Los ataques homófobos se disparan en Indonesia, país islámico ‘modelo’ en derechos LGTBI

King Oey

King Oey. | Fotografía: Laura Villadiego

Yuli Rustinawati recibe a menudo mensajes amenazantes en su teléfono. “Estás yendo contra la religión. Vete al infierno”, decía uno de ellos. Yuli no gusta a muchos en Indonesia. Es una mujer que lleva el pelo corto, habla claro y sobre todo, es una de las pocas personas que se atreve a decir que la comunidad LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales) debería tener los mismos derechos que el resto de personas. “La situación es dura para nosotros. No nos sentimos seguros”, asegura la presidenta de Arus Pelangi, una de las principales organizaciones de defensa de los derechos de esta comunidad en el país.

Los últimos meses han sido especialmente complicados. Autoridades y grupos radicales islámicos han incrementado la presión sobre ellos y han intentado cancelar cualquier evento en el que se hablara sobre sus derechos. El último de ellos fue un festival literario celebrado a principios del mes de mayo en el que se había programado una charla sobre LGTBI. En las redes sociales el hashtag #tolakLGBT (rechaza a los LGBT) se convirtió en trending topic y saltó a la vida real en las pancartas en algunas manifestaciones en ciudades como la universitaria Yogyakarta.

Los ataques han llegado también desde el Gobierno. Así, el ministro de Defensa, Ryamizard Ryacudu, ha calificado al movimiento LGBTI como más peligroso que una bomba nuclear, mientras que la principal organización psiquiátrica ha asegurado que la homosexualidad y la transexualidad son desórdenes mentales. “Realmente nos preocupamos por ellos. Lo preocupante es que, si lo dejamos sin tratar, esas tendencias sexuales se pueden convertir en algo aceptado comúnmente por la sociedad”, dijo Suzy Yusna Dewi, miembro de la Asociación Indonesia de Psiquiatras, al periódico The Jakarta Post.

Uno de los episodios más preocupantes, explica Yuli, ha sido la aparición de un grupo de justicieros ‘antiLGBTI’ en la ciudad de Bandung, a unos 150 kilómetros de la capital Yakarta, que irrumpe en casas privadas en busca de parejas homosexuales. “No había pasado antes, así que hemos puesto en marcha una línea telefónica para los que se sientan amenazados”, cuenta la activista.

“Es algo cíclico. Cada cierto tiempo nos convertimos en el objetivo de los grupos radicales”, asegura el también activista King Oey. “Este es un país musulmán y durante las últimas décadas se ha hecho cada vez más islámico”, continúa Oey. Esos grupos radicales de lo que habla King Oey son principalmente organizaciones como el Frente de Defensores del Islam, que tienen como objetivo a minorías étnicas, políticas o sexuales.

¿Un país modelo?

El club Bauhaus está prácticamente lleno un jueves por la noche. La mayoría de los clientes son hombres jóvenes bien vestidos que beben y conversan mientras dos gogos musculados y semidesnudos bailan sobre una plataforma e invitan a algunos de ellos restregarse contra sus cuerpos. Los gays no pueden mostrarse en la calle, pero dentro de las paredes del Bauhaus no tienen que esconderse.

Indonesia, el país con mayor número de musulmanes del mundo, ha sido a menudo considerado un ejemplo de derechos de las personas LGTBi en un país islámico. La homosexualidad no está penada y no hay una ley de sodomía, como ocurre en la vecina Malasia. Pero, como muestra el Bauhaus, la aceptación social es limitada. “A la sociedad no le importa lo que hagamos en privado, pero no quieren que nos mostremos públicamente”, dice King Oey.

Esta invisibilidad tiene consecuencias más allá de la impuesta discreción. Las parejas homosexuales no están reconocidas legalmente y no pueden beneficiarse de los mismos privilegios que las heterosexuales. Algunas leyes también minan sus derechos. “La homosexualidad no es ilegal, pero tampoco es legal y algunas leyes, como la ley de pornografía, dicen que es un comportamiento desviado”, explica Yuli.

La situación es especialmente dura en la provincia de Aceh, al oeste del país, donde rige la sharia o ley islámica y donde los LGBTI  pueden ser azotados por comportamiento inmoral. No obstante, como en muchos otros países asiáticos, los transexuales, o warias (una contracción entre la palabra para mujer, wanita, y hombre, pria, en indonesio), tienen una mayor aceptación social, gracias en buena parte a las costumbres de la tribu Bugis que reconocen cinco géneros diferentes y dan a los bissus, una especie de sacerdotes transexuales, una alta posición social.

La situación en el ‘país modelo’ parece, sin embargo, no mejorar nunca y los LGBTi se han cansado de las decepciones continuas. La última ha sido el nuevo presidente, Joko Widodo, más conocido como Jokowi, que llegó al gobierno del país hace un año y medio bajo un halo de progresismo que no se ha materializado.

“Cuando Jokowi era candidato éramos optimistas, porque habló de derechos humanos”, dice Yuli. “Pero ahora podemos ver que los derechos humanos no son su prioridad, sino la economía”, continúa. King Oey es algo más optimista. “Creo que nos ayudaría mucho tener un presidente que salga a la palestra y nos apoye. No creo que ocurra durante este primer mandato. Pero quizá lo haga durante el siguiente”.

La guerra de los ultracatólicos contra un “Disney de gays y lesbianas”

La organización HazteOír.org reúne firmas para que la secuela de Frozen no tenga una protagonista lesbiana 

Elsa, la posible primera princesa lesbiana de Disney

Elsa, la posible primera princesa lesbiana de Disney

“La factoría Disney se está plegando a las presiones de los grupos LGTB para que homosexualice sus películas, y Frozen está a punto de ser la primera”. Así se inicia el texto que argumenta las razones para recoger firmas en contra de la supuesta homosexualización de la factoría Disney iniciado porHazteOír.org.

Según los impulsores de la petición, se trata de pedir al presidente de Disney España, Simón Amselem, y al CEO de The Walt Disney Company, Bob Iger, que “no se rindan a las presiones y sigan promoviendo los valores universales que distinguen a sus películas”. Para ellos, ambos se han plegado a las peticiones de lo que llaman lobbys LGTB y han cedido a su voluntad de “imponer una ideología de género”.

“No podemos dejar que el lobby de la ideología de género destruya la gran fábrica de sueños infantiles” afirman los impulsores a pesar de que Disney no se ha pronunciado al respecto. Una campaña que ya ha conseguido 28.441 firmas desde que se pusiese en marcha el pasado 9 de mayo.

