El PP difunde las fotos de la boda de Javier Maroto

Parte de los invitados del PP a la boda de Javier Maroto.

Parte de los invitados del PP a la boda de Javier Maroto. / Partido Popular

La cúpula de Génova ha ido este viernes de boda. Y de ello ha querido dejar constancia el Partido Popular difundiendo a los periodistas la misma noche del enlace unas fotografías en las que puede verse al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto a los recién casados: Javier Maroto y Josema Rodríguez. En las instantáneas, tomadas en el jardín donde se ha celebrado el banquete, también aparece la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal; los vicesecretarios, Andrea Levy, Pablo Casado, Javier Arenas y Fernando Martínez Maíllo; además de otros cargos de la formación, como Iñaki Oyarzábal o Jorge Moragas.

La polémica ha envuelto su asistencia al enlace, una boda que no podría haberse celebrado si el recurso que presentó el mismo Rajoy ante el Tribunal Constitucional hubiera salido adelante. Tras una década de ataques y rechazo al matrimonio homosexual el presidente del Gobierno posa sonriente, junto a la dirección de Génova, con el exalcalde de Vitoria y su ya marido.

Mariano Rajoy y su esposa, Elvira, con los recién casados

Mariano Rajoy y su esposa, Elvira, con los recién casados. / Partido Popular

Esta misma semana, el equipo de Maroto en Génova  aseguraba a eldiario.es que el novio se había enterado “por un medio de comunicación” de que finalmente Rajoy asistiría al enlace junto a su esposa. El propio Maroto confesó tener “la cabeza un poco mareada” por el asunto, pero insistió en que ese debate está superado. “Si no hubiese estado de acuerdo con la ley, el PP la habría modificado con su mayoría absoluta. Y si no lo ha hecho es porque considera que esa ley se ajusta a derecho y es asumida y reconocida”, defendió el dirigente del PP.

Javier Maroto sienta a Rajoy en la mesa ‘Céline Dion’ en su boda

Rajoy, Sáenz de Santamaría, Cospedal y otros altos cargos del Gobierno y del PP figuran en la distribución del banquete, en distintas mesas que llevan el nombre de cantantes y grupos musicales

Lista de invitados a la boda de Javier Maroto

Lista de invitados a la boda de Javier Maroto

El presidente del Gobierno con Céline Dion; la vicepresidenta, con Camela. Varios miembros destacados del Gobierno y del Partido Popular figuran en la lista de los invitados a la boda del vicesecretario sectorial del partido, Javier Maroto, distribuidos en diferentes mesas bautizadas con nombres de destacados mitos de la música.

Si en la mesa ‘Céline Dion’ se puede leer el nombre de Mariano Rajoy, en ‘Camela’ se encuentran el de Soraya Sáenz de Santamaría y el del secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón. A la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, le ha tocado rendir honor a Olivia Newton John. Su marido, Ignacio López del Hierro; la presidenta del PP del País Vasco, Arantza Quiroga; y el vicesecretario de Comunicación del partido, Pablo Casado; también figuran en la mesa de la actriz deGrease.

El presidente del Gobierno no es el único comensal destacado de la mesa ‘Céline Dion’. Le acompañan el vicesecretario general del PP para Asuntos Territoriales, Javier Arenas; y la de Estudios y Programas, Andrea Levy. Otros personajes homenajeados en la boda son Massiel, ABBA, Sergio Dalma, Ruth Lorenzo y Raphael.

LAS ACTITUDES SEXISTAS NO SON GAMBERRADAS

ZURIÑE ESTIVARIZ MARTINEZ DE ANTOTANA (TXIKI) INTEGRANTE DEL GRUPO 7 MENOS 20 Y EX BIZNIETA DE CELEDÓN

Ahora que ha acabado el verano, las vacaciones y las fiestas populares, podemos decir que no ha habido ni una fiesta, en ninguna ciudad de Euskal Herria, que no haya estado marcada por alguna agresión sexual o agresión sexista. Sabemos, que las que se denuncian son muchas menos de las que suceden, como también sabemos que las agresiones sexistas verbales son tan frecuentes, que sería imposible contabilizarlas. El movimiento feminista lleva años trabajando por unas fiestas donde todas y todos podamos disfrutarlas. Se hacen campañas, se crean protocolos, se intenta sensibilizar a la ciudadanía, arduo trabajo viviendo en una sociedad patriarcal, donde las agresiones verbales están tan interiorizada, que si las denunciamos o nos sentimos molestas, tenemos que escuchar lo exageradas que somos, que no es para tanto, feminazis, histéricas… Parece ser que una parte de la población no ha entendido que seguirnos por la calle o abordarnos, hacer comentarios sobre nuestras tetas o nuestros culos, eso que tanta gracia les hace a algunos, son agresiones sexistas, no groserías.

