Luis Alegre: “Los homosexuales somos en cierto sentido más libres”

 

Luis Alegre, miembro del equipo fundador de Podemos, durante la entrevista. ANTONIO HEREDIA

Luis Alegre. Miembro del equipo fundador de Podemos, ha sido secretario general en Madrid de esa organización. Pero se ha cortado la coleta de la primera línea política para volver a lo que más le gusta: dar clase de Filosofía.

Usted ha publicado un ensayo recientemente que se titula Elogio de la homosexualidad [Editorial Arpa]. ¿Qué tiene de elogioso la homosexualidad?

La homosexualidad nos hace más libres a todos, nos hace ver y cuestionarnos las casillas consolidadas en las que nos instalamos sin darnos cuenta y que marcan hasta los últimos detalles de nuestras vidas. Como los homosexuales no encajamos en ninguna de esas casillas, no podemos eludir reflexionar sobre ellas. Ese ejercicio reflexivo es algo por lo que pasamos todos los homosexuales, todos los gays nos vemos obligados a analizar ese paquete completo de construcciones que recibimos de nuestros ancestros.
Perdone, pero yo soy mujer, soy heterosexual, y también reflexiono sobre ello…
Mi libro es feminista, bebe mucho de las autoras en el campo de la igualdad de género. La casilla de ser mujer existe, está estandarizada, asumida, e incluye un archivo completo establecido por nuestros antepasados. Hay mujeres que la cuestionan, pero hay otras que no lo hacen y se insertan en ella con normalidad, ya que la consideran el orden natural de las cosas. Los homosexuales, sin embargo, tenemos por pura supervivencia que analizar las casillas, porque hasta ahora no encajábamos en ninguna. Y ese análisis nos permite descubrir lo que esas construcciones tienen de artificial.
¿Habla de una superioridad homosexual?
En algunos conceptos sí creo que se puede hablar de una superioridad homosexual. Esa obligación de analizar las casillas establecidas, de mirar desde fuera, nos coloca a los homosexuales en una posición privilegiada.
Pero también existen categorías de gays. Desde el gay que va a los cuartos oscuros y es promiscuo sexualmente hasta el gay casado y que ha adoptado hijos…
Ahora las hay, antes no. Y es normal que las haya, los humanos nos relacionamos a través de categorías.
¿Los homosexuales odian más?
No, al revés. Los homosexuales, como colectivo, odian menos y odian mejor. Hemos sufrido mucha persecución, y no siempre ocurre que se reaccione a eso con apertura. Los homosexuales hemos sido discriminados y atacados, y sin embargo somos un colectivo lúdico y activo.
¿Y por qué los homosexuales odian mejor?
Es raro que un colectivo como tal respete el principio de imputabilidad individual. Lo que dice por ejemplo el cardenal Cañizares los homosexuales se lo imputamos a él, no a toda la jerarquía de la Iglesia ni a todos los católicos. Sólo a él.
¿Comulga con el Papa Francisco?
Yo no comulgo en absoluto. Pero éste es el mejor Papa que podía haber, siento por él un gran respeto y admiración. Es imposible encontrar un líder mundial que genere tanto consenso como el Papa Francisco. Pero este Papa social no deja de ser una anomalía, la jerarquía de la Iglesia española debe estar espantada con él. Al fin y al cabo, la jerarquía de la Iglesia española no se moviliza por la precariedad laboral, por los desahucios o por el exilio de los jóvenes, y sí lo hace en defensa de la familia y del matrimonio tradicional.
¿Llegará el homopatriarcado?
Espero que no. Mal haríamos en sustituir un patriarcado por otro. Los ciudadanos debemos de ser iguales en dignidad y en derechos.
¿Hay políticos en el armario?
No se sabe. Lo que sí es seguro es que si en un espacio político no hay ningún gay visible, ahí hay un problema.
¿Hay algún partido político sin gays?
Creo que Ciudadanos. No quiero difamarles, pero ahora mismo no me viene a la cabeza ningún gay en el partido de Albert Rivera.

La odisea de un crucerista gay tras atracar en Getxo: una semana vagando a la intemperie

El hombre de 72 años, que tenía la intención de visitar un día San Sebastián, perdió su autobús de regreso al ‘Celebrity Silhouette’

 

El viaje en el crucero ‘Celebrity Silhouette’, dirigido al público homosexual, no fue precisamente una fiesta para un crucerista estadounidense de 72 años. Más bien una odisea. Y es que no solo se perdió las más de 50 fiestas que se celebraron a bordo, sino que estuvo perdido y a la intemperie una semana fuera del barco. Lo encontraron siete días después en San Sebastián.

