Ester, Marta y su lucha por la igualdad

Ester Suárez y Marta Busturia, presidenta y secretaria de la asociación Santurtzadar, posan junto a su perrita ‘Urre’ en un banco con los colores LGTBI.Foto: M. A. Pardo

SANTURTZI– “Cuando escuchamos algún comentario, insulto o burla contra el colectivo LGTBI ya no sentimos rabia, sino pena de quien lo dice. Pena porque, estando en los tiempos que estamos, con lo que hemos evolucionado, todavía haya gente que piense de ese modo”. Esta frase la pronuncian Ester Suárez y Marta Busturia. Pese a que a algunas mentes retorcidas aún les cueste verlo, Ester y Marta son pareja y ellas son dos de las personas que forman parte de Santurtzadar, la asociación LGTBI de Santurtzi. Este colectivo nacido el pasado mes de octubre busca dar visibilidad a gais, lesbianas, transexuales e intersexuales y también brindar su apoyo y su referencia a todas las personas que formen parte de alguno de estos grupos. “Hay gente que se siente sola y discriminada. Cualquier persona LGTBI te va a contar historias, momentos y situaciones en las que ha sido discriminada. Nosotros queremos apoyar, hacerles ver que cada vez somos más. El problema no lo tenemos nosotros, está en los prejuicios de los demás”, señala Ester, presidenta de Santurtzadar. En esta asociación, que está en pleno crecimiento, se unen personas de todo tipo que quieren brindar su apoyo, poner su ladrillo para construir una sociedad sin discriminación alguna por cuestiones de género y tendencia sexual.

Y es que aún queda muchísimo camino por recorrer en este aspecto y Ester y Marta lo saben por experiencia propia. “Por fortuna no hemos sufrido ninguna agresión física, pero sí insultos. El lesbiana de mierda es el insulto favorito. Le ponen hasta el apellido. Sobre todo lo dicen hombres, a nosotras nunca nos lo ha dicho una mujer”, indica Ester. En esos insultos que más de una vez han recibido, se mezclan dos lacras de la sociedad como son el machismo y la LGTBIfobia. “En la escala de nuestra sociedad primero están los hombres heterosexuales, después, las mujeres heterosexuales, luego los hombres homosexuales, después estamos las mujeres homosexuales y ya, en el último escalafón, están los transexuales”, apunta Marta. El de ayer, era un día de conmemoración para ellas, ya que se celebró el Día Internacional contra la LGTBIfobia. El 17 de mayo de 1990 la OMS dejó de denominar la homosexualidad como una enfermedad mental. “Durante 14 años fui, sin saberlo, una enferma mental”, comenta Marta con un punto de ironía. Ahora, la lucha que abandera, entre otros colectivos, Santurtzadar es que la OMS reconozca las plenas facultades de los transexuales.

PUEBLO COMPROMETIDOEster y Marta responden a las preguntas de DEIA mientras están sentadas en un nuevo banco con los colores de la bandera LGTBI que ayer colocó el Ayuntamiento de Santurtzi en la confluencia de las calles Itsasalde y Juan XXIII. Es el tercero, ya que ya había sendos bancos con los colores de la bandera trans y LGTBI. “Este es un pueblo muy comprometido. Ves pegatinas con la bandera LGTBI, estos bancos… Los santurtziarras son, por norma general, respetuosos y muy tolerantes. Es como para estar orgullosas de este municipio”, señala Marta ante la atenta mirada de Urre, la perrita de esta pareja.

Ese compromiso con el colectivo LGTBI podrá mostrarse hasta el próximo 28 de junio en una urna que se ha colocado en la Casa Torre. “Animamos a tanto a santurtziarras como a quienes no lo sean a que vayan y voten, nos apoyen”, explica Ester. Cada voto, cada apoyo al colectivo LGTBI puede ser un paso más para cubrir un camino cuya meta aún está lejana. “Queda mucho por hacer. Hoy día, una mujer va con otra de la mano, se dan un beso… Y hay quien se gira y mira, como que en su cabeza no entra algo así”, reconoce Ester. Ella, junto a Marta y otras muchas personas más, trabaja desde la asociación Santurtzadar para que Santurtzi destaque por ser un lugar en el que haya igualdad y se respete la diversidad.

 

Censuran que la LGTBIfobia «sigue siendo una realidad»

Los colectivos que forman Berdindu denunciaron ayer la persistencia de delitos en cuyo origen se sitúa la intolerancia frente a la diversidad sexual y de género. En Gasteiz se han contabilizado quince agresiones. 

«La LGTBIfobia sigue siendo una realidad». Así lo advierten las entidades y asociaciones que participan en Berdindu, Servicio de Información y Asistencia al colectivo LGTBI, en un manifiesto publicado con motivo del Día Internacional contra la LGTBIfobia, que se celebra hoy.

