“La disforia de género es como estar con un grupo de gente que no te cae bien”

Alba Palacios es la primera mujer trans en jugar al fútbol en una liga federada en España. En esta entrevista relata el proceso, habla de sus miedos y repasa las diferencias entre un vestuario de hombres y otro de mujeres. 

Alba Palacios, primera jugadora trans de una liga de fútbol.- RICHI ESQUILAS

Alba Palacios es jugadora de Las Rozas C.F, un equipo de Preferente femenino. Las aspiraciones de este humilde equipo pasan por ascender de categoría y Alba, que hace las veces de central, lateral o extremo, lleva tres goles. De momento, son las líderes de la división.

La vida de Alba, de 33 años, no sería noticiosa si no fuese porque hace dos años empezó un proceso de cambio de sexo que está cercano a finalizar. Aún no tiene nuevo DNI, pero la Federación madrileña de fútbol expidió un permiso especial para que pudiese competir con mujeres.

Hasta hace nada, Alba era Álvaro y, de puertas para fuera, nadie podía presagiar el cambio. Tenía trabajo, pareja, una buena relación los padres, un equipo donde jugar los domingos y desfogarse… Pero un buen día decidió acudir a un psicólogo para intentar resolver una cuestión de llevaba arrastrando toda la vida: desde que era pequeño, pensaba que tendría que haber nacido mujer. Ella insiste en que por suerte, nada de eso que era el eje central de su vida social ha cambiado.

Ya sea división de élite o en campos embarrados, lo cierto es que Alba se ha convertido en la primera mujer trans federada en una liga de fútbol en España. ¿Y qué se siente al ser la primera persona en hacer algo?: “Me considero tan simple que no me lo creo. Tampoco me creo que sea referente, aunque luego te vengan y te digan que sí”, dice Palacios.

“Yo creo que es una enfermedad—la disforia de género—, porque es algo que te pasa sin que tú lo puedas asimilar. Sé que suena muy bruto, pero es como el cáncer. El cáncer es una célula que se desarrolla diferente y no eliges que te pase eso, pues con esto igual”, asegura Alba, queriendo ser bien entendida y evitando las polémicas en todo momento. “Tenía todo en mi vida, ser transexual no es una opción. Hacer ese cambio y tener el miedo de perderlo todo… A ver quién tiene las narices de hacer esto”, remarca. Sin embargo, pese a iniciar el proceso ya en la treintena, asegura que desde los siete años sentía incomodidad con su sexo.

Dice que los médicos del Hospital Ramón y Cajal nunca pretendieron que tomara medicación psiquiátrica, porque la mayor parte de esos tratamientos solían acabar en suicidios. Aún sin ese tipo de terapias, Alba comenta bajando la mirada que sí intentó quitarse la vida en el pasado. Fue al empezar su tratamiento hormonal cuando su cabeza y su cuerpo empezaron a estar en sintonía.

Del mito de jugadora frustrada a la sencilla realidad

Alba se ha convertido en la gran protagonista de su liga, totalmente amateur, en la que ninguna jugadora puede vivir del fútbol. Ha pasado por muchos medios nacionales y dice que, para hacer callo, se lee todos los comentarios que ponen donde hablan de ella. Un ejercicio kamikaze si conoces la falta de sensibilidad de Internet: “Al principio me dolía pero me hago más fuerte”.

Además, se toma con humor la manera en la que se ha contado su historia: “Dicen que he tenido una carrera frustrada y exageran todo. Yo tengo trabajo y es lo que me da de comer”, cuenta con franqueza. Lo ha vivido como una cosa más. “La gente se cree que lo único que tenía era el fútbol y que era mi obsesión”, dice riéndose. Lleva nueve años en su trabajo y aún tiene pendiente el cambio de nombre, entre otras cosas, de sus títulos formativos. La vida no es solo fútbol.

Alba Palacios durante la entrevista. Foto de Richi Esquilas.

Alba cuenta que, pese a que pueda parecer ciencia ficción, hay cosas que se han dado demasiado bien para los malos presagios que ella tenía. Las instituciones, el ambiente, el entrenador… Todos vieron con buenos ojos que participase y los casos de transfobia han sido escasos. ¿Alguien se imagina si la situación fuese a la inversa? Una persona trans queriendo jugar con hombres no parece un escenario dulce para aquel que tenga que plantarle cara.

El fútbol masculino es muy machista. Nunca me atreví a decir nada cuando estaba en un equipo de hombres. Solo se lo dije a mi entrenador y a dos compañeros: uno se mareó y decía que no se lo creía y el otro se lo tomó bien pero no me volvieron a llamar. Me llevaba muy bien con ellos antes”, dice Alba con cierta resignación.

Es algo innegable que el ambiente de los vestuarios masculinos, por norma, no son lugares fáciles para alguien diferente: “No salen los gais, y te digo que hay gais, pero en un equipo masculino solo se habla de cuantas tías te has follado, de lo guay que eres…”, dice la jugadora.

Igualmente, pese a que su equipo aceptó su situación con total naturalidad, hubo equipos que pretendieron que no jugase en la liga: “Hay dos equipos que no querían que jugase en la liga. Se quejan de mí y al partido siguiente pierden 4-0. A ver qué excusa ponen ahí”, dice Alba. “Hay equipos que se han quejado y dicen que es imposible pararme físicamente”, algo que le molesta especialmente, dado que lo ha pasado mal con el proceso de hormonación. De cualquier jugadora se diría que es mejor que el resto; de ella se dice que es porque es trans.

Lo mejor de Alba es lo claro que se explica. Ya sabe que cualquiera puede leer lo que ella dice y prefiere colaborar en visibilizar la causa trans. Su manera de explicar lo que siente una persona con disforia de género es muy fácil de transmitir: “Es una sensación parecida a cuando estás con un grupo de gente que no te cae bien”.

El tratamiento, la vida en familia y la operación final

Sin embargo, asegura que apenas habla de este tema con su familia. Y pese a que dice que cada cuál tiene que ser libre para sentir o hacer lo que le plazca, ella prefiere guardar un perfil conservador en su día a día: “No me siento parte del Orgullo. Lo de las plumas y tal no me representa, aunque la verdad, a mí me da igual lo que haga la gente”, dice Alba. Dice que se ve más como votante de centro-derecha, aunque no quiere saber nada de Vox. La política tampoco es una de sus obsesiones.