El hombre, que había desembarcado junto a 2.700 pasajeros el pasado día 7 en Getxotenía la intención de pasar una jornada en Bilbao. Una visita exprés. Sin embargo, en el último momento optó por dirigirse a San Sebastián. Allí perdió su autobús de regreso al crucero ‘Silhouette’, que zarpó hacia La Coruña sin él.

La naviera Celebrity Cruises presentó al día siguiente una denuncia por la desaparición de uno de sus pasajeros. A partir de ese momento, se iniciaron las pesquisas policiales para su localización, entre ellas, gestiones con centros sanitarios, hoteles y medios de transporte, sin conseguir localizarle.

El varón, que no habla español, no tuvo éxito para contactar con la compañía encargada del viaje. En ese momento comenzó su periplo por las calles de San Sebastián. Día y noche por la capital guipuzcoana, a la intemperie.

Tras una semana deambulando por las calles de San Sebastían, se dirigió a la Policía Municipal, desde donde se pusieron en contacto con la Ertzaintza para informales de la presencia de una «persona muy desorientada». Agentes de la Sección Central de Investigación Criminal y Policía Judicial que, una vez confirmado que se trataba del desaparecido, organizaban su traslado al hospital de Cruces, para realizarle una revisión médica, así como los posteriores trámites para su repatriación a cargo de la empresa responsable del crucero.

El hombre, que ya ha regresado a a Estados Unidos, ha querido agradecer a los agentes el trato recibido. A ellos se ha referido como ‘Sus ángeles de la guarda’.

Fiestas y lujo en el crucero gay que ha recalado en Getxo

El ‘Celebrity Silhouette’, con 2.700 pasajeros homosexuales, en su mayoría estadounidenses, echa el ancla en Bizkaia dentro de un itinerario de once días

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Las agencias de viajes buscan nuevos nichos de trabajo y los paquetes dirigidos al público homosexual suelen ser un filón. Y uno de los cruceros de temática gay más populares, el ‘Celebrity Silhouette’, recaló ayer en la terminal de Getxo con 2.700 pasajeros a bordo, atendidos por 900 tripulantes. El barco, de la naviera Celebrity Cruises, atracó en las instalaciones portuarias por primera vez en 2016, aunqu e la compañía es una «clienta» habitual de la Autoridad Portuaria de Bilbao, y muchos de sus barcos, entre ellos el ‘Millenium’, ya han descansado en sus muelles. De hecho, hace ya nueve años que otro de sus buques de temática gay echó el ancla en Bizkaia, sentando un precedente.

El ‘Silhouette’ atracó a las nueve de la mañana de ayer en Getxo. Partió de Amsterdam y tiene programadas escalas en La Rochelle, y después de zarpar de Bilbao, en La Coruña, Lisboa, Cádiz y Valencia, para finalizar en Barcelona, a lo largo de un total de once días -hasta el 14 de septiembre- en los que celebrarán más de cincuenta fiestas a bordo.

Un maratón de juerga en el interior de un barco de lujo con espectáculos hasta la madrugada. Eso aseguran sus cruceristas. «Hemos venido un grupo de amigos, que en estos cruceros es algo común. Conoces mucha gente y disfrutas de las fiestas. ¿Ligar? También, pero sobre todo se trata de pasárselo bien», comentaba Clay Lee, un tejano de 49 años. Zack Durden, de 27 y llegado también de Texas, respaldaba esta opinión: «La experiencia es genial para conocer gente nueva de muchas nacionalidades. Además, las fiestas son muy divertidas y puedes quedarte hasta la madrugada». El entretenimiento corre a cargo de Atlantis, con variopintos y multitudinarios actos. «Los shows son muy buenos. Es la segunda vez que vengo en este crucero, aunque la anterior vez fuimos hasta Atenas», recordaba Michael B, un estadounidense de 40 años que viajó ayer a San Juan de Gaztelugatxe con sus colegas. «Ha sido una excursión preciosa», opina su amigo Ben Salinas.

La temática del ‘Celebrity Silhouette’ era bien visible en la popa, donde cuelga la bandera arcoíris. A través de las acristaladas terrazas de babor y estribor algunos pasajeros optaron por exhibir las banderas de sus países: Brasil, Venezuela, Gran Bretaña… La agencia de viajes LGBT ‘Holigays’ vendía por 2.019 euros el viaje en este buque con cinco restaurantes, «un teatro de clase mundial», spa, césped y «catorce cubiertas de diseño», invitando a explorar «nueve puertos fascinantes en cuatro países increíbles navegando por lo mejor de España, Portugal y Francia». En realidad, el viaje está enfocado a un mercado muy específico y entre los pasajeros predominan los estadounidenses de buen poder adquisitivo y con alto nivel cultural.