«La fecha del 17 de mayo tiene desde entonces un valor altamente significativo para las personas lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales como eje catalizador de las actuaciones en favor de los derechos y contra la discriminación a la que a día de hoy debe hacer frente dicho colectivo», detallan, y censuran «la persistencia de un prejuicio sexual que jerarquiza y discrimina las sexualidades que difieren del marco heteronormativo».

Asimismo, critican «los constantes ataques LGTBIfóbicos de entidades con ideología marcadamente reaccionaria, los comportamientos homófobos en nuestros centros escolares, y la preocupante tendencia a la propagación de actitudes LGTBIfóbicas en redes sociales».

Quince agresiones en Gasteiz

Lumagorri Heterosexismoaren Aurkako Taldea indicó ayer que, según el informe elaborado por la Red Transbollomarika de Gasteiz, desde enero de 2017 a abril de 2018 se registraron quince agresiones por orientación sexual e identidad de género en la ciudad. A su juicio, este dato pone de manifiesto la necesidad de crear un observatorio local contra este tipo de delitos.

Y también es necesario que las instituciones adopten medidas. En este sentido, conviene destacar que el Gobierno de Nafarroa acordó ayer sumarse, por primera vez, a la celebración del Día Internacional contra la LGTBIfobia. Además, aprobó una declaración en la que rechaza cualquier tipo de violencia o discriminación por orientación sexual o género.

Por otro lado, Gehitu anunció este martes la concesión del premio Gehitu de Plata a la Facultad de Derecho de la UPV-EHU por su decidido apoyo a la defensa de los derechos de las personas LGTBI tanto en Euskal Herria como en el extranjero.

 

Berdindu advierte de que “la LGTBIfobia sigue siendo una realidad”

Mañana se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (AFP)

 

GASTEIZ. Las entidades y asociaciones que colaboran con Berdindu han difundido hoy una nota con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia que se celebra mañana coincidiendo con la eliminación en 1990 de la homosexualidad de las listas de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud.

“Resultan evidentes los avances habidos al respecto, tanto a nivel legislativo como en lo referido al ideario social”, pero “ello no debe llevarnos a engaño” porque “la LGBTIfobia es una de las formas de odio más extendidas”.

Hay además unos setenta países en cuyos códigos penales hay “normas represoras de las orientaciones, identidades y expresiones de género diversas” e incluso algunos de ellos “contempla la posibilidad de pena de muerte para el colectivo LGTBI”.

“Aunque pudiera parecer algo lejano, lo cierto es que se trata de una realidad cada vez más presente en nuestro entorno y es que las solicitudes de asilo motivadas por esta dramática situación están creciendo exponencialmente en los últimos tiempos”, se constata en la nota.

Se recuerda asimismo que en Euskadi también hay “delitos en cuyo origen se sitúa la intolerancia frente a la diversidad sexual y de género” como “evidencian” los datos de los informes elaborados por el Ministerio del Interior y por la Red vasca para la Iguald ad de Trato y No Discriminación, Eraberean.

Por ello, hacen un llamamiento a la sociedad vasca para “aunar esfuerzos” en favor “de los derechos y contra la discriminación a la que a día de hoy debe hacer frente dicho colectivo”.

 

Querido hijo

publicado en Cuarto Poder

Querido hijo:

Vas a llegar a un mundo maravilloso lleno formas de vida tan diferentes entre sí que no te vas a creer que vivamos todas juntas en el mismo planeta. Verás cuando descubras el agua, el sol, el fuego, el mar, las montañas, las nubes, los elefantes, las jirafas, los ratones, los escarabajos, ¡los perros!, las serpientes, los delfines, las medusas, y cuando veas volar en las alturas a los guacamayos en pareja… Y las secuoyas gigantes, el musgo, los tulipanes, el romero…

¡Enseguida te vas a dar cuenta de que “lo normal” en el universo es la diversidad!

Tú perteneces a la familia humana: el animal más peligroso de la Tierra. No tienes que tener miedo, solo conciencia. Aprende de tu mamá, que no teme a nada. Ella te pondrá una mochila en cuanto pueda y nos llevará a conocer lugares que te van a encantar. Yo, tu papá, me pondré a hablar hasta con las piedras y nos contaremos la vida con la gente que nos vayamos encontrando. Aprenderás mirando a los ojos que hay muchas culturas y maneras de entender la vida. Todas son válidas mientras no hagan daño a los demás. No eres más que nadie y tampoco menos que nadie. Eres único. Un pequeño milagro en el universo.

