El sexo de los ángeles y la homofobia en la mirada

JUAN CARLOS ESCUDIER

en TIERRA DE NADIE

Dicen que el cartel navideño de los belenistas sevillanos ha conmocionado mucho a la ciudad porque en vez de encontrarse con un portal con su mula y su buey –que es lo clásico pese a que Benedicto XVI negara su presencia de manera infalible- lo han hecho con un Apolo parecido a Griezmann en el papel del arcángel San Gabriel y una explosión dorada a la altura de su bajo vientre de la que emerge una fálica giralda rematada con una azucena que, para pesadumbre del autor, no se ha visto como un símbolo de virginidad sino como otra metáfora mucho más prosaica y libidinosa.

Los críticos con la obra de Manuel Peña, un joven pintor hiperrealista barroco que pretendía sumarse al homenaje a Murillo en su 400 aniversario, han sido capaces de certificar a la vista del cartel que el San Gabriel que exhibe es claramente gay, una blasfemia incalificable para una ciudad –la que ellos representan- que aun lamenta el cierre de la Gavidia, la comisaría en la que en los estertores del franquismo eran apaleados los homosexuales y que ahora el Ayuntamiento quiere convertir en un centro deportivo.

Lo que en realidad revela el cartel no es un arcángel amanerado en pleno éxtasis sexual sino la enfermedad que sigue padeciendo una parte de la sociedad a la que la homofobia le comienza en la mirada. Es esa misma sociedad que comulga con que se prohíba a un hombre casado con otro hombre ser hermano mayor de una cofradía, la que niega una plaza escolar al hijo de una pareja gay, la que no se escandaliza porque haya párrocos que se sigan ofreciendo a sanar la homosexualidad o la que ha aupado a Sevilla a la cabeza del ranking en ataques al colectivo LGTBI según cifras oficiales del Ministerio del Interior.

En vez de lamentarse por la imaginación calenturienta de quienes creen que el ángel no es un ángel, la Giralda no es la Giralda y la azucena no es una azucena, el joven Peña debería congratularse de haber resucitado la enfrascada disputa que, sin llegar a ponerse de acuerdo, filósofos y teólogos mantuvieron en la Constantinopla del siglo XV a cuenta del sexo de los ángeles mientras los otomanos asediaban la capital hasta su capitulación.

El dilema no es ahora si el arcángel ha de ser representado como un macho alfa o como un afectado emisario del mismísimo Dios sino dilucidar si el siglo XXI ha llegado para todos o parte de la excursión se ha quedado en el XVII tapándose los ojos ante El rapto de Gamínedes de Rubens o escandalizada, como Isabel de Farnesio, ante el San Sebastián homoerótico de Guido Reni. En la bizantina Sevilla lo bizarro es pecado.

Los obispos ven “fundamentalista e inquisitorial” la propuesta de Podemos sobre ideología de género

José María Gil Tamayo, secretario general de la Conferencia Episcopal. JOSÉ S. GUTIÉRREZ

Dos temas han dominado la Asamblea Plenaria episcopal de la semana pasada: Cataluña y la ideología de género. En el primero, los obispos apuestan por el “derecho a decidir” de todos los españoles, apoyan el marco constitucional “reformable y perfectible”, pero el mejor que tenemos, y piden “reconciliación y “cohesión” tras las elecciones del 21-D. En el segundo, condenan la proposición de ley de Podemos sobre ideología de género, aceptada a trámite por el Parlamento, y la tachan de “fundamentalista y con visos inquisitoriales”

José María Gil Tamayo, secretario general de la Conferencia episcopal, dejó pasar tres días para convocar la rueda de prensa que, habitualmente, tiene lugar el mismo día en que termina la reunión de los obispos. Quizás, para macerar los acuerdos y preparar las respuestas a las eventuales preguntas de los periodistas, que, como era de esperar, se centraron en la cuestión catalana.

En sus respuestas, Tamayo dejó claro que los obispos, que “no viven en las nubes”, hablaron del tema catalán, “porque preocupa”. Se abordó en sesión reservada y secreta, pero el portavoz reveló que se discutió “en un clima sereno, sin apasionamientos y con discernimiento”, escuchando, sobre todo, a los obispos catalanes que, en la CEE, “se sienten en su sitio”.

