“Lucho por los derechos de las mujeres y el colectivo LGTBI”

La cineasta Émile Jouvet recibió el Premio Honorífico Zinegoak por sus filmes reivindicativos

La directora, fotógrafa y productora Émilie Jouvet recibió ayer en el Teatro Arriaga el Premio Honorífico Zinegoak 2018. (Oskar Martínez)

bilbao– La cineasta Émilie Jouvet llegó ayer al Teatro Arriaga para recoger el Premio Honorífico Zinegoak 2018, un galardón que el festival le entregó por tener “una visión muy libre y a la vez muy bonita y cuidada de lo que es la sexualidad femenina”. Así lo confirmó Pau Guillén, director de la presente edición, acompañando a la artista francesa en la presentación ante los medios.

“En estos tiempos en los que parece que la sexualidad se realiza de manera explícita en lo audiovisual para generar violencia o sumisión, sobre todo hacia la mujer, Émilie lo hace para transmitir la belleza de la diversidad y las maneras de disfrutar y mostrar los cuerpos”, agregó Guillén. El director recordó que en las películas de Jouvet aparecen “mujeres poderosas, mujeres que han decidido ser dueñas de su sexualidad y personas que han optado por disfrutarla de la manera que consideran oportuna”. Puesto que este año elleitmotiv de Zinegoak es la naturalidad de las diferencias, se reconoce la labor de esta artista que precisamente en sus trabajos “reivindica la diferencia de ser, de amar, de expresarse y de disfrutar de la sexualidad”.

Durante el acto, Jouvet hizo un repaso de su carrera y de sus inicios en el mundo del cine. Directora, fotógrafa y productora, la creadora se formó en Bellas Artes en la Escuela Superior de Fotografía de París, y en 2004 se unió al grupo de artistas Queer Factory. Desde muy temprano estudió la vida íntima y sexual como expresión natural y fundamental del ser humano, el rol femenino en un mundo profesional tan masculinizado como es el cine para adultos, o las dificultades del colectivo de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales para convertirse en padres y madres. “Me interesaron enseguida los derechos de la comunidad LGTBI+ porque yo misma me enamoré de una mujer y quise integrar lo que me estaba pasando a nivel personal en el tipo de trabajo que yo hacía”, explicó Jouvet.

En 2006 dirigió su primer filme queer, lésbico y transgénero francés titulado One Night Stand, y logró multitud de reconocimientos internacionales. Gracias a esto pudo, tres años después, crear un grupo artístico de mujeres a las que acompañó por toda Europa grabando sus actuaciones, dentro y fuera de escena. A través de sus performances y las conversaciones que graba entre ellas, construyó su ideario sobre sexualidad, los prejuicios que les rodean y la reivindicación de sus cuerpos alejadas de lo políticamente correcto. El resultado fue el documental Too much pussy! que se alzó con el Premio a la mejor película LGTB del Festival de Cannes Independiente. “Uno de los objetivos en mi trabajo es mandar un mensaje político y a la vez íntimo, y mostrar de forma directa qué capacidad tiene el Estado de influir en nuestra vida”, aclaró la galardonada.

Jouvet, quien asegura que desde que comenzó su carrera empezó su “lucha por los derechos de las mujeres y la comunidad LGTBI”, también habló sobre su filmeAria, en el que reflexiona sobre el creciente contexto homofóbico de su país, y se pregunta “por qué se les impide tener hijos a quienes pertenecen a ciertos colectivos”, ya que en Francia no está permitida la reproducción asistida a mujeres solteras y lesbianas.

Último filmeSu último trabajo, My body my rules, vio la luz el año pasado y en él muestra a mujeres con cuerpos fuera de los arquetipos sociales a través de una galería de retratos que cuestionan el peso, la edad, la identidad, el género o el color. “Se trata de ocho retratos que componen una horquilla de personas muy diferentes”, señaló Jouvet, quien matizó que en su labor “la forma sigue al fondo” que quiere tratar: “Es un cine fuera de lo normal en cuanto a forma y género, pero es el cine que yo quiero hacer”.

Chrysallis aplaude la actitud hacia Ekai del profesorado y el alumnado del instituto de Ondarroa

Chrysallis Euskal Herria ha hecho pública una nota en la que matiza algunas de las reflexiones que dio a conocer el pasado día 16, cuando informó de la muerte del joven Ekai Lersundi, ya que al parecer se han interpretado como críticas al centro educativo al que acudía el joven fallecido.

