Espejos que hacen daño

El cortometraje vasco ‘Visibles’ saca a la luz la realidad de las personas mayores del colectivo LGTB, aquellas que en su juventud fueron perseguidas y reprimidas y que, ahora, en su madurez, se enfrentan a la soledad y el abandono

Fotograma del cortometraje ‘Visibles’ en el que se ve a Federico Armenteros, presidente de la Fundación 26 de diciembre. Fotos: Teresa Arilla

El 26 de diciembre se cumplirán cuarenta años de la exclusión de la homosexualidad de la Ley franquista de Peligrosidad y Rehabilitación Social, una fecha para marcar en rojo en el calendario, ya que supuso un gran triunfo para aquellos que hasta entonces vivían perseguidos y reprimidos por su orientación sexual o identidad de género. “Pero nadie lo sabe, nadie sabe que nos metían en la cárcel o en el psiquiátrico o en granjas para curarnos”, lamenta Federico Armenteros, presidente de la Fundación 26 de diciembre, que atiende, acompaña y asesora a personas mayores del colectivo LGTB, aquellas que vivieron su juventud ocultas y con miedo y que, en su madurez, se enfrentan al abandono y la soledad. “Es un colectivo muy abandonado, muy silenciado, muy invisibilizado, porque se han encargado de invisibilizarlo”, asegura Armenteros.

Para sacar a la luz esta realidad, la cineasta vasca Ainhoa Uri y su equipo han realizado el cortometraje Visibles, que “nos habla de la vejez, fundamentalmente de la vejez, de la soledad, de la necesidad de compañía, de ese abrazo, ese sentirse algo y alguien”. “Este cortometraje se centra en la vejez de las personas LGTB, un colectivo vulnerable y abandonado por la sociedad mayoritaria y por el propio colectivo, encontrándose en la actualidad sin recursos específicos que puedan paliar ese deterioro, la soledad y su situación de dependencia”, añade.

El cortometraje está rodado en Madrid y cuenta la historia de dos personas mayores del colectivo: un exiliado cubano que huyó de su país precisamente por sus circunstancias personales y una mujer de Hernani que llegó a la ciudad buscando una salida laboral. “Cuentan cómo afrontan su vida y cuáles son sus retos, la vejez no les gusta mucho, como dice uno de ellos: los espejos me hacen mucho daño. La vejez en una soledad absoluta y sin recursos es muy dura”, explica Uri. Tanto la guionista y coproductora del cortometraje como el presidente de la Fundación 26 de diciembre invitan a desterrar los estereotipos que también rodean al colectivo y ver la diversidad.

“El colectivo se ha encargado de dar esa imagen maravillosa de juventud, poder adquisitivo, consumo, en la que también se olvida a las lesbianas. El estereotipo es gay, blanco y con dinero, y mucha gente se lo ha creído. A mí me han llegado a decir en alguna charla: yo creía que los gays eran gente joven. Entonces, ser gay es como el sarampión, que se pasa ¿o qué?”, cuenta con ironía Armenteros. “Me sorprende cómo se está construyendo algo sin la historia”, lamenta el presidente de la Fundación 26 de diciembre, quien reconoce que “es una historia muy sucia”. “Todas estas personas que tienen más de 60 años, ha sufrido la represión en su juventud, durante su vida, tienen esa represión interiorizada, incluso la homofobia interiorizada”, apunta la cineasta vasca.

Es el caso del propio Armenteros, a quien su madre le denunció con 16 años por ser homosexual. “Yo me decía continuamente soy normal, soy normal, soy normal. Hice lo que la sociedad nos pedía, me casé y tuve una hija, hasta que no pude más y con la ayuda de mi exmujer me puse en tratamiento y descubrí que era un homófobo interiorizado muy grande. Aprendí a aceptarme y descubrí que era una persona feliz, que no estaba haciendo nada malo, sino algo muy natural. Así se lo transmití a mi hija y ella me ha acompañado en el proceso”, relata Armenteros, quien salió del armario con 36 años “y lo quemé”. Este educador social tiene ahora 60 años y hace ocho fundó la Fundación 26 de diciembre. “Nos preguntábamos ¿dónde están las personas mayores del colectivo?”, asegura. La fundación cuenta con trabajadores y educadores sociales, psicólogos, cuidadores y voluntarios. Es un atención integral, desde animación sociocultural, atención psicológica, ayuda a domicilio, teleasistencia, ayuda en gestiones administrativas hasta acompañamiento en la última etapa de la vida. “Les ayudamos a cerrar el capítulo de la vida de una manera que se sientan acompañados, queridos, que alguien les de la mano o un abrazo en el último momento. Muchos nos comentan que les da miedo que los vecinos se enteren que han muerto por el mal olor. Escuchar eso escuece”, explica Armenteros. Otras veces simplemente se trata de una comida, tomar un café o sentirse acompañado.

