Concentraciones para exigir que la transexualidad deje de ser «siquiatrizada»

Decenas de personas se concentraron ayer tarde en Bilbo, Gasteiz y Donostia para sumarse a la iniciativa mundial que reclama que la transexualidad deje de ser catalogado como un «trastorno de identidad».

En la plaza de la virgen Blanca, se ha celebrado una concentración en apoyo a los derechos de los transexuales.

En la plaza de la virgen Blanca, se ha celebrado una concentración en apoyo a los derechos de los transexuales.

La transexualidad está considerada hoy en los libros de cabecera de la Psiquiatría mundial como un «trastorno de identidad sexual». Ayer, en numerosas ciudades de todo el mundo se llevaron a cabo concentraciones de protesta contra esta «patologización». Las capitales de Bilbo, Gasteiz y Donostia acogieron movilizaciones para reclamar, como en otros muchos lugares del planeta que en la revisión que se hará en 2012 de los manuales de enfermedades mentales, se retire la transexualidad de ellos.

Con el fin de obtener ese objetivo, surge la Red Internacional por la Despatologización Trans, la cual insiste en denunciar «la psiquiatrización de nuestras identidades y las graves consecuencias del llamado `trastorno de identidad sexual o de género’». Al mismo tiempo, esa protesta añade que se quiere «hacer visible la violencia que se ejerce sobre las personas intersexuales mediante los procedimientos médicos vigentes». Esta Red cuestiona que la actual clasificación médica sobre la transexualidad «continúe sin ser interrogada».

Protesta en Durango

Un centenar de personas se concentró ayer en la plaza Andra Mari de Durango, en solidaridad con Markel Ganboa y para condenar los ataques homófobos y sexistas, criticando al Gobierno de Lakua por «no tomar suficientes medidas para que esto no se repita».

Un centenar de personas se concentran en Durango para responder “al fascismo y a la homofobia” contra Markel Ganboa

Un centenar de personas se concentran en Durango para responder “al fascismo y a la homofobia” contra Markel Ganboa

Un centenar de personas se concentraron hoy en la zona de Andra Mari de Durango en solidaridad con el militante de Aralar Markel Ganboa y para responder “al fascismo y la homofobia”.    El acto contó con presencia de militantes y electos de Aralar, juventudes de Iratzarri, los colectivos EHGAM (Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua) y Sare Anti-faxista, la alcaldesa de Durango, Aitziber Irigoras (PNV), concejales del PNV y ciudadanos del municipio.

Un centenar de personas se concentran en Durango para responder “al fascismo y a la homofobia” contra Markel Ganboa

Markel Ganboa, coordinador de las juventudes de Aralar en Durango y militante del colectivo EHGAM, ha recibido dos cartas redactadas a mano con una diana sobre su nombre e insultos como “comunista de mierda” y “maricón de mierda”.    Durante la concentración de hoy se leyó un comunicado instando a seguir en defensa de las ideas propias porque, “en vez de sembrar miedo, esta situación” de amenaza motiva para “seguir luchando”. “Somos más que vosotros, estamos más unidos y tenemos mucha …

‘Considerar al transexual un enfermo es perpetuar la discriminación’

La OMS lo cataloga de ‘patología’

Un momento de la concentración realizda en Madrid

Un momento de la concentración realizda en Madrid. | Efe

Más de 35 ciudades de todo el mundo acogen este fin de semana diferentes manifestaciones por la desclasificación de la transexualidad como enfermedad en el catálogo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Madrid ha sido la primera en alzar su voz con una marcha que partió ayer de la plaza de Chueca encabezada por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB).

Esta plataforma se suma a la convocatoria promovida por la Red Internacional por la Despatologización de la Transexualidad 2012para denunciar, a partir de hoy, que “seguir considerando esta condición como una enfermedad es querer perpetuar la estigmatización y discriminación hacia los hombres y mujeres transexuales”.

La estela de la homosexualidad

Con esta reivindicación, la FELGTB recoge el sentir del coletivo transexual en todo el mundo, que pretende conseguir lo que en su día se logró con la homosexualidad.

Hasta 1973, esta opción sexual estaba incluida en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), un listado de gran influencia, elaborado por la Asociación Americana de Psiquiatría, que se acepta de manera unánime en la comunidad científica para abordar homogéneamente el tratamiento de las patologías.

