¿Qué hacer si eres homosexual y te acosan en el trabajo?

Publicado en 20 minutos

Lesbiana de mierda, te voy a hacer la vida imposible. La gente como tú me da asco, conmigo aquí no tienes nada que hacer. Estoy harto de ti, puta lesbiana, te voy a echar a la puta calle. Me da asco trabajar contigo, no te hago fija porque no quiero una lesbiana en mi tienda.

Por estos insultos, y el continuo trato vejatorio dispensado a su empleada, el responsable de un supermercado de la Gran Vía de Barcelona, ha sido condenado a  14 meses de prisión  como autor de un delito contra la integridad moral -por el Juzgado de lo Penal nº 17 de la capital catalana-  obligándole  a indemnizar a la víctima con 5.000 euros en concepto de daños morales.

El acoso que ésta sufrió durante los seis meses que duró su contrato de trabajo, le provocó  ansiedad, insomnio y estrés emocional. El condenado recurrió la sentencia y su recurso fue desestimado por la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Barcelona, mediante una resolución en la que este Tribunal  afirmó:

La orientación sexual de la víctima debe ser respetada, lo que no hizo el acusado, quién menospreció a la víctima, poniendo de manifiesto lo que pensaba sobre su orientación sexual.

¿Qué puedes hacer si sufres acoso laboral por orientación sexual o por identidad de género?

En primer lugar, debemos tener presente que para poder acreditar el acoso laboral por orientación sexual o por identidad de género, es fundamental recopilar  todas las pruebas posibles:

  • Documentos escritos: correos, circulares, notas, encargos, órdenes de trabajo, cambios de puestos o de funciones.
  • Conversaciones grabadas: se pueden utilizar en juicio siempre que el trabajador participe en ellas.
  • Testigos: puedan declarar sobre los hechos, pueden ser compañeros, clientes, trabajadores de otras empresas que hayan presenciado los hechos.
  • Fotografías de los hechos.
  • Informes médicos y psicológicos: servirán para acreditar los daños que nos ha causado el acoso sufrido.

En estos casos, además de acreditar que hemos sufrido acoso laboral, debemos probar, que ese acoso ha venido motivado por nuestra orientación sexual o por nuestra identidad de género. En este sentido es fundamental aportar datos que avalen tal discriminación: si nuestra orientación sexual o identidad de género era conocida en la empresa, comentarios despectivos que hiciesen  hacia el colectivo LGTB, la forma en la que nos trataban, si hubo insultos, de qué clase fueron…

Las vías que tenemos a nuestra disposición en casos de acoso laboral por orientación sexual e identidad de género, son:

La vía extrajudicial:

  • Presentando denuncia ante la inspección de trabajo. A la denuncia adjuntaremos todas las pruebas de las que dispongamos. El inspector, investigará los hechos, sin indicar en ningún momento quién ha interpuesto la denuncia. Con lo que descubra, redactará un acta que nos servirá de prueba si iniciamos un procedimiento judicial. El inspector podrá requerir a la empresa para que cese el acoso y obligarla a tomar medidas para que el acoso termine, asimismo, podrá sancionar a la empresa, tanto por ser el origen del acoso, como por no haberlo evitado, como es su obligación.
  • Ver si en el Convenio Colectivo existe un protocolo frente al acoso y en ese caso, activarlo.
  • Poner los hechos en conocimiento del Comité de Seguridad y Salud de la empresa,para que se investiguen los hechos y se tomen las medidas necesarias. Funciona cuando el acoso proviene de otro trabajador, no por la empresa.
  • Denunciar los hechos ante la dirección de la empresa: cuando el acoso no procede la misma empresa. La empresa tiene la obligación de evitar situaciones de acoso y velar por la salud de los trabajadores. No suele ser una medida efectiva.

La vía judicial:

  • Ante la Jurisdicción Social se pueden interponer los siguientes procedimientos:

– Demanda por tutela de derechos fundamentales para la defensa de la dignidad de la persona acosada de forma que el Juez constate el acoso y obligue a su cese. Es un procedimiento urgente y preferente.

– Procedimiento para extinguir la relación laboral para pedir que se extinga tu relación laboral con la empresa debido al acoso y que se te reconozca la máxima indemnización, como si se tratara de un despido improcedente con la posibilidad de pedir prestación por desempleo.

-En los dos casos anteriores, se puede pedir a la empresa una indemnización por los daños y perjuicios que el acoso te haya causado. Habrá que cuantificar los daños y demostrarlos.

En estos procedimientos, se puede solicitar al  Juez que exima a la persona acosada de la obligación de asistir al puesto de trabajo mientras se solventa el procedimiento pudiendo cobrar el salario mientras tanto. En estos casos hay que demandar tanto al  acosador como a la empresa. En los procedimientos por acoso, la persona acosada deberá presentar indicios del acoso y la empresa tendrá que demostrar que el acoso no ha existido.