Los organizadores pretenden responder así a la campaña#GiveElsaAGirlFriend que colectivos LGTB llevaron a cabo en Twitter para que Elsa, la princesa de Frozen, fuese la primera protagonista lesbiana de la historia de la factoría. Ellos han iniciado su contracampaña en la red social con el hashtag #CharmingPrinceForElsa.

“El lobby homosexual no busca la aceptación. Ya la tienen. Busca imponer su ideología. Nuestros hijos no estarán bien educados hasta que la dosis homosexualista corrija la patología de la familia universal que, por qué será, no acaba de rendirse a sus dictados. Ésta es su guerra: acosarla”, asegura el promotor de la iniciativa, Antonio Velázquez.

HazteOír.org es una plataforma de recogida de firmas que ha abanderado campañas en contra del aborto, la pluralidad lingüística en España o contra los fondos públicos para combatir la violencia machista. Peticiones que, en su mayoría, no van a más, pero que dan cabida a corrientes de opinión homófobas y abiertamente ultracatólicas.

En esta ocasión acuden al mainstream Disney para llevar a cabo lo que consideran una “batalla contra la dictadura de género” y para que el director de Disney “no ceda al empuje LGTB”.

“Soy estudiante, waterpolista olímpico y gay. Y no pasa nada”

El waterpolista español Víctor Gutiérrez.

El waterpolista español Víctor Gutiérrez.

Víctor Gutiérrez (Madrid, 1991) lleva todo el día de entrevista en entrevista. Este estudiante de Periodismo, también considerado uno de los mejores boyas de España, se coloca esta vez al otro lado. Y no es para hablar sobre su próxima partida a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro como jugador del equipo español de waterpolo. Coge el teléfono y cuenta pausado cómo se gestiona eso de aparecer en todos los medios tras hacer pública su homosexualidad. Es el segundo deportista del país que lo ha hecho. La semana pasada fue el patinador Javier Raya. Se dice un “poco abrumado”, pero no se le nota nada.

¿Por qué decides que ahora es el momento?

Se han juntado varias cosas. Por un lado, las agresiones homófobas que se están denunciando. Por otro, la falta de referentes que seguimos teniendo los deportistas homosexuales. Estoy en un momento en el que tengo los pilares de mi vida muy bien asentados: la familia, los amigos, mi equipo… Y me he visto con la responsabilidad de dar un paso adelante y decir: este soy yo, soy estudiante, deportista, gay y no hay ningún tipo de problema. Llevaba pensando bastante tiempo en hacerlo público, pero no me veía con la madurez ni deportiva ni personal suficiente, a pesar de que nunca nadie me ha juzgado por mi condición sexual, sino por mi rendimiento. Y eso es lo que quería compartir con la gente.

¿Es más difícil vivir tu condición sexual con libertad siendo futbolista que waterpolista?

Sí, el fútbol es otra dimensión. Si eres deportista de un deporte minoritario, el foco mediático que tienes encima es menor. Si yo me tengo que enfrentar a algún tipo de comentario homófobo en un partido de waterpolo, en la piscina no hay más de 500 personas. En un campo puede haber 40.000. Es verdad que los homófobos son una minoría, pero hacen mucho ruido. Además, en el fútbol no solo hay deporte, hay negocio, otros intereses y otras cosas que no sabemos que dificultan todo esto. No obstante, quiero dejar claro que me parece igual de respetable aquel que decide no hacerlo público. Que cada uno viva su vida como quiera.

¿Que un árbitro gay haya dejado la profesión hostigado por la homofobia engorda el miedo de los deportistas homosexuales?

Su situación es muy complicada. Entiendo que la presión haya podido con él y entiendo que haya decidido terminar con su carrera. Es muy triste, pero es la realidad. También creo que su experiencia, a pesar de que es negativa, va a servir como lección. Esto no puede volver a ocurrir. También viendo estas cosas me sentía un poco en la obligación de compartir lo que me ha pasado a mí.

¿Te ha sobrepasado la reacción mediática?

Era consciente de que iba a tener bastante repercusión. El reportaje con Shangay –la revista donde habló por primera vez de su condición sexual– lo tenía cerrado desde hace un mes y justo hace una semana Javier Raya hizo pública su homosexualidad también. No es un tema de ser el primero, sino de ser uno más. Esperaba repercusión, aunque yo que no estoy acostumbrado y me abruma un poco. Pero muy contento de que la gente se implique con el tema y se preocupe. En general, todos los mensajes son de ánimo, apoyo y cariño. No me arrepiento en absoluto de la decisión que he tomado.

¿Has recibido algún mensaje negativo?

Todo lo que he leído en mis redes sociales ha sido positivo, pero es cierto que en los comentarios de algunos diarios que se han hecho eco de la noticia me han acusado de utilizar esto ahora que vienen los Juegos Olímpicos. Yo lo he hecho ahora porque así lo he sentido oportuno y no hay ningún tipo de interés más.

En tu trayectoria profesional, ¿te han dirigido comentarios homófobos?

No, de hecho el mensaje que quería compartir el de que a mí siempre me han valorado por mi rendimiento deportivo. No he sido abanderado de nada, pero tampoco me he escondido. El waterpolo es una familia muy pequeña, nos conocemos todos y convives con las mismas personas muchas horas al día. A mis compañeros de equipo sí se lo he dicho, pero al resto no. Porque no ha hecho falta, tampoco tengo que dar explicaciones. Lejos de sentir rechazo, siempre he sentido respeto y tolerancia. Siempre he hecho lo que he querido y me he movido como he querido. El mundo del deporte es homófobo, pero mi experiencia es tan positiva que me sentía en la obligación de compartirla para que se vea que al final la gente te valora por el tipo de persona que eres y no por tu condición sexual.

¿Has hablado con el seleccionador después de la entrevista?

No, con la selección no he hablado. En la entrevista que he dado no hablo de mi equipo ni de la selección, cuento mi experiencia personal con el deporte. No me he tenido que sentar con nadie porque no estoy hablando de nadie que no sea yo. Además, nunca me he sentido presionado para ocultar mi condición sexual por nadie.

¿La homofobia es menor en el deporte femenino?

Sí, es posible, porque también es menos visible. Al deporte femenino se le da menos cobertura. Si te dedicas a un deporte minoritario y eres mujer, la cobertura es nula; aparte de la infravaloración, manifiesta con sueldos más bajos, por ejemplo. En general, el mundo del deporte es muy machista, también por los roles de género asociados a los deportistas y a las deportistas.

