El ‘odiobús’

Por eso es tan gran noticia que la justicia les haya parado las pezuñas

Autobús de la organización ultracatólica Hazteoir retenido en un aparcamiento de la localidad madrileña de Coslada. © VÍCTOR SAÍNZ

La he visto cambiar de verano en verano, alegrándole la vista al prójimo retozando en la piscina de su barrio. Una criatura llena de gracia y de esa elegancia de dentro afuera que no se vende en las tiendas. La vi de bebé, ricitos de oro, el pañal abultándole el culete bajo el biquini. La vi de niña chicazo, melenita de paje, culotes de colorines y tetillas al aire. La vi de adolescente rebelde con causas, rapado salvaje, calzones largos y banda a presión aplanándole las mamas, dándose unos lotazos de órdago con la novieta de turno. La veo hoy adulta, ser bellísimo vestido como le da la gana, y aún no sé si es o quiere ser chico o chica ni me importa. Porque es ella. O él. O ello. Una persona singular. Única. Como todas. He visto ese cuento de puertas afuera, sí. A saber lo que habrá sufrido ese cuerpo y esa mente y esa casa con esos cambios. Pero también he visto a mujeres con nuez tamaño kiwi y pene de regular calibre enterrado entre las nalgas. Y a hombres con toda la barba, pechos de la 120 tatuados al tórax y ovarios de dos yemas. A todos les he visto, y escuchado. Y son tan mujeres y hombres como Eva y Adán y viceversa.

Estábamos ya en estas cuando sale a la calle un autobús fletado por unos posesos de la verdad absoluta sentenciando que si naces hombre, hombre mueres, y si naces mujer, lo serás por los siglos de los siglos y los demás no existen. Porque lo dicen ellos. Puede que, ojalá, sean estos los últimos bramidos de una especie que ve cómo su mundo se les va de las garras. Pero, mientras, aterrorizan al diferente ninguneándolo. Por eso es tan gran noticia que la justicia les haya parado las pezuñas. Tolerancia cero contra la intolerancia. A veces, en mi infinita sabiduría, colijo que si su Dios misericordioso les mandara un hijo con vagina o una hija con dos cojones, perdón, testículos, sabrían de lo que hablan. Pero luego reculo. Quizá le negaran su naturaleza. Y eso no se lo deseo a nadie.

Hazte Oír aumentó sus ingresos en un 69% gracias al PP al declararla de utilidad pública

Su presupuesto anual distingue al grupo de presión del resto de los grupos ultraderechistas españoles, en su mayoría minúsculos con una solvencia poco comparable con la de la asociación

Autobús de Hazte Oír. E.P

La polémica del autobús tránsfobo de Hazte Oír que circulaba por Madrid ha puesto a la organización ultracatólica, que afirma solo haber mostrado “un hecho de la biología” en su mensaje,  en boca de todos los medios. Ahora InfoLibre ha hecho público que los ingresos del grupo crecieron en un 69% desde que el Gobierno del PP lo declaró de utilidad pública.

En 2013, el Ministerio del Interior dotó de beneficios fiscales a los socios de la organización. Dos años más tarde ésta declaraba unos ingresos de  2,6 millones de euros. Según informa el diario digital, Hazte Oír destinó más de 225.000 euros a gastos de personal en 2015.

Su presupuesto anual distingue al grupo de presión del resto de los grupos ultra derechistas españoles, en su mayoría minúsculos partidos franquistas, falangistas o neonazis con una solvencia poco comparable con la de Hazte Oír.

Hasta el momento, el autobús con el mensaje “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen” ha sido inmovilizado de forma cautelar mientras que la Fiscalía de Madrid estudia un posible delito de odio. No obstante, la organización ha amenazado con sacar más autobuses a la calle después de su “retención ilegal”.