Acto en recuerdo a Ekai Lersundi, el pasado sábado en Ondarroa. (Aritz LOIOLA / ARGAZKI PRESS)

Concretamente, este colectivo se refiere a lo que entonces afirmaba sobre «la necesidad de formación en su instituto». Chrysallis quiere «dejar claro que los compañeros y compañeras de Ekai y el profesorado del instituto aceptaron la identidad sexual de Ekai desde que él lo comunicó en el centro y le llamaron por el nombre que él decidió; en todos los documentos del centro se cambió su nombre anterior».

Además, el profesorado «trabajó en las aulas la comprension de la transexualidad con materiales didácticos y la asesoría tanto de Chrysalis Euskal Herria como del servicio Berdindu del Gobierno Vasco; y se había trabajado en el centro la sensibilizacion del profesorado».

Lo que aún no se había puesto en marcha era «la formación específica con el profesorado», que está «programada para marzo próximo, y la impartirán desde el servicio Berdindu del Gobierno Vasco. Tampoco se había hecho formación con las madres y padres del instituto».

Chrysalis ha explicado que su objetivo era «señalar la necesidad de proporcionar, en el acompañamiento a chicas y chicos en situación de transexualidad, un Plan de Formación Integral, que incluya al profesorado, a madres y padres, y al alumnado, realizado de manera coordinada por profesionales de la sexología con conocimiento específico de la transexualidad infantil y juvenil, y con caracter de urgencia, para que toda la comunidad escolar pueda comprender la realidad de la transexualidad y así poder respetarla».

Este colectivo entiende que dicho plan «ha de ser garantizado desde los Departamentos de Educación y de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, cuestión que llevamos dos años demandando y que sigue sin ser atendida en los términos que estas chicas y chicos necesitan».

Chrysalis recuerda que la madre de Ekai ha afirmado que «en el instituto le aceptaron y le trataron bien desde el minuto uno», y ha agradecido la actitud de los responsables del centro, el profesorado y el alumnado.

Transfobiaren aurka eta gorputz guztien alde, samindutako sareak

Joan den ostegunean hilik aurkitu zuten 16 urteko Ekai gazte transexuala agurtzeko, saminez eta etsipenez bete dira sareak eta Ondarroako eta hiriburuetako bazterrak.

Ondarroako elkarretaratzearen une bat. Turrune!-ko irudia.

Ostiralean ezagutu genuen Ekai gaztearen heriotza. Bezperan bere senideek hilik aurkitu zuten 16 urteko gazte transexual ondarrutarra eta adin txikiko transexualen senideen elkartea den Chrysallisek «jendarte osoak galdutako borrokatzat» jo zuen heriotza.

Ekaik egunero parean zituen borrokak nerabe batentzat gehiegi izan litezkeela ondorioztatu zuen Chrysallisek komunikabideetara igorritako oharrean. Erregistroan izen-aldaketa lortzea, Gurutzetako ospitaleko Genero unitatean inoiz iritsi ez baina premiazkoa zuen hormona-tratamendua edo institutuan bere errealitatea azaldu eta errespetatzeko egin ez zen formakuntza-saioa ematea lortzeko borrokak jarri ditu «eguneroko borroka gehiegi» horien adibidetzat.

Gaztearen heriotzaren berriak sare sozialak saminez busti ditu eta sona berezia izan dute Ekairen aitaren agur hitzek. Facebooken, euskaraz eta gazteleraz, zabaldutako mezuak bere seme Ekairen heriotza «alferrikakoa» ez izatearen desioa ezkutatzen du; «zuk behin eta berriz esan zenuen bezala, atzetik datozenei bidea errazteko balio dezala gutxienez», dio haren aitak Elaxar Lersundik.

Makina bat elkarbanatze eta iruzkin jaso ditu aitaren mezuak.

Asko eta askotarikoak izan dira heriotza honen aurrean sentitzen duten atsekabea sare sozialen bidez plazaratu nahi izan dutenak.

Elkarretaratzeak sorterrian eta hiriburuetan

Ekairen heriotzak samina eta etsipena ekarri ditu Ondarroara. Ekairen senide eta lagunekin elkartasunez eta transfobiarik gabeko herri aske baten alde hiru egunetako dolua deitu zuen Ondarroako Udalak.

