La Guardia Civil presiona para que la agente lesbiana que se pegó un tiro en el pecho sea interrogada

Vanesa Fraga intentó suicidarse el pasado diciembre tras denunciar el acoso homófobo que sufría. Tras recuperarse, y solo unos días después de abandonar el centro psiquiátrico en el que ha estado internada, sus mandos exigen que declare por lo ocurrido a pesar de que los médicos han prohibido que tenga contacto con el cuerpo

La agente Vanesa Fraga, en una entrega de medallas tras un campeonato de judo

La agente Vanesa Fraga, en una entrega de medallas tras un campeonato de judo. PÚBLICO

MADRID.- La agente de la Guardia Civil Vanesa Fraga, que intentó suicidarse en diciembre el pasado año tras denunciar el acoso que estaba sufriendo por parte del cuerpo por su condición sexual, está siendo presionada por sus mandos para que se someta a uninterrogatorio para explicar los hechos, a pesar de la prohibición expresa de sus médicos de tener cualquier relación con la Guardia Civil.

Fraga salió el 24 de febrero del pabellón psiquiátrico del Hospital Militar El Naval, en Ferrol. Estuvo ingresada 18 días debido “un cuadro de angustia y ansiedad muy fuerte”provocado por la tensión de ver como los altos mandos de la Guardia Civil forzaran que se le retirara una condecoración que le había sido concedida por su colaboración en un accidente de rally, denunció su familia. Aquella medalla la acabó recibiendo su general.

El mismo día que la agente —la primera mujer que acudió a un mundial militar y campeona de España de judo— salía del centro médico, sus padres recibían una citación para que tanto ellos como Fraga y su esposa acudan a declarar. “Me pregunto si quieren acabar con una familia y con una chica que ha dedicado su vida a una institución que la está llevando poco a poco al declive”, se lamenta su mujer.

Pese a las repetidas ocasiones en las que Público ha intentado recabar la postura oficial de la Guardia Civil sobre este caso, el Instituto Armado no ha ofrecido ninguna explicación al respecto.

“No comunicación” con la Guardia Civil

Su familia ha explicado a este medio que la Guardia Civil la ha citado a sabiendas de que sus médicos le han prohibido expresamente que tenga cualquier relación con el cuerpo. Esta restricción ha provocado que Fraga y su mujer deban abandonar incluso el pabellón que reformaron en el cuartel de Pontedeume (A Coruña).

“Se lo están saltando todo a la torera —acusa su familia—. Los médicos redactaron un informe que incluía que no estaba preparada para declarar ni para hacer nada. Cada dos por tres llaman a sus padres por teléfono, a su mujer, a ella… No están respetando absolutamente nada”.

Fraga intentó suicidarse el 8 de diciembre de 2015, perforándose el pulmón de un disparó en el pecho. Perteneciente al cuerpo de antidisturbios de la Guardia Civil, su trayectoria había sido prácticamente inmaculada, llegando a ser la primera mujer española en clasificarse para un mundial militar. La agente denuncia que desde que decidió casarse y mudarse a su casa cuartel con su mujer, el acoso homófobo que sufría se volvió insoportable.

 

Un cura de Tenerife bautiza a una niña ante sus mamás como respuesta “a la realidad”

El párroco de Tejina ha indicado que la solicitud de las madres de bautizar a la niña no le supuso “ningún problema”, pues ambas quieren vivir la fe cristiana 

Entrada a una iglesia en Tejina, en el municipio tinerfeño de La Laguna

Entrada a una iglesia en Tejina, en el municipio tinerfeño de La Laguna

Juan Carlos Alameda, párroco de la localidad tinerfeña de Tejina, ha bautizado a una niña ante la presencia de sus dos madres, Jésica y Sherezade, por entender que su labor como pastor es “acoger a las personas como las acoge Jesucristo”, y así poder dar respuesta a la realidad.

La niña fue bautizada como Lucía el pasado fin de semana en Tejina, en el municipio de La Laguna, acompañada por sus dos mamás, que contrajeron matrimonio el 15 de junio de 2012 y tuvieron a su hija en diciembre del año pasado, según ha informado hoy Radio Club Tenerife-Cadena Ser, que indica que ambas madres figuran como progenitoras en el certificado de bautismo.

El párroco ha indicado en declaraciones a EFE que la solicitud de las mamás de bautizar a la niña no le supuso “ningún problema”, pues ambas son cristianas, quieren vivir la fe cristiana e igual postura tienen los padrinos, con lo que el bautizo ha estado conforme a las normas de la Iglesia.

“El bautismo no se puede negar”, asevera Juan Carlos Alameda, quien indica que cuando las mamás de Lucía le preguntaron “¿qué te parece? él contestó: a mi no me tiene que parecer nada”, pues su labor como pastor “es acoger a las personas” y por ello “no hay ninguna otra peculiaridad”.

