por VIH es multisistémica y, en ausencia de tratamiento antirretroviral, produce una afectación profunda del sistema inmunológico. En el caso de los niños, la progresión de la enfermedad es más rápida en comparación con los adultos.

De la misma forma, mientras que los hijos de las madres infectadas que son tratadas tienen menos del 1 % de probabilidades de nacer con el virus en España, ese porcentaje se eleva a entre el 21 y el 40% en el caso contrario.

Ante todo ello, la directora general de Servicios para la Familia y la Infancia, Pilar Gonzálvez, aplaudió el gesto de “doble generosidad” de las familias que adoptan un niño con VIH, al tiempo que reclamó una mayor implicación de las administraciones para dotarlas a ellas y a los menores de todo el apoyo que necesiten. – Efe

Acelerar el diagnóstico del VIH de meses a minutos

Descentralizar la prueba en 10 países africanos salvará la vida a 16.000 bebés y ahorrará 200 millones de dólares en cinco años. Unitaid financia el proyecto con 149 millones

Una enfermera prepara el material para obtener una gota de sangre del pie de un bebé en el centro de salud de Ndlavela, Mozambique. GLÒRIA PALLARÈS

Una madre seropositiva acude con su bebé al centro de Salud de Ndlavela, en el sur de Mozambique. La criatura nació hace 30 días. Se sabe su sexo y su peso, pero lo que toca desvelar hoy es si porta el VIH. Hasta hace poco, las muestras debían trasladarse hasta uno de los pocos laboratorios centrales del país y las clínicas tardaban hasta seis meses en recibir los resultados. Para entonces, muchos de los bebés infectados ya habían fallecido. Hoy, se resolverá la incógnita en 50 minutos y, si es positivo, se iniciará el tratamiento de inmediato. En el caso del VIH infantil la velocidad importa, y mucho: sin un diagnóstico y tratamiento precoz, un tercio de las criaturas infectadas morirá antes del primer año de vida —la mortalidad se dispara a los tres meses— y la mitad antes del segundo.

Por ello, UNICEF y la Iniciativa Clinton de Acceso a la Salud (CHAI) están trabajando con Ministerios de Salud de 10 países africanos para integrar sistemas de diagnóstico precoz en los programas nacionales. La iniciativa, enmarcada en una inversión de 149 millones de dólares por parte de Unitaid, prevé salvar la vida a 16.000 bebés y generar eficiencias por valor de 200 millones de dólares entre 2016 y 2020. En concreto, se propone derribar barreras en la lucha contra el VIH mediante exámenes diagnósticos en el punto de atención —es decir, con aparatos que no requieren laboratorios ni personal técnico especializado, y que son rápidos, resistentes y pueden instalarse en clínicas locales para aumentar el acceso de las comunidades al diagnóstico.

Tradicionalmente, los programas nacionales para detectar el VIH se han apoyado en los laboratorios convencionales. Ello requiere buenas infraestructuras, profesionales altamente capacitados y cadenas de distribución adecuadas para los productos científicos, justamente los elementos que escasean en los países en vías de desarrollo, que acumulan el grueso del problema. Consecuencia: largos tiempos de espera para recibir los resultados; dilación en la toma de decisiones médicas y graves retrasos en el inicio de la terapia antirretroviral (TAR), por lo que muchos pacientes se descuelgan del seguimiento médico.

Aunque los bebés se sometan a la prueba, en torno al 43% jamás recibe los resultados. “La dificultad y el coste de desplazarse desde las zonas rurales significa que las personas hacen un gran esfuerzo para ir a la clínica; todo para llegar, una y otra vez, y que los resultados no estén disponibles”, explica en Ndlavela la experta del Instituto Nacional de Salud de Mozambique, Bindiya Meggi. Este vasto país, por ejemplo, se extiende a lo largo de 2.300 kilómetros entre Sudáfrica y Tanzania. Su sistema de salud se derrumbó a raíz de una guerra civil que concluyó en 1992 y, en la actualidad, tiene uno de las peores ratios de trabajadores sanitarios de África y una prevalencia de VIH en adultos del 12,3%, según Onusida.

El problema se repite en el resto de países del proyecto (Kenia, Malawi, Tanzania, Uganda, Zimbabue, Camerún, República Democrática del Congo y Senegal), pero el pronóstico es esperanzador. Según los resultados de la fase piloto, el diagnóstico precoz en el punto de atención (POC EID por sus siglas en inglés) logra que el 87,4% de los bebés seropositivos empiece la terapia a los 60 días de realizar la prueba, frente a un 12,8% cuando se remite la muestra de sangre a un laboratorio convencional.

“Es como poner un laboratorio dentro de una máquina del tamaño de una batería de coche”, ilustra la directora de CHAI en Mozambique, Lise Ellyin. “Aunque es un aparato altamente sofisticado, es muy sencillo de utilizar y de mantener”. Las propias enfermeras lo manejan y dan inicio al tratamiento en el mismo día.

