Campaña contra Amnistía Internacional por pedir que se despenalice la prostitución

  • Grupos feministas critican la propuesta de la ONG al entender que favorece la trata de blancas mientras que otras organizaciones de derechos humanos se suman a ella

Cartel en el que se acusa a AI de dar la espalda a las mujeres elaborado por una asociación norteamericana contra la trata de blancas

Cartel en el que se acusa a AI de “dar la espalda a las mujeres” elaborado por una asociación norteamericana contra la trata de blancas / CATW

La decisión de Amnistía Internacional (AI) de apoyar la despenalización de la prostitución en todo el mundo ha generado una polémica, en la que colectivos feministas y de izquierdas están arremetiendo contra la ONG al entender que su propuesta favorece a los proxenetas. Incluso actrices de Hollywood se han sumado a esta campaña. Pero AI también está recibiendo apoyos por parte de organismos como Humans Rights Watch, que consideran positiva la iniciativa para acabar con la trata de blancas

La propuesta de Amnistía Internacional fue aprobada el pasado 11 de agosto en Dublín, en una reunión de 400 delegados de la ONG en la que se debatió un borrador que resumía dos años de trabajo. El texto final considera que la despenalización “ofrecerá condiciones de trabajo seguras, por lo que se espera que exista una mayor probabilidad de denunciar el abuso, la violencia de la policía, las palizas, el arresto arbitrario, la extorsión, el acoso, además permitir estándares básicos de sanidad y políticas de prevención de la salud”. Uno de los puntos más polémicos es el que defiende que tampoco se persiga a clientes y proxenetas, al entender que ello favorecería la existencia de mafias.

De la misma manera, AI niega que su política pretenda defender a los clientes del sexo. “Nuestra iniciativa no es sobre los derechos de quienes compran sexo: se centra exclusivamente en proteger a los trabajadores y las trabajadoras sexuales que se enfrentan a una serie de violaciones de derechos humanos vinculadas a la criminalización”, explican. A partir de este documento, Amnistía Internacional iniciará en octubre un análisis sobre cómo proteger los derechos humanos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales en cada país.

>La aprobación de este manifiesto había sido precedida de una campaña de protestas por colectivos que sostenían que beneficiaba a la prostitución y a los proxenetas. La critica más mediática surgió de un grupo de actrices de Hollywood que apoyaron a la Coalition Against Trafficking in Women (CATWA), un grupo internacional con sede en Nuena York contra la trata de blancas. Entre las firmantes del escrito contra Amnistía Internacional se encuentran Meryl Streep, Kate Winslet, Anne Hathaway o Emma Thompson. La misiva mostraba su preocupación por una postura que, a su juicio, “llevará a la legalización de burdeles, proxenetas y consumidores de sexo, los pilares de la industria sexual, que mueve 99.000 millones de dólares a escala global”.

Críticas en España

En España, feministas históricas como Lidia Falcón han reaccionado con dureza contra la iniciativa por entender que no sirve para acabar con la explotación sexual. Falcón, en una carta abierta dirigida a Amnistía Internacional, se preguntaba la semana pasada: “¿A quién beneficia (la propuesta de AI)? La respuesta obvia es: a los proxenetas que organizan y se lucran del tráfico de personas con fines de explotación sexual”.</

La sección española de Amnistía Internacional considera que, pese a estas protestas, su decisión es la correcta. “Estamos convencidos de que esta decisión es necesaria porque realmente ayuda a acabar con la explotación sexual y porque refuerza la protección de los derechos humanos”, ha señalado a EL CORREO el director de AI, Esteban Beltrán. El responsable de la ONG, además, destaca que las campañas en contra de su iniciativa no han tenido eco en su afiliación. De los más de 80.000 socios que Amnistía Internacional tiene en España, sólo 14 personas han solicitado la baja a partir del documento sobre la prostitución.

Esteban Beltrán no duda en defender la medida. “Es necesaria para proteger a los trabajadores sexuales, uno de los grupos más marginales y que está sometido a todos tipo de malos tratos, explotación y otros abusos”, insiste. El responsable de AI, además, resalta que su decisión “marca una clara diferencia entre la legalización, que no se contempla, y la despenalización”. En cuanto a la situación española, Esteban Beltrán asegura que su organización, a la hora de aplicar esta directiva a sus campañas de sensibilización, iniciará un estudio de la situación de las prostitutas ante la legislación española, así como sobre las distintas ordenanzas municipales que afectan a su trabajo. “En España existe una situación alegal que permite que muchas prostitutas están bajo coacción”, advierte.

Con respecto a los proxenetas, Beltran recuerda que Amnistía Internacional sigue pidiendo que se actúe contra aquellas personas que exploten sexualmente a mujeres. Sin embargo, recueda que en Europa existen legislaciones que prohíben, por ejemplo, que dos personas se dediquen a la prostitución de forma conjunta, aunque en muchas ocasiones sea la única forma de garantizar su seguridad.

Polémica por una carta del Papa con su bendición a una autora de libros sobre parejas gays

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El papa Francisco. / Ettore Ferrari (Efe)

La divulgación este viernes de la carta que el papa Francisco envió con la bendición apostólica a la escritora Francesca Pardi, autora de cuentos infantiles sobre familias formadas por parejas gays, ha suscitado la polémica en Italia.

“Se trataba de una carta privada que no estaba destinada a ser divulgada”, ha precisado el portavoz adjunto del Vaticano, padre Ciro Benedettini.

La misiva del Papa fue enviada como respuesta a la petición de la escritora de que leyera sus numerosos libros, censurados en Italia por sectores conservadores católicos por defender la llamada ideología de género.

La escritora, autora de cuentos y fábulas en los que describe historias de familias homoparentales, vencedora del premio internacional Anderson en 2012 por su libro ‘Pequeño huevo’, divulgó la carta papal, marcada por el tono tolerante del Pontífice argentino.

En la misiva, el Papa desea a la escritora que “siga su proficua actividad”, y se despide con la bendición apostólica “para toda la familia” de la escritora. “De ninguna manera la carta papal avala conductas y enseñanzas que no corresponden al Evangelio”, precisa por su parte el Vaticano.

Pardi, fundadora con su pareja de la editorial ‘Lo Stampatello’, autora también del libro ‘Pequeña historia de una familia. ¿Por qué tienes dos madres?’, asegura que “no quiere convertirse en un modelo”.