La primera reina de belleza transexual de Israel es árabe y católica

La ganadora del concurso transgénero, con aspirantes de las tres religiones monoteístas, participará en el certamen internacional en Barcelona

Taalin Abu Hana, ganadora del primer concurso de belleza Trans Israel

Taalin Abu Hana, ganadora del primer concurso de belleza Trans Israel. LIOR MIZRAHI GETTY IMAGES

Israel ya tiene su primera reina de belleza transexual. Se llama Tailin Abu Hanna, es árabe israelí, cristiana católica, nacida en Nazaret hace 21 años en el seno de una familia que la acepta y la apoya. Este viernes fue coronada oficialmente en Tel Aviv como la ganadora del certamen Miss Trans Israel. Bailarina y cantante de profesión, partía como favorita desde que comenzaran las rondas previas, en las que compitieron 40 candidatas.

Al final, para la gran noche en el Teatro Nacional Habima solo quedaron 12 aspirantes. Entre sus rivales, Aylin Ben Zaken Cohen, una judía nacida en el seno de una familia ultraortodoxa de Jerusalén, y Carolin Khoury, una árabe musulmana que recientemente relataba a la agencia Reuters cómo pudo escapar con ayuda de la policía de su casa, donde sufría maltrato por su condición de transexual.

Coronada por la chilena Vanessa López —ganadora del certamen internacional del año pasado en España— Tailin Abu Hanna se lleva como premio un paquete de cirugía estética en la Clínica Kamol de Tailandia valorado en unos 13.500 euros. La árabe cristiana representará a Israel en el concurso Trans Star Internacional, previsto el próximo 17 de septiembre en Barcelona.

Violencia familiar, rechazo social o verse obligadas a comprar hormonas en el mercado negro son algunas de las dificultades que atraviesan muchas de las participantes en el concurso de belleza, según destaca la organizadora del certamen, Israela Stephanie Lev. “Pero antes era aún más terrible”, recalca. Tel Aviv es mundialmente conocida por ser uno de los destinos favoritos del colectivo de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (LGTB) por su tolerancia. Está considerada por este colectivo como “ciudad amiga” y por eso confluyen en ella LGTB procedentes de todo el país, sin importar el origen étnico o la religión.

Israel es, comparada con sus vecinos, una isla de tolerancia en Oriente Próximo, donde homosexuales y transexuales se ven acosados. En 1998 fue el primer país en alzarse con el triunfo en Eurovisión de la mano de una representante transexual, Dana International, que se convirtió en todo un icono del colectivo LGTB. El año pasado fue la estrella de la fiesta con la que el conservador primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, agasajó a la prensa extranjera en un hotel de Jerusalén.

En el certamen de belleza que ha coronado a Tailin Abu Hanna y que da el pistoletazo de salida a las celebraciones del orgullo gay en Israel, la pregunta estrella a las participantes ha sido ¿dónde estabas cuando ganó Dana International?

Pero el Estado hebreo no está libre de los ataques intolerantes. Al contrario. Cristianos, musulmanes y judíos conservadores religiosos rechazan con intransigencia lo que consideran “conductas desviadas”. Las agresiones contra asociaciones y locales de ambiente LGTB tuvieron su máximo exponente el año pasado en Jerusalén con el asesinato de Shira Banki, de 16 años. La adolescente fue apuñalada por un extremista ultraortodoxo judío cuando participaba en la marcha del orgullo gay en la Ciudad Santa.

Las contramanifestaciones de los ultraortodoxos en el día del orgullo gay convierten el barrio religioso de Meah Shearim, en Jerusalén, en un hervidero en el que los enfervorecidos devotos judíos condenan a los homosexuales y equiparan a Tel Aviv con las bíblicas Sodoma y Gomorra.

Para los musulmanes, el tema simplemente es tabú. No hay debate social y apenas existe en el seno familiar. Salir del armario puede llegar a costar la vida. De ahí que a algunas de las aspirantes al concurso, como la árabe Caroline Khoury, elegir el camino de la transexualidad les ha supuesto romper con todo lo anterior. Renacer mirando al futuro en un lugar donde, al menos, los LGTB pueden mostrarse y ser aceptados tal y como son.

Una árabe cristiana gana el primer concurso ‘Miss Trans’ en Israel

Talin Abu Hana 'Miss Trans Israel 2016'

Talin Abu Hana ‘Miss Trans Israel 2016’

El Teatro Nacional Habima, situado en el centro de Tel Aviv, ha vivido una jornada histórica. El primer concurso de belleza de la comunidad transexual en la historia de Israel ha finalizado con música, aplausos, sonrisas y una ganadora: la árabe-israelí Talin Abu Hana (21).

La ‘Miss Trans Israel 2016’ es una árabe cristiana que vive en Nazaret al norte del país. Esta joven de nacionalidad israelí no sólo logra reivindicarse a nivel personal sino que recibe un vale de 15.000 dólares para ser atendida por un prestigioso cirujano plástico en Tailandia y el billete para representar a Israel en el concurso internacional ‘Miss Trans Star’ previsto en unos meses en Barcelona.

“Israel me permite a mí, una árabe cristiana de Nazaret, que acabe la guerra entre su alma y su cuerpo. Nuestro país se merece estar en la cima“, afirmó la feliz ganadora a los medios locales y extranjeros. Según los expertos, era la favorita para alzarse con este triunfo tan especial.

La celebración de este certamen es una reivindicación de este colectivo y el pistoletazo simbólico de los actos de la Semana del Orgullo Gay de Tel Aviv que culminará el próximo viernes con el tradicional y masivo desfile del Orgullo Gay en las calles de esta ciudad mediterránea.

Tel Aviv es una de las localidades más amistosas y tolerantes hacia los homosexuales. Destaca sobre todo en una zona donde muchos países condenan la homosexualidad con la cárcel o la pena de muerte. Los líderes de la influyente comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y personas Transgénero) en Tel Aviv afirman que Israel aún debe avanzar mucho en el campo legal pero destacan que un evento como el celebrado este viernes en el Teatro Nacional israelí es impensable en los países árabes vecinos o en Irán.

En palabras de la organización, las 12 finalistas “son un mosaico real de Israel con sus diferentes contextos, comunidades y religiones. Un ejemplo del coraje y tolerancia enfatizando el lema de los actos del Tel Aviv Pride este año: Las Mujeres por el Cambio“.