El tratamiento de hormonas ha sido tan fuerte que ha perdido siete kilos de masa muscular en apenas medio año. Aún le queda la operación visualmente más importante, pero desde hace un tiempo Alba ya se siente una mujer. Todo gracias a la química. “Todavía no me desnudo completamente con mis compañeras, porque no me siento bien con mi cuerpo”, dice la jugadora. Y no es ninguna insconsciente, así que no niega el peligro de la operación, así como su propio miedo: “A mí me acojona muchísimo. El peligro es que se pasen y te penetren hasta el recto, así que tendrías que llevar bolsa hasta que cicatrice”.

El toque de ironía final lo pone ella, que de la noche a la mañana ha pasado de ser un hombre a una “dulce flor del jardín”. Ha notado mucho el cambio en el trato ahora que es mujer. Nunca es tarde para sufrir micromachismos en tus propias pieles. La vida es demasiado corta para afrontar sin sorpresa los giros de 180 grados, pero por suerte no todo se ha transformado, y ella podrá desfogarse como toda la vida, jugando al fútbol los domingos.

Alba Palacios jugando al fútbol. Foto de Richi Esquilas

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“Terapias” para homosexuales y guerra al feminismo: así son los obispos que desafían al Papa Francisco

Unos 15 miembros de la jerarquía eclesiástica defienden posturas homófobas y antifeministas que chocan con las posiciones aperturistas del Pontífice. Entre otras cosas, aseguran que los homosexuales tienen cura.

De izq. a dcha., el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, el cardenal Antonio Rouco Varela, el arzobispo de Valencia Antonio Cañizares, el jefe de la Iglesia en Córdoba Demetrio Fernández González y el obispo de Getafe, Joaquín María López Andujar. / EFE – EP

Su traje lucía impoluto. Su voz, pausada y fuerte, mantenía en vilo a los fieles. De repente, lo soltó: “os aseguro que encuentran el infierno”. La sentencia del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, iba dirigida a las personas homosexuales. Aquella frase, que recorrió telediarios de distintas parte del mundo, le convirtió en uno de los rostros visibles del sector ultraconservador de la Conferencia Episcopal. Nunca se retractó, ni siquiera cuando el Papa Francisco empezó a dar señales en otro sentido. La línea dura de la Iglesia española, en la que se ubica Reig Pla, sigue fiel a sus postulados.

El sector más radical está compuesto por una quincena de obispos. La mayoría de ellos figura en uno de los rankings con peor prestigio del país: el listado de obispos homófobos que elabora el Observatorio Español contra la LGBTfobia (STOPLGBTFobia), coordinado por la confederación Colegas. No es casualidad que este colectivo que trabaja por la igualdad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales en toda España lleve tres años haciendo un seguimiento de la jerarquía eclesiástica más homófoba: este tema ocupa uno de los lugares predilectos en el argumentario de los religiosos ultraconservadores. Según su estudio, uno de cada seis obispos mantiene posiciones de este tipo.

“Evidentemente, chocan con las posiciones más aperturistas que ha manifestado el Papa Francisco”, afirma a Público Paco Ramírez, presidente del observatorio y responsable de Colegas. “Las declaraciones de estos obispos son muy contrarias a la aceptación que preconiza el Papa, utilizando además un lenguaje vejatorio y poco edificante. De hecho, lo consideramos como un discurso del odio contra las personas LGTBI”, comenta el activista. En cualquier caso, advierte que “esto no quiere decir que en todo este momento el Papa no haya dejado de echar una de cal y otra de arena, quizás por la presión de los fanáticos y el conservadurismo más atroz”.

Peligrosos, pero curables

En el número uno de ese listado figura el cardenal Antonio Cañizares, actual arzobispo de Valencia, quien cree que existe –literalmente– un “imperio gay” que ejerce como polo de poder en España, e incluso llegó a identificar el matrimonio entre personas del mismo sexo como uno de los “principales peligros para la Constitución”. ¿Soluciones? El Obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, tiene una bastante original: “curar” a los homosexuales, como si de personas enfermas se tratase. De hecho, él asegura que ya lo ha conseguido con algunos gays.

Otro de los obispos señalados en el ranking homófobo es Reig Pla, actual responsable de la Iglesia en Alcalá de Henares e integrante de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal. A su juicio, homosexualidad es sinónimo de “prostitución”. No en vano, antes del verano puso en marcha el servicio “Sexólicos Anónimos” para ayudar a los fieles que así lo deseen a “liberarse de la lujuria y alcanzar la sobriedad sexual”.

Entre los obispos que chocan con las declaraciones aperturistas del Papa Francisco también se encuentran el responsable de la diócesis de Getafe, Joaquín María López de Andújar y su número dos, José Rico Pavés, Obispo Titular de Mentesa y Auxiliar de Getafe. Asimismo, el ranking incluye al jefe de la Iglesia en Córdoba, Demetrio Fernández González, y a su homólogo en Sevilla, Juan José Asenjo“Eso de que cada cual pueda elegir su sexo nos parece una aberración. La ley de la ideología de género nos dice que el sexo no es algo de la naturaleza sino que es algo que uno elige libremente”, decía este último en una entrevista publicada en febrero pasado por el conservador ABC.

Feministas y marxistas

Precisamente, a los obispos de la línea dura les une otro objetivo: luchar contra lo que denominan “ideología de género”, nombre que habitualmente utilizan para referirse a la lucha feminista. Uno de los más rimbombantes a la hora de hablar de este tema ha sido el Obispo de Alcalá de Henares. En un escrito que figura en la web de su Obispado, Reig Pla asegura que los “feminismos ideológicos” se desarrollan “en un contexto mundialista de capitalismo tecno-nihilista que -para hacer de todo mercancía, incluido el cuerpo- ‘fagocita’ e ‘integra’ en el ‘sistema’ toda disidencia, incluso las propuestas de matriz marxista a las que ‘domestica’ y ‘comercializa’”.

Las preocupaciones del Papa Francisco, en cambio, parecen ir en otro sentido. En el prólogo del libro Diez cosas que el Papa Francisco propone a las mujeres –escrito por María Teresa Compte Grau– la máxima autoridad terrenal de la Iglesia Católica critica que “siga persistiendo cierta mentalidad machista, incluso en las sociedades más avanzadas, en las que se consuman actos de violencia contra la mujer, convirtiéndola en objeto de maltrato, de trata y lucro, así como de explotación en la publicidad y en la industria del consumo y de la diversión”.

Rouco y Munilla

Sin embargo, los obispos más ultras centran habitualmente su discurso en el feminismo, y no precisamente para alabarlo. El cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo emérito de Madrid, es uno de los azotes del movimiento que defiende los derechos de las mujeres, acción en la que también destaca el obispo Munilla, una de las voces más polémicas de la Iglesia.

