El autobús tránsfobo sale de la Complutense madrileña entre gritos y tensión

Un hombre de mediana edad ha roto los botones de la camisa del decano al intentar sujetarle

 

El autobús tránsfobo de HazteOir ha sido obligado por la Policía Municipal a abandonar la Universidad Complutense de Madrid, después de que se produjeran momentos de mucha tensión entre un centenar de personas y los miembros de la organización, sobre todo cuando el decano ha acudido a pedir calma.

El presidente de HazteOir, Ignacio Arsuaga, tenía previsto participar en una mesa redonda sobre libertad de expresión, organizada por un solo estudiante, según ha informado el decano de la facultad, Ricardo Alonso. Ha explicado que la prohibición por parte de la facultad de realice la citada mesa redonda responde a que este tipo de actos solo pueden organizarse si lo solicita una asociación de estudiantes legalmente inscrita y con representatividad.

Pese a la prohibición, HazteOir ha llevado su autobús al campus, donde ya lo esperaban un grupo de jóvenes con pancartas de “Hazte querer” y gritando consignas como “Fuera fascistas de la Universidad”, “Los ángeles no tienen genitales”, “Ese autobús es violencia” o “Mi cuerpo, mi vida, mi forma de follar”.

El vehículo ha tenido que quedar estacionado en un aparcamiento en las inmediaciones de la facultad y allí se ha dirigido un nutrido grupo de jóvenes, momento en el que ha aumentado la tensión con los miembros de la organización y del partido ultraconservador. Junto a HazteOir, han acudido varios representantes de Vox, entre ellos su presidenta, Rocío Monasterio, partido que ya había mostrado su apoyo a la campaña tránsfoba de la organización.

A medida que transcurría el tiempo el número de personas ha ido aumentando al igual que los gritos y la tensión, lo que ha obligado al decano y otros representantes universitarios a pedir calma. “Aquí la gente es libre de expresarse, aunque sea a gritos, siempre que no haya violencia verbal o física”, ha dicho en medio del revuelo el decano, a quien un hombre de mediana edad le ha roto los botones de la camisa al intentar sujetarle. La policía ha tomado declaración al hombre así como a un joven que ha lanzado una lata al autobús cuando abandonaba la universidad.

La policía expulsa al autobús de Hazte Oír de la Complutense

Un hombre agrede al decano de Derecho durante el enfrentamiento entre los ultracatólicos y un grupo de estudiantes

Enfrentamiento entre estudiantes y miembros de Hazte oír este viernes en la Universidad Complutense de Madrid. BALLESTEROS EFE

La Policía Municipal ha obligado al autobús de Hazte Oír a abandonar la Universidad Complutense de Madrid (UCM) después de que se produjera un enfrentamiento entre un grupo de estudiantes y miembros de la organización. El decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, Ricardo Alonso García, ha sufrido la agresión de un hombre de mediana edad que le ha roto los botones de la camisa al intentar sujetarle.

Esta protesta se produce después de que el Decanato desconvocara una mesa redonda prevista para este viernes sobre la libertad de expresión y que tenía como ponentes, entre otros, al presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, y a la presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio.

Según ha explicado Alonso, este debate se había suprimido porque “solo lo había solicitado un estudiante” y “solo” atienden peticiones de asociaciones legalmente inscritas. “Yo no iba a permitir la entrada en la facultad”, ha aseverado Alonso, quien había ordenado el cierre de las salidas de la Facultad salvo la principal.

Pese a que se había desconvocado la mesa redonda, el autobús de Hazte Oír ha llegado hasta Ciudad Universitaria. Frente a la facultad se han enfrentado los estudiantes y los acompañantes del autobús. Entonces, el decano ha sido “descamisado” por un hombre que se le ha abalanzado sobre él. “Me he quitado un sujeto de encima, yo no he llegado a ninguna situación, porque se me ha tirado encima y me ha descamisado”, ha explicado Alonso.

Al ser preguntado por la identidad del agresor, ha indicado que era “un señor de mediana edad” y que no conocía su procedencia. Por su parte, el presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, ha calificado a los jóvenes que protestaban por su presencia como “cachorros de Podemos”.

