La primera gondolera de Venecia es ahora el primer gondolero transgénero

«Yo nunca he pretendido nada. Lo único a lo que he aspirado siempre es a que me dejen en paz, a que me permitan vivir mi vida como a mí me parezca, solamente eso», asegura Alex Hai mientras sumerge con firmeza el remo en las aguas de un desierto canal veneciano para impulsar a Pegasus, su magnífica góndola.

Sin embargo, y a pesar de sus deseos, su destino ha resultado ser muy distinto: nadar contracorriente, romper los cauces del sistema establecido, hacer historia. Y por partida doble.

Hace algo más de una década que su nombre entró en los anales al poner patas arriba la rancia tradición veneciana y convertirse en la primera mujer en surcar los canales de la ciudad a lomos de una góndola, un privilegio reservado única y exclusivamente a los hombres durante casi 1.000 años de historia (924 para ser exactos). Y ahora ha vuelto a hacer añicos todos los esquemas: Alex es ahora hombre y se ha convertido así en el primer gondolero transgénero de la Serenissima.

«Antes me despreciaban por ser mujer y gondolera», afirma mientras le da una honda bocanada a su pitillo. «Ahora están sencillamente en estado de shock. Pero me respetan. Ahora soy un hombre, soy fuerte y si vienen a por mí saben perfectamente que soy capaz de defenderme a puñetazos», desafia.

Nunca se lo han puesto fácil, la verdad. Cuando era mujer, porque era mujer. Y ahora que es hombre, porque es hombre. «Italia es un país profundamente machista y profundamente homófobo, en muchos aspectos vive en la Edad Media», sentencia. Y el mundo de los gondoleros, un selecto club integrado por 425 titulares y 180 sustitutos con licencia para navegar por los canales venecianos, aún lo es más.

Alex lo sabe muy bien, porque le han hecho de todo para tratar de convencerle de que abandonara el oficio. Como aquel día en que alguien lanzó ácido clorhídrico sobre Pegasus, su góndola. O aquel otro en el que encontró excrementos de perro en el suelo de la embarcación. «¿Te imaginas? Hay que ser un enfermo mental para salir en busca de caca de perro, recogerla, transporta en una góndola y arrojarla a la mía», afirma.

Por no hablar de los insultos. De las amenazas. De las miradas intimidantes. O de los nueve años de juicios que ha soportado, todos ellos dirigidos a impedir que una mujer pudiera ser gondolera y que Alex ha ganado sistemáticamente, uno por uno. «Yo jamás acudí a los tribunales por iniciativa propia, me obligaron a hacerlo, me denunciaron para tratar de impedir que pusiera conducir una góndola», sostiene.

Toda esa presión hizo que, durante años, Alex se concentrara en abogados y pleitos y dejara de lado cuestiones fundamentales como su identidad sexual. «Siempre me he sentido hombre, desde mi infancia», revela. «Pero estaba tan absorbido con los juicios, que durante años no he tenido fuerzas para ninguna otra cosa. Los gondoleros venecianos son muy poderosos, tienen dinero, los mejores abogados… Y yo estaba solo contra todos».

Sin embargo el año pasado reunió la energía necesaria, junto el dinero preciso, y se lanzó. Se fue a Los Ángeles y se sometió a una operación de cambio de sexo. «En Italia habría sido impensable, para poder hacerlo me obligaban a gestiones infinitas, a pasar por una burocracia interminable. En Italia todo está montado para ponerle a un transgénero el mayor número de trabas posible y hacer que desista. En Estados Unidos todo es rapidísimo».

Alex se declara ahora rebosante de alegría. «Nadie me dijo que iba a ser así de feliz. Me siento en paz conmigo mismo. Antes de la operación nadie me dijo lo bien que me iba a sentir, es algo que descubres tú mismo cuando lo haces», afirma. «Y eso que aún me quedan cuatro años para terminar mi completa transformación. Ahora estoy en mi pubertad como hombre. Cuando acabe todo el proceso tendré un aspecto muchísimo más masculino que el de ahora».

Además, su cambio de sexo y de identidad ha acabado de una vez por todas con los juicios y pleitos que le han hecho la vida imposible durante los últimos diez años. «Así es», confirma con su sonrisa burlona. «Ya he cambiado todos mis documentos, soy legalmente un hombre. Se terminaron los juicios, ya no pueden impedirme que sea gondolero».