Era berean, Ekairi «gero arte» esan eta «oraindik zain daudenen neska-mutilengatik» aniztasunaren aldeko elkarretaratzea egin zuen larunbatean  Chrysallisek Ondarroako Musika plazan.

Iruñean eta Donostian ere azken agurra eman nahi izan zioten igandean eta harena azken heriotza izan dadin konpromisoak hartzera gonbidatu zituzten eragile politikoak.

 

Ttiklikek gurean duen blogean Ekairen heriotzak eragindako saminaren inguruan hausnarketa egin du.

 

El padre de Ekai: «Que tú, mi genio Ekai, seas el último»

El progenitor del menor transexual que se suicidó el viernes difunde un escrito de despedida en las redes sociales

Los padres de Ekai, consolados por vecinos de Ondarroa. / F. GÓMEZ

«Me gustaría maldecirte por lo que te has hecho y nos has hecho, pero tan solo puedo seguir queriéndote…». Elaxar Lersundi expresa con estas palabras el dolor que siente por la decisión de su hijo, Ekai, de quitarse la vida. El adolescente transexual de 16 años se suicidó el viernes en su habitación del domicilio familiar de Ondarroa. Estaba siendo sometido a seguimiento en la unidad de Género del hospital de Cruces pero, a pesar de la pelea de sus progenitores por lograr un tratamiento hormonal que frenase su pubertad, aún no lo había conseguido. Tenía que esperar.

La localidad costera le rindió un sentido homenaje el sábado, en el que participaron su aita y su ama, sujetando la bandera tricolor -azul, rosa y blanca- que simboliza la transexualidad. Ayer, Elaxar se desahogó a través de las redes sociales, donde dejó constancia del inmenso amor y admiración por su hijo.

«Pensaba que era más fuerte y duro de lo que soy», se sincera este hombre para dar cuenta de su sufrimiento. Después de manifestar el inmenso amor que sentía por Ekai, expresa su admiración por él. «Eras un genio en todo, escribiendo historias, dibujando, bailando, en idiomas, en la fotografía… Incluso, a nuestro pesar, también al lograr tu meta y tu paz», continúa. Por último, muestra su deseo de que este fallecimiento «no sea en vano y que al menos sirva para allanar el camino a los que vengan por detrás. Espero que tú, mi genio Ekai, seas el último».

El sentimiento de dolor y amor que transmite esta despedida sobrevoló en la concentración en recuerdo del joven que tuvo lugar ayer en Pamplona, donde cientos de personas le homenajearon. En el acto -organizado por la asociación Kattalingorri de Navarra, que trabaja con lesbianas, gays, bisexuales y transexuales- muchos de los asistentes acudieron con flores y las depositaron sobre una pancarta en la que se leía ‘Navarra contigo’.

El acto arrancó a las doce del mediodía en la plaza del Ayuntamiento con diez minutos de silencio alrededor de una gran bandera transgénero. Entre los asistentes estaban los concejales del Consistorio pamplonés, el secretario general de Podemos Navarra, parlamentarios de Geroa Bai y la directora del Instituto Navarro de Igualdad.

Dos representantes de Kattalingorri y Transkolore leyeron un manifiesto en el que transmitieron su «cariño y apoyo» a la familia y allegados de Ekai y lamentaron la muerte, de la que responsabilizaron a «la sociedad tránsfoba en la que todavía nos toca vivir». «Esto nos crea mucho dolor y una gran sensación de injusticia porque tenía toda la vida por delante».

«Queremos leyes que nos amparen y sistemas educativos y sanitarios que nos atiendan»KATTALIN GORRI DE NAVARRA

Asimismo, afirmaron que este suicidio no es «un hecho aislado, sino parte de un sistema opresor que impone maneras rígidas de ser». Por ello, reclamaron «leyes que nos amparen, sistemas educativos y sanitarios que nos atiendan, y la eliminación de trabas administrativas que nos impidan autodeterminarnos y vivir como somos libremente».

Iruñea también homenajea a Ekai y pide que la diversidad sea «un valor»

Varios cientos de personas han participado este domingo en Iruñea en el homenaje al menor transexual de 16 años que se ha quitado la vida esta semana en Ondarroa, Ekai, a quien han despedido con el deseo de que la sociedad aprecie la diversidad como «un valor».