Tras una extensa revisión sobre el tema, los expertos encargados de actualizar dicho catálogo decidieron excluir la homosexualidad del mismo, además de instar a todos los profesionales sanitarios e instituciones a rechazar toda la legislación discriminatoria contra gays y lesbianas.

Sin embargo, la OMS tardó bastante más en seguir esta senda y no fue hasta 1990 cuando eliminó la homosexualidad de su catálogo de enfermedades.

“Llevamos tanto tiempo como nuestros compañeros homosexuales con esta reivindicación”, señala Mar Cambrollé, coordinadora del Área Transexual de la FELGTB, “ahora quizá estamos haciendo más ruido porque se acerca la revisión del DSM y del catálogo de la OMS, que será en 2012, y queremos hacernos oír“, afirma, en alusión al retraso con el que se están aplicando estas medidas.

A pesar de que la Ciencia, por regla general, acepta que la transexualidad no es una enfermedad ni un trastorno mental, sino una discordancia entre la identidad sexual que tiene el cuerpo y la que registra la mente, lo cierto es que su inclusión en este tipo de listados oficiales condiciona negativamente la vida de los transexuales.

“Si se parte de la base de que somos enfermos, todos los protocolos médicos que se nos aplican no son como los de cualquier persona; además, eso favorece las políticas discriminatorias. En definitiva, contribuye a prolongar la exclusión que sufrimos”, explica Cambrollé.

En España, habrá concentraciones en Barcelona, Bilbao, Coruña, San Sebastián, Vitoria, Madrid, Zaragoza, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo o Valencia, entre otras ciudades, y se pedirá al Gobierno que apoye con una declaración institucional la desclasificación de la transexualidad como enfermedad en los manuales de la OMS.

Aparece el cadáver de una mujer en avanzado estado de descomposición

Un empleado de la funeraria transporta el cuerpo por el portal del inmueble hacia la calle

Un empleado de la funeraria transporta el cuerpo por el portal del inmueble hacia la calle. | Raúl Ochoa

La Policía investiga la muerte violenta de una transexual, de nacionalidad colombiana, cuyo cadáver se encontró este jueves en el salón de la vivienda del cuarto piso del inmueble con el número 5 de la calle de los Alfareros, en el barrio de San Pedro y San Felices.

El cuerpo, que presentaba heridas de arma blanca, pero que falleció casi con toda seguridad por asfixia, llevaba varios días -de entre tres y cuatro, según fuentes consultadas-, en la vivienda.

La fallecida, cuyo nombre se corresponde con las iniciales Linsia C. C. y de unos cuarenta años de edad, vivía sola en el piso y se dedicaba a la prostitución.

La Policía acudió a la vivienda al recibir la llamada de una tía de la fallecida que llevaba varios días intentando ponerse en contacto con ella sin conseguirlo. Además de la imposibilidad de hablar con ella, se percibía en la planta mal olor debido a que se había iniciado ya el proceso de descomposición del cadáver. Otra llamada alertaba a los Servicios de Emergencia del 112 al filo de seis y veinte de la tarde.

La causa y la fecha de la muerte se conocerá con más detalle cuando este vierees se efectúe la autopsia del cadáver en el Instituto Anatómico Forense. Una primera hipótesis indica que la muerte pudo ocurrir después de que la víctima se peleara con su o sus agresores, aunque en principio se cree que fue una sola persona quien cometió el crimen.

La puerta de la vivienda no estaba forzada

Los policías encontraron rastros de sangre en la estancia donde aparecio el cadáver. La puerta de la vivienda no estaba forzada, por lo que se considera que la abrió bien porque era una cita concertada o alguien conocido.

Las primeras investigaciones para determinar la autoría de este crimen se centran en conocer a quiénes frecuentaba la víctima y cuál era su círculo de relaciones. Varios allegados prestaron declaración en las dependencias de la Comisaría de Policía.

Algunos vecinos del inmueble se había quejado ya con anterioridad del número de entradas y salidas de personas de la vivienda. De hecho, los investigadores hablaron con varios vecinos en el mismo lugar de los hechos. Una de las personas interrogadas señaló con posterioridad a este periódico que ni había observado nada extraño ni escuchado ruidos anormales en la vivienda donde apareció el cadáver durante estos días.