La escritora envió en junio al papa Francisco un paquete con todos los libros de su editorial, fotos de su familia y panfletos insultantes contra ella después de que el nuevo alcalde de Venecia anunciara que algunos de sus libros formaban parte de la lista de textos que serán retirados de las bibliotecas públicas.

En la carta, Francisco, apasionado lector, le agradeció también por su “delicado gesto” y la invitó a seguir su “actividad al servicio de las jóvenes generaciones y de la difusión de los auténticos valores humanos y cristianos”. Con ese gesto “nos demostró respeto y nos dio dignidad”, aseguró conmovida Pardi.

Dos estudios ”sacan del armario” a la invisibilizada población bisexual

Noticia publicada en Chueca.com

ALUDEN A UN CRECIENTE RECONOCIMIENTO DE LA ”FLUIDEZ SEXUAL”

Cada vez menos adolescentes y jóvenes adultos de Norteamérica y el Reino Unido consideran la orientación secual como rígida y perpetua, según se desprende de dos recientes estudios que evidencian la existencia de un amplio espectro entre la homo y heterosexualidad exclusivas.

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Hace sólo un par de días desde que conocimos la estupenda revelación de Lily Rose Depp, hija del popular actor Johnny Depp, que como impulso de una campaña viral de apoyo a las personas LGTB declaró estar cansada de la constante presunción de su heterosexualidad, afirmando que en términos de afectividad y atracción entran en juego un número incontable de factores, de los que en ella resulta una fluída concepción de su sexualidad.

A sus dieciséis años, Lily Rose es perfecto ejemplo de la creciente apertura de las nuevas generaciones a la diversidad sexual y de género, realidades que conocen cada vez más frecuentemente tanto en su entorno como en los medios de comunicación, y quedinamita la caduca y antediluviana percepción negativa de las personas LGTB.

Si bien la joven Lily Rose tiene más que clara e identificada su orientación sexual fluída, la bisexualidad sigue siendo una de las condiciones sexuales más invisibilizada dentro y fuera del entorno LGTBI, algo que deja a los integrantes del colectivo en un limbo de incomprensión y prejuicio por parte de los dos extremos de la ”norma”.

Fue a finales de la década de los 40 del siglo pasado cuando el sexólogo Alfred C. Kinsey reveló gracias a sus investigaciones sobre el comportamiento sexual de la población estadounidense que existe un más que notable espectro gradual entre la homo y heterosexualidad excluyentes.

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La prueba de ello la consiguió al crear la llamada escala Kinsey, que describe cinco grados de bisexualidad entre los extremos de la misma, y que reveló que la amplia mayoría de personas que no se declararon ni exclusivamente homo ni hetero se encontraban en número 1 o 2 en la citada métrica.

La escala Kinsey ha vuelto a ser utilizada, con modificaciones, por la empresa de estudios de mercado YouGov, para hacer una radiografía de los comportamientos sexuales de la población de EEUU y Reino Unido. De ella han resultado nuevas apreciaciones que señalan una creciente identificación juvenil con la condición bisexual.

Con una muestra de 1.000 personas encuestadas en EEUU, el estudio ha revelado que amayor edad se produce una menor identificación con los grados intermedios entre la homo y la heterosexualidad exclusivas, siendo el 29% de jóvenes entre 18-29 años los que indicaron al menos un nivel de atracción sexual común a ambos géneros.

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En los siguientes tramos etarios la proporción de encuestados que se identificó con “diversos grados de bisexualidad” fue notablemente menor: Mientras que el 24% de entre 30 y 44 años indicó algún lugar entre el 1 y el 5 de la escala, sólo el 8% de los encuestados de 45 a 64 y el 7% por ciento de los mayores de 65 años lo hizo.

Al otro lado del Atlántico, en el Reino Unido, se observó una tendencia algo más pronunciada, pues la tasa de personas no exclusivamente homo u heterosexuales de entre 18 y 24 años ascendió al 43%.

De los mismos resultados se extrae que en la actualidad personas de todas las generaciones aceptan la idea de que la orientación sexual tiene un caracter durativo, y no se basa en una rígida elección binaria -el 60% de las personas definidas como heterosexuales apoya esta idea, así como el 73% de los homosexuales. No obstante, el 28% de quienes se definen como heterosexuales piensa que “no existe término medio”.

Por yougov.co.uk / yougov.com / Redacción chueca

Viejas violencias y nuevas hegemonías

Josué González Pérez

Hace un tiempo en este mismo medio publiqué  un artículo sobre las agresiones a personas LGTBI (lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales). Insistía en algo muy sencillo: la denuncia de la violencia que sufren nuestros vulnerables cuerpos debe ser articulada con una impugnación de los asesinatos de mujeres por violencia de género. Como feminista, me veo en la responsabilidad ética de insistir en ese imperativo cuando nos encontramos con una situación de alarma social por ese incesante número de asesinatos machistas y que parece importarle bien poco a unas élites que no gobiernan precisamente para garantizar el bienestar de las mayorías sociales.

Ahora mismo, no recuerdo ni un solo día en las últimas semanas en el que hayamos obviado la lacra de la violencia machista. Nuestra sociedad sigue en su empeño por mantener una jerarquía entre los géneros, entre hombres y mujeres, como efectos performativos de un orden social concreto. En otras palabras, se trata de papeles sociales, aparentemente “naturales”, que sostienen representaciones para una obra de teatro que funciona como si de una dinámica divina se tratase. Con cada agresión y cada asesinato, se renueva este orden que afianza el terror para más de la mitad de la población, recordando a todas las mujeres que ninguna está a salvo de ser agredida por el mero hecho de ser mujer.