Madres e hijos esperan el turno de visita en el área de Infancia en Riesgo del centro de salud de Ndlavela. El 45% de las muertes de menores de cinco años en Mozambique está vinculada a la malnutrición, según Unicef, y la prevalencia del VIH es del 12,3%, según Onusida. UNITAID/J.DENGUNCHO

Múltiples beneficios

El mismo aparato que realiza la prueba —la reacción en cadena de la polimerasa o PCR— en bebés de hasta 18 meses también permite medir la carga viral en niños y adultos en tratamiento. Por ello, el proyecto trabaja para aumentar el acceso a ambas pruebas, además de crear un mercado sostenible para los productos de diagnóstico en punto de atención, y de reforzar los laboratorios nacionales como herramienta complementaria. La meta es avanzar hacia los objetivos 90-90-90 de Onusida para 2020 (90% de los casos, diagnosticados; 90% de los diagnosticados, en tratamiento, y 90% de los medicados, con una carga viral indetectable).

La carga viral es un indicador de la eficacia del tratamiento, la adherencia del paciente y la aparición de resistencias a los fármacos. Hacer un seguimiento periódico de esta carga es clave para garantizar que el paciente toma los fármacos debidamente, lo que frena el desarrollo de resistencias y mantiene la eficacia de los tratamientos de primera línea. Además, ayuda a identificar los casos de fallo terapéutico y agiliza el cambio a tratamientos de segunda línea. El éxito de la iniciativa está siendo tal que “las clínicas privadas, sobre todo en Maputo, están mandando sus pacientes al sistema público para que se hagan las pruebas con esta tecnología; algo extremadamente revolucionario”, remarca Ellyin de CHAI.

Para aumentar el impacto del proyecto, el diagnóstico en el punto de atención debe combinarse con otras inversiones en el sistema sanitario, incluyendo en recursos humanos, digitalización de datos, cadenas de suministro y estándares de calidad, detalla Meggi del Instituto Nacional de Salud.

Otra clave es la integración de los servicios sanitarios para reducir los desplazamientos a la clínica. Según Ellyin de CHAI, ahora se atiende a madres e hijos en el mismo lugar y día, y se somete a los menores en situación de riesgo a un examen completo para descartar desde neumonía, hasta VIH pasando por tuberculosis. Las vacunaciones son otro momento ideal para detectar indicios de malnutrición y VIH. “Si se observan síntomas clínicos de VIH, se realiza el examen diagnóstico tanto al bebé como a la madre, que puede no saber su propio estado”.

Creencias y comportamientos

La tecnología, la inversión y el entusiasmo del personal sanitario están allí. Sin embargo, persisten algunos obstáculos culturales. “En este sentido, nuestro mayor reto es que el marido permita a su esposa traer a los hijos al centro de salud”, señala Ellyin. “A menudo, se culpa a la mujer por ser seropositiva, aunque haya sido el hombre quien le ha transmitido el virus a ella” e, indirectamente, a su hijo. No es de extrañar muchas mujeres seropositivas ni tan siquiera se atrevan a revelar su condición.

Máquina de PCR para diagnosticar el VIH en la clínica sin tener que enviar la muestra a un laboratorio en la capital. Esta innovación reduce de seis meses a 50 minutos el tiempo de espera para obtener los resultados y permite iniciar el tratamiento el mismo día. GLÒRIA PALLARÈS

Los maridos y suegras también se oponen, a veces, a que las embarazadas tomen antirretrovirales (ARV) durante el embarazo, añade Meggi del Instituto Nacional de Salud. “Ahora animamos a los maridos a acompañar a sus esposas embarazadas a la clínica para someterse a la prueba diagnóstica del VIH”, señala la experta. “Si vienen en pareja están autorizados a saltarse la cola, pero los hombres no quieren perder un día de trabajo para venir a la clínica; por ello, la prevalencia en este grupo sigue siendo un problema”. Y los escollos no acaban aquí. “A los afectados no les gusta comprar el tratamiento en establecimientos como las farmacias porque el estigma todavía es muy fuerte”.

50 minutos después

El proyecto de Unitaid ha tenido que demostrar que el aparato diagnóstico resiste entornos austeros —con polvo y sin cadenas de frío—, y que la calidad del servicio se mantiene al descentralizarlo. Hasta la fecha, puede decir prueba superada: la máquina de PCR puede trabajar durante siete horas sin suministro eléctrico, y un módem transmite la información de cada prueba a una base de datos digital. De este modo, los gestores pueden ver cuántas pruebas se realizan e, incluso, de qué modo han insertado el cartucho las enfermeras —profesionales como Lucía que, pasados los 50 minutos, imprime el resultado diagnóstico del bebé de 30 días.

La visión del proyecto es promover los diagnósticos en el punto de atención más allá de los países piloto. Con este fin, trabaja para que estas innovaciones sean más asequibles y sostenibles, y disemina aprendizajes a través de la Sociedad Africana de Medicina de Laboratorio (ASLM). Los abordajes en el punto de atención —allí donde está el paciente— suponen una auténtica inflexión porque “abren una nueva vía para realizar diagnósticos muy complicados, como los del VIH pediátrico y la preeclampsia en embarazadas”, destaca Ellyin de CHAI.

En el centro de salud de Ndlavela, medio centenar de mujeres con criaturas envueltas en fardos esperan su turno, sentadas en bancos de cemento al aire libre. Entre ellas, se abre paso una madre seropositiva que sale de la consulta de Lucía. Una chica de 34 años con su hija cargada a la espalda y un documento que no tiene precio: VIH-1, no detectado; VIH-2, no detectado. Resultado: negativo.