Las dos mamás son creyentes y tomaron la decisión de bautizar a su niña, y cuando comunicaron su deseo al párroco, este consultó con la Vicaría de Justicia del Obispado simplemente cómo inscribirlo en los documentos, pues en el sacramento “no hay ninguna variante ni otra cosa que lo prohíba”.

De hecho, comenta Alameda, hace tiempo “que los párrocos, al estar más en contacto con la gente diariamente, preguntamos cómo actuar para actuar bien, acoger y ver siempre cómo está la legalidad civil”.

Si un bautizo se dilata en el tiempo es “sencillamente” porque no se dan las condiciones adecuadas, y esto puede referirse a que quien debe garantizar que el niño se educará según la fe, los padrinos, no están confirmados.

El párroco de Tejina oficia unos 70 bautizos al año y más de 40 corresponden a los llamados casos “irregulares”, esto es, padres que no están casados por la Iglesia, conviven sin matrimonio o uno de ellos no vive la fe o sencillamente no cree.

La norma eclesiástica en el caso del bautizo se refiere sin embargo a que los padrinos velarán por la fe del bautizado y hay casos en que los padres no creen pero no se oponen a que los abuelos bauticen a su hijo.

Otro caso es cuando los padrinos no se han confirmado y si tienen voluntad para ello se imparte una formación para adultos, algo que “se suele hacer con frecuencia, no es nada fuera de lo normal”.

Incluso ha sucedido que haya personas en situación “irregular” pero en cambio son miembros de hermandades o cofradías y para ello “se ha cambiado alguna normativa”.

“Se trata de dar respuesta a una realidad pues un caso irregular no lleva consigo el estar fuera de la Iglesia, sino que no está conforme a la normativa, y estar viviendo de una manera determinada no quita que se quiera vivir la fe y escuchar la palabra de Dios, pues hay otras formas de comulgar”, afirma Alameda.

Concluye el párroco que “en los tiempos que corren y en la medida en que nos pongamos delante de Jesucristo, si tenemos fe podremos encontrar la paz y la verdadera realización”. 

‘Llámame Paula’, primera novela juvenil protagonizada por una niña transexual en España

Entre juegos y enredos infantiles, Paula va descubriendo su identidad y batallando por encontrar su lugar en el mundo y la aceptación de sus compañeros de colegio y de su propia familiaLLAMAME PAULA

Su autora, la sevillana Concepción Rodríguez, leyó un buen día una noticia que contaba que un colegio concertado de Málaga no permitía que una niña transexual usara los baños y vistiera el uniforme que correspondían a su género, en contra incluso de las propias directrices de la Junta de Andalucía.

La escritora, maestra de profesión, no entendía cómo podían seguir ocurriendo estos episodios de intolerancia en el sistema educativo. Se puso a buscar literatura para adentrarse en un mundo entonces desconocido para ella. La búsqueda no fue fructífera. No existía literatura que explicara la transexualidad a adolescentes (tan sólo un cuento para edades tempranas con el título ‘Transpirata’) y mucho menos protagonizada por un niño o niña transexual que sirviera de material educativo para derribar los muros de la discriminación.

Así comenzó a fraguarse en la cabeza de Concepción Rodríguez la vida de Paula, la primera novela para adolescentes protagonizada por una menor transexual. Paula es una niña a la que le asignan un nombre masculino al nacer pero que a los ochos años, tras la muerte de su madre, empieza a reafirmar su género en los juegos, en la ropa que desea vestir y en la manera que se sitúa en una sociedad que le es mucho más hostil que al resto de niños con los que comparte las aventuras y travesuras propias de una niña de su edad.

“Todo lo que no conocemos, lo rechazamos”, afirma la autora de ‘Llámame Paula’ para justificar su motivación a publicar una novela para adolescentes en la que se visibiliza la transexualidad infantil, aunque casualmente quien apoya más decididamente la identidad sexual de Paula son sus amiguitos y no su padre o su abuela.

La novela, después de la negativa de una empresa editorial andaluza, ha sido publicada por la catalana Bellaterra y está prologada por Mar Cambrollé, presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía, entidad a la que recurrió la autora para documentarse acerca de la realidad de la transexualidad y evitar caer en clichés o en un uso del lenguaje erróneo para referirse a esta realidad.

Cabe recordar que Andalucía fue pionera en aprobar  una ley en 2014 que despatologizó la transexualidad y que cuenta con un protocolo de obligado cumplimiento para todos los centros educativos sostenidos con fondos públicos, puesto en marcha justo después de la polémica en el colegio religioso San Patricio de Málaga, dependiente de la Fundación Diocesana, episodio que motivó que Concepción Rodríguez diera vida literaria a Paula.

Este  protocolo de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía facilita que un niño o una niña transexual sea tratado por su género sentido, para lo que solamente es necesario que sus padres, madres o tutores lo soliciten a la dirección del centro, independientemente de que en el documento nacional de identidad figure o no el sexo asignado al nacer del menor transexual.