En efecto, afirmo la existencia de importantes conexiones entre la violencia de género y las agresiones a gays, lesbianas, trans, bisexuales e intersex (en adelante LGTBi-fobia). Antes bien, soy consciente de las diferencias entre unas y otras, pues como marica aún no vivo con el miedo a la violencia sexual en la madrugada aunque sí con ser apaleada por un grupo de varones que termina su fiesta demostrando lo “machos que son”. Ambas amenazas son entendidas como una llamada al orden para que todo siga igual, sin resistencias a la subordinación. Conceptualizar el heteropatriarcado como un entramado de relaciones de poder, implica admitir que los mayores índices de violencia sobrevendrán si se suscita una mayor insubordinación. Si la resistencia a la subordinación es menor, la necesidad de la coerción se esfuma. Aquí entra en juego la famosa hegemonía que, cuando es cuestionada, siempre deja paso a la fuerza. Esta última puede expresarse, por ejemplo, con la violación como práctica performativa que inscribe en los cuerpos la sumisión aceptable para el varón, pero igualmente con aquellas agresiones que resultan de la obsesión masculina por protegerse de lo homosexual, ya que en el fondo es bien sabido que no hay nada que también le impida serlo. Luego, ¿qué se supone que ocurre con aquellas personas trans que desestabilizan tanto las normas de género como las sexuales, aunque no sea de forma consciente?  ¿El odio hacia las personas trans –la transfobia- podría ser entendido como el efecto de una práctica en la que interviene tanto el sexismo como la homofobia?

La semana pasada, en el barrio madrileño de Tetuán, una mujer trans de 26 años fue brutalmente golpeada cuando se dirigía a un bar sobre las seis de la mañana. Según la prensa, su cuerpo se convirtió en un “campo de guerra”, en un espacio donde se ejerció la más brutal violencia. Lo corporal volvió a constituirse como un territorio apropiado para portar mensajes cifrados para otros hombres. Tras conocer que recibió insultos tales como “puta” y “maricón” no parece descabellado interpretar este cometido como si de una advertencia para el resto de varones se tratase, al señalar el precio a pagar por ocupar esa feminidad tan repudiada -como deseada-.Confirma que la identidad masculina, al decir de Elisabeth Badinter, se hace posible negando lo femenino, lo infantil y, por supuesto, lo marica. ¿No parece innegable la conexión entre la sexualidad y el género, entre la heterosexualidad como norma social hegemónica y las coercitivas normas de género? Las violencias mencionadas no parecen prácticas aisladas y radicalmente autónomas, pese a las particularidades de cada una, máxime cuando la heterosexualidad, como norma sexual que se presenta como “natural”, parece depender del equilibrio de esas posiciones sociales que ocupan hombres y mujeres.

Del mismo modo, la hora del suceso nos sugiere la posibilidad de especular con algunas de las motivaciones de esta agresión, extensible a tantas otras. Si  hasta el momento la consigna “la noche y las calles también son nuestras” no ha podido ser archivada por las feministas en el fondo de un cajón, es debido a que el espacio público es uno de los terrenos donde los varones aún demuestran su virilidad de diversas formas. Ya sea agrediendo a un marica que vuelve solo a su casa, ya sea apaleando a una trans mientras dos colegas les contemplan, como ocurrió en el caso que nos ataña según la prensa. Tristemente, esos espectadores suelen ser necesarios para que la virilidad manifestada sea reconocida. Aunque no se haya recalcado en el espacio mediático, huelga decir que siempre se trató de un caso de “violencia de género”.

Una semana más tarde,  esta mujer superviviente declaraba sentir miedo de salir a calle ante la posibilidad de toparse con aquellos que pretenden autodesignarse como sus  “dueños”. Este hecho refrenda la lógica patriarcal del reparto de esferas, donde el espacio público aparece como terreno de dominio masculino y heterosexual. Sin duda, todo un éxito patriarcal al lograrse el reclutamiento de sí en el espacio privado, allí donde no puede visible, mucho menos a una hora que no habrán razonado demasiado digna para una “señorita”- por especular a través del “no-pensamiento” misógino de los agresores-.

Afortunadamente, estas violencias son contestadas desde la lucha política feminista, como exitosamente ha ocurrido con la violencia legal del proyecto de Gallardón que pretendía negar el derecho de las mujeres a su autonomía corporal. La patologización de los cuerpos trans insiste en la negación de esta misma potestad, siendo igualmente repudiada desde la acción política democrática en los feminismos y colectivos LGTBI. La importancia de estas hazañas reside en su capacidad para desbaratar la nociva tentación de encasillar a las mujeres en una rígida posición de víctimas, incapaces de hacer frente a las múltiples violencias que reproducen un orden social incompatible con los valores democráticos.

De las luchas contra la LGTBI-fobia y la violencia de género puede vislumbrarse una posible lógica de equivalencias –según la política de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe- entre demandas disparejas susceptibles de ser articuladas en torno a esos “puntos nodales” que nos permiten hablar de “hegemonía”. Hablamos de una operación política que aglutina a diferentes demandas en equivalencia en torno identidades viables a partir de su relación de oposición con un tercero que amenaza su existencia, como es el caso de la famosa “casta” y su mafioso modus operandi, o el de una jerarquía eclesiástica cuyo “pensamiento” homófobo y misógino es difícilmente digerido por unas maduras mayorías sociales.

Durante la celebración de la primera Universidad de verano de Podemos, Clara Serra, querida amiga y diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid, en su brillante intervención remarcó el carácter contingente de toda práctica política feminista comprometida con la hegemonía. Desde ahí, parecía simpatizar con una posible articulación entre las luchas contra la violencia de género y aquellas que se alzan contra la violencia hacia personas LGTBI. Compartimos la propuesta, máxime cuando ella misma resalta las equivalencias existentes entre sí y que se cristalizan en relaciones de antagonismo con una “casta” que solo ofrece parches para esta lacra. Esta proposición supone todo un reto para diferentes agentes sociales y de ninguna manera puede ser imaginado exento de conflictos políticamente productivos.

En la disputa por los “los significados”, por la hegemonía, no puede faltar un combate por la apropiación de la universalidad de conceptos políticos que resultan clave para la transformación, como la noción “democracia”. Conocidas feministas como Judith Butler suelen insistir en el potencial de las prácticas de resignificación, recalcando la importancia que posee el pleito por los significados al no obviar lo que se juega en ello: tanto posible resulta reforzar un sentido común que naturalice la violencia como, en un sentido distinto, se le podría tachar como incompatible con los valores democráticos. Parafraseando otra vez a la colega Clara, el feminismo ganador, aquel en el que me incluyo, insiste en la imposibilidad de la democracia si el actual poder político desprecia las vidas de más de la mitad de la población. Lo anterior se corrobora cuando se omite la urgente prevención de la homofobia y el sexismo, se prescinde de la ampliación de derechos o se favorece la dependencia económica de las mujeres. La democracia nunca será tal si cada día hay una menos. Solo aquel sistema político que priorice la financiación de una educación pública sensible con la igualdad y la diversidad frente a la tiranía de una troika, que ahonda en las miserias de las mujeres en particular y de la sociedad en general, podrá ser digno de abanderarse como democrático. Por todo lo dicho, es obvio que tenemos el deber de apostar por una nueva hegemonía para que esa vieja, aunque aggiornada, violencia machista no tenga razón de ser en una democracia cuyo significado estará en conflicto permanente con aquellos que siempre han declinado, por ejemplo, el presupuesto de las normativas contra la violencia, renovando de paso un misógino orden social que, con toda seguridad, no amenaza ni sus vidas ni tampoco sus bolsillos.