Sí confirmó que era un piso alquilado en el que entraban y salían diferentes personas a cualquier hora del día. Tres miembros de la Policía Científica de la Comisaría de Burgos permanecieron durante más de dos horas en la vivienda. Abandonaron el inmueble poco antes de que los servicios funerarios trasladaran el cuerpo sobre las ocho y media de la tarde, pero regresaron de nuevo al piso poco después. Fuentes consultadas señalaron que estos agentes volverán hoy al piso para, ya con luz natural, efectuar una inspección ocular y un registro más exhaustivo del lugar donde ocurrieron los hechos.

La presencia de varios coches patrulla de la Policía atrajo la atención de vecinos y transeúntes que permanecieron en los alrededores observando las idas y venidas de policías y miembros de los servicios sanitarios.

Un equipo francés de musulmanes se niega a jugar contra otro de homosexuales

Los organizadores del campeonato de aficionados podrían expulsar al conjunto si no reconsidera su postura

Un equipo que se define como de musulmanes practicantes, el Créteil Bébel, se negó este fin de semana a jugar contra otro creado hace seis años para combatir la homofobia en el fútbol, el París Foot Gay, y ahora podría ser expulsado del campeonato e incluso acusado en los tribunales. El presidente del París Foot Gay, Pascal Brethes, indicó que en el tiempo en que llevan jugando nunca se habían “topado con esto” y que estudian presentar una denuncia por homofobia, en declaraciones hoy a France Info.

Además, los organizadores del campeonato aficionado en que están los dos equipos han convocado a los dirigentes del Créteil Bébel (club del extrarradio de la capital francesa) para comunicarles que, o bien aceptan disputar el partido que estaba programado para el pasado domingo, o bien tendrán que abandonar la liga. Todo empezó el sábado con un correo electrónico recibido por el club homosexual del que debía ser su contrincante al día siguiente. En él Créteil Bébel decía: “Lo sentimos pero por lo que respecta al nombre de su equipo y conforme a los principios del nuestro, que es un equipo de musulmanes practicantes, no podemos jugar contra ustedes, ya que nuestras convicciones son, de lejos, más importantes que un simple partido de fútbol. Una vez más, perdón por haber avisado tan tarde”.

El club de los que se definen por su religión han reiterado hoy que no están de acuerdo en ser obligados a jugar un partido con otro que se presenta como “portaestandarte” de la causa homosexual, al tiempo en que insistieron en que “si hay alguien que se ha sentido vejado, pedimos disculpas”.

El pintor Pérez Villalta denuncia una agresión homófoba

Iban de compra y terminaron en el hospital. El pintor gaditano Guillermo Pérez Villalta y su pareja Fernando Boix fueron agredidos el pasado martes en Tarifa (Cádiz) por tres personas que salieron de la sede local del PP sobre las nueve de la noche, según denunciaron ayer en la Guardia Civil. Los supuestos agresores comenzaron a lanzar insultos desde “incultos” a “gilipollas” y “mariconazos de mierda” cuando la pareja pasó delante de la sede en dirección a una tienda ubicada justo al lado, según el relato de Pérez Villalta. “Ante esas palabras, yo me volví y les dije que eso era incultura, y en ningún momento faltamos el respeto a nadie”, cuenta a Público.

Según el artista, estas personas se abalanzaron sobre él y su pareja hasta desencajarle un brazo a este último: “Alguien me ayudó a separarlos, pero el resto mostró absoluta indiferencia”, añade. Boix fue atendido en el hospital de Algeciras y tendrá que permanecer con un brazo en cabestrillo durante tres semanas.

El PP de Tarifa negó ayer que estas personas fueran militantes del partido y aseguró que uno de ellos también presentó una denuncia, aunque desconoce su identidad. “La versión que yo tengo es que fue la persona que acompañaba a Pérez Villalta quien hizo un corte de manga y se cagó en su puta madre”, explicó por teléfono Juan José Medina, secretario del PP local.

El intercambio de los términos incultos-incultura en esta historia no es casual. Pérez Villata preside la plataforma Tarifa Sí, que rechaza la ampliación del puerto porque, a su juicio, sepultaría bajo toneladas de hormigón la costa mediterránea de la ciudad. “La construcción demostraría la incultura de la sociedad”, alegó el pasado julio el artista.