Tras escucharse y dialogar, los obispos manifestaron su “apoyo al marco constitucional”, que siempre es “reformable” y “perfectible”, pero “es el mejor que tenemos”. También se mostraron partidarios del derecho a decidir, pero de todos, porque “lo que a todos afecta ha de ser decidido por todos”. Y terminaron pidiendo, “cohesión social y reconciliación también después de las elecciones del 21-D”.

Los prelados se decantaron a favor de la no militancia política de los sacerdotes, muchos de los cuales intervinieron a favor de las tesis independentistas con manifiestos y abriendo sus iglesias a las votaciones del referéndum.

Por último, Tamayo dijo que no hubo reconvención ni reprobación alguna del obispo de Solsona, por sus declaraciones abiertamente independentistas y por haber votado en el referéndum. “El obispo Novell ha estado como uno más en esta Plenaria”, aseguró el portavoz.

Con quién más drásticos se mostraron los obispos fue con la proposición de ley presentada por Unidos Podemos en el Congreso contra la discriminación por orientación sexual y de igualdad social del colectivo LGTB. “Una propuesta fundamentalista y con visos inquisitoriales”, que “llega a instaurar una verdadera censura” y “asfixia todas las libertades”, aseguró José María Gil.

En este tema de la ideología de género (la nueva cruzada eclesiástica), los obispos van de la mano de los protestantes y Tamayo se refirió en varias ocasiones a un informe de la Federación de Entidades evangélicas de España (FEREDE), en el que se enumeran las desgracias que la aprobación de dicha ley traería al país. Entre otras, el secretario del episcopado citó las siguientes: “Destrucción de libros que vayan contra la ideología de género”, “impone el pensamiento único y, por lo tanto, es una ley totalitaria y adoctrinadora”, y llega incluso a promover la creación de una “agencia estatal con capacidad punitiva”.

Ante esta situación, los obispos quieren hacer ver a la sociedad la “gravedad de esta propuesta legislativa” e invitan a los demás partidos políticos a “oponerse a la propuesta de ley en aras de las libertades”. De lo contrario, “aquí nadie se va a poder mover, sin que confiese, con fe religiosa, la ideología de género”.

Aprobación de las cuentas

En otro orden de cosas, el gerente del episcopado, Fernando Giménez Barriocanal, presentó los presupuestos aprobados por los obispos, que supera los 250 millones de euros, al tiempo que insistía en los criterios de “solidaridad” con los que se reparte, primando a las diócesis rurales más pequeñas y más empobrecidas. Los obispos siguen cobrando 1.250 euros al mes y se han vuelto a congelar el sueldo por tercer año consecutivo.

También explicó Barriocanal que la Iglesia española ha invertido en 13TV “60 millones de euros en los últimos seis años”. Reconoció que “puede parecer mucho” y, por eso, quiso poner esta cantidad en relación con otras inversiones eclesiales.

Por ejemplo, la institución ha gastado en los últimos seis años 1.325 millones de euros en actividades pastorales y asistenciales. De ahí que los obispos sigan respaldando el canal eclesiástico, porque “es un proyecto pastoral estratégico”, aunque animan a sus gestores “a buscar un sistema de sostenibilidad mejor”.

Los sevillanos, en estado de ‘shock’ por el cartel anunciador de la Navidad

El pasado sábado la Asociación de Belenistas de Sevilla presentó en su sede de la calle Sierpes el cartel oficial de las Navidades, una creación del pintor Manuel Peña. Lo que pretendía ser un acto familiar y entrañable, como las fechas que se avecinan, se convirtió en un auténtico sindiós en cuanto el diseño empezó a circular por las redes, donde ha sido acusado de blasfemo, obsceno y, sobre todo, abiertamente gay (aunque no precisamente con este calificativo).

El cartel muestra al arcángel San Gabriel sosteniendo una Giralda de cuyo extremo superior surge una azucena, símbolo de la virginidad. Ésa era la intención, al menos, porque los sevillanos se quejan de que “parece el cartel de una sauna gay” y que la Giralda surge de la entrepierna, con la consiguiente connotación fálica: “Pues yo creo que me voy a sacar la Giralda”, titula maliciosamente la página de Facebook Amanece que no es poco.

 

 

Tal ha sido el revuelo montado en las redes que el autor ha escrito un artículo en ABC Sevilla intentando explicar su controvertido cartel y templar los caldeados ánimos de sus vecinos:

“Solo puedo decir que pocos han bajado la mirada y apreciar a una Sevilla llena de luz rodeada por las cinco estrellas con forma de mariquillas que posee en su pecho la Esperanza y en cambio muchos han dado rienda suelta a su imaginación para llegar a la conclusión de que el ángel no es Ángel, La Giralda no es Giralda y la azucena no es azucena”.