 

El acto de homenaje a Ekai, organizado por la asociación Kattalingorri de Nafarroa, ha consistido en una concentración a la que muchos de los asistentes han acudido con flores, que han depositado sobre una pancarta en la que se leía «Ekai, Nafarroa zurekin, Navarra contigo».

Tras guardar un diez minutos de silencio, los asistentes, entre quienes estaban representantes de EH Bildu, Geroa Bai, Podemos y Aranzadi, han escuchado a un bertsolari que ha homenajeado a Ekai. Después han tomado la palabra Hugo y Fermintxo, miembros del colectivo convocante, que han denunciado el «duro suceso», que crea «mucho dolor y una gran sensación de injusticia», ya que el suicidio es «parte de un sistema opresor que impone maneras rígidas de ser».

«Necesitamos leyes que nos amparen, sistemas educativos y sanitarios que nos atiendan y la eliminación de todo tipo de trabas administrativas que nos impidan autodeterminarnos y vivir como somos libremente», han reclamado.

Han agradecido la labor de las familias como la de Ekai y de asociaciones como Chrysallis, al considerar que queda «un largo recorrido para que todas quepamos en esta sociedad», que esperan que sea «más justa, donde la diversidad sea un valor y no algo a combatir».

 

Ondarroa recuerda a Ekai, el menor transexual que se quitó la vida esperando tratamiento hormonal

El Ayuntamiento ha declarado tres días de luto por la muerte del adolescente transexual

BILBAO. Cientos de vecinos de Ondarroa han recordado este sábado a Ekai, el joven de 16 años de edad que se encontraba a la espera de recibir en la ‘unidad de género’ del Hospital de Cruces “el tratamiento hormonal que necesitaba”, y que este pasado jueves se quitó la vida.

En la movilización, desarrollada en silencio en la plaza del Ayuntamiento de Ondarroa y convocada por la Asociación de Familias de Menores Transexuales, Chrysallis Euskal Herria, los participantes han dibujado en el suelo con velas un corazón en cuyo interior se leía Ekai.

Asimismo, han situado en el lugar un centro con flores junto a una pancarta en la que se podía leer ‘Ekai maite zaitugu’.

Con la movilización, en la que se han podido ver numerosas banderas con el arco iris, símbolo del colectivo, los convocantes han querido denunciar la situación que viven “niñas, niños y jóvenes a quienes se les está negando una y otra vez su identidad”.

Tras diez minutos de concentración, representantes de la Asociación de Familias de Menores Transexuales han leído un comunicado en el que han indicado que sienten “el corazón roto, dolor y mucha rabia”, pero “vamos a seguir trabajando, no desde el sentimiento de rabia y dolor, vamos a trabajar desde el amor que sentimos hacia nuestros hijas e hijos”.

En este sentido, el Ayuntamiento de Ondarroa, que ha declarado tres días de luto por la muerte de Ekai, ha apostado también por luchar contra la transfobia.

Asimismo, ha incidido en la necesidad de garantizar “los derechos de todas las personas, sin ningún tipo de discriminación” y ha resaltado que seguirán trabajando para que muertes como las de Ekai no se repitan.

Iruñea recuerda al joven Ekai y critica la “transfobia de la sociedad”

Cientos de personas piden que la diversidad sea “un valor”

El menor de Ondarroa se encontraba a la espera de recibir un tratamiento hormonal y se quitó la vida el pasado jueves

IRUÑEA. Varios centenares de personas han participado este domingo en una concentración, convocada por Kattalingorri, en homenaje a Ekai, el joven de 16 años de Ondarroa que se encontraba a la espera de recibir un tratamiento hormonal y que se quitó la vida el pasado jueves.

La concentración, que ha tenido lugar a las 12.00 horas en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona bajo el lema ‘Ekai, Nafarroa zurekin. Navarra contigo’, ha comenzado con diez minutos de silencio alrededor de una gran bandera transgénero que ha culminado con los aplausos y ofrendas florales por parte de los asistentes. Entre las personas que han acudido al homenaje se ha podido ver a los concejales del Ayuntamiento de Pamplona Laura Berro (Aranzadi),Patricia Perales y Aritz Romeo (EH Bildu), el secretario general de Podemos Navarra,Eduardo Santos, el parlamentario de Geroa Bai,Koldo Martínez;y la directora del Instituto Navarro de Igualdad (INAI), Mertxe Leranoz.