Nos parece un escándalo firmar un protocolo para luego no cumplirlo, pero más escandaloso nos parece tener que leer en los medios de comunicación que 120 hombres se sintieron maltratados y agredidos delante de una concentración pacífica realizada por 15 mujeres, !Por favor!

No creemos que la solución sea enquistarnos en una eterna discusión, ni caer en injurias, ni en intentos de desprestigio. Tampoco pretendemos representar a quien no quiera ser representada, ni dividir la ciudad en una gran eterna bronca. Lo que queremos es que todas las personas que quieran participar en las fiestas lo puedan hacer tranquila y libremente. Nuestro objetivo es que nadie sufra una agresión sexual, ni sexista, ni machista, ni lesbotranshomófoba, ni gordófoba ni xenófoba.

Hay dos opciones; la primera es trabajar desde el respeto, para que todas y todos podamos divertirnos, no solo algunos; la segunda es caer en un enfrentamiento sin fin, olvidando lo importante, la lucha contra el machismo. Nosotras y nosotros lo tenemos claro. ¿Vosotras y vosotros?

Rajoy con Celine Dion y Soraya con Camela

Javier Maroto estuvo acompañado el día más feliz de su vida por toda la cúpula del Partido Popular

Javier Maroto y su esposo

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, es a estas horas todo un experto en iconografía gay. Al líder nacional del PP, así como a su esposa, Elvira Fernández, y al resto de los 270 invitados de la boda de Javier Maroto y José Manuel Rodríguez, les recibió musicalmente Conchita Wurst -la mujer barbuda que arrasó en Eurovisión hace dos años- y cenó con Celine Dion, a escasa distancia de Raphael, Miguel Gallardo, Nana Mouskouri o Massiel.

Los contrayentes, seguidores acérrimos del macrofestival en el que la madrileña triunfó con su ‘La la la’, distribuyeron a sus familiares, amigos y compañeros de partido en mesas redondas que bautizaron con participantes en el histórico certamen continental. Así, para el máximo responsable del Ejecutivo madrileño, la pareja eligió la dedicada a Celine Dion; para la ‘número dos’ de su gabinete, Soraya Sáenz de Santamaría, la de Camela; o para la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, la de Olivia Newton-John. La misma que le tocó a la presidenta del PP vasco.

Enfundada en un favorecedor vestido de color magenta, Arantza Quiroga y su marido fueron los últimos en recorrer el parking del hotel-restaurante El Caserón, situado en el Alto de Armentia, a las afueras de la capital vasca, donde se festejó el enlace civil. El desfile de invitados, que accedieron directamente a las carpas instaladas en el jardín del complejo, comenzó hacia las siete y media de la tarde. A juzgar por la variedad de modelos que se vieron, la pareja no decretó ningún ‘dress code’. Así, ellos lucieron mayormente trajes, camisas blancas -y, eso sí, muchas barbas pobladas de inspiración ‘hipster’-, si bien una minoría se unió a los novios para vestir chaqué. Entre ellos no se encontraba el prestigioso diseñador Lorenzo Caprile, una aguja muy conocida para la Casa Real, quien se decantó por un provocador look ‘todo rosa’ a juego con una amplia sonrisa. “Estoy muy feliz y contento de estar aquí. Y por muchos motivos”, apostilló a su llegada. Al igual que el modisto, Rajoy también rehuyó la chaqueta de pingüino para lucir un traje gris marengo y dos “buenas tardes” con los que cortó de cuajo cualquier pregunta incómoda de los cerca de cuarenta cámaras y periodistas que estaban allí apostados.

Gildas, solomillo y chocolate

Ellas, por su parte, prescindieron de los tocados, a excepción de la parlamentaria conservadora Carmen López de Ocáriz, y los mismo se vistieron de largo que de corto. Predominaron, eso sí, los hombros al descubierto en una noche de desapacible temperatura otoñal.

