Murcia: Un ultracatólico intenta agredir a un menor en un stand del colectivo de gays y lesbianas en Molina

Noticia publicada en LaCrónicaDelPajarito.com

No te prives’ ha denunciado los hechos en comisaría. El hombre se santiguó y empezó a gritar e insultar al chico, a la vez que intentó escupirle, por lo que tuvo que ser reducido por la Policía

Stand de ‘No Te Prives’ en Molina, donde se produjo el incidente

Un hombre ultracatólico tuvo que ser reducido el viernes por la noche por agentes de la Policía Local cuando pretendía agredir a un chico menor de edad en un stand de colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de la Región de Murcia ‘No Te Prives’, que estaba instalado en la Plaza de España de Molina de Segura (junto al Ayuntamiento) con motivo de los actos paralelos del festival BSide.

‘No te prives’ ha denunciado lo ocurrido en comisaría, un hecho que se suma a otras agresiones que han sufrido miembros del colectivo en los últimos meses, como las acontecidas en el último desfile del Orgullo LGTBI en Murcia a manos de integrantes del ultraderechista grupo ‘Lo Nuestro.

“Lamentablemente, tenemos que denunciar los hechos ocurridos a personas voluntarias del colectivo No Te Prives mientras estaban en el stand que se montó en Molina de Segura durante el BSide”.

‘No Te Prives’ explica que “mientras estaban varias personas voluntarias en el stand, entre ellas dos menores con su madre, se acercó un señor y le preguntó a uno de los menores su edad. Cuando éste le dijo que era menor, el señor se santiguó y comenzó a gritar e insultar, llegando a intentar escupir al menor, mientras seguía gritando, teniendo que finalmente ser reducido por dos agentes de policía. Se han denunciado los hechos en comisaría”.

Jesús Costa, presidente de ‘No Te Prives’, asegura que lo ocurrido en Molina “es una consecuencia del discurso homófobo permitido por las instituciones que no ponen los medios para erradicar esta lacra. Por suerte, si se puede decir así, ha sido a miembros del colectivo y como en otras ocasiones no nos temblará el pulso en llegar hasta las últimas consecuencias”.

El intento de agresión al menor ha provocado una ola de solidaridad al colectivo, con mensajes de apoyo y denuncia en las redes sociales, como los siguientes: “Todavía quedan intolerantes, cavernícolas que deberían volver a su cueva de donde nunca tendrían que haber salido” y “Qué vergüenza de que aún queden ‘personas’ así en esta sociedad…Qué vida tan triste deben tener”.

No nos podemos quedar mirando mientras la derecha manipula el concepto de libertad de expresión

Dar voz en la televisión a un “curandero de la homosexualidad” evidencia la tendencia general a creer que la libertad de expresión garantiza el derecho a incitar al odio a las minorías

Programa Good Morning Britain con el invitado Mike Davidson, a la derecha, que afirma que puede “curar” la homosexualidad.

La llamada “terapia para curar la homosexualidad” no es medicina, ciencia, ni tan siquiera terapia; es, simplemente, maltrato. Los profesionales de la medicina consideran que esta práctica, que percibe la homosexualidad como una “enfermedad” que tiene solución carece de toda base científica, no es ética y es dañina.

Cuando mi primer novio reconoció su homosexualidad, a los 15 años, sus padres lo llevaron a ver a un pseudocientífico para que lo curara. Por si fuera poco, también sufría acoso escolar por el hecho de ser gay. Ahora hace terapia para superar su adicción a la metanfetamina .

Esta semana, el programa Good Morning Britain sirvió de plataforma para un curandero “de la homosexualidad” llamado Mike Davidson. “Y ahora conoceremos a un hombre que asegura que puede curar a los homosexuales”, anunció el programa en un tuit: “¿Qué piensan?”. Y por arte de magia, una forma de maltrato que causa un profundo daño psicológico y que se fundamenta en la intolerancia más extrema, en la idea de que ser gay es malo y que las personas homosexuales no deberían existir, se convirtió en una idea que merecía ser explicada en un programa de televisión que se ve en todo el país.

Aunque el periodista Piers Morgan se mostró muy crítico con las teorías de Davidson, lo cierto es que su mera aparición en antena le dio una legitimidad que no se merece. Las opiniones en torno al salario mínimo o la propiedad de la red de ferrocarriles pueden ser muy variadas. Ahora bien, ¿entra dentro de la libertad de expresión afirmar que se puede poner fin a la homosexualidad con una práctica abusiva? ¿Se debe tratar esta opinión como si fuera una teoría alternativa válida? Creer que las minorías sexuales son inferiores y desear que desaparezcan de la sociedad no es una opinión a debatir. Es una muestra de intolerancia y causa un grave daño a los seres humanos.

Desde tiempos inmemoriales los miembros de la comunidad LGTBI han tenido que oír la palabra “gay” como si se tratara de un insulto. A veces han sufrido intimidaciones verbales o físicas de familiares, amigos, personas en la calle, o el rechazo de su familia. Son constantemente bombardeados con la noción de que ser lesbiana, gay, transexual o bisexual tiene algo de malo. A veces son discriminados en el trabajo. Las heridas perduran en el tiempo y son profundas. Tienen muchas más posibilidades de sufrir ansiedad, suicidarse o hacer un uso indebido del alcohol y las drogas. Imagine que usted es un adolescente que intenta comprender su sexualidad, una de las experiencias más solitarias que existen, y entonces alguien le da a un curandero la plataforma para decirte que tienes una enfermedad que debe ser tratada.

Podríamos limitarnos a afirmar que Davidson es un curandero y un charlatán si no fuera por el hecho de que muchos de los derechos que la comunidad LGTBI se ha esforzado por tener ahora se tambalean.

Esta misma semana, la vicerrectora de la Universidad de Oxford, Louise Richardson, habló con unos estudiantes que estaban molestos porque “su profesor había criticado la homosexualidad”. La vicerrectora les indicó que su labor no consiste en que “se sientan cómodos”. “La educación no tiene nada que ver con la comodidad. Me interesa más que os sintáis incómodos”, afirmó. Parece ser que si a los alumnos les molesta la opinión del profesor, lo que tiene que hacer es “rebatir sus argumentos y demostrarle que está equivocado”.