“No solo se nos insulta en redes sociales y se nos amenaza, sino que son los cachorros de Podemos los que actúan”, ha señalado Arsuaga, para añadir a continuación que eran “un grupo de violentos”. El presidente de Hazte Oír ha reconocido que era conocedor de que se había suspendido el encuentro, pero ha aseverado que “se hace necesario hablar de libertad de expresión” porque “hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda”. “Los de primera son los que comparten los dogmas de lo políticamente correcto, y luego estamos los que no compartimos eso, y nos atrevemos a decirlo en público”, ha explicado el presidente de esta organización ultracatólica que fletó un autobús tránsfobo la pasada semana y que acabó prohibido por un juez.

MADRID La Complutense suspende la mesa redonda en la que hoy iba a participar el presidente de HazteOír

Junto a Arsuaga, iban a formar parte de la mesa redonda la presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio y la autora del libro ‘Cuando nos prohibieron ser mujeres …y os persiguieron por ser hombres’, Alicia V. Rubio

El presidente de la asociación ultracatólica HazteOír, Ignacio Arsuaga. JAVIER BARBANCHO

La Universidad Complutense de Madrid ha decidido suspender la mesa redonda en su Facultad de Derecho en la que iba a participar el presidente de HazteOír, Ignacio Arsuaga.

Así lo ha indicado la universidad en su perfil de Twitter, indicando que la mesa redonda no se va a celebrar a las 18 horas, como estaba previsto y que fue solicitado por un alumno de la universidad.

Junto a Arsuaga, iban a participar en esta mesa redonda el periodista Cake Minuesa, la presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio, y la presidenta de Feminiscencia, Alicia Rubio.

Desde HazteOír y Vox han criticado la decisión de la universidad de suspender este evento que se centraba en la “libertad de expresión” y han avanzado que acudirán a la Facultad a pesar de la suspensión del acto.

“La universidad, como espacio de debate e intercambio de ideas, es un foro adecuado para poder explicar una campaña de información y sensibilización a favor de las libertades de educación y expresión”, señalaba ayer en un comunicado el presidente de HazteOír.

Incidentes en la Complutense al llevar Hazte Oír su autobús a un acto universitario

Un simpatizante de la asociación ultra agrede al decano de la Facultad de Derecho, quien trataba de mediar en el enfrentamiento entre estudiantes y la organización transfóbica. 

 

Autobús de Hazte Oír. E.P

Simpatizantes de Hazte Oír y estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid se enfrentaron este viernes en la Facultad de Derecho, dónde estaba programada un acto en el que iba a participar el presidente de la organización ultra, Ignacio Arsuaga y que fue cancelada por decisión del Rectorado.

A pesar de la prohibición los participantes de ese acto, de marcada tendencia ultraconservadora, entre los que se encontraba el presidente de Hazte Oír y Rocio Monasterio, presidenta de Vox Madrid Oír, han decidido  celebrar un acto en las puertas de la facultad.

Incluso Hazte Oír llevó hasta allí su polémico autobús, lo que elevó la tensión.

Decenas de estudiantes abuchearon la llegada del autobús transfóbico de Hazte Oír a su llegada al centro universitario. Los jóvenes les esperaban con pancartas de “Hazte querer” y gritando consignas como “fuera fascistas de la Universidad” o “los ángeles no tienen genitales”. El decano de la facultad de Derecho ordenó el cierre de las puertas del edificio para impedir la entrada de los ultracatólicos.

Un grupo simpatizante de los ultraderechistas  que acompañaba a Ignacio Arsuaga se enfrentó a los estudiantes que protestaban por su presencia.

Arsuaga caldeaba los ánimos al pedir “libertad de expresión” y afirmar ante los medios allí presentes que “la gente ha sido anardecida por los políticos que nos están insultando”.

Ricardo Alonso, decano de la Facultad de Derecho, trataba de apaciguar los ánimos entre ambos grupos cuando se produjo un forcejeo con un simpatizante de la formación. Alonso, que denunció los hechos ante la Policía, afirmó que el suceso “no ha pasado a mayores”. Algunos medios hablaron de que había recibido un cabezazo y el quiso puntualizar que le había roto los botones de la camisa.

Finalmente la Policía Municipal ha acudido al lugar de los hechos y ha obligado al autobús transfóbico a abandonar el parking de la  Facultad. Los jóvenes que protestaban por su presencia lo han despedido entre aplausos.