De momento, tú estás dentro de la tripilla de la mamá (no sabes lo gracioso que se mueve, parece que acaba de llegar a la Luna en una misión espacial), y la gente cuando nos ve, aún sin conocernos, nos pregunta qué eres. “¡Esperemos que una persona, señora!”, contestamos y sonreímos. También les decimos, si insisten mucho, y perdona la indiscreción, que nos han dicho que tienes pito. Sí, no tiene ningún sentido para nosotros tampoco, pero la sociedad a la que llegas está súperinteresada en lo que tienes entre las piernas, aunque luego también se ocupe de inculcarte que te lo tienes que tapar muchísimo, llevarlo siempre escondido, y que te tiene que dar una vergüenza horrible que te lo vean. Aunque por otra parte, si excede de determinada medida, debe ser un gran orgullo. Sí, un lío…

Ah, sí, que qué es un pito, que me voy por las ramas. Pues mira, hijo, los cuerpos humanos tienen partes. Ya te explicaré más en profundidad pero, por ejemplo, seguramente tendrás una cabeza, dos brazos, dos piernas, dos pies, dos orejas, dedos, una nariz, una boca, dientes, puedes tener un pito, una vulva, una mezcla de las dos, no sé; luego, por dentro tienes órganos que no se ven pero que son necesarios. La cosa es que hay partes a las que la gente les da más importancia, yo creo que es simplemente porque sobresalen un poco del cuerpo… Pues el pito, ya lo verás cuando se te active la vista (la vista es un sentido), bueno, que es como una especie de dedo, para que me entiendas, que está fuera de las manos y los pies y que no tiene hueso, que tiene sus propios mecanismos y que sirve básicamente para que saques el líquido de tu cuerpo, para que tengas bebés y para que te lo pases muy bien solo o con otras personas que tengan ganas de pasárselo bien contigo y con tu pito. Hay otro modelo que es lo mismo pero que tiene su propia estructura y sus propios mecanismos, que es la vulva.

Pues resulta que hay gente que, aunque seguramente nunca te verá el pito, la vulva o lo que sea que tengas, se imaginará lo que tienes y te tratará de una manera específica en consecuencia. Por ejemplo, si piensan que tienes vulva te dirán que eres una chica, querrán pagar menos por tu trabajo, pensarán que eres más frágil y menos resolutiva, te dirán que te tienen que gustar los chicos e incluso algunos querrán tocar tu cuerpo sin tu permiso… Y si presuponen que tienes pito te dirán que eres un chico y que te gustan los deportes y el liderazgo, te exigirán que seas duro, dirán que te tienen que gustar las chicas y que no puedes tener miedo ni llorar si estás triste.

No hagas caso de nada.

Según la estadística, la mayoría de la gente que tiene pito suelen ser chicos. Eso no quiere decir que todas las personas con pito lo sean. A nosotros nos vas a perdonar que nos tiremos a la piscina sin saber y, por comodidad, nos refiramos a ti en masculino. Si no hemos acertado y eres una nena con pito o una persona no binaria, no tienes más que decírnoslo. Sólo tú sabes quién eres en ese sentido. Los papás siempre te van a apoyar para que seas quien has venido a ser y, además, van a intentar que crezcas ajeno a los estereotipos de género. No te preocupes.

Tendrás la oportunidad de conocer a muchas personas y de comprobar que ser mayoría no es ser mejor. Solo es ser más gente. Y que, como en el resto de la naturaleza y como le oirás decir a tu abuela Carmen, hay de todo como en botica. Y en todos los formatos.

Las realidades, simplemente, son. Los conceptos a los que las ligamos son constructos humanos que al principio se dictan por los poderosos que asumen que su verdad es la única y la mejor. Después, la gente que ya existía pero con la que no se ha contado para escribir “la norma” tiene que trabajar muy duro para que se le reconozca y se le haga un hueco. A veces, esa “norma” está tan instalada que no quiere reconocer que estaba equivocada. Porque, a menudo, alrededor de la norma se inventan prejuicios que sirven para que la gente que está dentro de lo establecido se sienta superior a la que se ha dejado fuera. Y así se van construyendo privilegios para los de dentro. Y cuando llegan los de fuera a explicar que existen, los de dentro se sienten amenazados. Y tienen miedo. Y el miedo, hijo mío, es la mayor herramienta de control que existe. Por eso se inventan los enemigos. Para poder manipular a las masas. Así se tiene a la gente controlada fijándose en las diferencias con los demás y no en las cosas que se tienen en común.

A algunos les parecerá naif, pero yo estoy convencido de que la única herramienta que hará que se terminen los problemas será la empatía. Un arma infalible y la más poderosa. La más difícil de lograr, porque hay que apartar la rabia y amainar los miedos para conseguirla. La empatía y el amor son la energía más poderosa para establecer un entendimiento duradero. Ojalá definitivo. Lo demás es perdernos en los instintos que puede que nos calmen a priori pero que luego no sirven para nada. No te voy a decir que no te defiendas, pero piensa. Mantén la calma. Mantente despierto.