Una vez todos dentro, Maroto y Rodríguez reeditaron una unión que habían legalizado a primera hora de la mañana en el despacho municipal del ex alcalde de Vitoria. La ‘reboda’, plagada de cariñoso discursos de sus amigos en la que la palabra matrimonio sonó varias veces, aplausos de los asistentes y la intervención de una cantante lírica, se prolongó una hora hasta que llegó el “por supuesto que sí quiero” del interventor del Ayuntamiento de Durango a Maroto.

Sencillos centros de paniculata y velas blancas decoraron un convite que empezó con un cóctel a base de jamón, queso y gildas, y continuó con una ensalada de gambas y fruta con vinagreta de yogur, solomillo con foie y, de postre, una degustación de dos tartas de chocolate y frutas y mucho baile. Los éxitos de Eurovisión aún resuenan en la cabeza del presidente Rajoy.

La conga de Rajoy y el PP

Los discursos de Maroto, Alfonso Alonso y sus amigos se convierten en un alegato de la historia del movimiento gay durante el enlace del exalcalde de Vitoria

 

El chispazo ocurrió sobre las 3.30 de la madrugada. En la megafonía del restaurante El Caserón de Vitoria, donde se celebraba la boda del dirigente del PP Javier Maroto y su pareja desde hace 19 años, empezó a sonar fuerte la canción-himno Y.M.C.A grabada por Village People en 1978 y los más animados se decidieron a arrancar una conga, ese baile cubano que pone a todos los invitados a una fiesta en fila y danzando por la sala. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que había sido ubicado en la mesa Céline Dion, dejó la silla donde había estado cenando con su esposa y otros miembros de la cúpula del partido, y se sumó a la fiesta. Fue después de escuchar por boca de Maroto, el ministro Alfonso Alonso y otros amigos de la infancia del contrayente todo un alegato a favor de la historia y la lucha del movimiento gay para lograr el matrimonio homosexual, que el PP recurrió ante el Tribunal Constitucional en 2005.

Justo ahora hace diez años, Rajoy dio la orden a un grupo de diputados del PP entonces en la oposición al Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero de recurrir la ley que permitía los matrimonios homosexuales porque entendían que desnaturalizaba y desvirtuaba la “institución básica del matrimonio”. En la noche de este pasado viernes, sobre las diez, Javier Maroto y su ya marido Josema Rodríguez, del que se enamoró cuando ambos estaban en la universidad, salieron a la puerta del restaurante vitoriano y el vicesecretario general de Política Sectorial del PP señaló: “Esta boda humilde es también un paso más al reconocimiento del matrimonio sea quien sea quien lo contraiga. La libertad para todos con los mismos derechos. Y hoy, una década después, mis compañeros de mi partido han querido dar este paso al frente”.

No fue el único ni último alegato de la noche sobre lo que le ha costado al movimiento gay llegar a este punto. Maroto quiso así destacar, con su marido al lado, que para disfrutar ahora de ese logro antes “muchísimos hombres y mujeres activistas” tuvieron que lucharlo durante décadas. Cuando el PP interpuso el recurso ante el Constitucional muy pocas voces en ese partido se mostraron en contra y fue destacado entonces el rechazo a esa iniciativa de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

En Vitoria, sin embargo, el PP siempre tuvo una posición de avanzadilla y sus responsables políticos tampoco respaldaron aquel recurso. Y no solo Maroto. Dentro de la propia fiesta de la boda del exalcalde de la ciudad, el ahora ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, que también fue regidor de la capital vasca, se expresó inequívocamente al margen de lo que había sido hasta ahora la línea oficial del partido. Alonso y otro amigo de la juventud de la pareja hicieron una glosa en sus discursos en la ceremonia de la lucha por la libertad del movimiento gay, por la tolerancia en general, y también un reconocimiento a lo que algunos tuvieron que soportar para alcanzar este punto actual mientras que otros intentaban cercenar esa libertad.

El presidente Rajoy escuchó atentamente todas esas intervenciones y ayer las aplaudió. El líder del PP refrendó así, acudiendo al festejo y deseando “toda la suerte del mundo” a los contrayentes, no solo un giro en su posición personal , sino también un cambio radical en las tesis oficiales de su partido.