Un cura de Tenerife bautiza a una niña en presencia de sus dos madres, una pareja lesbiana

‘No hay nada en el Sacramento que lo prohíba’

Juan Carlos Alameda, párroco de la localidad tinerfeña de Tejina, ha bautizado a una niña ante la presencia de sus dos madres, la pareja formada por Jésica y Sherezade, por entender que su labor como pastor es “acoger a las personas como las acoge Jesucristo”, y así poder dar respuesta a la realidad.

La niña fue bautizada como Lucía el pasado fin de semana en Tejina (La Laguna) acompañada por sus dos mamás, que contrajeron matrimonio el 15 de junio de 2012 y tuvieron a su hija en diciembre del año pasado, según ha informado Radio Club Tenerife-Cadena Ser, que indica que ambas mujeres figuran como progenitoras en el certificado de bautismo.

El párroco ha indicado que la solicitud de las mujeres de bautizar a la niña no le supuso “ningún problema”, pues ambas son cristianas, quieren vivir la fe cristiana e igual postura tienen los padrinos, con lo que el bautizo ha estado conforme a las normas de la Iglesia.

“El bautismo no se puede negar”, asevera Juan Carlos Alameda, quien indica que cuando las madres de Lucía le preguntaron “¿qué te parece? él contestó: a mí no me tiene que parecer nada”, pues su labor como pastor “es acoger a las personas” y por ello “no hay ninguna otra peculiaridad”.

Las mujeres son creyentes y tras decidir bautizar a la niña y hacerlo saber al párroco éste consultó con la Vicaría de Justicia del Obispado simplemente cómo inscribirlo en los documentos, pues en el sacramento “no hay ninguna variante ni otra cosa que lo prohíba”.

De hecho, comenta Alameda, hace tiempo “que los párrocos, al estar más en contacto con la gente diariamente, preguntamos cómo actuar para actuar bien, acoger y ver siempre cómo está la legalidad civil”.

Concluye el párroco que “en los tiempos que corren y en la medida en que nos pongamos delante de Jesucristo, si tenemos fe podremos encontrar la paz y la verdadera realización”

Una sesión ‘tuppersex’, entre los actos del 8-M en Sestao

Una sesión ‘tuppersex’, entre los actos del 8-M en Sestao

Una sesión ‘tuppersex’, entre los actos del 8-M en Sestao

SESTAO Desde el 4 al 18 de marzo, el Área de Igualdad del Ayuntamiento de Sestao desarrollará una docena de acciones marcadas por la diversidad en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Con este programa “pretendemos atraer al mayor número posible de personas, tanto vecinos como vecinas, en la reivindicación de los derechos de las mujeres”, destacó el alcalde, Josu Bergara quien señaló que el objetivo es “atraer a esa parte de la población que no está acostumbrada a participar en las acciones impulsadas por el Área de Igualdad”.

Para ello, el departamento promoverá actividades transversales con otras áreas municipales dirigidas a todas las franjas de edad y con una importante variedad de gustos, “ya que organizaremos actividades para escolares, para deportistas, para amantes de la música, para cinéfilos, para euskaldunes, para gente que le guste bailar…”. Así desde ayer se puede disfrutar en la Escuela de Música de una exposición organizada por mujeres activas del municipio, titulada Nos queremos vivas.

El programa comenzará el viernes con una propuesta picante, consistente en una sesión de tuppersex en euskera titulada Plazerra emakumeona ere bada. Esta actividad se llevará a cabo en la Escuela de Música de 17.30 a 20.30 horas y busca dar respuesta a la reivindicación de la población euskaldun de contar con actividades en euskera dentro de esta programación.

El domingo habrá una quedada ciclista, organizada por la Sociedad Ciclista Rebonza, en la que las participantes se desplazarán desde Sestao hasta la localidad minera de Muskiz a través del bidegorri de la playa de La Arena, para reivindicar su papel como deportistas.

El lunes, el Ayuntamiento realizará una presentación pública del diagnóstico de igualdad realizado en 2015 y que será la base para elaborar este año el III Plan Municipal de Igualdad entre Hombres y Mujeres.

El martes, el Consistorio realizará un llamamiento para acudir a la manifestación que se celebrará en la plaza Arriaga de Bilbao. – E. Zunzunegi

Un año clave en la lucha para el fin del sida

En 2016 tendrán lugar tres importantes eventos que buscan acabar con esta pandemia en 2030

Niños se someten a una prueba de detección de sida en Ucrania. YURI MECHITOV BANCO MUNDIAL

Tuiteaba Michel Sidibe, el director ejecutivo de ONUSIDA (la agencia de Naciones Unidas para la lucha contra esta enfermedad) que si no hay financiación suficiente para el sida, la pandemia rebotará y se tirarán por tierra todos los esfuerzos realizados hasta la fecha. Un esfuerzo que nos ha llevado al momento actual, en el que casi la mitad de los 35 millones de personas con VIH tiene acceso a tratamiento antirretroviral.

