EHGAMek gazteentzako “MADELON SARIAK 2018” literatura lehiaketa antolatzen du

Ehgam convoca por sexta vez sus premios literarios juveniles “Madelon”. Estos premios llevan el nombre de XANTI ALTXU “Madelon”, fundador de Ehgam Gipuzkoa y uno de los primeros y principales socializadores del movimiento gay de Euskal Herria, ya que ambos comparten el mismo objetivo: el fortalecimiento y la visibilidad de la luchaLGTB entre les jóvenes.
El tema es libre, siempre y cuando verse sobre temática gay/les/bi/trans. Hay dos categorías, una para edades de 14 a 17 años, y la otra para edades de 18 a 25 años. Los trabajos podrán estar en castellano o en euskera, en las mismas categorías.

IGNA DE GOMAR PÉREZ «Ni hábito ni mantilla: “Para cantar saetas hace falta sentimiento, y a mí me sobra”

Artista transexual, nacida en Cádiz pero residente en Bilbao desde 1978, para desde su balcón el pulso de La Palanca al paso del Nazareno. «Dios es más de corazón que de sexo». 

Igna de Gomar Pérez no tiene reparos en decir que la Semana de Santa de Bilbao le parece más «sosa» que la de su tierra. Claro que ella es de Vejer de la Frontera (Cádiz), donde el carnaval se vive al ritmo de las chirigotas y las procesiones al de las saetas, nada que ver con la contención que caracteriza estos pagos. Transexual por bandera, cambió su pueblo natal por Bilbao en 1978, cuando vino a trabajar a una sala de fiestas, el Variedades, se enamoró y echó raíces. Estrella del mítico Bataclán hasta que el edificio ardió por los cuatro costados en 1987, es testigo privilegiado del auge y caída de la calle Cortes, primero meca de los artistas y luego lumpen por obra y gracia de la droga, un tema en el que ella no desea entrar. «Tenías que ver cómo era esto. Cuando a Bilbao se le conocía por el color gris y el humo de las fábricas, Las Cortes era una isla de luz, llena de espectáculos y ambiente; los taxis haciendo cola del comienzo al final de la calle». El no va más.

«Cuando Bilbao era humo y fábricas, esto parecía una isla de luz; los taxis haciendo cola en la calle»

Siempre le gustó cantar saetas, «desde niña», y cuando llegó a Bilbao y conoció a las reinas del cabaret de finales de los 70 –Fina del Río, Manolita Quintero, Pepita Sevilla– que abrieron camino, algo se le removió dentro y decidió dar un paso al frente, «aunque al principio me ponía muy nerviosa y me faltaba el aire». Pero el destino estaba echado. Igna, que cantaba en directo, hablaba con el público y era cómica, no se cortaba ni con sierra, rememora mientras salen en la conversación nombres como Sara Montiel o Mari Fe de Triana. «Chiquilla, con esa voz que tú tienes que haces que no te han fichado para grabar un disco», le decía la sevillana cuando le cantó las ‘Cinco Farolas’.

La biografía de Igna daría para una enciclopedia. Artista del Bataclán, gerente del ‘Moulin Rouge’… «Me llamaban la ‘Giralda portátil’ –medía 1,97 metros–. A mí es que la altura me ha matado», suelta con una sonrisa que derrama un poco de tristeza y otro tanto de nostalgia. ¿Lo echa en falta? «Pues mira, no», dice con la certeza de quien sabe que cada cosa tiene su momento. «¿Conoces a la Divina Diva, de ‘La Tramoya’? Pues el año pasado le pasé el baúl entero con toda mi ropa. Es que somos muy amigas». Carretera y manta.

Se encoge de hombros cuando se le recuerda que dan mal tiempo para estos días. La Semana Santa es para ella «sentimiento, corazón y víscera», resume mientras se asoma al balcón enfrentado al de Vicente, otra leyenda del barrio. «No se puede cantar si no tienes algo dentro que sacar». Y susurra «Quisiera ser / quisiera ser golondrina / pa’posarme en el madero / pa’quitarle las espinas». El año pasado, los aplausos desbordaron los límites del barrio». Una paz enorme se dibuja en su cara mientras se asoma al balcón situado enfrente de ‘El Edén’ –otro imprescindible del barrio–, el mismo desde donde cautiva a sus incondicionales. «Porque te aseguro que mucha gente viene a ver al Nazareno, pero otros lo hacen para escuchar las saetas. Uno no se entiende sin las otras», apostilla orgullosa.