Furgoneta con chófer

De hecho, el Guggenheim se llevó ayer la palma y fue uno de sus destinos favoritos. Cerca de 700 personas escogieron esta opción para ir en autobús, igual que Lee, aunque el tejano la completó con una excursión hasta San Sebastián en una furgoneta alquilada y con chófer, en la que viajaron cinco amigos. Hasta la capital guipuzcoana se trasladaron en torno a 150 personas, un número similar de los que optaron por dirigirse hasta Castro Urdiales. También cientos de viajeros optaron por visitar Getxo, principalmente en pareja y a pie. John La Coz, de Miami, estaba entusiasmado. «Tengo muchas ganas de conocer las ciudades de España», contaba este norteamericano de orígenes franceses y 54 años, que optó por dar un paseo por la localidad costera con su amigo Glenn Retuen.

El obispo de Vitoria veta al seglar homosexual al que no deja ser sacerdote

La diócesis destituye de sus funciones parroquiales a un feligrés por publicar una carta “difamatoria”

Alfonso Ruiz de Arcaute (derecha), en una foto publicada en su página de Facebook.

Alfonso Ruiz de Arcaute ya no podrá ser monitor de catequesis ni de confirmación. Tampoco podrá participar de forma proactiva en las actividades de su parroquia, la de Santa Teresa de Jesús, en Vitoria, a la que ha dedicado sus últimos años. El obispo de su diócesis, Juan Carlos Elizalde, se lo ha prohibido por publicar “un escrito anónimo difamatorio e injurioso contra el obispo y otros miembros de la comunidad diocesana”. Pero Ruiz de Arcaute cree que la razón de fondo es más compleja: desde hace un año quiere ordenarse sacerdote y el obispo no se lo permite porque es homosexual.

“Hace un año el obispo ya me dijo que se me habían dado demasiadas responsabilidades y que con un curso de catequesis infantil tendría suficiente”, explica Ruiz de Arcaute en una entrevista telefónica. El seglar, que ha estudiado Teología en Vitoria, formaba parte del Consejo Pastoral e incluso oficiaba, cuando no estaba el cura, la celebración de la Palabra, una ceremonia con una liturgia muy similar a la de una misa pero sin sacerdote. “Muchas personas pensaban que yo era cura”, reconoce el seglar, que en 2016 planteó al obispo de Vitoria su deseo de ordenarse sacerdote.

Ruiz de Arcaute prefirió contarle toda la verdad a Juan Carlos Elizalde, tanto los abusos que sufrió “por parte de un religioso cuando tenía 14 años” como su orientación sexual. Pero una instrucción del papa Benedicto XVI, de 2005, cierra la puerta al sacerdocio a quien tiene “tendencia homosexual”. “Aunque todo depende de la interpretación que se haga”, replica el feligrés, que cree que quien tenga “una tendencia heterosexual profundamente arraigada tampoco debería ser acogido en el sacerdocio”. En su caso, asegura, la homosexualidad no “domina” su vida y vive desde “la castidad acogida con alegría” al poner en su “compromiso eclesial” el centro de su vida. Y así se lo explicó al papa Francisco en una carta, tras recibir la negativa del obispo de Vitoria a ingresar en el seminario.

El obispado de Vitoria, niega, sin embargo, las acusaciones de Ruiz de Arcaute. Según un comunicado de esta diócesis, el motivo para despojarle de todas sus responsabilidades es una carta de un cura anónimo que el seglar publicó en su cuenta personal de Facebook el pasado 13 de agosto y que describe al obispo como un “lobo con piel de cordero”. La misiva critica los nombramientos de vicarios hechos en Vitoria, así como la destitución de la secretaria del obispo anterior y los traslados de algunos sacerdotes de la diócesis. Según el obispado, “son argumentos contrarios a la verdad y descalificaciones”. “La libertad de opinión y expresión son derechos irrenunciables. La difamación y la injuria, sin embargo, no son derechos”, apunta.