  • Jurisdicción Penal

El acoso laboral por orientación sexual e identidad de género es un delito de odio que se debe denunciar. La denuncia puede hacerse de forma verbal o por escrito. Se puede presentar ante el Juzgado de Instrucción, el Juzgado de Paz del domicilio de la víctima, la Fiscalía para la Tutela Penal de la Igualdad y contra la Discriminación, la Comisaría de Policía de ámbito nacional, autonómico o local y el cuartel o dependencia de la Guardia Civil. En la denuncia haremos constar todos nuestros datos personales, relataremos lo sucedido, daremos todos los datos que conozcamos  de la persona que nos acosa  y aportaremos  las pruebas que tengamos así como los datos personales de los testigos de los hechos.

  • Jurisdicción Civil

Podemos presentar una demanda civil para pedir una indemnización por daños y perjuicios a quién nos haya acosado, si no es el empresario.

  • Jurisdicción Contencioso-Administrativa

Cuando se es funcionario público no se debe acudir a la vía laboral sino a la vía contenciosa. En la Administración Pública existe un protocolo contra el acoso para solicitar a los superiores jerárquicos que se acabe con esa situación. En el caso de que la Administración no actúe, existe la posibilidad de demandarla ante los Juzgados Contencioso-Administrativo, así como pedir una indemnización por daños y perjuicios.

Estos son los recursos con los que cuentas si eres víctima de acoso laboral por tu orientación sexual o por tu identidad de género. Utilízalos y defiende tus derechos. Has de saberlos. Y también que puedes y debes pedir apoyo, estás en tu derecho de no aceptar que otros te amedrenten en tu trabajo y carrera profesionalpor ser homosexual, bisexual o trans. Las organizaciones LGBT te pueden echar un cable si necesitas ayuda, y hay guías como la de la FELGTB que te pueden orientar más en profundidad.

No aguantes aquello que atenta contra tu dignidad, lucha por ti.

Un transexual denuncia a dos jóvenes por pegarle una paliza e insultarle en un parque

Un joven transexual de Granada denuncia la agresión sufrida en un parque de la capital a manos de otros dos jóvenes.

Un joven transexual de Granada denuncia la agresión sufrida en un parque de la capital a manos de otros dos jóvenes.

Un joven granadino de 21 años ha denunciado ante la Policía Nacional haber recibido una paliza por su condición de transexual a manos de dos jóvenes que le insultaron y le abordaron mientras paseaba a su perro por un parque de la capital granadina. La víctima ha narrado su experiencia en su canal de YouTubeLa Policía Nacional ha abierto una investigación para tratar de identificar a los autores de la agresión, que se produjo en la noche del martes en la Plaza de la Concordia de los Alminares, en la capital granadina, según han informado a Europa Press fuentes de este cuerpo. La víctima, que ha colgado un vídeo en YouTube exponiendo lo sucedido, relata que los agresores le llamaron por su nombre y cree que le reconocieron por el canal que tiene en esta página web de vídeos.

Entre lágrimas, el joven explica que le tiraron al suelo y le agredieron repetidamente provocándole hematomas en la cara, las costillas, las piernas y otras partes del cuerpo. También le insultaron llamándole “vicioso y degenerado” y afirmando “que si Franco levantara la cabeza le fusilarían” o que “preferirían ahorcarse” antes que ser como él. Pensaba que le “mataban” El joven ha narrado en este vídeo la experiencia de “miedo” que pasó y reconoce que “hubo un momento en el que pensaba que le “mataban, que no salía de allí”.

“Yo no me meto nunca con nadie y no me merecía eso, que dos personas por diversión me dijeran esas cosas”, “tengo el cuerpo lleno de morados (…) pero lo que más me duele es la parte emocional, pararme y pensar si ya no tengo suficiente con verme en un cuerpo que no me corresponde, que no deseo”, sostiene entre sollozos. Tras lamentar que “haya gente” de este tipo “en pleno siglo XXI” les advierte de que no han acabado con su “sueño”, pues a pesar de que se rían de él y le “humillen”, este episodio, que avanza este viernes la prensa local, le hace “el doble de fuerte”

Bibiana Fernández: “No me gusta nada la palabra transexual: eres hombre o eres mujer”

Bibiana Fernández protagoniza El amor está en el aire

Bibiana Fernández protagoniza ‘El amor está en el aire’

Habla hasta con las paredes, y es ella quien lo dice, con ese tono entre la broma y la experiencia tan propio de Bibiana Fernández. Encantada de que le pidan entrevistas dice: “A mí me encanta que nos hagáis caso”.