Dos representantes de Kattalingorri y Transkolore han leído un manifiesto en el que han transmitido su “cariño y apoyo” a la familia y allegados de Ekai y han lamentado el “duro suceso” de Ondarroa “por causa de la sociedad tránsfoba en la que todavía nos toca vivir”. “Esto nos crea mucho dolor y una gran sensación de injusticia” porque “tenía toda la vida por delante”, ha continuado.

Asimismo, han destacado que “esto no es un hecho aislado sino que es parte de un sistema opresor el cual impone maneras rígidas de ser”. Por ello, han reclamado “leyes que nos amparen, sistemas educativos y sanitarios que nos atiendan y la eliminación de todo tipo de trabas administrativas que nos impidan autodeterminarnos y vivir como somos libremente”.

Han reconocido que “la sociedad va cambiando y existen familias maravillosas como la de Ekai que se esfuerzan por comprender y acompañar a sus hijos e hijas”. “Aun queda un largo recorrido para que todas quepamos en esta sociedad”, han reconocido. “Queremos construir una sociedad más justa, donde la diversidad sea un valor y no algo a combatir”, han concluido.

Al finalizar el acto ha tomado la palabra el cantante Kai Etxaniz que ha destacado que “Kai hay en todos los sitios” y “no quiero que lloremos más Ekai y para eso todo el mundo tiene que hacer cosas, la sociedad y las instituciones”. “Esto no es cuestión de banderitas sino de personas que se cansan de esperar y no pueden más”, ha remarcado Etxaniz que se ha dirigido a “la gente que os sentís así” para decirles que “no estáis solas” y les ha instado a “buscar ayuda”.

Cientos de personas homenajean a Ekai en Ondarroa y piden más ayuda para los transexuales

El joven de 16 años acabó el jueves con su vida al no haber conseguido un tratamiento hormonal que frenase su pubertad. Ayer su pueblo le brindó una emotiva despedida

Cientos de personas arroparon en la tarde de ayer en la plaza del Ayuntamiento de Ondarroa a los padres de Ekai Lersundi, el joven transexual de 16 años que acabó con su vida tras una larga lucha por sentirse comprendido en una sociedad que no reconocía su verdadera identidad sexual. Sus familiares portaron una pancarta con el lema ‘Ekai, maite zaitugu’ (Ekai, te queremos), en una concentración silenciosa que se prolongó durante 30 minutos.

Pasada la primera mitad del homenaje, eso sí, un representante de la asociación Chrysallis Euskal Herria leyó un comunicado en el que aseguró que van «a seguir luchando por la memoria de Ekai, por una ley que proteja a los que vengan detrás, y por una sociedad informada que comprenda y acepte la diversidad». Tras la lectura del texto, se vivieron momentos de «intenso dolor» al tiempo que sonaba la canción Txoria txori de Mikel Laboa como homenaje al joven vecino de Ondarroa.

El Ayuntamiento de la localidad pesquera, que colocó la bandera del arco iris en su balcón, además, elogió la actitud que han mantenido sus padres al haber apoyado y protegido al chico, pese a lo difícil que, en una situación como la del joven, puede resultar para algunas familias «romper las normas sociales» y ayudar a sus hijos.

El suicidio de Ekai, un adolescente transexual que llevaba años peleando por poder mostrarse como se sentía, ha conmocionado a la sociedad vasca pero especialmente a las familias de la asociación Chrysallis Euskal Herria, que desde 2015 luchan por una ley que proteja y reconozca los derechos a los menores y jóvenes cuyo «sexo registral» no coincide con su género. «Estaba al límite y cuando llegó la adolescencia no pudo soportarlo», explicaba Bea Sever, la portavoz de la asociación. Se ha marchado «sin hacer ruido» y temen que no sea el único caso. «En la asociación tenemos cuatro o cinco chavales que también están en una situación insostenible, algunos incluso tomando antidepresivos porque no pueden más».

Ekai se sentía descontento con su cuerpo, hasta tal punto que ni se miraba al espejo. Estaba siendo sometido a seguimiento en la Unidad de Género del Hospital de Cruces, pero, a pesar de la pelea de sus padres Ana y Elaxar por conseguir un tratamiento hormonal que frenase su pubertad, no lo habían conseguido. «El protocolo es muy estricto y está condicionado por el dictamen de médicos y psiquiatras. Normalmente, se autoriza a partir de los 16 años, pero para Ekai ya llega tarde», denuncian desde la asociación, que demandan que el inicio del tránsito de estos chavales a su verdadera identidad no esté condicionada por criterios médicos. Como tampoco llegó a tiempo la formación que los responsables del Gobierno vasco habían prometido dar a docentes y alumnos del instituto donde estudiaba Ekai para evitar situaciones de acoso, malentendidos y humillaciones. «Se comprometieron en febrero del año pasado y aún no habían hecho nada».