El cartel, asegura Peña, es un homenaje a Murillo, el genio sevillano de cuyo nacimiento se cumplen 400 años:

 

El pintor sevillano, nacido en 1988, es fiel a su línea artística, con motivos religiosos pero una estética como de película de gladiadores. Este es su Bautismo de Cristopara la Capilla de la Cruz de Abajo de Berrocal (Huelva).

 

La semana pasada un colegio australiano se vio obligado a retirar una estatua del patrón del centro, San Martín de Porres dando una barra de pan a un niño, precisamente por los comentarios en internet sobre la sospechosa ubicación de la baguete. ¿Sucederá lo mismo con el cartel belenista de Manuel Peña? Se abren las apuestas.

Con información de ABC Sevilla y Gran Plaza. La polémica, en Sevilla.net.

Los obispos tildan la ley LGTBI de “propuesta fundamentalista” con “visos inquisitoriales”

José María Gil Tamayo, portavoz de la Conferencia Episcopal EFE

Los obispos han vuelto a cargar contra la ley LGTBI que se tramita en el Congreso. Así, la norma, cuya toma en consideración fue aprobada por la Cámara el pasado mes de septiembre con la abstención del PP, es para los obispos “una propuesta fundamentalista” con “visos ciertamente inquisitoriales” que “llega a instaurar una verdadera censura”.

Durante la rueda de prensa posterior a la celebración de la Asamblea Plenaria, el portavoz de la Conferencia Episcopal, José María Gil Tamayo, denunció que la propuesta “presenta graves dificultades, y un ataque frontal a una serie de derechos fundamentales, so capa de la protección de minorías, que merecen todo el respeto”. “No puede convertirse en una asfixia de la libertad y pone en peligro seriamente todos los bienes que nos trae la convivencia en democracia y libertad”, añadió el portavoz.

Citando un informe presentado por el obispo de Bilbao y responsable de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal, Mario Iceta, el portavoz de la CEE habló de “imposición” que “pretende excluir e impedir otras visiones acerca del ser humano”. Así, según los obispos, “se coartan libertades fundamentales como la libertad religiosa ideológica, libertad de expresión, de presnsa, de cátedra, etc…. Llega a instaurar una verdadera censura; se trata, en definitiva, de una propuesta fundamentalista”.

Gil Tamayo llegó a hablar de “destrucción de libros, incluso en las bibliotecas, que vayan contra la ideología de género” para justificar su visión de “una ley inquisitorial”. “En la ley hay un pensamiento único impuesto a todos, excluyendo los otros. Por eso puede ser considerada una ley totalitaria, porque va desde la escuela a los medios de comunicación, no se da lugar a la libertad de pensamiento”, añadió. “Aquí nadie se va a poder mover, si no es para apoyar la ideología de género”, concluyó.

No es la primera vez que los obispos se pronuncian sobre el tema. A finales de septiembre l a Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española trató el tema durante su reunión en Madrid para concluir que el proyecto y el resto de normas autonómicas contra la LGTBIfobia, “conculcan derechos fundamentales de la persona”.

La situación en Catalunya

Los obispos también reconocieron haber hablado de Catalunya.  El portavoz habló de un “ambiente de confianza”, y de la necesidad de “saber comprender y de discernimiento”, además de nombrar a los obispos de Catalunya “que están a gusto en esta CEE, que es la suya”.

Así se ha hablado, constató Gil Tamayo, “sin apasionamientos y con serenidad”, porque “la Iglesia está para trabajar en esa reconciliación”, en el marco “que consagra nuestra Constitución”. Un documento que “es perfectible, el marco constitucional ampara un estado de derecho con respeto a las leyes. Esto es perfectible, pero es el mejor que tenemos”. Así, los obispos llamaron al entendimiento entre todos, “que queremos que sea así después de las elecciones”.

Al tiempo, Gil Tamayo  recordó las palabras de Blázquez sobre Catalunya en la apertura. “Apoyamos el restablecimiento del orden constitucional, porque es el bien común”, y animó a “un esfuerzo de todos por la cohesión social en la vida pública, eclesial y familiar”, señaló Gil Tamayo, en referencia directa a las elecciones del 21D.

