Detenido el presunto agresor de un joven transexual en Granada

La víctima, el joven de 21 años Daniel Peinado, que denunció los hechos, fue abordado hace una semana y media por dos jóvenes con los que se cruzó cuando paseaba a su perra

Daniel Peinado, la víctima de la agresión, en uno de sus vídeos en su canal de YouTube

Daniel Peinado, la víctima de la agresión, en uno de sus vídeos en su canal de YouTube

GRANADA.- La Policía Nacional ha detenido a un joven con antecedentes policiales como presunto autor de la agresión, lesiones y amenazas que sufrió hace unos días un joven transexual cuando paseaba por una plaza de Granada.

La víctima, el joven de 21 años Daniel Peinado, que denunció los hechos, fue abordado hace una semana y media por dos jóvenes con los que se cruzó cuando paseaba a su perra, ha informado este lunes la Policía Nacional en un comunicado.

Uno de ellos se acercó al joven transexual, al que conocía por un vídeo que circulaba en las redes sociales, y empezó a proferir contra él expresiones vejatorias y humillantes mientras le daba golpes y patadas.

Según ha verificado la Policía, el acompañante del ahora detenido no participó en las agresiones verbales ni físicas, por lo que no ha sido arrestado.

Una vez que la víctima denunció las agresiones en comisaría, la Policía abrió unainvestigación aplicando el protocolo contra los denominados delitos de odio, que establece protección a la víctima en todo momento y el apoyo necesario para su seguridad.

Los agentes localizaron finalmente al presunto agresor de las agresiones y establecieron un dispositivo para su detención. El presunto autor de los hechos fue detenido y puesto a disposición judicial.

Según relató la víctima tras sufrir la agresión, los hechos se produjeron cuando paseaba a su perra y se le acercaron dos jóvenes de su edad que, antes de agredirle, le dijeron entre otras cosas que “si Franco estuviera vivo me fusilarían, que era un degenerado, que por mucho que hiciera siempre sería una mujer y que todo lo hacía por vicioso”.

El joven, que no reconoció a sus agresores, interpreta que ambos conocían su transexualidad por los vídeos que ha colgado en Youtube en los que cuenta todo el proceso y su experiencia personal, un canal en el que también ha narrado la pesadilla de la paliza.

El festival Zinegoak, un cine distinto

El festival de cine gay y lésbico rendirá este año homenaje a las mujeres directoras, productoras y guionistas en la figura de Rose Troche, directora de ‘Go Fish’ o ‘The Safety of Objects’, quien recibirá el premio honorífico

Cartel del festival Zinegoak 2016.

Cartel del festival Zinegoak 2016.

La decimotercera edición del festival Zinegoak arrancará en Bilbao con su gala inaugural y acogerá, hasta el día 29, además de sus secciones habituales un “amplio programa de actividades paralelas que como novedad se desplegarán por la ciudad con el objetivo de sensibilizar sobre la diversidad sexual y familiar”.

Según han destacado los organizadores, en total se proyectarán 101 obras durante los siete días del Festival en Teatro Arriaga, Sala BBK, Bilborock, Golem Alhóndiga, La Fundición, Fnac, Cineclub FAS, BilbaoArte, La Karpinteria de Histeria, Sarean, Docks BBF, Atrio de Azkuna Centroa, Kafe Antzokia y Vía de fuga.

El festival rendirá este año homenaje a las mujeres directoras, productoras y guionistas en la figura de Rose Troche, directora de ‘Go Fish’ o ‘The Safety of Objects’ quien recibirá el premio honorífico. El festival de cine gaylesbotrans quiere de este modo “revindicar la importancia de las mujeres directoras, guionistas y productoras de la industria audiovisual”, ha explicado el director del certamen, Pau Guillén.

La entrega del galardón, que han recibido en años anteriores personalidades como Agustín Almodóvar, Bruce LaBruce o Rosa María Sardá, se producirá en la gala inaugural que se celebrará en el Teatro Arriaga.

Violencia en el hogar: Cuando la víctima es él

El asesinato de Koldo Losada podría ser, si se termina por condenar a su marido, un ejemplo más de la violencia que sufren los hombres a manos de sus parejas. Son víctimas, igual que las mujeres, pero no cuentan con el mismo apoyo.

El maltrato ejercido por las mujeres a sus parejas suele ser psicológico, aunque también físico

El maltrato ejercido por las mujeres a sus parejas suele ser psicológico, aunque también físico. (Borja Guerrero)

MI mujer tiene problemas psicológicos. Mi mujer está pasando por muy mal momento. Mi mujer es muy temperamental”. Así suelen comenzar su relato los hombres maltratados que se sinceran por primera vez con el abogado Víctor Martínez Patón, especializado en estos casos. Nada de mi mujer me pega o me insulta. “Lo normal es que empiecen justificando lo que ella hace”, explica. Eso los que son capaces de hablar, porque la mayoría lo hacen por boca de sus acompañantes. “Una vez vino un cliente solo, lo cual ya es sorprendente, y dijo: Yo soy un hombre maltratado. Le dije: Eso ya me demuestra que no lo eres. Si vienes solo aquí y eres capaz de entrar a saco con el tema, tendrás algún problema, pero no ese”, relata.