Tímido y retraído

Gracias a su lucha sin denuedo y a la de sus padres, Ekai había conseguido que sus compañeros y profesores le llamasen por el nombre con el que se identificaba, aunque en su DNI apareciese el que le pusieron al nacer. Precisamente, a finales de noviembre Ekai se prestó a aparecer con su padre Elaxar en un informativo de La Sexta para dar su testimonio, a raíz de que el pleno del Congreso aprobase los trámites para que los menores transexuales pudiesen cambiar su nombre y sexo en el Registro Civil sin necesidad de presentar informes médicos. «Explicar a todo el mundo que eso no es así, que esos documentos están mal, te hace pasar muy malos ratos», explicaba ante las cámaras Ekai. Tampoco pudo cumplir este deseo.

Demasiadas batallas para un adolescente. De carácter tímido y retraído, Ekai veía como su cuerpo cambiaba, sentía la incomprensión de la sociedad, y no pudo soportarlo más; estaba cansado de tanto pelear en su todavía corta vida. Su familia había presentado una queja ante los responsables médicos de Osakidetza, pero, según Bea Sever, no sirvió para adelantar un tratamiento que quién sabe si hubiese evitado lo ya irremediable.

«Nos queda la sensación de fracaso, de no haber estado a la altura, de no haber sabido adelantarnos a los acontecimientos. Nos queda la rabia y una tremenda impotencia, pero también la necesidad de seguir luchando. Detrás queda la colección de quejas ante el Hospital de Cruces, las preguntas incomodas y los items que no se cumplen. Detrás queda una familia destrozada. Detrás quedan los anhelos de un gran artista y una vida frustrada», explica en un emotivo comunicado la asociación Chrysallis. Tras lamentar su muerte, Save the Children, ha recordado que «como colectivo especialmente vulnerable, los menores transexuales merecen una protección especial por parte de las administraciones públicas».

Cientos de personas protestan en Pamplona contra la transfobia tras el suicidio de Ekai

La concentración, en homenaje al joven de 16 años que se quitó la vida cuando estaba a la espera de recibir un tratamiento hormonal, ha servido para exigir garantías de protección para las personas trans

Homenaje al joven Ekai y contra la transfobia en la sociedad. / EUROPA PRESS

La concentración en homenaje a Ekai que ha tenido lugar este domingo ha estado colmada de centenares de personas. El encuentro tenía como fin recordar al joven de 16 años de Ondarroa, que se encontraba a la espera de recibir un tratamiento hormonal y que se quitó la vida el pasado jueves, y reivindicar la lucha contra “la sociedad tránsfoba en la que todavía nos toca vivir“.

Así lo han comunicado a través de la lectura de un manifiesto las organizaciones Kattalingorri y Transkolore, responsable de la convocatoria, que han querido trasladar “cariño y apoyo” a la familia y allegados de Ekai y han lamentado el “duro suceso”. “Esto nos crea mucho dolor y una gran sensación de injusticia” porque “tenía toda la vida por delante”, han continuado.

La concentración ha tenido lugar a las 12.00 horas en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona bajo el lema ‘Ekai, Nafarroa zurekin. Navarra contigo’, y ha comenzado con diez minutos de silencio alrededor de una gran bandera transgénero que ha culminado con los aplausos y ofrendas florales por parte de los asistentes. Entre las personas que han acudido al homenaje se ha podido ver a los concejales del Ayuntamiento de Pamplona Laura Berro (Aranzadi), Patricia Perales y Aritz Romeo (EH Bildu), el secretario general de Podemos Navarra, Eduardo Santos, el parlamentario de Geroa Bai, Koldo Martínez; y la directora del Instituto Navarro de Igualdad (INAI), Mertxe Leranoz.

“Esto no es un hecho aislado sino que es parte de un sistema opresor el cual impone maneras rígidas de ser”, han denunciado desdela organziación. Por ello, han reclamado “leyes que nos amparen, sistemas educativos y sanitarios que nos atiendan y la eliminación de todo tipo de trabas administrativas que nos impidan autodeterminarnos y vivir como somos libremente”.