Fue en febrero de 1996 cuando Alex, nacido hace 51 años en Alemania pero criado en Estados Unidos, desembarcó por primera vez en Venecia. Llegó a la ciudad de las canales de la mano del cine, para hacer el vestuario de un filme estadounidense. Pero, sin poder evitarlo, cayó víctima del hechizo de la laguna veneciana. Quedó hipnotizado por las góndolas, esas embarcaciones de 11 metros de longitud y hasta 600 kilos de peso que silenciosas y elegantes surcan la ciudad. Decidió que quería aprender a llevarlas.

No existía una escuela oficial de gondoleros, el oficio se enseñaba (y aún se enseña) de padres a hijos. Y las mujeres tenían absolutamente vedada esa profesión. Se considera que no reúnen los requisitos físicos necesarios para manejar esas gigantescas y pesadas embarcaciones. Sin embargo, un pequeño grupo de gondoleros enseñó a Alex todos sus secretos. Y él se sintió tan fascinado que dejó el mundo del cine para dedicarse en cuerpo y alma.

La asociación de gondoleros le declaró entonces la guerra por ser mujer. Pero Alex, testarudo, les plantó cara. Ahora les ha ganado para siempre a bordo de Pegasus, que a sus 55 años es la góndola más anciana de todas las que aún navegan por Venecia. «La compré hace dos décadas, de segunda mano. Estaba destrozada», cuenta. Un artesano la restauró.

«El negocio no va mal», admite ahora que acaba de cumplir 22 años como gondolero. «Tengo muchos clientes LGTB, pero también contratan mis servicios muchas familias que desean mostrarme su apoyo y que quieren educar a sus hijos en el respeto a los demás».

La lucha de las mujeres por ser gondoleras ya no es la lucha de Alex. Pero es consciente de que derruyó un muro. «Este no es un trabajo para mujeres. Pero no porque no tenga la fuerza suficiente o la técnica, eso es una gilipollez. Es porque el ambiente que se van a encontrar es brutal».

-¿Cuándo te has sentido más discriminado: siendo mujer gondolera o ahora que eres transgénero gondolero?

-¿Bromeas? Italia es un país homófobo casi al mismo nivel que Turquía. Pero sobre todo es un país machista en el que a las mujeres no se las tiene en ninguna consideración. Y, de un modo u otro, yo ahora tengo pelotas.

#Himtoo

por TADEU

/CARLOS ALBA

En Botkyrka, al sur de Estocolmo, a los alumnos de primaria les proyectan una peli en que un niño al que le pirra ponerse vestidos de niña es mostrado como cabeza de turco: de sus compañeros, de sus padres, de los maestros; su padre no lo entiende y se pelea violentamente con su esposa, hasta el día en que, elipsis mediante, el padre se viste de mujer y va a recogerlo a la escuela. Mantha Kasagianni, concejal y coordinadora municipal del proyecto, reconoce que algunos maestros se muestran escépticos: “Hablamos con ellos mucho y si algunos optan por no mostrar la película, cuando ven la calidad de las discusiones que desencadena, terminan cambiando de opinión”. Suecia es, junto a España, el único país del entorno en que se da la asimetría penal por razón de sexo en la ley de violencia de género e intrafamiliar. Asertividad.

Rupert Everett vivió aterrorizado tras revelar su homosexualidad

Rupert Everett, en una imagen de archivo. GTRES

El actor Rupert Everett (58) se define como bisexual y está en contra del matrimonio entre contrayentes del mismo género porque antes estuvo en contra del matrimonio entre contrayentes de distinto género. “Ceremonias, promesas de amor y pasteles de boda que al cabo de dos años amargan el divorcio, todos acaban igual”, dice en una de sus declaraciones. Estos días hace muchas para presentar la película ‘The Happy Prince: Oscar Wilde’s untold story’, que él protagoniza, dirige y es guionista.

Además de estos tres papeles en el cine (actor, guionista y director), Everett es escritor de novelas, músico y realizador de documentales televisivos como el dedicado al poeta Lord Byron. Fue uno de los primeros personajes conocidos en salir del armario en un tiempo en el que los gays estaban marginados. “Durante tiempo viví aterrorizado por el sida, pero antes sufrí marginación laboral y discriminación en el trabajo“, comenta el actor. Publicó sus memorias en el 2006 revelando episodios como que fue amante de Paula Yates –ex esposa de Bob Geldof, fallecida por una sobredosis de droga como su hija- durante seís años o también reveló que cuando llegó a Londres se dedicó a la prostitución para pagar sus estudios de arte dramático.