En el despacho de Martínez Patón, con sedes en Madrid, Sevilla y Barcelona, atienden un centenar de casos al año. Algunos “muy sangrantes y dolorosos”, como el de un hombre al que su mujer amenazaba con matar. “Le decía que había asesinado a sus anteriores parejas y que él era el siguiente. Ya había recibido bastantes palizas y amenazas con armas blancas. Era una situación de riesgo objetivo, pero el juez, en un auto verdaderamente escandaloso, consideró que no se creía que una mujer pudiera pegar a un hombre. Él tuvo que huir de casa. Fue muy doloroso porque el riesgo era cierto y si hubiese sido una mujer, habría tenido ayuda, afortunadamente, porque de eso se trata”, explica.

Apenas acaparan titulares y cuando lo hacen es demasiado tarde, pero no hay duda de que los hombres maltratados existen y algunos acaban enterrados. El juicio por el asesinato del actor Koldo Losada, que se está celebrando estos días en la Audiencia de Bizkaia, pondrá de manifiesto una vez más, si finalmente su marido resulta condenado, que ellos también son víctimas de la violencia de sus parejas, aunque esta no se califique como violencia de género, sino intrafamiliar, con todo lo que esos apellidos conllevan.

La Ley de Violencia de Género ampara exclusivamente a las mujeres agredidas por parejas masculinas, por lo que quedan excluidos los hombres y las mujeres homosexuales. “No entiendo por qué no hay que darles cobertura, ayuda y apoyo a estas víctimas igual que se les da a las otras. ¿Que hay menos casos? Bien, pero ¿por el hecho de que ocurra menos veces hay que dejarlos sin protección? A la mujer hay que protegerla, probablemente incluso más, pero no por eso hay que dejar desamparados a otros”, insiste el letrado.

“MIEDO A NO SER TOMADO EN SERIO” A Imanol Álvarez, miembro de Ehgam, no le consta que ninguna persona maltratada haya acudido a su asociación, pero “existir existen”, asegura. De hecho, sabe de “algún caso esporádico” por la prensa y conoció “a una mujer que sufrió malos tratos psíquicos por parte de su pareja, que era otra mujer, pero lo dejaron y se acabó el problema. A veces desgraciadamente las cosas van por otros derroteros mucho más desagradables”, comenta.

Al igual que otros compañeros, Álvarez considera “discriminatorio” que gais y lesbianas no puedan acceder a los mismos recursos que las mujeres maltratadas por un hombre. “Si hay una víctima y hay una persona que provoca ese mal, las ayudas y las penas tendrían que ser similares”, reivindica, convencido de que la “violencia dentro de una pareja es muy grave” la ejerza quien la ejerza. No obstante, admite que a otros activistas “les parece normal” la protección extra que se brinda a las víctimas de la llamada violencia de género “porque ese tipo de violencia es el más extendido y además tiene un origen sociocultural y está muy arraigado en nuestra sociedad”.

Para Javi Regalado, presidente de Hegoak, la Ley de Violencia de género se elaboró “para poner freno” a “la violencia ligada al machismo”, que “no está presente en las parejas homosexuales”, por lo que “habría que ver la conveniencia de ampliar el ámbito de aplicación de la Ley actual o elaborar una diferente”.

El miedo al agresor o el sometimiento, dice Regalado, son universales, pero “en el caso de las parejas homosexuales está también el miedo a no ser tomado en serio, a que el policía o el juez de turno le quite gravedad al asunto alegando que, siendo del mismo sexo, no estás en inferioridad de condiciones. Todos esos miedos suponen un freno a la hora de denunciar. Tener que dar a conocer su orientación sexual puede ser que para algunas personas suponga una barrera más”, expone.

Salvo “un caso hace tiempo”, Justo Sáenz, presidente de la Federación de Euskadi de madres y padres separados Kidetza, no recuerda haber recibido “denuncias de maltrato físico a hombres. De maltratos psicológicos, sí. Algunos lo llegan a denunciar, pero muy pocos porque no creen que les vaya a solucionar nada, entienden que tampoco les van a creer y no hay un servicio específico donde les orienten”. A eso se añade, apunta, “la vergüenza que les da denunciar, más antes que ahora, que ya la gente no aguanta tanto”.

