¿Qué fue de los ‘madonnos’?

Madonna y sus bailarines, en los años del tumulto.

Madonna y sus bailarines, en los años del tumulto.

El 13 de abril de 1990, Madonna arrancaba en Chiba (Japón) su tercera gira mundial, The blond ambition world tour. Un espectáculo a la medida de Like a prayer (1989), su cuarto elepé, que jugaba a mezclar iconografía católica y toneladas de sexo más o menos explícito (durante la canción Like a virgin, por ejemplo, dos de sus bailarines simulaban masturbarse vestidos de sacerdotes). De esa gira nació Truth or dare (1991), en Europa conocida como En la cama con Madonna, un polémico documental que desvelaba los entresijos de la gira y que, de paso, lanzaba a la fama (efímera) a su troupe de baile, seleccionada personalmente por la propia artista: Luis Camacho, Oliver Crumes III, Salim Gauwloos, Jose Gutierez, Kevin Stea, Gabriel Trupin y Carlton Wilborn.

En aquella cinta se podía ver a siete personajes extravagantes hasta extremos nunca vistos y, además, actuando de manera abiertamente gay. Para muchos homosexuales, el beso que se daban dos de ellos en una de las secuencias era el primero entre dos hombres que veían en una pantalla de cine. Gracias a eso, el filme se convirtió en una especie de pieza de culto para la comunidad gay, mientras la propia Madonna subía a los altares homo gracias a su apoyo a los derechos de los homosexuales, la liberación sexual y la lucha contra el sida.

Hoy, 25 años después de aquel jaleo, otro documental relata la vida de estos siete hombres tras aquel punto y aparte que supuso formar parte del universo de la diva. Strike a pose, que así se llama la cinta, celebró ayer su estreno mundial dentro de la Berlinale. Obra de la escocesa Ester Gould y el holandés Reijer Zwaan, dos jóvenes directores indies, Strike a pose muestra los estragos de la fama fugaz y su bajonazo posterior, cuando ya nadie se acuerda de ti.

“Recuerdo ver En la cama con Madonna por primera vez cuando tenía 11 años y los bailarines me impactaron muchísimo”, comentaba ayer Reijer Zwaan, después del estreno berlinés. “La vi decenas de veces en VHS con mi hermana. Para mí estos chicos eran algo más grande que la vida: estaban girando con Madonna y eran parte de todo aquel show. Cuando conocí a Ester Gould, que también era una gran fan del filme, nos preguntamos dónde estarían esos siete bailarines que nos habían cambiado la vida como a mucha otra gente. Y ahí nació la idea de esta película. Empezamos a buscar en internet y también había un montón de personas preguntándose lo mismo. La gente decía: ‘Gracias a ellos salí del armario’ o ‘Gracias a ellos pude liberarme'”.

Los supervivientes de la 'troupe', en 2015.

Los supervivientes de la ‘troupe’, en 2015.

Mientras duró el impacto del Blond ambition world tour los siete bailarines eran la salsa de todos los platos: las discotecas de medio mundo se pegaban por tenerlos en sus zonas VIP, la gente les reconocía por la calle e, incluso, aprovechando el tirón, dos de ellos, llegaron a grabar un disco (Queen’s English) bajo el nombre de Jose & Luis. Después de esa gira, Madonna nunca jamás volvió a contar con ellos. La inevitable resaca, ya se sabe: muchos tuvieron que enfrentarse al VIH (uno de ellos, Gabriel Trupin, falleció a causa de la enfermedad en 1995), superar sus adicciones al alcohol y a todo tipo de drogas y cargar con una mochila de sueños rotos.

“Conseguimos contactar con los seis supervivientes a través del correo electrónico”, continúa Gould. “Les mandamos un mail y algunos respondieron y otros no. En verano de 2014 pudimos visitarlos uno a uno en diferentes ciudades de EE.UU. Y ahí nació la idea de volver a juntarlos a todos para alguna de nuestras escenas, ya que hacía 25 años que no estaban todos juntos”.

Por el documental planea, claro, la ausencia de Madonna Louise Ciccone, que sólo aparece en pantalla en las tomas de sus conciertos de la época. Si en 1991 estatroupe era “parte de su famlia” (según sus propias palabras), en 2016, rige la ley del “si te he visto no me acuerdo”. “Creemos que Madonna verá la película en algún momento, cuando acabe su actual tour“, se excusa Zwaan. “Y seguro que volverá a quedarse impresionada de nuevo con estos hombres. Pero nuestra idea desde un principio era hacer una película sobre ellos, no sobre Madonna. Ésa sería otra historia muy diferente”.

Los bisexuales no se encuentran en el diccionario

Se están recogiendo firmas para pedir a la RAE que cambie la definición de la palabra ‘bisexual’. Igual que se modificaron ‘matrimonio’, ‘tableta’ o ‘autista’, se añadieron ‘wifi’, ‘ciclogénesis’ o ‘chupi’ y se eliminaron ‘biarca’ y ‘concubio’. «Ni el diccionario tiene que ser políticamente correcto ni se cambia por presiones populares», advierte la Academia de la Lengua

El de 1780 fue el precedente de la serie de diccionarios que se han editado.

El de 1780 fue el precedente de la serie de diccionarios que se han editado.

Se levantó la gente del campo hace un tiempo y con razón. ¿Cómo que eran incultos? ¿Y eso quién lo decía? Pues lo decía nada menos que la Real Academia Española, que hasta 2014 mantuvo estos adjetivos en la definición de la palabra ‘rural’. «Perteneciente o relativo a la vida del campo y a sus labores», señalaba la primera acepción, pero el dardo iba en la segunda: «inculto, tosco». Hace dos años, en la vigesimotercera revisión del diccionario se eliminó esta polémica e injusta explicación.