“Yo la publiqué sin juzgar su contenido. Lo hice porque me lo pidió un cura jubilado, porque él no se atrevía a hacerlo, y después de un día, tras pensar y rezar, decidí hacerla pública”, se defiende Ruiz de Arcaute. El 30 de agosto, el cura de su parroquia le comunicó que el obispo le había “prohibido expresamente participar en las actividades parroquiales”. Aunque el seglar prefiere no comentar el contenido de su post en Facebook, alude a la última carta publicada por el obispo en la que, según considera, el propio Elizalde expresa el malestar que existe en su diócesis. En ella, el obispo señala que “cualquier decisión de quien tiene autoridad provoca críticas”. Y añade: “Como hasta ahora, hechas las debidas consultas, con el consejo de mis vicarios y tras el oportuno diálogo, seguiré tomándolas y seguiré estando cercano para quien quiera pedirme explicaciones”.

“La Iglesia [Católica] es mucho más que un conflicto como este”, asegura Ruiz de Arcaute, a quien el rechazo sufrido no le ha hecho abandonar su vocación. A partir de ahora, trabajará en proyectos con personas LGTBI+ y otras personas que se hayan visto rechazadas por la Iglesia pero que tienen “cierta inquietud de espiritualidad”.

El obispo de Vitoria veta a un homosexual que quiere ser cura

El Obispado asegura que le aparta de sus tareas parroquiales por difamar el prelado a través de las redes sociales

El obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde. ARABA PRESS

El obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizaldeha apartado de las tareas parroquiales a un seglar homosexual, que desea ser ordenado sacerdote, debido a que ha publicado en las redes sociales un «escrito anónimo difamatorio e injurioso» contra el prelado. La Diócesis de Vitoria ha difundidor un comunicado en el que explica que ha retirado todas las “responsabilidades parroquiales” a Alfonso Ruiz de Arcaute, que hasta la semana pasada era monitor de Confirmación y miembro del Consejo Pastoral. El motivo de esta decisión del Obispado es que el 13 de agosto pasado este catequista publicó en Facebook un escrito de un sacerdote de esta diócesis crítico con el obispo, titulado “Un lobo con piel de cordero”, en el que se acusa a Elizalde de ser “un auténtico déspota”, informa Efe. Este es “el único motivo, y no existe ningún otro, por el que el obispo decide retirar a Alfonso las responsabilidades parroquiales que ejercía en su parroquia”, dicen,

No obstante, el seglar apartado, de 50 años, asegura que hace ya un año pidió al obispo ingresar en el seminario para poder ordenarse como sacerdote.

Según relata en Facebook, ya entonces le contó al prelado que es homosexual y le pidió que mediara ante el Papa y le entregara una misiva suya en la que le hablaba de su fe y le explicaba que había sido víctima de abusos sexuales por parte de un religioso de su parroquia durante su adolescencia. Según Ruiz de Arcaute, el obispo le dijo que había entregado la carta al Papa durante una reunión celebrada el pasado otoño, pero desde entonces no ha obtenido respuesta, por lo que ha optado por enviarle otra misiva a Francisco por otras vías.

El fúbol no es gay friendly

columnista Susana M. Oxinalde

EN 1981, el londinense Justin Fashanu se convirtió en el jugador negro más caro de la historia, su traspaso al Nothingam Forest costó más de un millón de libras. En dos años perdió siete veces su valor. Fue el primer jugador de fútbol de categoría superior que salió del armario en 1990 en la portada de The Sun y se suicidó después de pasar por 23 clubes en 16 años. Han pasado casi tres décadas y no terminarnos de creernos que en Europa no haya futbolistas gais pero sí que son muy discretos, excepto para rodearse, claro, de las más buenorras del planeta. La teoría de la imposible convivencia entre rudeza y maricones tampoco se explica en la Europa progresista que contrasta con los conservadores EE.UU., donde grandes ídolos deportivos ya han confesado su homosexualidad doblando su valor: como referentes deportivos y emblemas de la diversidad y la valentía. Es la semana del Orgullo LGTB, en Madrid dos millones de personas entonarán ese gran escape de libertad y en los grandes recintos deportivos seguirá respirándose el miedo a los insultos, a las burlas, a la falta de renovación, al fin de los contratos con las multinacionales y al silencio, también sí, de los aficionados gais. Tal y como lo expresó John, el hermano de Justin también futbolista, que no lamentaba el acoso sufrido por su hermano sino el fin de sus contratos tras aquella escandalosa portada. 30 años después parece increíble que algo así siga pateando fuerte, lo mismo a la testosterona que al factor humano. Feliz Orgullo.