Hazte Oír y hazte aliado de Jorge Fernández Díaz

El exministro del Interior declaró a este grupo ultracatólico de utilidad pública por su “interés general”

Miembros de Hazte Oír se concentran este miércoles en Cibeles para defender su autobús. JAVIER TORMO EFE

BERNA GONZÁLEZ HARBOUR

Los políticos pueden decir misa, pero la verdadera impronta de sus decisiones está en el Boletín Oficial del Estado. El del 24 de mayo de 2013 recoge la declaración por parte del Ministerio del Interior de la organización Hazte Oír como “asociación de utilidad pública”. Para ello, el entonces ministro Jorge Fernández Díaz consideró que promueve “el interés general”.

¿Hemos dicho interés general?

La organización Hazte Oír ha puesto a circular un autobús con un mensaje que agrede a una minoría, la de unos niños con una identidad diferente a la de su cuerpo, como antes ha hecho feroces campañas contra el aborto y la educación sexual en los colegios. El fiscal superior de la Comunidad de Madrid ha abierto diligencias para investigarlo por posible delito de odio y hasta el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, que es quien de verdad dice misa, también lo ha condenado.

El debate se ha situado inmediatamente en un territorio que puede ser estimulante y rico para una sociedad que cambia y que incorpora nuevos derechos y reconocimientos a realidades que antes vivían en sombras tenebrosas: ¿Es libertad de expresión lo que hace Hazte Oír o es incitación al odio? La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, declaró ayer en la sede de EL PAÍS que “la libertad de expresión tiene sus límites en las leyes”.

Vayamos por un momento a otro escenario: el presidente Trump ha revocadouna norma de Obama que permitía a los niños el acceso a vestuarios y baños del género con el que se identificaran, lo que en su momento (2016) fue considerado un avance en los derechos de la comunidad LGTB. Desandar el camino avanzado no cambia nada para la gran mayoría de la gente, pero sí entorpece la de una minoría que hoy se ve obligada a dar un paso atrás. Es por ello un acto de simbolismo cruel.

Hay una escena de Posguerra, el gran libro de Tony Judt, que narra cómo los alemanes miraban hacia atrás, se tapaban los ojos y se reían cuando les ponían imágenes de los campos de exterminio años después del nazismo. Tardaron mucho en querer ver. Y ese fragmento del libro nos coloca ante la evidencia de que empatizar con las minorías es el primer paso para comprender, para rectificar, para legislar y para avanzar.

Cuando las autoridades o agentes sociales son inmunes a los sufrimientos de las minorías, como está ocurriendo con los refugiados sirios (Europa), cuando desandan el camino avanzado en contra de esas minorías (Trump) o fletan un autobús que niega la identidad sexual de una minoría (Hazte Oír) están pecando de un mismo defecto, sea delito o no lo sea: falta de empatía y generosidad. Que además el Gobierno considere a esta organización de utilidad pública por su “interés general” es agotador. Por una vez, hagan caso a Blázquez y respeten a esos niños. Eso sí es de interés general.

Un juez prohíbe circular al autobús tránsfobo de Hazte Oír

El juzgado cree que el mensaje del bus busca atentar contra la dignidad de los transexuales

 

Autobús inmovilizado de Hazteoir, hoy. VÍCTOR SAINZ

El Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid ha acordado como medida cautelar la prohibición de circulación del autobús desplegado por Hazte Oír hasta que no retire el mensaje contra la transexualidad, según informa la agencia Europa Press. Así lo indica el juzgado en un oficio fechado este miércoles. El juez entiende que el mensaje del autobús “no se limita a exponer” el ideario del colectivo, sino que se dirige a personas con una orientación sexual “distinta” para lesionar su “dignidad”. Contra esta decisión cabe interponer recurso.

El Ayuntamiento de Madrid ya procedió a la inmovilización del mencionado autobús que pretendía recorrer las calles de la ciudad con el mensaje “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo”.

El fiscal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid, Jesús Caballero, ya había abierto diligencias para investigar este autobús y había pedido al juez que impidiera circular al vehículo naranja hasta que se retirasen “los mensajes discriminatorios que exhibe”.