También se retocaron (añadiendo, eliminando o afinando) las definiciones de la palabra ‘matrimonio’, para reflejar la nueva realidad de uniones entre personas del mismo sexo avalada por la Ley del PSOE de 2005; o la de ‘botellón’, que hasta entonces solo se refería a un «recipiente de vidrio o barro cocido que sirve para contener líquidos» y solo se usaba en México. En España se ha extendido en los últimos años entre los adolescentes, a los que la RAE ha hecho alusión en su primera y nueva acepción: «Reunión al aire libre de jóvenes, ruidosa y generalmente nocturna, en la que se consumen en abundancia bebidas alcohólicas». También se incluyeron en la última edición, publicada en 2014, nuevas palabras como ‘wifi’, ‘hacker’, ‘homoparental’, ‘chupi’ o ‘cameo’, entre otras.

El resultado, un diccionario más grueso que el anterior porque se pasó de 88.431 palabras a las 93.111 actuales. Más gordo y más ‘real’. «La lengua está en evolución constante y los cambios en las palabras no son caprichos. Se hacen modificaciones para corregir usos erróneos, como ha ocurrido con la definición de la palabra ‘Franquismo’, que es más clara y tajante ahora, más contundente para adaptarse a la realidad actual», explican desde la RAE y remiten a echar un ojo a la ‘f’. Hasta 2014 se definía ‘Franquismo’ como «movimiento político y social de tendencia totalitaria». Ahora se explica como una «dictadura de carácter totalitario impuesta en España por el general Franco».

Se levantó la gente del campo hace un tiempo y con razón. ¿Cómo que eran incultos? ¿Y eso quién lo decía? Pues lo decía nada menos que la Real Academia Española, que hasta 2014 mantuvo estos adjetivos en la definición de la palabra ‘rural’. «Perteneciente o relativo a la vida del campo y a sus labores», señalaba la primera acepción, pero el dardo iba en la segunda: «inculto, tosco». Hace dos años, en la vigesimotercera revisión del diccionario se eliminó esta polémica e injusta explicación.

También se retocaron (añadiendo, eliminando o afinando) las definiciones de la palabra ‘matrimonio’, para reflejar la nueva realidad de uniones entre personas del mismo sexo avalada por la Ley del PSOE de 2005; o la de ‘botellón’, que hasta entonces solo se refería a un «recipiente de vidrio o barro cocido que sirve para contener líquidos» y solo se usaba en México. En España se ha extendido en los últimos años entre los adolescentes, a los que la RAE ha hecho alusión en su primera y nueva acepción: «Reunión al aire libre de jóvenes, ruidosa y generalmente nocturna, en la que se consumen en abundancia bebidas alcohólicas». También se incluyeron en la última edición, publicada en 2014, nuevas palabras como ‘wifi’, ‘hacker’, ‘homoparental’, ‘chupi’ o ‘cameo’, entre otras.

El resultado, un diccionario más grueso que el anterior porque se pasó de 88.431 palabras a las 93.111 actuales. Más gordo y más ‘real’. «La lengua está en evolución constante y los cambios en las palabras no son caprichos. Se hacen modificaciones para corregir usos erróneos, como ha ocurrido con la definición de la palabra ‘Franquismo’, que es más clara y tajante ahora, más contundente para adaptarse a la realidad actual», explican desde la RAE y remiten a echar un ojo a la ‘f’. Hasta 2014 se definía ‘Franquismo’ como «movimiento político y social de tendencia totalitaria». Ahora se explica como una «dictadura de carácter totalitario impuesta en España por el general Franco».

Esa viveza del lenguaje de la calle es lo que trata de reflejar la RAE, que está «atenta a las quejas» pero, advierte, «no todo se puede dar por bueno porque hay sugerencias razonables pero otras que son solo ocurrencias». Y remiten a la anécdota de «un grupo de murcianos que estaban empeñados en que incluyéramos el nombre de un postre típico. Es como si yo, que soy asturiano, quiero que aparezca en el diccionario la palabra ‘carbayón’. Es un dulce que se vende sobre todo en las confiterías de Oviedo pero un vasco o un madrileño no saben lo que es. Con cosas de estas tenemos que luchar cada día, pero para eso están los diccionarios locales», explica un portavoz de la RAE.

Más allá de elaborar un listado exhaustivo sobre los postres típicos de las regiones españolas, que no es la función, en la RAE trabajan para que el diccionario recoja «todo el vocabulario necesario para entender desde ‘El Quijote’ hasta la última novela de Arturo Pérez-Reverte’». Y para eso a veces hay que añadir palabras… o quitarlas. «Hay un Diccionario Histórico, donde se recogen todos los vocablos que han sido eliminados del diccionario por estar en desuso durante un largo periodo de tiempo». Quizá es lo que le acabe pasando con el paso de los años a la quinta definición de la palabra ‘carroza’: «persona vieja o anticuada». «Eso lo decían los de generaciones anteriores pero los jóvenes no lo usan. Si dentro de unos años se documenta que este uso ha desaparecido se eliminará» y podría tener el mismo destino la palabra ‘perforista’: «persona que perforaba las tarjetas para el funcionamiento de las primeras computadoras», una profesión ya desaparecida. Ya la reemplazarán oficios nuevos.

Palabras nuevas desde 2014

Agroturismo: turismo rural, especialmente el que incluye actividades agrícolas y ganaderas.

Cameo: intervención breve de un personaje célebre, actor o no, en una película o una serie de televisión.

Ciclogénesis: formación de un ciclón.

Empoderar: hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido.

Hacker: pirata informático

Homoparental: dicho de una familia: Formada por dos personas del mismo sexo y los hijos.