‘Plumofobia’, así es la homofobia entre gays que se multiplica en Internet

http://www.elmundo.es/f5/comparte/2017/06/27/5950fa0a46163f5d4b8b465d.html

 

Dentro del mundo LGTB no es ninguna novedad. El discriminado hace tiempo que se ha convertido también en discriminador. Lo que ya venía siendo una tendencia al alza en el universo offline parece haber encontrado el acomodo perfecto en la esfera virtual, donde los casos de homofobia entre gays se han multiplicado con las nuevas plataformas y aplicaciones sociales.

Un estudio realizado por Cal Strode, en el que participaron 280 homosexuales de Estados Unidos y Reino Unido, dejaba poco lugar a la duda. El 37% de los gays que se autodefinía sin pluma afirmaba que los gays con plumamanchan la imagen de los homosexuales en general. Aun más llamativo era el dato que indicaba que el 35% de los homosexuales que no se veían en absoluto afeminados se identificaba más con la comunidad heterosexual al considerarla “menos extravagante”. Por si esto fuera poco, en las conclusiones de este informe se podía leer que cuatro de cada 10 gays que aseguraba no tener pluma renegaba por completo de la lucha contra la homofobia.

Encontrar ejemplos de plumofobia dentro del mundo LGTB es relativamente sencillo. Tan sólo hace falta darse una vuelta por alguno de los locales de ambiente leather, S/M u oso y leer lo que rezan muchos de los carteles de promoción de sus fiestas. En éstos es fácil encontrar advertencias del tipo “sólo tíos machos”, “abstenerse locas y plumas” y otras perlas similares. Allí, muchos ya lo saben, los hombres afeminados están muy mal vistos.

Marc Gómez, uno de los bloggers más sensibilizados con lo que él denomina LGTB-fobia, define la plumofobia como una suerte de “miedo y rechazo a la pluma” o “miedo y rechazo a los hombres afeminados”. El italiano Andrea Puggeli, otro activista, profundiza en este asunto y sostiene que “la plumofobia va en contra de aquellas personas que se salen de sus roles de género: contra las mujeres que no hacen lo que tienen que hacer las mujeres y contra los hombres que no hacen lo que se supone que deben de hacer los hombres“. Una reflexión que enlaza directamente con el cada vez más mediático concepto de heteropatriarcado, entendido como sistema socio-político en el que el género masculino y la heterosexualidad gozan de una supremacía latente y donde el binarismo de género hombre / mujer y sus desequilibrados roles son los que configuran la realidad social.

Discriminación a los roles de género

En uno de sus comunicados, la Asociación Respeta LGTBH, que en reiteradas ocasiones se ha manifestado incómoda y contraria a las etiquetas y a los estereotipos, explicaba así lo que ellos advierten como la percepción generalizada en relación a los homosexuales con pluma: “La sociedad percibe la pluma de gays y lesbianas como elemento inherente a su orientación sexual. Así lo exhiben los medios de comunicación, que al final son los que consolidan las opiniones de la masa. Por eso, la gente presume heterosexual a quien no tiene pluma. Esto invisibiliza a bisexuales y homosexuales sin pluma y, por qué no decirlo, a heterosexuales y bisexuales con pluma que son automáticamente catalogados como gays y lesbianas”.

Sobre este último asunto ya avisaba hace un par de años la guía Abrazar la diversidad, elaborada por el Instituto de la Mujer, donde se alertaba de la incipiente discriminación relacionada con los roles de género entre jóvenes de 15 a 19 años denunciando en sus conclusiones que “los hombres que no son percibidos como suficientemente masculinos sufrirán el insulto homófobo, al igual que las mujeres que no sigan los mandatos de la feminidad”.

Más allá de la plumofobia, la discriminación creciente dentro del mundo gay no afecta exclusivamente al asunto de los roles de género. Cada vez son más los homosexuales que están señalando la discriminación racial que se da en las aplicaciones para ligar. Allí, es tan fácil encontrar usuarios a la caza de hombres negros en busca del estereotipado rol de chico duro y dominante, como otros que no tienen reparo alguno en redactar en sus bios observaciones tan hirientes como “negros no”. Lo mismo que sucede con asiáticos, latinos o gitanos.

¿Autodesprecio?

Joan es un ex usuario de lo que denomina como “apps de folleteo”. Desencantado, decidió borrarse su perfil debido a la fauna que merodea por estos escaparates humanos. Allí, comenta, suele ocurrir que muchos de los que incluyen en sus descripciones de búsqueda aquello de “no negros”, “no asiáticos”, “sólo gimnasio”, “sin pluma” y otros requisitos que califica como “absurdos, excluyentes e inaceptables”, son los mismos que se construyen perfiles con identidades falsas y, a menudo, sin fotografía. “Bajo el anonimato que ofrece la cibermáscara se permiten unas licencias que en la vida real no se atreverían a tomar“, agrega, lamentando que, “desgraciadamente, igual que hay muchas mujeres machistas, también hay mucha homofobia dentro del mundo gay”.