RESIDENCIALa Fundación atiende a entre 700 y 800 personas, “una cifra todavía baja teniendo en cuenta que hay 160.000 personas mayores del colectivo LGTB en Madrid”. “Pero las que más nos preocupan son las 70.000 personas mayores de 80 años que viven solas”, apunta. “Con esa edad, muchos están muy tocados, además son los que han sobrevivido a la pandemia, están con el VIH”, asegura Armenteros. Para ellos, la fundación abrirá la primera residencia especializada en todo el Estado. “En las instituciones dicen que no se tiene que hacer una intervención especializada más allá de que son mayores, que son iguales, pero no es así, no hemos crecido igual, nosotros hemos crecido en el odio. Hay que hacer una atención especializada porque han sufrido una violencia social, un odio social. ¿Cómo vamos a ser iguales si nunca nos habéis permitido ser iguales?”, replica Armenteros, quien asegura que “mucha gente nos dice que antes de ir a una residencia (convencional) se suicida”.

“Queremos estar en espacios donde nos puedan atender de forma especializada, que sepan cómo somos, que no tengamos que explicar que me gusta un hombre o que se me ha muerto mi marido y que estoy hecho polvo. Que sean espacios de respeto, de libertad, algo que nunca han tenido las personas mayores, que puedan estar en espacios seguros donde no les puedan llamar maricón, tortillera de mierda o travelo. Todo eso en los espacios seguros no pasa”, argumenta el presidente de la Fundación 26 de diciembre.

“En el colectivo LGTB esa vejez tiene una carga mayor por la represión que han sufrido. Piensan, por ejemplo, que si van a una residencia van a tener que volver a esconderse, van a tener que volver a ese llamado armario, piensan que van a tener que volver a sufrir esa represión y lo que hacen en es encerrarse en casa”, explica Ainhoa Uri. “En la actualidad, hay personas LGTB que por su edad se encuentran indefensas y desprotegidas ante una sociedad que las ha invisibilizado. Debemos tener esto en consideración y conseguir espacios físicos y sociales de libertad y respeto a los mayores LGTB para así tratar de cubrir sus necesidades particulares y colectivas”, ahonda la cineasta.

“Ahora estamos atendiendo a un hombre al que le han dado seis ictus y está tirado en su casa. Solamente le han puesto un servicio a domicilio dos veces a la semana, una señora que va a limpiar, pero él no se puede mover, no puede hacer nada y está solo. Cuando abra la residencia esperamos que pueda ser uno de los residentes”, pone como ejemplo Armenteros.

“PROBLEMA UNIVERSAL”El presidente de la Fundación 26 de diciembre también aparece en el cortometraje Visibles, así como otros dos expertos de otras asociaciones que trabajan con mayores del colectivo LGTB. “Rodamos en Madrid porque los testimonios que teníamos estaban allí, pero no es un cortometraje sobre la Fundación 26 de diciembre, es un llamamiento a lo que ocurre con el tema de la vejez, que es un problema universal”, sostiene la guionista y coproductora. El trabajo, dirigido por Enrique Rey, está ya listo para proyectarse en festivales y mostrar al público. “Queremos hacer proyecciones a la ciudadanía bien a través de asociaciones que sean del colectivo u otras asociaciones que se quieran acercar a esta realidad”, explica Uri.