Localizador: clave alfanumérica de búsqueda e identificación de un documento.

Precuela: obra literaria o cinematográfica que cuenta hechos que preceden a los de otra obra ya existente.

Wifi: sistema de conexión inalámbrica, dentro de un área determinada, entre dispositivos electrónicos, y frecuentemente para acceso a internet.

Nuevas acepciones añadidas a palabras ya existentes

Abdominal: dicho de un ejercicio que sirve para desarrollar, fortalecer y mantener en buen estado los músculos abdominales.

Acoplar: dicho del sonido de un altavoz: Recibirse en el mismo micrófono del que procede, con la consiguiente distorsión o emisión de pitidos.

Botellón: Reunión al aire libre de jóvenes, ruidosa y generalmente nocturna, en la que se consumen en abundancia bebidas alcohólicas.

Caballito: Maniobra acrobática que consiste en levantar en marcha una moto o una bicicleta sobre su rueda trasera.

Iluminado: dicho de una persona: Que, sin atender a razonamientos cree estar en posesión de la verdad absoluta.

Pantallazo: captura del contenido que se visualiza en la pantalla de una computadora

Perla: frase llamativa por desafortunada.

Tableta: dispositivo electrónico portátil con pantalla táctil y con múltiples prestaciones.

Palabras que han desaparecido del diccionario con la revisión de 2014

Biarca: En la milicia romana, oficial que cuidaba especialmente de los víveres y de las pagas, bajo la dependencia del prefecto de los reales.

Calántica: Tocado de tela semejante a una mitra, que usaban las mujeres de la Antigüedad clásica.

Cámpago: Zapato usado por los dignatarios romanos y bizantinos.

Concubio: Hora de la noche en que suelen recogerse las gentes a dormir.

Fabrido: Fabricado, labrado.

Mea: Voz con que el niño indica querer orinar. Pedir la mea.

Talamite: En las naves antiguas de dos o más órdenes de remos, remero de la fila inferior.

Ochentañal: Dicho de una persona de 80 años.

Treintañal: Dicho de una cosa, que es de 30 años o los tiene.

‘Cultura’, la palabra más buscada en el diccionario

Más de cuarenta millones de consultas al mes (1,3 millones al día). Son los datos, mastodónticos, que arrojan los balances de consultas online a la web de la RAE. ¿Y qué buscan los internautas? Pues curiosamente una de las palabras más solicitadas es ‘cultura’, desvelan en la Academia de la Lengua (casi medio millón de búsquedas al año). Es sorprendente, pero más aún lo es el ‘furor’ que durante unos meses causó el vocablo ‘majunche’, que se usa en Venezuela para referirse despectivamente a los que en el Río de la Plata son meros ‘boludos’ o ‘pelotudos’ (necio, estúpido). Tiene explicación: «en los fragores de la campaña presidencial venezolana de 2012 Hugo Chávez nunca mencionaba a su oponente Henrique Capriles por su nombre, sino que se refería a él como ‘el majunche por antonomasia’». Otras palabras muy buscadas en el diccionario son ‘haber’, ‘haya’, ‘amor’, ‘paradigma’, ‘bizarro’, ‘vehemente’, ‘hostia’, ‘demagogia’…

El boxeador Pacquiao destapa su homofobia al decir que los gays son “peores que los animales”

“¿Veis a animales manteniendo relaciones homosexuales? Los animales son mejores, saben distinguir entre hombres y mujeres”, afirmó el púgil filipino en una entrevista. Ante la avalancha de críticas se ha visto obligado a pedir disculpas en Twitter.

Manny Pacquiao durante un mitin electoral la semana pasada

Manny Pacquiao durante un mitin electoral la semana pasada./REUTERS

MANILA.- El boxeador filipino Manny Pacquiao, candidato al Senado de Filipinas en las elecciones generales del próximo 9 de mayo, ha despertado la indignación en las redes sociales al afirmar que los homosexuales “son peores que los animales”.

En una entrevista publicada este lunes en el portal “Bilang Pilipino”, Pacquiao dijo que “las mujeres están hechas para los hombres y los hombres están hechos para las mujeres”. “¿Veis a animales manteniendo relaciones homosexuales? Los animales son mejores, saben distinguir entre hombres y mujeres“, explicó el púgil en tagalo, el idioma local filipino.

“Si aprobamos (el sexo de) hombres con hombres y mujeres con mujeres, eso significa que el hombre es peor que un animal”, remató el boxeador su discurso homófobo.

Las afirmaciones de Pacquiao han revolucionado las redes sociales y varias personalidades filipinas han tachado las declaraciones de “bárbaras” y “estúpidas”. “Acabas de mostrarle a todo el país por qué no deberíamos votarte”, dijo en su cuenta de Instagram Aiza Seguerra, un popular cantante y actor filipino transgénero. “Creo que eres un ignorante y un hipócrita con prejuicios”, añadió el artista.

El popular bloguero estadounidense Perez Hilton también se molestó: “No hay absolutamente ningún motivo por el que denigrar a la gente gay ni compararla con animales simplemente porque su amor es algo que tú no puedes aceptar”, puso en su cuenta.

La organización de defensa de los derechos humanos de Filipinas GABRIELA subrayó en un comunicado que los homosexuales, bisexuales y transgénero se merecen los mismos derechos que el resto de los ciudadanos. “Pacquiao debería darse cuenta de que si se quiere convertir en senador de todos los filipinos, debería educarse en la necesidad de proteger los derechos de los sectores más desfavorecidos”, declaró la portavoz del grupo, Arlene Brosas.