Brevemente, Gil Tamayo hizo suyas las críticas de Cáritas al encierro de docenas de personas en la cárcel de Archidona. “Cualquier identificación de inmigrantes o refugiados con delincuentes es profundamente injusta”, declaró.

Finalmente, y sobre 13TV, Fernando Giménez Barriocanal subrayó cómo, en los últimos seis años, los obispos “han invertido 60 millones de euros en este proyecto”, que los obispos “respaldan, animan a seguir trabajando, a buscar un modelo de sostenibilidad para que no tenga que ser financiada de ninguna manera”. “Los obispos seguirán apoyando el proyecto, porque creen que es un proyecto estratégico”.

Los australianos dicen ‘sí’ al matrimonio homosexual con un 61,6% de los votos

Los resultados de la votación, que comenzó en septiembre, podrían poner fin a una cuestión que ha provocado divisiones a nivel interno en el Gobierno del primer ministro australiano, Malcolm Turnbull

 

Más de siete millones de personas en Australia, un 61,6% del censo electoral, han votado a favor de la legalización del matrimonio homosexual en el marco de una consulta realizada durante los últimos meses a través de correo postal en el país.

La Oficina Nacional de Estadística de Australia ha señalado que más de 12,7 millones de personas, 79,5% del censo electoral, han participado en la consulta, que era voluntaria. Un 38,4% habría votado ‘no’ a la medida.

Los resultados de la votación, que comenzó en septiembre, podrían poner fin a una cuestión que ha provocado divisiones a nivel interno en el Gobierno del primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, que tendrá que tendrá que esforzarse por legalizar el matrimonio igualitario antes de Navidades, según ha informado el diario local ‘Herald Sun’.

Aunque el matrimonio homosexual aún es ilegal en Australia, el país reconoció de forma legal en 2014 la existencia de un género “neutro” o “no específico”.

A finales de agosto, miles de personas salieron a las calles de la localidad de Melbourne para expresar su apoyo a la legalización del matrimonio homosexual en la recta final de la campaña para el referéndum.

Turnbull ha aseverado que ahora el Parlamento debe ponerse “manos a la obra” para cumplir con la intención del pueblo. “Los australianos nos han pedido que hagamos esto posible. Este año, antes de Navidad, debemos cumplir con este compromiso”, ha manifestado el primer ministro australiano.

Asimismo, ha aprovechado la ocasión para agradecer el trabajo del ministro de Finanzas, Mathias Cormann, que gestionó la consulta mediante el voto postal.

“Hay que reconocer su labor, así como la de la Comisión Electoral de Australia y de la Oficina Nacional de Estadística, que ha ofrecido su ayuda para llevar a cabo esta votación de forma tan eficiente, comprensiva y empática”, ha aseverado el dirigente, que ha afirmado que el Gobierno debe “respetar la voz del pueblo sea cual sea su decisión”.

HRW insta al gobierno a aprobar la ley cuanto antes

La organización Human Rights Watch (HRW) ha instado este miércoles en un comunicado al Gobierno australiano aprobar la ley sobre el matrimonio igualitario cuanto antes.

“El pueblo australiano ha hablado. (…) Ahora el Gobierno y el Parlamento deben asegurar que este periodo de indecisión política se acaba y adoptar la legislación a favor del matrimonio igualitario de forma inmediata”, ha señalado Boris Dittrich, el director del programa para Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT) de HRW.

“Gays, lesbianas y bisexuales han estado esperando en Australia durante un largo periodo de tiempo por la igualdad, y ahora es el momento de que se les ofrezca”, ha aseverado.

“Los derechos de las minorías no son cosas que se puedan someter a la votación popular”, ha manifestado Dittrich, que ha añadido que “los políticos deben actuar de forma rápida para colocar Australia a la altura de otros países de similar mentalidad en relación con el matrimonio homosexual”.

Ridley Scott elimina a Kevin Spacey de su última película a mes y medio del estreno

El director volverá a rodar las escenas de Spacey en ‘Todo el dinero del mundo’ con Christopher Plummer

FOTO: Christopher Plummer, a la izquierda, y Kevin Spacey. / VÍDEO: Las acusaciones contra Spacey. REUTERS / EPV

 

Todavía había un giro más de guion en la caída de Kevin Spacey. El director Ridley Scott y la productora Sony Pictures han decidido eliminar al actor de la película All the money in the world, que está terminada y se iba a estrenar el próximo 22 de diciembre. Las escenas de Spacey, que interpreta al magnate J. Paul Getty en la película, volverán a rodarse con el actor Christopher Plummer. Scott asegura que mantiene la fecha de estreno. Kevin Spacey, ganador de dos oscars, es un activo tóxico en Hollywood.