ASISTENCIA A LA VÍCTIMA

EN BIZKAIA

12 HOMBRES MUERTOS

“La violencia machista mata, sobre todo, a los hombres”

Marina Subirats, socióloga y exdirectora del Instituto de la Mujer, asegura que el machismo como modelo de lucha y de competición se inocula a los niños desde la infancia, lo que lleva a la destrucción de hombres y mujeres

Marina Subirats.

Marina Subirats.

Marina Subirats, catedrática emérita de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona y exdirectora del Instituto de la Mujer, dedica su tiempo en la actualidad a trabajar con los centros educativos para promover una educación igualitaria. Y es que para esta experta la llave para terminar con el machismo reside en trabajar los valores de la igualdad desde la infancia. “A los chicos les seguimos diciendo ‘tu no llores’ cuando el pobre niño tiene tres años y a lo mejor le duele el pie o le da pena un gato. El caso es que no puede llorar porque tiene que ser duro para triunfar. Y eso se lo estamos transmitiendo las propias mujeres, aunque en muchos casos de una manera inconsciente”. Por eso, se esfuerza en resaltar las virtudes de la coeducación para terminar con el machismo, un modelo intrínsecamente masculino que termina por “matar, sobre todo, a los hombres”. La socióloga ha participado en unas jornadas en Bilbao organizadas por la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras Euskadi dedicadas a la igualdad.

¿Queda machismo para rato tal y como vienen los más jóvenes?

Desde la educación no se están cambiando los modelos de ser hombre y mujer. Al revés, se están transmitiendo los modelos clásicos de siempre. Y estos roles lo que hacen es perjudicar a los chicos y a las chicas. Necesitamos cambiar los modelos. ¿Por qué? Pues porque a los chicos les seguimos diciendo ‘tu no llores’ cuando el pobre niño tiene tres años y lo mejor le duele el pie o le da pena un gato. El caso es que no puede llorar porque tiene que ser duro para triunfar.

¿Cómo es posible que puedan incurrir en esos errores los propios maestros?

Por una razón sencilla: está en nuestra cultura. La propia lengua ya nos lo transmite, señala que la prioridad es el hombre fuerte, guerrero, el que se impone, el duro. La lengua designa a través del masculino a hombres y mujeres. Estamos en una sociedad androcéntrica, que valora la figura del varón tradicional. Así que obligamos a los niños desde muy pequeños a ser así. Esto tiene un gran coste para los propios hombres. La violencia machista mata, sobre todo, a los propios hombres. Es la violencia que va intrínsicamente con el modelo masculino. El machismo es un modelo de lucha, de competición y, por lo tanto, está obligado siempre a competir.

Pero en la educación infantil lo que más hay son maestras.

Pero las mujeres también son transmisoras de machismo. Se encuentra en nuestra cultura. Es como nos han educado: el término hombres sirve para designar a todos y las mujeres lo empleamos de esa manera. Nadie es culpable de hacerlo, pero sí somos responsables de si queremos transmitirlo y reproducirlo o si queremos cambiarlo.

Todo se basa en un modelo de lucha.

Un modelo que es necesario darlo por superado. Estamos en un mundo en el que si seguimos peleando y compitiendo vamos a destruirlo. Tenemos que adoptar un punto de vista completamente diferente y ponernos a colaborar. O conseguimos la cooperación o nos cargamos la Tierra. Hay que acabar con el espíritu guerrero de los hombres porque ya no es útil. Solo es destructor. Y destruye, sobre todo, a los hombres, que son los que más pelean entre si y los que más daño se hacen. Y luego destruye a las mujeres.

Es decir, hombres educados para ser grandes triunfadores.

Y luego resulta que llegan al mercado de trabajo y no encuentran empleo y se vienen abajo, lo viven como un fracaso. ¿Y cómo superan ese fracaso? Si pillan una moto se lanzan a toda velocidad para demostrar que son fuertes y que no les da miedo nada. O en otras ocasiones recurren al alcohol o las drogas. Coincidiendo con la crisis, en el conjunto de España han subido mucho los suicidios masculinos por la desesperación. Si educan al hombre para ser el rey y luego resulta que no pasa ni un escalón se hunde.

¿El machismo está tratando de cambiar de manera sutil, pero con el objetivo de que nada cambie?

Así es. Cuando se inculca el machismo en los niños para que se hagan respetar les estás cortando la ternura. Estás fabricando un guerrero y un guerrero no puede dudar cuando tiene que matar a otro. No puede tener empatía y saber ponerse en el lugar de otra persona que está sufriendo. Le estás cortando las posibilidades de que se emocione, de que se dedique a las demás personas. Abandonarse a un sentimiento tierno para un hombre es como si perdiera algo, como que no es digno de él. Y eso seguimos transmitiéndoselo a los niños, sin ser conscientes de ello

Orígenes del amor romántico y la propuesta queer

Entrevista publicada en Revista Perfil

El amor contemporáneo debe basarse en la libertad y en la igualdad, afirma una experta en la deconstrucción del amor romántico.