El PP, que apuesta por el proyecto, calificó estas declaraciones como una ofensa a los ciudadanos y pidió una rectificación a Pérez Villalta. “Ellos se dieron por aludidos, yo no insulté a nadie, simplemente hablé de las temibles consecuencias del megaproyecto”, zanja el artista.

Niños femeninos. La homofobia esta en las aulas

Artículo publicado en LA JORNADA

El “maricón” del salón, el “jotito”, crece repudiado por sus maneras “de niña” y tiende a interiorizar ese rechazo. Es señalado porque transgrede los roles de género y rebasa los límites de lo “natural”. En un estudio realizado en hombres homosexuales, el investigador de la UAM, Luis Ortiz, constató que el rechazo hacia lo femenino persiste incluso en hombres gay que asumen su orientación sexual.

homofo

En un salón de primaria se escuchan carcajadas. Rodrigo sólo tiene un fuerte sentimiento de vergüenza mientras su mochila resbala de su espalda y cae al suelo. Su compañero de la banca de atrás cortó los tirantes, situación que resultó cómica para todos los demás. Este incidente no fue el primero. Desde primer grado había recibido insultos como “jotito” o “maricón”; para el tercer año más de un compañero lo había empujado o le había quitado cosas; en cuarto, varios de sus compañeros lo acorralaron en los sanitarios para burlarse porque “se había equivocado de baño”; para quinto, lo identificaban como el “putito” del grupo.

¿Qué hace diferente a Rodrigo de los demás niños? Es un niño femenino en sus comportamientos y ademanes. Es notorio para sus compañeros y maestros, para sus familiares y vecinos e incluso para los desconocidos. El trato que recibe va desde la lástima hasta la franca violencia. Pocas muestras de comprensión y empatía ha encontrado. Alguna maestra intentó regañar a los niños que lo agredían haciéndoles ver que “el pobre Rodrigo no podía ser de otra forma”. Su padre platicó con él en tono serio para convencerlo de que era necesario que cambiara su forma de caminar, el tono de su voz, la forma en que se peinaba, la manera en que movía las manos e incluso su forma de mirar.

La situación de Rodrigo es familiar para muchas personas, ya sea porque tuvieron experiencias similares o porque fueron testigos de ellas. Una primera justificación del maltrato hacia los niños femeninos puede ser: “el niño tiene que aprender a ser hombre y los hombres no se comportan así”. Esta respuesta es un reflejo de los estereotipos de género, es decir, de la creencia de que lo “natural” es que los hombres sean masculinos y las mujeres, femeninas.

Cuando se dice que algo es “natural” significa que es producto de nuestra biología. Cuando un comportamiento es producto de la biología se presenta de la misma forma en todos los tiempos y espacios. Pero la realidad no es esa. Por ejemplo, en algunos países europeos los hombres se despiden con besos en las mejillas y en la India es “natural” que los hombres se tomen de la mano en la calle. En México, estas conductas son “femeninas”.

La realidad desafía nuestra creencia de que lo masculino es “natural”, pues la definición de lo que es masculino es artificial en el sentido de que somos nosotros como sociedad (y no nuestra biología) los que lo definimos. Entonces, no hay ningún factor anatómico o fisiológico que impida que un hombre tenga conductas que artificialmente llamamos “femeninas”; lo mismo aplicaría a las conductas masculinas en las mujeres.

La condena a la transgresión
Aclaremos algo: no todos los hombres homosexuales son femeninos y seguramente algunos hombres que son femeninos no son homosexuales. Esto no descarta el hecho de que, con frecuencia, un hombre femenino es un hombre homosexual. Así, en investigaciones realizadas en Estados Unidos de América se ha observado que los niños femeninos tienen más probabilidad de ser homosexuales en la vida adulta que los niños que no son femeninos.

En general se asocia a la homosexualidad con la transgresión de los estereotipos de género: los homosexuales son pensados como varones femeninos y las lesbianas como mujeres masculinas. Existen dos problemas en esta asociación. El primero es erróneo, pues se aplica como una regla general (“todos los homosexuales son femeninos”), cuando existen muchas excepciones. Y el segundo, más importante, es que la asociación está permeada por evaluaciones negativas. Las ofensas y el maltrato que ha recibido Rodrigo son producto de un juicio que considera que está mal desviarse de las normas socioculturales. Palabras como “jotito”, “mariquita” o “putito” no describen un comportamiento, sino que buscan denigrar al que lo realiza.