Las publicaciones especializadas como The Hollywood Reporter o Deadline no ahorraban calificativos este miércoles por la noche para un movimiento fulminante, a buen seguro muy costoso y que supone el batacazo definitivo para la carrera de Spacey, un actor de prestigio que hace solo dos meses estaba nominado al Emmy por su papel en House of Cards. Según la prensa especializada, la decisión la han tomado Scott y Sony. Dos de los actores que comparten escenas con el actor, Mark Wharlberg y Michelle Williams, también han accedido a rodar de nuevo lo que sea necesario.

La película All the money in the world (Todo el dinero del mundo) se iba a proyectar por primera vez la semana que viene en el Festival del American Film Institute (AFI). Poco antes de anunciar el cambio de actor, la productora había retirado la película del festival. Según Deadline, la decisión se tomó tas un tira y afloja con Scott, que estaba indignado con la perspectiva de que el escándalo sexual que rodea a Kevin Spacey hundiera la película e impidiera al público valorarla.

FOTO: Kevin Spacey, caracterizado como J. Paul Getty en una imagen promocional de ‘All the money in the world’. / VÍDEO: Tráiler de la película.

 

Los problemas de Kevin Spacey empezaron cuando el pasado 30 de octubre, en una entrevista con Buzzfeed, el actor Anthony Rapp aseguró que Spacey le había acosado borracho en una fiesta cuando tenía 14 años. Spacey dijo no recordar los hechos, pero trató de distraer la atención con el anuncio público de que es homosexual. La denuncia de Rapp se producía en medio de una ola de denuncias públicas de la normalidad del acoso sexual en Hollywood a raíz de una investigación periodística sobre Harvey Weinstein, el poderoso productor cuya carrera ha sido también destruida después de ser acusado por más de 70 mujeres, en 14 de los casos, por violación.

Tras las declaraciones de Rapp, empezaron a salir más testimonios sobre su comportamiento de acoso sexual en la producción de House of Cards y en su época en el teatro Old Vic en Londres. Netflix canceló la última temporada de House of Cards y prescindió de Spacey para lo que queda de la que está actualmente en producción. Spacey ha desaparecido por completo de la escena pública.

All the money in the world cuenta la historia del millonario J. Paul Getty cuando en 1973 se negó a pagar el rescate tras el secuestro de su nieto. Spacey trabajó entre ocho y diez días en la producción, según Deadline. Su personaje no es el que más aparece en pantalla pero es fundamental en la película, por lo que al coste de volver a rodar sus escenas se suma el de rehacer todo el material promocional, más la campaña de lobby preparada para proponer a Spacey a los premios de la industria. A pesar del desafío, Scott asegura que mantiene la fecha de estreno, 22 de diciembre.

 

El Constitucional alemán exige el reconocimiento legal de un “tercer sexo”

Un cartel de género neutro cuelga de la puerta de un baño en Durham (EE.UU.). SARA D. DAVISGTY_AR_PSN

Alemania está en camino de convertirse en el primer país de Europa en autorizar la creación de un “tercer sexo“, una pequeña revolución que se deriva de una decisión de la jurisdicción más alta del país.

La Corte Constitucional ha dado hoy a la Cámara de Diputados una fecha límite, el 31 de diciembre 2018, para votar la legalización de un “tercer sexo” en los registros de nacimiento, junto con la palabra “masculino” y “femenino”.

El tribunal, con sede en Karlsruhe, invita a los diputados a incluir en los documentos pertinentes una referencia como “inter”, “varios” o cualquier otra “designación positiva de sexo”. Como resultado, todos los documentos de identidad oficiales también deberían estar implicados.

Mientras tanto, el gobierno alemán no podrá obligar a identificarse como varón o hembra a las personas intersexuales, es decir, con características anatómicas, hormonales o cromosómicas que no caen estrictamente en un sexo u otro, especifica el Tribunal.

Para los jueces, el derecho general de la personalidad también abarca la “identidad sexual”, incluidas las personas que “no pueden clasificarse duraderamente como hombres o mujeres”. Consideran que la ley existente es “discriminatoria”, enfatizando “la extrema importancia de la clasificación (sexual) para la identidad individual”.