“Aunque todos nos creemos que el estigma contra los gays ha finalizado, aconsejo a los jóvenes actores que no revelen su homosexualidad si no quieren perder oportunidades de trabajo como las que perdí yo por mostrarme homosexual, entonces la sexualidad era una aventura para mi”, dice el actor, quien añade lo siguiente: “Ahora he perdido todo el interés por el sexo que tenía antes”.

Nacido en un pueblo de la Inglaterra profundamente conservadora del condado de Norfolk -allá donde la reina posee la hacienda de Sandringham- y procedente de una familia de régimen militar, Rupert se dio a conocer como actor en 1981 en el teatro de Londres haciendo de alumno gay en la obra Another Country junto a Kenneth Branagh. En 1984 la obra de teatro se convirtió en película con Colin Firth con quien protagoniza ahora la biografía de los últimos años de la vida del escritor Oscar Wilde. “A Colin nunca le pagaré lo que ha hecho por mí en estos últimos diez años en los que me he ocupado de la película”.

El papel cinematográfico del amigo gay se convirtió en cliché en su carrera. En 1997 hizo de mejor amigo homosexual de Julia Roberts en ‘La boda de mi mejor amigo’ y en el 2000 hizo lo mismo con Madonna en ‘The Next Best Thing’. En la década de 1990 residió temporalmente en París. De 2006 a 2010 se instaló en Nueva York hasta su regreso a Londres para estar junto a su padre. En el 2012 protagonizó en el Hampstead Theatre, norte de Londres, y el West End la obra sobre Oscar Wilde ‘The Judas’ Kiss’. El personaje de Wilde, condenado a prisión por su homosexualidad, ha sido llevado a la pantalla grande en numerosas ocasiones. Sin embargo, Rupert dice que “la mayoría de las películas acaban cuando él entra en prisión, la mía empieza cuando sale de la prisión”.

‘Carmen y Lola’, el primer amor lésbico entre gitanas conquista Cannes

Fotograma del filme ‘Carmen y Lola’.

Carmen y Lola no es exactamente una película. O sí, pero de otra manera. Es más, resulta más fácil definirla por lo que no quiere ser que por lo que es. Y es ahí, en la indefinición, donde encuentra su sitio; en ese espacio entre la realidad y el sueño, entre la tradición y la más elemental de las libertades. Lejos de las fronteras. Es una historia ficticia, pero con actores tan reales que ni siquiera son actores. Es casi un documental, pero perfectamente consciente de que sólo la imaginación da sentido. Trata sobre la más prohibida de las pasiones y, sin embargo, en la pantalla todo resulta obvio y necesario. Digamos que todo ocurre por primera vez. La directora, Arantxa Echevarría, debuta y, por supuesto Rosy Rodríguez (Carmen) y Zaira Morales (Lola) también. Lo que se cuenta, obviamente, es un primer amor contra todo.

“Recuerdo”, dice la directora, “que todo empezó por un artículo que leí en un periódico. Hacía cinco años que se había aprobado el matrimonio homosexual y una pareja de mujeres hablaba de su relación por primera vez. Eran gitanas. La foto del reportaje estaba tomada desde atrás. Sólo se le veía la espalda. Y pensé: ‘Y si diéramos la vuelta a la página, ¿qué veríamos?’. Esta película responde a ese deseo”.

Y así es. La película avanza siempre pendiente de sus pasos; consciente del terreno delicado, quizá simplemente revolucionario, que pisa. Ellas, las actrices que no lo son, se dan vida a sí mismas, pero no del todo. De hecho, toda la primera mitad de la cinta se comporta como un documental y traza el terreno de un mundo de vendedores ambulantes, ceremonias “de pedida” y ritos “en el culto”. Sólo y siempre pendiente de cada detalle. Hasta que, poco a poco, con cuidado, la cinta se despega del suelo para alcanzar el otro lado, ese que Echevarría quiso retratar desde el primer momento.

“Estaba yo más atenta al asunto que tratábamos, que no deja de ser delicado, un tabú, que las propias Zaira y Rosy. Una de ellas, ni siquiera se molestó en saber cómo acababa la película. Iban al rodaje, se aprendían sus papeles y seguíamos. Día a día”, comenta la directora. Y, en efecto, esa inmediatez, esa sensación de vida, inunda cada segundo de película. “Para que se besaran, me tuve que besar yo primero delante de ellas con una amiga”. Todo a la vista, todo más real que la propia realidad.