La asociación de la homosexualidad con la transgresión de los estereotipos de género es reproducida a través del lenguaje (sobre todo en chistes y albures) y los medios masivos de comunicación. Hay que señalar que el carácter devaluatorio de esta asociación es más marcada en el binomio homosexual–varón femenino que cuando se trata del binomio lesbiana–mujer masculina. Por ejemplo, en los medios de comunicación masiva es frecuente observar escenas en las que se humilla, ridiculiza y agrede a un varón por ser femenino e implícitamente es homosexual, pero no es común ver en la misma situación a una mujer masculina. Entre los varones existen juegos y señas con connotaciones sexuales en los que está implícito que el varón que es penetrado adopta un rol pasivo (femenino) y es homosexual; juegos similares no existen entre mujeres.

Temor perenne de la violencia
Para los hombres homosexuales la infancia puede ser una de las etapas donde experimentan mayor violencia, y no debido a su orientación sexual, sino a que son niños femeninos. En un estudio que realizamos con hombres homosexuales de la ciudad de México se observó que 34 por ciento había sufrido insultos verbales debido a que eran niños femeninos (de los 6 a 11 años de edad); por el mismo motivo al 30 por ciento le habían pedido que cambiara, 22 por ciento había sido objeto de humillación o burla, al 8 por ciento lo habían golpeado y al 5 por ciento le habían robado o dañado algún objeto de su propiedad. En el mismo estudio se encontró que, en la vida adulta, los hombres homosexuales percibidos como femeninos son objeto de violencia con mayor frecuencia que los hombres homosexuales que se perciben masculinos. Estas diferencias no se observan entre mujeres masculinas y mujeres femeninas.

En los hombres homosexuales, la forma en que se perciben a sí mismos puede ser afectada por la violencia que reciben, pues aprenden la evaluación negativa del vínculo homosexualidad-transgresión de los estereotipos de género. Una primera reacción es, progresivamente, dejar de tener comportamientos y ademanes que consideran femeninos. En la investigación observamos que de la niñez a la vida adulta el porcentaje de sujetos que se percibían femeninos disminuía (de 16 a 4 por ciento), mientras que lo opuesto ocurría con la proporción de individuos que se percibían masculinos (de 26 a 41 por ciento). Una explicación a este cambio de comportamiento y apariencia para apegarse al estereotipo de género es que con ello reducen la posibilidad de experimentar violencia y discriminación.

Otro aspecto en que puede influir la violencia que reciben los varones homosexuales es en la forma en que perciben su entorno y, en específico, las reacciones de las personas con las que interactúan. Lo que hemos observado es que los varones homosexuales que son femeninos, en comparación con los que son masculinos, perciben que tienen mayor probabilidad de ser víctimas de violencia en el futuro. Es decir, los homosexuales que, a pesar de las presiones del entorno, mantienen comportamientos femeninos, viven de manera crónica con el temor de ser agredidos.

El reto
La típica asociación entre homosexualidad y transgresión de los estereotipos es producto de un hecho estadístico: muchos homosexuales (pero no todos) son varones femeninos. Se trata de una excesiva generalización. Es primordial comenzar a plantear que es injusto considerar como algo negativo a la transgresión de los estereotipos de género. Una interrogante central es ¿qué hacer para aceptar que la feminidad en los hombres y la masculinidad en las mujeres no es mala ni buena, sino parte de la diversidad humana? Estamos acostumbrados a pensar de manera dicotómica: hombre-mujer, femenino-masculino, malo-bueno. Nos es difícil aceptar que la realidad está llena de matices.

Afortunadamente, podemos aprender de los niños y niñas, en quienes la socialización es incipiente. Además de inculcar en ellos el respeto a la diversidad como un valor imprescindible para la convivencia, podemos crear ambientes que les permitan expresarse sin temor a ser censurados por normas arbitrarias y autoritarias.

Si el lenguaje es una de las formas centrales en que se aprende y reproduce el trato denigrante a la transgresión de los estereotipos de género, también puede ser una forma de aprender e implantar nuevas normas para la convivencia social. Podemos cuidar que nuestro lenguaje no reproduzca las evaluaciones negativas o que consideran “desviaciones” a la feminidad en los varones. Por el contrario, busquemos orgullo y dignidad en las diferentes manifestaciones de la transgresión a normas arbitrarias que esconden la verdadera naturaleza humana.

