Arantxa Echevarría gana el Goya a la mejor dirección novel por ‘Carmen y Lola’

SEVILLA– La directora bilbaina Arantxa Echevarría se alzó ayer con el premio a la mejor dirección novel por su película ‘Carmen y Lola’,una película que habla sobre “el amor a la diferencia”, film que aborda la historia de amor entre dos gitanas.

La directora bilbaina, Arantxa Echevarría alza exultante de felicidad su Goya a la mejor direcciónnovel por su primer filme ‘Carmen y Lola’ (EFE)

Echevarría se mostró exultante de felicidad al recibir el galarlón en la 33 edición de los premios Goya que en esta ocasión se celebró en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla, saliendo así de Madrid por segunda vez en su historia.

La mayor fiesta del cine español, que contó con la actuación de la cantante Rosalía fue conducida por Andreu Buenafuente (por tercera ediciñon) y la actriz Silvia Abril que apostaron por mirar al público millennial.

Los navarros Raúl de la Fuente, codirector de Un día más con vida junto a Damian Nenow;y Amaia Remírez, productora del mismo, recogieron también el galardón a la Mejor Película de Animación, un broche idóneo para un proyecto cuyo origen se remonta a diez años atrás, cuando “Kapu nos dio la misión de sacar adelante Un día más con vida”, mencionó Amaia Remírez. Hasta 500 profesionales han trabajado el ambicioso proyecto cuyo presupuesto ha superado los 7 millones, y cuya figura es el periodista polaco Ryszard Kapuscinski y su trabajo en la guerra a Angola en 1975.

Por su parte, Josu Incháustegui incrementó su prestigio al hacerse con el Goya a la Mejor Fotografía.

Fue la cuota vasca de unos Goya en los que, como estaba previsto, triunfaron El Reinode Roddrigo Sorogoyen y Campeones. El realizador, que sacó adelante su ópera prima Stockholm gracias al micromezenagno hace seis años, se convirtió ayer en el triunfador de la 33 edición de los Goya, con X galardones para su filme en la gala. Andreu Buenafuente y Silvia Abril fueron los maestros de ceremonias de una gala que ya habían advertido que sería larga.

El Reino comenzó a tejer su particular reinado en los Goya con el galardón de el montador Alberto del Campo, responsable del ritmo que marca el thriller de Sorogoyen. El cineasta madrileño recogió junto a una emocionada Isabel Peña el cabezón de Mejor Guion. Ambos se mostraron agradecidos ante todo el equipo responsable de un proyecto que continuó acaparando premios, como Mejor Sonido, recogido por Alfonso Raposo y Roberto Fernández, quien pidió mejorar la conciliación de familia y cine: “Nuestros hijos son el futuro y queremos un futuro mejor, todavía hay que cambiar muchas cosas para que eso sea posible”.

El equipo de Campeonessalió al escenario para entregar el Goya a Mejor Actriz de Reparto, con la intención de “acojonar a Sorogoyen”, bromeó Javier Fesser -el propio Sorogoyen aplaudió el chiste momentos después-. El premio recayó en Carolina Yuste, por Carmen y Lola, que reivindicó el protagonismo femenino del proyecto: “El 70% del equipo son mujeres, mujeres en puestos de decisión. Estas películas ayudan a cambiar conciencias”.

En la línea de una gala de reivindicaciones feminista, uno de los momentos más emocionantes de la noche fue el discurso de Eva Llorach, Goya a la Mejor Actriz Revelación porQuién te cantará, que pidió a todas las mujeres nominadas que se levantasen, para compartir con ellas su premio. “Es muy difícil ser mujer, sois muy pocas”, aplaudió, para pedir posteriormente “más historias con protagonistas femeninas”.

Una petición, la de más mujeres en el cine, compartida por la bilbaína Andrea Echeverría, coronada como Mejora Directora Novel -categoría en la que la navarra Andrea Jaurrieta partía como nomianda- por Carmen y Lola. Un debut para el que pidió apoyo para contar con “una segunda y tercera película”.

Finalmente el navarro Natxo López no logró el cabezón a Mejor Guion Adaptado, que recayó en Álvaro Brechner por La noche de 12 años, y con sello foral ya que se rodó en Navarra. Y otro proyecto rodado en la Comunidad Foral, El hombre que mató a Don Quijote, conquistó el galardón a Mejor Producción.

Todo un dream team del cine español como son los directores Alejandro Amenábar, Jaume Balagueró, Juan Antonio Bayona, Nacho Vigalondo, Rodrigo Cortés, Paco Plaza, Alex de la Iglesia y Juan Carlos Fresnadillo subió al escenario para homenajear a Chicho Ibáñez Serrador, maestro de cine y de cineastas, como lo definieron ayer. “Nunca antes hubo un cineasta que con solo dos largometrajes en su haber fuera merecedor del Goya de Honor”, recalcó Balgueró. Los aplausos se sucedieron en la sala.

La aplaudida campeones.Aplaudido, y mucho, fue también el discurso de Jesús Vidal, Mejor Actor Revelación por Campeones, quien agradeció a la Academia de Cine el hecho de premiar a una persona con discapacidad intelecutal. “No sabéis lo que habéis hecho, se me vienen varias palabras a la cabeza… Inclusión, diversidiad, visibilidad… Qué emoción”, agradeció, provocando que la mayor parte de los asistentes se pusiese en pie.

Comentado, pero también criticado, fue el galardón de Efectos Especiales, con un David Broncano y Berto Romero que descendieron del techo colgados de un arnés, pero preparado o no, no pudieron llegar al suelo para entregar el Goya: lo lanzaron desde el aire hasta las manos de los premiados, Lluís Rivera y Laura Pedro, de Superlópez.

Un papel “chiquitito” en El Reino le valió a Luis Zahera el Goya a Mejor Actor de Reparto, que dedicó, entre otros, a su “julieta” Antonio de la Torre.

Los mayores aplausos de la noche se produjeron cuando se dio a conocer el Goya a la mejor película. Como señalaban todas las quinielas el galardón fue para Campeones, éxito de taquilla y aclamada por el público, ya que ha sido vista por mas de tres millones y medio de personas. Su director Javier Fresser hizo un emotivo discurso en el que puso en valor a los diez actores con discapacidad intelectual, “auténticos campeones de corazón, personas capaces de defender y de luchar por todo lo que aman y lo que creen”, apunto visiblemente emocionado.