Seguramente ahora no me entiendas. Tenemos toda la vida para conversar. Será más divertido cuando esto sea un diálogo.

Sobre todo… Crea, mi amor. Crear es mil veces más poderoso que destruir. Construye tu espacio, ama sin medida y rodéate de quien te ame sin miedo. Sé buena persona. Sé feliz. No seas ajeno al dolor. Sé empático. Respétate y respeta. No seas parte de la injusticia. No abuses de tu poder ni dejes que nadie abuse de ti. Protege a tus hermanos animales. Báñate desnudo en el mar. Ríe. Llora fuerte hasta que te limpies la tristeza si tienes que hacerlo. Canta. Escribe. No te avergüences de sentir. Vive e intenta dejar el mundo mejor de lo que lo has encontrado.

Ya te quiero.

Kai Etxaniz
Músico y Autor
Activista por los derechos humanos Trans y antiespecista

La Plaza de la Memoria Trans se inaugura oficialmente este jueves

La Plaza de la Memoria Trans se inaugura oficialmente este jueves, Día contra la Transfobia. EUROPA PRESS/Archiv

La Plaza de la Memoria Trans instalará la placa con su nombre este jueves, Día contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.

Chueca es el barrio que acoge esta plaza, que se encuentra en un espacio hasta ahora sin nombre entre las calles San Lucas y San Gregorio. La Junta de Gobierno dio luz verde el pasado abril al acuerdo del Pleno del distrito Centro del pasado mes de septiembre, que contó con los votos favorables de Ahora Madrid, PSOE y Ciudadanos.

Desde el Ayuntamiento destacan que, con el consenso de las asociaciones que luchan por los derechos de las personas LGTBI, se acordó otorgar a la plaza una denominación más colectiva que reconociese a todas las víctimas de la violencia trans.

En la misma jornada se instalará además una placa conmemorativa con los nombres de distintas víctimas trans, entre ellas Alan Oliviera Costa, un adolescente transexual que se suicidó en 2015 en Rubí (Barcelona).

El 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, fecha en la que en el año 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

La lucha LGTBI continúa: “Todavía tenemos que hablar de palizas, de insultos, de bullying en la escuela”

ONG y sindicatos exigen aprobar de forma urgente la ley de Igualdad LGTBI EFE

Hace 28 años que la Organización Mundial de la Salud retiró la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Fue el 17 de mayo de 1990, día en que, actualmente, se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia. Sin embargo, a día de hoy, la transexualidad sigue considerándose una patología y las diferentes realidades de género y orientaciones sexuales siguen estando invisibilizadas y discriminadas.

Así, lejos de considerarse una victoria, el día se constituye como la reivindicación de una pelea aún por ganar. “El día 17 de mayo es para recordar que dentro del colectivo todavía tenemos que hablar de palizas, de insultos, de bullying en la escuela” afirma Amets, del colectivo contra el heterosexismo Lumagorri, en Vitoria.

El heterosexismo es la discriminación por sexo y orientación sexual. “Este año ha sido especialmente duro en cuanto a agresiones” lamenta Amets. El colectivo es impulsor de la Red Trasbollomarika de la capital alavesa, que ha recogido quince agresiones entre abril del pasado año y este. “Es algo insólito, aunque seguro que hay más. 15 puede incluso quedarse lejos de la realidad”, añade. Como respuesta, la Red ha convocado una concentración en la Virgen Blanca el mismo día 17 de mayo a las 19:30.

La lucha del colectivo abarca aún más campo. Dentro del mismo, hay realidades más invisibilizadas que otras y las siglas LGTBI “se quedan cortas”, según explica Amets: “No es lo mismo hablar de la visibilidad gay que de las personas trans o de otras vivencias. Las diferencias son muchas”. El 26 de abril se celebraba el Día de la Visibilidad Lésbica y es porque ellas “están ocultas”. Amets pone de ejemplo los referentes sociales, apelando a que hay figuras gays, pero apenas lesbianas a causa de un sistema heteropatriarcal en que “si la mujer es invisible, la mujer lesbiana lo es todavía más”.

Hombre, blanco, hetero y de clase alta. Todo lo que difiera se irá alejando de ese centro y, por tanto, invisibilizándose y marginándose: “Si hay una mujer lesbiana y encima es negra, se invisibiliza aún más. Y si encima es pobre, pues aún más. La visibilidad se marca en unos roles muy claros”.