Estaba previsto que este viernes se produjese una mesa redonda sobre libertad de expresión, y que la facultad prohibió. El decano ha explicado que la conferencia estaba organizada por un solo estudiante y “este tipo de actos solo pueden organizarse si lo solicita una asociación de estudiantes legalmente inscrita y con representatividad”.

HazteOir provoca incidentes en la Universidad Complutense de Madrid

El autobús de HazteOir en la Universidad Complutense

HazteOir y un grupo numeroso de estudiantes con banderas LGTBI están viviendo momentos de tensión en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid después que los ultracatólicos hayan llevado hasta allí su autobús para protestar por la cancelación de una mesa redonda que tenían previsto celebrar este viernes sobre “libertad de expresión”, promovida por Vox y HazteOir.

Tras unos minutos de tensión, el autobús ha tenido que abandonar las instalaciones escoltado por la Policía Municipal, que se ha personado en la facultad y ha pedido que se marchen. “No entendéis el derecho a la libertad de expresión”, ha espetado el líder de los ultracatólicos Ignacio Arsuaga ante los estudiantes concentrados a su alrededor antes de marcharse.

Para contraprogramar la charla, los estudiantes habían convocado la protesta por redes sociales y llamaban a organizar “ una sentada contra el fascismo y la transfobia” una hora antes del inicio de la charla en el hall de la Facultad de Derecho.

La Universidad comunicaba esta mañana  a través de redes sociales que suspendía el acto de HazteOir. El Decano de la Facultad de Derecho, responsable de dar autorización en estos casos, ha explicado en declaraciones a los medios que se ha decidido cancelar “por estar pedido por un estudiante individual y solemos atender peticiones de asociaciones representativas“. En la mesa redonda iba a participar, entre otros, la presidenta de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, y el periodista Cake Minuesa.

El Decano, presente en el lugar, ha ordenado antes de la llegada de la Policía el cierre de las puertas del edificio para impedir la entrada de los ultracatólicos. “El que ha impedido la entrada en la facultad he sido yo. Aquí la gente es libre de decir y gritar mientras no se llegue a la violencia verbal o física”, ha dicho Ricardo Alonso, que ha denunciado que en el momento de máxima tensión varios miembros de la organización ultracatólica le han intentando agredir, en un suceso “que no ha llegado a mayores”.

“Tenemos corazón, es lo que importa”, la respuesta de los niños de Huelva al autobús de HazteOir

El mural creado por los niños del colegio onubense.

“Los niños tienen corazón, las niñas tienen corazón. Eso es lo que importa”. Es la genial respuesta, en forma de mural, que han dado los niños del colegio onubense Príncipes de España a la campaña transfóbica del autobús de HazteOir, en un gigantesco dibujo que decora una de las paredes de su centro educativo.

La imagen fue difundida este viernes mediante las redes sociales del centro educativo, y las reacciones no se han hecho esperar. Entre las personas que la han compartido y apoyado está Rubén López, miembro de la Ejecutiva de Arcópoli (Asociación LGTB+H de la Comunidad de Madrid y de las universidades Complutense y Politécnica), que ha destacado su originalidad, así como las personas que han considerado lo acertado del mensaje.

“Somos diferentes pero iguales en derecho” es la frase que corona el mural del autobús de los alumnos de Huelva, en una idea plasmada con originalidad y rapidez.
La respuesta a ‘Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva, que no te engañen’ ha sido contundente, sobre todo porque los pequeños han trabajado concienzudamente en un mural que responde incluso a los mismos colores corporativos del autobús de HazteOir. Miles de personas han mostrado ya su apoyo a esta idea de estos niños onubenses.

Y eso que Huelva no es una de las provincias por dónde tiene pensado pasar el polémico vehículo, que sí ha anunciado que se dejará ver en Barcelona, Valencia, Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Bilbao y Vitoria.

En el caso de Sevilla, el Ayuntamiento ha anunciado que le recibirá con la bandera LGTB+H izada en el Ayuntamiento, y con actividades por toda la ciudad para contrarrestar su mensaje homófobo.

El Arzobispado de Madrid condena la campaña del autobús tránsfobo de los ultracatólicos HazteOir

La caravana de HazteOir con el autobús de El Intermedio en Cibeles. / R.R

El bus tránsfobo de HazteOir es “una iniciativa de un grupo que no representa a la Iglesia, aunque quiera presentarse como la voz de una parte de los católicos. Y eso es un problema serio”. El semanario de la Archidiócesis de Madrid, Alfa y Omega, sacude una dura andanada contra los grupos ultracatólicos en su editorial de este jueves.