Otro de los temas que Joan pone sobre la mesa, y que tampoco suele tratarse con frecuencia en relación al colectivo LGTB, es la misoginia que se da en ambientes abiertamente gays y más concretamente en locales en los que se trata de evitar -cuando no se prohíbe- la entrada de mujeres. Tres cuartos de lo mismo ocurre en los cada vez más concurridos festivales de ambiente en los que sólo son bienvenidos hombres musculados. Bajo el pretexto de crear espacios temáticos destinados a satisfacer los deseos de una minoría lo que encontramos son, a menudo, minorías discriminando otras minorías.

La manida frase “yo no tengo nada en contra de los gays, pero con las locas no puedo”, que seguro casi todos hemos escuchado alguna vez en boca de un heterosexual, parece haberse extendido llamativamente dentro del propio colectivo LGTB. Javier Sáez y Sejo Carrascosa, en su Elogio de la Pluma, son tajantes a la hora apuntar las posibles causas de esa latente homofobia dentro y fuera del mundo gay: “Muchos de esos supermachos plumófobos tienen más pluma que un edredón noruego, con lo cual uno se pregunta si no habrá también una pizca de autodesprecio inconsciente en ese rechazo visceral a la pluma del otro”.

La antigua residencia de la Policía situada en Amara Viejo se convertirá en un hotel para gais

Alzado de la fachada del hotel cuya apertura está prevista para el verano de 2018. / DV

El debate sobre si tirar o no el pequeño frontón de Arroka se va a quedar pequeño en Amara Zaharra comparado con lo que se avecina. La vieja residencia de policías de la calle Amara se va a transformar en un moderno hotel de 100 habitaciones dirigido a la comunidad gay, que será explotado por el grupo Axel. Un avispado promotor de Tolosa llegó a un acuerdo con esta cadena y se hizo con el edificio en la subasta pública convocada por el Ministerio de Interior a principios de febrero. Su objetivo es abrir en el verano de 2018.

Será el primer hotel de este tipo ubicado no solo en la ciudad sino en todo Euskadi. A diferencia de los establecimientos en los que se declara la bienvenida al cliente homosexual con el término ‘gayfriendly’, el hotel que abrirá sus puertas en la calle Amara se declara ‘heterofriendly’, es decir será un hotel dirigido al publico gay que estará abierto a todo el mundo porque lo que primará será «el respeto y la diversidad», según explica el grupo de Hoteles Axel en su web.

El edificio de la calle Amara 26, antigua residencia de agentes del Cuerpo Nacional de Policía, quedó sin uso tras el cierre del cuartel de Aldapeta. El Ministerio del Interior llevaba seis años intentando su enajenación, pero la crisis hizo difícil casar oferta y demanda de un bloque que fue tasado en 2011 en 13 millones de euros. La parcela, ubicada entre el frontón cubierto del barrio y un nuevo edificio de viviendas, quedó fuera de la operación urbanística de San Bartolomé. El Estado vio cómo, uno tras otro, los concursos de venta quedaban desiertos y fue bajando de precio. En la subasta pública del pasado 8 de febrero un promotor de Tolosa (Igara 46 S.L.) se hizo con el edificio al precio de 8.870.000 euros, 6.000 euros más del precio al que salía a la venta, según nos explicó el empresario, que prefiere mantener su anonimato.

La inversión es consecuencia de un acuerdo con el grupo hotelero Axel fraguado a finales del verano pasado y en el que intervino un intermediario europeo. «Llevaban tiempo queriendo tener un hotel aquí, por la ciudad y su capacidad de atracción de ciudadanos franceses, pero no les gustaban las parcelas que habían visto, lejos del centro y de la playa o edificios muy viejos». El promotor valoró la seriedad y las garantías que aportó Axel. «Apostaron fuerte y el entendimiento fue rápido». La cadena se haya en plena expansión, apoyado por la fortaleza de un fondo de inversión internacional que mediante la inyección de liquidez se ha hecho recientemente con el 33% del grupo. A corto plazo Axel quiere crecer en las capitales europeas y en Estados Unidos, y después pone la vista en Latinoamérica y Asia.