Más allá de la ganadora árabe cristiana, destaca una bailarina de vientre musulmana marginada por su familia y una judía educada en el seno de una familia ultraortodoxa de Jerusalén. Aylin Ben-Zaken (27) considera la participación como una gran victoria. Su punto de inflexión tuvo lugar en 1998 cuando Dana International ganó Eurovisión para gozo de Israel y de la comunidad transexual en todo el mundo. “Cuando la vi, me di cuenta que ahí fuera hay otra persona como yo. Me di cuenta que no estaba sola”, explica Ben-Zaken al ‘Jerusalem Post’. Se dio cuenta que más personas “ahí fuera” no sólo no se identifican con su cuerpo sino que se atreven a revelarlo y en este caso cantarlo a toda Europa. A los 10 años y en un barrio jaredí de Jerusalén descubrió la palabra “Diva”.

Tel Aviv se prepara para la Semana del Orgullo Gay

Tel Aviv se prepara para la Semana del Orgullo Gay. SAL EMERGUI

Yisraela Stephani Lev (55)– una de las más famosas y veteranas representantes de este colectivo en Israel-niega que destacar la tolerancia hacia los gays sea una forma de hacer “propaganda israelí que pretende ocultar las políticas hacia los palestinos” tal y como denuncian los activistas propalestinos. “Esto no es propaganda. Vivimos en Tel Aviv, en Israel, el único país sano en esta zona que permite vivir como gays o transexuales sin el temor a ser masacrados o lanzados desde un tejado”, asegura a los medios locales.

Tel Aviv, engalanada desde hace días con las banderas del arcoíris, se prepara para una semana de muchas fiestas, conferencias, turismo gay y un desfile multitudinario lleno de música y color. Y un mensaje a favor de la tolerancia.

Un juez sobre los menores transexuales: negar el cambio registral de sexo es “negarles llevar una vida plena y libre”

David, en el paseo marítimo de Cádiz

David, en el paseo marítimo de Cádiz | Foto cedida por la familia

Un juzgado de Algeciras ha reconocido, por primera vez en Andalucía, el derecho de un menor transexual a cambiar la mención registral de su sexo. David será para todos David, también para la administración, que expedirá su título de bachillerato con su nombre. El juez, que firmó el auto el pasado 12 de mayo, hace el siguiente razonamiento: “Negar lo solicitado por el menor y sus padres sería equiparable a negar la realidad del menor sentida y aceptada por él mismo, su familia y su entorno educativo”.

Nunca hasta ahora, según las asociaciones de transexuales, se había reconocido a los menores transexuales andaluces el derecho a cambiar en el Registro Civil no sólo su nombre, sino también la mención a su sexo. El auto del juez encargado del Registro Civil de Algeciras, al que ha tenido acceso eldiario.es/Andalucía, recoge que “negar a estos menores el derecho a que se les reconozca su verdadera identidad sexual, sin dudas ni ambages, es tanto como negarles llevar una vida plena y libre, sin que se vean obligados a afrontar situaciones que puedan menoscabar su dignidad personal”.

El hecho de que en el DNI se haga mención al sexo no sentido lleva a situaciones “cuando menos incoherentes”, según el juez. Por eso negar la solicitud de David equivaldría a “negar la realidad del menor”, aceptada por él y por todos. “Realidad a la que las instituciones no pueden dar la espalda conduciendo al menor a una situación injusta e indeseable”, concluye.

En conversación con este medio Isabel, la madre de David, insiste en que la resolución es “un descanso” porque ve que su sufrimiento se acaba: “No quería entrar a una discoteca porque le pedían el DNI. Y ves la cara que pone cuando va al médico…”. Los padres de estos chicos relatan a veces episodios de incomprensión con quienes no se creen que esa persona, de la que el DNI asegura que es una chica, parece y es, en realidad, un chico. O al contrario. Pasa con frecuencia, por ejemplo, en la compra de billetes para el transporte público.

Será David en su título de bachillerato

“Cuando lo vi crecer yo no lo veía femenina, no le gustaba ponerse falda, ni quitarme el pintalabios. Pedía regalos que la sociedad asigna a los chicos. Ahora entiendo muchas cosas”, relata Isabel. David dijo a su madre que era un chico hace catorce meses. Antes lo había contado a sus amigos, a quienes había pedido que le llamaran así.

El “tránsito social”, el paso de chica a chico en el instituto, lo hicieron en la primavera de 2015, con la ayuda de una orientadora que resultó estar especializada en este tema, y que ahora trata de dar visibilidad a los menores transexuales con un cuento infantil financiado en Verkami. “A la gente que veo de tarde en tarde no le daba explicaciones. Yo no tengo que explicar de mi hijo: es un chico, y punto. Quizá a la gente más mayor le cuesta más entenderlo”, explica su madre. A la vuelta de las vacaciones de Semana Santa empezó a entrar en el baño de chicos y a aparecer en las listas como David.

En agosto David empezó la hormonación. Sin embargo, para el Estado seguía siendo una chica y en el título de bachillerato debía aparecer con su antiguo nombre. Esto puso en marcha a la familia, que empezó a recoger documentación en noviembre y en abril entregó al juez toda una batería de papeles de todo tipo para demostrar lo que parecía a la vista: David es David. Informes del endocrino y del centro donde ha recibido tratamiento hormonal, informes psicológicos, las actas del “tránsito social” en el instituto, los informes de adaptación, la ficha del joven en el sistema Séneca de la Junta de Andalucía, fotos con familia y amigos y hasta las notas.

La resolución se esperaba desde hace un par de semanas, pero no fue entregada a la familia hasta el miércoles. El muchacho recibió el anuncio de que la petición iniciada en abril sería aceptada el día que cumplió 17 años. Isabel cree que el caso abre una puerta a otras familias en situación similar y puede contribuir a derribar barreras jurídicas y prejuicios. En Málaga, por ejemplo, Alexa es Alexa para todos menos en el DNI. Su familia lleva meses luchando por que el Registro Civil de Torremolinos reconozca su nuevo nombre. “Antes esto se tapaba. Pero ha existido desde que el mundo es mundo”, dice Isabel.

Los motivos del cambio de criterio

El fiscal puede recurrir, pero la madre asegura que ha obtenido el compromiso de que eso no ocurrirá. La cuestión está siendo objeto de una evolución jurisprudencial en el Estado y la resolución es pionera en Andalucía. El auto se apoya en un precedente de la Audiencia Provincial de Valencia, que interpreta que la ley que regula el cambio de la mención registral del sexo no debe interpretarse como excluyente de los menores de edad, “pues no se podría entender semejante trato discriminatorio”. El juez de Algeciras dice compartir “plenamente” el razonamiento.

La resolución incluye un insólito (por lo inusual y lo honesto) párrafo para motivar el cambio de criterio: “En autos anteriores mantuve la postura de autorizar el cambio de nombre y denegar el cambio de sexo al pensar, erróneamente, que los problemas cotidianos que tenían que afrontar estos menores se solucionaban con el cambio de nombre en el Registro Civil. Y lo que es más importante, por su uso cotidiano en el DNI. No ha sido así en la práctica”.