Lejos de retractarse ante la ola de reacciones negativas, y en plena campaña electoral al Senado, Pacquiao insistió en su opinión. “No estoy condenando a nadie, simplemente estoy diciendo la verdad de lo que dice la Biblia”, escribió Pacquiao en un breve comunicado en su cuenta de Facebook.

Después, tras la enorme avalancha de críticas, sí acertó a pedir unas tímidas disculpas colgando un vídeo en su cuenta de Twitter:

Disculpas de Manny Pacquiao

El púgil filipino, que se ganó la admiración de sus compatriotas por convertirse en uno de los mejores boxeadores de la historia desde unos orígenes humildes, compagina en la actualidad el final de su carrera deportiva con el cargo de congresista por la provincia de Sarangani, en el sur del país. Pacquiao ha ganado en su carrera la corona mundial en ocho categorías distintas y tiene una marca de 57 victorias (38 por KO), 6 derrotas y 2 empates. Siempre quedará para el recuerdo el combate que disputó contra el estadounidense Floyd Mayweather Jr. y que perdió por la decisión de los jueces.

Pacquiao dice que los gays “son peores que los animales”

“Los animales son mejores porque pueden distinguir masculino y femenino”, ha asegurado el boxeador, que aspira a ser senador

El boxeador filipino Manny Pacquiao saluda a sus aficionados

El boxeador filipino Manny Pacquiao saluda a sus aficionados (EFE)

El boxeador filipino Manny Pacquiao, que se presentará a las elecciones de su país en mayo buscando un puesto como senador, ha sorprendido con unas declaraciones en las que ha asegurado que los homosexuales “son peores que los animales.

MADRID. “Es de sentido común. ¿Acaso los animales se aparean con ejemplares del mismo sexo? Los animales son mejores porque pueden distinguir masculino y femenino. Si los hombres se acuestan con hombres y las mujeres se acuestan con mujeres, son peores que animales”, apuntó Pacquiao en declaraciones a la cadena filipina TV5.

El filipino, único campeón mundial en ocho categorías distintas, salió perdedor el año pasado en el llamado ‘Combate del siglo’ contra Flody Mayweather y, a sus 37 años, no ha descartado volver a subirse al ‘ring’ antes de la retirada.

11 verdades sobre sexo que las tarjetas de San Valentín no cuentan

Claves que avivan el calor entre las sábanas. Si “te admiro” es un mensaje precioso, “veamos cine erótico” también

pareja hetero

El día de los enamorados coincide con el Día Europeo de la Salud Sexual. Y no es casualidad. Finalmente, las relaciones de pareja implican todo tipo de intercambios, también el de fluidos. Y aunque hay individuos que optan porborrar la pasión carnal de sus vidas, la mayoría de nosotros disfruta de su compañero también entre las sábanas. Estas son algunas de las lecciones que aprendimos en BUENAVIDA para una vida sexual satisfactoria. Tome nota y escriba al menos una de ellas en la tarjeta de San Valentín que piensa regalar a su pareja.

1. Puedo ser hombre hetero y haber tenido sexo con otros hombres: No les llame gais, llámelos heterosexuales flexibles. ¿Qué mueve a algunos varones a estas prácticas? El perfil más extendido es el del explorador sexual: aquel a quien le gusta probar cosas nuevas.

2. Cuando tenga problemas de erección, intentaré solucionarlos sin pastillas: 6 remedios naturales contra la disfunción eréctil. El 80% de los casos de este trastorno están causados por problemas vasculares. Moverse en bicicleta y otros trucos que ayudan.

3. Hagamos juntos el examen de los buenos amantes: La prueba definitiva para saber si es bueno en la cama. Ni orgasmos ni despliegue postural. El único modo de aprobar entre las sábanas pasa por responder afirmativamente a una sencilla pregunta.

4. Pasar un mes sin sexo tendrá efectos en mi cuerpo (y no serán buenos):Así responde el organismo ante la abstinencia sexual no deseada. No es una cuestión de hormonas, sino de sentimientos.

5. Puedo ser mujer hetero y excitarme con otras mujeres: Con imaginación no hay genitales. La ciencia señala el hecho y los expertos lo explican. “A las féminas nos excita el contexto. Y no tanto que el protagonista del relato sea él o ella. El ambiente erótico nos hace sentirnos deseadas y deseantes”, cuenta Marta Pascual, sexóloga.

6. El orgasmo simultáneo está sobrevalorado: La falsa idea romántica que está arruinando nuestra vida sexual. La verdadera sincronía consiste en otra cosa, e intentar llegar al clímax a la vez puede tener indeseados efectos secundarios.

7. Nos daremos besos eróticos con frecuencia: Este es el efecto que un beso con lengua tiene en su cerebro. El acto íntimo despierta neurotransmisores básicos que conducen al optimismo, la excitación y el bienestar. Y hay más.

8. Me entrenaré para un maratón (sexual): Sexejercicios o cómo ser el mejor en la cama. Una vida sexual plena beneficia mente y cuerpo. Si ya no aguanta como antes, ponga remedio con una actividad física apropiada. ¿Un poco de kung-fu?

9. Tendré muchos orgasmos para embellecer mi piel: 11 dudas razonables sobre cómo los orgasmos afectan a la salud. ¿Qué huella deja el clímax sexual sobre cuerpo y mente? Desgranamos sus presuntos poderes curativos.

10. Veremos porno juntos (si nos consideramos maduros): Porno, ¿a partir de qué edad? Acceder a este tipo de contenidos antes de ser capaces de distinguir realidad de ficción con claridad dibujará una estampa errónea de la sexualidad.

11. Practicaremos sexo en playas y piscinas: Amor y roce bajo el agua: una guía para curiosos. Los expertos dan luz verde a este tipo de experiencias. Siga unas pautas para evitar inconvenientes y sacar partido a la aventura.