El contrato para el hotel donostiarra se negoció durante «tres o cuatro meses». El promotor compraba la parcela, se queda con la propiedad y se encargará de su derribo parcial y reacondicionamiento como hotel. Axel alquilará el edificio a 20 años y lo explotará. «Querían un hotel de 90 habitaciones mínimo, céntrico, donde se pueda ir andando a la playa». Amara 26 les encajaba. A 350 metros de La Concha, a 100 metros de la plaza Easo, con una boca del futuro Metro al lado, a 5 minutos del Buen Pastor y a 10 minutos de la Parte Vieja. Bingo.

El solar, de unos 730 m2 de superficie, tiene una edificabilidad de 4.875 m2 sobre rasante (planta baja más cinco pisos) y 1.505 m2 bajo rasante (dos plantas de garaje). Con estas características de la parcela, se redacta un proyecto para un hotel de 97 habitaciones, que perfilan un grupo de arquitectos especializados en el diseño de este tipo de establecimientos. El promotor explica que será un hotel «muy diferente, muy trabajado y muy cuidado en los detalles», como lo quiere Axel para la tipología de cliente a la que está orientada su actividad. Habrá habitaciones individuales, dobles y dobles con salón, 30 de ellas con amplia terraza privada, con superficies entre 15 y 27 m2 más los 4-5 m2 del baño. El hotel dispondrá de recepción, salones, cafetería, cocina, lavandería, servicio de aparcamiento, gimnasio y spa (con luz natural en el primer sótano), un elemento clave en los hoteles Axel. Además, habrá un ‘chill out’ en la cubierta del edificio, «un espacio fundamental para nuestros hoteles -según reconocía el consejero delegado de la compañía. Albert Olivé, en una entrevista en 2015- para lograr la interacción entre ciudadanos locales y visitantes».

La escritura de la venta de la parcela se firmará la semana que viene. Los arquitectos ultiman el proyecto de ejecución y tramitarán las licencias en mayo. El edificio, muy cercano a la parroquia de Santiago Apostol, no se derribará por completo, ya que la intención es mantener la estructura para reconstruirlo después. Axel se encargará de la decoración final. El promotor, que realizará una inversión total que rondará los 17 millones de euros, aspira a que el hotel pueda estar en funcionamiento en el verano de 2018. Tiene claro que un establecimiento de este tipo será todo un revulsivo para Amara Viejo. «Los clientes de este tipo de hoteles son muy educados, nada conflictivos, tienen un poder adquisitivo muy alto y su presencia genera un gran impacto económico en los alrededores», matiza.

Los hoteles Axel suponen, más que una pequeña revolución, un revulsivo económico y comercial allí donde se implantan. La cadena obtuvo el pasado año unos ingresos de 16,1 millones de euros y una espectacular ocupación del 98%. Con las nuevas aperturas de Madrid, Berlín e Ibiza (tiene prevista su apertura dentro de un mes en la Cala d’en Bou), Axel Hotels prevé aumentar un 52 % sus ingresos y facturar este año 24,5 millones de euros. El plan de expansión de la compañía contempla abrir diez hoteles en los próximos cinco años.

El promotor de la operación (Igara 64 S.L.), que está detrás de varias de las nuevas aperturas de hoteles en la ciudad, se plantea este fuerte desembolso realizado en Amara como una inversión «a largo plazo». Si las cosas se torcieran o llegara una nueva crisis, «siempre tendré la posibilidad de transformar la parcela en 40 viviendas libres».

 

DATOS

Ubicación. Calle Amara, 26. El edificio fue residencia para agentes del Cuerpo Nacional de Policía.

Proyecto. Derribo parcial y reconstrucción sobre la actual estructura de un hotel de 97 habitaciones (4 estrellas superior) para Hoteles Axel, grupo catalán icono del turismo gay.

Inversión total. 17 millones de euros.

Previsión de apertura. Verano de 2018.

 

Un hotel para gais en pleno centro de San Sebastián

Teoría marica o el insulto como bandera

Además de ser una forma ingeniosa de desmontar al interlocutor, la reapropiación del insulto es un acto de reivindicación política

Pintada con el mensaje “Stay queer, stay rebel” en Bari, 2014. DENIS BOCQUET CC.

Es habitual que en las conversaciones en las que se nombra el feminismo surjan voces críticas (y frecuentemente desinformadas) que preguntan con indignación por qué se usa el término “feminismo” para hablar de la lucha política por los derechos de las mujeres. Aunque con distintas variaciones, el argumento estrella al que se alude con frecuencia para señalar la supuesta inadecuación de la palabra feminista es que si se trata de un movimiento político que busca la igualdad, ¿no habría de llamarse igualitarismo?