Asimismo, han reconocido que “la sociedad va cambiando y existen familias maravillosas como la de Ekai que se esfuerzan por comprender y acompañar a sus hijos e hijas”. “Aún queda un largo recorrido para que todas quepamos en esta sociedad”, han insistido. “Queremos construir una sociedad más justa, donde la diversidad sea un valor y no algo a combatir”, concluían.

Al finalizar el acto ha tomado la palabra el cantante Kai Etxaniz, que visibilizó su transexualidad y el comienzo de un tratamiento hormonal en el 2016. “No quiero que lloremos más Ekai y para eso todo el mundo tiene que hacer cosas, la sociedad y las instituciones” ha declarado el cantante. “Esto no es cuestión de banderitas, sino de personas que se cansan de esperar y no pueden más”, ha remarcado Etxaniz, que se ha dirigido a “la gente que os sentís así” para decirles que “no estáis solas” y les ha instado a “buscar ayuda”.

Margen Izquierda Margen derecha Duranguesado Costa Nervión Ibaizabal Álava Gipuzkoa Miranda Haro El suicidio de Ekai conmociona Ondarroa, que hoy le ha recordado con una concentración

La asociación Chrysallis Euskal Herria denuncia que el menor «llegó a su límite» al no haber conseguido un tratamiento hormonal que frenase su pubertad

Ekai Lersundi, con su padre, apareció a finales de noviembre en un informativo de La Sexta para dar su testimonio. / La Sexta

La localidad vizcaína de Ondarroa será este sábado escenario de una concentración en recuerdo de Ekai, el joven transexual de 16 años que acabó con su vida tras una larga lucha por sentirse comprendido en una sociedad que no reconocía su verdadera identidad sexual. Su madre le encontró muerto el jueves en su habitación de la vivienda familiar de Ondarroa.

El Ayuntamiento de Ondarroa, que hoy ha colocado la bandera del arco iris en su balcón, ha animado a los vecinos a participar en la concentración mediante un comunicado en el que lamenta las trabas que encontró el joven a la hora de poder llevar a cabo su cambio de sexo. Además, ha elogiado la actitud que han mantenido sus padres al haber apoyado y protegido al chico, pese a lo difícil que, en una situación como la del joven, puede resultar para algunas familias «romper las normas sociales» y ayudar a sus hijos.

El suicidio de Ekai, un adolescente transexual que llevaba años peleando por poder mostrarse como se sentía, ha conmocionado a la localidad ondarresa especialmente a las familias de la asociación Chrysallis Euskal Herria, que luchan por una ley que proteja y reconozca los derechos a los menores y jóvenes cuyo «sexo registral» no coincide con su género. «Estaba al límite y cuando llegó la adolescencia no pudo soportarlo», explica Bea Sever, la portavoz de la asociación. Se ha marchado «sin hacer ruido» y temen que no sea el único caso. «En la asociación tenemos cuatro o cinco chavales que también están en una situación insostenible, algunos incluso tomando antidepresivos porque no pueden más».

Ekai se sentía descontento con su cuerpo, hasta tal punto que ni se miraba al espejo. Estaba siendo sometido a seguimiento en la Unidad de Género del Hospital de Cruces pero, a pesar de la pelea de sus padres Ana y Elaxar por conseguir un tratamiento hormonal que frenase su pubertad, no lo habían conseguido. «El protocolo es muy estricto y está condicionado por el dictamen de médicos y psiquiatras. Normalmente, se autoriza a partir de los 16 años pero para Ekai ya llega tarde», denuncian desde la asociación, que demandan que el inicio del tránsito de estos chavales a su verdadera identidad no esté condicionada por criterios médicos. Como tampoco llegó a tiempo la formación que los responsables del Gobierno vasco habían prometido dar docentes y alumnos del instituto donde estudiaba Ekai para evitar situaciones de acoso, malentendidos y humillaciones. «Se comprometieron en febrero del año pasado y aún no habían hecho nada».

Tímido y retraído

Gracias a su lucha sin denuedo y a la de sus padres, Ekai había conseguido que sus compañeros y profesores le llamasen por el nombre con el que se identificaba, aunque en su DNI apareciese el que le pusieron al nacer. Precisamente, a finales de noviembre Ekai se prestó a aparecer con su padre Elaxar en un informativo de La Sexta para dar su testimonio, a raíz de que el pleno del Congreso aprobase los trámites para que los menores transexuales pudiesen cambiar su nombre y sexo en el Registro Civil sin necesidad de presentar informes médicos. «Explicar a todo el mundo que eso no es así, que esos documentos están mal, te hace pasar muy malos ratos», explicaba ante las cámaras Ekai. Tampoco pudo cumplir este deseo.