La boda personal e íntima de Maroto se transformó en una fiesta política y en la constatación de la evolución del PP en ese punto. Desde el primer minuto y hasta el último, cuando el presidente y la vicepresidenta abandonaron el local sobre las seis de la mañana.

Javier Maroto, que es un auténtico fan de Eurovisión, quiso que todo estuviera pensado al detalle. La velada comenzó así con la canción Building Bridges, de Conchita Wurst, que se creó como himno de la edición del año pasado en Viena y se transformó en otro himno gay. Los invitados estaban situados en mesas de cantantes o grupos ganadores del festival, desde Masiel a ABBA.

El festejo permitió ver, de nuevo, a un Rajoy más suelto y con ganas de divertirse que aguantó en la velada hasta el final, casi a las seis de la madrugada. Rajoy bailó, como lo hicieron otros dirigentes presentes, pero lo que más destacó en ese apartado de la fiesta fue el diferente comportamiento y la distinta facilidad para la integración entre la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. La número dos del PP, siempre acompañada de su marido, apenas se movió y se marchó temprano. Sáenz de Santamaría, que acudió sin su esposo, danzó con todos los grupos y hasta agarró el micrófono para cantar temas de Nino Bravo y Mocedades y fue una de las últimas en retirarse.

Javier Maroto reservó para el final de la ceremonia un homenaje a su tierra vasca y un grupo despidió a todos los presentes con un aurresku.

Dos bodas y un PP. De El Escorial a Vitoria

boda maroto

Aunque las bodas son un acontecimiento familiar, las hay que también pueden ser un acontecimiento político. Por definición, casi todas las bodas importantes son de cuento de hadas, según los cronistas de la cosa. Por azares del destino, dos bodas concretas nos permiten reflexionar sobre cómo ha cambiado el cuento de hadas en el PP. Dos bodas que han superado la intimidad de una ceremonia íntima para acabar siendo objeto de análisis político. Con los contrayentes como testigos.

Las dos bodas que se celebraron en el mes de septiembre con trece años de diferencia. En la primera los novios eran un hombre y una mujer. En la segunda, dos hombres. Tanto en una como en otra, los contrayentes y los invitados pertenecían a la plana mayor del PP.

El 5 de septiembre de 2002, Ana Aznar, hija del entonces presidente del Gobierno, se casó en El Escorial con Alejandro Agag, un emprendedor político de éxito. Al enlace asistieron los Reyes y mandatarios internacionales, lo que la convirtió casi en una boda de Estado. La boda de El Escorial ha pasado a la Historia del PP como el acontecimiento que precipitó el principio del fin del aznarismo. Fue la máxima expresión del poder de Aznar al mismo tiempo que la imagen de sus debilidades. Para infortunio de su familia, muchos años más tarde, su hija y Alejandro Agag se siguen casando casi todas las semanas en las televisiones, cuando el caso Gürtel cobra actualidad y se proyectan las imágenes en las que los cabecillas de la trama aparecen vestidos de gala llegando a la iglesia. El archivo de la boda Aznar-Agag es una mina de personajes imputados, tanto nacionales como internacionales. Las imágenes son un castigo, una penitencia impuesta al pecado de arrogancia.

La boda de Javier Maroto con su novio Josema también se ha celebrado en septiembre, trece años después. Un enlace muy distinto. Pero también con lectura política. Y con perdón de los pecados. La cúpula del PP encabezada por Rajoy ha ido a la boda de dos homosexuales no sólo para acompañar a los novios, sino también para hacer penitencia por su error político y de apreciación social. El PP se opuso frontalmente y sin piedad a la ley de matrimonio homosexual impulsada por Zapatero. La dirección popular creyó en 2005 que la sociedad española no había evolucionado y se equivocó. Muchas voces alertaron a Rajoy sobre el error de oponerse a la ley, pero el presidente del PP no les hizo caso y prefirió escuchar a los amigos de Rouco Varela. Recurrió la ley ante el Constitucional por considerar que el matrimonio sólo puede darse entre hombre y mujer para la procreación. El PP instigó los bajos instintos de su electorado para desgastar a Zapatero acusándole de hacer ingeniería social. Iñaki Oyarzábal, dirigente vasco del PP y amigo de Javier Maroto, nunca olvidará los groseros insultos que sufrió por las calles de Madrid de militantes del partido por su condición de homosexual.