El sector ultraconservador de la Conferencia Episcopal también se opone a la apertura mostrada por el Papa Francisco hacia las personas divorciadas. Ni hablar de cualquier mínimo gesto de comprensión hacia aquellas mujeres que deciden libremente abortar. Munilla prefiere hablar directamente de “holocausto”.

“Como en la Edad Media”

En el Movimiento por un Celibato Opcional (MOCEOP) creen que existe una “guerra sucia” contra el Papa Francisco para tratar de hacerle dimitir. “Todos esos obispos y cardenales no quieren que las cosas se muevan, porque eso supone que pierdan control y poder”, afirma la presidenta de este colectivo, Tere Cortés. A su juicio, Jorge Mario Bergoglio tiene enfrente a unos “carcas” que buscan que “todo se quede como en la Edad Media”. Ante esa situación, su movimiento “apoya al Papa Francisco en esa lucha contra todos aquellos que buscan cortar cualquier intento de avance“.

En un comunicado difundido hace algunas semanas, el MOCEOP advertía precisamente que ese sector “está abiertamente en contra de las reformas y cambios que está propiciando el papa Francisco, porque está acabando con las situaciones de poder y privilegio que ellos han mantenido hasta ahora en una estructura inmovilista y cerrada de la Iglesia”, señalaban.

“Esquizofrenia u homosexualidad afeminada”: los apuntes tránsfobos de Medicina en la Universidad Complutense

Un grupo de estudiantes denuncia que el profesor titular de Psiquiatría del Hospital 12 de Octubre utiliza material docente que patologiza a las personas trans, a las que en un manual recomendado se califica de “histriónicas” y “superficiales en las relaciones personales”.

Facultad de medicina de la UCM./EUROPA PRESS

A pesar de los esfuerzos de multitud de asociaciones y grupos para visibilizar la realidad de las personas trans en España, que han llevado incluso a que este año 2018 el Orgullo LGTBI se celebrase dedicado a dicho colectivo, la sociedad todavía se encuentra lejos de haber erradicado la transfobia normalizada. Esta adopta manifestaciones diversas, pudiendo ir desde las agresiones físicas –la Plataforma Trans, que aglutina a multitud de estas asociaciones, denunciaba este mismo verano cómo se estaba produciendo un aumento “alarmante” de este tipo de agresiones– hasta las más simbólicas. Y manando a través de todo tipo de actores sociales.

Así, un grupo de estudiantes de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha denunciado ante el Decanato de dicha facultad lo que consideran podría ser un caso de “incitación al odio” contra las personas trans a través de textos utilizados como herramienta docente.

El motivo, según el documento presentado y al que ha tenido acceso este periódico, habrían sido unos apuntes correspondientes a la asignatura de Psiquiatría, impartida por el profesor titular del Departamento de Psiquiatría del Hospital Universitario 12 de Octubre y Director del Área en dicho centro, Gabriel Rubio Valladolid.

En ellos, entregados al alumnado por el docente a través de un pendrive, según fuentes del estudiantado, se hallan afirmaciones tales como que ante el “diagnóstico del trastorno de la identidad sexual o transexualismo”, deben “descartarse otros trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, el fetichismo transvestista y la homosexualidad afeminada”. El texto continúa exponiendo que “los rasgos narcisistas, histriónicos y límites son relativamente frecuentes”, ya que, continúa el documento, “muchos transexuales aparecen como ensimismados y demandantes”, además de “superficiales en las relaciones interpersonales”.

El contenido del documento está extraído íntegramente del manual Fundamentos de Psiquiatría: Bases científicas para el manejo clínico (Editorial Médica Panamericana, 2015), cuyo editor es el mismo Dr. Rubio y que se encuentra actualmente entre los volúmenes de bibliografía básica recomendada por la Facultad. En el prefacio del libro, firmado por este médico, se describe su función como la de conseguir que “los alumnos de Medicina puedan comprender qué le ocurre al paciente que padece un trastorno mental”, y “una forma de aprender la asignatura de psiquiatría que es la que en el momento actual se emplea en el Hospital Universitario 12 de Octubre”.

Por su parte, el docente ha declarado a Público que los polémicos apuntes fueron difundidos en el año 2013 y que remiten a una clasificación denominada DSM-5 que elabora la Asociación de Psiquiatría Americana. También puntualiza que él recomienda a su alumnado otros manuales didácticos, aunque admite haberles instado a utilizar esos apuntes “circulantes” en su lugar. Aun así, Rubio asegura que, para él, la transexualidad “no es un trastorno”. En el manual editado por él mismo, sin embargo, no se hace mención a ninguna perspectiva alternativa al respecto de la situación referida a las personas trans.

A su vez, el citado DSM-5 únicamente alude en su clasificación a la “disforia de género” –algo que también es fuertemente criticado por las distintas asociaciones de personas trans en lucha contra su patologización–, en ningún caso a la transexualidad en sí, la cual se caracteriza necesariamente porque exista “un malestar clínicamente significativo o un deterioro en lo social, escolar u otras áreas importantes del funcionamiento”. A este respecto, la Organización Mundial de la Salud, en la última revisión de su clasificación internacional publicada el pasado mes de junio (ICD-11), daba un paso más allá y dejaba de considerar la disforia una patología, cambiando su categoría a la de “incongruencia de género”.

Al respecto de la polémica, la Vicedecana de Estudiantes de la Facultad de Medicina, Elena Vara Ameigeiras, relata a Público que el docente le había explicado que los apuntes constituían un “documento de trabajo para leer” con el fin de realizar posteriormente “un debate” que simulase cómo se debía actuar ante ciertas situaciones una clínica de psiquiatría. Por otro lado, la responsable incide en que “en la Facultad de Medicina de la Complutense no se enseña eso de manera oficial”, y atribuye las afirmaciones tránsfobas del libro recomendado en la web del departamento a “un problema de la editorial”.

Varios estudiantes denuncian contenido tránsfobo en el grado en Medicina de la UCM./Público

Contra la patologización, leyes y protocolos

Las consecuencias de patologizar a las personas trans pueden ser altamente perjudiciales para su bienestar, y conseguir evitarlo empieza por brindar una formación adecuada a los profesionales. Emilio García, padre de una persona trans y activista de COGAM, cuenta cómo a su hijo, le estuvo tratando un psiquiatra que se dedicaba a “darle pastillas, lo que era un tratamiento incorrecto; lo que había que hacer era favorecer su empoderamiento como persona trans”.