La autora del libro Bodas diversas y amores queer y bloguera deEl rincón de Haika, Coral Herrera, ha pasado muchos años desgranando estas cuestiones del amor entre seres humanos y se ha especializado en una particular categoría de análisis: las teorías queer.
Dichas teorías sostienen que buena parte del comportamiento humano social es producto de construcciones culturales y de ello no escapa el amor romántico, que se exacerba en este día de San Valentín o del amor y la amistad.
Coral explica a Perfil cómo operan estas trampas del amor y cómo podemos identificarlas y ser felices como seres humanos.
P-    ¿Qué es eso del amor romántico y cómo influye en mujeres y los hombres?
C- El amor romántico es un espejismo colectivo del mismo modo que las navidades. En este mes a todos nos entra el espíritu romántico a la vez que el afán consumista, del mismo modo que en diciembre nos invade el espíritu navideño y la locura de las compras. El amor romántico es una construcción social y cultural que varía con las zonas geográficas y las épocas históricas: en la Antigua Grecia tenían sus normas amorosas, y en este siglo XXI tenemos las nuestras. No ama igual una mujer campesina bibrí que una bróker de Manhattan, pero en casi todas las culturas del planeta, nuestro romanticismo es patriarcal, porque se sostiene sobre la base de la desigualdad y las jerarquías, la heteronormatividad y la monogamia.
“Este romanticismo patriarcal que heredamos del XIX es hoy una utopía emocional colectiva de carácter individualista basada en el lema del “sálvese quien pueda”: una vez que han caído las utopías sociales y políticas, nos queda el paraíso romántico de la felicidad individualista: tú y yo unidos frente al mundo. Nos venden la idea de que la salvación espiritual y económica consiste en encontrar al príncipe azul o a la princesita rosa… y por eso nos frustramos tanto cuando tenemos  que abandonar las mitificaciones y enfrentarnos a la realidad. Y la realidad es que estamos todos sedientos de afecto y de amor, cada vez más solos y solas…”
P-    ¿Cómo vivir un amor sano –y un rompimiento sano, también–, en medio de tanto mensaje social que refuerza esa sumisión, sufrimiento, entrega y dolor?
C- Creo que la igualdad es la única vía para acabar con las relaciones basadas en el interés económico y la dependencia mutua. Si lográsemos relacionarnos desde la libertad, tendríamos relaciones más libres y bonitas. Creo que hasta que las mujeres no logremos acabar con la discriminación laboral y logremos la titularidad de las tierras que trabajamos, no podremos relacionarnos con los hombres en condiciones de igualdad. Si ellos siguen acaparando los recursos y los medios, y nosotras seguimos sufriendo la precariedad y la pobreza, seguiremos relacionándonos desde la necesidad: ellas buscarán proveedores y ellos buscarán criadas domésticas.
“Desde mi perspectiva el amor es para disfrutarlo, aunque nos hayan vendido la idea de que el amor verdadero implica sufrimiento. Nuestra cultura cristiana ha mitificado el dolor como vía de conocimiento y como el camino para alcanzar la gloria eterna, pero la verdad es que la vida es muy corta y tenemos que disfrutarla. El amor correspondido es algo sumamente placentero que nos puede hacer muy felices si somos capaces de construir parejas cuya motivación principal sea el amor, el buen trato, el cariño, el trabajo en equipo, la solidaridad y la ayuda mutua”.