“Uno, o una, puede cambiar, nada es fijo, ni siquiera el género”

Serge Sceveneles, en la tienda de ropa sostenible Circular Project Shop

Serge Sceveneles, en la tienda de ropa sostenible Circular Project Shop. S. GONZÁLEZ-VALERO

Serge Sceveneles lleva de tribunal en tribunal todos los géneros que es. Maldita la gracia. Ni su ingeniería aeroespacial, ni su acento de belga a la española, ni su lucha por el sueldo fueron nunca un problema. Su género, sí. O sus géneros. Porque Serge es un hombre. O una mujer. O las dos cosas. O ninguna. Es un “género fluido”. Un intergénero. “Uno, o una, puede cambiar, nada es fijo, ni siquiera el género. El género es un modo de expresarse”.

Y así, expresándose, Serge Sceveneles lleva dos años viviendo una cuita procesal interminable a la que acaba de sumarse el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) con unas gotas de esperanza: que se anule la sentencia que avaló su despido.

Conocimos a Serge a finales de 2013, cuando contó a este periódico su peripecia. Había denunciado a la multinacional Rhea Systems, perteneciente al Grupo Fes-Moore Stephens Madrid, por un despido que su abogado, Armando Gil, y él aun hoy siguen considerando “nulo y discriminatorio”: “Me echaron exclusivamente por mi condición de diversidad de género”.

Este ingeniero, especializado ahora en análisis de datos, había sido contratado a finales de 2012 por Rhea, una empresa que trabaja para la industria espacial europea. En la entrevista de selección estaban tres altos cargos de la empresa y la directora de Operaciones de Rhea, Nicola Mann, una persona que resultará fundamental en esta historia.

Sceveneles les comunicó a los cuatro que él era un hombre, pero que no respondía a los estereotipos masculinos. “Les dije que, en realidad, no me sentía de ningún género. Me contestaron que eso no era ningún problema”.

En enero de 2013, Rhea hizo a Serge un contrato de seis meses a prueba. El ingeniero acudió a trabajar algunas veces con pantalones y muchas con falda y nunca tuvo conflictos. Pero, en febrero, una semana antes de que el director general, Andre Sincennes, visitara la sede donde Serge trabajaba, Nicola Mann le sugirió que se vistiera de manera más “formal”.

El día de la visita, Serge se presentó de negro. Y de falda. Entonces, el ingeniero fue conminado a volver a casa y ponerse unos pantalones. “Me pareció una agresión”. Sin embargo, el miedo al paro pudo más que el orgullo de ser y nuestro intergénero de combate aceptó. Pero con la condición de entrevistarse con el jefazo.

Según Sceveneles, la reunión fue un monólogo del director general, que le dijo que no podía ir a trabajar con falda porque su aspecto no correspondía a la imagen de la empresa. “Éstas son mis reglas. Vuelva a su despacho”, soltó Andre Sincennes. Y Nicola Mann allí, de oído y ojos presentes, de escribiente y testigo muda.

El ingeniero aeroespacial siguió trabajando allí tres meses “con dos episodios de mobing” de por medio. Y un mes antes del final de su contrato, Recursos Humanos le citó para decirle que “un problema de compatibilidad y comunicación con el director” provocaba la extinción de su vínculo “por no haber superado el periodo de prueba”, tesis que sostiene la multinacional para negar “discriminación alguna”. De nada sirvió que, según Serge, la jefa de Recursos Humanos, Magda Jennes, intentara convencer al director general para evitar el despido. “¡Hazlo!”, ordenó la máxima autoridad.

Serge Sceveneles llevó a juicio a Rhea. Pero, desde el principio, la vista oral celebrada en el Juzgado de lo Social Número 2 de Madrid no pintó bien para el despedido.

“El juez parecía tener prisa, quería ir rápido. Dijo que mi modo de vestir era como si él fuera a trabajar en pantalón corto. Armando y yo nos miramos y pensamos que no lo íbamos a ganar”, cuenta Serge en este arranque de 2016, el tercer año judicial de su vida. “Fue un juicio… incalificable. Al iniciarse la vista, el juez no consideró que se tratara de un despido discriminatorio, obligó a interrogar en inglés a una testigo cuya lengua vernácula es el francés y, sobre todo, se negó a citar a Nicola Mann, la directora de Operaciones de Rhea, que estuvo presente en la reunión en la que el director general prohibió a Serge vestirse con falda”, narra el abogado Armando Gil, aún frotándose los ojos y las demandas.

El 3 de febrero de 2014, el juzgado de lo Social madrileño no vio motivos de discriminación, absolvió a la empresa y zanjó el asunto. Pero Gil presentó ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid un recurso de suplicación. Y la historia cambió.

En su sentencia del 2015 recién terminado, el TSJM recrimina al juez de lo Social no haber practicado la “diligencia final” de la declaración de Nicola Mann, “pese a que el propio fallo del juzgado decía que las manifestaciones del actor no han sido acreditadas ni siquiera de manera indiciaria”. Y es que el TSJM argumenta que esas manifestaciones se refieren a la discriminación que Serge asegura haber sufrido como consecuencia de la entrevista con el director general “de la que fue testigo la señora Mann, cuya declaración, consecuentemente, deviene imprescindible y que, al no haber sido admitida, ha generado indefensión” a este transgénero sin dudas.

Así, el alto tribunal ordena que se practique, presencialmente o por videoconferencia, “la indicada prueba” y “se dicte una nueva sentencia”.