Este gran trabajo colectivo, orquestado por grupos de pacientes, activistas, organizaciones de la sociedad civil y el compromiso de algunos gobiernos, sin embargo, no puede darse por terminado. En la actualidad, de toda la gente que vive con sida, 17 millones no son conscientes de ser portadores del virus y 22 millones no tienen acceso al tratamiento contra una enfermedad que mató a 1,2 millones de personas en 2014.

El pasado septiembre, los estados miembros de las Naciones Unidas firmaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la continuación de los Objetivos de Desarrollo de Milenio (ODM). Entre ellos se remarcó un objetivo ambicioso y contundente: acabar con la epidemia de sida en 2030. Algo factible, sin duda, si la voluntad política es la adecuada. 2016 será un año clave para conocer la viabilidad de este objetivo, y debemos marcar varias fechas en el calendario; tres importantísimos eventos que habrán de marcar las líneas a seguir para la sociedad civil y gobiernos de todo el mundo, entre ellos el próximo Gobierno de España.

Reunión de alto nivel de Naciones Unidas para el sida (8 a 10 de junio. Nueva York, EE UU)

El sida ocupa un lugar preferente en el programa de la ONU desde comienzos del milenio. En 2001, 198 gobiernos se dieron cita en la sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA. Aquella fue una reunión al más alto nivel político ante la alarma por una epidemia que se propagaba aceleradamente y cuyos estragos repercutían en todo el mundo. De allí surgió la Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/sida, con la que los jefes de Estado y Gobierno afrontaban el VIH/Sida como una cuestión de seguridad global y creaban un marco estratégico con objetivos de financiación, prevención, tratamiento e investigación y un periodo extraordinario de sesiones para acabar con el sida.

Esas sesiones extraordinarias resultaron en las reuniones de alto nivel de 20062008 y 2011 que sirvieron para examinar tanto los éxitos como las fallas de los compromisos adquiridos anteriormente, además de firmar declaraciones conjuntas como la Declaración Política de VIH/sida de 2011, que marcaba nuevos objetivos, como el ya conseguido 15 en 15: que para el año 2015 hubiese 15 millones de personas bajo tratamiento.

La reunión de alto nivel de 2016, que se celebrará del 8 al 10 de junio en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York, servirá para analizar los aciertos y las carencias de los últimos cinco años en la lucha contra la enfermedad. Servirá también para analizar los muchos y verdaderos retos que existen aún. Entre otros muchos: hacer los tratamientos disponibles para todas las personas, reducir el costo de los mismos, incentivar el avance científico para realizar nuevos descubrimientos, alcanzar objetivos esenciales en prevención, eliminar de una vez el estigma y la discriminación, priorizar la atención a mujeres y niños, apoyar a los países de renta baja y media aumentando la financiación durante los próximos años. Todo para no dejar a nadie olvidado y acabar con la pandemia en 2030.

Conferencia Internacional del Sida (17 al 22 de julio. Durban Sudáfrica)

Cada dos años tiene lugar la mayor conferencia del mundo respecto a salud o desarrollo: la Conferencia Internacional del Sida.  Cerca de 20.000 científicos, investigadores, políticos, sociedad civil, grupos de pacientes y muchos más profesionales de la salud pública se juntan para “promover la excelencia científica y la investigación, fomentar la acción individual y colectiva, el diálogo multisectorial y el debate constructivo” y crear una respuesta global y conjunta al sida.

Este año el evento tendrá lugar en Durban, Sudáfrica. Se trata de un lugar simbólico para la lucha contra esta enfermedad. Allí se celebró en 2000 la decimotercera edición de estas conferencias, bañada en un mar de protestas por el acceso asequible a tratamientos para el sida. La reunión fue clausurada por un Nelson Mandela que exigía a su Gobierno y a todos los gobiernos del mundo una acción más rápida en la lucha contra el virus, con acceso a tratamientos y programas de prevención, sobre todo en Sudáfrica, donde 4 millones de personas tenían el virus del VIH y este se propagaba más rápidamente que en ningún otro país del mundo.

La conferencia de 2000 fue un punto de inflexión y un altavoz de la lucha contra el sida. Por aquel entonces, los tratamientos costaban alrededor de 9.000 euros por paciente, haciéndolos inaccesibles para gobiernos de países en desarrollo y, en consecuencia, para su población. De hecho, en ese año solo unas 700.000 personas en el mundo tenían acceso a estos. Tras las muertes de millones de afectados y el esfuerzo tremendo que grupos de pacientes, activistas y organizaciones como Treatment Action Campaign o Médicos Sin Fronteras, entre muchas otras, el precio de los tratamientos se ha ido reduciendo hasta los 90 euros de hoy gracias a la entrada de los genéricos. Por todo esto, y mucho más, la AIDS 2016 de Durban será especial. Responsables políticos, científicos, líderes de opinión y grupos de pacientes marcarán el camino hasta 2030, sin olvidar, eso sí, otra fecha clave: 2020. Veremos entonces si se ha alcanzado el ambicioso objetivo 90-90-90: que el 90% de todas las personas que viven con el VIH conozcan su diagnóstico; que el 90% de las personas afectadas tengan acceso a tratamiento y que el 90% de las personas en tratamiento no tengan carga viral.