“Yo sí creo en el cine social, sí creo en la capacidad del cine para enseñar realidades que han de ser cambiadas. Al fin y al cabo, el cine no es más que deseo”, afirma rotunda la directora para marcar el terreno, para situar su trabajo exactamente en el sitio que toca. La idea, en definitiva, no es otra que dar la vuelta a lo oculto, a lo triste, a lo real. La idea es ver qué hay en el otro lado de la página. Carmen y Lola, una película resplandeciente, una película que se niega a ser definida. Puro deseo.

Axels Hotels anuncia ahora que retrasa hasta 2019 la apertura del primer hotel LTGBI en San Sebastián

Terraza del establecimiento hotelero de Axels Hotel en Ibiza también enfocado al público LGTBI. EL MUNDO

Axel Hotels, la primera cadena hotelera del mundo dirigida al colectivo LGTBI (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero), ha anunciado la apertura de dos nuevos hoteles en las localidades de Valencia San Sebastián, en los que invertirá 1 y 1,3 millones de euros, respectivamente.

La apertura de estos nuevos establecimientos, que la cadena explotará a través de contratos de arrendamiento en ambos casos, está prevista para 2019, según un comunicado de Axel Hotels. La previsión inicial cuando se produjo la adquisición del inmueble por una promotora guipuzcoana situaba la apertura en el verano de 2018.

El Axel Hotel Donosti se ubicará en una de las zonas comerciales de San Sebastián y dispondrá de 100 habitaciones distribuidas en cinco plantas, de una terraza con pub, piscina y solárium, así como de un balneario, un bar restaurante y un servicio de aparcamiento con 50 plazas. La cadena hotelera ha retrasado el calendario inicialmente previsto para la apertura de este nuevo establecimiento hotelero que reconvertirá un edificio destinado a residencia de la Policía Nacional en el barrio de Amara. La empresa de Tolosa Igara 46 S.L. fue la que adquirió en 2017 en subasta pública estas instalaciones por un precio de 8,8 millones de euros y la que las adaptará en una inversión total cercana a los 17 millones de euros.

El acuerdo de gestión de este nuevo hotel por la cadena Axel se prolongará por un periodo inicial de unos 20 años.

El Axel Hotel Valencia estará situado en el barrio del Carmen y ubicado en un edificio histórico que contará con 72 habitaciones, un pub y servicios de bienestar.

Estas dos nuevas aperturas se suman al plan de expansión de la compañía, que prevé abrir 10 hoteles en los próximos 4 años.

Los dos hoteles se suman al AxelBeach Miami, que la cadena internacional abrirá a finales de 2018, y en total la compañía prevé para 2019 incrementar, con estos nuevos establecimientos, un 49 % sus ingresos respecto al ejercicio anterior.

Axel Hotels facturó en 2017 un total de 24 millones de euros, un 49,1 % más que en el año anterior, y prevé alcanzar en 2018 los 34 millones en ingresos, lo que supondría un 40 % más que en 2017.

Check It: los homosexuales negros devuelven el golpe

‘Check It’ está dirigido por Dana Flor y Toby Oppenheimer y producido por Steve Buscemi. MOVISTAR+

La vida no es fácil para la población negra de Washington D.C. La capital de EEUU tiene una de las mayores proporciones de afroamericanos de todo el país. Pero el racismo y la pobreza han creado una situación de desigualdad en la que florecen las pandillas y bandas criminales. Entre sus víctimas preferidas están los gays y transexuales, hasta el punto de que en los alrededores de la Casa Blanca se da el mayor porcentaje de ataques al colectivo LGBT de EEUU.

Hartos de la violencia, un día los homosexuales afroamericanos se organizaron, formaron su propia banda y empezaron a devolver los golpes. Se hicieron llamar Check It y su lucha por la dignidad ha inspirado un documental realizado por Dana Flor y Toby Oppenheimer que está disponible en España a través de Movistar+.

Producido, entre otros, por Steve Buscemi, y con el apoyo del controvertido Louis C.K.Check It cuenta la triple discriminación que viven los miembros de la pandilla: por negros, por pobres y por homosexuales. Rechazados por sus familias y por el resto de la sociedad, la prostitución es la única opción para sobrevivir.