Buenafuente y Abril despidieron la fiesta del cine español dedicando la gala a su hija Joanna y al director José Luis Cuerda. – Ana Jiménez / DEIA

El colectivo trans considera una “tomadura de pelo” la nueva tarjeta sanitaria de Madrid con el nombre sentido

Familias y organizaciones denuncian que lo único que ha hecho la Consejería de Salud es imprimir un plástico, pero no ha desarrollado ningún sistema informático que alerte a médicos y personal administrativo de la necesidad de dirigirse a los pacientes por su nombre sentido. 

Activistas trans reclaman que en su documentación aparezca su nombre sentido / EFE

Más de dos años llevan los colectivos trans intentando que la Comunidad de Madrid aplique la ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad de Madrid 2/2016. Una norma aprobada en marzo de 2016 y que los propios responsables alardean de que es una de las más progresistas del territorio nacional. Y lo es. “El problema es que no se aplica“, explican desde COGAM.

Un ejemplo más de esta dejadez institucional es la reciente puesta en marcha de la tarjeta sanitaria que contiene el nombre sentido del paciente, es decir, aquel con el que se identifican las personas trans, en lugar del nombre registral que les pusieron al nacer.

El pasado 13 de enero, la Comunidad de Madrid anunció a bombo y platillo que había emitido las 50 primeras tarjetas con estas características y emplazó a aquellas personas que en virtud de la ley 2/2016 quisieran solicitar el este cambio, que podían hacerlo a través de sus centros de salud. A la vez, la Comunidad afirmó que el Servicio Madrileño de Salud había enviado una comunicación interna a todos los centros de salud para que tuvieran “especial cuidado” con este tema y garantizaran que se tratara al paciente con el nombre sentido.

La experiencia de muchos de los usuarios trans, sin embargo, ha sido muy distinta en estos primeros días de vida de la nueva tarjeta. Así lo relata a este diario Cruz, madre de un joven trans que esta semana acudió con su hijo a una visita médica con la nueva tarjeta que ahora sí lo identificaba por el nombre sentido de Jorge.

Cuando pidió la cita médica a través de internet, ya le llamó la atención de que el nombre que aparecía de su hijo era el registral, pero cuando llegó a la consulta comprobó que no existe ningún mecanismo habilitado para que médicos o empleados administrativos puedan saber que un paciente tiene un nombre distinto al que figura en la historia clínica. El médico tampoco tiene ninguna posibilidad de incluir el nombre sentido del paciente en las recetas electrónicas que emite (a menos que las haga a mano y tenga a bien escribir sustituir el nombre), ni hay posibilidad de que si es derivado a un especialista, éste conozca el nombre por el que tiene que llamar o dirigirse al paciente. Nada.

“El médico sigue llamando a los pacientes con la lista que le despliegan ese día y allí no figura ningún dato ni alerta que le indique que tiene que dirigirse o llamar a los pacientes trans por un nombre distinto“, recalca esta madre, que afirma que una directiva interna enviada a los centros de salud, recomendaba que los médicos llamaran a todos los pacientes por los apellidos, sin utilizar el nombre.”Nos han dado un plástico impreso que no sirve para nada y ya está”, afirma Cruz.

Atrás quedaron años de pelea con la Comunidad de Madrid. “Llevamos años luchando para que este derecho se reconozca. En 2017 pusimos reclamaciones en el Consejo de Transparencia y ante el Defensor de Pueblo, que nos dio la razón. En septiembre 2018, ante los reiterados incumplimientos, organizamos una petición masiva de tarjetas en la Consejería de Sanidad y llamamos a medios de comunicación”.

En esa ocasión, explica Cruz, los responsables se vieron obligados a dar la cara. “Nos reunimos con la actual directora de planificación, investigacón y formacón de Sanidad, Teresa Chavarría Giménez. Nos dijeron que estaban trabajando en ello desde junio de 2018 como locos para hacer modificaciones en el sistema informático Cibeles de la Comunidad de Madrid y que los técnicos tenían que mirarlo muy bien para poder hacer modificaciones en el sistema sin que se perdiera ningún dato de las historias clínicas y que estaban investigando como hacerlo”. De esa reunión salió el compromiso de que en noviembre se empezarían a distribuir las tarjetas con los nuevos nombres. Finalmente éstas llegaron en enero de 2019.

Según recoge el artículo siete de la ley 2/2016,  con el objetivo de “favorecer una mejor integración y evitar situaciones de sufrimiento por exposición pública o discriminación, la Comunidad de Madrid proveerá a toda persona que lo solicite de las acreditaciones acordes a su identidad de género manifestada que sean necesarias para el acceso a sus servicios administrativos y de toda índole”. Para garantizar que las personas sean tratadas de acuerdo con su identidad de género y en respeto de su identidad y privacidad, la ley afirma también que “se habilitarán los mecanismos administrativos oportunos y coordinados para adaptar los archivos, bases de datos y demás ficheros de las Administraciones, eliminando toda referencia a la identificación anterior de la persona, a excepción de las referencias necesarias en el historial médico confidencial a cargo del sistema sanitario de la Comunidad de Madrid”.

“Cuando nos mandaron las tarjetas, nos dijeron que al recogerlas teníamos que firmar un un documento que decía que hasta que no hubiese un cambio de nombre en el registro civil, no se iba a poder cambiar el nombre en la historia clínica del enfermo. Pero la historia clínica es un documento confidencial que sólo ve el médico o los enfermeros y que no tiene porqué atentar contra la intimidad y la identidad de mi hijo cuando lo nombran públicamente”, explica Cruz.

Además, esta madre añade que cuando fueron a recoger la tarjeta, la Comunidad le entregó dos: una con el nombre sentido para utilizar en la Comunidad de Madrid y otra con que mantenía el nombre registral, que debía ser usada si se utilizaban servicios de salud en otras comunidades autónomas.

“Con estas explicaciones imaginé que habrían desarrollado un sistema de alerta informática sobre el Código de Identificación Personal de la Comunidad de Madrid (CIPA) que no funcionaría en otras comunidades”, relata Cruz. Pero tal como comprobó unos días después, se equivocó.

“Esto es una tomadura de pelo, un insulto. Hemos esperado meses, años para que la Comunidad de Madrid implementara un sistema informático de alerta para estos casos y lo único que han hecho después de todo este tiempo es imprimirnos un plástico”.