Y es aquí donde un debate falso en torno a la “libertad de expresión” entra en escena. Comparto la opinión de la Iglesia de Inglaterra, que considera que los tratamientos de “cura de homosexuales” deberían estar prohibidos en Reino Unido. Con ello no estoy afirmando que Davidson deba ser detenido o encarcelado por sus opiniones. Puede seguir expresando su opinión allí donde lo considere oportuno: en su casa, en el bar o en medio de la calle mientras distribuye folletos. Sin embargo, las cadenas de televisión no deben proporcionarle una plataforma de difusión masiva.

Proporcionar una plataforma de esta envergadura no tiene nada que ver con la libertad de expresión aunque ahora se intente manipular esta noción para equipararlas. Si alguien se niega a prestarte un micrófono no está vulnerando tu derecho a expresarte; simplemente no te deja utilizar un recurso que le pertenece y que te permitiría llegar a mucha más gente y difundir tus opiniones. En el mundo hay millones de personas que nunca pueden expresar sus opiniones por televisión, la radio o en un periódico y no por ello se está vulnerando o atacando su libertad de expresión.

La derecha populista de ambos lados del Atlántico clama que la izquierda ha declarado la guerra a la libertad de expresión. Sin embargo, su noción de libertad de expresión es la siguiente: “El derecho a decir lo que quiera sobre las minorías sin que nadie me contradiga”. Cualquier persona que se muestre crítica con sus opiniones llenas de prejuicios está atacando su libertad de expresión. Como han hecho los opresores a lo largo de la historia, se presentan como las víctimas de la opresión: son mártires sitiados por el populacho de izquierdas.

Si hay una libertad que realmente defienden es la libertad de incitar a la intolerancia. Esta libertad está por encima del derecho que tienen las minorías a vivir libres de prejuicios, discriminación y de amenazas a su integridad personal. Las palabras tienen consecuencias. Cuando en el contexto del referéndum del Brexit algunos políticos difamaron a los inmigrantes, dieron pie a la creación de movimientos pequeños y minoritarios de fanáticos que se creen que ahora están legitimados para llevar a cabo su misión: cometer crímenes de odio por las calles de Reino Unido.

Irónicamente son las mismas personas de derechas que vulneran la libertad de expresión de los demás las que se sienten constantemente agredidas. Mientras que los de izquierdas se oponen a la persecución de las minorías y de las mujeres, a los de derechas les ofenden las críticas hacia los privilegios, los intentos de reconciliación con el pasado o simplemente cualquier idea que intente acabar con las injusticias. Cuando la periodista Afua Hirsch criticó el pasado racista de Reino Unido y dejó entrever que el hecho de que el almirante Nelson apoyara la esclavitud planteaba dudas sobre su estatura moral, la derecha que defiende “la libertad de expresión” no salió en su defensa. Todo lo contrario; mostró su indignación.

Cuando L’Oréal despidió a la modelo Munroe Bergdorf por instar a los blancos a enfrentarse a un racismo sistemático alimentado por siglos de esclavitud, guerras, opresión, colonialismo y las consiguientes hambrunas y genocidios, la brigada de derechas que defiende la “libertad de expresión” no proclamó que la modelo tenía el derecho a decir lo que pensara. Bergdorf fue bombardeada con insultos y amenazas.

Aquellos de derechas que defienden el Brexit se sienten constantemente ofendidos por los que critican, e incluso “analizan”, cómo el Partido Conservador está abordando la salida de la Unión Europea. Los tildan de “saboteadores” y “enemigos del pueblo”.

Cualquier intento de analizar los privilegios, por razón de clase, raza, género o sexualidad, recibe críticas salvajes por parte de los comentaristas de derechas; hombres blancos heterosexuales y de familias adineradas que creen que es profundamente ofensiva la noción de que durante generaciones su familia se ha beneficiado de un sistema que jugaba a su favor. En la actualidad la derecha populista afirma sentirse ofendida y defiende la noción errónea de que la lucha de las minorías y de las mujeres por conseguir la igualdad es un insulto y un ataque a los hombres blancos y heterosexuales.

En un contexto en el que los prejuicios y la intolerancia gozan de una legitimidad renovada, el hecho de que una televisión nacional proporcione una plataforma a un homófobo es peligroso. La libertad de expresión es sagrada, un derecho que los poderosos tuvieron que conceder tras mucha sangre derramada. La libertad de expresión no implica que la derecha pueda incitar al odio y menos en plataformas públicas de terceros. Los fanáticos que se esconden detrás del discurso de la libertad de expresión no tienen ningún interés en defender esta libertad fundamental; solo quieren tener el derecho a odiar a los demás sin que nadie les contradiga.

Traducido por Emma Reverter

Bizkaia empiezan a regular que las personas transexuales elijan el baño que les corresponde

Durango permite desde junio que puedan elegir el vestuario de todas las instalaciones deportivas en función del sexo con el que se identifiquen

Bizkaia empieza a sensibilizarse ante la problemática que se les plantea a las personas transexuales a la hora de utilizar un vestuario público. Foto: Oskar González

 

Un hecho tan cotidiano y normal como ir a un baño público puede convertirse en todo un quebradero de cabeza para una persona transexual. ¿En cuál entro? ¿Me echarán si uso el que me corresponde y no en el que pone en mi DNI? Los ayuntamientos de Bizkaia están sensibilizados con esta realidad y han empezado a mover ficha para adaptar la normativa a la situación. Primero fue Durango, que permite desde junio que puedan elegir el vestuario de todas las instalaciones deportivas en función del sexo con el que se identifiquen. Y Bilbao podría convertirse en el próximo municipio que apruebe una iniciativa similar, ya que será uno de los temas que se debatirán en el pleno de final de mes. No obstante, el caso de la capital vizcaina es especial, ya que, aunque no lo tiene regulado en ordenanza, lo cierto es que el personal de Bilbao Kirolak o de los gaztegunes recibió el pasado año talleres impartidos por Berdindu para aprender a desenvolverse sin discriminar por motivos de identidad de género. “Bilbao es el primer municipio vasco cuyo personal ha recibido esta formación específica. Es un tema en el que se lleva tiempo trabajando, queriendo adaptarnos con total naturalidad a lo que nos pide una sociedad diversa”, reconocen fuentes municipales.

Sea como fuere, Xabier Lozano, coordinador del grupo joven de la asociación Errespetuz, la Asociación Vasca para la Defensa y la Integración de las Personas Transexuales, considera que el hecho de que los ayuntamientos regulen esta situación “sirve de ejemplo para que otras administraciones sigan ese camino y hagan que más personas se sientan a gusto”.