Ester, Marta y su lucha por la igualdad

Ester Suárez y Marta Busturia, presidenta y secretaria de la asociación Santurtzadar, posan junto a su perrita ‘Urre’ en un banco con los colores LGTBI.Foto: M. A. Pardo

SANTURTZI– “Cuando escuchamos algún comentario, insulto o burla contra el colectivo LGTBI ya no sentimos rabia, sino pena de quien lo dice. Pena porque, estando en los tiempos que estamos, con lo que hemos evolucionado, todavía haya gente que piense de ese modo”. Esta frase la pronuncian Ester Suárez y Marta Busturia. Pese a que a algunas mentes retorcidas aún les cueste verlo, Ester y Marta son pareja y ellas son dos de las personas que forman parte de Santurtzadar, la asociación LGTBI de Santurtzi. Este colectivo nacido el pasado mes de octubre busca dar visibilidad a gais, lesbianas, transexuales e intersexuales y también brindar su apoyo y su referencia a todas las personas que formen parte de alguno de estos grupos. “Hay gente que se siente sola y discriminada. Cualquier persona LGTBI te va a contar historias, momentos y situaciones en las que ha sido discriminada. Nosotros queremos apoyar, hacerles ver que cada vez somos más. El problema no lo tenemos nosotros, está en los prejuicios de los demás”, señala Ester, presidenta de Santurtzadar. En esta asociación, que está en pleno crecimiento, se unen personas de todo tipo que quieren brindar su apoyo, poner su ladrillo para construir una sociedad sin discriminación alguna por cuestiones de género y tendencia sexual.

Y es que aún queda muchísimo camino por recorrer en este aspecto y Ester y Marta lo saben por experiencia propia. “Por fortuna no hemos sufrido ninguna agresión física, pero sí insultos. El lesbiana de mierda es el insulto favorito. Le ponen hasta el apellido. Sobre todo lo dicen hombres, a nosotras nunca nos lo ha dicho una mujer”, indica Ester. En esos insultos que más de una vez han recibido, se mezclan dos lacras de la sociedad como son el machismo y la LGTBIfobia. “En la escala de nuestra sociedad primero están los hombres heterosexuales, después, las mujeres heterosexuales, luego los hombres homosexuales, después estamos las mujeres homosexuales y ya, en el último escalafón, están los transexuales”, apunta Marta. El de ayer, era un día de conmemoración para ellas, ya que se celebró el Día Internacional contra la LGTBIfobia. El 17 de mayo de 1990 la OMS dejó de denominar la homosexualidad como una enfermedad mental. “Durante 14 años fui, sin saberlo, una enferma mental”, comenta Marta con un punto de ironía. Ahora, la lucha que abandera, entre otros colectivos, Santurtzadar es que la OMS reconozca las plenas facultades de los transexuales.

PUEBLO COMPROMETIDOEster y Marta responden a las preguntas de DEIA mientras están sentadas en un nuevo banco con los colores de la bandera LGTBI que ayer colocó el Ayuntamiento de Santurtzi en la confluencia de las calles Itsasalde y Juan XXIII. Es el tercero, ya que ya había sendos bancos con los colores de la bandera trans y LGTBI. “Este es un pueblo muy comprometido. Ves pegatinas con la bandera LGTBI, estos bancos… Los santurtziarras son, por norma general, respetuosos y muy tolerantes. Es como para estar orgullosas de este municipio”, señala Marta ante la atenta mirada de Urre, la perrita de esta pareja.

Ese compromiso con el colectivo LGTBI podrá mostrarse hasta el próximo 28 de junio en una urna que se ha colocado en la Casa Torre. “Animamos a tanto a santurtziarras como a quienes no lo sean a que vayan y voten, nos apoyen”, explica Ester. Cada voto, cada apoyo al colectivo LGTBI puede ser un paso más para cubrir un camino cuya meta aún está lejana. “Queda mucho por hacer. Hoy día, una mujer va con otra de la mano, se dan un beso… Y hay quien se gira y mira, como que en su cabeza no entra algo así”, reconoce Ester. Ella, junto a Marta y otras muchas personas más, trabaja desde la asociación Santurtzadar para que Santurtzi destaque por ser un lugar en el que haya igualdad y se respete la diversidad.

 

Berdindu advierte de que “la LGTBIfobia sigue siendo una realidad”

Mañana se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (AFP)

 

GASTEIZ. Las entidades y asociaciones que colaboran con Berdindu han difundido hoy una nota con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia que se celebra mañana coincidiendo con la eliminación en 1990 de la homosexualidad de las listas de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud.

“Resultan evidentes los avances habidos al respecto, tanto a nivel legislativo como en lo referido al ideario social”, pero “ello no debe llevarnos a engaño” porque “la LGBTIfobia es una de las formas de odio más extendidas”.