La organización ultracatólica ha denunciado públicamente el “secuestro” del autocar este martes por parte del Consistorio y anunció, antes de conocerse la decisión de la fiscalía, que el vehículo continuaría su ruta este miércoles, después de que la Policía Municipal de la capital lo inmovilizase y multase la pasada noche. Según informó el Consistorio, el autocar se encontraba “custodiado” por los agentes en una cochera de Hazte Oír y se había determinado que no circulase por la ciudad “a la espera de que la Fiscalía se pronuncie sobre un posible delito de LGTBIfobia”.

La Generalitat de Cataluña y la Delegación del Gobierno de Madrid también han anunciado que trasladaron los hechos al Ministerio Público por considerar que esta campaña puede suponer un “delito de odio” contra los transexuales.

El autobús transfóbico

ULISES CULEBRO

RAÚL DEL POZO

Los neoconservadores han tomado el poder y ahora se apoderarán del lenguaje. Vuelven Lynch, el KKK y los generales pentagonales. Desde que eligieron al bisonte imperial, la política es un reality show; The New York Times, el enemigo; y el Papa Francisco, el hereje.

Se levanta la voz contra el niño de Federico García Lorca, que escribía nombre de niña en su almohada, y contra el muchacho que se viste de novia en la oscuridad del ropero. Los perseguidos han vuelto al armario. Los gais y la causa de las mujeres están tan amenazados como el hielo de los polos. Ellas, según los autores de la Enciclopedia, eran tratadas como imbéciles, cargadas con un niño que les cuelga de los pezones y pasaban la vida escuchando al padre, a la madre, al marido: “Hija mía, ten cuidado con tu hoja de parra”. Virginia Woolf las vio así: “Las mujeres han vivido todos estos siglos como esposas, con el poder mágico y delicioso de reflejar la figura del hombre, el doble de su estatura”. Ese canon occidental de los Derechos Humanos está pasado de moda.

“El feminismo es cáncer”, ha dicho Milo Yiannopoulos, que se considera un líder de la nueva libertad de expresión, defiende la primacía blanca y llama “Papi” a Trump. En España, el autobús de Hazte Oír, llamado “autobús transfóbico“, circula con las siguientes palabras en la carrocería: “Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siendo mujer”. La asociación ultraconservadora que ha lanzado el mensaje está en la onda, promueve nuevos valores, lucha contra la dictadura progre que relega a los heterosexuales a ciudadanos de segunda, se subleva contra el aborto y contra el matrimonio homosexual. El autobús fue detenido o bloqueado por orden de no se sabe quién y espera la decisión del juez. Empiezan a surgir en España movimientos ultracatólicos que consideran heresiarca y papa negro a Francisco. Pero este Pontífice pidió disculpas a los homosexuales por la forma cruel con la que han sido tratados por los curas y porque la Iglesia haya permitido que fueran perseguidos.

Lo que ahora parece bárbaro será vanguardia, porque se ha iniciado una guerra mundial contra lo que llaman el integrismo del pensamiento débil, esa inquisición blanda y posmoderna que se había apoderado del mundo. El buenismo, el ecologismo, el feminismo, el socorro socialdemócrata, la Sodoma de la tolerancia están acorralados. Quizás el ajuste de cuentas con lo políticamente correcto tuvo su apoteosis en la victoria de Trump y la venganza surgió, entre otros momentos, en el instante en el que Hillary Clinton dijo: “La mitad de los seguidores de Trump se podría meter en lo que yo llamo ‘la cesta de los deplorables’, ¿verdad? Los racistas, sexistas, homófobos, xenófobos e islamófobos”. Los que estaban metidos en la cesta de las serpientes salieron a votar y probaron que la fiesta del flower power se había acabado y también los serafines de Allen Ginsberg, que se dejaban follar por santos motociclistas.