Las normativas municipales establecen que las personas tienen que utilizar los vestuarios y baños que correspondan a su sexo. El problema surge cuando los documentos de identidad no se corresponden con la identidad sexual. “Eres un hombre o una mujer, pero por otro lado tienes una documentación que dice lo contrario”, explica Xabi. “Si ocurre en un bar, no me vas a pedir la documentación; pero si estamos hablando de un polideportivo, sus responsables tienen que elegir a qué le dan importancia: a un trozo de plástico o a la identidad de la persona”, expone. En Errespetuz no tienen constancia de que se hayan registrado incidencias en los últimos años. “Al menos, no de tanta gravedad como para salir a la luz. Quizás pueda haber habido algún rifirrafe, alguna llamada de atención, pero que yo sepa no ha trascendido”.

Desde la Liga LGTB de la UPV, una asociación de estudiantes que puso en marcha una campaña en este sentido, sí denuncian que “los asaltos, tanto físicos como verbales, son a menudo frecuentes en los vestuarios. Como consecuencia, estas personas son a menudo víctimas del miedo y la vergüenza de acudir a los baños o vestuarios de la universidad”. Por ello, consideran que “la visibilización del colectivo en estas situaciones en un paso primordial en el camino hacia la aceptación de esta minoría y una necesidad a la hora de afianzar el bienestar y la seguridad de los estudiantes trans de la universidad”.

Xabier Lozano habla de su propia experiencia. Hace cuatro años, cuando tenía 19, decidió dejar claro a todos lo que llevaba toda la vida sintiendo: él es un hombre. “Es algo que sabía desde siempre y lo había dado a entender como podía desde pequeño”, afirma. Estudiante de Antropología, entiende que muchas personas puedan “autocensurarse” por evitar problemas. Sin embargo, no es su caso. Él ha utilizado desde entonces el baño de hombres, pese a que, hasta hace dos, en su DNI constaba que era una mujer. “Nunca lo he dudado y si alguien me dice algo, prefiero dar las explicaciones de por qué estoy ahí”, explica. “Al final, te puede pasar lo mismo si vas al de mujeres. ¿Cómo prefiero defenderme? ¿Diciendo que soy un hombre o que soy alguien que no soy?”, argumenta. Expone la situación que se produciría si intentara entrar en un baño de mujeres. “Sería absurdo, ¿no?”, plantea. “Me tratarían de mirón para arriba o saldría con un ojo morado. Si me obligas a entrar a un baño de mujeres, siendo Xabi me estás poniendo en una situación comprometida”. Reconoce, sin embargo, que no siempre fue así; anteriormente utilizaba el baño de chicas. “Iba a clases de judo y ni siquiera me duchaba. Era un visto y no visto; me cambiaba porque no iba a salir con un kimono. No levantaba los ojos y pensaba que yo ahí no debería estar. Me resultaba violento”.

Con todo, actualmente la mayoría de las personas transexuales de Bizkaia utilizan los baños y vestuarios que les corresponden, sin más problemas que el tener que explicar su realidad al responsable del polideportivo, una situación que comienza ya desde el mismo momento de la inscripción. “Aunque no está normativizado, se está haciendo sin mayores conflictos. Ya cuando te vas a hacer la ficha de socio, si no tienes modificado el DNI -un proceso que se puede prolongar como media unos tres años-, tienes que dar explicaciones porque ni el nombre que tú estás dando ni tu sexo se corresponde con el que dice tu carné”, explica.

Para evitar este tipo de situaciones, las personas transexuales disponen desde 2015 de una documentación administrativa provisional, que tiene validez en las instituciones públicas vascas, que se puede utilizar a modo de DNI hasta tener el definitivo. “El uso de los baños es solo la punta del iceberg”, advierte Xabi. Él no tuvo acceso a esa documentación porque todavía no se había habilitado y pasó por una época en la que no compraba nada con tarjeta de crédito y ni siquiera se acercaba a la barra de un bar para pedir una caña por temor a que le pudieran pedir el DNI. “No me apetecía tener que dar explicaciones de mi vida privada que no le incumben a nadie. No le damos importancia pero te pasa con todo: matricularte en la uni, apuntarte a un curso, solicitar una beca…”.

INSEGURIDADNo obstante, son comunes las situaciones de inseguridad, tanto por parte de las personas transexuales, que no saben qué consecuencias puede tener utilizar el baño que no les corresponde según su DNI, como por los responsables de las instalaciones. “Surgen muchas inseguridades y, ante ellas, cada cual actúa de la mejor manera posible. Te vas a encontrar desde la persona que te diga que ante todo estás tú, seas hombre o mujer, y quien te dirá que ante todo está el DNI y lo que dice la ley”, apunta. Por ello, defiende que las ordenanzas municipales ponen negro sobre blanco cómo actuar en esta situación, dando prevalencia a la identidad sexual de las personas sobre el sexo que en ese momento determine su carné. “Si estableces, como es el caso de Durango, que lo que importa es la persona, ya no hay problemas. Ante cualquier conflicto, el personal ya sabe cómo actuar. No quedaría al yo te dejo hacer, no sería una cuestión de buena voluntad, sino que tendrías derecho a hacerlo”, explica.

Pese a que Durango ha sido el primer Ayuntamiento en dar un paso adelante, una ley del Gobierno vasco de 2012 respalda las reclamaciones del colectivo transexual, al establecer que las administraciones públicas vascas deben velar por que se respete la identidad sexual de las personas. “En base a esa ley, no debería haber polémica; si el polideportivo es municipal y está en la CAV, se debe regir por la ley”, recuerda. Desde Errespetuz no entienden las voces críticas a estas medidas, por ejemplo desde la plataforma Hazte Oír, que ha mostrado su rechazo a que “en los vestuarios de nuestra hijas se cuelen varones con el fin de ejercer de mirones o abusar sexualmente de ellas”. “Si ocurre algo así, se deberá tratar como un acto delictivo por ser un mirón o un agresor sexual. ¿Puede ocurrir? Sí. Pero, ¿a cuánta gente conoces que se tomaría la molestia de vestirse y actuar como una mujer para entrar a un vestuario de mujeres para hacer algo así? Lo veo totalmente improbable porque no es solo el vestuario, es el uso que haces de las instalaciones, la relación con las otras personas.