“No sé si soy optimista, porque la declaración no va a ser presencial, sino desdeBélgica, y me gustaría que todos estuvieran presentes. Pero creo que la onda europea es favorable. Espero que ahora las cosas salgan mejor”, aventura Serge, que mira con sonrisa las legislaciones que vienen por ahí. “Reconocer el tercer género no necesita argumentación. Lo que cuenta de las personas es lo que hacen, no sus características, ni su acento, ni lo que parecen. Eso es secundario”.

Lo dice Serge Sceveneles ojeando la ropa sostenible de Circular Project Shop, una tienda con la que ha participado en proyectos sobre la diversidad. “El término del tercer género parece complejo para mucha gente. Diversidad todos lo entienden”.

Como los jefes de su nueva empresa, un empleo firmado en los bordes finales de 2015. “No mencioné mi condición hasta el momento de firmar el contrato. Quería estar seguro de que me seleccionaban por mi competencia. Y justo antes de firmar, lo dije”.

– ¿Y qué pasó?

– Que el director me contestó que ya lo sabía. Había leído ELMUNDO hace dos años, sabía de mi condición y me dijo: ‘Eso no es ningún problema’.

Llega el tercer género

Entrevista con Serge Sceveneles, que se define como género neutro

Entrevista con Serge Sceveneles, que se define como género neutro. SERGIO GONZÁLEZ-VALERO

 

Entender en qué consiste el tercer género -o tercer sexo, o género neutro o incluso género fluido- exige un salto empático y una buena dosis de atención. Si todavía hoy a muchos cuesta comprender en qué consiste la transexualidad -la pasada Nochebuena, un joven transexual, Alan, se suicidaba tras sufrir años de acoso escolar-, abordar el ‘genderfluid’, como lo conocen en países anglosajones, pone del revés la concepción clásica del mundo como un lugar habitado por hombres y por mujeres.

En 2007, con la entrada en vigor de la Ley de Identidad de Género en España, las personas transexuales comenzaron a inscribirse legalmente con el nombre sentido, con independencia de que sus genitales fueran unos u otros y sin necesidad de pasar por el quirófano. En 2008, el pensador Beatriz Preciado (hoyPaul B. Preciado), profesor de Filosofía del Cuerpo en New York University y activista transfeminista, escribía en su volumen ‘Testo yonqui’: “Así están las cosas, habrá que hacerles frente: si no acepto definirme como transexual, como disfórico de género, entonces deberé admitir que estoy enganchado a la testosterona. Cuando un cuerpo abandona las prácticas que la sociedad en la que vive le autoriza como masculino o femenino, se desliza progresivamente hacia la patología. Esas son las opciones biopolíticas que se me ofrecen: o me declaro transexual, o me declaro drogadicta y psicótica. En el estado actual de cosas me parece más prudente declararse transexual y dejar que la medicina crea que puede proponerme una cura satisfactoria para mi trastorno de identidad de género”.

En las antípodas de España, esto es, Australia, 2010 trajo consigo un nuevo comienzo. El británico Norrie May-Welby, nacido hombre en 1961 y convertido en mujer, o en transexual, en abril de 1989, seguía sin sentirse él mismo. Afirmó: “La solución más simple es no tener identificación”. Y pidió que se le permitiera no identificarse ni como hombre ni como mujer. Fue en 2014 cuando el Tribunal Superior de Australia determinó la existencia de un sexo “no definido” con el que poder registrarse en documentos oficiales, como una tercera categoría además de la de hombre y mujer. Si hombre es XX y mujer XY, género neutro sería X.

Alemania, por su parte, acometió un proceso cercano pero diferente en 2013, cuando adoptó el término tercer género para atender las necesidades de las personas nacidas intersexuales o hermafroditas, o quienes, al nacer, no tuvieran sus genitales definidos. A la espera de que un sexo prevaleciera sobre otro, se permitía a los padre inscribir a sus hijos sin definición de género, con la posibilidad de hacerlo en lo venidero, cuando un género prevaleciera sobre otro.

En el lejano Oriente, mientras tanto, India decidía considerar tercer género a las personas transexuales, los ‘hijra’, una comunidad con una larga tradición que, en su mayoría, está formada por hombres que se visten de mujer o personas intersexuales. En la misma línea se manifiestan países como Tailandia, Nepal yBangladesh. España, dice el sociólogo y especialista en cuestiones de géneroLucas Platero, debería, sin embargo, mirar a América del Sur, a Argentina, en concreto.

“Alemania no tiene una legislación progresista, no permite la autodeterminación de la persona, y menos sin pasar por el diagnóstico médico, la Ley de Identidad de Género de Argentina, de 2012, que tiene sus reflejos en Colombia, Malta yDinamarca, permite voz y voto respecto al cuerpo y su identidad. Esto transforma los cimientos de la autoridad”, expone.

La posibilidad de que España adoptara el término tercer género en su legalidad a Platero no le parece “descabellado”, pero admite que se precisaría de una “voluntad distinta o cuando tengamos personas más libres”. “También era imposible que las mujeres votasen, o el divorcio…”, añade.

Es más, según argumenta Irene Culebras, abogada de Legalitas, un “procedimiento de reasignación” como el desarrollado en Australia “no se podría dar en España” e incluso “sería catalogado como una enfermedad mental”.

Desde el Programa LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales) de la Comunidad Madrid cuentan que, “en la actualidad”, se encuentran con “personas, sobre todo jóvenes, que se definen con un género no binario”. Los profesionales que les atienden intentan que se acepten, que refuercen su identidad y que se hagan fuertes ante la posible discriminación.

Dice Manuel Rodenas, abogado de este organismo, que “es necesario diferenciar todas las cuestiones planteadas, pues son diversas”. Si bien “algunas comunidades autónomas han aprobado leyes integrales trans y leyes contra la LGTBIfobia, en las que se va incorporando el reconocimiento de algunas realidades y su debida atención social, en la legislación estatal cuestiones como la mera definición e identificación de la persona con un género no binario o tercer sexo aún no se contemplan”.