Desde 2013, Alemania permite que en los documentos administrativos no se rellene el campo de género, dejándolo vacío. Las partes interesadas podrían, en el transcurso de su vida, elegir “hombre” o “mujer”, o mantener la mención del sexo sin especificar.

El Tribunal Federal de Justicia, uno con menor rango que el Constitucional, se negó en agosto de 2016 a ir más allá y reconocer la existencia legal de un tercer sexo, diciendo que sería “no legal“. Este había rechazado la solicitud de una persona intersexual, nacida en 1989 y registrada con el sexo femenino.

Una pequeña revolución

Esta persona intersexual acudió al Tribunal Constitucional con el apoyo de la asociación alemana de apoyo para el tercer sexo, “Dritte Option”. Presentó a los jueces unos análisis cromosómicos que muestran que ella no era ni un hombre ni una mujer.

“Estamos aturdidos y sin palabras”, reaccionó en Twitter la asociación Dritte Option, que habla de una “pequeña revolución”.

La Alta Autoridad Federal contra la Discriminación también ha acogido con satisfacción una decisión “histórica”, mientras que el Instituto Alemán de Derechos Humanos ha exigido ir más allá con una “ley sobre diversidad sexual”.

El Ministerio del Interior, que es responsable de este caso, ha asegurado que el gobierno alemán está “bastante dispuesto” a aplicar la sentencia del Tribunal preparando un proyecto de ley en ese sentido.

Si la Cámara de Diputados finalmente aprueba la solicitud de los jueces constitucionales, esto convertirá a Alemania en el primer país de Europa en reconocer oficialmente un tercer género. En mayo, Francia rechazó la mención de una “neutralidad de género”, negando la solicitud de una persona nacida sin pene o vagina.

Varios países en otras partes del mundo, incluidos Australia, Nueva Zelanda, India y Nepal, han reconocido la existencia de un tercer sexo o género, también conocido como género neutral o intersexual. En los Estados Unidos, la ciudad de Nueva York emitió en 2016 el primer certificado de nacimiento marcado como “intersexual”.

Según las Naciones Unidas, entre el 0,05% y el 1,7% de la población mundial es intersexual. Las características a veces son visibles desde el nacimiento, pero también pueden aparecer en el momento de la pubertad. Algunas personas también pueden tener cromosomas de uno o ambos géneros, aunque esto no se manifieste físicamente.

Este año, la supermodelo belga de 29 años Hanne Gaby Odiele, que ha desfilado para casas de moda como Christian Dior, Vuitton e Yves Saint-Laurent, reveló haber nacido intersexual.

Netflix rompe con Kevin Spacey y estudia cómo “matar” a su personaje

La plataforma de series online ha subrayado que dejará de emitir la serie ‘House of Cards’ mientras el actor siga formando parte del reparto. 

Kevin Spacey en la seria de Netflix House of Cards

La plataforma Netflix anunció este viernes que rompe cualquier lazo con Kevin Spacey y subrayó que no seguirá adelante con la serie “House of Cards” mientras esta siga incluyendo al actor.

“Netflix no estará involucrada en ninguna producción más de ‘House of Cards’ que incluya a Kevin Spacey. Seguiremos trabajando con MRC (la productora Media Rights Capital) durante esta interrupción para evaluar nuestro camino hacia adelante en lo relacionado a la serie”, indicó en un comunicado la compañía.

La interrupción a la que se refiere la plataforma es el vigente parón en el rodaje de la serie debido al escándalo sexual en el que está envuelto el intérprete.

Precisamente, los escritores de la serie estarían llevando a cabo cambios en el guion de su sexta y última temporada con objeto de que la historia no incluya a Frank Underwood, el personaje interpretado por Spacey, según informó The Hollywood Reporter

Horas antes, la publicación especializada Variety apuntaba en la misma dirección, citando fuentes que aseguran que los productores de la serie estudiaban la posibilidad de “matar” al personaje para que no aparezca en la próxima temporada.

Netflix, asimismo, ha decidido desentenderse de la película sobre el escritor Gore Vidal que acababa de rodar el actor y que, en principio, iba a ser emitida por Netflix.

“Hemos decidido también que no seguiremos adelante con el lanzamiento de ‘Gore’, que estaba en postproducción, protagonizada y producida por Kevin Spacey”, indicó la compañía.