Este periódico intentó hablar con la directora directora de planificación, investigación y formación de la Consejería de Sanidad o con algún responsable del este área, sin éxito. Desde el departamento de comunicación de dicha consejería nos confirmaron sólo dos cosas: que entre diciembre y enero se envió un aviso a todos los centros sanitarios de la red “para que tengan especial cuidado el tratamiento de estas personas y se dirijan a ellas por el nombre sentido” y que “a nivel informático no se han podido hacer modificaciones porque se pierde la trazabilidad de la historia clínica de las personas dentro de la red nacional”.

A las preguntas de cómo pueden los médicos tener más cuidado y sensibilidad con las personas trans si no tienen ninguna forma de saber que lo son o cual fue el contenido concreto de la comunicación a los centros de salud, no ha habido ninguna respuesta antes de cerrar esta información. Tampoco acerca por qué los técnicos no han podido implementar un sistema de alerta informático, sin tocar la historia clínica del paciente, tal como reclaman las familias. Tanto Cruz, como otros profesionales que trabajan en la sanidad pública, afirman que existen diversos tipos de alertas informáticas que pueden saltar cuando se abre la historia clínicade una persona y que advierten al médico de si un paciente está dializado o si el paciente está anticuagulado, por ejemplo. Lo mismo se podría haber implementado en este caso, afirma Cruz. “Me han tomado el pelo durante dos años”, afirma esta madre.

“Esta medida de la Comunidad de Madrid no nos vale para nada. La ley no habla de plásticos. Esto no cumple la ley y la ley hay que cumplirla. Yo ya no  recomiendo que se cambien el nombre en la tarjeta sanitaria, sino que lo hagan en el registro civil correspondiente y que pidan el cambio de nombre. Una vez cambiado van con eso al centro de salud para hacer un cambio de nombre en la historia clínica”, afirma Carmen García de Merlo, presidenta de la COGAM.

Tal como reconocen desde COGAM, este tipo de cambio en la tarjeta sanitaria era más acuciante para los menores trans hasta finales de año pasado. Pero en los últimos meses las cosas han comenzado a cambiar. La ley 3/2007 de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas que está actualmente en vigor, prohibe a menores y a migrantes rectificar su nombre en el registro civil que resulte discordante con su sexo registrado.

Sin embargo, una instrucción del ministerio de justicia del pasado mes de octubre, instaba a los registros civiles a facilitar este tipo de cambios a menores trans.

Despatologización de la transexualidad

También se está debatiendo en el Congreso un cambio en la ley 3/2007 para deje de considerarse a las personas trans como poseedoras de una patología. Dicha ley, exige que la persona que solicite el cambio de sexo acredite “que le ha sido diagnosticada disforia de género”, mediante informe de médico o psicólogo clínico, que deberá hacer referencia a la existencia de disonancia entre el sexo morfológico o género fisiológico inicialmente inscrito y la identidad de género sentida por el solicitante.

También se pedía acreditar que la persona había sido tratada durante al menos dos años para acomodar sus características físicas a la del sexo reclamado. Este próximo 13 de febrero, se espera que el Congreso apruebe una ponencia que modifica la ley y elimina tanto la necesidad del informel médico, como la obligatoriedad del tratamiento. Una vez aprobado ese texto la ley debe seguir su cauce parlamentario y en unos meses se espera que una persona trans pueda cambiar su nombre sin más requisito que su voluntad.

La homofobia de un sacerdote en plena semana del Orgullo: “Ser gay no está bien, es un pecado gravísimo”

“Ahí están los homosexuales en Madrid durante toda una semana mostrando sus vergüenzas públicamente”. Estas han sido las palabras de un sacerdote, Custodi Ballester, de Hospitalet de Llobregat (Barcelona) a punto de comenzar la semana de la fiesta mundial del Orgullo Gay en Madrid. Un mundo que él califica de “podrido y pervertido”.

Ballester estalló con un discurso homófobo en la iglesia, que ha indignado a las asociaciones LGTBI y a los ciudadanos por su intolerancia. “Los que gobiernan han puesto unas leyes según las cuales los que dicen lo contrario son acribillados a multas, y hasta te pueden meter en la cárcel por delito de odio a los homosexuales“, añade.

El sacerdote también ha mostrado su preocupación por los fieles de la iglesia: “Al final vosotros acabaréis pensando que eso de ser gay es guay, y resulta que no”. “Un día vendrán los Mossos d’Esquadra y nos esposarán a todos los curas que decimos la verdad”, ha añadido.

La alcaldesa de L’Hospitalet ha asegurado a través de su cuenta de Twitter que “este discurso es intolerable” y que actitudes como la de este cura “fomentan comportamientos de odio”.

El portavoz de la asociación ultra Hazte Oír ha respondido a Nuria Marín asegurando que en España hay libertad de expresión: “Deja de lanzar cazas de brujas contra sacerdotes”.

Custodi Ballester se une a la larga lista de los discursos intolerantes de sacerdotes y obispos. “Hay menores que desean el abuso e incluso te provocan”, “el sida es un acto de justicia” o “el erotismo hace difícil respetar a los niños” son sólo algunas de las aberraciones que se han escuchado por su parte. En Tremending hicimos varias recopilaciones de algunos ejemplos:

El otro Orgullo: feminista, crítico y enfrentado a “la mercantilización” del World Pride

 

“¿Te imaginas que en el 8 de marzo, Día de la Mujer, hubiera carrozas patrocinadas?, ¿O en el Primero de Mayo?”. Como cada semana desde hace varias un grupo de activistas se reúne en la asamblea que prepara el que será el otro Orgullo de la capital. Un Orgullo Crítico que se define como anticapitalista y que ya el año pasado logró congregar a una multitud en una manifestación contagiada del espíritu revolucionario de Stonewall Inn.

Era 28 de junio, como lleva siéndolo desde hace más de diez años, cuando un grupo de personas comenzó a organizarse en Madrid para hacer frente a lo que consideran “la mercantilización” del Orgullo LGTBI. También este 2017 han convocado a la movilización el próximo 28  para conmemorar los disturbios que ese día de 1969 se dieron en Nueva York contra la represión policial considerados el inicio del movimiento de liberación del colectivo.

Este Orgullo alternativo ha tenido diferentes nombres –Orgullo Indignado, Toma el Orgullo…– y este año se ha constituido como plataforma con la que llevan trabajando todo el año, a diferencia de otras ediciones. Se organizan de manera asamblearia, parten de la teoría transfeminista y hablan de “ pinkwashing” y “capitalismo rosa”.