Rodenas también piensa que, como en muchos otros asuntos, “la sociedad siempre suele ir por delante de la regulación de temas que afectan a la ciudadanía”. “Por tanto si bien hoy día no está regulado explícitamente, ello no es óbice para que, tras la oportuna demanda social, se establezcan las medidas adecuadas. Es algo que, en cualquier caso, está en manos de la demanda social que lo reclame y del legislador que lo establezca. España ha evolucionado legal y socialmente en las cuestiones que afectan a la identidad de género. Se trata de uncontinuo proceso de adaptación de la realidad material a la formal“.

Un transexual denuncia a dos jóvenes por pegarle una paliza e insultarle

Daniel, el joven transexual agredido en Granda, muestra las secuelas del suceso

Daniel, el joven transexual agredido en Granda, muestra las secuelas del suceso. M. RODRÍGU

La plaza -por paradoja- se llama de la Concordia y el barrio es el de Alminares, una zona colindante con el centro histórico de Granada, donde el martes pasado Daniel paseaba su perra. Una escena cotidiana en los jardines de esta plaza que, sin embargo, fue insoportable para los dos jóvenes que acechaban a Daniel, del que no soportaron su condición de homosexual: “Si Franco levantara la cabeza ya te habrían fusilado”, le dijeron, como preludio de la agresión que sufrió a continuación.

A esa hora la zona estaba desierta y Daniel prefirió no entrar en discusión. Se estaba marchando cuando uno de los agresores pateó a la perrita. Quiso decirles que el animal no tiene culpa de nada. “Yo tampoco”, precisa, pero prefirió irse. No hubo tiempo para ello. A pocos pasos sintió a sus espaldas la presencia de los dos jóvenes y todo se desarrolló entre una cascada de golpes e insultos.

Una auténtica paliza, en el relato de Daniel, de 21 años, a quien sus agresores llamaron por su nombre, probablemente reconocido a través del canal de una web donde esta nueva víctima de la transfobia ha colgado un vídeo contando el suceso. Los dos jóvenes le abordaron y entre insultos le derribaron mientras le golpeaban, golpes que le han provocado hematomas en la cara, costillas y piernas. “Me decían ‘prefiero ahorcarme antes que ser como tú’ y me llamaban‘vicioso’ y ‘degenerado’, sin dejar de pegarme”, rememora a El Mundo. La violencia del incidente le hizo pensar que “no saldría vivo de allí”.

Daniel se fue al Hospital Clínico donde tras ser atendido y recoger el parte de lesiones llamó desde el propio centro hospitalario a la Policía. “Los agentes me vieron muy nervioso y me recomendaron que me calmase y que al día siguiente presentase denuncia. La Policía Nacional ya investiga el suceso y trata de identificar a los agresores. Daniel tuvo que volver al hospital al día siguienteporque los dolores no cesaban.

“Yo no me he metido con nadie y nadie se merece ese trato”, que Daniel atribuye a “la diversión de dos personas” de las que lamenta “que haya todavía en el siglo XXI gente así”. A Daniel le duele, ante todo, “la parte emocional, pararme y pensar si no es suficiente que en un cuerpo que no me corresponde, que no deseo, “me tenga que ver con estos moratones”, que tres días después de la agresión se siente “el doble de fuerte” para evitar “que me humilles y se rían de mí”.

Entretanto, la Asociación de Transexuales de Andalucía ha condenado la agresión y ha reclamado a la Junta de Andalucía el “urgente desarrollo de las medidas” recogidas en la “Ley Trans de Andalucía”. La presidenta del colectivo, Mar Cambrollé, recuerda en un comunicado que “Andalucía cuenta con un marco jurídico desde el 2014 que contó con el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas para su aprobación”, hecho que situó a esta comunidad como “un referente en todo el Estado español y en Europa”

“Es hora ya de que el desarrollo de la misma se haga efectiva en medidas contra la transfobia”, entre las que se incluyen campañas de sensibilización para contrarrestar las actitudes discriminatorias y la “imposición de estereotipos en relación con la expresión de la propia identidad de género”. La asociación exige una actuación rápida y una sanción contundente contra los agresores del joven granadino y se ofrece al Gobierno andaluz para trabajar en planes de educación y estrategias de sensibilización para acabar con la transfobia.

Indonesia exige retirar los emoticonos gays de los servicios de mensajería

Varios de los emoticos de Whatsapp

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/02/13/56bedd88ca4741f9108b45ab.html

En Indonesia, la polémica ha saltado esta semana después de que el Gobierno de esta nación asiática haya exigido a los operadores de mensajería instantánea que eliminen de sus servicios los emoticonos LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales), una petición que ha generado indignación y protestas por parte de ONGs y colectivos de derechos humanos.

Esta demanda tuvo lugar después de que las redes sociales del país registrara una virulenta campaña contra Line, una popular aplicación de mensajería instantánea que ha introducido stickers (unos emoticonos más elaborados) con temática homosexual en su tienda en línea. Entre esas imágenes, hay parejas de hombres o mujeres de la mano o dándose un abrazó así como banderas arco iris.

“Este tipo de contenidos no están autorizados en Indonesia en virtud de nuestros principios culturales y normas religiosas, y los operadores deben respetarlo”, declaró Ismail Cawidu, portavoz del ministerio de Comunicación e Información. A su parecer, estos emoticonos pro LGBT son especialmente preocupantes, ya que su contenido pueden atraer a los niños. “Estas cosas pueden considerarse como algo normal en algunos países occidentales, pero en Indonesia es prácticamente imposible” añadió.