Hay además unos setenta países en cuyos códigos penales hay “normas represoras de las orientaciones, identidades y expresiones de género diversas” e incluso algunos de ellos “contempla la posibilidad de pena de muerte para el colectivo LGTBI”.

“Aunque pudiera parecer algo lejano, lo cierto es que se trata de una realidad cada vez más presente en nuestro entorno y es que las solicitudes de asilo motivadas por esta dramática situación están creciendo exponencialmente en los últimos tiempos”, se constata en la nota.

Se recuerda asimismo que en Euskadi también hay “delitos en cuyo origen se sitúa la intolerancia frente a la diversidad sexual y de género” como “evidencian” los datos de los informes elaborados por el Ministerio del Interior y por la Red vasca para la Iguald ad de Trato y No Discriminación, Eraberean.

Por ello, hacen un llamamiento a la sociedad vasca para “aunar esfuerzos” en favor “de los derechos y contra la discriminación a la que a día de hoy debe hacer frente dicho colectivo”.

 

“La LGTBIfobia está muy presente en la sociedad”, destaca la Diputación de Bizkaia

Colectivo LGTBI

BILBAO. En una declaración hecha pública con motivo de este día internacional, la Diputación vizcaina se ha reafirmado en su “compromiso por los derechos de todas las personas, al margen de su orientación sexual o identidad de género”.

La institución foral subraya que el caso del joven Ekai, que se quitó la vida el pasado mes de febrero en la localidad vizcaína de Ondarroa, “es una demostración más de que la LGTBI+fobia sigue estando muy presente incluso en nuestra sociedad”.

La Diputación ha destacado que trabaja “con las personas más vulnerables en el entorno LGTBI+ (menores, mayores, migrantes, etnias?), con políticas transversales y coordinadas, incidiendo en la riqueza y la diversidad que todas estas personas aportan, con sus visiones particulares”.

“Entre menores, como lamentablemente demostró el caso de Ekai, deben reiterarse los esfuerzos educativos para evitar casos de bullying y delitos de odio”, ha agregado.

La entidad foral apuesta también por “un modelo de familia abierto, en el que se acepten socialmente sin ningún problema familias que no responden al modelo tradicional”.

La Diputación ha animado a la ciudadanía a defender los derechos de todas las personas, tras remarcar que “en muchas ocasiones, las agresiones empiezan por los comentarios y los insultos homófobos, transfóbos y lesbófobos”.

El Ayuntamiento de Bilbao se ha sumado al manifiesto hecho público por el Gobierno Vasco con motivo de este día internacional, en el que se subraya que resultan “evidentes” los avances habidos frente a la LGTBIfobia, aunque ha añadido que “ello no debe llevarnos a engaño” ya que este problema “sigue siendo una realidad”.

En el texto se destaca la labor de Berdindu, Servicio de Información y Asistencia al colectivo LGTBI del Gobierno Vasco, que, desde su creación en el año 2002, “trabaja incesantemente” en favor de una sociedad más respetuosa, justa e integradora.

“Desde el servicio público Berdindu -y el Ayuntamiento de Bilbao- queremos animar a la sociedad en general, y a todos los agentes implicados, a aunar esfuerzos trabajando cuestiones relativas a la diversidad sexual y de género y creando condiciones idóneas en todos los ámbitos sociales para que dicho objetivo llegue a ser una realidad”, agrega el consistorio.

Axel Hotels abrirá un hotel en Donostia dirigido al colectivo LGTBI

DISPONDRÁ DE 100 HABITACIONES

Axel Hotels, la primera cadena hotelera del mundo dirigida al colectivo LGTBI (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero), ha anunciado la apertura de dos nuevos hoteles en las localidades de Valencia y Donostia, en los que invertirá 1 y 1,3 millones de euros, respectivamente.

Un turista, ajeno a esta información, saca fotos en la playa de La Concha (Ainara García)

BARCELONA. La apertura de estos nuevos establecimientos, que la cadena explotará a través de contratos de arrendamiento en ambos casos, está prevista para 2019, según un comunicado de Axel Hotels.

El Axel Hotel Donosti se ubicará en una de las zonas comerciales de la capital guipuzcona y dispondrá de 100 habitaciones distribuidas en cinco plantas, de una terraza con pub, piscina y solárium, así como de un balneario, un bar restaurante y un servicio de aparcamiento con 50 plazas.