Por eso, García insiste en que “estas cosas en docencia son muy graves, porque los futuros médicos pueden salir con ese concepto”, el cual, explica, “no está adecuado a la visión que tenemos las personas vinculadas al colectivo de las identidades trans”. “Es una irresponsabilidad impartir enseñanzas relativas que parecen más adecuadas al siglo XIX que al momento en el que estamos, igual que también lo es que un profesional médico, cuando recurre a él una persona trans, le diga que es un enfermo”.

Ante esta situación, los estudiantes a través de la queja presentada exigen “la activación de manera efectiva de los protocolos oportunos por acoso por identidad de género”, que en el caso de esta universidad madrileña son competencia de la Unidad de Igualdad de Género. La institución cuenta con la reciente creación de una Oficina de Diversidad Sexual e Identidad de Género, que hasta el momento ha elaborado un protocolo referido a la libre determinación de la identidad de géneroen el ámbito administrativo.

Este tipo de medidas son las obligatorias para las instituciones universitarias desde que en el año 2016 se aprobara la ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad de Madrid, conocida como “ley trans”, aunque en los dos últimos años su aplicación se haya caracterizado por ser significativamente deficiente. En ella, existe un apartado íntegramente dedicado a las universidades (Art. 26), en el que se especifica que los centros deben “evitar la impartición de contenidos discriminatorios hacia las personas por motivos de identidad y/o expresión de género”.

Por último, la denuncia firmada por más de una quincena de personas, apela a “la retirada de los apuntes, la retractación pública por parte del Departamento y la formación activa inclusiva al alumnado y al profesorado”.

Desconvocada la huelga de hambre de los 17 activistas trans ante el compromiso de Podemos de tramitar su ley

El grupo parlamentario confederal ha incluido además esta propuesta en la mesa bilateral de negociaciones presupuestarias abiertas con el Gobierno de Pedro Sánchez.

17 activistas trans llevan a cabo durante unas horas una huelga de hambre para exigir a Podemos que tramite la ley integral de este colectivo. TWITTER/@PlataformaTrans

La Plataforma Trans ha desconvocado la huelga de hambre que este miércoles por la mañana iniciaron 17 de sus activistas tras haber obtenido de Podemos su compromiso de llevar al pleno del Congreso la Ley Estatal Trans antes de agosto de 2019 e incluirla en la mesa de negociaciones presupuestarias con el Gobierno.

Así lo ha informado a Efe  la presidenta de la Plataforma, Mar Cambrollé, quien ha mostrado su satisfacción porque su exigencia de tener una fecha para que la iniciativa que Unidos Podemos registró en febrero inicie su periplo parlamentariose haya satisfecho con éxito en tan poco tiempo.

“No era una medida simbólica, había gente dispuesta a llevarla hasta sus últimas consecuencias”, ha añadido Cambrollé sobre la huelga de hambre, con la que querían que Podemos dejara de tener “secuestrados sus derechos en un cajón”.

El grupo parlamentario Confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea ha incluido además esta propuesta en la mesa bilateral de negociaciones presupuestarias abiertas con el Gobierno de Pedro Sánchez, según ha informado IU en una nota de prensa en la que reafirma su “total compromiso” con la iniciativa.

Persigue con ello que el Ejecutivo socialista “ayude a traerla al pleno del Congreso y contribuir así a hacer propias” entre todos “las demandas de un colectivo que sólo busca que la justicia y la reparación alcance también a quienes los integran”.

IU opina que “debe hacerse todo lo posible para acelerar esta tramitación” pese al “reducido” cupo que tiene el grupo para registrar iniciativas legislativas, lo que lleva a que “algunas acumulen ya cerca de dos años de espera para que se tramite su toma en consideración”.

A su juicio, la huelga de hambre iniciada por 17 activistas de la plataforma, entre ellos madres y jóvenes transexuales, “puede contribuir a dar un impulso a esta iniciativa” y ayudar a “resolver la deuda social, moral y de incumplimiento de derechos que existe en este momento con este colectivo”.

El texto, fruto del consenso de las organizaciones de transexuales y respaldada por más de 150 colectivos sociales, despatologiza la identidad trans en todos los ámbitos, ya sea el sanitario, educativo, laboral o deportivo, y tiene en cuenta a menores, mayores o inmigrantes.

De este modo, propone que las personas transexuales de hasta 16 años puedan acceder a los tratamientos hormonales sin permiso de sus padres y que se nombre a un defensor judicial para los menores de esa edad que no tengan consentimiento de ninguno de sus progenitores.

También prevé esta misma fórmula para los menores que deseen cambiar en el registro su nombre y su sexo, que podrá ser masculino, femenino o no binario, o que el Sistema Nacional de Salud pase a cubrir los tratamientos como los hormonales y de modulación del tono y timbre de voz, entre otras medidas.

 

17 activistas trans anuncian una huelga de hambre para exigir a Podemos que tramite la ley integral de este colectivo

La medida de presión, que comienza este martes, fue anunciada por la Plataforma por los Derechos Trans en las escalinatas del Congreso. Un total de 17 activistas de nueve comunidades se han sumado a esta huelga indefinida. Unidos Podemos niega que la ley se haya guardado en un cajón y afirma que se están buscando los apoyos necesarios para que salga adelante cuando se presente.

Miembros de la plataforma trans a las puertas del Congreso tras el registro de la ley por Unidos Podemos. EFE

Un total de 17 personas trans y activistas por los derechos de este colectivo han iniciado este miércoles una huelga de hambre indefinida. Lo anunciaron en las escalinata del Congreso de los Diputados, donde han exigido a Unidos Podemos que presente ya en el la Cámara Baja la ley integral de transexualidad.

El pasado 23 de febrero, el Grupo Confederal Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea anunció a bombo y platillo el registro en el Congreso de la primera proposición de esta ley, una norma clave para el colectivo trans, que había sido elaborada y consensuada durante más de un año con un amplio abanico de organizaciones sociales.

Ocho meses después de dicha presentación, las distintas asociaciones integradas en la federación de organizaciones trans denuncian que este proyecto se ha guardado en un cajón y que no han podido arrancar a la formación morada ni siquiera una fecha para su presentación y debate en el pleno.

“Estamos preocupados, porque haber llegado hasta aquí nos parece una torpeza política, pero prolongar esta situación nos parece ya una violencia política hacia las personas trans”, afrimó Mar Cambrollé, Presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucia-Sylvia Rivera y de la Federación de Asociaciones Trans.

Según Cambrollé, la ley pasó el protocolo de los 30 días sin que el Gobierno (entonces del PP) hubiera vetado la tramitación de la norma y corresponde a Unidos Podemos presentarla en el pleno para su debate. Afirman que tras preguntar reiteradamente por su tramite y haber exigido una fecha de presentación, no han obtenido respuesta ni fecha concreta.