La manifestación del 28 es la gran cita, a la que acudirán diferentes bloques como el No Mongógamo o el de Asexualidad, pero ya tantearon el terreno el pasado 17 de mayo, cuando convocaron una marcha en el Día contra la LGTBfobia a la que acudió más gente de la esperada. Además, llevan dos meses realizando talleres y mesas redondas sobre educación en diversidad, gestación subrogada o demandas feministas de cara al Orgullo que organizan en espacios accesibles.

La Plataforma critica “la deriva neoliberal” de la comunidad LGTBI y considera “que el Orgullo de Madrid y, en particular este año con el World Pride, supone una comercialización de los derechos”. La tendencia, asegura Julia Riesco, que participa en la asamblea, “es muy clara cuando observamos la presencia de carrozas comerciales en lo que se supone que es una manifestación y cuando vemos cómo el éxito de un evento como el Orgullo se valora por los millones de euros que genera”.

A la considerada primera marcha del Orgullo, celebrada en 1977, salieron a la calle un grupo de trans, lesbianas, travestis y gays para pedir la derogación de la ley que los consideraba un peligro social. Ahora el World Pride prevé congregar a entre dos y tres millones de personas y la Confederación del Comercio de Madrid estima que los comercios ingresarán unos 300 millones de euros. Desde hace unos días las tiendas más céntricas de la capital ya comienzan a mostrar sus banderas arcoiris en los escaparates.

La entrada de las empresas

Pablx Costa, integrante del Orgullo Crítico –emplea la X en su nombre por no identificarse con el binarismo hombre-mujer–, asegura que “los poderes hegemónicos han dejado de perseguir abiertamente a la comunidad LGTBIQ y en su objetivo de incorporarla al sistema de consumo, han ido acaparando la celebración del Orgullo”. De esta manera, añade, “han despojado esta fecha de todo su contenido reivindicativo”. Algo que, desde la perspectiva del Orgullo Crítico, sucede porque “ven en una cita como esta una gran oportunidad para generar beneficio”.

Este Orgullo alternativo considera clave la conformación en 2004 de AEGAL, la Asociación de Empresas para Gays y Lesbianas, que un año después comenzó a organizarlo tras la creación de la marca MADO. “ AEGAL llevó a cabo una reestructuración completa del Orgullo de Madrid con una nueva y unificada estructura, producción y organización”, explica  el recorrido histórico que hace la página oficial del World Pride 2017. 

Según las últimas cuentas publicadas en la web de AEGAL, que se corresponden a 2011, un 60% del presupuesto para el Orgullo de ese año fue aportado por patrocinadores privados, un 21% por empresarios del barrio de Chueca y el resto por el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Cultura e ingresos por publicidad. AEGAL gestiona cosas como las licencias de las barras o los escenarios. La manifestación, sin embargo, corre a cargo de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (FELGTB) y Cogam.

El Orgullo oficial ¿acerca a más gente al colectivo?

El próximo 1 de julio miles de personas recorrerán en Madrid la distancia que separa las plazas de Atocha y de Colón tras una pancarta que demandará derechos LGTBI en todo el mundo y la despatologización de la transexualidad. El avance de la igualdad en los últimos años es una realidad –el matrimonio igualitario, leyes contra la LGTBfobia…–. ¿Ha contribuido a ello haber conjugado la reivindicación política con el ambiente festivo que cada año acerca al colectivo cada vez a más personas?

“El problema no es tanto lo festivo, si no cómo un momento que podría ser festivo a la vez que reivindicativo se conforma como un evento vacío de reivindicación”, explica Riesco, que incide en que la incorporación de los empresarios ha convertido el Orgullo “en un espacio del que obtener rédito económico”. Es decir, prosigue, “lo LGTBI se ha convertido en un nicho de mercado más directamente pensado para la G [asociada a los homosexuales varones] que para el resto de siglas”.

Esta es una de las consecuencias que desde las teorías críticas se asocia con el llamado “capitalismo rosa”, que se define como la apropiación del discurso LGTBI por parte de la economía de mercado. En este proceso, afirma Costa, las lesbianas y las personas trans tienen un papel “menos visible porque los gays se han visto beneficiados de visibilización y aceptación social” y pone como ejemplo el barrio de Chueca, “en el que la mayoría de bares, agencias de turismo y el resto de espacios están destinados a un público gay”.

La Plataforma espera que la manifestación del próximo 28 sea multitudinaria partiendo de que la del pasado año ya excedió las expectativas. Además, considera que el hecho de que haya empezado a trabajar antes ha dado más margen para difundir la idea y las actividades, lo que unido a que la dimensión mundial del World Pride de este año ha fomentado las alternativas. “Cada vez hay más gente que cuestiona el modelo de Orgullo oficial”, concluyen sus integrantes.

Hazte Oír sortea la prohibición con dos interrogantes en su lema

La autocaravana fue sancionada en Madrid por llevar publicidad, pero continúa su recorrido

MADRID – La Policía Municipal de Madrid ha denunciado a la autocaravana fletada ayer por Hazte Oír pero no pudo inmovilizarla puesto que la organización ha sorteado la prohibición judicial añadiendo a los mensajes Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva unos signos de interrogación. Después de que este pasado jueves el Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid prohibiera la circulación de su autobús porque su eslogan puede denigrar a los menores transexuales, la organización ultracatólica sacaba ayer a las calles este nuevo vehículo.

Cuando el vehículo llegó a la plaza de Cibeles los agentes pararon la autocaravana y denunciaron a los promotores por incumplir la ordenanza municipal que veta la publicidad en cualquier tipo de vehículo o remolque en circulación o estacionado, excepto en los destinados al transporte público. Sin embargo, tuvieron que permitir que continuara su camino porque la orden judicial dictada no es válida al haber cambiado el mensaje por ¿Los niños tienen pene? ¿Las niñas tienen vulva?

Paralelamente, la asociación ha interpuesto un recurso de reforma y subsidiario de apelación contra el auto del juez para que anule la medida cautelar de prohibición de circulación y levante igualmente la inmovilización acordada “sin necesidad de que se retire mensaje alguno del mismo”. Según argumentan los responsables de Hazte Oír, su única intención con la campaña emprendida fue “sensibilizar” sobre la “imposición educativa” de muchas comunidades con sus leyes de igualdad y no discriminación, sin que los lemas exhibidos supongan una afirmación a favor ni en contra de la identidad sexual. Pese a las críticas generalizadas y a las voces que han reclamado que deje de ser una asociación de utilidad pública, calificación que le otorgó en 2013 el Ministerio del Interior, la organización seguirá teniendo esta condición hasta que la Justicia diga lo contrario. “Esta cuestión es competencia del Ministerio de Interior y, como estamos en un Estado de derecho, si hay una resolución judicial en ese sentido, el Ministerio de Interior procederá, pero hay que esperar”, explicaba el portavoz del Gobierno español, Iñigo Méndez de Vigo.