A la boda de El Escorial asistió el aznarismo en pleno. A la boda de Vitoria acudió el marianismo en pleno. Si es que eso existiera. No hay duda de cómo ha cambiado el cuento. La boda de El Escorial fue clásica. La de Vitoria contemporánea. Rouco Varela ha sido sustituido como oficiante de la ceremonia por un concejal. Los chaqués de máxima etiqueta lucidos en el convite de Vitoria nada tienen que ver con los de la finca de El Escorial. Las canciones del Festival de Eurovisión han reemplazado a la música de órgano. Mariano Rajoy fue sentado en una mesa bautizada como Céline Dion y puede que preguntara quién es esa chica.

Mariano Rajoy es precisamente el enlace entre las dos bodas. Estuvo en la primera y en la segunda. El mismo Rajoy pero distinto. Rodeado ahora de jóvenes sin pasado censurable, modernos, tolerantes, abiertos y sin complejos.

Seguramente no lo pretendía, pero Javier Maroto se ha convertido en el vicesecretario que ha perdonado el pecado político del PP. Su declaración en defensa de la ley que permite a los homosexuales contraer matrimonio con todas las letras cierra una página del partido nada gloriosa. Por fortuna, Rajoy no tiene que tomar la decisión de retirar el recurso del Constitucional porque el tribunal ya dictaminó que la ley se ajustaba a los preceptos constitucionales. El líder del PP tampoco tiene que pedir perdón por sus pecados. Ya los ha purgado asistiendo con cara de satisfacción y alegría al enlace de su vicesecretario.

Javier Maroto se casa en la intimidad esta mañana y lo festejará por la tarde con Rajoy y toda la cúpula del PP

Tras firmar los papeles en su despacho en el Ayuntamiento de Vitoria, el vicesecretario sectorial del PP celebrará una boda oficiosa este viernes por la tarde en un restaurante de la capital vasca en la que estará presente la flor y nata del partido.

Maroto y Rajoy

Maroto

VITORIA.— El vicesecretario sectorial del PP y exalcalde de Vitoria, Javier Maroto, se ha casado a primera hora de este viernes con su novio desde hace 19 años en un acto íntimo celebrado en el Ayuntamiento, en el que su madre y su amigo personal, y compañero de partido, Iñaki Oyarzábal han ejercido de testigos.

La boda civil, en la que solo han estado presentes los testigos, ha tenido lugar en torno alas 9:30 horas en el despacho que Maroto tiene en el consistorio de Vitoria como portavoz municipal del PP, y ha sido oficiada por el edil del PP Miguel Garnica, han informado a Efe fuentes de esta formación.

El acto, que apenas se ha prolongado unos minutos, se ha limitado a la firma de los documentos que acreditan a Maroto y a Josema Rodríguez como matrimonio. La ceremonia ha sido tan sencilla que, según informa el diario El Correo, Maroto acudió con su aspecto habitual: pantalones claro, chaqueta informal y camisa sin corbata.

La pareja tiene previsto celebrar esta tarde en un restaurante de Vitoria una ceremonia no oficial a la que asistirá la cúpula del PP con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a la cabeza.

También acudirán la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; el director del Gabinete de Presidencia, Carlos Floriano, además de la secretaria general de los populares, María Dolores de Cospedal, y los cuatro vicesecretarios del partido. El presidente y demás altos cargos del Gobierno esperarán a la conclusión del Consejo de ministros para desplazarse a Vitoria.

Maroto también contará con el respaldo de numerosos cargos del PP de Euskadi, entre ellos, su presidenta, Arantza Quiroga.

En un principio, Maroto tenía previsto casarse en el salón de bodas del Ayuntamiento a las ocho de la tarde, pero finalmente ha optado por un acto íntimo por la mañana y una boda no oficial por la tarde.

De esta forma, evitaba “entorpecer el trabajo de los funcionarios y las molestias” que pudieran derivarse de la presencia de ciudadanos que quisieran asistir al enlace desde el exterior del edificio municipal, según explicó ayer en rueda de prensa.