“Nos parece que esto se traduce en un secuestro de los derechos de las personas trans por un lado, y por otro lado impide que otros grupos que puedan presentarla o votarla, porque el grupo proponente no la lleva al pleno. Por otro lado queremos desenmascarar a esos grupos que se opongan a que las personas trans seamos iguales en derechos que el resto de la ciudadanía”, afirma Cambrollé.

“Entendemos que si esta ley clave para nuestros derechos no se ha presentado en ocho meses, es porque no ha sido una prioridad. Lo que estamos reclamando es una fecha. Porque esto supone un secuestro de nuestros derechos. Pero si siguen enrocados en no fijar una fecha, esto pasa de ser una torpeza política a una tortura política. Porque supone someter a las personas trans a arriesgar sus vidas por algo tan simple como es pedir ser iguales en derechos”, concluye Cambrollé.

No es la primera vez que este colectivo recurre a la amenaza de huelga de hambre. Ya en 2007, cuando se estaba negociando la ley de cambio de nombre, este colectivo anunció una medida similar. “Entonces el Gobierno tardó menos de 24 horas en aprobarla”, afirma Cambrollé. Entonces, entre los promotores de la huelga figuraba la hoy diputada de la asamblea de Madrid, Carla Antonelli.

Buscando los apoyos necesarios

Desde Unidos Podemos niegan que la ley esté en un cajón. “Lo que le hemos transmitido desde que registramos la ley, tanto a la Plataforma de Asociaciones Trans, como a otros grupos que han participado en su elaboración, es que esta ley no está guardada en ningún cajón y que está siguiendo su cauce parlamentario“, afirma la diputada por En Comú Podem, Mar García Puig.

Según esta diputada, desde que se registró el pasado 23 de febrero, Unidos Podemos ha llevado a pleno tan sólo dos leyes claves, también. Una sobre los permisos de maternidad y de paternidad y otra sobre la PAH y que la idea es llevar también esta ley lo antes que se pueda.

“Estamos analizando y hablando con otros grupos políticos para encontrar el mejor momento para que encaje bien en la actividad parlamentaria y asegurar esta ley pueda seguir su curso. Lo que sería contraproducente es que se frenara. Se trata de una ley prioritaria para nosotros, tanto que la hemos incorporado en la mesa bilateral con el Gobierno de cara a la negociación de presupuestos. Esta es una ley fundamental e irrenunciable para nosotros”, añade García Puig.

“Respetamos las acciones que se lleven a cabo de presión en el activismo, que encontramos normales, aunque no las compartamos. Entendemos la preocupación y la urgencia. Si las negociaciones que estamos llevando a cabo tienen frutos, entendemos que la vía más rápida para su aprobación sería que el Gobierno la propusiera y que formara parte de estos acuerdos. Pero seguimos buscando los consensos para llevarla a pleno y asegurar que sale adelante”, concluye.

Estas explicaciones no contentaron al colectivo. Cambrollé afirmó que las explicaciones de la formación morada “ofenden a la inteligencia hasta de un adolescente”, pues según ha indicado, ese trabajo de negociación ya los hicieron los colectivos transexuales durante la elaboración del texto, que ellos mismos impulsaron. Afirmó que la ley cuenta con la aprobación de Esquerra Republicana (ERC), Ciudadanos y PSOE. Además, añadió el PP no se atrevería a votar en contra en los tiempos actuales. “Quizás se abstiene”, ha apuntado. A su juicio, la composición parlamentaria actual “es de apoyo al colectivo trans”.

Entre las 17 personas que han iniciado la huelga de hambre, figuran activistas trans de nueve comunidades autónomas, tres de ellas madres de personas de este colectivo. Harán la huelga en su propio territorio y están decididas a no abandonarla hasta obtener un compromiso para la tramitación de la ley.

La Complutense crea primer máster oficial en estudios LGBTIQ+ en habla hispana

Esta titulación es, segú la UCM, pionera en habla hispana ya que los estudios de los movimientos sociales en favor de los derechos de gais, lesbianas y transexuales, y las teorías queer, han tenido importancia sobre todo en el mundo anglosajón.

Concentración en Madrid con motivo del pregón del Orgullo 2018. / EFE

La Universidad Complutense de Madrid ha aprobado la creación de un máster en Estudios LGTBIQ+, la primera titulación oficial en este ámbito de habla hispana, que este centro pretende poner en marcha el próximo curso 2019-2020.

El Consejo de Gobierno de la universidad madrileña ha aprobado la propuesta de creación del máster oficial, que remitirá a la Fundación para el Conocimiento Madri+d para que sea acreditado.

La Universidad Complutense explica que esta titulación es pionera en habla hispana ya que los estudios de los movimientos sociales en favor de los derechos de gais, lesbianas y transexuales, y las teorías y pedagogías queer, han tenido importancia sobre todo en el mundo anglosajón “tanto en términos académicos como profesionales”.

La construcción histórica, social y educativa de las diversidades sexogenéricas; los fundamentos teóricos de los estudios LGBTIQ+; estudios y políticas trans; movimientos sociales LGBTIQ; teorías y pedagogías queer; gestión de la diversidad sexual e identidad de género en las organizaciones; y la perspectiva LGBTIQ+ en el ámbito artístico y cultural son algunos de los contenidos del nuevo título.

La Complutense detalla que los estudios LGBTIQ+ incluyen los estudios gais y los queer, que ponen en cuestión el modelo binario de la sexualidad o la “identidad/orientación de género/sexual única” y dan visibilidad a personas de género fluido, género no definido, sexualidades alternativas, disidentes y diversidades sexualidades e identidades de género.

Este máster no solo se orienta a iniciar al estudiante en la investigación universitaria y a su posible incorporación al doctorado, sino que también puede ser útil para especializarse en Educación, Filología, Trabajo Social, Sociología, Cultura o Arte.

Complutense asegura que hay “atractivas perspectivas en el mercado de trabajo” en este ámbito y explica que en Estados Unidos muchas empresas tienen oficinas especializadas en identidad sexual y diversidad de género y en España hay empresas que ya siguen la estela de estas compañías.

“Las personas VIH+ somos una identidad más en el debate público”

Alfredo Pazmiño, activista LGBT y experto en derechos humanos, hace pública su condición de VIH+ con el objetivo de alertar sobre la serofobia en la sociedad y reclamar para este colectivo voz propia en la escena pública. 