En este sentido, su ministerio ha contactado con todas las compañías que proponen este tipo de contenidos, entre ellas WhatsApp, para solicitarles que retiren estas imágenes. En caso de que no lo hagan, el organismo dijo que se plantea el prohibirlas en su territorio.

Como respuesta a esta situación, la organización Human Rights Watch (HRW) instó este viernes al presidente de Indonesia, Joko Widodo, a que defienda los derechos del colectivo atacado. En una carta remitida al líder de la nación, denuncian la proliferación de comentarios despectivos por parte de altos cargos del Gobierno contra las personas LGBT, y recrimina la toma de medidas discriminatorias por parte de autoridades locales y educativas contra ellos en los últimos meses.

“El presidente Jokowi debería condenar urgentemente estos comentarios contra los LGBT antes de que este tipo de retórica abra la puerta a más abusos”, dijo en el escrito Graeme Reid, director de derechos de LGBT de HRW. “El presidente siempre ha defendido el pluralismo y la diversidad. Esta es su oportunidad de demostrar su compromiso“.

Sociedad conservadora

La homosexualidad no es ilegal en Indonesia, un país en el que el 88% de sus 250 millones de habitantes son musulmanes y profesa un Islam moderado. Aunque su sociedad es bastante conservadora, en general se muestra tolerante con aquellos que pertenecen al colectivo LGBT.

Sin embargo, el país ha sido testigo durante los últimos meses de diversos incidentes contra los miembros de las minorías sexuales. En enero de este año, el ministro de Educación Superior, Muhammad Nasir, dijo que se debería prohibir el acceso a los campus universitarios de los estudiantes abiertamente homosexuales, palabras que desataron las críticas de grupos de derechos humanos pero que fueron apoyadas por el Concilio Ulema de Indonesia, un influyente grupo clerical musulmán del país.

El escrito de HRW también recuerda el arresto de dos mujeres que se abrazaron en público en la región de Aceh, la única del país en donde rige la Ley Islámica, o la suspensión de un seminario en Yakarta por amenazas de un grupo islamista.

Por ahora, Line Indonesia ya anunciado la retirada de los emoticonos objeto de controversia de sus tiendas en línea y publicó un mensaje de disculpa.”Line lamenta los incidentes vinculados con algunos pictogramas que son considerados sensibles para bastante gente” aseguraba. Con 30 millones de usuarios, Indonesia representa el segundo mayor mercado del mundo para esta compañía, que cuenta con un total de 600 millones de clientes.

“Críos de 20 años me gritaban que los transexuales somos unos degenerados, que con Franco me fusilarían”

Daniel Peinado, un joven de Granada de 21 años, ha denunciado en Youtube que el pasado martes por la noche fue objeto de una agresión por parte de dos desconocidos por el hecho de ser transexual. “Me insultaron, me pegaron. Críos con 20 años: que somos unos degenerados, unos viciosos, que si Franco levantara la cabeza nos fusilaba, que ellos antes que ser como yo preferirían ahorcarse…”, relata Daniel desde su habitación. Los hechos han sido denunciados a la Policía, según Granada Hoy.

El muchacho explica en el vídeo que sufrió daños en el ojo, en el costado (muestra un hematoma) y en la pierna, que tiene vendada. Pero además, refleja un daño emocional por la impotencia que sintió: “Quiero contar cómo viví la experiencia de tener miedo y decir ¿merece la pena todo esto?”.

Según explica, los hechos ocurrieron en un parque cercano al Palacio de Congresos mientras paseaba a su mascota. Los agresores, a los que no conocía, le llamaron por su nombre y luego le insultaron. Golpearon al perro y finalmente lo golpearon a él. Daniel llegó a temer por su vida: “Supongo que en cierto modo… tenía que pasar. Hubo un momento en que pensaba que me mataban, que no salía de ahí”.

“Esto me ha hecho tener muy claro que antes que vivir una vida de mujer prefiero arriesgarme a estas cosas, aunque me duela y sea difícil, aunque sea un poco inhumano. Nunca te imaginas que vayan a ti. Nunca piensa que realmente hay gente cerca de ti así”, comenta el joven, entre incrédulo, dolido e impotente. Daniel abrió un canal de Youtube el pasado diciembre. En el primer vídeo comunicaba que había comenzado un tratamiento hormonal y ahora cree que los agresores podrían conocerlo por eso.

El relato de Daniel estremece porque refleja el sinsentido con el que actuaron los agresores y la incomprensión del agredido. “Yo no me meto nunca con nadie y no me merecía eso, que dos personas por diversión me dijesen las cosas que me dijeron (…) Mi pregunta es ¿de verdad en pleno siglo XXI hay gente tan patética de llegar a ese extremo?”. “¿A ti qué te molesta que yo sea transexual o deje de serlo?”, se pregunta más adelante.

Daniel Peinado, que recuerda el caso de Alan (un joven de Barcelona que se suicidó en diciembre ante el acoso de sus compañeros) reflexiona más adelante sobre las heridas que le deja el episodio: “Lo que más duele es la parte emocional, pararme y decir, ¿no tengo ya suficiente de verme en un cuerpo que no me corresponde, que no deseo, para que haya hijos de puta que se sacien con una persona, como se saciaron conmigo?”.

La Asociación de Transexuales de Andalucía-Sylvia Rivera ha emitido un comunicado en el que, después de condenar la agresión que relata Daniel, pide a la Junta de Andalucía el desarrollo de medidas contra la transfobia previstas en la Ley Andaluza 2/2014, entre las que se incluyen campañas de sensibilización. “Es hora ya de que el desarrollo de la misma la haga efectiva, entre otras, en medidas contra la transfobia”, explica Mar Cambrollé, presidenta de la asociación.