*Profesor investigador del Departamento de Atención a la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana – Xochimilco. lortiz@correo.xoc.uam.mx

‘Seropositivo: entrada denegada’

MADRID.- Ni a Barack Obama ni a John McCain -uno de los dos será el próximo presidente de EEUU- sus adversarios podrán echarles en cara que el país de la democracia niega la entrada a personas sólo por estar infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Hace tres meses que EEUU eliminó, gracias a las presiones internacionales, esta prohibición (aunque aún no ha entrado en vigor). Sin embargo, la norma aún sigue presente en muchos lugares del mundo.

“Seis décadas después de que se adoptara la Declaración Universal de Derechos Humanos, resulta chocante que todavía haya discriminación hacia las personas con VIH. Esta realidad no sólo hace que los afectados mantengan su condición en secreto y que el virus se propague en la oscuridad, sino que dice mucho de nuestra humanidad. Pido un cambio urgente de estas leyes”, declaró en junio Ban Ki-Moon, secretario general de la ONU.

Un documento, realizado conjuntamente por la Sociedad Internacional del Sida (IAS), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de Población de la ONU y numerosas instituciones más, recoge que en 2008 quedan demasiados territorios que imponen algún tipo de restricción a los individuos con VIH, “pese a que está más que demostrado que esta medida no protege la salud pública“, insiste el informe.

Las restricciones pueden hacer referencia a la entrada en el país, a la estancia en el mismo por un periodo de tiempo determinado o a la residencia fija. “En cualquiera de los casos son actitudes que no contribuyen en absoluto a lograr el objetivo del acceso universal a los fármacos antirretrovirales. Al contrario, lo que hacen es aumentar el estigma y la discriminación hacia estas personas”, dice Ratri Suksman, representante de CARAM Asia, una organización que lucha contra el sida y que ha participado en la elaboración del documento.

Para los organismos firmantes de este informe, que se distribuyó en la última Conferencia sobre el Sida celebrada en México, las prohibiciones no son sólo un obstáculo que atentan contra la libertad de movimiento de los seropositivos, sino que también afectan a su salud, al desarrollo y contradice otros derechos humanos. Impide que la gente visite a sus familiares en otros países o que vayan a estudiar o trabajar fuera.

La petición de visados para acceder a otros países ya sea por asuntos laborales, estudios o vacaciones es uno de los ejemplos de discriminación hacia los seropositivos que ha recogido en España el Observatorio de Derechos Humanos y VIH/Sida Red2002.

Los más afectados

Aunque el número de personas que se han visto discriminadas por estas normativas se desconoce, los organismos saben que los más afectados son inmigrantes que buscan trabajo en otros países.

Los expertos en enfermedades infecciosas y salud pública han dejado claro, en numerosas publicaciones, que las personas con VIH que viajan no suponen una amenaza para la salud pública “porque el virus no se transmite simplemente por la presencia de un seropositivo o por un contacto casual” y, de hecho, los países en los que entran sin impedimentos no han registrado ningún problema.

El documento también denuncia que bajo estas normativas prohibicionistas a muchos viajeros les realizan las pruebas del sida sin su consentimiento, sin respetar el derecho de confidencialidad y sin ofrecerles ningún consejo o asesoramiento en el caso de que den positivo.

El obispo de Tenerife: el abuso a menores se produce debido a que hay niños que lo consienten

El obispo de Tenerife, autor de las polémicas declaraciones

El obispo de Tenerife, autor de las polémicas declaraciones.

El obispo de la diócesis nivariense de Tenerife, Bernardo Álvarez, regaló a los fieles unaspolémicas declaraciones en la pasada Nochebuena.

En una entrevista con el periódico local La Opinión de Tenerife, Álvarez advirtió de que, en ocasiones, el abuso a menores se produce debido a que hay niños que lo consienten.

¿Adolescentes de acuerdo?

“Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y además, deseándolo, incluso si te descuidas te provocan“, declaró el obispo.

No fue la única opinión polémica que el obispo exhibió en la entrevista. Según Álvarez, “hoy en día hay que tener mucho cuidado porque no se puede decir que lahomosexualidad se sufre o se padece, no es políticamente correcto decir que es una enfermedad, una carencia o una deformación de la naturaleza propia del ser humano”.