Lo que suele ser menos conocido es que la palabra feminismo, antes de ser una etiqueta política, era usada como insulto.

La palabra feminismo nace muy lejos de la lucha civil y de las reclamaciones políticas con las que hoy asociamos el término.  La acuña el médico francés Fanneau de La Cour a finales del siglo XIX para referirse al cuadro clínico que presentaban los hombres enfermos de tuberculosis que perdían los caracteres sexuales secundarios: se decía que los pacientes tuberculosos a los que se les caía la barba y se les redondeaban las facciones sufrían de feminismo, porque parecía que se feminizaban.

En 1872, Alejandro Dumas hijo (hijo del Alejandro Dumas de ‘Los Tres Mosqueteros’ y también escritor) retoma la palabra feminista en un folleto con el muy prometedor título de ‘El hombre-mujer’ para referirse con desprecio y cierto cachondeo a los hombres que apoyan la causa sufragista. Según Dumas, aquellos hombres que simpatizaban con la lucha de las mujeres por sus derechos sufrían de feminismo, es decir, eran (metafóricamente) hombres que habían perdido su virilidad y se habían feminizado, como les ocurría a los tuberculosos. Unos años más tarde, la sufragista francesa y pionera feminista Hubertine Auclert se reapropia del término feminismo para usarlo en el sentido político con el que hoy lo conocemos.

Feminista es solo un ejemplo más del proceso de reapropiación de un insulto por parte del colectivo al que se busca atacar. Puta, bollera o maricón son otros casos recientes de palabras acuñadas y usadas en su origen con intención peyorativa que han sido reclamadas y asumidas con orgullo por el propio colectivo insultado.

Además de ser una forma ingeniosa de desmontar al interlocutor, la reapropiación del insulto es un acto de reivindicación política. Cuando nos reapropiamos de un insulto, lo que estamos haciendo es abrazar con alegría aquello con lo que los otros aspiraban a estigmatizarnos, dejando claro que no sentimos ninguna vergüenza ni deshonra por aquello que intentan afearnos. Al hacer bandera de la ofensa, no solo se desactiva el insulto y se desmonta el ataque, sino que además se le da la vuelta a la tortilla poniendo en evidencia a quien intentaba herir.

Los insultos funcionan como el dinero o como el prestigio: solo tienen valor mientras el grupo se lo otorgue, así que si el propio colectivo insultado pasa a autodenominarse con el término con el que se le intenta ofender, el insulto deja de funcionar.

Queer es una palabra que se ha colado en los últimos años en el activismo LGTB+ y en la rama de la filosofía que analiza de forma crítica y disidente la identidad y la orientación sexual hegemónicas. Hay teoría queer, movimiento queer, activismo queer, cine queer, hasta tango queer. Si no conocemos la historia de la palabra, en español queer nos puede parecer un tecnicismo académico propio de manifiestos activistas o disertaciones filosóficas. Pero bajo su aspecto inofensivo, la palabraqueer también esconde la historia de un insulto reapropiado.

Queer era una palabra habitual en inglés para referirse despectivamente a toda aquella persona que se salía de los estrechos márgenes de la normalidad sexual imperante y que fue reapropiada por el activismo LGTB a finales de los años ochenta. El equivalente en español más cercano podría ser rarito, desviado o maricón, según el contexto. Al traernos queer tal cual al español, hemos perdido por el camino toda la connotación histórica que la palabra tenía en su origen, y, por lo tanto, también nos hemos quedado sin buena parte de su fuerza política, puesto que su significado original es opaco para los hispanoparlantes.

La palabra queer no es solo una etiqueta para denominar una identidad, sino que es en sí misma un acto de reivindicación que perdemos cuando importamos el anglicismo. Basta con imaginar el cortocircuito mental que habría producido a LGTBfóbicos y hazteoiristas en general descubrir que hay seminarios universitarios dedicados a “teoría marica” y “estudios transmaricabollo” para comprobar la ausencia de connotación política que tiene en español la aparentemente inocua queer.

Feminismo y queer son dos palabras que, a pesar de gozar de buena salud lingüística en español, han perdido parte de su memoria histórica por el camino: en el caso de feminismo, por amnesia colectiva; en el caso de queer, porque al traernos el extranjerismo, necesariamente nos quedamos sin la tradición histórica que arrastra en su lengua original.

Conocer y recordar el origen de estas palabras es una forma de reivindicar y mantener vivas las luchas políticas que nos han traído hasta aquí.

La imagen de este artículo es de Denis Bocquet.