El exalcalde de Vitoria lamentó que su boda hubiera dejado de ser “un acontecimiento íntimo”, aunque se mostró “tranquilo y contento” porque lo importante, dijo, es que la boda se celebraría dentro del Ayuntamiento, tal y como había anunciado.

Sobre el apoyo recibido desde su partido, el vicesecretario sectorial del PP valoró que esun respaldo “claro” y que todas las manifestaciones que ha escuchado por parte de los dirigentes populares “han sido de apoyo”.

Para Maroto, el recurso que el PP presentó en 2005 ante el Tribunal Constitucional contra la ley que permite el matrimonio homosexual “ya no es el debate de hoy”, y se mostró convencido de que la sociedad española está “preparada para entender estas cuestiones”.

‘Vaya semanita’ parodia la boda de Javier Maroto

RAJOY COMO INVITADO EN PANTALLA DE PLASMA

Como invitados, Mariano Rajoy en pantalla de plasma, Jaime Mayor-Oreja, Arantza Quiroga y Borja Semper comparten mesa en el convite

Como invitados, Mariano Rajoy en pantalla de plasma, Jaime Mayor-Oreja, Arantza Quiroga y Borja Semper comparten mesa en el convite

BILBAO. El programa de humor de ETB ‘Vaya semanita’ parodia en un nuevo sketch la boda del ‘popular’ Javier Maroto. Como invitados, Mariano Rajoy en pantalla de plasma, Jaime Mayor-Oreja, Arantza Quiroga y Borja Semper comparten mesa en el convite.

Así presentan el sketch: “El PP vasco se ha reunido, por primera vez en mucho tiempo, en el enlace del exalcalde de Vitoria-Gasteiz, Javier Maroto”.

El ‘PP pedo’ de la boda de Maroto

El ‘sí, quiero’ de Maroto y Josema

Javier Maroto y José Manuel Rodríguez, a su llegada al enlace junto a los testigos

Javier Maroto y José Manuel Rodríguez, a su llegada al enlace junto a los testigos. ARABA PRESS- PAULINO ORIBE

Javier Maroto y José Manuel Rodríguez ya son un ‘matrimonio’ más tras la celebración ‘íntima’ que ha tenido lugar pasadas las 9.30 horas de hoy. Un acto tan reservado que en él sólo han estado presentes los contrayentes, el concejal Miguel Garnica, la madre de Javier y el parlamentario Iñaki Oyarzabal como testigos, un fotógrafo contratado por la pareja y la ‘mano derecha’ del alcalde y responsable de comunicación Rafael Laza.

Maroto ha querido cuidar todos los detalles hasta el punto de modificar la hora del enlace que en el acta matrimonial preparada aun mantenía las 20.00 horas, el momento que se había señalado para un acto abierto que este jueves fue suspendido.

Boda muy discreta

El ‘sí, quiero’ de Maroto y ‘Josema’ se ha celebrado en un despacio de apenas ocho metros cuadrados que cuenta con un balcón hacia la plaza de España, y que preside una enorme bandera de Vitoria de aspas rojas sobre fondo blanco.

La informalidad en los atuendos y la brevedad del mismo han sido las notas predominantes junto a la discreción. Maroto ha llegado al edificio Consistorial pasadas las nueve de la mañana pero tanto su pareja ‘Josema’ con su madre han accedido por unas dependencias laterales sin que los medios de comunicación presentes en los aledaños hayan captado su llegada.

El ex alcalde de Vitoria ha formalizado su ‘matrimonio’ en un espacio muy funcional en el que tres fotografías antiguas del centro de la ciudad y detalles en miniatura con un pequeño Celedon, un paso de los faroles vitorianos y un logro de la ‘Green Capital’ aportan los detalles personales del político vasco.

Maroto: “El PP dice hoy aquí que el derecho al matrimonio es para todos”

El secretario sectorial de la formación conservadora, Javier Maroto, reconoce a “todos esos activistas de todos los partidos” que le han permitido casarse este viernes con su novio de siempre en una ceremonia a la que asistió Rajoy, Cospedal y la cúpula del PP en Vitoria

Parte de los invitados del PP a la boda de Javier Maroto.