En el mismo, que lleva por título “Dejemos a los niños en paz”, la revista –que se distribuye todos los jueves con el diario ABC– subraya que “es evidente que en la trinchera hay oportunidades de negocio”, pero advierte que “la comunidad católica debería resistirse a los cantos de sirena de quienes se erigen en paladines de la pureza doctrinal con propuestas que más tienen que ver con la toma del poder al asalto que con convencer al otro con razones y testimonios de vida”.

Para el semanario católico, “campañas como la del autobús solo consiguen fortalecer en sus posiciones a quien piensa de forma distinta y generan división entre los católicos. Por eso resultan contraproducentes, salvo que el objetivo real sea instrumentalizar reivindicaciones nobles como la libertad educativa para aumentar la propia capacidad de influencia social”.

“Un criterio de discernimiento es el sentido de comunión”, señala AlfayOmega, que subraya que, en la Iglesia, “hay grupos más sensibles a la defensa de la vida gestante y otros más preocupados por los derechos de los inmigrantes. Es buena la diversidad y es bueno cooperar con quienes, desde otras convicciones, persiguen los mismos fines, siempre que no se mutile el Evangelio a conveniencia”.

Porque sólo “desde la integridad de la fe”, como afirma el Papa en Amoris Laetitia, “se podrá denunciar la ideología de género, al tiempo que se acoge a ‘todas las peronsas sin excepción’”. “.La denuncia será entonces creíble. De lo contrario, sin comunión, se estará haciendo ideología, y con niños de por medio”, concluye el editorial, interpretado como la respuesta del cardenal de Madrid a los grupos ultracatólicos y sus campañas de descrédito a su persona y al Papa Francisco.

Italia reconoce por primera vez la adopción en el extranjero de dos niños por una pareja homosexual

El Tribunal de Menores de Florencia así lo sentencia, a pesar de que la ley italiana de uniones civiles lo prohíbe

Manifestación de apoyo a las uniones homosexuales en Italia. AFP

El Tribunal de Menores de Florencia ha sentenciado que también es válida en Italia la adopción de dos niños que una pareja italiana de homosexuales hizo en el Reino Unido, donde residía. En consecuencia, dicho tribunal ha ordenado que los pequeños sean inscritos en el Registro Civil.

Ésta es la primera vez que en Italia se reconoce la adopción en el extranjero de menores por parte de una pareja del mismo sexo, según informó la asociación Abogados por los Derechos de LGBT.

Los dos menores, que son hermanos, habían sido abandonados por sus progenitores biológicos en el Reino Unido, y reconocidos “a todos los efectos” como hijos adoptivos de esta pareja homosexual italiana.

Ahora, tras la sentencia del tribunal de Florencia, los pequeños contarán con la ciudadanía italiana. El juez tuvo en cuenta el “interés superior de los menores”, y consideró que “debe ser protegido el derecho de los pequeños a conservar el estatus de hijos, reconocido por un acto válido de otro país de la Unión Europea, como es el Reino Unido”.

El problema es que la sentencia choca frontalmente con la ley de uniones civiles, aprobada en Italia en mayo del año pasado, que reconoce la parejas de hecho y las formadas por personas del mismo sexo. La aprobación de dicho texto legislativo estuvo rodeada de gran polémica, precisamente por el hecho de que parejas de un mismo sexo pudieran adoptar hijas o hijos. De hecho, la ley consiguió la luz verde en ambas cámaras legislativas, después de que el texto se enmendara y se eliminara la parte que preveía que las parejas de un mismo sexo pudieran adoptar.

En consecuencia, las reacciones tras la sentencia del Tribunal de Menores de Florencia no se han hecho esperar. El líder de la formación de ultra derecha Lega Nord, Matteo Salvini, criticó que “una parte de los magistrados hagan política”. Y añadió: “Es inaceptable que una sentencia reconozca una adopción a favor de dos hombres. La Lega Nord dirá ahora y siempre ‘no’ a las adopciones por parte de gays y a los vientres de alquiler”.