Según los testimonios recogidos por The Hollywood Reporter, el guión de la sexta y última temporada de ‘House of Cards’ estaba prácticamente finalizado antes de que el actor Anthony Rapp acusara el pasado domingo a Spacey de un caso de acoso sexual en 1986, cuando ambos tenían 14 y 26 años, respectivamente.

La publicación señaló que los dos primeros capítulos de esa nueva temporada ya habían sido rodados y que la preparación para el tercero ya estaba en marcha cuando saltó el escándalo.

El rodaje de la serie fue suspendido indefinidamente por la plataforma poco después de conocerse las acusaciones contra Spacey.

Fuentes de la revista detallaron que ese parón, que podría alargarse durante más de dos semanas, se debe a que los responsables de la serie quieren dar margen a los guionistas para introducir los cambios necesarios en el guión y hacer desaparecer de él a Spacey, que también es productor ejecutivo de la serie.

Tras esa decisión, ocho trabajadores y exempleados del rodaje de ‘House of Cards’ también acusaron al actor de agresiones y abusos sexuales durante la producción de la serie.

Spacey se encuentra ahora en el punto de mira de Hollywood tras esta polémica, que está haciendo tambalear la carrera del doble ganador del Óscar.

La denuncia de Rapp llevó a Spacey a admitir su homosexualidad y asegurar que no recordaba ese episodio, aunque dijo que si realmente tuvo lugar le debía “la más sincera disculpa”.

“Honestamente, no recuerdo el encuentro, hubiera sido hace más de 30 años. Pero si me comporté como él describe, le debo la más sincera disculpa por lo que habría sido un comportamiento ebrio profundamente inapropiado”, valoró Spacey en un comunicado publicado en su perfil de Twitter.

Netflix cancela ‘House of Cards’ tras el escándalo de Kevin Spacey, acusado de acoso sexual a un niño

La plataforma audiovisual y productora de la serie asegura que están “profundamente preocupados” por las acusaciones contra el actor.

El actor Kevin Spacey en la serie ‘House of Cards’

House of Cards, una de las producciones más exitosas de Netflix, acabará en 2018 con su sexta temporada, confirmó a Efe la plataforma digital, una decisión que se conoce horas después de que Kevin Spacey fuera acusado de acoso sexual por el actor Anthony Rapp.

El medio especializado TV Line apuntó este lunes, citando fuentes de Netflix, que el fin de House of Cards se decidió hace meses y que la cancelación de la serie no tiene que ver con el escándalo que rodea a Spacey. No obstante, Netflix y Media Rights Capital, productora del show, aseguraron poco después en un comunicado, recogido por medios estadounidenses, que están “profundamente preocupados” por las acusaciones contra Spacey.

“En respuesta a las revelaciones conocidas anoche, los ejecutivos de las dos compañías llegaron esta tarde a Baltimore (donde se rueda la serie) para encontrarse con nuestro reparto y equipo para asegurar que se continúan sintiendo seguros y apoyados. Como estaba planeado previamente, Kevin Spacey no está trabajando en el set en estos momentos”, añadió la nota.

En la serie, Spacey encarna al presidente de Estados Unidos -y experto manipulador- Frank Underwood, mientras que Robin Wright se pone en la piel de la primera dama Claire Underwood.

Kevin Spacey se encuentra en el punto de mira de Hollywood tras ser acusado de acoso sexual por el actor Anthony Rapp, una polémica que hace tambalear la carrera del doble ganador del Óscar.

El incidente supuestamente tuvo lugar en 1986, cuando Rapp tenía 14 años, una denuncia que llevó a Spacey a asegurar que no recordaba ese episodio, pero que si realmente tuvo lugar, le debía “la más sincera disculpa”.

“Honestamente, no recuerdo el encuentro, hubiera sido hace más de 30 años. Pero si me comporté como él describe, le debo la más sincera disculpa por lo que habría sido un comportamiento ebrio profundamente inapropiado”, valoró Spacey en un comunicado publicado en su perfil de Twitter.

 

Kevin Spacey, criticado por contar que es gay para eludir la acusación de acoso

Guionistas y compañeros de profesión reprueban no solo su comportamiento con Anthony Rapp, también su manera de afrontar la denuncia del actor

El actor Kevin Spacey. ROBYN BECK AFP | ATLAS

Kevin Spacey, dos veces ganador de un Oscar (en 1996 por Sospechosos habituales  y en 2000 por American Beauty), ha puesto fin a años de rumores sobre su vida sexual afirmando el domingo en Twitter que “ahora” ha elegido “vivir como un hombre gay”. Pero su decisión “honesta y abierta” se ha encontrado con fuertes críticas al producirse en respuesta a las acusaciones del actor Anthony Rapp, quien aseguró en una entrevista que Spacey intentó abusar de él. Fue en 1986, cuando Rapp, hoy protagonista de la serie Star Trek: Discovery, tenía 14 años y la estrella, 26. “De verdad que no recuerdo el incidente”, explicó Spacey. “Pero si hice entonces lo que (Rapp) describe le debo mi más sincera disculpa”, agregó culpando al alcohol de su supuesto comportamiento.