Un juzgado prohíbe de forma cautelar la circulación del autobús transfobo de Hazte Oír

El Juzgado de Instrucción Número 42 de Madrid ha acordado como medida cautelar la prohibición de circulación del autobús desplegado por Hazte Oír hasta que no retire el mensaje contra la transexualidad.

Así lo indica el juzgado en un oficio fechado este miércoles, tras recibir el escrito de la Fiscalía Provincial de Madrid que solicitaba precisamente esta medida cautelar. Contra la resolución cabe interponer recurso de reforma.

En su escrito, se decreta la prohibición de circular de este autobús, al entender que su mensaje “no se limita a exponer” el ideario del colectivo, sino que se dirige a personas con una orientación sexual “distinta” para lesionar su “dignidad”.

El Ayuntamiento de Madrid ya procedió a la inmovilización del mencionado autobús que pretendía recorrer las calles de la ciudad con el mensaje “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre,. Si eres mujer, seguirás siéndolo”.

La Fiscalía de Madrid pide al juez que prohíba e inmovilice el autobús contra la transexualidad

La Fiscalía de Madrid pide al juez que prohíba e inmovilice el autobús contra la transexualidad

La Fiscalía Provincial de Madrid ha anunciado la apertura de una investigación urgente respecto a la circulación por las calles de Madrid de un autobús contrario a la transexualidad fletado por el colectivo ultracatólico Hazte Oír en relación a un posible delito de LGTBIfobia. Además, ha solicitado al juez que se acuerde la medida cautelar de prohibición de la circulación e inmovilización del autobús de la plataforma.

La Sección de delitos de odio y discriminación de la Fiscalía Provincial de Madrid aprecia que existe “un riesgo de perpetuación de la comisión del delito así como de la alteración de la paz pública y de creación de un sentimiento de inseguridad o temor entre las personas por razón de su identidad u orientación sexual, y concretamente entre los menores que puedan verse afectados por el mensaje”, informa Europa Press.

El autobús se encuentra paralizado en un garaje de la asociación en la carretera hacia Coslada bajo custodia policial , según ha informado el Ayuntamiento de Madrid, que este martes dio orden a la Policía Municipal para que procediera a paralizarlo.

Una treintena de personas se han manifestado frente al Ayuntamiento de Madrid para apoyar a la asociación Hazte Oír. OLMO CALVO

Pablo Santana, portavoz de Hazte Oír, ha denunciado por su parte que el vehículo “está secuestrado” porque “no tenemos hasta el momento ninguna comunicación oficial de ninguna institución”, y sin embargo, un coche de la Policía Municipal de Madrid está “impidiendo que el autobús salga de su parking“.

Además, ha criticado que sea la Policía de Madrid la que esté bloqueando la salida del vehículo “cuando no tiene competencias” en Coslada. Por ello, desde el colectivo aseguran que van a presentar una denuncia por la retención “irregular e ilegal” de su autobús, que indican que hoy debería dirigirse hacia Valencia.

Santana ha hecho estas declaraciones frente a la sede del Consistorio madrileño, junto a cerca de 30 simpatizantes del colectivo que portaban carteles criticando a Cifuentes por “censora”. El portavoz de Hazte Oír ha asegurado que no tienen “constancia” de que la Fiscalía haya abierto diligencias previas contra la campaña por si su mensaje fuera constitutivo de un delito de odio. “Negamos que exista ningún odio, simplemente estamos afirmando una cosa obvia, y que forma parte de cualquier manual de Primaria, que todos los niños tienen pene y las niñas tienen vulva”.

La Fiscalía ha abierto la investigación a partir de una denuncia de la Delegación del Gobierno en Madrid, que apuntaba la posible comisión de un delito de discurso de odio tipificado en el artículo 510 del Código Penal.