Por su parte, Giorgia Meloni, de la formación conservadora Hermanos de Italia, calificó la sentencia de “ideológica e ilegal”. “La judicatura no tiene que hacer leyes, sino el Parlamento”, afirmó denunciando la supuesta intromisión de los magistrados en aspectos que corresponderían a las cámaras legislativas.

En cambio, la coordinadora nacional del área socialista del Partido Demócrata, Claudia Bastianelli, aplaudió la sentencia del tribunal florentino, y subrayó que “se ha antepuesto el interés de los menores para evitar incertidumbre jurídica sobre su propia identidad”.

La presidenta de la asociación por los derechos de LGBT, Maria Grazia Sangalli, también celebró la resolución judicial, que definió como una sentencia “histórica para el reconocimiento de los derechos de estas familias”.

La falta de sanciones contra la homofobia enfrenta entidades y Generalitat

Desde que se aprobó la ley contra la LGTBIfobia sólo una denuncia ha terminado en sanción.

El Parlament de Catalunya después de aprobar la ley contra la LGTBfobia / PARLAMENT

La Ley 11/2014 para erradicar la LGTBIfobia se aprobó en octubre de 2014 con los votos de todos los grupos del Parlament de Catalunya excepto los del PP y los diputados de Unió en los puntos claves. Una de las características de esta normativa pionera en el Estado es que incorporaba un régimen sancionador, dotado de herramientas que debían servir para penalizar las discriminaciones que sufre el colectivo. Pero a día de hoy, dos años y medio después de la aprobación de la ley, sólo se ha producido una única sanción administrativa que se ha saldado con una multa de 300 euros. Las entidades se quejan de que la Generalitat no desarrolla el régimen sancionador, mientras que la administración, por su parte, expone las dificultades de ponerlo en práctica.

Desde octubre de 2014, el Observatorio contra la Homofobia ha hecho llegar a la
Generalitat más de 100 casos de posibles denuncias por agresiones y discriminación hacia el colectivo de personas lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales. El Síndic de Greuges, por su parte, hasta el día 31 de diciembre de 2016, había recibido un total de 33 quejas por parte de diferentes entidades y particulares. De todas las que se han transferido a la administración, sea por vía del Observatorio, de otras entidades o de personas físicas que se han personado en la administración, la Dirección General de Igualdad ha iniciado una investigación en 63 casos, que se trataban de denuncias administrativas. También ha recibido de penales y laborales que las ha derivado al departamento u organismo pertinente. Únicamente una única denuncia ha terminado enuna sanción.

Al respecto, la directora general de Igualdad de la Generalitat, Mireia Mata, aclara por un lado, que no todas las comunicaciones que les transmiten las entidades pueden ser consideradas como denuncia, por lo que existe este baile de cifras.

“Una denuncia es un documento en el que una persona identificada da conocimiento a la administración de unos hechos con la petición de que abra una investigación para ver si esto es sancionable o no. En general se utiliza el verbo denunciar cómo se podría usar el verbo comunicar o poner en conocimiento”, matiza Mata.

Sobre la escasez de sanciones, concreta que a menudo “las dificultades para aportar alguna prueba documental o testimonial es lo que hace que no puedan acabar en sanción”, porque sin pruebas “es la palabra de uno contra el otro”. “Nuestro sistema judicial es muy garantista, y cuando pasa esto tiende a no hacer sanciones, porque dejaría la presunta parte agresora con indefensión jurídica”.

Denuncia contra Hazte Oír

Uno de los casos que se ha comunicado a la administración y con respecto al cual la entidad Famílies LGTBI se ha personado como denunciante es contra la Plataforma Hazte Oír. La semana pasada volvió a ser noticia después de que hiciera circular un autobús con el lema “Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen” como parte de una campaña contra la transexualidad. Pero no es la primera vez que las entidades denuncian a esta asociación utracatólica.

A principio de curso ya comunicaron a la administración que la plataforma había enviado a escuelas de todo el Estado, y a 1.772 centros de Catalunya, un librito titulado ¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual y que tenía en la portada un dibujo de dos menores haciendo el saludo fascista en una bandera del arco del iris. A criterio de Katy Pallàs, presidenta de Famílies LGTBI, “el contenido era escalofriante, un panfleto homófobo que atentaba contra los derechos del colectivo”.