Polémica por el disfraz de Caitlyn Jenner para Halloween

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Los disfraces de Halloween basados en la imagen de Caitlyn Jenner, estrella televisiva y campeón olímpico antes conocido como Bruce, han encontrado una fuerte oposición en internet, donde miles de personas piden que se cancele su venta por considerarlos una burla a la transexualidad.

La petición en Change.org empezó el lunes y hoy ya contaba con más de 5.000 firmantes que solicitan a la empresa Spirit Halloween que aborte su planes para comercializar un traje inspirado en Jenner.

“Vuestras ganancias solo traerán una mayor fobia y marginación hacia los transexuales, a una comunidad que ya está en peligro”, ha asegurado Addison Rose Vincent, impulsora de la iniciativa.

En una entrevista con el diario ‘Daily News’, la portavoz de Spirit Halloween, Trisha Lombardo, ha confirmado que la empresa trabaja en un disfraz de Jenner y ha defendido la decisión por entender que esta mujer se ha convertido en “el superhéroe real más importante del año”.

“Call Me Caitlyn”

Spirit Halloween no distribuye aún ese traje, aunque sus competidores de Anytime Costumes ya incluyen uno en su página de internet, donde está disponible por 74,99 dólares. El disfraz está inspirado en el posado realizado por Caitlyn Jenner para el número de julio de la revista ‘Vanity Fair’, en la que se mostró por primera vez en público tras su cambio de sexo e incluye una peluca rubia y una banda como las que se usan en concursos de belleza en la que se puede leer “Call Me Caitlyn” (Llámame Caitlyn). Jenner cuenta con su propio programa de telerrealidad titulado “I Am Cait” (Yo soy Cait).

En la descripción del vestido, Anytime Costumes asegura a los clientes que probablemente no romperá “ningún récord en Twitter” por ponerse esa indumentaria “como Caitlyn hizo cuando estrenó su cuenta (en esa red social)”, pero “seguro” que provocará “unas pocas risas” de sus amigos.

Jenner, de 65 años, se casó tres veces, es padre de seis hijos y ganó la medalla de oro en la prueba de decatlón en los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976. Después de poner fin a su carrera deportiva pasó a tener presencia en televisión junto a su esposa, Kris Jenner, y sus hijastras, las populares Kim, Kourtney y Khloé Kardashian.

El alcalde de Venecia: “Nunca habrá un desfile del orgullo gay”

Primer desfile del orgullo gay celebrado en Venencia, el 28 de junio de 2014

Primer desfile del orgullo gay celebrado en Venencia, el 28 de junio de 2014. / BARBARA ZANON (GETTY)

El alcalde de Venecia, el derechista Luigi Brugnaro, ha abierto una polémica más. Después de haber censurado la presencia en bibliotecas municipales de 49 libros infantiles por considerar que empleaban sus personajes para difundir mensajes homosexuales, el regidor declaró ayer que “nunca habrá un desfile del orgullo gay en mi ciudad”.

“Que lo hagan en Milán o frente a sus casas”, añadió. La petición para organizar la fiesta había sido lanzada en las redes sociales precisamente tras la prohibición de los libros que tratan cuestiones de género.

Brugnaro, quien aseguró que no ser homófobo —“imagínese, tengo amigos gais”, sostuvo—, defendió que “la familia con dos mujeres y un niño es innatural”. El alcalde aprovechó la ocasión para arremeter contra el cantante británico Elton John, quien posee una casa en una de las islas de la ciudad y que ya había expresado hace días su indignación por las prohibiciones del regidor. “Es él que polemiza conmigo”, dijo Brugnaro.

El pinkwashing de la homófoba Cifuentes

El término pinkwashing es un acrónimo que combina las palabras “blanqueo” y “rosa”, blanqueorosa se podría decir en español, para aludir a la conocida estrategia del “blanqueo de dinero” (convertir en legal dinero ilegal “pasándolo” por un negocio, mecenazgo de arte, negocio que oculte la procedencia del dinero argumentado como beneficios o pérdidas ese permanente flujo de dinero) pero utilizando los derechos gays para “lavar”, ocultar, “blanquear” acciones o atropellos contra derechos humanos que las grandes potencias cometen para dominar el tablero mundial. O sea, se alardea de democracia tolerante usando a los gays (a un cierto tipo de gay, en realidad: una élite capitalista privilegiada dispuesta a colaborar a cambio de sus privilegios) para demostrar un inexistente grado de tolerancia. Así se distrae del clasismo (si aplicas la lucha de clases a estas minorías se desvela todo el pastél) que afectará al resto de la comunidad marginada. O de las invasiones, torturas, discriminaciones y demás abusos que el supuesto defensor de derechos humanos por mor de la comunidad LGTB está llevando a cabo. Se aplica especialmente al estado de Israel y su permanente utilización de una élite LGTB en Tel-Aviv como garante de su calidad democrática (y distracción de su genocidio en Palestina), aunque todo viene impulsado por EE.UU. La teórica queer estadounidense Jasbir K. Puar lo popularizó en su libro Montajes terroristas: homonacionalismo en tiempos queers. Luego grandes voces como la novelista y académica Sarah Schulman han profundizado en el retorcido mecanismo a través de ensayos y artículos como su Guia documental del pinkwashing (en inglés). Aunque si se quiere entender la perversión de esta campaña, hay que leer (en inglés) el fascinante intercambio de correos entre la académica y la revista gay OUT (completamente comprada por dinero sionista y un ejemplo de pinkwashing) cuando estos intentaron manipularla en un número especial para rebatir el pinkwashing de Israel. Sara, tras arrancar con un rotundo “El punto de partida es la historia del gobierno israelí metiendo dinero para persuadir al mundo de que los ‘derechos gays’ deben estar por encima de las violaciones de derechos humanos causadas por la ocupación”, va rebatiendo punto a punto, y con datos, las ambiguas proclamas proisraelíes de la revista.