Sabe bien lo que requiere la profesión y aunque la profesión siempre tiene vaivenes inesperados o inexplicables, a ella, que empezó con Vicente Aranda y luego fue chica Almodóvar, la vuelve a subir a un teatro. La obra, en el Infanta Isabel, y con Manuel Bandera como compañero, toca todo lo que se acerca, roza y entra en el amor y de ahí su título: El amor está en el aire.

Una obra sobre el amor, justo cuando usted menos amor de pareja quiere…

Sí, yo me he retirado de ese amor, pero amo otras cosas más, el trabajo, la calma. Durante mucho tiempo fue una prioridad tener pareja, tener pareja para mí era como una patria, un destino, pero ahora sé que la felicidad no está sujeta a una pareja.

¿Cree que una pareja estable y la convivencia acaban con el amor?

Bueno, es que una cosa forma parte de la otra: en el amor siempre está la muerte.En las últimas épocas recreaba estereotipos anteriores pero sin la fe yel entusiasmo de antes.

¿Ese entusiasmo se lo lleva entonces la profesión?

En esta profesión estás dos años sin hacer nada y de repente te llaman. Con esta obra llevábamos dos años, y es una obra nacida del amor. Y tengo otros proyectos… Y celebro que los periodistas tengáis interés en nosotros.

¿Sigue teniendo nervios cuando sube a escena?

Los primeros días de la representación, pero luego ya es distinto. Inseguridad es lo que tenemos en este trabajo.

¿Nota a la gente con más ganas de evasión? Siempre hay problemas, en todas las épocas, y en todas hace falta distraerse. Nuestro trabajo no es importante, no somos médicos que salvamos vidas, pero entretenemos, y eso me lo tomo como una gran responsabilidad.  En ese sentido me parece importante, porque tenemos necesidad de emociones, de vida.

¿Consigue reprimir su afición a la improvisación en escena?

Es inevitable improvisar en algún momento, pero trato de no hacerlo mucho y ser leal. No estás solo en escena..

¿Le ha costado alguna parte en especial?

Todo lo que sale en la obra del amor y desamor y demás ya lo he vivido y varias veces, así que no me toca ya nada de eso. Todo lo he vivido, menos el rencor, gracias a Dios. El rencor te enferma, a quien afecta es a ti, porque al otro le da igual. O ni siquiera lo sabe. O no le importa. No me cuesta nada perdonar.

Y el rencor además genera dolor, no deja vivir…

Afortunadamente el dolor no tiene memoria. Yo siempre me acuerdo de mi abuela, que perdió tres hijos y siguió viviendo. No hay que regocijarse en la pena ni instalarse en la compasión. La compasión y el miedo son los peores compañeros.  Es una cárcel.

¿Qué es peor para usted: la compasión y el miedo?

El miedo.

¿Y su peor miedo cuál es? No tengo miedos. Ni siquiera a la muerte, porque mira que he hecho méritos para morirme varias veces. Doy las gracias a Dios. Tengo un altar con los seres queridos que se han muerto, les pongo velas. Me acompañan y me cuidan.  Y la paz que me dan no me la puede negar nadie.

Me acompañan y me cuidan.¿Quiénes han sido los más importantes en su vida?

Vivo rodeada de amor. Me dan mucha pena los que dicen que pueden contar con los dedos de una mano los amigos que tienen. Importantes han sido todos.

¿Ha visto La chica danesa?

No, porque no me ha dado tiempo, pero me interesa muchísimo. De hecho estuvimos viendo las fotos de la historia real Rossy y yo.

¿Le ‘tocaba’ cuando veía las fotos?

Es un tema muy particular. La normalización es cuando ya no se habla de ello. Y no me gusta nada la palabra transexual: eres hombre o mujer, no transexual. Los niños pequeños ya lo manifiestan, ya saben qué son, si hombres o mujeres, y cada vez a más temprana edad.

¿Su primer recuerdo?

No me recuerdo de otro modo, no tengo recuerdos sintiéndome de una manera distinta.

Golpean a un joven tras llamarle “maricón de mierda”, primera agresión homófoba de 2016

La asociación Arcópoli ha denunciado que varias personas golpearon a un joven gay, que previamente había recibido insultos como “maricón de mierda”, tras salir del Metro el día de Año Nuevo.

La agresión homófoba, la primera que se registra en la región en 2016, tuvo lugar en torno a las 7 horas del día 1 en el madrileño distrito de Salamanca.

La agresión

Un joven comenzó a escuchar insultos de un grupo de tres chicos en el vagón de Metro que lo llevaba a casa tras celebrar la Nochevieja. Tras soportar insistentes comentarios como “maricón de mierda”, salió rápido al andén una vez llegado a su parada.

Ya en la calle Narváez, esquina con Jorge Juan, recibió un golpe en la espalda y, al volverse para mirar a sus agresores, un puñetazo en la cara que lo hizo caer al suelo. Los atacantes huyeron cuando otras personas se acercaron a socorrer al joven agredido, ha detallado a Europa Press la asociación.