El Axel Hotel Valencia estará situado en el barrio del Carmen y ubicado en un edificio histórico que contará con 72 habitaciones, un pub y servicios de bienestar.

Darpón asegura que el hospital de Cruces cumplió los protocolos con Ekai

Los padres de Ekai, durante un concentración (EFE)

BILBAO. Darpón ha recordado que Euskadi cuenta con una ley que contempla una guía de actuación multidisciplinar con las personas transexuales en los ámbitos sanitario, social y educativo, que se elaboró con consenso y con la participación de los profesionales.

“Esta guía es la que se aplica y los profesionales (del Hospital de Cruces) la han cumplido”, ha afirmado Darpón en una entrevista en Radio Euskadi.

Ha destacado la “conmoción” del personal de la Unidad de Identidad Sexual de Cruces por el suicidio de Ekai y ha hecho hincapié en la complejidad del tratamiento de estos casos.

“Determinar cual es el momento idóneo para aplicar tratamiento hormonal a un menor, cual es la evaluación psicológica que aconseje adelantarlo o aplicarlo es muy complejo”, ha señalado el consejero.

El objetivo de la Unidad del Hospital de Cruces es “dar la mejor atención” a las personas transexuales, pero, a juicio del consejero, es “complejo social y éticamente” decidir que los profesionales hagan “una cosa u otra”, porque tampoco existen “evidencias científicas”.

Ha explicado que, en relación con el tratamiento a menores transexuales, existen “dos grandes escuelas en el mundo”, una de las cuales se inclina por aplicar el tratamiento hormonal antes de la adolescencia, y la otra por hacerlo después, pero “no hay consenso”.

Darpón ha expresado sus condolencias a la familia de Ekai y ha dicho que ha hablado con el personal de la Unidad de Identidad de Sexual de Cruces, que está “conmocionado” por el fallecimiento del joven, que, a su juicio, no tiene por qué estar relacionado con el hecho de que estuviera “recibiendo o a la espera de recibir” tratamiento hormonal.

Según el consejero, en esta Unidad se está haciendo un “análisis riguroso” de cómo se ha realizado la aplicación de la guía en el caso de Ekai, así como “los factores en los que se pudo haber hecho más, y en breve habrá resultados” de ese estudio. “Si vemos que hay que modificar algo, lo vamos a abordar”, ha manifestado.

Darpón ha anunciado también que la próxima semana se reunirá con representantes de la Asociación de Familias de Menores Transexuales-Chrysallis.

Chrysallis pide a Educación un plan urgente de formación sobre transexualidad

Los padres de Ekai, durante un concentración (EFE)

BILBAO. Chrysallis considera necesario proporcionar, en el acompañamiento a chicas y chicos en situación de transexualidad, un plan de formación integral que incluya al profesorado, a los padres y al alumnado, realizado de manera coordinada por profesionales de la sexología con conocimiento específico sobre la materia.

En un comunicado difundido hoy, la asociación se refiera al suicidio la semana pasada de Ekai, un adolescente transexual de 16 años, en Ondarroa, para destacar que sus compañeros y profesores del instituto aceptaron su identidad sexual desde que él lo comunicó en el centro y l llamaron por el nombre que él decidió.

Así, en todos los documentos del centro se cambió su nombre anterior y se puso Ekai, y el profesorado del centro trabajó en las aulas sobre la comprensión de la transexualidad con materiales didácticos y la asesoría tanto de Chrysallis como del servicio Berdindu del Gobierno Vasco.

La asociación señala que la propia madre de Ekai ha dicho que en el instituto aceptaron a su hijo y le trataron bien “desde el primer minuto”.

No obstante, la formación específica con el profesorado todavía no se había realizado, ya que está programada para el próximo mes de marzo, y será impartida desde el servicio Berdindu del Gobierno Vasco.

Chrysallis pretende que con el plan de formación toda la comunidad escolar pueda comprender la realidad de la transexualidad y así poder respetarla, y considera que el mismo debe ser garantizado desde los departamentos de Educación y de Política Familiar del Gobierno Vasco.