Famílies LGTBI presentó entonces una queja formal a la Dirección General de Igualdad, a la Oficina para la no discriminación, a Fiscalía y al Síndic de Greuges. “Desde la Dirección General de Igualdad nos enviaron una carta diciendo que la Generalitat trabajaba de acuerdo con la ley contra la LGTBIfobia para prevenir cualquier discriminación”, continúa Pallàs, “pero en cuanto al ámbito educativo, considero que se ha hecho más bien poco al respecto “.

También el concejal de Políticas LGTBI, de Ripollet, Fran Sánchez, explica que en el
municipio hubo quejas por parte de las AMPAS por este libro y que por eso decidieron remitir el caso a la Generalitat, pero considera que la administración debería haber sancionado la plataforma. “Es una actuación totalmente sancionable”, asegura el concejal, “y si no se ha hecho ha sido por falta de voluntad política”.

Pero por su parte, desde la Dirección General de Igualdad, recuerdan que cuando
recibieron las quejas abrieron un expediente para hacer el seguimiento del caso, “pero los juristas nos dijeron que el infractor era de Madrid y el día 3 de febrero tuvimos que enviarlo allí, que tienen una área LGTBI y una ley contra la LGTBIfobia”, expone la directora general de Igualdad, Mireia Mata. “Es un tema competencial”, concluye.

Desde que se aprobó la ley, la Generalitat ha destinado más de dos millones de euros a implementarla y es por eso que Mata considera “injusto el argumento de que la ley se ha guardado en un cajón o que alguien pueda decir que la administración no hace nada al respecto por falta de voluntad política”.

Bullying homófobo a un niño de nueve años

Otro de los casos que han llegado a la Generalitat es el de un niño de nueve años que había sufrido bullying homófobo por parte de sus compañeros de escuela, que sospechaban que el niño tenía una orientación sexual diferente que ellos. En una carta publicada por El Periódico, el niño explicaba que le molestaba que los otros alumnos se burlaran, que escribieran “cosas feas de mí” y sobre todo “que os riáis de mí”.

Su madre ha accedido a hablar con Públic y recuerda que “llegó un punto que mi hijo estaba con ataques de nervios y de ansiedad, que se escondía en el armario porque no quería ir a clase”. También explica que comunicó a la escuela el malestar del niño en varias ocasiones, de forma verbal y escrita, pero se queja de que no recibió ninguna respuesta. Finalmente tuvo que cambiar al niño de centro “por su propia salud mental”.

La familia, que considera que la gestión de la escuela “fue nefasta”, puso una queja a través del Defensor del Pueblo “y el Síndic ha hecho una resolución a favor nuestro reclamando una serie de medidas que deben tomarse en el centro y que tiene que tomar el Departamento de Enseñanza”, explica,” pero de momento no tenemos constancia de que haya hecho nada”. “Yo busco una sanción ejemplar a la escuela, porque pienso que han actuado muy mal”.

Desde la Generalitat aseguran que el Departamento está trabajando, pero que a pesar de que la familia quiera un castigo ejemplar “porque lo ha pasado muy mal, esto no es lo que corresponde hacer”.

Desde la aprobación de la ley y hasta el pasado julio, cuando se actualizaron los
protocolos a la sanidad pública, una de las denuncias más recurrentes que recibía el Observatorio era la de mujeres sin pareja o parejas de mujeres que habían visto
vulnerado su derecho al acceso a las técnicas de reproducción asistida. Una de las quejas que se remitió a la Generalitat fue la de la Guiomar, que se dirigió a la entidad para denunciar que el Hospital de Sant Pau había denegado su acceso y el de su mujer a estos tratamientos por ser una pareja homosexual.

Se vieron forzadas a seguir el procedimiento por la vía privada “porque no teníamos otra opción y además, nos quedamos destrozadas psicológicamente”. Ahora quieren exigir que se les reembolsen el dinero, ya que “se nos negó un derecho que estaba recogido por la ley”. Además, también quieren denunciar otros obstáculos que han tenido que lidiar por ser una pareja de mujeres lesbianas. “Para registrar nuestra hija en el Registro Civil nos obligaron a ir a las dos y a llevar la firma del consentimiento informado de la Clínica de Reproducción Asistida, si no, no podíamos registrarla”, recuerda Guiomar, “y aparte, en todos los documentos que hemos tenido que llenar ponía siempre ‘nombre de la madre y del padre’ … Tuvimos que tacharlos en todos “.