Tras conocer el caso Arcópoli contactó con la víctima y fue atendida por Diego Rey, vocal de asuntos jurídicos de la asociación, que acompañó al joven a la comisaría de la Policía Nacional para formalizar su denuncia. El agente que los atendió recordó la importancia de incorporar un parte médico de lesiones, que se unirá en los próximos días a la denuncia.

Yago Blando, coordinador de Arcópoli, ha señalado hoy que “es absolutamente urgente” que la Comunidad de Madrid dé una respuesta “al gran problema de las agresiones a lesbianas, gais, bisexuales y transexuales en nuestra región”.

Ley de Igualdad para personas LGBT

Aunque ha recordado que ha empezado a tramitarse la Ley Integral de Transexualidad, Blando ha urgido aprobar una Ley de Igualdad para personas LGTB que persiga activamente estos ataques que siguen quedando impunes“.

Además, desde la asociación madrileña han apuntado que 2015 se cerró con el mayor número de agresiones contabilizadas de la historia. “Exigimos a todos los partidos políticos una postura firme y unánime contra los delitos de odio que sufrimos diariamente lesbianas, gais, bisexuales y transexuales: no podemos seguir permitiendo que cada año aumente el número víctimas por LGTBfobia”, han remarcado.

Alan, un menor transexual de Barcelona que logró cambiar su DNI, se suicida por acoso

 

Alan, un adolescente transexual de la provincia de Barcelona, había conseguido este mes de diciembre que un magistrado le autorizara a cambiar el nombre en su DNI. Tenía el apoyo de toda su familia, pero le faltaba el del entorno escolar. Y este jueves se quitó la vida. Su madre daba este viernes la triste noticia a la asociación de familias de menores transexuales Chrisallys: “Siento en el alma tener que dar esta terrible y triste noticia. Nuestro hijo Alan se quitó ayer (por el jueves) su corta vida de 17 años. No pudo con la presión de la sociedad y nos ha dejado para siempre. Muchas gracias por todo vuestro apoyo recibido”. Alan, de 17 años, había sufrido “acoso escolar” por su transexualidad en su centro educativo, lo que le llevó a ingresar con diagnóstico de “depresión” en el Hospital Clinic de Barcelona. El joven salió del centro hospitalario y se cambió de instituto, pero también en el nuevo centro padeció “situaciones de bulling”, según Chrisallys. Al parecer, la familia y el equipo directivo del nuevo instituto tenían ya prevista una reunión para “hacer frente a esta situación” después de las vacaciones navideñas.

“Hoy todas las familias de Chrysallis estamos con Alan y su familia”, reza el mensaje de condolencias publicado por la asociación. “Esta era la primera Navidad que vivía de acuerdo a su identidad, la primera en la que celebrar un DNI recién estrenado, la primera en la que habría fiesta en casa desde hacía muchos años pero, trágicamente, ha resultado ser la última”, explicaba su vicepresidenta, Saida García por teléfono a 20minutos. A su juicio, ha sido “la presión e incomprensión en el ámbito escolar han podido con Alan y esta noche ha decidido dejar de caminar entre nosotros”. Desde Chrisallys, colectivo que asesoran a unas 200 familias de toda España, añadieron en su comunicado en la web: “No hay palabras para acompañar este dolor ni para expresar la indignación, frustración y vergüenza ante unas administraciones que nunca llegan a tiempo, que van siempre por detrás de las necesidades de la infancia y adolescencia transexual”. Al tiempo que aseguraron que seguirán “luchando para que la sociedad respete a nuestras hijas e hijos, pero a Alan ya no le servirá”. Alan era uno de los dos menores catalanes que habían conseguido este mes de diciembre que en su DNI pusiera el nombre con el que se identificaba. Eran los primeros en lograrlo en Cataluña, y en el resto de España otros 25 menores lo han conseguido pese a que la legislación dice que para cambiarse el nombre en el DNI es preciso ser mayor de edad y contar con preceptivos informes médicos.

Un presentador de TV pide que los homosexuales vistan de otro color “para poder diferenciarlos”

 

El estadounidense Marion Gordon Robertson, más conocido como Pat Robertson, es uno de los telepredicadores más conocidos y polémicos de la televisión estadounidense y otra vez ha revolucionado las redes sociales con unas fuertes declaraciones homófobas.

Robertson actualmente lidera el programa ‘El Club 700‘ en el que ha mostrado sus pensamientos ultraconservadores y ha protagonizado un nuevo caso de homofobia con declaraciones en contra de la comunidad homosexual afirmando que el aumento de derechos de los homosexuales y de la comunidad LGTB despertarán la ira de Dios” terminando con EE UU  y explicó que el lesbianismo y la homosexualidad es una de las causas que han motivado la crisis.