 

“Lucho por los derechos de las mujeres y el colectivo LGTBI”

La cineasta Émile Jouvet recibió el Premio Honorífico Zinegoak por sus filmes reivindicativos

La directora, fotógrafa y productora Émilie Jouvet recibió ayer en el Teatro Arriaga el Premio Honorífico Zinegoak 2018. (Oskar Martínez)

bilbao– La cineasta Émilie Jouvet llegó ayer al Teatro Arriaga para recoger el Premio Honorífico Zinegoak 2018, un galardón que el festival le entregó por tener “una visión muy libre y a la vez muy bonita y cuidada de lo que es la sexualidad femenina”. Así lo confirmó Pau Guillén, director de la presente edición, acompañando a la artista francesa en la presentación ante los medios.

“En estos tiempos en los que parece que la sexualidad se realiza de manera explícita en lo audiovisual para generar violencia o sumisión, sobre todo hacia la mujer, Émilie lo hace para transmitir la belleza de la diversidad y las maneras de disfrutar y mostrar los cuerpos”, agregó Guillén. El director recordó que en las películas de Jouvet aparecen “mujeres poderosas, mujeres que han decidido ser dueñas de su sexualidad y personas que han optado por disfrutarla de la manera que consideran oportuna”. Puesto que este año elleitmotiv de Zinegoak es la naturalidad de las diferencias, se reconoce la labor de esta artista que precisamente en sus trabajos “reivindica la diferencia de ser, de amar, de expresarse y de disfrutar de la sexualidad”.

Durante el acto, Jouvet hizo un repaso de su carrera y de sus inicios en el mundo del cine. Directora, fotógrafa y productora, la creadora se formó en Bellas Artes en la Escuela Superior de Fotografía de París, y en 2004 se unió al grupo de artistas Queer Factory. Desde muy temprano estudió la vida íntima y sexual como expresión natural y fundamental del ser humano, el rol femenino en un mundo profesional tan masculinizado como es el cine para adultos, o las dificultades del colectivo de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales para convertirse en padres y madres. “Me interesaron enseguida los derechos de la comunidad LGTBI+ porque yo misma me enamoré de una mujer y quise integrar lo que me estaba pasando a nivel personal en el tipo de trabajo que yo hacía”, explicó Jouvet.

En 2006 dirigió su primer filme queer, lésbico y transgénero francés titulado One Night Stand, y logró multitud de reconocimientos internacionales. Gracias a esto pudo, tres años después, crear un grupo artístico de mujeres a las que acompañó por toda Europa grabando sus actuaciones, dentro y fuera de escena. A través de sus performances y las conversaciones que graba entre ellas, construyó su ideario sobre sexualidad, los prejuicios que les rodean y la reivindicación de sus cuerpos alejadas de lo políticamente correcto. El resultado fue el documental Too much pussy! que se alzó con el Premio a la mejor película LGTB del Festival de Cannes Independiente. “Uno de los objetivos en mi trabajo es mandar un mensaje político y a la vez íntimo, y mostrar de forma directa qué capacidad tiene el Estado de influir en nuestra vida”, aclaró la galardonada.

Jouvet, quien asegura que desde que comenzó su carrera empezó su “lucha por los derechos de las mujeres y la comunidad LGTBI”, también habló sobre su filmeAria, en el que reflexiona sobre el creciente contexto homofóbico de su país, y se pregunta “por qué se les impide tener hijos a quienes pertenecen a ciertos colectivos”, ya que en Francia no está permitida la reproducción asistida a mujeres solteras y lesbianas.

Último filmeSu último trabajo, My body my rules, vio la luz el año pasado y en él muestra a mujeres con cuerpos fuera de los arquetipos sociales a través de una galería de retratos que cuestionan el peso, la edad, la identidad, el género o el color. “Se trata de ocho retratos que componen una horquilla de personas muy diferentes”, señaló Jouvet, quien matizó que en su labor “la forma sigue al fondo” que quiere tratar: “Es un cine fuera de lo normal en cuanto a forma y género, pero es el cine que yo quiero hacer”.

Ondarroa recuerda a Ekai, el menor transexual que se quitó la vida esperando tratamiento hormonal

El Ayuntamiento ha declarado tres días de luto por la muerte del adolescente transexual

BILBAO. Cientos de vecinos de Ondarroa han recordado este sábado a Ekai, el joven de 16 años de edad que se encontraba a la espera de recibir en la ‘unidad de género’ del Hospital de Cruces “el tratamiento hormonal que necesitaba”, y que este pasado jueves se quitó la vida.