P-   ¿Cómo percibe los amores modernos entre la población joven? ¿Qué diferencias hay en las mujeres contemporáneas y las de hace unos 20 años, en su concepto de “amor romántico?
C- Pocas, realmente. En algunos países se ha avanzado mucho en el ámbito legislativo para garantizar los derechos de las mujeres, pero en el ámbito emocional el patriarcado sigue anclado, victorioso e irreductible. Es cierto que las jóvenes de hoy en día disfrutan de la revolución sexual que construyeron sus madres y abuelas en los años 70, pero aunque puedan tener las relaciones que quieran, es necesaria una revolución sentimental. Por mucho que nos empoderemos social o económicamente, las mujeres seguimos soñando con “el salvador”, los hombres siguen soñando con las esposas sumisas y complacientes y todos seguimos teniendo fe ciega en la pureza y la eternidad del amor verdadero. Toda nuestra cultura nos manda mensajes para que busquemos pareja y no nos quedemos “solas”, para que tengamos hijos porque si no somos madres no estamos completas, para que adoptemos los roles asignados al género femenino con fidelidad.
“Necesitamos, pues, una revolución sentimental para desmontar todos los mitos románticos basados en la tradición patriarcal. Necesitamos otro tipo de héroes y heroínas, otros modelos de relación amorosa, otros finales felices, otros esquemas de relación más abiertos”.   
P-    ¿Cómo definir el amor queer sin causar escándalo y procurando mente abierta?
Los amores queer reivindican el derecho humano universal al amor. Desde esta perspectiva, se respeta el modelo dual heterosexual tradicional, pero también se promueve la diversidad sexual y amorosa. Amar no es un delito, pese a que en muchos países del mundo mueren miles de personas al año por enamorarse de personas de su mismo sexo. La homofobia, la transfobia y la lesbofobia son muy peligrosas porque matan a millones de personas que tienen derecho a amar y a quererse. El queer reivindica que hay muchas formas de relacionarse, todas igualmente válidas, y también promueve la idea de que el amor no puede centrarse en una sola persona. Estamos rodeados, a diario, de vecinos y vecinas, compañeras de trabajo, amigos y amigas, primas, hermanos, tías, sobrinos, abuelas… Es necesario expandir la idea de amor más allá de la pareja y cuidar nuestras redes sociales y afectivas, porque el individualismo está acabando con lo comunitario, con las redes de solidaridad y ayuda mutua.
P-    Desde las teorías queer, ¿se celebra San Valentín o es una especie de “antivalor”?
C- Creo que hay que celebrar todo lo que se pueda celebrar. Tenemos que reivindicar un San Valentín inclusivo que no discrimine a ninguna persona enamorada, sea monógama o poliamorosa, sea hetero u homosexual, se trata en realidad de ir más allá de las etiquetas que constriñen nuestra libertad para relacionarnos con más amor y más ternura social.
P-    Denos unos consejos para celebrar mañana desde las teorías queer este día y cómo deben asumirlo quienes no tienen o no quieren tener pareja.
C- Aconsejaría que la gente se regale plantas vivas, en macetas. Se me encoge el corazón pensando en la cantidad de flores muertas que va a haber el día 16 o 17…
“También aconsejaría, especialmente a los países europeos, que abran el concepto del día del amor y hagan como acá en América latina, que también celebramos el día de la amistad. Es un día perfecto, pues, para homenajear a nuestras amigas y amigos, chinearlos, enviarles mensajes de cariño y regalos. Así podemos celebrar todos y todas…”

Berdindu crea un archivo virtual sobre la lucha por los derechos de homosexuales

BILBAO.  En dicho centro, que está alojado en la página web de Berdindu, han volcado sus archivos documentales, tanto escritos como audiovisuales y gráficos, las cinco grandes asociaciones de defensa de los homosexuales que existen en Euskadi: Aldarte, Ehgam, Errespetuz, Gehitu y Guztiok.

Otras tres asociaciones que trabajan en este campo, Hegoak, Pikara y el Centro de Documentación de Mujeres Amite Albiz, incorporarán sus materiales próximamente, según informa en un comunicado dicho servicio, dependiente de la Consejería vasca de Políticas Sociales y Empleo.

Hasta el momento se han volcado en el sitio web 1.583 documentos, 726 carteles, 458 expedientes textuales, 149 audios, 141 vídeos, 74 expedientes fotográficos y 18 pancartas utilizadas en la lucha por el reconocimiento de sus derechos y de la igualdad con el resto de la sociedad.

En la página de Internet se ofrece una breve visión de la historia reciente del movimiento LGTBI en Euskadi y del cambio de mentalidad social e institucional que ha experimentado la sociedad vasca en estos años, así como de las acciones más relevantes llevadas a cabo por las organizaciones de homosexuales.

El archivo documental esta estructurado en seis apartados en los que se encuadran la memoria de los movimientos LGTBI, sus hitos históricos, su material gráfico, los recursos materiales con que ha contado, un listado de las principales asociaciones LGTBI y su entorno, una agenda de actividades de las asociaciones participantes y un motor de Búsqueda de materiales.

“Lucía es una niña con pene, si no cuestiono a mis otros hijos, ¿por qué lo voy a hacer con ella?”

Abi, Agustín y sus cuatro hijos

Abi, Agustín y sus cuatro hijos

Abigail Labayen es la madre de la que se ha convertido en la menor transexual más pequeña en conseguir rectificar su nombre en el Registro Civil. Lucía acaba de cumplir cinco años, pero el día que sus padres recibieron la resolución judicial que enterraba el nombre de Luken, con el que la bautizaron, solo tenía cuatro. Su madre recuerda cómo al poco tiempo de empezar a hablar “comenzó a utilizar el castellano para referirse a sí misma en femenino, porque en euskera los adjetivos son neutros”, explica.