Respecto al nuevo intento de Hazte Oír por sacar sus lemas a la calle, manifestó no tener “ni idea de lo que pretende con su actitud esa organización”, pero insistió en que la posición del Ejecutivo español sobre este asunto es, “por convicción” y por “sus obligaciones internacionales”, estar “a favor del respeto a la diversidad y en contra de cualquier discriminación de género”.

Un día más, los lugares donde tenía previsto llegar el vehículo mostraban su rechazo, como Gasteiz, donde todos los grupos, menos el PP, expresaron su “contundente y unánime rechazo” a la campaña. El alcalde de la ciudad, Gorka Urtaran, anunció que los servicios jurídicos municipales estudian con sus homólogos en otros consistorios una “estrategia compartida” que evite la llegada del autobús. La anécdota de la jornada fue protagonizada por el jugador del Athletic Mikel San José quien respondió a través de Twitter a la pregunta formulada por la organización ultracatólica con un sencillo: No siempre. Duda resuelta. El mensaje del futbolista fue difundido por miles de usuarios de la red y se convirtió en trending topic durante toda la tarde. – Efe

El frente trans

“Hay niñas con pene y niños con vagina”. ¡Ya estamos!- pensé yo la primera vez que vi la campaña de Chryasllis Euskal Herria, hace un par de semanas-¡otra vez las dualidades absolutas de siempre, esas que inexorablemente aparecen cuando te topas con el activismo trans! (salvo unas pocas excepciones, que las hay). Que si hombre/mujer, que si pene/vagina, que si cis/trans, que si homo/hetero… Me dije que debería escribir algo al respecto, pero confieso que me pudo la pereza; eso sí, mentalmente repasé todos los argumentos clásicos en estos debates: que las personas no se dividen en compartimentos estancos, que las identidades de cada persona son variables en el tiempo, que si… Que puedes hacer una lista de dos, diez, cien, mil o diez mil características físicas de un cuerpo humano; que puedes clasificar a toda la Humanidad según estas características, y que así podrás formar miles de grupos de personas; y que si a uno de estos grupos le das poder sobre los otros (por ejemplo, al grupo de personas con el ombligo alargado de arriba abajo frente a las demás tipologías de ombligos), automáticamente y en muy poco tiempo aparecerán identidades ligadas a estos rasgos físicos y, con ellas, las relaciones de poder dentro del grupo e intergrupos. Que el hecho de separar a los seres humanos en dos grupos estancos y establecer una relación de poder entre ellos, es un hecho político y no natural, que responde a la necesidad del sistema de perpetuarse a sí mismo, ya que las personas de uno de estos dos grupos tienen necesidad de relacionarse con las del otro, pero los mecanismos para establecer estas relaciones vienen determinados por el sistema, y están controlados por éste (he ahí la fuente de su poder). Y, en definitiva, que desde el activismo de liberación sexual debemos dedicar todos nuestros esfuerzos a destruir el sistema de géneros, y no en adaptarnos a él. Nuestra función es ser insumisos del género, ser disidentes sexuales en esta sociedad. Lo de siempre, sin sorpresas: el consabido debate de la identidad.

En éstas estaba -o, de hecho, lo tenía ya bastante olvidado por el transcurso de uno o dos días- cuando empecé a ser consciente de la respuesta que esta campaña estaba teniendo entre la población. Reconozco que la enorme agresividad que ha suscitado en su contra me ha sorprendido y conmocionado, y me ha obligado a mirar a mi alrededor. Leía los comentarios a la noticia en los periódicos y no me los podía creer: ¡cuánto odio hacia unos niños! El que Facebook censurara las imágenes entraba dentro de lo esperado, al fin de cuentas son americanos y sabemos lo gilipollas que son para estos temas (no deja de resultar divertido que censuren un dibujo y no les importe el mensaje), y que el cristofascismo hiciera ladrar a sus huestes nacional-católicas tampoco puede sorprender a nadie, a fin de cuentas ahí tienen a sus obispos, sus medios de comunicación, su financiación estatal…,pero que en nuestras ciudades vascas los carteles hayan sido atacados y destruidos no me lo esperaba, sinceramente. Yo creo que de todo,  ésto es lo que más me ha dolido, porque lo ha hecho gente de nuestro alrededor, personas con las que te cruzas por la calle a diario. ¿Cómo puede herirlas tanto el hecho de recordarles que todavía hay niñas y niños que sufren por nuestro comportamiento, y que ese sufrimiento es fácil de evitar, hasta el punto de obligarlas a reaccionar de un modo tan violento? ¿Qué comportamiento puedes esperar de estas personas si se encuentran con una niña o un niño en estas circunstancias?

Como militante de EHGAM y activista gay que he sido a lo largo de las últimas décadas, soy capaz de reconocer que el frente de nuestra lucha se ha desplazado desde los derechos de gays y lesbianas a los de las personas transexuales. Hace unos 10 años participamos como Ehgam, junto a otros grupos de Euskal Herria, en el inicio en nuestra tierra de la lucha por la despatologización de la transexualidad, en el movimiento que se llamó STOP TRANS-Patologización 2012 (entonces hablábamos de que “disforia es homofobia”), pero incluso esas campañas no recibieron una respuesta tan hostil como esta última de Chrysallis EH. Las causas son varias: sin duda, la crisis ha derechizado nuestra sociedad; los reaccionarios se han repuesto ya del shock inicial que les produjo la aprobación de la ley de matrimonio de personas del mismo sexo,  y ahora están organizados y activados; el movimiento de liberación sexual está más débil de lo que ha estado nunca en las últimas décadas; poner en duda el género supone un ataque mucho más intenso contra el sistema heteropatriarcal que aceptar la homosexualidad masculina (en relación con esta idea  habría que estudiar, en primer lugar, cómo y por qué ha prácticamente desaparecido del imaginario popular la imagen del mariquita plumero, parece como si la aceptación social de la homosexualidad masculina se haya hecho asegurando que ésta no pone en jaque los roles de género, y después por qué razón la homosexualidad femenina ni está, ni se la espera).  Y por último está el tema de que la campaña de Chrysallis EH va dirigida a niñas y niños, ya que los creyentes se consideran los únicos con derecho -divino- a moldear las mentes infantiles a sus intereses.