Estas terribles circunstancias han hecho que tanto el rodaje de este trabajo como su financiación se convirtiesen en una odisea. “Nuestra película aborda muchos temas controvertidos, pero ésa es la clave”, explican Flor y Oppenheimer. “Como cineastas, nuestro primer instinto es entretener, hacer un trabajo convincente. Pero, al hacerlo, queremos descubrir y presentar puntos de vista alternativos. Eso significa a veces arrojar luz sobre temas difíciles, a veces incómodos. Creemos que el poder del cine es enorme y que puede plantear problemas que cambian la vida. Puede educar, inspirar el diálogo y ser un catalizador para el cambio“.

Los cineastas señalan que “la verdadera aceptación de las personas homosexuales y transgénero, especialmente las de color, todavía tiene un largo camino por recorrer”. Así, “puede haber nuevas legislaciones y programas de televisión muy populares, pero las estadísticas cuentan la verdadera historia. La mitad de los jóvenes sin hogar son LGBT. El 86% de los jóvenes LGBT son acosados en la escuela y el 42% viven en un ambiente hostil donde no son aceptados”.

Más que orgullo

Según Flor y Oppenheimer, “los problemas a los que se enfrentan los chicos de Check It y otros casos similares son urgentes. En su caso, defender lo que son es más que una cuestión de orgullo gay: es poner en riesgo sus vidas“.

Su situación se ve agravada por el hecho de que, “en muchos casos, en la comunidad afroamericana se ha condenado enormemente la homosexualidad, forzando a muchos a meterse más adentro en el armario”. La prostitución se ha convertido en habitual y los índices de infección por VIH tocan techo en Washington.

Lo que está en juego, añaden los directores, “es importante y algunos de los principales temas centrales de la película son oportunos y relevantes”. Por eso, “Check It trata de las consecuencias invisibles e indescifrables de la desigualdad racial, de género y de clase en este país, el campo de juego desigual y muchas veces implacable en el que nacen tantos estadounidenses, donde la esperanza es un rumor y la posibilidad de cambiar la dinámica existente son pocas y distantes”.

En ese sentido, el actual clima político de EEUU “hace que la vida de Check It y de personas como ellos sean mucho peores y más peligrosas”. Flor y Oppenheimer advierten: “El racismo, la homofobia, la misoginia, la xenofobia y el clima general de intolerancia que promueve la administración Trump dificultan a todos los estadounidenses y, en el fondo, a personas de todo el mundo. El único aspecto positivo de este fenómeno es que también nos ha inspirado a muchos de nosotros a organizarnos y luchar”.

Porque, lejos del dramatismo, Check It es un colorido canto a la vida y la diferencia. “Esperamos que después de ver la película la gente pueda simpatizar con una subcultura que probablemente no sabían que existía. Y esperamos que nuestra ayude a crear la voluntad de cambiar la forma en que tratamos a Check It y a los chicos como ellos. Su lucha se da no sólo en una pequeña pandilla en una ciudad, sino en todo el mundo“.

Además, los realizadores dicen estar “muy contentos de ver que los propios componentes de Check It viven cambios radicales: están creando su propio negocio y vendiendo su ropa en línea, y no sus cuerpos en la calle”, en definitiva, “cosas positivas que necesitan y merecen apoyo y recursos”.

El fenómeno no acaba en Washington: «Esperamos crear y llevar el modelo Check It a otras ciudades en todo el país con sus tiendas y negocios”, disponibles en la web checkitenterprises.com.

La ley de Podemos permite a hombres “trans” participar en competiciones femeninas

Así funcionaría la ley integral de transexualidad presentada por Unidos Podemos

La ley integral sobre transexualidad registrada ayer por Unidos Podemos en el Congreso tiene como característica principal la facilidad que da a las personas “trans” para elegir por sí mismas su sexo a partir de los 16 años. Y cuando se trata de adolescentes aún más jóvenes, si estos acreditan la madurez suficiente sobre el alcance de esa decisión. Sin informes médicos ni psicológicos y sin necesidad de haberse sometido a tratamientos hormonales ni quirúrgicos. [lea la ley en PDF]

Los adultos y los menores pueden ir al Registro Civil a elegir su nuevo género entre tres opciones: masculino, femenino y “no binario” (es decir, que no se identifica con ninguno de los dos anteriores). Y así constará en su DNI, pasaporte y la Seguridad Social. Asimismo, se escoge a la vez un nombre propio acorde a esa elección.