La transexualidad sigue siendo un ‘trastorno’

Más allá de las orientaciones sexuales se encuentran las identidades de género. No ha sido hasta este 2018 que la Organización Mundial de la Salud ha sacado la ‘transexualidad’ de su Clasificación Internacional de Enfermedades en su última actualización, pero ha sido para cambiarla de nombre y de epígrafe: pasa de formar parte del capítulo dedicado a “trastornos de la personalidad y el comportamiento” -en el subcapítulo “trastornos de la identidad de género”- a engrosar la lista de “condiciones relativas a la salud sexual” y a llamarse “incongruencia de género”.

“En los últimos años se ha hecho un enorme trabajo por la despatologización de la transexualidad, porque estamos viendo que las personas trans tienen infinidad de problemas a la hora de hacer sus transiciones”, afirma Amets. La última edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el DSM V, también incluye la transexualidad como un trastorno llamado ‘disforia de género’. Esto implica que,  en países como España, una persona necesite un diagnóstico psiquiátrico para poder acceder a tratamientos hormonales, cirugías de reasignación o modificación del sexo en los documentos oficiales. “Es un escándalo que ser una persona transexual sea un trastorno”, afirma Amets.

Este tema lo abordó el pasado 8 de mayo el Palacio de Villa Suso de Vitoria, mediante una conferencia de la activista feminista y psicóloga clínica de formación psicoanalítica Cristina Garaizabal. Con el lema ‘Identidades de género, diversidad sexual; retos para las teorías feministas’, la especialista en problemáticas relacionadas con la diversidad sexual y el género habló de realidades como ese movimiento por la despatologización de la transexualidad: “Critica el binarismo y mantiene que no existen dos géneros, sino un ‘continuun'” afirmó sobre el movimiento.

Euskadi se suma a la lucha

Las entidades y asociaciones que participan en Berdindu, Servicio de Información y Asistencia al colectivo LGTBI en Euskadi, celebran “los avances habidos a nivel legislativo y en cuanto al ideario social”, destacando, entre otras cosas, la aprobación en Euskadi de la Ley 14/2012, de 28 de junio, de no discriminación  por motivos de identidad de género y de reconocimiento de los derechos de las personas transexuales. Sin embargo, afirman que “la LGTBIfobia sigue siendo una realidad”.

La asociación de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales Gehitu se ha sumado a las acciones por este día. Un teatro para escolares en Lasarte el 11 de mayo, proyección de cortos y coloquios en Eibar el día 16 o un stand informativo y concentración en la plaza Unzaga de la misma ciudad serán algunas de ellas. Además, el día 17 se hará entrega del Gehitu de Plata a la Facultad de Derecho de San Sebastián en el auditorio del Aquarium, seguida de una ponencia bajo el nombre ‘Personas Refugiadas LGTBI+ en Europa. ¿Un entorno seguro es posible?’.

En Vitoria-Gasteiz, el 17 de mayo se rechazarán las agresiones recogidas por la Red Transbollomarika. Agresiones que, según Amets, probablemente no sean todas: “Las agresiones no tienen por qué ser físicas. Sigue habiendo agresiones verbales. La cifra choca con las contabilizadas por las instituciones, quince frente a dos, que son las que se han registrado mediante denuncia” explica Amets.

Lumagorri solicitó al Departamento de Igualdad del Ayuntamiento el pasado febrero la puesta en marcha de un plan para el Observatorio LGTBI que recoge el diagnóstico sobre el colectivo. El 18 de mayo s e entregarán ejemplares de “Desirak plazara. Diagnóstico sobre las realidades de la población LGTBI en Vitoria-Gasteiz” en el centro cívico Aldabe, donde se celebrará una mesa redonda para conmemorar el día. El diagnóstico recoge, entre otras cosas, que la ciudad de Vitoria tiene una visión binarista y heteronormativa o que las siglas LGTBI no recogen toda la diversidad del colectivo, según Amets.

Por ello el 17 de mayo no es una celebración, sino un día para visibilizar que aún quedan diferencias y luchas. “Todavía la transexualidad está recogida en manuales, todavía tenemos que hablar de discriminación laboral, de agresiones. Celebrar hay muy poquito que celebrar”, añade Amets. “Hay que sacar los colores a quien vaya a hacer declaraciones institucionales o a adherirse a alguna reivindicación y nos invisibilice el resto del año. Porque lo que no está, no existe”.

El suicidio de una adolescente trans conmociona a Móstoles: “Son asesinatos sociales e institucionales”

“La reiterada y lamentable forma con que los jóvenes trans gritan al mundo muestra que la sociedad está enferma si no es capaz de crear condiciones culturales, sociales y participativas donde todos quepamos”, denuncia la Plataforma Trans.