Y puestos a cuestionar… ¿por qué permitir a una persona transexual elegir el vestuario y no al resto? La respuesta de Xabi es clara: “Lo que se está debatiendo no es si puedo elegir el vestuario, sino dejarme utilizar el que corresponde. ¿O me obligas a fingir ser alguien que no soy, negándome mi identidad?”.

«La curación del sida es una cuestión de tiempo y dinero»

«Estamos a la cabeza de nuevas infecciones en Europa occidental, pero también la investigación», dice el doctor Bonaventura Clotet Sala, el médico que atendió el primer caso en España

El doctot Clotet. / VIRGINIA CARRASCO

El doctor Bonaventura Clotet Sala (Barcelona, 1953) formó parte del equipo de médicos que, en octubre de 1981, atendió al primer enfermo de sida en España. Desde entonces, sus esfuerzos se centran en encontrar la cura y la vacuna que acabe con el virus que hoy, tan sólo en España, afecta a más de 130.000 personas. Estuvo en Madrid para hablar, entre otras cosas, de la ‘Gala Sida’ que se llevará a cabo el próximo 29 de noviembre en el Wizink Center (antiguo Palacio de los Deportes de Madrid), encabezada por el cantante Miguel Bosé y amadrinada por su colega Mónica Naranjo. El objetivo es recaudar fondos para contribuir al desarrollo de la investigación contra la enfermedad.

«Cuando pedimos dinero, siempre digo que la sociedad tiene que entender que gracias a lo que se ha progresado en el sida, hoy se cura la hepatitis y estamos avanzado mucho en el conocimiento del papel del microbioma intestinal, en el envejecimiento, en la resistencia de antibióticos. La gente, cuando estigmatiza y dice ‘no voy a ayudar al sida porque esto es de cuatro pringaos’ tiene que pensar que no es así, porque la investigación está ayudando a toda la sociedad», explica este hombre enjuto, de gafas finas, canas bien peinadas, aficionado a la música clásica y padre de dos actores (Aina y Marc Clotet) que fue jugador de tenis y ahora acostumbra correr todas las mañanas. «Hoy he ido al Parque del Retiro y me ha encantado verlo tan cuidado», cuenta una mañana soleada antes de pedir una caña en la terraza de un bar del centro de la capital española.

«España está a la cabeza de nuevas infecciones en Europa occidental, pero también lidera la investigación», dice de entrada el médico que ha sido pionero en el uso de combinaciones farmacológicas y en la lucha contra la aparición de las resistencias a los fármacos.

En 1992, Clotet creó la ‘Fundación Lucha contra el Sida’ y después fundó el primer laboratorio de retrovirología, que hoy es la ‘Fundación IrisiCaixa’. Ambas se encuentran en el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona y en ellas trabaja un equipo de 120 personas. «Después de años de investigación hoy tenemos las estrategias para acabar con el sida. Y todas se persiguen al unísono, porque son imprescindibles y se complementan. Pero cada paso son millones de euros y unos plazos de experimentación clínica inevitables. No podemos hablar de fechas. La curación del sida es una cuestión de tiempo y dinero», afirma. Pero también hace referencia al principal obstáculo en la recaudación de fondos para la causa: «Hace falta una ley del mecenazgo que ayude, porque la de ahora es ridícula. En Francia la desgravación es del 60% para empresas y del 63% para particulares; en España es del 30% y del 33%».

Dice que ha intentado acercarse a Amancio Ortega, el hombre más rico de España, para pedirle un sustancioso donativo, pero hasta ahora no ha logrado hablar con él. «Hay un grupo de protección que te hace difícil llegar a una persona clave como él. Lo cual es normal, mucha gente puede ir a pedirle dinero y se expone a recibir una especie de avalancha. Pero, a reserva de personas de su nivel económico, considero un deber moral que toda la sociedad contribuya la investigación».

«Reeducar» el sistema inmunitario

Cada semana, el doctor Clotet se reúne con su equipo para intercambiar ideas, sugerencias y coordinar nuevas acciones. Si la lucha para acabar con el sida es lenta es porque «está causado por un virus muy complejo». «Muta continuamente, infecta unas células y éstas se convierten en factorías de más virus. Hay células aparentemente normales pero que guardan un ‘alien’ que puede despertar. Por eso el enfermo no debe interrumpir el tratamiento, a pesar de que al tomar la medicación se sienta bien», explica.

En otros países hay más científicos tratando de vencer la enfermedad y, según Clotet, entre unos y otros hay más colaboración que competencia. «Uno siempre sueña con ser el mejor, pero si no hay colaboración no hay una buena investigación. Todos debemos estar en contacto», sostiene.

Hasta ahora, el avance que ha tenido más impacto en su laboratorio son los beneficios que representa un trasplante de célula ósea en algunos enfermos de sida. «Parece ser que en personas trasplantadas ha disminuido muchísimo todo el reservorio viral que se esconde en algunas células y que, de pronto, despierta para atacar a otras. Pero el trasplante de célula ósea no puedes hacerlo como terapia porque tiene un riesgo importante y, además, no estaría justificado pues hoy, con la medicación, una persona puede vivir sin grandes complicaciones. Pero es verdad que se trata de estrategia de gran impacto».

También se han dado cuenta de que es posible «reeducar» el sistema inmunitario. «Lo que hemos elaborado es una vacuna que permite reconocer las áreas que son atacadas y limpiarlas. Pero al final siempre despiertan las células infectadas que permanecían dormidas y, prácticamente, tenemos que volver a empezar. Y hasta que no eliminemos ese reservorio no habrá curación».

Bizkaia empiezan a regular que las personas transexuales elijan el baño que les corresponde

Durango permite desde junio que puedan elegir el vestuario de todas las instalaciones deportivas en función del sexo con el que se identifiquen

BILBAO– Un hecho tan cotidiano y normal como ir a un baño público puede convertirse en todo un quebradero de cabeza para una persona transexual. ¿En cuál entro? ¿Me echarán si uso el que me corresponde y no en el que pone en mi DNI? Los ayuntamientos de Bizkaia están sensibilizados con esta realidad y han empezado a mover ficha para adaptar la normativa a la situación. Primero fue Durango, que permite desde junio que puedan elegir el vestuario de todas las instalaciones deportivas en función del sexo con el que se identifiquen. Y Bilbao podría convertirse en el próximo municipio que apruebe una iniciativa similar, ya que será uno de los temas que se debatirán en el pleno de final de mes. No obstante, el caso de la capital vizcaina es especial, ya que, aunque no lo tiene regulado en ordenanza, lo cierto es que el personal de Bilbao Kirolak o de los gaztegunes recibió el pasado año talleres impartidos por Berdindu para aprender a desenvolverse sin discriminar por motivos de identidad de género. “Bilbao es el primer municipio vasco cuyo personal ha recibido esta formación específica. Es un tema en el que se lleva tiempo trabajando, queriendo adaptarnos con total naturalidad a lo que nos pide una sociedad diversa”, reconocen fuentes municipales.