Esto ya lo expliqué en mi entrada Pinkwashing en Venezuela, pero creo necesario repetirlo para aplicarlo a lo que hace tiempo viene pasando en España. Especialmente en Madrid (aunque la ristra de Orgullos del PP que se expanden cual franquicia no lo restringen, ni mucho menos, a la capital-laboratorio del PP). Especial mención merecen dos esclavas agradecidas al PP que vienen haciendo pinkwashing como quien hace zapping cuando algo no le interesa: Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes. Mención especial debe darse a la segunda, una aplicada alumna de Gallardón el rey de los gestos progres devenido cristofascista impenitente.

Justo antes de las elecciones autonómicas de 2015, aparecía en ese mediofalsiprogre, devoto de Gallardón —y ahora de sus pupila Cifuentes—, llamado El País, una noticia que anunciaba a bombo y platillo: Madrid tendrá un protocolo policial contra los delitos homófobos. Aprovechando la absurda iniciativa, la noticia colaba que “La delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, impulsa un plan para ayudar a denunciar las agresiones sufridas por homosexuales”. La pantomimase vuelve a reproducir estos días en los que Cifuentes, la que abría campaña deteniendo a 18 ciudadanos a punta de pistola (luego dice que son los jueces y ella no tiene nada que ver, como con Alfon, claro), quiere sumar a su imagen de “verso suelto progre” del PP (ya vimos como funciona eso con Gallardón), que está potenciando tras anunciar que, ¡oh!, condescendiente PPresidenta, permitirá a los sinpapeles no morirse en la puerta de los hospitales,la de adalíd de las causas sociales (siempre y cuando sean un negocio y hagan más atractivo el modelo neoliberal, claro; ya demostró su habilidad simultaneando treperío jerarquico en las escalas más paleofranquistas y aires de juvenil renovación en su etapa Complutense).

Por supuesto, en ninguna de esas campañas se mencionaba que Cifuentes ha votado repetidas veces en  la Asamblea de Madrid en contra de iniciativas a favor de la comunidad LGTB. Ni, mucho menos, que aunque se cansa de repetir que ella está muy en contra de los ataques de su partido contra las personas LGTB (léase el recurso en el Constitucional y muchas más aberraciones), jamás ha abandonado el partido. Tampoco, faltaría más, han puntualizado que esas publicitadas muestras de apoyo a los gays sólo se dirigen a una élite rica, asimilada, liberal y empeñada en copiar al hetero hasta ser ‘normal’, o sea: absurdigays, y que en cuanto un gay está en las manifestaciones, protestas o demandas que van contra su destrucción de nuestro estado de bienestar (o reclaman el respeto a nuestra diversidad, cultura y vida alternativa, no a el patriarcado pintado de rosa que ella quiere imponer), pasa a la trinchera enemiga y será tratado con la brutal dureza que ha venido aplicando en el pasado.

Sobre su anuncio de “abordar las agresiones homófobas”, hay que recordar que la vocal de la Comisión Ejecutiva Regional del PSM (PSOE), diputada regional y activista transexual Carla Antonelli ha denunciado la pasividad del Gobierno de Cifuentes frente a la violencia LGTBfóbica, recordando que el compromiso adquirido por Cifuentes cuando era delegada del gobierno de “protocolo policial” y anunciado en diversas reuniones con colectivos de gays, lesbianas y transexuales, “hoy sigue brillando por su ausencia, no teniendo constancia del mismo ni en las comisarías, ni los propios colectivos”. ¿Falsa publicidad que luego se deja morir entre proclamas de otras prioridades? Un poco.

Encima, quieren vincular esta efectista iniciativa al dato de que “El número de denuncias registradas en relación con los delitos vinculados a la orientación o identidad sexual pasaron de 12 en 2013 a 21 hasta finales de 2014”. ¿Y el PP, Cifuentes y todos esos “activistas” que han ido secuestrando la lucha hasta desactivarla no tienen ninguna responsabilidad? Nada. Otra campaña institucional que garantice votos y subvenciones y a seguir apoyando la homofobia en la calle mientras se ponen tres cartelitos monos y se hacen reuniones variadas que mantengan las subvenciones.

Y es que, siguiendo el homófobo modelo del papa Francisco, Cifuentes utiliza a esa élite de la comunidad LGTB para limpiarse el perfil mientras por detrás sigue aplicando una salvaje homofobia. Aunque la gran traidora no es ella, son esas asociaciones que viven de subvenciones y privilegios y callan sus denuncias o las rebajan. Las que con tal de convivir con su verdugo (y recibir sus limosnas) son capaces de negar su crimen.

Ya va siendo hora de que  se enteren esas supuestas asociaciones LGTB de que la homofobia no es sólo interferir en sus parcelas de poder o la tolerancia blanda, la homofobia también es encarcelar a antifascistas que luchan por nuestros derechos y los de muchas minorías (un saludo, Alfon, hermano), recortar programas de asistencia a mujeres maltratadas, hacer negocio del sistema judicial impidiendo que las mujeres y LGTBs sin recursos puedan pedir justicia, apoyar la ley mordaza para que asociaciones, como este fin de semana la DiversAH de Alcalá de Henares, teman llevarle la contraria  aun policía homófobo por si les cae una multa impagable de 30.000€, destruir los espacios alternativos LGTB de Chueca, Lavapiés, La latina y sustituirlos por lcales elitistas que hacen negocio con la discriminación, destruir las becas y encarecer los másters universitarios hasta tal punto que las personas LGTB no puedan acceder a una educación que les defienda en la vida de la humillación, la opresión y la sumisión, regalar solares y adjudicaciones a instituciones religiosas sectarias y homófobas (todas l son) para que sustituyan a la educación pública y promuevan el odio en lugar de la diversidad, promocionar a y subvencionar a programas de radio, televisión, prensa que son intoxicadores de derechas y que promueven la homofobia, la misoginia, el odio, arrastrar a una persona decentísima que lucha por nosotras (un beso, querida Lola Onieva) por sacar una bandera republicana en la vía pública mientras pasa el lejano Rolls-Royce del Borbón (cuando se ha anunciado que una es republicana y no hará nada contra la pluralidad), favorecer a ciertas élites ultrahomófovas y ultrareligiosas y despedir a plantillas enteras de trabajadores en pro de la pluralidad (un beso, ejemplares ex trabajadores de Telemadrid que seguís luchando por la democracia), dar un golpe de estado en una Telemadrid agonizante para garantizarse la repulsiva propaganda ultrahomófoba, ultramachista, ultrareligiosa y boicotear cualquier voz que nos defienda. Todo eso es homofobia. No sólo no garantizar el bienestar de una élite lameculos.