La Plataforma Trans denuncia que el acoso y la patologización son los responsables de estas muertes. / Europa Press

El suicidio de Thalía, una adolescente trans de 17 años a la que, de nuevo, el acoso y una sociedad tránsfoba arrebataron la vida este viernes en la localidad de Móstoles (Madrid), ha vuelto a activar la alarma y desatado las denuncias de colectivos en defensa de las personas trans.

“Thalía acababa de comenzar su tratamiento hormonal, y algo, ese algo que a menudo se llama presión social, maltrato institucional o acoso, llevó a Thalía a quitarse la vida”, informó la agrupación Móstoles Feminista en su cuenta de Facebook.

La Plataforma Trans ha lamentado el suicidio de la joven y expresado sus condelencias a la familia, pero poniendo en relieve que se trata de un problema que trasciende el caso particular de Thalía. “Sentimos un gran dolor como iguales que nos provoca esta reiterada y lamentable forma con que los jóvenes trans gritan al mundo, que esta sociedad está enferma si no es capaz de crear condiciones culturales, sociales y participativas, donde todas y todos quepamos y donde el derecho a ser, sea un derecho que vertebre la convivencia social”, ha clamado la plataforma en un comunicado.

También han recordado que estos hechos ponen de manifiesto lo “desgarrador” de las encuestas, que afirman que más del 80 por ciento de los menores y adolescentes trans piensan en suicidarse, que más del 40 por ciento lo intentan y que lo consiguen cerca del 7 por ciento.

Desde la plataforma destacan que el rechazo familiar, el acoso escolar, del entorno, los obsoletos y patologizantes modelos de atención sanitaria “son las causas de estos asesinatos sociales e institucionales“. “Es necesario subvertir la relación que las familias, sociedad y la clase política tienen con las personas trans. Hay que dar urgentemente una respuesta transversal e integral a todas las situaciones y ámbitos donde las personas trans son objeto de discriminación; la educación, atención sanitaria, inclusión laboral, el deporte y la identidad legal, han de proteger el derecho a la identidad sexual y expresión de género”, ha incidido la presidenta de la Plataforma Trans, Mar Cambrollé.

Y es que, considera, es “insuficiente” una reforma de la Ley 3/2007 para el cambio registral del nombre y sexo de las personas. “El nombre en un DNI es necesario, pero ello no es una herramientas para despatologizar las identidades trans, ni para garantizar la protocolos y normas que pongan fin al acoso social”, ha añadido.

Desde la Federación Plataforma Trans hacen un llamamiento “a la responsabilidad política” para que la propuesta de Ley sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determinación de la identidad y expresión de género sea llevada al Pleno del Congreso de los Diputados para que se voté su trámite y pueda ser aprobada.

Por su parte, los diputados regionales Carla Antonelli (PSOE) y Eduardo Fernández Rubiño (Podemos) han lamentado la muerte de la menor, y han pedido a través de sus respectivas cuentas de Twitter acabar con la “ideología del odio” y con “una sociedad que lleva al suicidio a alguien con toda la vida por delante”.

“Si los ultracatólicos se hacen los dueños de las familias, de alguna forma están atacando a mis hijas”

Adelaida Campillo, presidenta de Asfagalem

Adelaida Campillo (Cieza,1978) es maestra de primaria en Molina de Segura (Murcia) y junto a su mujer son madres de dos mellizas de 19 meses, exactamente el mismo tiempo que existe Asfagalem (Asociación de Familias de Gays y Lesbianas de la Región de Murcia).

 Campillo es la presidenta de esta asociación y se decidió a fundarla “para mejorar la vida” de sus hijas. Actualmente reúne a 26 familias en la Región de Murcia, la mayoría de ellas con niños de cero a dos años. “Cuando estamos en el parque y le digo a alguien que una de mis hijas está con mi mujer me mira siempre un poco atónito”.

Campillo se muestra indignada ante la suspensión de las charlas escolares sobre diversidad sexual por parte del Gobierno murciano debido a presiones del Foro de la Familia. La consejería de Educación de Murcia especificó el pasado martes que se retomarían las charlas sin precisar una fecha concreta, aunque habría que solicitar permiso paterno.

¿Cómo ves la suspensión de las charlas escolares sobre diversidad sexual o la necesidad de un permiso paterno para que los alumnos asistan a ellas?

Puedo entender que el Foro de la Familia tenga sus ideas, pero no entiendo que la Consejería haga lo que le pidan. Nuestras familias también son familias. Necesitamos que se hable de diversidad familiar y homosexualidad para que los niños entiendan por qué sus compañeros tienen dos mamás o dos papás.

Nuestras familias van al parque, van al médico, estamos en la sociedad. No entiendo que nos quieran ocultar. Y cuando permites la autorización paterna para asistir a la charla estás mandando el mensaje de que es algo malo.

¿Por qué son importantes estas charlas?