Conferencia de reposición de fondos para el Fondo Mundial de lucha contra sida, tuberculosis y malaria

En 2002, gracias al impulso político de la comunidad internacional, se crea el Fondo Mundial de Lucha contra Sida, Tuberculosis y Malaria: una asociación entre gobiernos, sociedad civil, sector privado y personas afectadas por estas enfermedades que recauda e invierte más de 3.500 millones de euros al año y, hoy por hoy, ofrece tratamiento a más de la mitad de las 15 millones de personas que, globalmente, tienen acceso a estos. Además, combate ferozmente la tuberculosis (que ya mata cada año a más gente que el sida) y la malaria. En su último informe, asegura que desde 2002 se han salvado 17 millones de vidasgracias a las inversiones realizadas. Y pretende alcanzar los 22 millones a finales de 2016.

La financiación del Fondo Mundial llega sobre todo a través de los países donantes, organizaciones privadas y filántropos que proveen dinero con el que el Fondo apoya programas dirigidos por expertos locales de los países y comunidades más afectados. Cada tres años, el Fondo se enfrenta al reto de conseguir la financiación necesaria para poder llevar a cabo estos programas. A finales de año (aún no se conoce la fecha y la localización exacta) los países donantes se reunirán para anunciar las contribuciones económicas que harán para cubrir las necesidades del Fondo Global en los próximos tres años (2017-2020).

Al igual que Sidibe, en el Fondo Mundial también son conscientes de que una falta de inversión fuerte provocará un receso en la trayectoria y rebrotes de las epidemias, con un alarmante coste social y económico. Afirman, incluso, que mantener los costes actuales de inversión no servirá para alcanzar la meta: hay que invertir más.

A nivel global la inversión actual de lucha contra el sida está alrededor de los 20.000 millones de euros anuales. En 2014, ya más de la mitad de los fondos provenían de los países afectados; el resto llegó de las donaciones internacionales, donaciones privadas y filantrópicas y a través de organismos multilaterales como, por ejemplo, el Fondo Mundial. Durante los próximos cuatro años debemos ver fuertes compromisos y grandes niveles de inversión. En 2020 deberá llegar el pico de la inversión anual: unos 30.000 millones de euros. A partir de ahí bajará hasta el año 2030, en el que la inversión estará por debajo de los 27.000 millones y en el que, si nadie es olvidado (especialmente los más jóvenes y las poblaciones especialmente vulnerables) y desaparece el estigma y la discriminación, podríamos ver que el sida ya no es un problema de salud pública.

La aportación española

Hoy, los datos oficiales sitúan la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de 2014 en un 0,13% de la renta nacional bruta, ese decir, el mismo nivel que en 1982, cuando dejamos de ser receptores de la ayuda para pasar a ser donantes. España, que en la década pasada llegó a donar más de 650 millones de euros al Fondo Mundial (siendo su quinto mayor donante), lleva cuatro años sin aportar ni un solo euro, y ha dejado de ser un actor clave en la lucha contra el sida.

Desde Salud por Derecho, alarmados por este grave problema, lanzamos durante la campaña electoral nuestra iniciativa Comprometidos. Con ella pedimos a los candidatos a la presidencia y a sus partidos un compromiso real con el Fondo Mundial, para volver a hacer que España tenga un papel fundamental en esta lucha, que debe llegar ya a su fin. PP y Ciudadanos no se comprometieron, pero sí lo hicieron PSOE, PODEMOS, UP-IU, UPyD y Unió a través de cartas, correos y mensajes: estaremos atentos al nuevo Gobierno que ha de venir y le recordaremos su responsabilidad.

Educación identifica 509 casos de acoso escolar entre los años 2007 y 2015 en Euskadi

El Departamento de Educación ha recibido en el periodo comprendido entre los cursos 2007-2008 y 2014-2015 un total de 1.284 denuncias de posibles casos de acoso escolar de alumnos matriculados en los colegios vascos, de las que 509 han sido identificados como acoso.

Estos datos se recogen en una respuesta parlamentaria remitida por la consejera de Educación, Cristina Uriarte, al portavoz de UPyD, Gorka Maneiro, a la que ha tenido acceso Efe.

Uriarte recuerda que su Departamento recoge los datos sobre acoso escolar de forma sistematizada desde el curso 2007-2008, a través de la información y el trabajo realizado por la Inspección de Educación. En lo que se respecta al “ciberbullyng”, Educación sólo dispone de cifras desde el curso 2013-2014.

Así, según el Departamento, en los últimos ocho años Educación ha recogido 1.284 denuncias de posibles casos de acoso sufridos por escolares de entre 5 y 18 años matriculados en Educación Infantil, Educación Primaria, Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachiller.