Sin embargo, la confesión del protagonista de House of Cards sobre su sexualidad se ha encontrado con fuertes críticas tanto en Hollywood entre los colectivos de gais y lesbianas. “Se llama cambiar de tema. Las acusaciones de Rapp hablan de pedofilia”, señala en la revista New York el productor de la serie Veep Frank Rich. Netflix ha anunciado este lunes el punto final de House of Cards, y aunque la empresa de streaming ha asegurado que el fin de la serie se decidió hace meses y que la cancelación no tiene que ver con el escándalo que rodea a Spacey, la noticia llega solo un día después de que se hayan conocido las acusaciones de Rapp. “El relato de Anthony Rapp es muy preocupante”, indicó en un comunicado Beau Willimon, creador de House of Cards y también presidente del Sindicato de Guionistas. “Nunca he presenciado ni he escuchado ninguna queja sobre su comportamiento en el set o fuera de él”, añadió sobre el actor. “Pero dicho esto, me tomo este tipo comportamiento muy en serio”, concluyó. Desde Twitter, la actriz Rose McGowan le incidió en lo mismo. “Mantened la vista en #Anthony Rapp. Escuchad la voz de la víctima”, pidió la actriz en el centro de las acusaciones sexuales contra Harvey Weinstein.

Rapp asegura en su entrevista a BuzzFeed que escuchar las voces de decenas de actrices contra Weinstein le animó a compartir una experiencia que le ha marcado toda la vida y de la que ya habló años atrás en otra entrevista aunque sin dar el nombre de Spacey. El intérprete, también homosexual, ha saltado recientemente a la fama al personificar al primer personaje abiertamente gay de la saga Star Trek. Su relato de lo ocurrido hace más de 30 años habla de un menor al que Spacey invitó a una fiesta en Nueva York donde todos eran adultos. Como se aburría se metió en un dormitorio a ver la televisión. Allí fue donde Spacey “intentó seducirle” una vez que todos los invitados se habían marchado. Primero lo tomó en brazos como si fuera una novia y luego se tumbó sobre él con intenciones sexuales. “Me zafé, metiéndome en el cuarto de baño”. “¿Estás seguro de que te quieres marchar?”, le dijo la estrella “tambaleándose” y visiblemente ebria. “Sí, buenas noches”, fue la respuesta de Rapp antes de marcharse.

Mal momento

El actor Anthony Rapp. STEPHEN LOVEKIN AFP

La actriz Rose McGowan ha borrado a Spacey de sus redes. “Adiós. Es tu momento de llorar”, le dice. Otros le han dedicado a Spacey palabras mayores. “Ha inventado algo nuevo. Un mal momento para salir del armario”, añade el actor y guionista Billy Eichner. “Salir del armario es uno de los bellos momentos de ser gay. Está muy mal unirlo a algo tan vil”, agregó en Twitter el autor Mark Harris. La confesión pública de Spacey sobre su homosexualidad llegó minutos después de la publicación de la entrevista con Rapp. “Esta historia me ha llevado a abordar otros asuntos de mi vida”, indicó quien asegura haber mantenido relaciones con hombres y mujeres. La homosexualidad de Spacey fue un tema de conversación muchas veces insinuado aunque nunca confirmado y en ocasiones hasta negado por el actor, siempre muy celoso a la hora de proteger su vida privada. Su nombre también estuvo vinculado al de las supuestas bacanales sexuales de Bryan Singer, el realizador homosexual con el que trabajó en Superman Returns.

Spacey, ahora 58 años, y Rapp, 46, nunca volvieron a verse desde aquel incidente. Spacey arrancó su confesión subrayando “su respeto y admiración” por Rapp como actor, “horrorizado” al oír su acusación. Rapp afirma que todavía se le “retuerce el estómago” cuando ve al protagonista de American Beauty y su peor pesadilla sería tener que trabajar con él.