Son importantes en primer lugar para que los hijos de familias homoparentales no sufran acoso, para que tampoco lo sufran los niños LGTBI y también por lo que se conoce como `homofobia interiorizada´, que es el rechazo del homosexual hacia su propia orientación sexual. Hay que luchar contra la invisibilización y mandar el mensaje de que no pasa nada porque si no estamos plantando pequeñas semillas de homofobia.

La escuela, además, es el lugar donde aprender la igualdad.

No hay una igualdad real y nuestras familias son tan válidas como las suyas. Soy maestra y esto se soluciona con educación, pero ya desde primaria. En secundaria llegamos tarde. Es difícil cambiar la perspectiva de una persona de 50 años, pero vamos que no entiendo el peligro de explicar la diversidad sexual a un niño. Explicar, por ejemplo, que nosotras somos dos mamás criando a dos mellizas de 19 meses. Uno de los principales acosos en los institutos es el acoso homofóbico. Porque si no: ¿quién protege a nuestras familias? Si los ultracatólicos se hacen los dueños de las familias, de alguna forma están atacando a mis hijas.

Es muy importante que nuestros hijos vean a su familia reconocida en la escuela, porque ya tenemos un bombardeo continuo a diario por ejemplo en la televisión. Nadie nos está protegiendo de un obispo que nos está discriminando y diciendo barbaridades de sus madres.

¿Qué otros obstáculos te encuentras en tu vida cotidiana?

Para empezar todos los formularios y las aplicaciones de la administración que pone madre y padre. Hay que adaptarlos. A los dos días de parir mellizas con cesárea tuve que ir personalmente al Registro a firmar con mi mujer porque con mi DNI, a diferencia de lo que les sucedía al resto de madres que estaban en el hospital, no era suficiente.

También habéis hecho campañas para que en el colegio se celebre el Día de la Familia, en lugar del Padre o de la Madre.

Que El Corte Inglés haga lo que quiera, pero en el colegio no puedes tener a algunos niños sin hacer actividades ese día porque no cuentan con un padre o una madre. Y ya no hablo solo de de familias homoparentales, sino de viudos o familias monoparentales.

Hasta la fecha no nos habíamos dedicado a hacer activismo, pero te das cuenta de que es muy importante para mejorar la vida de nuestras hijas. El matrimonio homosexual se aprobó en 2005. Y tenemos claro que tenemos derecho a todo.

En la Asamblea Regional se aprobó por unanimidad la nueva ley de igualdad social de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales que avanza en la protección, derechos y contra la discriminación en mayo de 2016

Exactamente. Y con esa ley no se ha hecho nada. Ni siquiera el prometido Observatorio contra la Homofobia, que es un órgano muy importante en el que se pueden solucionar rápidamente los conflictos, en lugar de empezar con demandas. Ni siquiera hay una persona asignada para el colectivo LGTBI.

Check It: los homosexuales negros devuelven el golpe

‘Check It’ está dirigido por Dana Flor y Toby Oppenheimer y producido por Steve Buscemi. MOVISTAR+

La vida no es fácil para la población negra de Washington D.C. La capital de EEUU tiene una de las mayores proporciones de afroamericanos de todo el país. Pero el racismo y la pobreza han creado una situación de desigualdad en la que florecen las pandillas y bandas criminales. Entre sus víctimas preferidas están los gays y transexuales, hasta el punto de que en los alrededores de la Casa Blanca se da el mayor porcentaje de ataques al colectivo LGBT de EEUU.

Hartos de la violencia, un día los homosexuales afroamericanos se organizaron, formaron su propia banda y empezaron a devolver los golpes. Se hicieron llamar Check It y su lucha por la dignidad ha inspirado un documental realizado por Dana Flor y Toby Oppenheimer que está disponible en España a través de Movistar+.

Producido, entre otros, por Steve Buscemi, y con el apoyo del controvertido Louis C.K.Check It cuenta la triple discriminación que viven los miembros de la pandilla: por negros, por pobres y por homosexuales. Rechazados por sus familias y por el resto de la sociedad, la prostitución es la única opción para sobrevivir.

Estas terribles circunstancias han hecho que tanto el rodaje de este trabajo como su financiación se convirtiesen en una odisea. “Nuestra película aborda muchos temas controvertidos, pero ésa es la clave”, explican Flor y Oppenheimer. “Como cineastas, nuestro primer instinto es entretener, hacer un trabajo convincente. Pero, al hacerlo, queremos descubrir y presentar puntos de vista alternativos. Eso significa a veces arrojar luz sobre temas difíciles, a veces incómodos. Creemos que el poder del cine es enorme y que puede plantear problemas que cambian la vida. Puede educar, inspirar el diálogo y ser un catalizador para el cambio“.