Hablando de lameculos (y limpiamierdas), que hasta una supuesta emisora de radio gay, Ondaarcoiris, le dé un premio a la homófoba Cifuentes e ignoren a los cientos de activistas, disidentes, luchadoras contra la homofobia que han tenido que pagar con su puesto de trabajo, con su anatema social y con su invisivilización la valentía de denunciar la homofobia, nos da un indicativo de lo distorsionada que está la lucha. El premio lo ha impuesto el grupo dueño de la emisora a los gays, Grupo PRnoticias, y se llama Premio Provooca. No es casual que la emisora en la que varios gays y lesbianas limpian la mierda fascista, sea propiedad del grupo PR, un medio de la derecha española que dirige Pedro Aparicio, “converso defensor de los intereses de la derecha española y recientemente elegido por un grupo de periodistas de confidenciales y otras publicaciones digitales para presidir la  Asociación de Periodistas Digitales (APD)” denunciaba en 2010 un medio de Venezuela . Entre las iniciativas está unirse a FITUR, o sea: al homófobo absurdigay Juan pedro Tudela y su repulsiva explotación de la lucha gay para hacer negocio en FITUR Gay, financiado por Ana Botella y el ala homófoba del PP que le paga buen dinero para que haga parecer que el Pp no es homófobo y secuestre la lucha gay. Es el gaypitalismo.

Investigando un poco sobre Ondaarcoiris, en la plantilla de “la radio de referencia del mundo LGTBI”, resulta que el único redactor que aparece, David Enguita, en su twitter explica que está “Cada Jueves 21:00 en soy un apasionado de los libros en  y colaborador  me puedes leer en  “. ¿Menudas credenciales! Colaborador de Federico Jimenez Losantos y de Intereconomía, medios agresivamente homófobos, multados por sus campañas, y de esa revista absurdigay intrusa, creada por el absurdigay detenido por estafa Javier Checa (a raíz de la cual anuncia un ERE que dejará a 200 empleados en la calle), que ha venido a presentarnos como aliados a nuestros enemigos (la portada del rey Felipe es insultante). Para resumir el espíritu de la repulsiva revista, baste decir que su nombre, RAGAP, leído al revés es la esencia del gaypitalismo: PAGAR.

Apoyar a quien persigue a los antifascistas que combaten la homofobia, el racismo y la misoginia mientras se tolera y ampara a fascistas violentamente homófobos como el Frente Atletico es la peor manera de apoyar la homofobia. Y eso es lo que hace Cifuentes.

También va siendo hora de que esas supuestas asociaciones y activistas se enteren de qué es el pinkwashing o blanqueorosa que nos utiliza para amparar atropellos de derechos humanos como en Israel o los EEUU. Nos dan unos privilegios para usarnos como ejemplo de avances. Mientras, todo el sector disidente de la comunidad es criminalizado con vuestra ayuda. Bukaneros son nuestros aliados, Frente Atlético o Florentino Pérez, nuestro enemigo.

La lucha LGTB no está para saciar vuestra hambre de poder, faranduleo y fotos. Es una lucha muy seria para que la manchéis corriendo a alternar con monarquías homófobas, machistas y cristofascistas. Es una vergüenza que corriéseis a legitimar a un rey impuesto por la dictadura y no votado democráticamente y lo hicíeseis pasar por “integración”.

Que la lucha LGTB haya quedado supeditada a las fotos que queréis poner en vuestros facebook y twitters o los recortes de prensa que muchas y muchos habéis utilizado para suplir unas carreras penosas en el artisteo es despreciable.

Y sobre todo que abandonen el hipócrita y cómodo doble discurso posmoderno de “todo vale”. No, o se está con los homófobos o contra ellos. Esas campañas que hacía la MTV en la que programaban cuatro tristes mensajes institucionales denunciando la homofobia y el machismo para pasar a programar cada 10 minutos durante meses el video de Eminen llamando a la agresión de “maricones y putas” y a asesinar mujeres y homosexuales es una triquiñuela capitalista.

Cifuentes nos está utilizando mientras con ese capital que recibe preserva la peor homofobia de la Iglesia, del Opus, de la derechona franquista que tan familiar le es y tanto apoyo le ha dado. No, Cifuentes. tu pinkwashing no es bienvenido. Deja de utilizarnos.

“Hay una vuelta al sexo de piel a piel; el condón se vive como un enemigo”

MARCO IMBERT ESCOBAR COORDINADOR DEL CENTRO PSICOSOCIAL BIDERATZEN

En la carpa instalada frente al Arriaga en Aste Nagusia, Marco Imbert, coordinador del centro Psicosocial Bideratzen, informa a jóvenes y mayores sobre los riesgos de practicar sexo no seguro

Imbert realiza junto con el Ayuntamiento de Bilbao programas preventivos para jóvenes

Imbert realiza junto con el Ayuntamiento de Bilbao programas preventivos para jóvenes. Foto Juan Lazkano (Juan Lazkano)

BILBAO– “Desde T4 hemos pensado y valorado dónde está y a dónde ha de ir la prevención. Creemos que debemos hablar más de una sexualidad saludable y para eso tenemos que entender cómo queremos vivir nuestra sexualidad, reconocer cada una de sus características y de sus particularidades ya que son individuales”, explica a DEIA Marco Imbert, coordinador del Centro Psicosocial Bideratzen y alma mater de la Carpa que en estos últimos años se instala cada Aste Nagusia bilbaina frente al Teatro Arriaga. En ella no solo ofrecen información sobre el sexo seguro y reparten preservativos, sino que también realizan un estudio entre chavales de 15 a 19 años para conocer sus conductas sexuales y su uso del preservativo.