Fue entonces cuando esta familia de Asteasu (Gipuzkoa) decidió buscar información y dio con Chrysallis, una asociación que agrupa a familias de menores transexuales. “Estar en contacto con otras personas que ya están por delante de ti ayuda mucho; saber que no estás solo en el mundo es fundamental”, afirma Abi. Desde el colectivo, afirma, les dijeron “quizás tengáis una niña con pene”. Una frase que tanto a ella como a Agustín, su marido, no les resultaba extraña. “Lucía nos preguntaba mucho si podía ser una niña con pene y le dijimos que sí”.

Ambos observaban “desde siempre”  que Lucía mostraba preferencias “por todo aquello que socialmente se considera de mujer: los juguetes, la ropa…”. El tránsito social, afirma, comenzó en diciembre de 2014, cuando decidieron hablar con el colegio para pedir que la trataran como lo que es, una niña. “No hubo ningún problema”, comenta, “la profesora les dijo a los alumnos ‘ahora vamos a cambiar todos el nombre en los percheros'”. Abi agradece que “en toda la escuela están tratando el tema, informando, pero no hay recursos”, lamenta. Esta es, de hecho, una de las principales quejas del movimiento LGTB, que demanda la educación en diversidad como una pieza clave de las aulas.

Derechos sujetos a la arbitrariedad

Para Lucía el colegio constituye un espacio seguro. Pero no lo es para otros niños y niñas trans a los que no se les garantiza el libre desarrollo de su personalidad en el entorno escolar. Algo que pasa por ser tratados por su nombre o posibilitarles utilizar las instalaciones de acuerdo a su “sexo sentido”. “En Andalucía, Extremadura, Canarias y Euskadi existe legislación que obliga a ello”, enumera Natalia Aventín, presidenta de Chrysallis.

“No quiere decir que en otras comunidades no lo hagan, pero depende más de la voluntad del colegio o los profesores”, critica. Lo cierto es que así ocurre con la mayoría de derechos de las y los menores trans. La maraña de leyes autonómicas y la ausencia de una estatal provoca que estén sujetos a la arbitrariedad de médicos, jueces y centros educativos. Ocurre con el acceso a tratamientos hormonales que bloquean el desarrollo de la pubertad, por ejemplo, e incluso con la rectificación del nombre.

“A nosotros el fiscal nos dijo que no, pero cuando la jueza consideró que era necesario para que Lucía pudiera vivir plenamente no recurrió”, explica Abi. Confiesa que es un paso en el que en un principio no pensaban, pero poco a poco fueron dándose cuenta de que podría generar situaciones violentas. “Un día fuimos al médico, y al usar Luken en las recetas, el hermano de Lucía le corrigió. El profesional dijo que hasta que no se cambiara en el ordenador no podía ponerlo. Al salir, la niña me pregunto: ‘Ama, ¿y cuándo va a cambiar el nombre en todas partes?'”.

“¿Y si mi hija no quiere hormonarse?”

Abi es consciente de que la decisión puede dar lugar a juicios sobre si es demasiado temprano. “Es una pregunta que yo misma me hacía”, asiente. Pero “cuando te empiezas a informar aprendes que la identidad de género se determina entre los dos y los cinco años y que no depende de los genitales, si no que hay niñas con pene y niños con vagina”. Algo que Lucía tiene claro a pesar de su corta edad: “Cuando nací me mirasteis y pensasteis que era un niño”, les dice a sus padres.

La información condujo a Abi y Agustín, que son padres de otros tres niños, a un punto de inflexión. “Cuando mis otros hijos, con tres años, me dijeron que eran chicos yo no les cuestioné, ¿por qué lo voy a hacer con Lucía?”. Abi lanza la pregunta junto a una reflexión: “Como sus genitales no corresponden a lo que socialmente nos han dicho qué es ser una mujer, lo ponemos en duda”, sentencia.

Sobre los siguientes pasos, la madre de Lucía se muestra indignada por que el Registro Civil restringe el cambio de sexo a los menores de edad. El DNI de la niña seguirá mostrando la letra ‘M’. La legislación actual se lo permite a los mayores de 18 años que, además, deberán contar con un informe médico que pruebe que han sido “diagnosticados con disforia de género” (“disonancia entre el sexo morfológico o género fisiológico inicialmente inscrito y la identidad de género sentida”, según la ley). También deberán llevar al menos dos años bajo tratamiento para “acomodar sus características físicas a las correspondientes al sexo reclamado”.