Los cineastas señalan que “la verdadera aceptación de las personas homosexuales y transgénero, especialmente las de color, todavía tiene un largo camino por recorrer”. Así, “puede haber nuevas legislaciones y programas de televisión muy populares, pero las estadísticas cuentan la verdadera historia. La mitad de los jóvenes sin hogar son LGBT. El 86% de los jóvenes LGBT son acosados en la escuela y el 42% viven en un ambiente hostil donde no son aceptados”.

Más que orgullo

Según Flor y Oppenheimer, “los problemas a los que se enfrentan los chicos de Check It y otros casos similares son urgentes. En su caso, defender lo que son es más que una cuestión de orgullo gay: es poner en riesgo sus vidas“.

Su situación se ve agravada por el hecho de que, “en muchos casos, en la comunidad afroamericana se ha condenado enormemente la homosexualidad, forzando a muchos a meterse más adentro en el armario”. La prostitución se ha convertido en habitual y los índices de infección por VIH tocan techo en Washington.

Lo que está en juego, añaden los directores, “es importante y algunos de los principales temas centrales de la película son oportunos y relevantes”. Por eso, “Check It trata de las consecuencias invisibles e indescifrables de la desigualdad racial, de género y de clase en este país, el campo de juego desigual y muchas veces implacable en el que nacen tantos estadounidenses, donde la esperanza es un rumor y la posibilidad de cambiar la dinámica existente son pocas y distantes”.

En ese sentido, el actual clima político de EEUU “hace que la vida de Check It y de personas como ellos sean mucho peores y más peligrosas”. Flor y Oppenheimer advierten: “El racismo, la homofobia, la misoginia, la xenofobia y el clima general de intolerancia que promueve la administración Trump dificultan a todos los estadounidenses y, en el fondo, a personas de todo el mundo. El único aspecto positivo de este fenómeno es que también nos ha inspirado a muchos de nosotros a organizarnos y luchar”.

Porque, lejos del dramatismo, Check It es un colorido canto a la vida y la diferencia. “Esperamos que después de ver la película la gente pueda simpatizar con una subcultura que probablemente no sabían que existía. Y esperamos que nuestra ayude a crear la voluntad de cambiar la forma en que tratamos a Check It y a los chicos como ellos. Su lucha se da no sólo en una pequeña pandilla en una ciudad, sino en todo el mundo“.

Además, los realizadores dicen estar “muy contentos de ver que los propios componentes de Check It viven cambios radicales: están creando su propio negocio y vendiendo su ropa en línea, y no sus cuerpos en la calle”, en definitiva, “cosas positivas que necesitan y merecen apoyo y recursos”.

El fenómeno no acaba en Washington: «Esperamos crear y llevar el modelo Check It a otras ciudades en todo el país con sus tiendas y negocios”, disponibles en la web checkitenterprises.com.

Retiran de la OPE de Osakidetza un tema que «patologizaba» al colectivo LGTBI

Perteneciente a la sección de Psiquiatría, se titulaba ‘Tratamiento de pacientes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales’

Osakidetza ha retirado de la sección de Psiquiatría de su última Oferta Pública de Empleo (OPE) un tema titulado: ‘Tratamiento de pacientes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales’, después de que tres personas expresaran su malestar por un supuesto «planteamiento ‘patologizante’» del colectivo LGTBI.

Según informa la Asociación de Gays, Lesbianas, transexuales y Bisexuales de Euskadi, Gehitu, recientemente la Red para la Igualdad de Trato y No Discriminación del País Vasco, de la que forma parte, recibió una llamada telefónica en la que tres ciudadanos expresaban su «malestar» por «algunos de los términos» de la citada OPE. «En base a dichas demandas -añade el comunicado-, Gehitu estableció contacto con el Servicio de Atención al Paciente y Usuario de Osakidetza (SAPU)» con el fin de plantear este asunto y «solicitar una reunión».

Gehitu recuerda que poco después, el pasado día 2, la directora general de Osakidetza, María Jesús Gemma Múgica, se puso en contacto con esta asociación excusándose «por el hecho». «Unas disculpas que posteriormente fueron remitidas por escrito» el pasado 7 de marzo en un texto que también daba cuenta de «la inminente revisión del texto de la OPE para realizar las correcciones pertinentes», tras lo que la modificación «sería publicada nuevamente a través del Boletín Oficial del País Vasco (BOPV)» . No obstante, «finalmente, el asunto fue retirado del temario de la sección de Psiquiatría» con publicación en el citado boletín del pasado día 14.

Tras estas modificaciones, Gehitu agradece ahora, en un comunicado, «las gestiones realizadas, tanto por parte del SAPU como de la Dirección General de Osakidetza», así como las, «sumamente rápidas y acertadas», gestiones realizadas.