Fuentes del Ministerio Público han informado de que el fiscal superior de la Comunidad de Madrid, Jesús Caballero Klink, ha ordenado la apertura de diligencias de investigación y su remisión urgente a la sección de Delitos de Odio de la Fiscalía Provincial de Madrid.

El Consistorio considera que el autobús, en el que se leía literalmente “los niños tienen pene. Las niñas vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer seguirás siéndolo”, viola dos ordenanzas municipales, la de Circulación y la de Publicidad Exterior, “independientemente de si incita o no al odio con sus mensajes”.

“Nuestra campaña es una campaña de publicidad y la reacción que ha provocado es desproporcionada. Es una reacción totalitaria que impide que los ciudadanos expresen lo que quieran y que por otra parte es de perogrullo, que es biología, ciencia. Son nuestras ideas. No sé cómo Carmena, Cifuentes o la Fiscalía pueden pensar que en esta afirmación se puede recoger nada de odio”, ha señalado el portavoz de Hazte Oír.

Según Santana, tanto la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, como la presidenta regional, Cristina Cifuentes, que pidieron que la Fiscalía investigue la campaña, “están operando por una ideología, que es la llamada ideología de género, que pretende la deconstrucción de lo que entendemos es la identidad natural del hombre y la mujer.

Esta ideología es totalitaria y sectaria, impide que otras personas se expresen en contra, y nosotros no nos expresamos en contra de la ideología de género, solo decimos lo que la ciencia afirma, que los niños tienen pene y las niñas tienen vulva”, ha subrayado el portavoz., que precisó que no lanzan un mensaje transfobo.

El vehículo de Hazte Oír recorre Madrid desde este lunes en una campaña que busca denunciar “las leyes de adoctrinamiento sexual” de varias comunidades autónomas. De hecho, hoy tenía que partir a las 12.00 horas desde Cibeles a la Comunidad Valenciana, pero permanecerá en el almacén hasta que decida la Fiscalía. El viernes iba a viajar a Barcelona y de ahí a Hospitalet-Sant Cugat, Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Bilbao y, por último, los días 11 y 12 de marzo, Vitoria.

No es la primera vez que esta organización acapara protagonismo mediático. Durante los días previos a los comicios locales y regionales de 2015, la Junta Electoral obligó al grupo católico a retirar los anuncios en los que utilizaba la imagen de la candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, para mostrar su rechazo al aborto, aunque posteriormente el Tribunal Supremo le dio la razón.

Si eres transexual eres “anómalo” y otras perlas del manual de HazteOir para padres

El  grupo ultracatólico HazteOir no sólo organiza charlas con  ponentes que defienden que los homosexuales no deben practicar sexo o ponen en la calle un autobús con mensajes tránsfobos –paralizado por un juez este miércoles en Madrid– en sus ventanas. También edita libros. Es el caso de ¿Sabes lo que no quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? Las leyes del adoctrinamiento (2015), un manual del que la organización ha repartido alrededor de 30.000 ejemplares a familias e instituciones.

El libro, que está online y que envían a domicilio, carga contra lo que la organización considera “adoctrinamiento sexual dirigido” en los centros educativos y analiza en 47 páginas las diferentes leyes LGTBI que las comunidades autónomas han desarrollado estos los últimos años para –según HazteOir– atentar “contra la libertad de los padres” a la hora de educar.

El texto pone en duda la necesidad de dichas leyes y las valora como “discriminación positiva hacia un colectivo” en perjuicio del resto de ciudadanos. No es el único apartado polémico de la publicación.

1. Leyes “no necesarias” y discriminación “inexistente”

Según HazteOir, los derechos de las personas LGTBI “ya se encuentran garantizados por la Constitución española”. El colectivo destaca que las leyes autonómicas suponen “nuevos derechos a la carta para determinados colectivos”.

La realidad es que los casos de discriminación al colectivo LGTBI no cesan: sólo el nuevo formulario administrativo que acompaña  la ley antihomofobia catalana recopiló en 2015 hasta 113 casos de denuncia por LGTBifobia.