La hija de Desmond Tutu deja el clero tras casarse con una mujer

Mpho Tutu (dcha.), junto a su mujer, Marceline Furth

Mpho Tutu (dcha.), junto a su mujer, Marceline Furth. LERATO MADUNA

Es verdad que Sudáfrica parece estar mal colocada en el mapa de África. Con unagran diferencia respecto al resto de países del continente, no sólo en desarrollo sino también en políticas sociales y defensa de los derechos humanos, es el único país del continente donde los homosexuales no son perseguidos. Y no sólo eso, sino que está permitido el matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo desde el año 2006.

Hay historias increíbles, y luego está la vida de la hija de Desmond Tutu: Mpho Tutu. Hasta ahora miembro del clero de la iglesia anglicana de Ciudad del Cabo, ordenada en Estados Unidos en 2003, hija de uno de los líderes cristianos más conocidos y carismáticos del mundo, directora ejecutiva de la Fundación Desmond y Leah Tutu Legacy, ha decido dejar los hábitos para contraer matrimonio con una mujer.

Y no sólo eso, con una mujer blanca que se ha declarado públicamente atea:Marceline Van Furth, profesora de enfermedades infecciosas pediátricas de la Universidad de Vrije en Amsterdam, también trabajadora en la fundación Tutu. “Mi esposa y yo nos encontramos en casi todas las dimensiones posibles de diferencias. Pero irónicamente, viniendo de un pasado donde la diferencia fue el instrumento de división, es nuestra igualdad la causa actual de nuestra angustia: el que las dos seamos mujeres”, declaró Tutu-van Furth a la prensa tras conocerse el enlace.

“Las cánones de la Iglesia de Sudáfrica afirman que el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Después de contraer matrimonio con mi mujer, se me aconsejó que debía revocar mi licencia, con lo que me ofrecí a hacerlo antes de que lo hicieran por mí”, dijo Mpho Tutu en un comunicado. Aunque su decisión pueda haberse interpretado como una osadía por parte del sector más conservador. La ex religiosa ha recibido la aprobación de su padre, cuya bendición es mucho más valiosa que la de otros miembros del clero.

División entre el clero

Quizá decir “ha decidido”, al referirse de su abandono del clero, no es el término más adecuado, ya que aunque la iglesia anglicana sudafricana -que sigue las pautas de la británica- permite tanto el sacerdocio femenino como el matrimonio, no es tan abierta con los enlaces entre personas del mismo sexo. Aunque en el pasado Desmond Tutu se mostró partidario de permitir el “matrimonio religioso homosexual”, el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, no lo contempla. La celebración se llevó a cabo en Franschhoek, Sudáfrica, y fue oficiada por Charlotte Bannister-Parker, una clériga de Oxford, junto con un amigo de la pareja. La diócesis de Oxford dijo en un comunicado que “el evento no era una boda, sino una celebración de una boda que tuvo lugar en los Países Bajos a finales de diciembre del año pasado”, cuando se casaron legalmente. Ambas han estado casadas previamente y Tutu tiene dos hijas.

La campaña de Desmond Tutu en favor de los homosexuales ha sido siempre muy activa, no sólo por salir en defensa de su hija, sino por propia convicción: “Me niego a ir a un cielo homofóbico. Yo no adoro a un Dios que es homofóbico. Soy un apasionado de esta campaña, tanto como lo estuve durante la campaña contra el apartheid, ya que para mí están al mismo nivel”, declaró en 2013 durante el lanzamiento de la campaña ‘Libres e iguales’ en Ciudad del Cabo.

A sabiendas de lo delicado que resulta para la iglesia cualquier temática LGBT, la corriente anglicana puede afirmar que está un paso más adelante que otras creencias, aunque por supuesto mantiene opiniones muy divididas. Este año se impusieron sanciones de facto en la iglesia episcopal de Estados Unidos por permitir a sus sacerdotes llevar a cabo matrimonios del mismo sexo.

En Sudáfrica, la medida para valorar la permisibilidad de los matrimonios igualitarios será revisada este mismo año. En ese sentido, el arzobispo de Ciudad del Cabo, Thabo Makgoba ha declarado en favor de la sacerdotisa afectada: “Hemos superado profundas diferencias en torno a la imposición de sanciones contra el apartheid y sobre la ordenación de mujeres, y podemos hacer lo mismo sobre la sexualidad humana”.

Desmond Tutu, quién recibió el Premio Nobel de la Paz en el año 1984 por su implicación en la lucha contra el apartheid, ha sido aquejado de varios problemas de salud durante el último año, y se llegó a temer por su vida en más de una ocasión.

El waterpolista español Víctor Gutiérrez sale del armario

El deportista de 25 años e internacional ha declarado su homosexualidad en una entrevista porque “sentía la responsabilidad de dar la cara como deportista gay”

Víctor Gutiérrez, en la portada de 'Shangay'

Víctor Gutiérrez, en la portada de ‘Shangay’.

“Espero que mi salida del armario sirva para romper un tabú dentro del deporte”, asegura el jugador de waterpolo español Víctor Gutiérrez en la portada de la revista Shangay. En una de las etapas clave de su carrera deportiva y justo antes de concentrarse con la selección para preparar los próximos Juegos Olímpicos, el internacional de 25 años ha decidido hacer pública su homosexualidad en una entrevista en la que cuenta que sentía “la responsabilidad, como deportista gay, de dar la cara”.

El jugador del club madrileño Real Canoe y considerado uno de los mejores boyas de España, confiesa que llevaba bastante tiempo pensando en hacerlo, y que ha elegido este momento, además de por haber alcanzado “la madurez deportiva y personal necesaria”, porque considera muy importante la visibilidad. “Ha habido más de setenta agresiones homófobas en Madrid en lo que llevamos de año, es una realidad que vivimos. Y no hay casi deportistas que digan que son gais. Pero, según mi experiencia, la gente ha cambiado; como deportista, todo lo que vivido es absolutamente positivo”. Con estas declaraciones, Víctor Gutiérrez se convierte en el segundo olímpico español abiertamente gay, después de que el patinador Javier Raya, participante en los últimos Juegos de Sochi 2014, fuese el pionero hace poco más de una semana tras publicar una foto junto a su novio en las redes sociales.