Con este “derecho de autodeterminación” como eje vertebral, la ley de Unidos Podemos aplica el reconocimiento efectivo de la nueva identidad sexual a las personas “trans” en todos los ámbitos de la vida. Y eso incluye también el deporte y las cárceles. Dos mundos complejos que vienen regulados con sus propios artículos en el proyecto.

Esto significa que una persona “trans” deberá competir deportivamente con las personas del género con el que se identifica sexualmente y no con las del género con el que nació. Igualmente, si esa persona tuviera que ir a prisión estaría recluida en instalaciones o módulos acordes al género del que se siente.

En el caso del deporte, la ley de Unidos Podemos es rotunda y específica. Y abre un mundo nuevo. Personas “trans” que nacieron hombres deberían participar en competiciones femeninas. Porque ése es su nuevo género.

Así, se exige que los “eventos y competiciones deportivas que se realicen en territorio español” por parte de “entidades españolas de deporte” respondan al principio que vertebra la ley. “Sea cual sea su naturaleza y nivel, tanto federado como popular”. Es decir, sea una carrera popular, un campeonato de España de atletismo o tenis o la liga de fútbol de Primera División. El deporte profesional y de élite está incluido en estos supuestos y también el de base. Pues las personas “trans” pueden “rectificar” su identidad sexual a partir de los 16 años o incluso antes si reúnen los requisitos.

Deporte federado y popular

“En los eventos y competiciones deportivas que se realicen en territorio español, por parte de entidades españolas de deporte, sea cual sea su naturaleza y nivel, tanto federado como popular, se considerará a las personas que participen atendiendo a su identidad sexual a todos los efectos, incluidas las categorías por sexo en caso de distinguirse”, señala el artículo 27 del proyecto de ley de Podemos.

Eso implica que quien nació hombre pero se sienta mujer podrá competir amparado por la ley en competiciones de élite celebradas en España en la categoría femenina. Precisamente, este debate, que no es nuevo, siempre ha generado una gran controversia por la ventaja física que supondría, sobre todo, en disciplinas individuales. Por ejemplo el atletismo, un deporte en el que las marcas difieren en función de la categoría.

La ley señala también que el uso de instalaciones como los baños o los vestuarios deben atender a la identidad sexual.

La misma lógica se aplica en las cárceles y centros de reclusión. Artículo 29. “El internamiento en los centros o módulos se realizará respetando la identidad sexual manifestada y no atendiendo al sexo asignado al nacer”. La ley hace especial hincapié en que las instituciones deben tomar las medidas de seguridad que garanticen la integridad física de la persona “trans”.

La cárcel está obligada a “garantizar” la continuidad de cualquier tratamiento médico u hormonal que se estaba llevando o que se desee iniciar.

Concentración en Madrid para honrar la “lucha” del menor transexual Ekai

El menor transexual Ekai se suicida mientras esperaba el tratamiento hormonal

Una joven firma sobre una bandera trans durante la concentración convocada por la Chrysallis. EFE

Más de un centenar de personas se han concentrado hoy en Madrid para recordar la “lucha” de Ekai, el joven transexual que se suicidó en Ondarroa (Bizkaia) mientras esperaba un tratamiento hormonal de testosterona, y han reclamado un cambio en la sociedad para “no tener que reunirse para llorar nunca más”.

El acto, convocado por la Asociación Estatal de Familias de Menores Transexuales Chrysallis, se ha sumado al resto de reivindicaciones anunciadas por la organización en diversos puntos de España en recuerdo del menor, de 16 años.

En declaraciones a Efe, la presidenta de Chrysallis Madrid, Zaida García, ha señalado que el encuentro se produce para recordar, conmemorar y despedir a Ekai. “No habíamos tenido la ocasión de juntarnos los colectivos, las familias y las personas para compartir ese momento”, ha afirmado.

El encuentro ha reunido a personas de todas las edades, entre ellos Sofía y Daniel, de 16 y 17 años, quienes han pedido “tolerancia cero contra la transfobia” y “facilitar todas las medidas para que todo el mundo se encuentre lo mejor posible”.

“Es totalmente injusto que una persona haya tenido que optar a esto para poder sentirse aceptado y en paz consigo mismo”, ha afirmado Sofía.