Demasiadas batallas para un adolescente. De carácter tímido y retraído, Ekai veía como su cuerpo cambiaba, sentía la incomprensión de la sociedad, y no pudo soportarlo más; estaba cansado de tanto pelear en su todavía corta vida. Su familia había presentado una queja ante los responsables médicos de Osakidetza pero, según Bea Sever, no sirvió para adelantar un tratamiento que quién sabe si hubiese evitado lo ya irremediable.

«Nos queda la sensación de fracaso, de no haber estado a la altura, de no haber sabido adelantarnos a los acontecimientos. Nos queda la rabia y una tremenda impotencia, pero también la necesidad de seguir luchando. Detrás queda la colección de quejas ante el Hospital de Cruces, las preguntas incomodas y los items que no se cumplen. Detrás queda una familia destrozada. Detrás quedan los anhelos de un gran artista y una vida frustrada», explica en un emotivo comunicado la asociación Chrysallis, que ha convocado este sábado una concentración a las cinco de la tarde en la plaza de Ondarroa para despedir a Ekai y rendir homenaje a su lucha. Tras lamentar su muerte, Save the Children, ha recordado que «como colectivo especialmente vulnerable, los menores transexuales merecen una protección especial por parte de las administraciones públicas».

Normativa «muy desfasada»

La trágica noticia de la muerte de Ekai ha caído como un jarro de agua fría en el seno de Chrysallis, la asociación que desde hace tres años lucha por los derechos de estos menores y por mejorar su calidad de vida. Llega solo unos días después de que representantes de la asociación compareciesen ante la comisión de Derechos Humanos e Igualdad del Parlamento de Vitoria para presentar los cambios que proponen a la ley vasca de no discriminación por motivos de identidad de género y de reconocimiento de los derechos de las personas transexuales, promulgada en 2012 y que «se ha quedado «muy desfasada». «Requiere con urgencia una adaptación de los diferentes protocolos y normas, principalmente en los sectores educativo y sanitario», denuncian.

Salieron «optimistas» de la comisión, ya que encontraron «receptividad» a sus demandas entre los representantes de todos los partidos. Uno de sus principales caballos de batalla es precisamente, la «despatologización» de la transexualidad. «No es ninguna enfermedad ni ningún trastorno, es simplemente una expresión más de la diversidad humana». Por eso rechazan que se «bloquee y retrase» exclusivamente por criterios médicos la administración de los tratamientos que necesitan para «su desarrollo como personas».

Chrysallis tiene como espejo las leyes aprobadas recientemente por las comunidades andaluza o navarra, que son «más avanzadas y respetuosas con la identidad sexual». Ambas normativas «rechazan de plano» cualquier examen psicológico o prueba médica para acreditar la situación de transexualidad. El protocolo que sigue Osakidetza a la hora de aprobar la administración de tratamientos hormonales a los menores transexuales establece la edad de inicio a los 16 años, atendiendo al consenso actual de la Sociedad Americana de Endocrinología. Sin embargo, en la guía de atención a este colectivo del Departamento de Salud también se reconoce que «esta edad es posterior a la del inicio normal del desarrollo puberal para la mayoría de las personas, por lo que no necesariamente debe establecerse como norma generalizable». «Tenemos comprobado que una persona que inicia el tránsito de identidad en la infancia llega feliz a la edad adulta; si lo hace en la adolescencia o después es mucho más complicado», apunta Bea Sever.

Con respecto a este caso, Equo Berdeak ha señalado que, «una vez más, se pone de manifiesto que la normativa actual queda muy alejada de la realidad y somete a las personas que quieren iniciar un proceso de transición a una serie de obstáculos que, en los casos más trágicos, provocan desenlaces irreversibles». La formación política ha considerado que «la responsabilidad es compartida en estos casos de suicidio, pero las administraciones públicas han de ser más competentes y deben cumplir con sus obligaciones y compromiso para con estas personas». «En pleno siglo XXI las personas trans continúan padeciendo procesos demasiado traumáticos», ha denunciado.