Sea como fuere, Xabier Lozano, coordinador del grupo joven de la asociación Errespetuz, la Asociación Vasca para la Defensa y la Integración de las Personas Transexuales, considera que el hecho de que los ayuntamientos regulen esta situación “sirve de ejemplo para que otras administraciones sigan ese camino y hagan que más personas se sientan a gusto”.

Las normativas municipales establecen que las personas tienen que utilizar los vestuarios y baños que correspondan a su sexo. El problema surge cuando los documentos de identidad no se corresponden con la identidad sexual. “Eres un hombre o una mujer, pero por otro lado tienes una documentación que dice lo contrario”, explica Xabi. “Si ocurre en un bar, no me vas a pedir la documentación; pero si estamos hablando de un polideportivo, sus responsables tienen que elegir a qué le dan importancia: a un trozo de plástico o a la identidad de la persona”, expone. En Errespetuz no tienen constancia de que se hayan registrado incidencias en los últimos años. “Al menos, no de tanta gravedad como para salir a la luz. Quizás pueda haber habido algún rifirrafe, alguna llamada de atención, pero que yo sepa no ha trascendido”.

Desde la Liga LGTB de la UPV, una asociación de estudiantes que puso en marcha una campaña en este sentido, sí denuncian que “los asaltos, tanto físicos como verbales, son a menudo frecuentes en los vestuarios. Como consecuencia, estas personas son a menudo víctimas del miedo y la vergüenza de acudir a los baños o vestuarios de la universidad”. Por ello, consideran que “la visibilización del colectivo en estas situaciones en un paso primordial en el camino hacia la aceptación de esta minoría y una necesidad a la hora de afianzar el bienestar y la seguridad de los estudiantes trans de la universidad”.

Xabier Lozano habla de su propia experiencia. Hace cuatro años, cuando tenía 19, decidió dejar claro a todos lo que llevaba toda la vida sintiendo: él es un hombre. “Es algo que sabía desde siempre y lo había dado a entender como podía desde pequeño”, afirma. Estudiante de Antropología, entiende que muchas personas puedan “autocensurarse” por evitar problemas. Sin embargo, no es su caso. Él ha utilizado desde entonces el baño de hombres, pese a que, hasta hace dos, en su DNI constaba que era una mujer. “Nunca lo he dudado y si alguien me dice algo, prefiero dar las explicaciones de por qué estoy ahí”, explica. “Al final, te puede pasar lo mismo si vas al de mujeres. ¿Cómo prefiero defenderme? ¿Diciendo que soy un hombre o que soy alguien que no soy?”, argumenta. Expone la situación que se produciría si intentara entrar en un baño de mujeres. “Sería absurdo, ¿no?”, plantea. “Me tratarían de mirón para arriba o saldría con un ojo morado. Si me obligas a entrar a un baño de mujeres, siendo Xabi me estás poniendo en una situación comprometida”. Reconoce, sin embargo, que no siempre fue así; anteriormente utilizaba el baño de chicas. “Iba a clases de judo y ni siquiera me duchaba. Era un visto y no visto; me cambiaba porque no iba a salir con un kimono. No levantaba los ojos y pensaba que yo ahí no debería estar. Me resultaba violento”.

Con todo, actualmente la mayoría de las personas transexuales de Bizkaia utilizan los baños y vestuarios que les corresponden, sin más problemas que el tener que explicar su realidad al responsable del polideportivo, una situación que comienza ya desde el mismo momento de la inscripción. “Aunque no está normativizado, se está haciendo sin mayores conflictos. Ya cuando te vas a hacer la ficha de socio, si no tienes modificado el DNI -un proceso que se puede prolongar como media unos tres años-, tienes que dar explicaciones porque ni el nombre que tú estás dando ni tu sexo se corresponde con el que dice tu carné”, explica.

Para evitar este tipo de situaciones, las personas transexuales disponen desde 2015 de una documentación administrativa provisional, que tiene validez en las instituciones públicas vascas, que se puede utilizar a modo de DNI hasta tener el definitivo. “El uso de los baños es solo la punta del iceberg”, advierte Xabi. Él no tuvo acceso a esa documentación porque todavía no se había habilitado y pasó por una época en la que no compraba nada con tarjeta de crédito y ni siquiera se acercaba a la barra de un bar para pedir una caña por temor a que le pudieran pedir el DNI. “No me apetecía tener que dar explicaciones de mi vida privada que no le incumben a nadie. No le damos importancia pero te pasa con todo: matricularte en la uni, apuntarte a un curso, solicitar una beca…”.

INSEGURIDADNo obstante, son comunes las situaciones de inseguridad, tanto por parte de las personas transexuales, que no saben qué consecuencias puede tener utilizar el baño que no les corresponde según su DNI, como por los responsables de las instalaciones. “Surgen muchas inseguridades y, ante ellas, cada cual actúa de la mejor manera posible. Te vas a encontrar desde la persona que te diga que ante todo estás tú, seas hombre o mujer, y quien te dirá que ante todo está el DNI y lo que dice la ley”, apunta. Por ello, defiende que las ordenanzas municipales ponen negro sobre blanco cómo actuar en esta situación, dando prevalencia a la identidad sexual de las personas sobre el sexo que en ese momento determine su carné. “Si estableces, como es el caso de Durango, que lo que importa es la persona, ya no hay problemas. Ante cualquier conflicto, el personal ya sabe cómo actuar. No quedaría al yo te dejo hacer, no sería una cuestión de buena voluntad, sino que tendrías derecho a hacerlo”, explica.