En ese momento, le preguntaron sobre si, en el caso de que tuviera razón, la crisis podría evitarse de alguna manera, a lo que Robertson respondió: “Yo creo que sí, pero tenemos que dejar de difundir el lesbianismo y la homosexualidad para lograr eso. Y la única manera de detener la propagación de estas enfermedades que asolan el país es hacer algún tipo de distinción obvia entre los gays y los heterosexuales”.

“Sería muy beneficioso imponer una norma que obligara a este tipo de gente a llevar una ropa de color diferente para diferenciarlos de la gente común“, manifestó el periodista, añadiendo que “de esa manera, la gente común sabría que la persona que lleva ese color especial es un desviado y que hay que mantenerse alejado de ellos a toda costa, además de mantener a sus hijos lejos de su alcance“, opinó.

Enfrentamiento en directo

Este nuevo caso de homofobia durante la emisión de su editorial en la cadena CBN de Estados Unidos ha generado repulsión en las en las redes sociales y además causó unenfrentamiento entre Robertson y una persona presente en el público.

En el momento de las declaraciones, un espectador interrumpió el programa “The 700 Club” y afirmó que lo que estaba diciendo el telepredicador sonaba “muy parecido a lo que los nazis hicieron a los Judios en los acontecimientos que condujeron a la Segunda Guerra Mundial”.

“Yo no creo eso”, respondió rápidamente Robertson a la defensiva. “Simplemente estoy hablando de la protección de la gente normal de Estados Unidos, no quiero decir que los gays y las lesbianas deban ser torturados y sacrificados en los campos de concentración. ¿Entiendes mi punto de vista?”, preguntó.

“Lo hago”, respondió el espectador, “pero también entiendo que usted está tratando de hacer con la gente gay lo que los nazis hicieron con mi pueblo hace más de medio siglo. Y estoy consternado por ello”, finalizó.

‘Amores santos’, un documental que retrata a cientos de religiosos practicando cibersexo

Un fotograma del documental 'Amores Santos'

Un fotograma del documental ‘Amores Santos’ (EFE)

  • El documental ‘Amores santos’, que incluirá escenas de cientos de religiosos practicando cibersexo con un actor, se propone denunciar la doble moral de las religiones que condenan la homosexualidad pero cuyos sacerdotes y pastores la practican a puerta cerrada, informó su director. “Nuestra intención es mostrar la hipocresía de religiosos que, sin importar su credo, hacen a escondidas lo que condenan en público desde los púlpitos”, afirmó en una entrevista el periodista brasileño, ambientalista y director de documentales Dener Giovanini, productor y director de ‘Amores santos’. El documental, que comenzó a ser producido en noviembre del año pasado y será lanzado a comienzos de 2016, tendrá formato de largometraje e imágenes de alta calidad pese a que provienen de las webcam de los religiosos que, sin saber que eran grabados, tenían “relaciones virtuales” con el actor contratado por los productores. “Tenemos unas 500 horas de grabaciones de cientos de religiosos católicos, evangélicos, protestantes y anglicanos cuando practicaban sexo virtual frente a su webcam, así como los archivos de sus conversaciones con el actor en las redes sociales”, dijo Giovanini. Homosexualidad en la Iglesia El director, especializado en documentales y series para televisión de temas ecológicos y que por primera vez aborda un asunto social y religioso, explicó que su intención inicial era denunciar la violencia que sufren los homosexuales por causa del discurso de “odio y homofobia” de la mayoría de las religiones.
    “Pero la investigación que hicimos nos permitió percibir que muchos de los religiosos que pregonaban ese discurso también eran homosexuales. Entonces decidimos contratar a un actor y le inventamos un perfil en Facebook para atraer religiosos”, afirmó. Pese a sus datos falsos, el actor llegó a tener tres perfiles en Facebook, con cerca de 5.000 amistades, con los que se aproximaba a los religiosos, a los que tan sólo sugería su homosexualidad. “Fueron seis meses de contactos y tres meses de grabaciones de las webcam. No imaginábamos la cantidad tan grande de religiosos que atraeríamos ni que tendríamos escenas tan fuertes de religiosos usando sus hábitos, algunos en las sacristías”, aseguró. Giovanini agregó que todos los perfiles de quienes le propusieron sexo virtual al actor fueron verificados minuciosamente para descartar los falsos y confirmar que realmente fuesen de religiosos, y que se dio prioridad a los que dejaban clara su condición con fotos en las que aparecían de hábitos, oficiando misas o con fieles. El productor, que usará técnicas para esconder el rostro de los religiosos, borró los perfiles en Facebook para que no puedan ser identificados y adoptó varios cuidados para no exponer a nadie. Denuncia de la hipocresía “No queremos perjudicar a nadie. Tan sólo mostrar la hipocresía de los discursos de religiones que condenan la homosexualidad. No es una película contra las religiones sino para mostrar que existe algo equivocado y peligroso en su discurso”, afirmó el director. El filme seleccionará imágenes de unos 150 religiosos de 30 países, sobre todo brasileños, y algunos del Vaticano. El director considera que el filme puede provocar gran impacto en la Iglesia católica porque incluye escenas chocantes con obispos, monseñores, religiosos del alto clero, sacerdotes y seminaristas. “Tenemos a varios evangélicos y anglicanos pero principalmente católicos, tal vez porque los sacerdotes católicos, por lo general, viven solos en sus casas y pueden usar libremente internet, mientras que los evangélicos viven con sus esposas e hijos y tienen menos libertades para tener relaciones en internet”, dijo. El documental también incluye testimonios de homosexuales víctimas de persecuciones o agresiones por motivos religiosos, de padres de familia que perdieron a sus hijos por esta persecución y de seminaristas preocupados por ser homosexuales o que fueron asediados en los seminarios. Teología ‘queer’ Además testimonios de especialistas y conocedores del tema, como el teólogo alemán David Berguer, un vaticanista cuyo reconocimiento como homosexual provocó un gran controversia y quien asegura que gran parte del clero del Vaticano es homosexual y que muchos tienen apartamentos en Roma para sus encuentros con hombres. Giovanini dijo que su filme está en la etapa final de montaje y que aún necesita de tres meses para lanzarlo, pero que decidió abrir el juego y presentarlo públicamente para aprovechar el Sínodo sobre la familia que se celebra actualmente en el Vaticano y en el que los obispos discuten temas como la sexualidad. “Es una aportación que hacemos al Vaticano para que entienda que primero tiene que preocuparse por lo que ocurre detrás de los muros de la iglesia y con asuntos como el celibato”, afirmó.