Los dirigentes del PP arropan a los recién casados. / FOTOS: B. CASTILLO-I. AIZPURU

“Hoy, la dirección de mi partido, el Gobierno, dice que el derecho al matrimonio es para todos”. El vicesecretario general del PP y exalcalde de Vitoria, Javier Maroto, ha contraído este viernes matrimonio con su novio de siempre, Josema Rodríguez, en un enlace que los conservadores han aprovechado para sumarse a la corriente mayoritaria de aceptación del matrimonio homosexual en igualdad de condiciones que el heterosexual. “Las sociedades evolucionan, los partidos evolucionan y hoy mi partido y el Gobierno quiere sumarse a eso porque ya en España el derecho al matrimonio es para todos y hoy todos compartimos ese mensaje”. Así lo ha tratado de expresar al menos el propio Maroto, una vez finalizado el enlace en un hotel-restaurante de Vitoria, su ciudad, a la que ha acudido la plana mayor del PP con el presidente Mariano Rajoy y la secretaria general Dolores de Cospedal a la cabeza.

Maroto ha pronunciado estas palabras mientras en el interior del restaurante le aguardaban los 270 invitados al evento. Todos ellos han podido presenciar el acto no oficial de boda, tras el enlace formal que ha tenido lugar esta mañana en el Ayuntamiento. Posteriormente, se ha servido un cóctel de bienvenida a los invitados y una cena compuesta por ensalada de gambas, solomillo al foie y tarta nupcial.

La boda de Maroto, anunciada en junio (antes de ser llamado a Madrid por Rajoy para entrar en la dirección nacional del partido), había causado en las últimas quebraderos de cabeza en el PP, que abordó en términos de estrategia la conveniencia de que la cúpula acudiera a un enlace que era heredero de la ley de matrimonios gays aprobada por Zapatero, y que el PP recurrió al Tribunal Constitucional. Finalmente, los líderes conservadores dieron el sí. Rajoy, Cospedal, la líder vasca Arantza Quiroga, Floriano, Moragas, Javier Arenas… todos se han dejado ver sonrientes este viernes en Vitoria.

Maroto, que abandonó la celebración un momento al filo de las 21.30 horas para atender a la prensa, dijo que era evidentemente un momento muy especial para él “en lo personal”, pero básicamente acudió a los micrófonos a lanzar un mensaje político, como se esperaba. El vicesecretario sectorial tuvo un recuerdo a “todos los activistas, algunos de los cuales ya no están aquí (en una alusión que recordó a Pedro Zerolo, el socialista recientemente fallecido) que hicieron posible esto, que lucharon por los derechos de los que ahora hemos gozado nosotros”.

En referencia a su propio partido, Maroto dijo que era consciente de que “mis compañeros han dado un paso al frente para hacer un matrimonio para todos igual, con los mismos derechos y deberes”.

La firma, por la mañana

En realidad, Javier Maroto había formalizado su unión con su novio por la mañana, a primera hora, en una simple ceremonia en su despacho de apenas diez metros cuadrados en el Ayuntamiento de Vitoria, del que es portavoz del primer partido de la oposición. Por la noche, el convite fue mucho más nutrido, con cerca de 270 invitados. Poco antes de las 20.30, hora programada para el enlace, ha llegado la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal. Después lo hicieron el propio Rajoy y Arantza Quiroga, entre otros muchos compañeros de formación. Los ya maridos, Javier Maroto y Josema Rodríguez, se dejaron ver felices en el acceso al restaurante. El exalcalde vestía un chaqué de corte moderno, azul marino con chaleco gris de seis botones y una llamativa corbata en tonos azules sobre camisa blanca. Maroto ha declarado estar “nervioso”. Pero enseguida ha matizado. “Son mis amigos, mis familiares y vamos a pasarlo bien”, ha manifestado.

Tomar antivirales antes de una relación de riesgo protege del VIH

Un estudio confirma la eficacia de la profilaxis pre-exposición incluso en personas con frecuentes prácticas desprotegidas

Pastillas de terapia preventiva contra el VIH

Pastillas de terapia preventiva contra el VIH. / CDC

Tomar medicamentos antivirales antes de tener relaciones sexuales sin protección es una manera eficaz de evitar ser infectado por el VIH (el virus que causa el sida) incluso para personas con frecuentes prácticas de riesgo. La publicación de los resultados del estudio PROUD enThe Lancet es un importante respaldo para este método para reducir todo lo posible el riesgo de adquirir el patógeno, que técnicamente se denomina profilaxis pre-exposición (PrEP en sus siglas internacionales; PPrE en español).