Coincidiendo con el Día Internacional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia, Alfredo Pazmiño (Lima, 1982), activista LGBT y experto en derechos humanos, hace pública su condición de VIH+ con el objetivo de alertar sobre la serofobia presente en la sociedad y reclamar para este colectivo voz propia en la escena pública.

Cuando se ha hablado del VIH ha sido siempre desde el dolor, desde el estigma, desde el “no cometas ese error”, desde las campañas preventivas del “Si da, no da”, “Da vida, no des SIDA”, y eso nos ha impactado tan fuertemente que tenemos una sensación como que nos estuvieran haciendo el favor de permitirnos vivir en esta sociedad. Eso sí, siempre y cuando tengamos varias premisas claras. Primero, ser invisibles, porque lo mismo si lo somos “contagiamos la idea”; segundo, plastificarnos completamente; y tercero, entonar el mea culpa y arrepentirnos por los “pecados” que nos han llevado a adquirir esta “terrible enfermedad”.

Esto ya es pasado. Hay muchos grupos de personas VIH+ empoderadas. Uno de los primeros fue Gais Positius de Barcelona, que entendió la importancia de la visibilidad. Queremos estar en el espacio público. Quizá aún somos pocos los y las visibles, pero somos la punta del iceberg, por debajo hay cientos de miles de personas. Queremos impulsar una visibilidad positiva, y no solo en el activismo LGBT, que, la verdad, no nos cuesta, está en nuestro ADN. Pero no todas las personas VIH son LGBT. Hay muchísimos heterosexuales. El virus no discrimina. Los que discriminamos somos nosotros, y el estigma es el que realmente nos anula en la sociedad.

¿Cómo es el ciclo de las personas que se convierten en VIH+?

Saber la noticia, meterse en el armario, no tener contacto sexual con nadie, “plastificarse” -quizá algunos para toda la vida-, negarse el derecho a ser visible y, sobre todo, culpabilizarse. Todavía hay claroscuros sobre el momento de contraer el virus, porque no todos llegamos a través de las mismas vías, hay muchas personas que no encajan en los esquemas clásicos, el parto, vía transfusión o por practicar sexo sin preservativo.

¿Cómo fue tu caso?

Fue en 2011, cinco años después de llegar a España, y por un accidente, no por falta de información. Mucha gente piensa que se llega a través de la desinformación o del desconocimiento, y no, también se llega a través del hartazgo, sobre todo en un segmento de población demonizado en los ochenta por la imposición del uso del condón. Lo que ocurre es que, por un lado, tienes una información médico-científica que te dice que no pasa nada, que existe una estupenda medicación con la que puedes tener una calidad de vida tremenda, pero por otro lado tienes campañas de prevención que te dicen que no lo hagas sin condón, que el VIH puede ser lo más terrible que puede pasarte en tu vida…

Creo que ni lo uno ni lo otro. Todo pasa por una toma de decisiones, y sobre todo por una perspectiva de derechos.

¿A qué te refieres cuando dices toma de decisiones?

Cuando el Ministerio pone un cartel que dice que no lo hagas sin condón, está vulnerando la libertad de las personas. Ha de responder a una toma de decisión, igual que la recomendación o el acuerdo, cuando dos personas entran en pareja, suele ser hacer una prueba para comprobar que no tienen VIH o una infección de transmisión sexual, y entonces tomar la decisión de usarlo o no. Es bastante humano que, si se prohíbe algo, lo que pide el cuerpo es hacer lo contrario.

Desde la extinción de facto del Plan Nacional de Lucha contra el SIDA, todas las campañas han sido creadas por gabinetes de expertos, sin contar con el soporte de los colectivos LGBT. Las campañas eficaces fueron aquellas en las que participamos, y se acordaba el lenguaje, la imagen y cómo llegar a las poblaciones vulnerables, o más bien vulnerabilizadas, que es el nuevo término, porque nadie es vulnerable en sí. El sistema te hace más o menos vulnerable.

¿Qué tipo de vida lleváis las personas VIH positivas?

Hay un primer momento en el que tienes que saber cuál es tu estado de infección. Insisto, infección, no enfermedad. En unos tres meses todo se regulariza, y a partir de ahí acudes al hospital solo dos o tres veces al año. Por lo general los nuevos diagnósticos van en la línea de una sola pastilla diaria.Es una de las infecciones más controladas en la actualidad. Si tuviera que compararlo, sería algo parecido a una diabetes tipo 1. Al cabo del primer mes de medicación, y si se logra una correcta adherencia -un término muy importante, es decir, una costumbre fija en la ingesta de la pastilla-, garantiza la indetectabilidad. Y ser indetectable significa que no transmites el VIH.

Ese concepto de la indetectabilidad es lo más novedoso en los últimos años, y es esencial para entender el VIH…

Hasta hace poco se pensaba que una persona con VIH era infeccioso para el resto. En 2015 se descubre que la adherencia al tratamiento, unida a valores altos de linfocitos CD4, que son las defensas, garantizan que la persona no transmite el VIH. Tanto es así que una mujer embarazada con VIH indetectable puede dar a luz y no hay riesgo de infección.

¿Cómo sabe una persona con VIH si es indetectable?

El proceso es el siguiente. Te haces una prueba rápida. Si el resultado es positivo hay otra confirmatoria. Después, una de recuento de carga viral y de CD4. Cuando está clara tu carga viral y tus defensas, te hacen un estudio de resistencias, y con este mapeo se decide la medicación adecuada. En España casi todos tenemos el mismo tipo de virus y por tanto tomamos una medicación similar. Al cabo de unas tres semanas comienzas con la medicación. El día 1 empiezas a tomarla, el día 30 terminas el bote, te sacan la analítica y te dicen en cuánto estás. Puedes pasar, por ejemplo, de 150.000 copias (células por mililitro de sangre) de VIH a tener menos de 20, incluso un valor que no es siquiera medido en laboratorio.

Eso significa ser indetectable. Yo soy indetectable, por ejemplo. Si en este momento me corto un dedo, no soy un “peligro público”. Desde ese momento, si guardas una serie de cuidados básicos, como dormir, hacer ejercicio o comer sano, si sigues tomando la pastilla con adherencia te garantizan la misma esperanza de vida que cualquier persona que viva en nuestra sociedad, al menos a fecha de hoy, con lo que sabemos sobre la medicación.

¿A qué tipología responde el colectivo de personas VIH+ en España?