De estas denuncias (590 de niños y 694 de niñas), se identificaron como casos reales 509. No obstante, el Departamento adoptó medidas de urgencia en el total de los casos denunciados tras tener conocimiento de ello.

En la mayoría de las ocasiones (1.082) la medida consistió en un aumento de la vigilancia de la situación. También se decidió un cambio de clase en 22 ocasiones y tras 189 de las denuncias se tomaron medidas distintas que la consejera no detalla en su respuesta.

Las manifestaciones de acoso escolar detectadas consistieron en agresiones físicas directas (240), agresiones verbales (204), exclusión y marginación social (164), intimidación, chantaje o amenaza (105) y acoso o abuso sexual y acoso sexista (33).

En cuanto al “ciberbullyng” en el curso 2013-14 se detectaron 26 casos y el curso siguiente 16.

Los datos aportados por la consejera sobre las características de las víctimas se refieren también únicamente a los dos cursos anteriormente citados.

Así, el 6 % de las personas acosadas sufrían algún tipo de discapacidad, otro 6 % de los casos estuvieron relacionados con actitudes racistas, cerca del 14 % con ataques sexistas y homófobos, y el resto con otro tipo de características.

En relación a las edades de los casos denunciados, la mayoría se produjeron en la última etapa de Primaria entre alumnos de 10 y 11 años (291) y en los dos primeros cursos de la ESO entre estudiantes de 12 y 13 años (449), aunque llama la atención que también se produjeron 40 denuncias en la etapa infantil, en la que los niños tienen entre dos y cinco años.

En el primer ciclo de Primaria (niños de 6 y 7 años) se registraron 77 denuncias, en el segundo (8 y 9 años) un total de 190, en tercero y cuarto de la ESO (14 y 15 años) 195, y en Bachiller (16, 17 y 18 años) alcanzaron las 42.

El Departamento de Educación cuenta con un protocolo ante situaciones de acoso escolar en el que se recogen los criterios que se utilizan para identificar los posibles casos y para actuar ante cualquier indicio o denuncia.

Así, las actuaciones de la Inspección se inician en todos los casos en los que el centro perciba un comportamiento de acoso hacia un alumno, cuando lo pidan los padres de un niño o cuando se presenten denuncias judiciales, policiales o quejas ante el Ararteko.

La consejera asegura que ha aumentado la sensibilización social ante este tipo de situaciones, lo que año tras año facilita que se reduzca el porcentaje de casos identificados sobre los denunciados.

Estos datos se han hecho públicos días después de que la organización Save the Children diese a conocer su informe “Yo a eso no juego. Bullying ciberbullyng en la infancia”, según el cual, un 63 % de los estudiantes vascos de ESO asegura haber sufrido acoso escolar y un 4,5 % se considera víctima a través de las redes.

Un poeta iraní exiliado por su identidad gay pide asilo en Israel

Payam Feili: “Nada cambia en Irán para los homosexuales pese a las elecciones”

El poeta y novelista iraní Payam Feili

El poeta y novelista iraní Payam Feili, de 30 años, se exilió de la República Islámica en 2014 tras haber sido acosado y detenido por mostrar abiertamente su identidad homosexual en sus obras. Después de permanecer año y medio en Turquía, logró a finales del año pasado un visado de tres meses para asistir al estreno de la versión teatral de una de sus novelas en Tel Aviv. Tanto el Estado judío como Irán, que rompieron relaciones en 1979 tras la caída del sah de Persia, prohíben a sus ciudadanos viajar a países considerados enemigos. Pero Feili ha obtenido ya una ampliación de su estancia en Israel hasta el próximo octubre mientras se tramita la solicitud de asilo que acaba de presentar.

“Las elecciones que se han celebrado ahora en Irán no van a cambiar nada, todo es puro teatro y el resultado está fijado de antemano por el régimen”, asegura el joven escritor exiliado. “Conservadores, moderados y reformistas son todos iguales, y para un gay las cosas no van a cambiar nada. Mientras todo siga igual no voy a volver allí”, explica Feili, cuya cuenta de correo electrónico fue manipulada en Irán mientras su blog quedaba bloqueado.

De delicadas maneras, las uñas pintadas de color violeta y con un vistoso anillo turquesa, el poeta iraní se alejó por unas horas del ambiente liberal de Tel Aviv, donde reside, para comparecer ante un grupo de periodistas extranjeros en Jerusalén. En la conservadora Ciudad Santa, un judío ultraortodoxo apuñaló a varias personas el pasado verano en la marcha del orgullo gay y causó la muerte de una adolescente.