El estudio midió la utilidad de una combinación de dos medicamentos de los que se usan en los tratamientos para las personas ya infectadas por el VIH, tenofovir y emtricitabina. Pero en este caso se usaron de otra forma: dándoselo a personas que no tenían el VIH antes de que se expusieran al virus a través de sus relaciones. La idea es que, si se infecta, haya ya unos fármacos en la sangre que neutralicen al patógeno e impidan que se instale en el interior de las células del sistema inmunitario.

En este ensayo participaron 13 centros sanitarios de Reino Unido, y captaron voluntarios entre hombres que tenían sexo con hombres y que afirmaban que mantenían relaciones sexuales sin protección con potros hombres. Se apuntaron 544, de los que 275 recibieron el tratamiento, y el resto quedó formando el grupo de control. El resultado final es que entre los que tomaron la medicación hubo tres casos de infección, y 20 en el otro. Estadísticamente, ajustado por número de personas y tiempo que estuvieron en el ensayo, esto supone una reducción del riesgo del 86%.

Pero en un comentario realizado en la web aidsmap, especializada en información sobre VIH y sida, se analizan estos datos y se ve que la eficacia pudo ser aún mayor, ya que de los tres casos de infección que hubo entre quienes tomaban el tratamiento, uno era un hombre que probablemente empezó el ensayo ya infectado aunque se le detectó después, y otros dos habían abandonado la medicación.

Otra prueba de la eficacia del ensayo es que estaba previsto que el grupo placebo comenzara a tomar la medicación al año de empezar el estudio, pero este comenzó en abril de 2014 y en octubre de ese año se decidió ofrecerles también la medicación ante los buenos resultados que se estaban obteniendo.

La demostración de que la PrEP funciona aún en los casos en que más exposiciones de riesgo suceden, es que en el grupo que la tomó la incidencia del VIH fue del 1,2%, y en la del otro, del 9%. esta última cifra es muy alta, e indica que la población que participaba en el ensayo tenía frecuentes relaciones sin protección.

La conclusión de los autores del trabajo es que “debe añadirse la PrEP a la prevención estándar de hombres que tienen riesgo de contraer VIH por tener relaciones con otros hombres”. Al decir medidas estándar se insiste en que no deben eliminarse otras, como el uso de preservativos. Esto va en línea con otras afirmaciones del mismo estilo de la OMS, que afirma que ·”el reto ahora es hacer llegar” esta nueva alternativa.

En España, las guías de tratamiento para personas con VIH que acuerdan el Ministerio de Sanidad y Gesida (Grupo de Estudio del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología) aún no van tan lejos. La última es de 2015, y en ella no se nombra. “Ello se debe a que se trata de guías de tratamiento, no de prevención”, explica José Antonio Pérez Molina, secretario (equivalente a vicepresidente) de Gesida. En 2013 -antes de conocerse los resultados de estos último ensayos- sí hubo unamención en la guía: “La PrEP es un reto para los organismos internacionales”. “Teniendo en cuenta los escasos recursos existentes, se plantea la duda entre ofertar PrEP a personas no infectadas o TAR [terapia antirretroviral] a las personas infectadas. La mejor estrategia de salud pública en la actualidad es la de ofertar TAR a todos los pacientes infectados y reservar PrEP para casos muy específicos”.

El debate sigue en términos parecidos. “Es un debate que hay que abrir sin moralina”, afirma Pérez Molina. El asunto de “a quién hay que dárselo, quién lo va a financiar” tiene “suficiente entidad propia como para discutirlo aparte”. “El grado de evidencia es grandísimo, y este estudio, como el Ipergay, aportan datos de su eficacia”.

En Estados Unidos y oros países de América, el acceso a los medicamentos necesarios es solo cuestión de precio. El Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (CDC) lo recomienda y anima a informarse y adquirir el tratamiento. En Europa, la Agencia del Medicamento (EMA) no lo ha aprobado aún. Además, si lo hiciera, en España y gran parte de Europa, los fármacos no se pueden comprar en las farmacias, por lo que tienen que ser recetados en un hospital. La publicación de este estudio es un paso para conseguir que la UE apruebe su uso.