“El florecimiento de todas estas leyes está institucionalizando dos categorías de ciudadanos, los LGTBI y los heterosexuales”, destaca el libro. La obra no cita cuestiones como el desamparo que vive el colectivo respecto a ciertas gestiones con la Administración;  por ejemplo, la discriminación que viven los menores trans que quieren cambiar su nombre en el DNI: “El 90% de las peticiones de cambio se deniega”, apuntan desde la Fundación Daniela.

Según el texto, las leyes se justifican “aceptando una discriminación estructural inexistente basada en estadísticas de maltrato distorsionadas”. En la página 32 del libro se hace constar el descenso desde 2014 de las agresiones a personas LGTBI; lo que no se explica es que ese mismo año las agresiones a homosexuales quedaron fuera de las estadísticas del Ministerio.

2. Poco respaldo social a las leyes LGTBI

El texto, en la página 7, entiende que las nuevas leyes autonómicas “no gozan de respaldo social”, por lo que convierten a los gobiernos de las comunidades en “promotores de un modelo de pensamiento”.

Poco después se contradice (página 11) en dicha afirmación, destacando que las leyes autonómicas han sido aprobadas “en muchos casos por todos los partidos políticos”; para acabar tilda a estos partidos de “prevaricadores”. En el caso catalán, todos los partidos dieron apoyo a la ley LGBTI, a excepción del PP y de Unió Democràtica de Catalunya. Por su parte, la Asamblea de Madrid aprobó su texto contra la discriminación por diversidad sexual y de género por unanimidad.

3. “¿Quién puede asegurar que estas medidas de hoy no causarán un mayor sufrimiento futuro?”

Esta es la pregunta que el texto plantea en base a las consecuencias que las diferentes leyes autonómicas LGTBI podrían tener en las aulas. Si bien dichas leyes no pueden garantizar que no “haya un mayor sufrimiento” en el futuro, lo que sí constatan –como lo hace la comunidad educativa– es que en la actualidad hay ciertos colectivos que sí sufren por motivos de diversidad sexual e identidad de género.

El Estudio 2013 sobre discriminación por orientación sexual y/o identidad de género en España ponía de relieve cómo el 76% de los encuestados reconocía haber sido objeto de discriminación por dichos motivos. En el  estudio sobre Acoso escolar homofóbico y riesgo de suicidio se denunciaba que el 43% de los adolescentes y jóvenes lesbianas, gays y bisexuales había pensado alguna vez en suicidarse.

4. “La normalidad de lo presumiblemente anómalo”

Las leyes del adoctrinamiento tacha de “víctima” (página 11) a una coach, Elena Lorenzo, a quien la asociación LGTB Arcópoli denunció porque entre sus logros profesionales destacaba el hecho de conseguir que muchas personas homosexuales dejaran de serlo. No es la única muestra de negación de la existencia de diversas orientaciones sexuales y/o identidades de género de la guía.

En la página 26, se da un paso más allá, citando como “anómalas” algunas identidades de género y/o orientación sexual. “Un argumento común de estas leyes [las autonómicas LGTBI] consiste en negar la evidencia de las posibles anomalías, con características clínicas variadas, de los estados intersexuales […] Esta conclusión, que avalan numerosos estudios científicos, se niega de raíz, de tal manera que se instaura por decreto la normalidad de los presumiblemente anómalo”, cita el texto.

Con esta definición, HazteOir interpreta que, todo lo que se salga de lo cisgénero (identidad de género y género asignado al nacer coinciden), es “anómalo”, también, pro supuesto, la transexualidad que denuncian en su autobús. El libro lamenta, a continuación, que la investigación clínica sobre homosexualidad y transexualidad quede “abolida” y sea en algunos casos tipificada de “abuso”.