Tolerancia cero en los colegios a burlas como ‘maricón’ o ‘bollera’

Dos de los alumnos que inauguraron hace diez años la primera tutoría LGTB en un instituto de enseñanza en España.

Dos de los alumnos que inauguraron hace diez años la primera tutoría LGTB en un instituto de enseñanza en España.

La homofobia y la transfobia constituyen “el principal motivo para el insulto, la burla y el rechazo en los centros educativos”. Así de contundentes se muestran los autores del diseño de un nuevo protocolo con el que se busca erradicar el acoso homofóbico en las aulas, que ha sido presentado este lunes por el Instituto de la Mujer. El objetivo final es que en los colegios haya tolerancia cero a los insultos despectivos como “maricón”, “bollera”, “travelo” o “marimacho”. En el prólogo de este plan para una educación libre de acoso homofóbico, la presidenta del Instituto de la Mujer y para la Igualdad, Rosa Urbón, tacha de “preocupante” la incidencia del acoso escolar por motivos de orientación e identidad sexual. La presidenta también reconoce que se trata de “un fenómeno complejo que no se conoce bien y, por ello, no es fácil que aflore”.

Las estadísticas que manejan los expertos desvelan que tres de cada cuatro jóvenes españoles, el 75%, han sido testigos de agresiones de este tipo en sus centros educativos. Y un 6,4% han presenciado “palizas” contra lesbianas, gays, bisexuales o transexuales. Además, el acoso escolar por motivos de homofobia o transfobia está demostrado que no solo afecta al sufrimiento de las personas jóvenes que los padecen, sino que afecta también “a su desarrollo vital posterior”. El 43% de los jóvenes de 12 a 25 años que han sufrido acoso han pensado en suicidarse. El 17% lo han intentado. El estudio que acompaña a la batería de medidas destinadas a asesorar a los alumnos, al equipo docente y a las familias en el reconocimiento de la diversidad sexual advierte de que la principal dificultad de este tipo de acoso es su “invisibilización”. Es un tipo de acoso que cuando se produce “mayoritariamente no se denuncia por no revelar abiertamente la orientación sexual o la identidad de género”, recuerdan los expertos. En el fondo esto ocurre “por miedo al rechazo”, añaden. El protocolo que se plantea para uso de los centros educativos persigue detectar los primeros indicios de acoso homofóbico, investigarlos y usar esos incidentes también como ejemplos para mejorar la educación en diversidad sexual. Entre otras acciones propone crear asambleas de convivencia de los alumnos e invitar a personas adultas abiertamente gays a contar sus experiencias vitales en las aulas.