La homosexualidad es algo que perjudica a las personas y a la sociedad, a la larga pagaremos las consecuencias

Después de recalcar que respeta a los homosexuales, Álvarez se destapó afirmando que “la homosexualidad es algo que perjudica a las personas y a la sociedad, a la larga pagaremos las consecuencias, como las han pagado otras civilizaciones”.

Para finalizar, el obispo tinerfeño hizo alarde de sus conocimientos sexuales. “No hay que confundir la homosexualidad como necesidad existencial de una persona, con la que espracticada como vicio, la que lo hace así es como practicar el abuso de menores, lo hace porque le atrae la novedad, una forma de sexualidad distinta”, declaró.

Manifiestan su rechazo

La fundación Triángulo Canarias para la Igualdad Social de gays y lesbianas, a través de su presidente Jhon Alfredo Pazmiño, ha rechazado las declaraciones del obispo y ha advertido de que “es rechazable que Álvarez se refiera a las relaciones homosexuales añorando las viejas definiciones de la psiquiatría que la consideraban una enfermedad”.

“Que no te peguen por gay es una suerte”

Más de un centenar de menores homosexuales y transexuales relatan las agresiones y el aislamiento que padecen

Charla sobre diversidad sexual en el instituto Duque de Rivas en Madrid

Charla sobre diversidad sexual en el instituto Duque de Rivas en Madrid. / RICARDO GUTIÉRREZ

A los 14 años, Pedro ya lo tenía claro: era gay. Después de tantear a sus amigos -“lo aceptaron bien, sin problemas, aunque no con naturalidad”-, afrontó su siguiente reto. Sus padres eran “modernos y liberales”, dice. Por eso su reacción le dejó aún más descolocado. “Me dijeron que era imposible que ya supiera que era gay, que era muy pequeño y que me olvidara del tema”. Hace tres años de aquello.

Pedro -su nombre, como el de otros protagonistas de esta historia, es supuesto- tiene 17 años y estudia 2º de Bachillerato en La Rioja. Todavía le remuerde lo que sucedió. “Yo fui incapaz de decir nada, de contestarles, de explicarles que estaba segurísimo de lo que sentía. Desde entonces no he vuelto a hablar con mis padres del tema, que se ha convertido en algo tabú. Lo que sucedió me marcó mucho, me dejó destrozado, pasé unos días horribles, y todavía ahora sigo sintiéndome incapaz de volver a sacar el tema con ellos, a pesar de que sé que debo hacerlo”, cuenta por correo electrónico.

Algo parecido le pasó a Inés. “Mi madre no se creía que a los 14 años ya pudiera tener definida mi condición sexual. Me dijo que no tenía nada en contra, pero que sencillamente no se lo creía aún. Con 15 me volvió a preguntar si me seguían gustando las chicas. Y le dije que sí. Ella a su bola… seguía empeñada en que era una fase. A los 16 volvió a preguntar…y le dije que sí. Añadí que de hecho tenía novia. Entonces acabó creyéndolo”, escribe desde Alcobendas (Madrid).

“Cuando descubres tu homosexualidad con 13 años te sientes absolutamente desamparado. Nadie te ha explicado que eso te pudiera pasar y no tienes ayuda de nadie. Eres un crío de 12, 13 o 14 años, casi un niño, que te encuentras con un problemón que te tienes que tragar tú solito. Yo quería vivir con absoluta normalidad, soñaba con un mundo donde poder expresarme libremente, donde todo el mundo me entendiera, donde no tuviera que esconderme ni estar callado; pero salía a la calle y me encontraba otro mundo, otra sociedad. Una sociedad que parece creer que los homosexuales sólo existimos a partir de los 18 años. Es indignante”, insiste Pedro.

“Creo que a los jóvenes homosexuales no se nos tiene en cuenta para nada. Es como si la homosexualidad apareciera a partir de los 18, 19 años por lo menos”, remacha Vanessa.