Sé que aún nos quedan muchos frentes por abrir, y muchas batallas por ganar, porque somos muy ambiciosos con la Humanidad que soñamos, pero hoy la que nos toca afrontar es ésta, y la están librando con arrojo y valentía desde Chrysallis y otras organizaciones afines. Y yo, con mis discrepancias ideológicas a cuestas, quiero decir aquí y ahora que me siento muy orgulloso de todas ellas y de todos ellos, y feliz de ser una pequeña parte de ese movimiento de resistencia sexual.

 

Jaime Mendia (EHGAMkidea)

junto con Imanol Álvarez, Mikel Martín,  José Sánchez y otros militantes de Ehgam

“Hay niñas con pene y niños con vagina”. ¡Ya estamos!- pensé yo la primera vez que vi la campaña de Chryasllis Euskal Herria, hace un par de semanas-¡otra vez las dualidades absolutas de siempre, esas que inexorablemente aparecen cuando te topas con el activismo trans! (salvo unas pocas excepciones, que las hay). Que si hombre/mujer, que si pene/vagina, que si cis/trans, que si homo/hetero… Me dije que debería escribir algo al respecto, pero confieso que me pudo la pereza; eso sí, mentalmente repasé todos los argumentos clásicos en estos debates: que las personas no se dividen en compartimentos estancos, que las identidades de cada persona son variables en el tiempo, que si… Que puedes hacer una lista de dos, diez, cien, mil o diez mil características físicas de un cuerpo humano; que puedes clasificar a toda la Humanidad según estas características, y que así podrás formar miles de grupos de personas; y que si a uno de estos grupos le das poder sobre los otros (por ejemplo, al grupo de personas con el ombligo alargado de arriba abajo frente a las demás tipologías de ombligos), automáticamente y en muy poco tiempo aparecerán identidades ligadas a estos rasgos físicos y, con ellas, las relaciones de poder dentro del grupo e intergrupos. Que el hecho de separar a los seres humanos en dos grupos estancos y establecer una relación de poder entre ellos, es un hecho político y no natural, que responde a la necesidad del sistema de perpetuarse a sí mismo, ya que las personas de uno de estos dos grupos tienen necesidad de relacionarse con las del otro, pero los mecanismos para establecer estas relaciones vienen determinados por el sistema, y están controlados por éste (he ahí la fuente de su poder). Y, en definitiva, que desde el activismo de liberación sexual debemos dedicar todos nuestros esfuerzos a destruir el sistema de géneros, y no en adaptarnos a él. Nuestra función es ser insumisos del género, ser disidentes sexuales en esta sociedad. Lo de siempre, sin sorpresas: el consabido debate de la identidad.

En éstas estaba -o, de hecho, lo tenía ya bastante olvidado por el transcurso de uno o dos días- cuando empecé a ser consciente de la respuesta que esta campaña estaba teniendo entre la población. Reconozco que la enorme agresividad que ha suscitado en su contra me ha sorprendido y conmocionado, y me ha obligado a mirar a mi alrededor. Leía los comentarios a la noticia en los periódicos y no me los podía creer: ¡cuánto odio hacia unos niños! El que Facebook censurara las imágenes entraba dentro de lo esperado, al fin de cuentas son americanos y sabemos lo gilipollas que son para estos temas (no deja de resultar divertido que censuren un dibujo y no les importe el mensaje), y que el cristofascismo hiciera ladrar a sus huestes nacional-católicas tampoco puede sorprender a nadie, a fin de cuentas ahí tienen a sus obispos, sus medios de comunicación, su financiación estatal…,pero que en nuestras ciudades vascas los carteles hayan sido atacados y destruidos no me lo esperaba, sinceramente. Yo creo que de todo,  ésto es lo que más me ha dolido, porque lo ha hecho gente de nuestro alrededor, personas con las que te cruzas por la calle a diario. ¿Cómo puede herirlas tanto el hecho de recordarles que todavía hay niñas y niños que sufren por nuestro comportamiento, y que ese sufrimiento es fácil de evitar, hasta el punto de obligarlas a reaccionar de un modo tan violento? ¿Qué comportamiento puedes esperar de estas personas si se encuentran con una niña o un niño en estas circunstancias?

Como militante de EHGAM y activista gay que he sido a lo largo de las últimas décadas, soy capaz de reconocer que el frente de nuestra lucha se ha desplazado desde los derechos de gays y lesbianas a los de las personas transexuales. Hace unos 10 años participamos como Ehgam, junto a otros grupos de Euskal Herria, en el inicio en nuestra tierra de la lucha por la despatologización de la transexualidad, en el movimiento que se llamó STOP TRANS-Patologización 2012 (entonces hablábamos de que “disforia es homofobia”), pero incluso esas campañas no recibieron una respuesta tan hostil como esta última de Chrysallis EH. Las causas son varias: sin duda, la crisis ha derechizado nuestra sociedad; los reaccionarios se han repuesto ya del shock inicial que les produjo la aprobación de la ley de matrimonio de personas del mismo sexo,  y ahora están organizados y activados; el movimiento de liberación sexual está más débil de lo que ha estado nunca en las últimas décadas; poner en duda el género supone un ataque mucho más intenso contra el sistema heteropatriarcal que aceptar la homosexualidad masculina (en relación con esta idea  habría que estudiar, en primer lugar, cómo y por qué ha prácticamente desaparecido del imaginario popular la imagen del mariquita plumero, parece como si la aceptación social de la homosexualidad masculina se haya hecho asegurando que ésta no pone en jaque los roles de género, y después por qué razón la homosexualidad femenina ni está, ni se la espera).  Y por último está el tema de que la campaña de Chrysallis EH va dirigida a niñas y niños, ya que los creyentes se consideran los únicos con derecho -divino- a moldear las mentes infantiles a sus intereses.

Sé que aún nos quedan muchos frentes por abrir, y muchas batallas por ganar, porque somos muy ambiciosos con la Humanidad que soñamos, pero hoy la que nos toca afrontar es ésta, y la están librando con arrojo y valentía desde Chrysallis y otras organizaciones afines. Y yo, con mis discrepancias ideológicas a cuestas, quiero decir aquí y ahora que me siento muy orgulloso de todas ellas y de todos ellos, y feliz de ser una pequeña parte de ese movimiento de resistencia sexual.