Unos requisitos que las asociaciones en defensa de los derechos trans consideran “patologizantes”. “¿Y si mi hija no quiere pasar por un proceso hormonal? ¿Es menos mujer por ello?”, pregunta Abi. “Se sigue dando por sentado que las personas cisexuales (aquellas cuya identidad sexual y género asignado al nacer concuerdan) son las cuerdas y las personas trans deben demostrar su cordura”, opina Aventín. La presidenta de Chrysallis pone un ejemplo: “La cirugía plástica es muy demandada por mujeres cis a nivel mundial, pero nadie les obliga a pasar por test psicológicos ni les tratan como a enfermas mentales”.

El gesto de Adele por educar a su hijo más allá de las normas de género

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Era un simple viaje familiar de Adele, pero las fotografías de la cantante paseando con su hijo Angelo, de tres años de edad y vestido como una de las princesas de Frozen, ha despertado el aplauso en medios de comunicación y redes sociales. La estrella estadounidense de Vine Freddy Amazin ha colaborado en hacer la imagen popular. Tras publicarla en su perfil de Twitter, más de 3.600 personas han compartido el mensaje.

La visita de la británica a Disneylandia, en California, poco antes de actuar en la ceremonia de entrega de los premios Grammy, ha despertado un buen número de comentarios positivos. Junto a ella aparecen en las fotografías su pareja, Simon Konecki, y su hijo en común. El niño luce el vestido amarillo y zapatos de Anna, uno de los personajes de la cinta de animación Frozen.

“Todavía no me he recuperado al ver a Adele dejar a su hijo vestir como una princesa. Realmente nunca pensé que pudiera quererla más”, dice el influencerante sus 3,8 millones de seguidores en la red social. Decenas de comentarios en respuesta a este tuit y en otros mensajes celebran el respeto que la cantante muestra por su hijo y el modo en el que enfrenta su educación.

“Adele le hace una peineta a los roles de género y deja que su hijo vista como Anna de Frozen para ir a Disneylandia”, destaca este tuit.

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“No suelo comentar la prensa de cotilleos, pero esto destruye las barreras de género”, comenta el cantante irlandés Bry con respecto a las fotografías familiares de la cantante.

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La razón por la que la cantante tardó años en lanzar un nuevo álbum tras el éxito de 21 fue el papel primordial que ha concedido a la educación de Angelo desde que naciera en 2012. “Lo primero que hago en la vida es ser madre, luego va mi vida personal y luego va mi trabajo”, ha declarado en el número de marzo 2016de la edición estadounidense de Vogue.

Hace tres meses, los fotógrafos captaban la imagen de la cantante en el aeropuerto JFK de Nueva York con su hijo Angelo disfrazado de Spiderman.

En la entrevista de portada de la revista Time de diciembre de 2015, la intérprete de Hello ya dejó clara su posición como madre de Angelo. “Estoy muy orgullosa porque haya nacido de mi vientre. Esa persona que está empezando a andar y a tener independencia. No puedo esperar por saber quiénes serán sus mejores amigos; quién va a ser su novia o su novio o qué películas le van a gustar. Siempre le apoyaré sin condiciones en todo aquello que quiera hacer o ser”.

Adele es una de las candidatas a premio en la próxima edición de los British LGBT Awards, que galardonan a las personalidades públicas que apoyan los derechos de la comunidad gay, lésbica, bisexual y transexual.

Reúnen en Internet documentación sobre la lucha por los derechos de los homosexuales

El servicio vasco de apoyo a lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales,Berdindu, ha creado en Internet un centro de documentación virtual en el que se reúnen todos los materiales generados durante la lucha por el reconocimiento de los derechos de las personas homosexuales en Euskadi.

En dicho centro, que está alojado en la página web de Berdindu, han volcado sus archivos documentales, tanto escritos como audiovisuales y gráficos, las cinco grandes asociaciones de defensa de los homosexuales que existen en Euskadi: Aldarte, Ehgam, Errespetuz, Gehitu y Guztiok.

Otras tres asociaciones que trabajan en este campo, Hegoak, Pikara y el Centro de Documentación de Mujeres Amite Albiz, incorporarán sus materiales próximamente, según informa en un comunicado dicho servicio, dependiente de la Consejería vasca de Políticas Sociales y Empleo.

Hasta el momento se han volcado en el sitio web 1.583 documentos, 726 carteles, 458 expedientes textuales, 149 audios, 141 vídeos, 74 expedientes fotográficos y 18 pancartas utilizadas en la lucha por el reconocimiento de sus derechos y de la igualdad con el resto de la sociedad.

En la página de Internet se ofrece una breve visión de la historia reciente del movimiento LGTBI en Euskadi y del cambio de mentalidad social e institucional que ha experimentado la sociedad vasca en estos años, así como de las acciones más relevantes llevadas a cabo por las organizaciones de homosexuales.

El archivo documental esta estructurado en seis apartados en los que se encuadran la memoria de los movimientos LGTBI, sus hitos históricos, su material gráfico, los recursos materiales con que ha contado, un listado de las principales asociaciones LGTBI y su entorno, una agenda de actividades de las asociaciones participantes y un motor de Búsqueda de materiales.