Cuando el entonces presidente iraní Mahmud Ahmadineyad visitó en 2007 la Universidad de Columbia en Nueva York, afirmó que en su país no había gais. Lo cierto es que la práctica de la homosexualidad es ilegal en Irán y se castiga con penas de cárcel, aunque en la práctica resulta difícil probar las acusaciones según la ley islámica, que exige cuatro testigos. Al amparo de esta discriminación, Feili ha solicitado asilo en Israel, donde existe una activa comunidad gay —especialmente en Tel Aviv— que se manifiesta abiertamente en la sociedad civil y que cuenta con representantes en el Parlamento.

Hagai Kalai, abogado del escritor iraní, confía en que su cliente recibirá pronto la condición de asilado para que pueda establecerse en Israel. “El suyo es un caso muy poco habitual”, reconoce el letrado, “los homosexuales palestinos que quieren escapar del agobio que sufren en la conservadora Cisjordania tardan años en ver reconocidas sus peticiones para exiliarse en Tel Aviv”. En Israel hay 50.000 africanos procedentes de Eritrea, Sudán y otros países que sufren conflictos, pero solo unos pocos han recibido asilo.

“Conozco su situación, pero mi caso no es el mismo, tiene unas circunstancias particulares”, argumenta Feili, quien fue detenido en tres ocasiones entre 2010 y 2014 en Irán. Ha publicado nueve obras en farsi que giran en torno a la homosexualidad. Su última novela corta, Creceré, daré frutos… higos —representada en Tel Aviv en versión escénica—, trata sobre la relación amorosa entre dos soldados durante la sangrienta guerra entre Irán e Irak en la década de los ochenta. Su primera colección de poemas, La plataforma del Sol, fuecensurada en algunos de sus versos antes de que se le retirara el permiso de impresión para la tercera edición. Otras de sus obras pudieron ser editadas en Estados Unidos y Alemania. Luego tuvo que emprender el camino del exilio.

Un tatuaje con la estrella de David del tamaño de una moneda de un euro asoma sobre su cuello. “Desde muy joven me fascinó la cultura de Israel. Las películas internacionales sobre el Holocausto me interesaron, y luego leí la Torá [libro sagrado judío] desde un punto espiritual y cultural”, revela Feili, quien, en una evocación del culto Bahai surgido en Irán, asegura no tener predilección por ninguna religión.

La homofobia en primera persona

Un profesor utiliza su propio caso para explicar el daño que causa el acoso a lesbianas y gais

José joaquín álvarez

Hay silencio en el aula cuando el profesor, José Joaquín Álvarez, un ovetense de 56 años, explica a los alumnos que le escuchan que lo que va a contar “le da un poquito de vergüenza”. Es ese momento en el que, viendo una película de Clark Gable, pensó por primera vez que “Podía ser mariquita”. Lo que ahora le da ese poquito de vergüenza en su época le produjo confusión, miedo y, finalmente, mucha angustia. “Era 1971, vivíamos en la dictadura y había una ley que condenaba a los homosexuales a la cárcel o al reformatorio”, explica a los chicos de primero de bachillerato del Instituto Renacimiento de Madrid (de 16 a 18 años), al que ha acudido invitado por Marisa Fernández y Asunción Aguinaco, profesoras del Centro.

Álvarez ha dado ya más de 200 de estas charlas en distintos centros educativos. “Después de salir del armario de la homosexualidad, ahora me toca el del acoso escolar homofóbico”, afirma. “Los adolescentes LGTB [lesbianas, gais, bisexuales y transexuales] tienen el triple de probabilidades de suicidarse que los otros chicos de su edad. Como profesor, lo peor que podría pasarme es que uno de mis alumnos se quitara la vida por el acoso”, cuenta a los estudiantes del centro.

Su relato sigue al periodo en que fue al instituto. “Yo tenía un poco de pluma, como ahora. A los pocos días me empezaron a pegar, a llamarme mariquita, maricón. Era como la gota china. Aún hoy, cuando oigo la palabra maricón, siento como si martillearan la cabeza. Fueron cinco años así, y entré en una profunda depresión”. Los alumnos lo ven fácil cuando añade: “Las suspendía casi todas. No podía estudiar, centrado como estaba en cómo podía resolver la situación”.

El ocultamiento, el disimulo, se hicieron parte de su vida. Ya de profesor, en la isla de La Palma, mantuvo ante sus compañeros la ficción de que tenía una novia en Asturias, y que le era fiel. “Era un comportamiento mediocre”, dice. O algo peor. Después de una hora de charla, una de las preguntas que recibe de un chico de 17 años era si no se sentía mal con tanto engaño. “Me sentía fatal, como una cucaracha”, confiesa.

Este desnudo íntimo busca explicar a los alumnos dos ideas: “La empatía y el respeto”. Es también la última etapa de un proyecto educativo que el profesor empezó hace 10 años, cuando puso en marcha la primera tutoría LGTB en un instituto, el de Duque de Rivas de Vaciamadrid. “Los alumnos gais, lesbianas, transexuales y bisexuales viven secuestrados afectivamente. No puede ser que vivas serlo como una condena. Hay que decirse que ‘ser gay también es guay’. No es una opción. Es una condición inherente”.