Paula, transexual de 16 años: “Me intenté suicidar el día que soñé que me salía barba”

 

No era una cuestión de juguetes, de una guerra encubierta entre muñecas y coches, ni de la hegemonía del rosa frente al azul. La bella Paula no nació hasta los 15 años, hace solo unos meses. Hasta entonces, tuvo que moverse por el mundo simulando ser Cristian, el nombre que le pusieron al nacer en función de los genitales con los que vino al mundo. Y sin compartir con nadie lo que solo ella sabía. “Al principio no entendía lo que me pasaba”, cuenta. Fue a los cuatro años, cuando en el colegio les hablaron de que las niñas tenían un aparato reproductor y los niños otro, cuando se dio cuenta. “¿Por qué tengo yo esto si me siento una chica?”, pensó. Y sintió miedo. Tanto, que optó por el silencio. ¿Por qué tengo yo esto si me siento una chica? La identidad de género, que no tiene nada que ver con la orientación sexual, se define entre los dos y los cuatro años, según los expertos. “Es el género con el que te identificas, más allá del cuerpo que tengas y de los roles de género”, explica Isidro García Nieto, asistente social, sexólogo y gerente de la Fundación Daniela. La orientación sexual, en cambio, “tiene que ver con el deseo sexual y suele descubrirse en la pubertad”. “Todos sabemos a esa edad si somos niñas o niños, pero ni todos tienen la capacidad de expresarlo ni todos optan por hacerlo visible”, explica García. Como Paula, que calló por miedo al rechazo y a que la señalaran con el dedo. Temía que su padres dejaran de quererla, que la echaran de casa. “No sabíamos de donde le venía tanta tristeza”, afirma Ruth, su madre. Lo apuntaron a Judo, “pero no duró nada”. Lo intentaron con el fútbol, “pero tampoco hubo manera”. “Solo jugaba con niñas y, sobre los 8 años, empezamos a pensar que igual era gay”. Entre tanto, Paula aprovechaba los momentos en que sus padres se iban de casa para encerrarse en el baño y ponerse la ropa sucia de su madre. “No quería usar la limpia para que no lo notara”, cuenta. “Me veía en el espejo y me sentía yo misma”. Paula tuvo que soportar, bajo la apariencia de Cristian, un intenso acoso escolar desde infantil y primaria, acoso que se intensificó en el instituto pero sobre el que prefirió callar. Estaba aislada, no le hablaban si no era para insultarla, y llegó a recibir amenazas. “El instituto fue horrible. Recuerdo mis primeros años de recreo siempre sola en una esquina”. Repitió curso y su rendimiento escolar no era bueno. Intento de suicidio “Solo dormía. Venía del instituto, se metía en la cama y hasta el día siguiente. Pensábamos que tenía algún problema y hasta le hicieron pruebas neurológicas, pero no encontraron nada”, afirma Ruth. Desesperada, Paula decidió que, si le había tocado un cuerpo de chico, intentaría vivir como un chico. “Me sentía mal porque no era yo, pero lo intenté. Hasta que una noche soñé que me volvía masculina, que me salía vello, barba y mucho músculo. Me desperté llorando e intenté suicidarme”. “Aquello nos hizo actuar y buscar ayuda”, cuenta Ruth. Cuando, al hablarle de la homosexualidad, de su boca salió de pasada la palabra transexual, Paula lo tuvo claro. “Yo soy eso”, le dijo a su madre. Ruth reconoce que le costó digerirlo. “Fue difícil porque no encontraba ninguna información. La psicóloga del hospital donde la atendieron por el intento de suicidio no tenía ni idea del asunto”. Hasta que, buscando en Internet, en enero de este año llegaron al Programa de Información y Atención a Homosexuales y Transexuales de la Comunidad de Madrid. Soñé que me volvía masculina, que me salía vello y barba”Por fin le puse nombre a lo que me pasaba”, cuenta Paula. “El primer día que supe que había más chicas como yo sentí un gran alivio. Al fin me pude expresar como soy sin miedo”. Y solo un mes y medio después, Paula ya era Paula a ojos del resto del mundo. “La idea era que iniciara la transición en verano para que en septiembre concluyera el tránsito”, dice su madre. Pero Paula ya había esperado demasiado. Fue ella misma la que habló con el director de su instituto, un centro público de Parla (Madrid). “Pensé que el instituto iba a ir mal, pero la reacción ha sido muy buena”. Nadie le puso problemas en respetar su nuevo nombre, y pese a ciertas reticencias iniciales, Paula puede usar el baño que le corresponde. “Muchas chicas se acercaron a preguntarme qué tal estaba, y ahora tengo un grupo de amigas”, afirma. “Antes estaba encerrada y ahora no paro de salir, quiero hacer todo lo que no he hecho antes”. Con sus pantalones pitillo, sus bailarinas y su melena, parece una niña feliz. Acaba de cumplir 16 años y para ella es muy importante la visibilización. En Marzo empezó con los bloqueadores hormonales, que le impiden desarrollar características masculinas como barba, el cambio de voz, etc, y a está a la espera de poder empezar el tratamiento de hormonación cruzada. Necesidad de una ley estatal El problema es que en España no hay una ley integral a nivel estatal que aborde el tema de la transexualidad. Hay leyes autonómicas en Navarra, País Vasco, Andalucía, Extremadura y Canarias (la Comunidad de Madrid está en ello), con lo que la atención desde el punto de vista médico, psicológico y social es distinta según dónde se viva. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, al igual que otras regiones, solo se puede acceder a tratamiento hormonal cuando se es mayor de 18 años. “Cuanto más tarde accedan a los inhibidores estos niños y adolescentes, más riesgos tendrán que enfrentar para su salud mental y física, ya que se les obliga a desarrollar un cuerpo con el que no se identifican. Esto, además les dejará más expuestos al estigma y la discriminación”, afirman desde la Fundación Daniela. Mi hija es una mujer, si alguien no lo ve el problema no es de ella, sino de esa persona A través de esta entidad Paula ha podido acceder a profesionales de la sanidad pública que, concienciados, acceden a poner en marcha los tramientos. “Pero es dejarlo todo en manos de la buena fe de otras personas”, lamenta el gerente de la fundación, Isidro García. “Es lo mismo que ocurre con el tema del nombre y el sexo en el registro y el DNI”, añade. La ley 3/2007 permite a los transexuales el cambio de la mención al nombre y al sexo en el DNI, pero con varios requisitos. Es imprescindible la mayoría de edad, un informe psiquiátrico con un diagnóstico de disforia de género y al menos dos años de tratamiento hormonal. “Eso, además de patologizar el asunto, deja fuera a los menores de edad”, cuenta Isidro.”Imagina lo que sienten al ir en el metro y tener que enseñar el abono transporte. O estar en la sala de espera del médico y que digan en alto un nombre con el que no se identifican”. “Muchas veces se ven obligados a dar explicaciones, y eso atenta contra su derecho a la intimidad”. Por eso, desde la Fundación Daniela insisten en la necesidadde una Ley Estatal Integral de Transexualidad, y para ello han lanzado una campaña de recogida de firmas en Change.org. Entretanto, Paula sueña con tener 18 años para poder operarse y con ser modelo transexual. No todos los transexuales necesitan la cirugía para vivir el género con el que se identifican, pero ella lo tiene claro: “Si me dijeran ahora mismo que me podía meter en un quirófano, lo hacía de cabeza”. Su madre la mira y asiente. “Mi hija es una mujer, si alguien no lo ve el problema no es de ella, sino de esa persona”.