Además, en la página 21 del libro de HazteOir, se utiliza la calificación “trastorno” hablando sobre la identidad de género. A continuación se utiliza también el término “disforia de género”. Un calificativo que para la comunidad tras resulta patologizador y que, tras años de lucha de los colectivos, ha obtenido reconocimientos recientes por parte de las instituciones: el conseller de Salut de la Generalitat, Toni Comín, anunció hace unas semanas que la transexualidad dejaría de tratarse como una enfermedad en Catalunya.

5. Sexo y género, “verdades judiciales, no científicas”

El texto también pone en duda la disociación entre sexo y género, negando así que una persona con un sexo biológico determinado no pueda decidir sobre su identidad (página 23). Y lo hace pese, a continuación (en la misma página), compartir la sentencia de 2002 del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que reconoce que “la definición del sexo-género de una persona va mucho más allá de la apreciación visual de sus órganos genitales externos en el momento del nacimiento”. Son “verdades judiciales, no científicas”.

La Fiscalía pide al juez que inmovilice y prohíba circular al autobús transfóbico

La Sección de delitos de odio y discriminación de la Fiscalía de Madrid ha solicitado al juez que se acuerde la medida cautelar de prohibición de la circulación e inmovilización del autobús de la plataforma ultracatólica Hazte Oír, que luce lemas contra la transexualidad infantil. El autobús también tenía previsto circular por Euskal Herria.

El autobús transfobo de la plataforma ultracatólica Hazte Oir. (@hazteoir)

La decisión de solicitar la inmovilización del vehículo, según fuentes de la Fiscalía citadas por Efe y Europa Press, responde a que existe «riesgo de perpetuación de la comisión del delito», de «alteración de la paz pública» y de creación «de un sentimiento de inseguridad o temor entre las personas por razón de su identidad u orientación sexual, y concretamente entre los menores que puedan verse afectados por el mensaje» que exhibe el autobús.

La Fiscalía había decidido horas antes abrir una investigación urgente urgente respecto a la circulación de ese autobús por si su mensaje fuera constitutivo de un delito de odio.

Concretamente, fiscal superior de la Comunidad de Madrid, Jesús Caballero Klink, ha acordado la apertura de una investigación urgente respecto a la circulación del autobús de los ultracatólicos de HazteOir.org

El inicio de la investigación ha llegado después de que la Delegación del Gobierno español en Madrid le comunicara ayer que un autobús rotulado con mensajes contra la transexualidad infantil circulaba por las calles de la ciudad.

La Policía Municipal de Madrid paralizó ayer la circulación de dicho vehículo, pero sus promotores mantiene su decisión de llevarlo a distintas ciudades. Su itinerario también preveía el paso por las cuatro capitales de Hego Euskal Herria, lo que ha provocado un amplio rechazo.

Poco después de la apertura de esas diligencias, la sección de Delitos de Odio de la Fiscalía ha pedido al juez la adopción de medidas cautelares consistente en prohibición de la circulación e inmovilización del citado autobús «en tanto en cuanto no se retiren de los autobuses los mensajes discriminatorios que exhiben, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 510.6 del Código penal y artículo 13 LECRIM».

Hazte Oír recurrirá

Teresa García Noblejas, portavoz de la organización ultracatólica ha denunciado que el autobús «contra el adoctrinamiento sexual» está «secuestrado» en un aparcamiento de Coslada (Madrid) por orden de la Fiscalía y ha añadido que recurrirá esa decisión y estudiará querellarse por posible prevaricación.

«En estos momentos, entendemos que nuestros derechos como asociación legal y como ciudadanos están siendo vulnerados. Cuando recibamos el supuesto escrito de la Fiscalía podremos recurrir al estar vulnerada la libertad de expresión, de información, de asociación y de circulación y podríamos estudiar la presentación de una querella si entendiéramos que hubiera prevaricación», ha señalado.