La charla llega a un auditorio preparado. “Los derechos de las personas homosexuales son derechos humanos, y aquí ya les hemos hablado de ellos”, dice la profesora Marisa Fernández.

Los chicos son participativos. Los mayores, preguntando al final de la clase. Los de segundo de ESO (13-14 años), interrumpiendo. También hay risas cuando dice que uno de sus problemas fue que no sabía dónde encontrar pareja y que, al estar tanto tiempo en el armario, llegó “tarde a las relaciones”.

Cuesta más el silencio de los más pequeños. Hay un intento de risitas al principio, que Álvarez —que siempre trata a los alumnos de usted— corta insistiendo en la importancia de lo que va a contar. Cuando explica que fue la transfobia la que empujó a Alan, un chico de 14 años, a suicidarse el pasado 24 de diciembre en diciembre, se oye un “¡qué asco!” de una alumna. Pero el tema es complicado, y los detalles anatómicos —¿cómo se hace pis?— son demasiado jugosos para una clase de preadolescentes ya al final de la jornada matinal de clases.

También interesa mucho la relación con la familia. “A veces los padres o madres son homófobos, pero no por malos, sino porque viven una construcción social”, explica el profesor.

Álvarez confía en que su testimonio sirva para que los alumnos LGTB de ese centro —“que seguro que los hay”— tengan una salida del armario menos complicada que la suya. Una chica interviene: “Tengo un amigo que creo que es gay, y me gustaría ayudarle a decirlo, ¿cómo lo hago?”. La respuesta no es fácil, pero la propia pregunta indica que algo del mensaje de respeto y empatía ha calado.

La transfobia de ‘La chica danesa’

la chica danesa

Cuando están quedando obsoletas las prejuiciosas formas de entender y vivir la transexualidad fuera del contexto de la condición humana, desde el momento en que el activismo trans ha “herido de muerte” al discurso “biomédico” que se encargó de patologizar las identidades trans, ahora que el empoderamiento de las personas trans parece tomar fuerza, ganando espacio y creando un discurso propio, que está posibilitando la gran visibilidad de una nueva generación e incidiendo en el derecho internacional, instituciones gubernativas y no gubernativas, en la defensa de la dignidad, diversidad y la libre autodeterminación del género, como un derecho humano fundamental.

La gran pantalla con una gran operación de marketing nos ha vendido, como si de un producto se tratara, la historia inspirada en la vida de Lili Elbe, una mujer transexual de los años 1930, dándole carácter real; lejos de ello, es una “burda” adaptación de la novela de David Ebershoff, “La chica danesa”, publicada en el año 2000, no exenta de prejuicios, donde el director Ton Hooper y la guionista de Lucinda Coxon, nos traslada a través del lenguaje y las ideas actuales a un drama donde quedan patente los mensajes subliminales que sólo desde una “óptica” cisexista es posible.

La trama reproduce todos los conceptos “médicos” y tópicos asociados a la transexualidad que nos anclan en la discriminación y desnaturalizan la condición trans, utilizando mecanismos de cosificación, control político de los cuerpos y de la sexualidad humana, sirviéndose del drama como herramienta, que soslayadamente sirve de instrumento para “imponer” sobre las personas trans y la sociedad conceptos cisexistas y binarios.

Lili, enamorada de Gerda, mantenía una relación de complicidad, atracción, deseo y una vida sexual plena y satisfactoria. En cuanto Lili se empieza a reafirmar en su identidad sentida, el “guionista” nos implanta el primer correctivo: a las mujeres trans no les pueden gustar las mujeres, imponiendo el “heterosexismo” yreconduciendo la orientación sexual de Lili, quien empieza a “coquetear” con hombres. Podría ser bisexual, pero no, el guionista se empeña en reforzar que la conducta “normal” es la heterosexualidad. Aún va más allá. Cuando Lili empieza a gustar a los hombres, no le es posible mantener relaciones sexuales con estos; se afianza el “ odio a los genitales”, supeditando el sexo y el género al genitocentrismo; “ no eres mujer sin vagina”, y si mantiene relación con hombres, es homosexualidad. El discurso genitocentrista reduce a las personas: mujer/femenino/vulva y hombre/masculino/pene.

Todo ello intensificado con frases que se repiten a lo largo del film, no casuales: “Quiero ser una mujer de verdad y completa” , “ la naturaleza ha cometido un error que la medicina puede corregir”. Un descarado e interesado discurso biomédico que se resiste a perder las ganancias que les proporciona la “patología” de las identidades trans y el “calzador” de la cisnormatividad, viendo como una amenaza la expresión de cuerpos diversos y la ruptura genital/cuerpo/sexo/género.

La Trans-revolución es un hecho que no tiene retroceso, la aportación social que hacemos desde lo trans nos liberará a todas y todos de corsés de falsas feminidades y masculinidades que se han forjado desde el sexismo, machismo, patriarcado, cisexismo y el genitocentrismo.

La revolución será trans o no será