Pero si la relación con la familia es problemática, la mayor exclusión se vive en los centros educativos. “Por suerte soy fuerte de carácter. Muchas veces me insultaron, me tiraron escupitajos, me golpearon. En el colegio es un acoso continuo. Pasas por una ventana y te dicen: ‘¡Maricón!”, relata Jaime, que tiene 17 años y vive en San Sebastián. “Del colegio sólo una profesora [sabe que soy gay]. Mejor así, que los alumnos allí buscan amargarte”, dice José, de 17 años, en un correo que envía desde Algeciras (Cádiz).

Pedro, Inés, José y Vanessa son algunos de los más de 100 adolescentes no heterosexuales de entre 12 y 18 años que han participado en el estudio Adolescencia y sexualidades minoritarias, elaborado por la Comisión de Educación del Cogam (Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid) en colaboración con el departamento de Antropología Social de la Universidad Autónoma madrileña.

“Resulta curioso que la a hora de hablar, recurran a la palabra suerte: han tenido suerte con sus amigos, han tenido suerte en no recibir palizas… Situaciones que para otros adolescentes forman parte de la normalidad”, reflexionan los autores del estudio, Jesús Generelo, José Ignacio Pichardo y Guillem Galofré. “Con los que no pasa nada, te haces amigo, puedes ir al cine con ellos, lo saben y no te pegan”, cuenta David, un transexual de Barcelona que ya ha cumplido los 18 años. “Que no te peguen por ser gay es una suerte”, afirma José.

El problema se extiende a todos los ámbitos. Ni las revistas para jóvenes, ni los videojuegos, ni la televisión, ni los lugares de ocio, ni los educativos. Ni siquiera las asociaciones son un lugar asequible para ellos. En muchas, el estigma que asocia pederastia con homosexualidad, unida a la falta de subvenciones, impide que tengan programas de atención específicos. En el de Atención a Lesbianas, Gays y Transexuales de la Comunidad de Madrid, por ejemplo, a los menores se les pide que acudan acompañados de sus padres. Pero, ¿cómo van a hacerlo cuando lo que quieren es ayuda para decirles que no son el hijo o la hija heterosexual que ellos esperaban?.

La solución, coinciden encuestados e investigadores, está en Internet. “Sin Internet y sin amigos que conozcan lo tuyo, es más complicado ligar. He tenido la suerte de que tengo esas dos opciones, por lo que me ha sido fácil. Si a eso le sumas que vas a discotecas donde hay gente con tu misma opción, la cosa se multiplica por 10”, dice José, quien tuvo su primer novio con 15 años y ahora mantiene una relación con otro chico, que no vive en su ciudad.

Pero incluso este recurso les está, a veces, vedado. En algunas librerías públicas y centros educativos tienen instalados filtros que impiden que los jóvenes accedan a las webs de las asociaciones y otros grupos de ayuda, “aunque sí permiten entrar en otras de contenido homófobo”, indica el estudio. Por eso, Pedro y tres adolescentes más han puesto en marcha un ciber-lugar de encuentro: Pisando fuerte (http://adolescentesglbt.blogspot.com).

Y una última reflexión de los investigadores: estos testimonios son de adolescentes que tienen clara su orientación. ¿Qué estará pasando con todos los que tienen dudas, no disponen de Internet o son menos fuertes?

El modelo de Rivas

Cuando casi lo más seguro para un adolescente no heterosexual es quedarse en el armario, hay iniciativas que ofrecen un atisbo de esperanza. El estudioAdolescencia y sexualidades minoritarias no ha podido dejar de destacar una excepción: la tarea del instituto Duque de Rivas en Rivas-Vaciamadrid (Madrid).Ahí, un profesor ha creado -con el apoyo del claustro- una tutoría específica para alumnos gays, lesbianas o transexuales. Hasta ahora ha atendido a ocho, dos de manera presencial y el resto por Internet.La tutoría ha sido el último paso de una intensa campaña de sensibilización iniciada por José Joaquín Álvarez, que comenzó invitando al Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (Cogam) a dar una charla sobre sexualidad.Pero estas actuaciones son una excepción. En muchos centros ha bastado que un padre protestara ante el “adoctrinamiento” o el “proselitismo” homosexual de sus hijos para que actuaciones similares -o más sencillas, como repartir una guía sobre sexualidad- se suspenda. En Rivas, una madre protestó, pero la directora del instituto le explicó el objetivo del programa, y le ofreció que su hija no participara si no quería. Tras la reunión, la alumna asistió, sin más problema, a las siguientes actividades.