 

Jaime Mendia, Imanol Álvarez, Mikel Martín, José Ignacio Sánchez y otros militantes de Ehgam

 

El contra-Orgullo, otra forma de lucha gay

Asociaciones vecinales y LGTB reclaman un modelo más reivindicativo y sostenible para las fiestas

Cientos de personas, ayer, durante el pregón de las fiestas del Orgullo LGTB en la Plaza Pedro Zerolo

Cientos de personas, ayer, durante el pregón de las fiestas del Orgullo LGTB en la Plaza Pedro Zerolo. OLMO CALVO

La programación del Orgullo LGTB ha comenzado con polémica. Ayer en la plaza Pedro Zerolo el jurado del programa MasterChef, es decir, los cocineros Jordi Cruz, Pepe Rodríguez y Samantha Vallejo Nájera, debería haber ejercido de pregonero de esta semana grande para el colectivo LGTB . Sin embargo, desde las redes sociales se mostró un gran descontento porque este trío tan poco representativo para la causa hubiera sido elegido para dar el inicio de las fiestas, especialmente, en un año marcado por la masacre homófoba de Orlando, donde 50 personas perdieron la vida. El homenaje programado para recordar a las víctimas se mantuvo pero, por primera vez, el Orgullo se quedó sin pregoneros.

Este arranque refleja el malestar que cierta parte del colectivo siente respecto a unas fiestas que en opinión de muchos han perdido su carácter reivindicativo en favor de su lado más lúdico y comercial. De ahí que en los últimos años se haya afianzado la plataforma Orgullo Crítico, un proyecto que reunió a 2.000 personasen su manifestación del martes 28 bajo el lema Orgullo, resistencia y autodefensa.

Esta plataforma se creó en 2007 y está formada por una docena de asociaciones, entre las que se encuentran la Asamblea Transmaricabollo de Sol, la Comunidad de Asexuales de España (ACEs) o la Comunidad no monógama lgtbq+. Según explican, nacieron «como una reacción al Orgullo comercial, buscando un movimiento mucho más político y reivindicativo, lejos del capitalismo rosa». En su manifiesto denuncian «la discriminación silenciosa a la que se nos somete diariamente en nuestros puestos de trabajo, las instituciones, sistema sanitario, entornos sociales, en las calles… Algo que nos obliga de forma sutil pero contundente a ocultar nuestras disidencias».

Para mostrar su compromiso han organizado una serie de actividades bastante alejadas de los conciertos de pop por las plazas de Madrid o la tradicional carrera de tacones. Por ejemplo, el jueves 30 organizan en La Quimera (Plaza de Nelson Mandela, Lavapiés) una Kafeta Anal Marika, con performances, talleres de género, comida vegana y música. El sábado 2 tendrá lugar un taller de mecánica ciclista para mujeres, bolleras y trans en Tabacalera (Embajadores, 51) y el sábado 9 habrá karaoke transfeminista y concierto de cantautoras, a las 19.30 h., en La Quimera. El resto de actividades se puede consultar en su web orgullocritico.wordpress.com.

Esta plataforma no es la única que aboga por cambiar el modelo del orgullo oficial. La Asociación de vecinos de Chueca también propuso al Ayuntamiento de Ahora Madrid un «modelo más social en el que cobrase más importancia el tejido cultural del barrio, en vez de los intereses de los empresarios», explica Esteban Benito, su presidente.

Sin embargo, Benito asegura que desde el Consistorio se bloqueó y boicoteó esta iniciativa que «pretendía ser una propuesta alternativa a la forma en la que durante la última década se vienen organizando actividades en el barrio para el orgullo, totalmente de espaldas al barrio». Aún así, aseguran que seguirán trabajando por unas fiestas más sostenibles e integradoras. Para ellos, otro Orgullo Gay es posible… y necesario.

Ultrasexo

La obra de Mapplethorpe no ha envejecido en absoluto; sus fotos mantienen ese control clásico sobre el medio y una radicalidad en los temas

Derrick Cross, 1983

Derrick Cross, 1983 © Robert Mapplethorpe Foundation

Con frecuencia captaba la propia imagen de chico sexy y guapo, de látigos y braguetas, de rompimientos y suturas; de fotos brutales y bellísimas; de cuerpos escultura afroamericanos y contracultura leather… Miraba desafiante a la cámara —lo había hechosu amigo Warhol— maquillado o con pajarita, listo para una gala benéfica; en poses sadomasoquistas, con chaqueta de cuero y puñal en la mano; guerrillero, travestido, manteniendo a la muerte a raya… Formas rigurosas y poses calculadas —un autorretrato de Durero—; imágenes paradójicas e intensas, sexuales en cada gesto, con esa ultrasexualidad de la década de los ochenta en que todo valía, o valía al menos un rato: lo que durara la canción o la raya.

Quién sabe si esa paradoja que salpica la obra de Robert Mapplethorpe es precisamente lo que hace de su trabajo uno de los más especiales de aquella época tan llena de fotografías —el que mejor ha envejecido—. Es más, ante su obra —presentada en el Lacma (Los Angeles County Museum) y el Museo Paul Getty de la misma ciudad hasta el verano— el espectador tiene la sensación nítida de estar frente a una propuesta artística que no ha envejecido en absoluto: las instantáneas del artista estadounidense, fallecido de sida en 1989, con poco más de 40 años —en plena crisis de la enfermedad—, siguen manteniendo esa mezcla inesperada de control clásico sobre el medio —a ratos casi conservador en el modo de iluminar, la sintaxis fotográfica, el uso del blanco y negro…— y una poderosa radicalidad en los temas tratados.

De hecho, sus imágenes, a menudo muy explícitas, hablan de un deseo poco convencional donde el sadomasoquismo se mezcla con el homoerotismo —a ratos dulce como el famoso abrazo de los dos jóvenes vestidos con una corona y a ratos brutal como el cuerpo afroamericano sin rostro, elegantemente trajeado, de cuyos pantalones emerge indiscreto el pene—; la sexualidad alternativa y desgarrada de su amiga Patty Smith; andrógina en el caso de la body builder Lisa Lyon; o descarada en el delicioso retrato de la ancianita Louise Bourgeois, quien lleva uno de sus falos bajo el brazo a modo de inocente barra de pan.