Víctor Gutiérrez justifica su tranquilidad para salir del armario en el hecho de tener el respaldo de su familia, pero su experiencia en su entorno como deportista de élite ha sido fundamental. “Nunca me he sentado con el presidente de mi club, el entrenador y los compañeros para decírselo.Al final, es mi vida y hago lo que quiero, pero cuando estás en un equipo de élite, convives con muchas personas con las que estrechas lazos, y con ellos siempre he compartido mi vida”. Sin esconderse, “pero sin ser nunca abanderado de nada”, quiere compartir que no se ha sentido discriminado por ser gay. “Jamás me he encontrado con nadie que me haya juzgado como deportista por mi condición, siempre ha sido en función de mi rendimiento”, insiste.

Defiende la libertad de quien decide no hacerlo público, pero cree que las cosas “serían más fáciles” si saliese del armario una gran figura mundial de alguno de los deportes más mediáticos. “Sigue siendo un mundo machista. No debe de ser fácil escuchar en un campo de fútbol a muchas personas gritándote ‘maricón’. Los grandes clubes son empresas, y hay muchos intereses involucrados… Pero si alguno de ellos diera ese paso, podría influir en la opinión de millones de personas y cambiar las cosas de una manera mucho más rápida, porque siguen siendo muy pocos los deportistas que han hecho visible su homosexualidad”.

Gutiérrez no es el primer deportista de élite que ha hecho pública su condición de homosexual. Pero ha habido muy pocas salidas del armario estando en activo al más alto nivel. La tenista Martina Navratilova fue una pionera al hacerlo público en los años ochenta, y Amelie Mauresmo siguió sus pasos y se declaró lesbiana a los 19 años después de ganar el Open de Australia. Hace dos años, el jugador de fútbol americano Michael Sam se convertía en el primero en su deporte en dar el paso, lo que le valió el apoyo del presidente Barack Obama.

En activo destacan el saltador de trampolín olímpico británico Tom Daley y el boxeador puertorriqueño Orlando Cruz, que se casó con su novio en 2013 en Nueva York. Otros como el nueve veces medallista olímpico de natación, el australiano Ian Thorpe, o el pívot de la NBA John Amaechi no se atrevieron estando en la cúspide y esperaron a terminar sus carreras deportivas. Víctor Gutiérrez confía en que su decisión no afecte a su proyección como waterpolista, aunque ha salido del armario antes de saber si será seleccionado para competir en Río de Janeiro. “Estoy entrenando y manteniendo la forma, espero saber si voy a los Juegos a primeros de julio. He hecho una buena temporada, y el seleccionador me ha dicho que tengo posibilidades”. Pero asegura que aceptará tranquilo lo que venga después de haberlo contado. “No soy el primero, soy uno más”.

SOCIEDAD Once estados demandan a la Administración Obama por el manual sobre los baños para transexuales

Un baño 'neutral' en un instituto de California

Un baño “neutral” en un instituto de California. AFP

La controversia en Estados Unidos sobre el uso de los baños por parte de estudiantes transexuales sigue escalando. Hasta el punto de que once estados denunciaron este miércoles a la Administración Obama por el manual federal enviado a las escuelas con directrices sobre la utilización de aseos y vestuarios hace unas semanas.

La demanda registrada en el estado de Texas lleva la impronta del gobernador republicano Greg Abbott, que anunció la decisión en Twitter antes de que el Fiscal del Estado, Ken Paxton, confirmara la denuncia. En ella, los demandantes acusan a la Administración Obama de conspirar para “convertir los centros de trabajo y los educativos del país en laboratorios de un experimento social masivo, saltándose el proceso democrático”.

La causa presentada también sostiene que las directrices federales desoyen “las políticas de sentido común que protegen a los niños y los derechos básicos a la privacidad”.

No es la primera vez que Abbott encabeza un batalla legal contra el presidente Barack Obama. En 2015, lo hizo con las órdenes ejecutivas aprobadas por el presidente en materia de inmigración y que evitarían la deportación casi cinco millones de indocumentados que viven en el país. Una demanda a la que se sumaron dos decenas de estados.

En esta ocasión, se unen como demandantes en la denuncia contra las directrices de los baños los estados de: Alabama, Georgia, Louisiana, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah y Virginia Occidental; la mayoría de ellos con gobernadores republicanos. También se sumaron el gobernador de Maine, Paul LePage; el departamento de Educación de Arizona y distritos escolares del estado.

Todos se oponen a la guía remitida por los abogados de derechos civiles el Departamento de Educación y el de Justicia a los centros educativos públicos advirtiendo que se podría vulnerar el Título IX -que prohíbe la discriminación sexual en las aulas que reciben fondos federales- si no se seguían las directrices. La carta enviada a los colegios, explicaba cómo se debía tratar a los estudiantes transexuales de acuerdo con la ley federal.

Los centros, apuntaba la misiva, debían de tratar a los alumnos de acuerdo con su identidad de género. Según la demanda, la guía pretende “rescribir el Título IX por una orden ejecutiva.

Según el fiscal de Texas, esta es el último intentos de la Administración de conseguir por la vía ejecutiva lo que no puede “lograr a través del proceso democrático en el Congreso”. Paxton acusó a Obama de intentar “amenazar a los centros de Texas para que permita a los hombres tener acceso libre a los baños de chicas”.

¿Por qué debo hablar de sexo con mis hijos?

Los expertos recomiendan hacerlo desde los primeros años de vida

  • A los padres les cuesta hablar de sexo con sus hijos. “Es muy pequeño” o “igual le incito” son las justificaciones más habituales
  • Sin embargo, reciben todo tipo de mensajes sexuales en el entorno
dibujo niño jugando

Ilustración: MIGUEL ÁNGEL MARTÍN

En una cafetería, dos niñas de siete años cuchichean y se ríen. Se dan codazos y por fin una de ellas lanza una pregunta a su madre, al otro lado de la mesa: “Mamá, ¿qué es follar?”. Tras un primer momento de estupefacción, la madre mira alrededor y por fin encuentra una respuesta. Tan previsible, como escasamente útil: “¿Y por qué habláis tan alto?”.

En la misma calle, unos metros más allá, una modelo en ropa interior presume de gafas en un cartel que cubre toda una pared de una óptica. “¿Por qué va desnuda, papá?”, pregunta Pablo, de seis años. El padre se pone tenso y no responde. Cambia de tema. El niño no vuelve a preguntar. Ni cuando pasan ante una marquesina donde dos jóvenes en actitud erótica se abrazan en torno a un frasco de colonia.