El fiscal pide que se prohíba circular al autobús tránsfobo por un posible delito de odio

El autocar se encuentra “custodiado” por agentes en una cochera, según el Consistorio

El autobús inmovilizado de Hazteoir, este miércoles. FOTO: VÍCTOR SAINZ. VÍDEO: ATLAS

El Fiscal Superior de la Comunidad de Madrid, Jesús Caballero, ha decidido abrir diligencias para investigar el autobús que Hazte Oír, un grupo ultracatólico, ha fletado con lemas contra la transexualidad para recorrer las calles de España. El representante del Ministerio Público contempla un posible delito y ha remitido de forma urgente un escrito a la Sección de Delitos de Odio de la Fiscalía Provincial de Madrid, que ha pedido al juez prohibir circular e inmovilizar el autocar mientras “no se retiren los mensajes discriminatorios que exhibe”. “Existe un riesgo de perpetuación de la comisión del delito, así como de alteración de la paz pública. Y de creación de un sentimiento de inseguridad o temor entre las personas por su razón de su identidad u orientación sexual, concretamente entre los menores que puedan verse afectados por el mensaje”, ha recalcado la Fiscalía en su escrito.

Esta petición del Ministerio Público se produce después de que Hazte Oír haya retado al Ayuntamiento de Madrid. La organización ultracatólica ha denunciado públicamente el “secuestro” del autocar este martes por parte del Consistorio y anunció, antes de conocerse la decisión de la fiscalía, que el vehículo continuaría su ruta este miércoles, después de que la Policía Municipal de la capital lo inmovilizase y multase la pasada noche. Según informó el Consistorio, el autocar se encontraba “custodiado” por los agentes en una cochera de Hazte Oír y se había determinado que no circulase por la ciudad “a la espera de que la Fiscalía se pronuncie sobre un posible delito de LGTBIfobia”.

Pese a ello, la organización ultra había anunciado que a las doce del mediodía llegará a la plaza de Cibeles. Pero el vehículo nunca ha llegado a este punto de la capital, donde se ha concentrado una veintena de personas en apoyo de la organización ultracatólica.

Los efectivos de las fuerzas de seguridad sancionaron al autocar por incumplir supuestamente la ordenanza municipal sobre la publicidad exterior, que “prohíbe [los anuncios] en cualquier tipo de vehículo o remolque, en circulación o estacionado, excepto la que se realice en los vehículos destinados a transporte público”.

“[El Consistorio] tiene que ejercer el poder democráticamente y no por medio de la violencia política. Y deben respetar, como hacemos nosotros, a los que no piensan como ustedes”, ha subrayado Hazte Oír en un escrito enviado al Ayuntamiento, donde afirma que el autobús de su campaña no incumple la normativa que ha aplicado la Administración municipal para multarlo. Según el grupo ultracatólico, dicha normativa no afecta a las organizaciones sin ánimo de lucro como la suya, “que realiza una campaña de difusión”. Pese a ello, el Gobierno de Manuela Carmena presentó una denuncia y detalló que elevaría a la Fiscalía un informe.

La Generalitat de Cataluña y la Delegación del Gobierno de Madrid también han anunciado que trasladaron los hechos al Ministerio Público por considerar que esta campaña puede suponer un “delito de odio” contra los transexuales. “Yo creo en la libertad de expresión, pero tiene un límite que son las leyes. Es posible y así lo determinó la fiscalía, que el mensaje pueda ser delito de odio”, ha apuntado Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad. “La pasividad del Gobierno regional y del Estado de derecho han dado alas a un grupúsculo reaccionario contra las libertades públicas y los derechos de las personas LGTBI”, ha denunciado Carla Antonelli, diputada autonómica del PSOE, que ha remachado: “¿Quién repara ahora el daño ya ocasionado?”

Mientras tanto, Hazte Oír había anunciado que su intención era continuar este mismo miércoles con su recorrido y, según los planes previstos, el autocar se iba a dirigir Valencia. Allí, un colectivo de defensa de los derechos de los homosexuales ha convocado una manifestación de protesta.