Pese a que Durango ha sido el primer Ayuntamiento en dar un paso adelante, una ley del Gobierno vasco de 2012 respalda las reclamaciones del colectivo transexual, al establecer que las administraciones públicas vascas deben velar por que se respete la identidad sexual de las personas. “En base a esa ley, no debería haber polémica; si el polideportivo es municipal y está en la CAV, se debe regir por la ley”, recuerda. Desde Errespetuz no entienden las voces críticas a estas medidas, por ejemplo desde la plataforma Hazte Oír, que ha mostrado su rechazo a que “en los vestuarios de nuestra hijas se cuelen varones con el fin de ejercer de mirones o abusar sexualmente de ellas”. “Si ocurre algo así, se deberá tratar como un acto delictivo por ser un mirón o un agresor sexual. ¿Puede ocurrir? Sí. Pero, ¿a cuánta gente conoces que se tomaría la molestia de vestirse y actuar como una mujer para entrar a un vestuario de mujeres para hacer algo así? Lo veo totalmente improbable porque no es solo el vestuario, es el uso que haces de las instalaciones, la relación con las otras personas.

Y puestos a cuestionar… ¿por qué permitir a una persona transexual elegir el vestuario y no al resto? La respuesta de Xabi es clara: “Lo que se está debatiendo no es si puedo elegir el vestuario, sino dejarme utilizar el que corresponde. ¿O me obligas a fingir ser alguien que no soy, negándome mi identidad?”.

 

 

Fiestas y lujo en el crucero gay que ha recalado en Getxo

El ‘Celebrity Silhouette’, con 2.700 pasajeros homosexuales, en su mayoría estadounidenses, echa el ancla en Bizkaia dentro de un itinerario de once días

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Las agencias de viajes buscan nuevos nichos de trabajo y los paquetes dirigidos al público homosexual suelen ser un filón. Y uno de los cruceros de temática gay más populares, el ‘Celebrity Silhouette’, recaló ayer en la terminal de Getxo con 2.700 pasajeros a bordo, atendidos por 900 tripulantes. El barco, de la naviera Celebrity Cruises, atracó en las instalaciones portuarias por primera vez en 2016, aunqu e la compañía es una «clienta» habitual de la Autoridad Portuaria de Bilbao, y muchos de sus barcos, entre ellos el ‘Millenium’, ya han descansado en sus muelles. De hecho, hace ya nueve años que otro de sus buques de temática gay echó el ancla en Bizkaia, sentando un precedente.

El ‘Silhouette’ atracó a las nueve de la mañana de ayer en Getxo. Partió de Amsterdam y tiene programadas escalas en La Rochelle, y después de zarpar de Bilbao, en La Coruña, Lisboa, Cádiz y Valencia, para finalizar en Barcelona, a lo largo de un total de once días -hasta el 14 de septiembre- en los que celebrarán más de cincuenta fiestas a bordo.

Un maratón de juerga en el interior de un barco de lujo con espectáculos hasta la madrugada. Eso aseguran sus cruceristas. «Hemos venido un grupo de amigos, que en estos cruceros es algo común. Conoces mucha gente y disfrutas de las fiestas. ¿Ligar? También, pero sobre todo se trata de pasárselo bien», comentaba Clay Lee, un tejano de 49 años. Zack Durden, de 27 y llegado también de Texas, respaldaba esta opinión: «La experiencia es genial para conocer gente nueva de muchas nacionalidades. Además, las fiestas son muy divertidas y puedes quedarte hasta la madrugada». El entretenimiento corre a cargo de Atlantis, con variopintos y multitudinarios actos. «Los shows son muy buenos. Es la segunda vez que vengo en este crucero, aunque la anterior vez fuimos hasta Atenas», recordaba Michael B, un estadounidense de 40 años que viajó ayer a San Juan de Gaztelugatxe con sus colegas. «Ha sido una excursión preciosa», opina su amigo Ben Salinas.

La temática del ‘Celebrity Silhouette’ era bien visible en la popa, donde cuelga la bandera arcoíris. A través de las acristaladas terrazas de babor y estribor algunos pasajeros optaron por exhibir las banderas de sus países: Brasil, Venezuela, Gran Bretaña… La agencia de viajes LGBT ‘Holigays’ vendía por 2.019 euros el viaje en este buque con cinco restaurantes, «un teatro de clase mundial», spa, césped y «catorce cubiertas de diseño», invitando a explorar «nueve puertos fascinantes en cuatro países increíbles navegando por lo mejor de España, Portugal y Francia». En realidad, el viaje está enfocado a un mercado muy específico y entre los pasajeros predominan los estadounidenses de buen poder adquisitivo y con alto nivel cultural.

Furgoneta con chófer

De hecho, el Guggenheim se llevó ayer la palma y fue uno de sus destinos favoritos. Cerca de 700 personas escogieron esta opción para ir en autobús, igual que Lee, aunque el tejano la completó con una excursión hasta San Sebastián en una furgoneta alquilada y con chófer, en la que viajaron cinco amigos. Hasta la capital guipuzcoana se trasladaron en torno a 150 personas, un número similar de los que optaron por dirigirse hasta Castro Urdiales. También cientos de viajeros optaron por visitar Getxo, principalmente en pareja y a pie. John La Coz, de Miami, estaba entusiasmado. «Tengo muchas ganas de conocer las ciudades de España», contaba este norteamericano de orígenes franceses y 54 años, que optó por dar un paseo por la localidad costera con su amigo Glenn Retuen.

El obispo de Vitoria veta al seglar homosexual al que no deja ser sacerdote

La diócesis destituye de sus funciones parroquiales a un feligrés por publicar una carta “difamatoria”

Alfonso Ruiz de Arcaute (derecha), en una foto publicada en su página de Facebook.

Alfonso Ruiz de Arcaute ya no podrá ser monitor de catequesis ni de confirmación. Tampoco podrá participar de forma proactiva en las actividades de su parroquia, la de Santa Teresa de Jesús, en Vitoria, a la que ha dedicado sus últimos años. El obispo de su diócesis, Juan Carlos Elizalde, se lo ha prohibido por publicar “un escrito anónimo difamatorio e injurioso contra el obispo y otros miembros de la comunidad diocesana”. Pero Ruiz de Arcaute cree que la razón de fondo es más compleja: desde hace un año quiere ordenarse sacerdote y el obispo no se lo permite porque es homosexual.