La contradicción prodigiosa de Mapplerthorpe es la que las dos exposiciones de Los Ángeles han sido capaces de recuperar —desvelar, se diría—, junto a otros materiales extraordinarios de su abultado archivo — más de 3.000 polaroyds, 120.000 negativos, correspondencia…—, adquirido a medias por ambos museos en 2011. Quién sabe si fue su paradoja entre clasicismo y radicalidad lo que hizo del artista uno de los más controvertidos del momento, más allá del miedo colectivo al sida en una época en la cual se asociaba de forma directa a la comunidad gay que él explicitaba sin tapujos.

Visto el conjunto de las deslumbrantes imágenes años después se admira la elegancia del fotógrafo casi tanto como su desenvoltura a la hora de tratar los juegos en los márgenes. Asombran, sobre todo, esas formas desimplicadas, convertido el deseo alternativo de látigos y cueros en un ejercicio de estilo también, cargado no obstante de un eficaz mensaje político que, pienso ahora, quizás hubiera sido menos firme caso de haber presentado las imágenes una menor perfección estética. ¿Puede acaso el arte político ser bello? Mirando la obra de Mapplerthorpe, la respuesta afirmativa está clara. A lo mejor por eso clausuraron la muestra póstuma en la Corcoran Gallery y no por la supuesta ofensa a la moral pública: las fotos insolentes eran demasiado perfectas. Para los censores el chico guapo y su estética refinada y clásica no deberían haberse convertido jamás en los narradores del ultrasexo en los ochenta. Y, sin embargo, nadie lo relató como él.

Mapplethorpe

Si eres mujer y te masturbas, Facebook no te quiere

Post publicado por la editorial Capitán Swing en Facebook anunciando el nuevo libro de Luna Miguel

Post publicado por la editorial Capitán Swing en Facebook anunciando el nuevo libro de Luna Miguel

La periodista y poeta Luna Miguel (Alcalá de Henares, 1990) publicó una entrada el pasado miércoles en su cuenta de Facebook anunciando el lanzamiento de su última obra: ‘El dedo. Breves apuntes sobre la masturbación femenina’. El libro se basa en una recopilación de  artículos, ficciones, fragmentos de diario y entrevistas en relación al tema del autoplacer femenino.

En su texto, la periodista compartió la cubierta de la obra, junto a un poema de Anne Sexton, algo de información sobre la edición y algunas imágenes alegóricas. Con lo que no contaba Miguel es que instantes después, la red social eliminase su perfil. Un post que según afirma la autora era muy similar al que realizó Capitán Swing, editorial del libro, y que sí puede verse en Facebook.

Este sábado, Luna Miguel ha publicado un post afirmando que “de pronto, por hablar de masturbación, clítoris, autoplacer u onanismo, me había convertido en alguien ‘peligroso'”, afirma la poeta en su blog personal.

“La propuesta de Facebook podría no parecer tan sorprendente: es cierto que está en sus estrictas normas el favorecer una comunicación ‘limpia’ y ‘no obscena’. ¿Pero de verdad es obscena la divulgación cultural sobre un tema tan humano como el autoplacer? ¿Qué puede tener eso de dañino?”, concluye.

Decisión “inapelable”

Instantes después de bloquear su cuenta, Facebook confirmaba a Luna Miguel que habían inhabilitado su cuenta, tras la denuncia de un usuario, y que su decisión es “inapelable”.

Miguel ha lamentado que en el equipo de Facebook no hayan estudiado el contenido de la publicación para devolverle su usuario. “Mi ‘Dedo’ y la portada de Capitán Swing debieron molestar mucho a alguien, y los filtros de Facebook y sus alarmas saltaron. Sin embargo, yo tenía la esperanza de que en un tiempo determinado —que según tengo entendido podría ir de entre las 24 horas a las 2 semanas, o incluso más—, el filtro humano de Facebook al que yo ya había apelado y reclamado, me diera la razón, ignorara al denunciante y me devolviera la cuenta”.

“En Facebook hay mucho odio, muchísimo odio, y me parece injusto que yo, que solo he compartido arte y literatura, me vea privada de utilizar un servicio que además es mi herramienta de trabajo”, denuncia la autora.

“Cuando publiqué la portada de ‘El dedo’ y su sinopsis en este mismo blog, un anónimo se rió de mí y me dijo que ‘la masturbación femenina no era un tabú. Casualidades de la vida, lo que ‘no era un tabú’ acabó convirtiéndose en mi expulsión del ‘paraíso de Facebook”, ironiza Miguel.

Los alumnos transexuales tendrán una atención especial en los colegios vascos

El Departamento de Educación prepara un protocolo para dar respuesta a los casos que se detecten

La directora de Innovación Educativa del Gobierno vasco, Begoña Garamendi, desveló ayer ante la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco que el departamento de Educación está preparando un protocolo específico de atención al alumnado transexual para dar respuesta a los casos de estos menores que se detecten en la escuela.

Estas normas de acompañamiento del alumnado transexual serán remitidas a todos los centros educativos de la comunidad autónoma tras su redacción y servirán de orientación para que los educadores atiendan las necesidades de estos alumnos. El objetivo, según ha explicado, es detectar en fases tempranas posibles alteraciones del desarrollo, incluidas cuestiones relacionadas con la identidad sexual, que puedan generar necesidades específicas de apoyo educativo.

Begoña Garamendi acompañó en la comisión a la consejera de Educación, Cristina Uriarte, quien compareció junto al consejero de Empleo y Políticas Sociales, Ángel Toña, a petición de EH Bildu, partido que pretendía pulsar el cumplimiento de la Ley de no discriminación por motivos de identidad de género y de reconocimiento de los derechos de las personas transexuales en Euskadi.

Cristina Uriarte expresó su «satisfacción» por la evolución de las medidas implantadas e insistió en la importancia de evitar la discriminación en las aulas.

Web de identidad sexual

Toña, por su parte, anunció que el 18 de febrero se presentará una web específica en la que las instituciones y colectivos que trabajan en este ámbito podrán unificar la documentación existente sobre identidad sexual. El consejero destacó que los distintos departamentos del Gobierno vasco colaboran para ofrecer una atención «integral» a las personas transexuales y abordar este tema desde una perspectiva «multidisciplinar». El objetivo, indicó, es que estas personas «tengan las mismas oportunidades que el resto de la población».

Las personas interesadas podrán acudir a Berdindu, el servicio de información y atención del Gobierno vasco para los temas relacionados con la diversidad sexual.