“Yo estoy aquí para demostrar que la gente no está sola, que se puede apoyar en la sociedad, por mucho que haya personas que no opinen lo mismo”, ha añadido Daniel.

Asimismo, Zaida García ha valorado la ley integral de transexualidad que ha sido presentada hoy por el grupo parlamentario de Unidos Podemos en el Congreso, la cual “recoge las necesidades básicas de las personas trans“.

Los asistentes se han concentrado en torno a dos banderas trans colocadas en el suelo. Varios niños encendieron velas alrededor de la de mayor tamaño, mientras que otra más pequeña, que será enviada a la familia del joven, reunía mensajes de despedida bajo el lema #VuelaEkai, como “gracias por tu lucha” o “siempre te recordaremos”, e incluso un poema.

El encuentro finalizó con la lectura de un manifiesto reivindicativo entre aplausos, abrazos y lágrimas de algunos de los asistentes.http://www.elmundo.es/pais-vasco/2018/02/23/5a9060b7268e3e932c8b45e6.html

Podemos plantea que los menores elijan su sexo: “femenino, masculino o no binario”

Así funcionaria la ley integral de transexualidad presentada por Unidos Podemos Foto: EFE | Vídeo: EL MUNDO

El grupo parlamentario de Unidos Podemos ha registrado este viernes en el Congreso la primera ley integral de transexualidad que reconoce en España el llamado “tercer género” (que no es ni masculino ni femenino) y que identificará oficialmente con el nombre de “no binario”.

En esta ley, se regula que los menores de edad que sean maduros o que hayan cumplido los 16 años puedan “rectificar” en el Registro Civil su nombre propio y su género. Eligiendo entre “femenino, masculino o no binario”. Para ello no será necesario haberse sometido a tratamientos hormonales ni a intervenciones quirúrgicas [lea en PDF la proposición de ley].

El cambio de sexo y de nombre propio serán inmediatos y se implementarán en todos los documentos oficiales (DNI, pasaporte o Seguridad Social) y documentos privados. Por tanto, esa nueva identidad se aplicará en todos los ámbitos de la vida pública. Como en los trabajos (para adultos) o en la escuela (para menores).

Adiós a los informes psicológicos

Una vez que las personas “trans” cumplan los 16 años no tendrán ningún obstáculo legal para hacer esto. Aunque sus padres estén en contra. En el caso de los adolescentes menores de 16 años también podrían llevar a cabo esta petición y cambiarse oficialmente de sexo para la administración pero se les exige algún requisito: o la autorización de uno de los padres o, en caso de no obtenerla, que un representante legal (juez o fiscal) ampare su decisión de cambiar de género porque acredita que es capaz “intelectual y emocionalmente de comprender el alcance de dicha decisión”.

Una novedad capital en esta ley es que para llevar a cabo este cambio, los mayores y menores de edad estarán exentos de presentar cualquier informe médico o psicológico y tampoco será necesario que hayan hecho una “previa modificación de la apariencia o función corporal” a través de tratamientos hormonales o de intervenciones quirúrgicas.

Toda persona también tendrá derecho a que el género no aparezca reflejado en el DNI, pasaporte o cualquier otro documento la identificación referida al sexo si no lo desea.

Cambio de sexo en menores

La ley de transexualidad de Unidos Podemos incorpora aspectos que ya había incluido en la ley LGTBI, y que en estos momentos se tramita en el Congreso. Los menores de edad podrán operarse para cambiar de sexo sin el consentimiento de sus padres a partir de los 16 años. Se rebaja en dos años esa posibilidad que hasta ahora se fijaba en los 18. Para la cirugía transexual de los 16 a los 18 hacía falta la autorización de un juez.

Además, también permite que los menores de edad decidir si se someten a tratamientos para el bloqueo hormonal “al inicio de la pubertad”, o del tratamiento hormonal cruzado. Podrán hacerlo libremente los mayores de 16 años y los adolescentes aún más pequeños “en los casos en los que la persona sea capaz intelectual y emocionalmente de comprender el alcance de dichos tratamientos”.

La ley prevé una atención médica completa y gratuita para el cambio de sexo de las personas transexuales dentro de la cartera básica de la Seguridad Social. Por ejemplo: “proceso quirúrgico genital, adecuación corporal y facial”, “material protésico”, tratamientos para la modulación del tono y timbre de voz o corrección estética y de funcionamiento de los órganos sexuales. Asimismo, el bloqueo hormonal desde la pubertad para evitar el desarrollo de caracteres sexuales.