Al llegar a casa, pone la televisión. Son las dos de la tarde y, junto a la mosca de la cadena televisiva, las siglas “TP”, indicativas de que el espacio -al menos en teoría- es apto para todos los públicos. Una joven enfundada en cuero dedica un sensual baile a un joven sentado en una especie de trono, hasta que en un momento dado decide acompañarla y juntos ofrecen toda una lección detwerking. Pablo no quita ojo, incluso se sonríe. Pero no pregunta.

¿Qué tienen en común estas situaciones? Que todas son oportunidades perdidas para hablar de sexo con los niños. Porque, en contraste con la sobreabundancia de información y del exhibicionismo en las redes sociales que reina en esta era, en la familia siguen pesando muchos tabúes y falsas creencias que llevan a que la educación sexual en casa continúe siendo una asignatura pendiente, especialmente cuando los niños son pequeños.

“No hay una edad concreta para empezar a hablar de sexualidad con nuestros hijos. Es desde siempre. Quizás una de las cosas que diferencia a los pequeños de los mayores es que simplemente tienes que responder a lo que te pregunten en el momento que te pregunten con una respuesta que sean capaces de entender“, explica Francisca Molero, vicepresidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología. “Lo que sucede es que no tenemos interiorizado realmente qué es la sexualidad para las personas, por eso es difícil transmitirlo”.

La Organización Mundial de la Salud recomienda educar en esta materia desde sus primeros años de vida, pero es frecuente que los padres eludan el tema y no lo traten hasta que la preadolescencia, con las primeras señales del desarrollo. Craso error.

“Normalmente no hablamos de ello, y el problema es que a los niños les llegan estímulos por todas partes”, comenta la psicopedagoga Jessica Vivas mientras muestra algunos de esos estímulos. Lo hace en un colegio madrileño, donde imparte un taller para padres titulado Cómo hablar de sexo con los hijos, organizado por el Instituto Madrileño de Formación y Estudios Familiares y laMancomunidad THAM. Por eso, “si se educa desde el inicio, los niños se van familiarizando y evitamos crear la ‘nube negra’, que lo vean como algo prohibido o negativo”, continúa. O asuman patrones insanos.

Se para en un anuncio -ya retirado- de una marca de lujo que recrea una escena que evoca una violación. “Nosotros, como adultos, lo tenemos asumido, y no somos conscientes del patrón afectivo-sexual y de género que están recibiendo los menores“. Un patrón con frecuencia insano, machista, frívolo, que fomenta el culto al cuerpo y el sexo como competición y sinónimo de éxito. Les llega a través de la publicidad y lo ven también en la televisión, con programas comoMujeres y hombres y viceversa, “con el problema de que los chavales ven a sus protagonistas como ídolos y pueden emularlo en sus relaciones”.

Lo escuchan también en las letras de canciones que hablan de celos, posesión y hasta maltrato, a cuyo son a veces bailan con actitud altamente erotizada niñas que aún no han cumplido los nueve años.

Y los permanentes estereotipos de género en la literatura y el cine. Cuentos clásicos en los que el príncipe es valiente y la princesa, la más bella, y él es el único que puede salvarla y será suya para siempre. Como en tantas historias de Disney. O la saga Crepúsculo: “Si lo piensas”, explica Vivas, “ella tiene que dejar a su familia para irse con él, las relaciones entre ellos son agresivas porque él es un vampiro, ella ha de darlo todo por amor…”. Por eso, anima a deconstruir el amor romántico: acabar con la idea de que por amor todo se aguanta, que si no se sufre no se ama… “Los padres deben transmitir que no basta con que la persona te atraiga físicamente, sino que tienes que pasarlo bien con ella, reírte… Educar en que la pareja ha de gustarte a nivel intelectual”.

No se trata de censurar contenidos -“entonces nos quedaríamos sólo con los documentales de La 2 [y a veces ni eso], bromea-, sino de hablar y cuestionar ese modelo. Las familias a veces no le dan importancia, y la tiene, porque esos mensajes y modelos calan profundamente en los niños“, que aún no tienen la madurez para cuestionarlos.

“Es como poner a aprender integrales a un niño de tres años. Como personas necesitamos etapas para madurar psicológica y psicosexualmente, y el desarrollo del niño no le permite valorar bien los estímulos y puede tener efectos perniciosos“, explica Molero. Desde su punto de vista, el problema es que “cuando trabajamos en educación sexual, la basamos en una educación higienista, de riesgos, y no trabajamos la parte positiva. Hasta que no cambiemos el planteamiento del beneficio que la sexualidad tiene para nosotros como seres humanos, tendremos distorsiones a la hora de comunicar y educar”, añade.

Félix López Sánchez es catedrático de Psicología de la Sexualidad en la Universidad de Salamanca y autor de ‘Educación sexual de los hijos‘, entre otros muchos manuales que sirven de base para talleres como el mencionado. “Exponer a los niños a estos estímulos es dejarles sin infancia, ofreciéndoles una mirada morbosa de la sexualidad y una visión muy negativa de las relaciones sexuales y amorosas”, afirma.

En su opinión, no sólo se puede, sino que se debe hablar con los hijos desde que empiezan a mostrar su curiosidad, ya sea haciendo preguntas, tocándose o incluso masturbándose, algo que -muchas veces para horror de los padres- no es raro desde que son muy pequeños. “La fisiología del placer sexual se puede activar desde el nacimiento, y en torno a un tercio se masturba antes de los 11 años”. Así, el profesor aboga por hablar desde muy temprano -finales del segundo año de vida o tres años-.

Se trata, por tanto, de ir incorporando información a cada situación o momento. Incluso si no preguntan, porque hay niños que no lo hacen. “Cada vez que un niño pregunta es una oportunidad. Si no respondemos, la duda permanece y buscarán resolverla en otro lado”, explica Vivas a los padres devenidos en alumnos. Por eso, siempre hay que dar una respuesta, aunque sea un “no lo sé”, y aunque nos incomode.

Se trata de hablar para fomentar modelos de conducta más sanos, relaciones igualitarias y aportar una visión más humanizada de la sexualidad. En el caso de los más pequeños, aprovechando cada situación y utilizando recursos adaptados a su edad: juegos, fantasías o cuentos. Incluso series de los 80 como ‘Érase una vez la vida‘, a la que una de las madres asistentes dice haber recurrido para explicar la reproducción. En su introducción, una pareja desnuda se abraza hasta fusionarse, dando como fruto un cigoto que después se convierte en bebé.