La ofensiva contra los homosexuales en Indonesia llega a los ‘emojis’

El Ejecutivo pide a aplicaciones como Line o Whatsapp que eliminen los pictogramas LGTB

Un hombre revisa varios emoji de temática LGTB en Yakarta, el 12 de febrero

Un hombre revisa varios emoji de temática LGTB en Yakarta, el 12 de febrero. ISMOYO AFP

El hostigamiento a los gais en Indonesia ha llegado también al mundo virtual. El Gobierno quiere prohibir los emoji que muestran algún significado homosexual, y ha pedido a compañías de mensajería como Line o WhatsApp y a redes sociales como Facebook que los retire de las opciones para los usuarios en ese país. El Ejecutivo considera que símbolos o pictogramas como la bandera arcoíris o dos hombres o dos mujeres de la mano no respetan “los principios culturales y normas religiosas” de Indonesia, con 250 millones de habitantes y un 89% de la población musulmana.

La aplicación de mensajería Line ha cedido a las presiones y ha dicho que retirarálos símbolos o pictogramas de temática LGTBI de su tienda online para Indonesia. La aplicación de mensajería instantánea ha publicado un comunicado online en el que piden disculpas a quienes se hayan sentido ofendidos por losemojis que, dicen, “muchas personas consideran sensibles”.

Emojis de la tienda de Line

Emojis de la tienda de Line

Este es sólo un capítulo más del acoso a la comunidad LGTBI (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales e intersexuales) que las autoridades y los líderes religiosos han intensificado en los últimos meses. En Indonesia, a diferencia de algunos de sus países vecinos, como Malasia, la ley no prohíbe la homosexualidad; sin embargo, las normas están lejos de reconocer o apoyar a los gais. La homofobia, denuncian las organizaciones de derechos humanos y quienes trabajan por los derechos sexuales, es cada vez mayor; sobre todo lejos de las grandes ciudades.

Hace unos meses, por ejemplo, la provincia de Aceh, la más conservadora del país, comenzó a aplicar una ley que castiga con 100 golpes de vara a quien tenga relaciones con alguien de su mismo sexo. Y aunque la pena no se ha aplicado aún, según los grupos de defensa de los derechos humanos, ya ha habido detenciones; como la de dos chicas (18 y 19 años) por abrazarse en público. En enero, el ministro de Educación, Tecnología e Investigación declaró que las universidades deberían expulsar a los gais o lesbianas que hiciesen algún tipo de demostración pública de afecto en los campus. Esos gestos, dijo, “dañan la moralidad del país”.

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También el vicepresidente indonesio, Jusuf Kalla, ha repetido varias veces ese razonamiento. El lunes fue más allá y pidió al programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP, por sus siglas en inglés) que no financie programas de apoyo a la comunidad LGTB en Indonesia. Este miércoles, el Consejo Indonesio de Ulemas —junto a otras organizaciones islámicas— respaldó las acciones homófobas de las autoridades y reiteró que la homosexualidad, bisexualidad y transexualidad son harám [pecado], “un riesgo y pueden causar enfermedades infecciosas como el sida”.

El director de la Asociación Internacional de Gais, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (ILGA), Renato Sabbadini, alerta sobre la agudización del discurso homófobo en el país; sobre todo por parte de las autoridades. “Por desgracia, esta avalancha de declaraciones ofensivas ha ido acompañada de acciones discriminatorias hacia la comunidad LGTB, como es el caso de la prohibición de los emojis”, dice Sabbadini, que incide en que los ataques a los gais son una violación de los derechos humanos. “Cuanto más crece una población, mayor conocimiento tiene de la orientación sexual, identidad de género, expresión de género y cuestiones de diversidad corporales; también son más fuertes son los intentos de desalentar la visibilidad de la comunidad LGBT”, añade el presidente de ILGA.

Algunos de los 'emoji' de la tienda de la aplicación Line

Algunos de los ’emoji’ de la tienda de la aplicación Line

Y cuando las declaraciones homófobas de algunos miembros de su Gobierno se suceden, el presidente Joko Widodo, Jokowi, se ha mantenido de perfil durante la polémica. Jokowi, jefe de Gobierno desde 2014, y a quien se comparaba con el estadounidense Barack Obama no se ha pronunciado. La organización Human Rights Watch le ha recriminado su silencio y le ha enviado una carta en la que le exige que condene el discurso de odio de sus ministros y altos funcionarios. “El presidente ha defendido durante mucho tiempo el pluralismo y la diversidad. Esta es la oportunidad de demostrarlo”, le ha pedido el responsable de LGTBI de la ONG, Graeme Reid.