¿Se puede disfrutar de una sexualidad plena sin dejarnos atrapar por el sida?

-Sí. El gran problema no solo del VIH, sino del resto de las infecciones de transmisión sexual (ITS) es que falta hablar de lo que es la sexualidad, pero desde el punto de vista práctico. Hablar de qué y cómo nos gusta hacerlo. A partir de ahi tener el tener el control de nuestras propias prácticas sexuales. Un sexo sentido, con placer, con deseo, con fantasía, con morbo, con nuestra propia erótica y desde esa mi forma de vivir y sentirlo tener el control para protegerme frente al VIH y las demás ITS. No solo poniéndome un condón, sino entendiendo por qué me lo coloco y disfrutando el momento de asumir mi sexo responsable desde una visión positiva, más placentera de mi reducción de riesgos en las prácticas sexuales, que son mías y como a mí me gusta tenerlas.

Quienes tienen ahora 50 años vieron los efectos del VIH. ¿Cómo podrían hoy visualizar nuestros jóvenes las consecuencias del sida?

-Más que impactar tendríamos que hablarles sinceramente de lo que es el sida. Frente a la visión antigua de meterles el miedo en el cuerpo está el advertirles de las nefastas realidades que conlleva que el virus te atrape; de la discriminación que continúan padeciendo los pacientes con VIH; ir desgranándoles los aspectos negativos a los que se tienen que enfrentar a diario los seropositivos, porque el sida es una dolencia grave.

El que el sida hoy en día no sea una enfermedad mortal de necesidad, ¿hace quizás más difícil empujar a los jóvenes a prevenirse?

-Socialmente el VIH se ha normalizado mucho más desde el momento en el que lo calificamos como una dolencia crónica; sabemos que hay tratamiento. Si eres un joven que no ha vivido la década de los 80-90 todos estos mensajes te hacen relativizar el riesgo; no se ve el sida como una cosa tan negativa. Los hombres jóvenes que practican sexo con hombres o jóvenes en general tienen la percepción de que contagiarse no es para tanto. Saben que hay una pastilla y que serán enfermos crónicos. Se habla mucho de que la calidad de vida es positiva, pero no de los costes económicos y sobre todo sociales.

¿Los jóvenes son conscientes de que el VIH condicionará toda su vida?

-Las personas nos agarramos a lo positivo. Si nos están diciendo que es una dolencia crónica, que tiene tratamiento y que a corto plazo puede existir una vacuna…. lo que hacen es bajar la guardia. No son conscientes de que al infectarse cambiará su vida para mal; afectará a su relaciones, a sus proyectos vitales de pareja, etc.

Me sorprende que muchos jóvenes sigan asociando el VIH con la homosexualidad.

-La realidad nos dice que hoy en día la incidencia mayor a nivel mundial sigue siendo en hombres que tienen sexo con hombres. Esto desde el punto de vista del heterosexual le aleja de la prevención porque le hace percibir una falsa seguridad. Cree que es algo que les sucede solo a los hombres que tienen sexo con hombres y que no va con los heteros.

¿Es el mismo argumento utilizado para no usar el preservativo?

-Sí. Cuando llegan a Bideratzen nos suelen decir: yo tengo sexo con un heterosexual; yo hago una penetración vaginal y no tengo riesgo. Cuando les explicas que también están expuestos a contraer el virus porque hay mujeres y hombres bisexuales infectados la cosa cambia. Además, no solo está el VIH. Hoy en día, más que el no uso del condón el gran problema son las nuevas infecciones.

¿Cuáles?

-En la población general hay una gran prevalencia de sífilis, gonorrea y clamidia; lo grave es que está demostrado que son la antesala del sida.

Barato, fácil de encontrar ¿ por qué solo 1/4 parte de los jóvenes utilizan el preservativo en sus relaciones?

-Tanto en la población heterosexual como en el mundo de hombres que tienen sexo con hombres jóvenes vemos que hay un doble lenguaje; un discurso de querer volver a vivir la sexualidad natural, a no tener elementos extraños, ajenos como el condón.

¿Se vuelve al sexo que se practicaba antes de la llegada del sida?

-Sí. A los tiempos en los que el preservativo se usaba solo para evitar la procreación; hay una vuelta al sexo natural. El condón se vive como un enemigo, como algo incómodo; algo molesto; en Bideratzen nos comentan que no sienten lo mismo cuando se lo ponen. Buscan argumentos por el que no lo usaron. En el fondo subyace el querer vivir el sexo de piel a piel.

La juventud va ligada al riesgo, a la adrenalina, pero ¿cómo explicarle que esta adrenalina no vale un real?

-En los talleres y charlas que impartimos con el Ayuntamiento de Bilbao hemos dado un giro al hablar de la sexualidad. Porque es un acto que es impulsivo y como tal muchas veces se refuerza en ciertas sustancias estimulantes para desinhibirse, para querer estar a tope, darlo todo. Hay que explicarles y enseñarles a tener el control de lo que a ellos les gusta hacer y que les hagan. El poder hablar sin tapujos y desde la verdad les hace empezar a darse cuenta e identificar donde está el riesgo.

Porque el riesgo está en la práctica.

-Sí. Deben ser conscientes de que si caen en el error de utilizar sustancias -alcohol u otras drogas – para buscar falsos estímulos y sensaciones descubrirán el subidón del momento, pero luego les vendrá lo que les vendrá. Entrarán en la montaña rusa del sube y baja.

¿Qué hacer para que los jóvenes no vean el condón como un enemigo?

-Hablando claramente con los chicos y chicas sobre lo que les gusta hacer; así es la mejor forma de reducir los contagios de ITS. Si los chicos y chicas se sienten dueños de sus prácticas sexuales; si ven que manejan la situación lo harán con control, sin miedo, sintiéndose seguros en el momento de practicar su sexo. En esa seguridad ellos ven el preservativo como algo más positivo, no como algo impuesto.