Hablar desde que son bebés

Pero nunca un “no tienes edad para estas cosas”. Lejos del temor manifestado por muchos padres de si hablar tan pronto de sexualidad con los niños implicará incitarles o adelantarse, López Sánchez cree que hablar es importante porque se trata de responder a una curiosidad natural. “Los niños observan diferencias anatómicas. Además, los medios, la forma de vestir y comportarse de los adultos, hablan de sexualidad. No puede ser que padres, educadores y sanitarios guarden silencio, mientras el mercado habla continuamente de sexualidad”. Para el catedrático, la familia “es la única que puede dar a los niños la oportunidad de vivir una experiencia positiva, formando un apego seguro, aprendiendo que hay personas en las que se puede confiar, y aprendiendo el código de la intimidad”. Un apego que “va a marcar las relaciones que va a tener ese niño cuando vaya siendo adulto con las personas que tiene alrededor”, explica Molero. “Por eso es tan importante”.

Sin embargo, la idea parece no calar: sólo el 7% de los niños aprende educación sexual de sus padres. ¿Y el 93% restante? De medios de comunicación, internet y de amigos. “Algo así como el ciego guiando al ciego”, bromea Vivas, que alerta de cómo informarse a través de los iguales da lugar habitualmente a falsos mitos, temores, además de dejar a los críos expuestos a riesgos como elgrooming, al no haber sido instruidos en cuáles son los límites de la privacidad.

Un problema este último aparejado al uso de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos con acceso a Internet por parte de niños que aún no tienen interiorizados estos límites. Pequeños de siete años que utilizan juegosonline en la tablet de sus padres, en cuyo chat puede hablarles cualquiera. O el móvil como regalo de comunión sin que vaya acompañado de un ‘adiestramiento’ en materia de privacidad e intimidad para que comprendan la importancia de no publicar o enviar fotos de carácter erótico. Por eso, las redes sociales están llenas de adolescentes, y a veces preadolescentes, en esas actitudes.

“¿Y la presión del entorno? Si todos los niños lo hacen y el tuyo no, al final se sentirá diferente”, plantea una madre. “Si tienen valores arraigados”, contesta Vivas, “la presión del entorno les influirá menos, le darán menos valor a lo que diga el resto. Nuevamente la importancia de la información. “A menudo pensamos que es suficiente con que nuestro hijo sepa que debe tener ‘cuidado’, pero es importante que sepa cómo, por qué, qué puede pasar si no lo tiene”.

Y tan importante como lo que se dice, lo que se hace. Mucha gente jamás ha visto besarse a sus padres o muestras de cariño entre ellos. “Los niños saben que sus padres no son amigos, sino pareja. Y los niños copian modelos. Y esa influencia es mucho mayor que las palabras que les puedas decir”, explica Molero.

Dudas constantes

Igual que el asunto del acceso a internet, en este tipo de talleres para adultos aparecen como una constante las conductas de autoplacer de los niños cuando son tan pequeños. Muchos se agobian porque su hijo se toca y no saben cómo abordarlo. Especialmente con las niñas, ya que la masturbación masculina sigue estando “mejor vista” socialmente que la femenina. Ese “Niña, no te toques ahí” coartará a la pequeña y puede fomentar el tabú, que al final deriva en que algunas mujeres lleguen a las relaciones de pareja con un absoluto desconocimiento.

“Sin reprimir, deben hacerle entender que hay cosas íntimas que forman parte de uno. Como cuando usas el lavabo en lugar de hacerlo en medio del salón”, explica Molero. “Debemos asumir que la sexualidad es algo que tenemos desde que nacemos y que tiene que ver con los sistemas de recompensa. Que fisiológicamente implica una sensación de bienestar: tenemos esa capacidad, la utilizamos y la vamos desarrollando porque su función es estar bien y equilibrarnos emocionalmente”. Por eso, explica la sexóloga, en épocas en las que estamos más ansiosos se pueden tener conductas más compulsivas. Incluso pueden ser reveladores de problemas: “Sucede que niños de tres y cuatro años, sin sexualidad consciente, de repente usan los tocamientos de forma compulsiva. Puede ser un indicativo de un conflicto en casa o en el colegio, porque esa práctica les ayuda a disminuir la ansiedad”.

La educación sexual en familia también es fundamental ante los cambios en el cuerpo, que a menudo a los niños les pillan desprevenidos. “Por ejemplo, hay niñas a las que les viene la regla con 10 años, no saben que deben llevar una compresa por si acaso, que el ciclo es de 28 días, ni que es el motivo de la tristeza o malestar que sienten, porque nadie se lo ha contado”, afirma Vivas, que subraya la importancia de explicárselo también a los chicos y así evitar el tabú y respuestas típicas como “no me hables de eso” o “qué asco”. En España, 134 niñas menores de 14 años fueron madres en 2014, según la Estadística del Movimiento Natural de la Población del INE.

También hay niños a los que comienza a salirles vello a los 7-8 años. Cuenta Vivas que muchos padres son reticentes a que se afeiten o depilen, porque les ven muy pequeños. “Si a ellos les da vergüenza, ¿para qué esperar un año más?”, les pregunta. Recomienda también ser cuidadosos con las bromas, por ejemplo, sobre el incipiente bigote. En la etapa preadolescente son muy sensibles a cómo les ven los padres, y puede devenir en complejos.

Llamar a las cosas por su nombre

Y, por supuesto, llamar a las cosas por su nombre: el pene es el pene. La vagina es la vagina. “Luego sucede que en el cole les hablan en estos términos y, como nunca los han usado, sino que han utilizado eufemismos, les da la risa, y les parece un tabú”.

La psicóloga insiste en la importancia de educar en que cada cuerpo es diferente, que en contra de lo que parecen transmitirse en esos programas de televisión a los que antes nos referíamos, no hay cuerpos mejores y peores. “Cada persona tiene su público”, dice Vivas, que recuerda que los complejos y la baja autoestima en la infancia pueden influir en las relaciones afectivas y sexuales. Una autoestima que también es importante para saber decir que no y prevenir los temidos abusos sexuales. “Hay que dejarles claro, siempre, que las relaciones se tienen porque se quiere, no porque nos lo digan o por presión grupal. Que nadie tiene que tocarte o verte cambiándote de ropa en un vestuario si tú no quieres”.

En definitiva, contestar siempre, aportar información real con ejemplos e incluso tirar de la propia experiencia de uno, “para ellos es muy valioso”. Tener claro que “no se trata de darle una conferencia, sino de responder a inquietudes y dudas, y trabajar la propia sexualidad del adulto desde un ambiente de salud y normalizado”, agrega Molero, que invita a los padres a hacer un ejercicio: “Antes de nada, que hagan una reflexión de dónde ponen el tema sexual, cómo es la sexualidad en sus vidas. Cuando trabajen desde dentro, todo será más fácil”.