“Hace un año el obispo ya me dijo que se me habían dado demasiadas responsabilidades y que con un curso de catequesis infantil tendría suficiente”, explica Ruiz de Arcaute en una entrevista telefónica. El seglar, que ha estudiado Teología en Vitoria, formaba parte del Consejo Pastoral e incluso oficiaba, cuando no estaba el cura, la celebración de la Palabra, una ceremonia con una liturgia muy similar a la de una misa pero sin sacerdote. “Muchas personas pensaban que yo era cura”, reconoce el seglar, que en 2016 planteó al obispo de Vitoria su deseo de ordenarse sacerdote.

Ruiz de Arcaute prefirió contarle toda la verdad a Juan Carlos Elizalde, tanto los abusos que sufrió “por parte de un religioso cuando tenía 14 años” como su orientación sexual. Pero una instrucción del papa Benedicto XVI, de 2005, cierra la puerta al sacerdocio a quien tiene “tendencia homosexual”. “Aunque todo depende de la interpretación que se haga”, replica el feligrés, que cree que quien tenga “una tendencia heterosexual profundamente arraigada tampoco debería ser acogido en el sacerdocio”. En su caso, asegura, la homosexualidad no “domina” su vida y vive desde “la castidad acogida con alegría” al poner en su “compromiso eclesial” el centro de su vida. Y así se lo explicó al papa Francisco en una carta, tras recibir la negativa del obispo de Vitoria a ingresar en el seminario.

El obispado de Vitoria, niega, sin embargo, las acusaciones de Ruiz de Arcaute. Según un comunicado de esta diócesis, el motivo para despojarle de todas sus responsabilidades es una carta de un cura anónimo que el seglar publicó en su cuenta personal de Facebook el pasado 13 de agosto y que describe al obispo como un “lobo con piel de cordero”. La misiva critica los nombramientos de vicarios hechos en Vitoria, así como la destitución de la secretaria del obispo anterior y los traslados de algunos sacerdotes de la diócesis. Según el obispado, “son argumentos contrarios a la verdad y descalificaciones”. “La libertad de opinión y expresión son derechos irrenunciables. La difamación y la injuria, sin embargo, no son derechos”, apunta.

“Yo la publiqué sin juzgar su contenido. Lo hice porque me lo pidió un cura jubilado, porque él no se atrevía a hacerlo, y después de un día, tras pensar y rezar, decidí hacerla pública”, se defiende Ruiz de Arcaute. El 30 de agosto, el cura de su parroquia le comunicó que el obispo le había “prohibido expresamente participar en las actividades parroquiales”. Aunque el seglar prefiere no comentar el contenido de su post en Facebook, alude a la última carta publicada por el obispo en la que, según considera, el propio Elizalde expresa el malestar que existe en su diócesis. En ella, el obispo señala que “cualquier decisión de quien tiene autoridad provoca críticas”. Y añade: “Como hasta ahora, hechas las debidas consultas, con el consejo de mis vicarios y tras el oportuno diálogo, seguiré tomándolas y seguiré estando cercano para quien quiera pedirme explicaciones”.

“La Iglesia [Católica] es mucho más que un conflicto como este”, asegura Ruiz de Arcaute, a quien el rechazo sufrido no le ha hecho abandonar su vocación. A partir de ahora, trabajará en proyectos con personas LGTBI+ y otras personas que se hayan visto rechazadas por la Iglesia pero que tienen “cierta inquietud de espiritualidad”.

El obispo de Vitoria veta a un homosexual que quiere ser cura

El Obispado asegura que le aparta de sus tareas parroquiales por difamar el prelado a través de las redes sociales

El obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde. ARABA PRESS

El obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizaldeha apartado de las tareas parroquiales a un seglar homosexual, que desea ser ordenado sacerdote, debido a que ha publicado en las redes sociales un «escrito anónimo difamatorio e injurioso» contra el prelado. La Diócesis de Vitoria ha difundidor un comunicado en el que explica que ha retirado todas las “responsabilidades parroquiales” a Alfonso Ruiz de Arcaute, que hasta la semana pasada era monitor de Confirmación y miembro del Consejo Pastoral. El motivo de esta decisión del Obispado es que el 13 de agosto pasado este catequista publicó en Facebook un escrito de un sacerdote de esta diócesis crítico con el obispo, titulado “Un lobo con piel de cordero”, en el que se acusa a Elizalde de ser “un auténtico déspota”, informa Efe. Este es “el único motivo, y no existe ningún otro, por el que el obispo decide retirar a Alfonso las responsabilidades parroquiales que ejercía en su parroquia”, dicen,

No obstante, el seglar apartado, de 50 años, asegura que hace ya un año pidió al obispo ingresar en el seminario para poder ordenarse como sacerdote.

Según relata en Facebook, ya entonces le contó al prelado que es homosexual y le pidió que mediara ante el Papa y le entregara una misiva suya en la que le hablaba de su fe y le explicaba que había sido víctima de abusos sexuales por parte de un religioso de su parroquia durante su adolescencia. Según Ruiz de Arcaute, el obispo le dijo que había entregado la carta al Papa durante una reunión celebrada el pasado otoño, pero desde entonces no ha obtenido respuesta, por lo que ha optado por enviarle otra misiva a Francisco por otras vías.

El color arco iris va tomando posiciones en Ezkerraldea

Santurtzi y Portugalete cuentan con sendos espacios de homenaje al colectivo LGTBI

 

SANTURTZI– Ezkerraldea trabaja, día a día, por ser una comarca más diversa en la que las diferentes tendencias e identidades tengan cabida y sean respetadas. En este sentido, en los últimos meses Santurtzi y Portugalete han dado pasos firmes hacia el reconocimiento del colectivo LGTBI con pequeños gestos, detalles que tienen un valor muy importante para dar visibilidad a este colectivo que lucha por una sociedad más tolerante e igualitaria.

Con ese propósito, a finales del pasado mes de junio y coincidiendo con la celebración del Orgullo LGTBI en Santurtzi, se colocaron sendos bancos en la localidad marinera: uno con los colores de la bandera LGTBI y otro con los colores de la bandera transexual. El emplazamiento elegido para la colocación de estos bancos fue muy céntrico, concretamente en el punto en el que confluyen las calles Juan XXIII e Itsasalde, dos de las arterias principales del municipio santurtziarra. Hoy, dos meses después de su instalación, los bancos continúan no solo luciendo los colores de las dos enseñas, sino también tratando de concienciar con tan solo un golpe de vista de que Santurtzi es un municipio en el que tienen cabida todas las personas independientemente de sus gustos.