Un hombre hospitalizado en Almería tras sufrir una agresión homófoba

gay agredido en almeria

Estaba hablando con mi exnovio, pasó un grupo de chicos y de repente me desperté sangrando en el suelo”. Juan José Saldaña, de 24 años, apenas puede articular palabra. Acaban de intervenirle quirúrgicamente por una agresión homófoba, que sufrió en la madrugada de este lunes, en el recinto ferial de Almería. Aunque quedó inconsciente, este estudiante de Educación Infantil manifiesta que su expareja oyó cómo le gritaban “maricón” antes de golpearle.

Saldaña trabaja como voluntario esta semana en la caseta ferial de la asociación Colega Almería, colectivo que trabaja por la igualdad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en la provincia andaluza. El estudiante salió a sacar la basura en torno a las tres de la madrugada de este lunes y se paró a hablar con su exnovio en la parte trasera de la carpa. Mientras charlaban, un grupo de personas se acercó a la pareja. La víctima recibió un golpe muy fuerte y quedó inconsciente en el suelo: “No recuerdo cuántos eran, todo pasó muy rápido”.

El exnovio de Saldaña también recibió un empujón, pero pudo ayudar a su expareja a entrar en la caseta. “Llegó completamente ensangrentado”, relata Francisco Ferrer, tesorero de Colega Almería. Algunos compañeros trasladaron a la víctima, que era incapaz de moverse por sí solo, hasta el puesto sanitario. Finalmente, Saldaña fue llevado en ambulancia al Hospital Torrecárdenas de la capital con una fractura en el brazo y en la mandíbula.

El estudiante de Educación Infantil no ha denunciado aún la agresión a la policía porque acudió directamente a los servicios sanitarios, y hasta este martes no podía ni siquiera gesticular por la lesión en la mandíbula. “Pienso denunciar en cuanto salga del hospital”, ha subrayado Saldaña, después de la intervención quirúrgica. El joven está todavía ingresado: “Me han puesto unos tornillos en el dedo y una placa en la mandíbula”.

Saldaña, al que le cuesta hasta deletrear su apellido porque también ha sufrido daños en una de las piezas dentales, ya recibió en 2011 otra agresión homófoba y curiosamente también dentro del recinto ferial almeriense. “Me estaba besando con mi novio y me dieron un empujón. No fue tan fuerte como esta vez, pero me rompí el labio”, detalla.

Colega Almería ha denunciado los hechos por suponer un atentado contra de los derechos de orientación sexual. “Estamos todos con mucha preocupación, nunca nos había pasado nada igual en los 10 años que llevamos poniendo la caseta en la feria”, manifiesta Francisco Ferrer. Desde la asociación lamentan que aún hoy se den agresiones de este tipo.

Este padre te pregunta cómo te sentirías si tu hijo prefiere una muñeca a un robot

El vídeo de un padre estadounidense celebrando con naturalidad la decisión de su hijo alcanza los 16 millones de reproducciones

Azai, un niño de cuatro años que vive en California junto a sus padres y su hermano pequeño, había celebrado recientemente su cumpleaños. Durante la fiesta recibió dos regalos exactamente iguales. Para devolver y cambiar uno de ellos, su padre le llevó el pasado viernes a una tienda de juguetes. Cuando el niño tuvo que elegir, eligió a Ariel, la sirena de melena pelirroja de Disney. “¿Cómo creéis que un padre se siente cuando su hijo (varón) elige esto?” pregunta su padre mirando a cámara mientras el niño ríe junto a él y grita ¡Síííí!. Y se responde así mismo: “adoro que mis hijos elijan su vida. Así es como somos, simplemente decimos ¡Síííí! Elige esta muñeca, elige como te expresas, elige lo que te gusta, elige tu sexualidad, elige lo que sea.”

Mikki Willis, el director de fotografía estadounidense que protagoniza el vídeo, decidió grabar el momento vivido con su hijo y compartirlo en su perfil de Facebook, donde le siguen unas 40.000 personas, y donde habitualmente comparte de forma pública el día a día de su familia.  El momento, lleva más de 16 millones de reproducciones en la red social, a las que hay que sumar las de su canal en YouTube donde ya supera el millón. El vídeo, a su vez, ha sido colgado en numerosas webs estadounidenses y compartido por figuras conocidas como la presentadora Ellen DeGeneres, que publicó la historia en su Twitter.

La reacción de Willis invita a reflexionar sobre un asunto controvertido, el de los estereotipos de género a la hora de elegir los juguetes de los niños. Él mismoindicaba después, una vez conocido el alcance del vídeo, que puede servir “de recordatorio a lo necesario que es que todos seamos aceptados y respaldados”.Como ya explicábamos en este artículo sobre el uso de los colores azul y rosa, las distinciones de sexo en el ocio de los niños tienen mucho que ver con las convenciones sociales y los comportamientos aprendidos.

Estos especialistas en psicología y pedagogía infantil recomiendan que los juguetes sean “estimulantes y variados” y que a través de ellos ofrezcamos a los niños “las mismas posibilidades de desarrollarse plenamente como seres íntegros e independientes”. También aportan algunos consejos sobre cómo actuar si un niño no elige lo que se le presupone por tradición “no se trata de imponer un juguete o de prohibirlo, lo importante es ofrecerles nuevos patrones y modelos de relación entre géneros, ya que el problema radica en considerar espontáneo o innato algo que es aprendido”.

Las pasadas Navidades, la cadena de jugueterías Toy Planet publicó en España un catálogo no sexista en el que aparecían niños jugando a las cocinitas y niñas con camiones. Ya había ocurrido antes en Suecia, donde Toys’r’us modificó el suyo “para adaptarse al debate sobre género” que se estaba produciendo en el país nórdico. Las críticas por sexismo han afectado también a marcas como Lego, que creo una línea de mujeres científicas después de que se hiciese pública la carta de una niña en la que se quejaba porque las figuras femeninas no tenían trabajos y ‘solo se dedicaban a estar en casa’.

En la historia que ha inspirado este vídeo, cuenta Willis, el conflicto no vino dado porque el niño eligiese una muñeca en lugar de un coche – “sinceramente, no me sorprendió en absoluto. Azai se siente igualmente fascinado por princesas que por robots” – sino por el tipo de muñeca ‘poco realista’ que había llamado su atención “no quiero que mis hijos den por hecho que el cuerpo de una mujer debe ser como el que proyectan las Barbie. Mi trabajo como padre es ofrecerles un ambiente de juego seguro, independientemente del juego que elijan, o incluso aún mejor ¡qué creen sus propios juegos!”