El perfil epidemiológico más frecuente en España y en el mundo es el HSH, el hombre que tiene sexo con hombre, no necesariamente homosexuales, sino personas que tienen prácticas sexuales con hombres. Por lo general, tienen entre treinta y cincuenta años. Por un lado están los que empezaron en los ochenta-noventa, las primeras víctimas de la medicación, aquellas ocho o diez pastillas diarias les causaba lipodistrofia pero sobre todo les infundió miedo. Esas personas de cincuenta o sesenta años sienten que son enfermos, y en cierta manera la sociedad les ha asignado ese rol. Se quitaron la etiqueta de SIDA pero les han cargado con la del VIH.

Luego estamos los nuevos diagnósticos, seamos españoles o migrantes, que no hay mucha diferencia en eso. Sabemos que tenemos una infección crónica, pero al cabo de un tiempo de tomar la medicación, ni nos acordamos de que tenemos VIH. Sabemos que a lo largo del día tenemos que tomar la pastilla y ya está. La medicación da hoy día la suficiente calidad de vida como para, en muchos momentos, olvidarte de que eres VIH+.

¿Qué tipo de estigmatización sufrís las personas VIH+? ¿Existe la VIHfobia?

Para empezar, existe la serofobia, es decir, que hay personas que tienen tanta fobia a su estatus serológico que ni siquiera se hacen la prueba porque tiene miedo a que le salga positiva. Además, se nos asocia aún hoy con personas con problemas mentales. Cuando vas a las revisiones te hacen un análisis para ver si te derivan a salud mental, como si no estuvieras capacitado para gerenciar tu vida. Hemos de pasar humillaciones en algunos hospitales, como cuando te ponen que recojas la medicación en horarios espantosos, o cuando los médicos ni siquiera te tocan para hacerte una revisión o te echan una bronca si aparece una infección de transmisión sexual, y te dicen que eres un peligro público, te destrozan anímicamente.

El VIH es una infección controlada, pero a veces la calidad de vida no depende de la bioquímica, sino que muchas personas entran en estado de depresión porque piensan que van a quedarse solos, porque piensan que los pueden echar del trabajo si sus jefes o sus compañeros lo descubren, porque piensan que, a lo mejor como pareja desean adoptar, y si ya de por sí difícil, en caso de solicitante con VIH es imposible. El VIH puede destrozarte la vida, pero no como virus, sino como estigma social.

¿Puede hablarse, en ocasiones, de discriminación múltiple?

Si no es lo mismo ser hombre español con VIH que hombre migrante que descubre que tiene VIH durante la tramitación legal, imagina el caso de una mujer, migrante, lesbiana, víctima de ‘violación correctiva’ en su país de origen, que llega a España embarazada y con diagnóstico tardío de VIH. Aquí es donde hablamos de interseccionalidades, es decir, cuando dos o más realidades se juntan generando una nueva realidad. No es una discriminación múltiple y aislada, sino que se superpone y debe ser atendida desde un punto de vista multidisciplinar.

Además, cuando vas a pedir una hipoteca para comprar una vivienda, más por desconocimiento que por hechos reales, ya que existe jurisprudencia al respecto, pero una vez más la desinformación nos paraliza; o cuando estás en un trabajo y te obligan o “te recomiendan” que te hagas un test de VIH… Eso, además, es una vulneración de derechosHay mucha estigmatización cotidiana.

Llegaste a España en 2006 procedente de Perú. ¿Cómo es la situación de las personas VIH+ en América Latina?

En 2010 estuve en Panamá con tres compañeros activistas. De los tres, dos están muertos. A veces te matan a golpes, como a David Kato en Uganda, pero en otras ocasiones te mata el sistema, como está ocurriendo en Venezuela, porque no hay medicación. Huyen de sus país para salvar sus vidas, y aquí les damos soporte para que puedan ser atendidos -como hacemos en la asociación Kifkif de la que formo parte-, porque solo quienes llegamos como migrantes sabemos la complejidad de los procesos que se tejen en relación al acceso sanitario. Si en España el VIH se asocia a personas de mal vivir -pero al menos somos atendidos- en América Latina directamente se les condena a muerte, y los gobiernos tienen la responsabilidad ético-moral de atenderlos.

Tenemos el caso reciente de Conchita Wurst, pero en España no hay nada semejante. Hasta que no existan referentes positivos, el VIH+ se considerará como un ‘castigo’ para lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersexuales y disidentes sexuales. Parte del imaginario colectivo sigue pensando que hasta nos lo merecemos.

¿Cómo crees que será valorada tu visibilización en el PSOE, el partido en el que militas?

No me cabe la menor duda de que mi partido responderá con coherencia, como lo hizo con la realidad LGBT. La aceptación ha de ser algo natural. Queda mucho por trabajar, pero aquella visibilidad nos permitió conseguir leyes garantistas. Los partidos han de actuar respondiendo a las demandas actuales, y por eso deberían hacer apuestas, porque deben saber representar a la realidad actual. Es importante hacer políticas para las mayorías, pero sin descuidar a las minorías. Igual que está sobre la mesa el compromiso de incorporar a personas migrantes, o racializadas, se debería incorporar a personas visiblemente VIH+. Podría ser una forma de acabar con la serofobia institucionalizada, cuando un hombre o mujer VIH+ pueda estar en la escena pública y política, incluso llegar a ser ministra de Sanidad.

Este movimiento de visibilización es una interpelación a todos los niveles. Tenemos que seguir avanzando. Hace falta que todas las identidades podamos hablar con nuestra propia voz.

La Plaza de la Memoria Trans se inaugura oficialmente este jueves

La Plaza de la Memoria Trans se inaugura oficialmente este jueves, Día contra la Transfobia. EUROPA PRESS/Archiv

La Plaza de la Memoria Trans instalará la placa con su nombre este jueves, Día contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.

Chueca es el barrio que acoge esta plaza, que se encuentra en un espacio hasta ahora sin nombre entre las calles San Lucas y San Gregorio. La Junta de Gobierno dio luz verde el pasado abril al acuerdo del Pleno del distrito Centro del pasado mes de septiembre, que contó con los votos favorables de Ahora Madrid, PSOE y Ciudadanos.

Desde el Ayuntamiento destacan que, con el consenso de las asociaciones que luchan por los derechos de las personas LGTBI, se acordó otorgar a la plaza una denominación más colectiva que reconociese a todas las víctimas de la violencia trans.

En la misma jornada se instalará además una placa conmemorativa con los nombres de distintas víctimas trans, entre ellas Alan Oliviera Costa, un adolescente transexual que se suicidó en 2015 en Rubí (Barcelona).