El paso dado por la localidad marinera, municipio en el que se está constituyendo una asociación LGTBI, ha sido continuado por Portugalete. La noble villa jarrillera también ha querido dar visibilidad a este colectivo y lo ha hecho en pleno corazón del municipio. De este modo, desde el pasado 12 de agosto, un paso de cebra y varios bolardos de la emblemática Plaza del Solar lucen los colores arco iris. Fue en esa fecha, en los días previos a la celebración de las fiestas de San Roque, cuando Portugaleteko Koadrilak organizó el primer Harrotxu Eguna, la fiesta del Orgullo LGTBI de Portugalete. “La primera idea era pintar un paso de cebra real, pero no fue posible por cuestiones de normativa vial. Así que el Ayuntamiento nos propuso pintar un paso de cebra alegal por así decirlo”, asegura Txipi de Portugaleteko Koadrilak.

De esta manera, fue el Consistorio quien se encargó del pintado del paso de cebra arco iris, mientras que fueron los propios cuadrilleros quienes pintaron los bolardos. “La idea surgió en una de las reuniones de cuadrillas y buscamos una forma de dar visibilidad a este colectivo”, explica Txipi. Así nació también el Harrotxu Eguna, una fiesta que tuvo lugar el 12 de agosto y que trató de visibilizar el colectivo LGTBI desde un punto de vista lúdico, educativo y festivo. “Estoy muy satisfecho de cómo discurrió todo, lo repetiremos el próximo año”, concluye Txipi.

El obispo de Vitoria veta a un catequista homosexual que quería ser sacerdote

El obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde. EFE

Prohibida toda actividad pastoral. El obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, ha respondido así a la petición de un feligrés de 50 años, con décadas de experiencia como catequista, miembro del Consejo Pastoral de su parroquia y sustituto del sacerdote en la predicación, que quería ser sacerdote y escribió una carta al papa Francisco para poder ser ordenado. Su único delito, ser homosexual.

“¿Quién soy yo para juzgarle?”, afirmaba hace años Bergoglio preguntado sobre los gays en la Iglesia. Sin embargo, el obispo de Vitoria ha decidido saltarse a la torera la dinámica de la Iglesia en salida propuesta por el Papa, y el pasado miércoles dictaminó que Alfonso Ruiz de Arcaute debía abandonar toda actividad parroquial en la comunidad de Santa Teresa de Jesús. Eso sí, podía seguir yendo a misa como un feligrés más.

Elizalde ni siquiera informó directamente al catequista de su decisión. “Me convocaron el párroco, que ahora se jubila, y el que entra, y me dijeron que el obispo me había prohibido cualquier participación en la vida parroquial. Que podía seguir yendo a misa, eso sí”, explica este laico en conversación con eldiario.es. “En ese momento les entregué las llaves de la parroquia, que tenía desde hace años”, añade.

Al cierre de este artículo nadie en la diócesis ha querido hablar con eldiario.es, que ha preguntado sobre la situación del catequista. Pero a primera hora de este martes, tras la publicación de la noticia, el obispado ha enviado una nota en la que niega que el motivo detrás de la decisión sea la homofobia. “La libertad de opinión y expresión son derechos irrenunciables. La difamación y la injuria, sin embargo, no son derechos”, dice la comunicación, según la cual Alfonso Ruiz publicó en sus redes un escrito anónimo “difamatorio e injurioso contra el obispo” y por “este único motivo” se retiran las responsabilidades parroquiales.

La carta a la que se alude en la nota está escrita por un sacerdote anónimo que critica irregularidades en la diócesis y define al obispo como “un lobo con piel de cordero” y fue compartida por el catequista en su perfil de Facebook con la siguiente introducción: “Al final he decidido compartirlo pues estoy convencido de que los silencios en la Iglesia no son buenos. ¡Ojalá este sacerdote se sintiera libre para escribir y decir todo lo que siente y piensa!”.

La indignación de buena parte de la comunidad es doble, pues en julio pasado el propio Alfonso relataba cómo el obispo se había comprometido a hacer llegar a Francisco una carta en la que este hombre pedía al Papa poder ordenarse sacerdote. “Sí, yo soy homosexual y cada día doy gracias a Dios por haberme creado tal como soy, con todas mis virtudes y todos mis defectos, con mi personalidad entera”, afirmaba este hombre en su carta, en la que confesaba a Francisco que, con 14 años, sufrió abusos por parte de un religioso. Algo que no minó su fe.

Tampoco va a hacerlo la cerrazón de Juan Carlos Elizalde. Ni el hecho de que la carta nunca llegara a su destino. Alfonso ha vuelto a enviar la misiva, por otros cauces, después de saber que el obispo no había hecho nada por cumplir con su palabra.

“En Vitoria se le conoce como un lobo con piel de cordero”, dice Alfonso, quien en los últimos días se debatió entre denunciar y quedarse callado “para que la parroquia no sufra”, y acudir a otro templo para no “generar escándalo”. Sin embargo, la experiencia le ha enseñado que el silencio es un caldo de cultivo para la progresiva pérdida de la fe. “En estos días he descubierto, además de muchos apoyos, la cantidad de gente que vive alejada de la Iglesia porque se sienten apaleados y discriminados. Yo me siento así, pero no quiero vivir alejado de mi Iglesia”.

Alfonso, a la derecha, ha mandado una carta al Papa para que acepte su ordenación como sacerdote

“Durante toda mi vida, mis decisiones laborales y de pareja han estado por detrás del compromiso pastoral”, afirma el catequista. Ahora, que no puede llevar a cabo dicho compromiso desde la institución, plantea “trabajar el tema de la oración y la espiritualidad con personas que se han ido alejando de la Iglesia”.

Alfonso no olvida que, en su conversación de hace unos meses, el obispo Elizalde no atendió a su petición, escudándose en que una instrucción vaticana, del año 2005, prohibía la ordenación de homosexuales, “pese a que llevo varios años viviendo desde la castidad acogida con alegría al poner en mi compromiso eclesial el centro de mi vida”, asegura.

El obispo de Vitoria solo le concedió que, si encontrara un obispo que quisiera ordenarle, lo intentara.  Ruiz de Arcaute propuso otra solución: escribir una carta al papa Francisco contando su historia. El obispo se comprometió a entregar en mano a Bergoglio la misiva. Y meses después le prohíbe cualquier participación en la vida de su comunidad.