Compartir baños y vestuarios en la escuela

En el ámbito educativo, el alumno trans tiene derecho a “utilizar y ser nombrado con el nombre elegido” conforme a su identidad sexual. Y, en consecuencia, utilizará esa identidad con todos los efectos en las actividades y en su vida escolar.

Por ejemplo, a la hora de vestir uniforme o en el uso de instalaciones como los baños o los vestuarios del centro escolar. Que compartirá con los del sexo de los que se sienta.

Además, se insta a las comunidades autónomas a incluir dentro del currículo educativa, “y por tanto en los libros de texto”, la enseñanza de la diversidad afectivo-sexual, de género y familiar, así como la igualdad de derechos de las personas trans.

En el ámbito laboral, se apuesta por una discriminación positiva a las personas trans que obligue a reservar un cupo de puestos de trabajo en las ofertas públicas de empleo. El porcentaje se tendrá que determinar en un estudio futuro sobre la población trans.

Asimismo, en el ámbito privado habrá incentivos fiscales para las empresas a la hora de contratar a este colectivo.

En el deporte, las personas trans deberán participar en las competiciones deportivas celebradas en España “en las categorías por sexo en caso de distinguirse”, así como usar las instalaciones deportivas correspondientes, como los vestuarios y baños, sin necesidad de presentar informe médico o psicológico alguno.

Lo mismo sucederá en centros de reclusión como las cárceles. Se les internará en los centros o módulos que respeten su identidad sexual manifestada “y no atendiendo al sexo asignado al nacer”. Tomándose, además, las medidas de seguridad necesarias para garantizar su integridad física.

Darpón cree que Cruces cumplió la guía de actuación con Ekai, pero dice que “si hay que modificar algo lo vamos a abordar”

Los padres de Ekai, el adolescente transexual de 16 años, durante la concentración llevada a cabo en la plaza del Ayuntamiento de Ondarroa. EFE

El consejero de SaludJon Darpón, ha asegurado hoy que la Unidad de Identidad Sexual del Hospital de Cruces, en la que durante el pasado año pasó “múltiples consultas” Ekai, el adolescente transexual que se suicidó en Ondarroa, cumplió con la guía de actuación establecida para estos casos.

Darpón ha recordado que Euskadi cuenta con una ley que contempla una guía de actuación multidisciplinar con las personas transexuales en los ámbitos sanitario, social y educativo, que se elaboró con consenso y con la participación de los profesionales.

“Esta guía es la que se aplica y los profesionales (del Hospital de Cruces) la han cumplido”, ha afirmado Darpón en una entrevista en Radio Euskadi.

Ha destacado la “conmoción” del personal de la Unidad de Identidad Sexual de Cruces por el suicidio de Ekai y ha hecho hincapié en la complejidad del tratamiento de estos casos.

“Determinar cual es el momento idóneo para aplicar tratamiento hormonal a un menor, cual es la evaluación psicológica que aconseje adelantarlo o aplicarlo es muy complejo”, ha señalado el consejero.

El objetivo de la Unidad del Hospital de Cruces es “dar la mejor atención” a las personas transexuales, pero, a juicio del consejero, es “complejo social y éticamente” decidir que los profesionales hagan “una cosa u otra”, porque tampoco existen “evidencias científicas”.

Ha explicado que, en relación con el tratamiento a menores transexuales, existen “dos grandes escuelas en el mundo”, una de las cuales se inclina por aplicar el tratamiento hormonal antes de la adolescencia, y la otra por hacerlo después, pero “no hay consenso”.

Darpón ha expresado sus condolencias a la familia de Ekai y ha dicho que ha hablado con el personal de la Unidad de Identidad de Sexual de Cruces, que está “conmocionado” por el fallecimiento del joven, que, a su juicio, no tiene por qué estar relacionado con el hecho de que estuviera “recibiendo o a la espera de recibir” tratamiento hormonal.

Según el consejero, en esta Unidad se está haciendo un “análisis riguroso” de cómo se ha realizado la aplicación de la guía en el caso de Ekai, así como “los factores en los que se pudo haber hecho más, y en breve habrá resultados” de ese estudio. “Si vemos que hay que modificar algo, lo vamos a abordar”, ha manifestado.

Darpón ha anunciado también que la próxima semana se reunirá con representantes de la Asociación de Familias de Menores Transexuales-Chrysallis.