El 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, fecha en la que en el año 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

Susana Díaz se quita la careta de lucha contra el sida

por David Bollero

Los Días Internacionales sirven para marcar un hito en el año, pero la clase política los confunden. Nosotr@s los tomamos como referencia para ver qué se hace los otros 364 días; ell@s, en cambio, se sientan en él y se disfrazan con la lazo de turno. Es lo que hace Susana Díazen Andalucía con el sida. El 1 de diciembre, Día Internacional de la Acción contra el Sida, a la presidenta se le llena la boca con frases de diseño del tipo “se empieza a ganar la batalla” al sida; el resto del año, ningunea a las ONG que están al pie del cañón en esa batalla, olvida a las personas enfermas y confía la prevención a la santa providencia.

ASIMA (Asociación Antisida de Málaga) es una de estas ONG que, por si no fuera ya suficientemente duro batirse el cobre con la sensibilización, la prevención y los tratamientos (físicos y psicológicos), también ha de luchar contra la Administración Pública.

ASIMA, de la que ya he hablado en  este espacio en más de una ocasión por la profunda admiración que siento por sus miembros, está acostumbrada a que Susana Díaz y su Gobierno recorte sistemáticamente los presupuestos destinados a la lucha contra el sida o que la Junta evalúe sus planes andaluces frente al VIH/Sida y otras ETS sin consultar siquiera a las ONG que se dedican precisamente a esto.

¿Saben a qué está también acostumbrada? A que en 2012 se firmara con la Junta un concierto para la casa de acogida que lleva ASIMA, catalogada como Vivienda de Apoyo al Tratamiento (VAT) y en seis años el Gobierno de Susana Díaz no haya concertado ninguna ayuda.

Seis años en blanco, adornados convenientemente cada 1 de diciembre con su lacito rojo. Y eso que Málaga es la provincia con la tasa de incidencia de infección por VIH más elevada (11,9 casos por 100.000 habitantes). En matería de nuevas infecciones supera, incluso, a Madrid y Barcelona, pero a Susana Díaz parece importarle bien poco. Por eso, entre otras muchas tropelías, retira fondos destinados para el Convenio de colaboración entre la Consejería de Salud y las asociaciones que trabajan para el colectivo de personas que ejercen la prostitución.

Ahora, esta casa de acogida, que también atiende a personas derivadas a través del dispositivo Puerta Única del Ayuntamiento de Málaga, que ya tuvo que afrontar inversiones por su cuenta para que en 2012 la casa se ajustara a lo que requería la Junta para la firma del Convenio, está a punto de echar el cierre. Son demasiados años de incumplimiento de la Junta de Andalucía, demasiado tiempo teniendo ASIMA que adelantar el dinero necesario para las campañas de sensibilización sin tener seguridad si este Gobierno traicionero pagará o no.

Esta casa de acogida no es una fachada, de esas que le gusta levantar a Susana Díaz para ocultar sus miserias, sino que atiende a más de medio centenar de personas al año. Esta casa de acogida es ilusión, es esfuerzo y esperanza… es todo lo opuesto a lo que destila Díaz, cuyo compromiso con la Sanidad Pública está teñido de privatización, que parece considerar una limosna el concierto de plazas para esta casa.

Esta casa de acogida va a costar cerrarla, porque las heroínas de ASIMA plantan cara, porque tienen mucha gente detrás dispuesta a guerrear, a señalar, como hace este artículo, la verdadera cara de quien promete e incumple, de quien luce diferentes caretas a lo largo de un mismo día según la causa que toque. Esta casa de acogida se queda, vaya si se queda.

Asesinan a un activista binario referente del movimiento LGBTI en Brasil

Matheusa Passareli, de 21 años de edad, se identificaba a sí mismo como masculino y como femenino y era referente del movimiento LGTBI. En Brasil, se produce un asesinato o un suicidio de una persona víctima de la LGTBfobia cada 19 horas.

Orgullo Gay de Brasil/Reuters

La Policía Civil del estado brasileño de Río de Janeiro ha informado del asesinato de la activista de la comunidad de Lesbianas, Gais, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales (LGTBI) Matheusa Passareli, cuyo nombre es referente de su consideración binaria -tanto de género femenino como masculino-.

La víctima desapareció el pasado 29 de abril tras salir de una fiesta en el barrio Encantado, una favela de la zona norte de Río de Janeiro, siendo vista por última vez a las 19.30 (hora local).

Finalmente, las autoridades han confirmado que fue asesinada, quemada y sin apenas pruebas materiales. Estudiaba Artes Visuales en la Universidad Estatal de Río de Janeiro (UERJ) y tenía 21 años de edad.

Según ha detallado la Delegación de Descubrimiento de Paraderos (DDPA), Matheusa Passareli fue asesinada a las 02.30. La Policía Civil sospecha que los responsables han sido narcotraficantes de la zona y que la causa fue un crimen de odio por homofobia. “Como sabemos que las personas con identidad LGTBI son una población expuesta a la violencia, la desaparición de Matheusa nos provoca gran preocupación”, ha expresado la Rectoría de Políticas Estudiantiles de la Universidad Federal de Río de Janeiro, donde estudia el hermano de la víctima, Gabriel Passareli.

Las muertes por ser LGBTI “crecen de manera alarmante”

Los asesinatos contra el colectivo LGTB crecieron un 30% en Brasil en 2017 con respecto al año anterior, según datos de la organización no gubernamental Grupo Gay de Bahía divulgados por medios locales.

El número de homicidios contra lesbianas, gais, transgénero y bisexuales en el país suramericano pasó de 343 en 2016 a 445 contabilizados el año pasado, de acuerdo con el estudio divulgado este miércoles por el portal O Globo.

Las muertes contra este colectivo “crecen de manera alarmante” en los últimos años, pues en el año 2000 se registraron 130, una cifra ya de por sí alta.

Esta lacra dejó en 2017 una media de un asesinato o un suicidio de una persona víctima de la LGTBfobia cada 19 horas, lo que convierte a Brasil en el país donde más se comete este tipo de crimen del mundo, según denunció la ONG.

Uno de los datos de 2017 destacados por la ONG es el aumento del 6 % de los asesinatos contra los transexuales con respecto al año anterior. “El crecimiento es particularmente grave. Se estima que los travestis y transexuales no deben pasar del millón de personas, lo que significa que el riesgo de un trans de morir víctima de la homotransfobia es 22 veces mayor que los gais”, indicaron los autores de la investigación.

El estudio compara la situación de Brasil con la de Estados Unidos, donde, según sus datos, 25 transexuales fueron asesinados, frente a las 191 transgénero brasileños en 2017, por lo que el riesgo de muerte de este grupo en el país suramericano es 12 veces mayor que en la potencia norteamericana.