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Agreden a una mujer transexual en un bar del centro de Sevilla

Saray B. S., de 49 años, fue el pasado domingo por la mañana a tomar café a un céntrico bar de Sevilla, cercano a las setas de la Plaza de la Encarnación. Según consta en la denuncia policial, en este establecimiento fue increpada y agredida. Los hechos ocurrieron sobre las 9.30 horas cuando dos individuos empezaron a reírse de ella y la insultaron reiteradamente con frases como “maricón y travesti”. Además, la amenazaron diciéndole uno de ellos: “te cojo y te mato. Te voy a pegar”.
Tras pedirles Saray B. S. que no le faltaran el respeto y advertirles que iba a llamar a la Policía si continuaban los insultos, finalmente, el agresor la llamó “chivato”. Y le dijo que “la conocía” y sabía dónde paraba. Seguidamente, dicho varón arremetió contra ella que se ocultó tras la barra buscando la protección del camarero. El agresor le rompió un vaso de cristal en a cabeza, produciéndole heridas. Saray B. S. tuvo que ser atendida en el hospital Macarena de Sevilla. Según consta en el informe médico sufrió “tres heridas incisocontusas en la región craneal, una de ellas con seis agrafes”. 
“Duermo en un cajero. Tengo miedo. Así no se puede ir por la vida. Aunque duerma en la calle quiero mis derechos”, dice la víctima. Saray B. S. que ya ha prestado declaración en los juzgados. “Somos personas, No extraterrestres. Solo pido que se me respete”, cuenta la víctima a 20minutos, quien añade que se siente “rechazada por la sociedad a la hora de buscar trabajo. Y, ahora, me han agredido. Pido que me ayuden. Me siento una mujer y voy a luchar”. Condena de los hechos Saray B. S. ha visitado a la Asociación de Transexuales de Andalucía- Sylvia Rivera para denunciar su caso. El colectivo condena “contundentemente” los hechos acaecidos el pasado domingo. Y ha dado traslado a la fiscal Flor Torres sobre este delito por identidad sexual en Andalucía. “Estos hechos evidencian la necesidad de una ley contra la LGTBfobia en Andalucía que garantice la igualdad real y contemple sanciones para este tipo de delitos”, dice Mar Cambrollé, presidenta de ATA-Sylvia Rivera.

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