En la movilización, desarrollada en silencio en la plaza del Ayuntamiento de Ondarroa y convocada por la Asociación de Familias de Menores Transexuales, Chrysallis Euskal Herria, los participantes han dibujado en el suelo con velas un corazón en cuyo interior se leía Ekai.

Asimismo, han situado en el lugar un centro con flores junto a una pancarta en la que se podía leer ‘Ekai maite zaitugu’.

Con la movilización, en la que se han podido ver numerosas banderas con el arco iris, símbolo del colectivo, los convocantes han querido denunciar la situación que viven “niñas, niños y jóvenes a quienes se les está negando una y otra vez su identidad”.

Tras diez minutos de concentración, representantes de la Asociación de Familias de Menores Transexuales han leído un comunicado en el que han indicado que sienten “el corazón roto, dolor y mucha rabia”, pero “vamos a seguir trabajando, no desde el sentimiento de rabia y dolor, vamos a trabajar desde el amor que sentimos hacia nuestros hijas e hijos”.

En este sentido, el Ayuntamiento de Ondarroa, que ha declarado tres días de luto por la muerte de Ekai, ha apostado también por luchar contra la transfobia.

Asimismo, ha incidido en la necesidad de garantizar “los derechos de todas las personas, sin ningún tipo de discriminación” y ha resaltado que seguirán trabajando para que muertes como las de Ekai no se repitan.

Iruñea recuerda al joven Ekai y critica la “transfobia de la sociedad”

Cientos de personas piden que la diversidad sea “un valor”

El menor de Ondarroa se encontraba a la espera de recibir un tratamiento hormonal y se quitó la vida el pasado jueves

IRUÑEA. Varios centenares de personas han participado este domingo en una concentración, convocada por Kattalingorri, en homenaje a Ekai, el joven de 16 años de Ondarroa que se encontraba a la espera de recibir un tratamiento hormonal y que se quitó la vida el pasado jueves.

La concentración, que ha tenido lugar a las 12.00 horas en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona bajo el lema ‘Ekai, Nafarroa zurekin. Navarra contigo’, ha comenzado con diez minutos de silencio alrededor de una gran bandera transgénero que ha culminado con los aplausos y ofrendas florales por parte de los asistentes. Entre las personas que han acudido al homenaje se ha podido ver a los concejales del Ayuntamiento de Pamplona Laura Berro (Aranzadi),Patricia Perales y Aritz Romeo (EH Bildu), el secretario general de Podemos Navarra,Eduardo Santos, el parlamentario de Geroa Bai,Koldo Martínez;y la directora del Instituto Navarro de Igualdad (INAI), Mertxe Leranoz.

Dos representantes de Kattalingorri y Transkolore han leído un manifiesto en el que han transmitido su “cariño y apoyo” a la familia y allegados de Ekai y han lamentado el “duro suceso” de Ondarroa “por causa de la sociedad tránsfoba en la que todavía nos toca vivir”. “Esto nos crea mucho dolor y una gran sensación de injusticia” porque “tenía toda la vida por delante”, ha continuado.

Asimismo, han destacado que “esto no es un hecho aislado sino que es parte de un sistema opresor el cual impone maneras rígidas de ser”. Por ello, han reclamado “leyes que nos amparen, sistemas educativos y sanitarios que nos atiendan y la eliminación de todo tipo de trabas administrativas que nos impidan autodeterminarnos y vivir como somos libremente”.

Han reconocido que “la sociedad va cambiando y existen familias maravillosas como la de Ekai que se esfuerzan por comprender y acompañar a sus hijos e hijas”. “Aun queda un largo recorrido para que todas quepamos en esta sociedad”, han reconocido. “Queremos construir una sociedad más justa, donde la diversidad sea un valor y no algo a combatir”, han concluido.

Al finalizar el acto ha tomado la palabra el cantante Kai Etxaniz que ha destacado que “Kai hay en todos los sitios” y “no quiero que lloremos más Ekai y para eso todo el mundo tiene que hacer cosas, la sociedad y las instituciones”. “Esto no es cuestión de banderitas sino de personas que se cansan de esperar y no pueden más”, ha remarcado Etxaniz que se ha dirigido a “la gente que os sentís así” para decirles que “no estáis solas” y les ha instado a “buscar ayuda”.