Reglamento pendiente

A pesar de que las entidades lamenten que en todo este tiempo sólo se haya producido una sanción, porque creen que esto podría convertirse en ejemplificador y prevenir futuros casos de agresiones, Mireia Mata considera que la herramienta sancionadora “es importante pero más accesoria”, sobre todo porque desde su punto de vista “es iluso” pensar que la homofobia se erradicará a golpe de sanción.

Es por ello que la Generalitat pone el acento en “actuar multidisciplinariamente”. “El primero es a través de la educación y formación en la diversidad sexual”. Pero este es justamente uno de los puntos más calientes de la ley. Al respecto, parte de la comunidad LGTBI se ha quejado de que la ley no se ha desplegado al 100% en los centros escolares, pero Mata destaca los pasos que se han llevado a cabo en este sentido, “como el tema de los protocolos de actuación contra el bullying por LGTBIfòbia, que era algo que hasta el curso 2016-2017 no había existido y ahora se ha incorporado a los centros, la formación de inspectores de enseñanza o las charlas de Mossos en los centros de secundaria sobre el tema”.

La no existencia de un reglamento, que debía estar finalizado en el primer año desde la aprobación de la ley, también dificulta, a criterio de las entidades, que se impongan más sanciones. Al respecto, la Generalitat asegura que lo tiene redactado y “muy a punto”, y si bien coincide en que esto hará más ágil el proceso administrativo, también advierte que “lo primero que hay que hacer es concienciar a la gente para que tenga suficiente sangre fría como para recoger testigos o llamar a los Mossos cuando se siente agredida”, porque sin pruebas, “con el reglamento estaremos igual”.

Interior analizará si HazteOir incumple los requisitos para ser considerada de utilidad pública

La policía municipal pide la documentación al conductor del autobús de Hazte Oír. EFE

El ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, ha salido al paso de la polémica por el autobús tránsfobo que ha movilizado la asociación ultra HazteOir. El sucesor de Jorge Fernández Díaz ha evitado condenar la iniciativa, que fue paralizada por un juez hasta que retirara los mensajes contra las personas transexuales. El titular de Interior ha explicado que el departamento analizará si la asociación cumple los requisitos para mantener la categoría de utilidad pública.

“Con independencia de la actuación de la Fiscalía y que esté conociendo un juzgado, el Ministerio del Interior analizará si se han incumplido algunos de los principios que se exigen como fundamentales para la concesión y, en ese caso, se procederá a la revocación, pero cumpliendo la ley y no actuando de manera arbitraria y discrecional como parece que algunos grupos quieren que se actúe”, ha expresado Zoido.

La diputada socialista Ángeles Álvarez le ha preguntado si el Gobierno dejará de ser “colaborador necesario para las infames campañas de esta organización” y se ha interesado por la incoación del correspondiente expediente para retirarle la utilidad pública, como han reclamado PSOE y Unidos Podemos.

El responsable de Interior ha dejado en manos de los funcionarios las acciones contra esa asociación, a la que su antecesor concedió la utilidad pública. Zoido no ha querido confirmar si le revocará esa definición, que concede ventajas como exenciones fiscales o asistencia jurídica gratuita, que Fernández Díaz le otorgó a la asociación ultra en 2013. Lo ha dejado en manos de los técnicos del departamento. “S on los funcionarios los que tienen que abrir el correspondiente informe”, ha contestado Zoido en la sesión de control al gobierno. Lo que no ha contestado Zoido es si considera que HazteOir incumple los requisitos exigidos para tener la utilidad pública. 

“En el Ministerio del Interior se instruyen de manera regular expedientes para revocar la utilidad publica de las asociaciones que dejan de cumplir los requisitos”, ha respondido Zoido, que ha asegurado que “con carácter general” se retira a las asociaciones que discriminan por razones de sexo, religión, etc.  “siempre que quede acreditado y se instruya el oportuno procedimiento” que queda en manos de los técnicos, según ha explicado: “Son los funcionarios los que tienen que abrir el correspondiente informe”.

El ministro ha asegurado que el Gobierno actúa “con rigor y acogiéndose a la ley” y que en el “ autobús en el que se ha subido en el autobús del respeto y la diversidad”. En ningún momento ha expresado Zoido si considera que el autobús tránsfobo de HazteOir ataca la diversidad.