«Donde más fe se respira»

Y sí, Igna es muy religiosa. Tiene la casa llena de vírgenes y santos, «aunque no sea mucho de ir a misa. Eso sí, al Nazareno le visito con frecuencia». Cuando se le pregunta qué tiene la procesión de La Palanca contesta sin dudar que es «la más bonita de Bilbao, donde más fe se respira. No me imagino la Semana Santa sin ella. Aquí no sois tanto de saetas, por eso nosotras tenemos que hacernos fuertes». Lo dice sin arrogancia, pero convencida. «Mira, yo soy muy natural. No llevo mantilla, ni me pongo colorete o me pinto los ojos. Para cantar saetas no hace falta maquillaje ni hábito, sino tener sentimiento. Y a mí de eso me sobra».

Además, agradece los buenos momentos que le ha traído la vida y no se arrepiente de nada. «A mí me pusieron vagina con 20 años, ojalá hubiera sido antes, y aquí en Bilbao eso jamás ha sido un problema. Todos me quieren, me respetan. No tengo queja ni de los gitanillos del barrio. ¿Por qué iba a ser de otra forma? A Dios no le importa el sexo, sino el corazón de las personas, que se ayuden unas a otras».

Retiran de la OPE de Osakidetza un tema que «patologizaba» al colectivo LGTBI

Perteneciente a la sección de Psiquiatría, se titulaba ‘Tratamiento de pacientes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales’

Osakidetza ha retirado de la sección de Psiquiatría de su última Oferta Pública de Empleo (OPE) un tema titulado: ‘Tratamiento de pacientes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales’, después de que tres personas expresaran su malestar por un supuesto «planteamiento ‘patologizante’» del colectivo LGTBI.

Según informa la Asociación de Gays, Lesbianas, transexuales y Bisexuales de Euskadi, Gehitu, recientemente la Red para la Igualdad de Trato y No Discriminación del País Vasco, de la que forma parte, recibió una llamada telefónica en la que tres ciudadanos expresaban su «malestar» por «algunos de los términos» de la citada OPE. «En base a dichas demandas -añade el comunicado-, Gehitu estableció contacto con el Servicio de Atención al Paciente y Usuario de Osakidetza (SAPU)» con el fin de plantear este asunto y «solicitar una reunión».

Gehitu recuerda que poco después, el pasado día 2, la directora general de Osakidetza, María Jesús Gemma Múgica, se puso en contacto con esta asociación excusándose «por el hecho». «Unas disculpas que posteriormente fueron remitidas por escrito» el pasado 7 de marzo en un texto que también daba cuenta de «la inminente revisión del texto de la OPE para realizar las correcciones pertinentes», tras lo que la modificación «sería publicada nuevamente a través del Boletín Oficial del País Vasco (BOPV)» . No obstante, «finalmente, el asunto fue retirado del temario de la sección de Psiquiatría» con publicación en el citado boletín del pasado día 14.

Tras estas modificaciones, Gehitu agradece ahora, en un comunicado, «las gestiones realizadas, tanto por parte del SAPU como de la Dirección General de Osakidetza», así como las, «sumamente rápidas y acertadas», gestiones realizadas.

El padre de Ekai: «Mi hijo no se ha suicidado por ser transexual, sino por más circunstancias»

«Cuando hace un año me dijo que era un chico, le contesté que me daba igual, que le iba a seguir queriendo»

Elaxar Lersundi, fotografiado ayer en Ondarroa, asegura que su familia seguirá «luchando por despatologizar la transexualidad». / MAIKA SALGUERO

Su hijo, Ekai, se fue de sus vidas por decisión propia hoy hace siete días. Tenía 16 años y ansiaba una terapia hormonal que los protocolos médicos ralentizaron. Su familia mantiene la reivindicación. «¿Para qué tanto psiquiatra? ¿Quién mejor que él para saber que era un chico?», dice Elaxar Lersundi.

– Se cumple una semana del suicidio de su hijo. ¿Qué tal está?

– Como una montaña rusa. A ratos bien y otras veces… La vuelta a la rutina, al trabajo, es lo mejor. Y eso que soy enterrador. Siempre digo que para descansar la mente, hay que cansar el cuerpo.

– ¿Y su esposa, Ana?

– Ella está peor que yo. Fue quien le encontró muerto.

– ¿Tienen más hijos?

– Sí, una chavala de 12 años.

– ¿Cómo está viviendo este trago?

– Lo está asumiendo. El otro día, enterramos las cenizas de Ekai en un terreno, junto a las de sus dos abuelos. Y la niña estuvo allí. Quisimos que fuera así para que visualizara que su cuerpo ya no sigue entre nosotros, pero él sí. Ekai estará siempre con nosotros. Nuestra hija va a tener momentos malos, pero nos tiene a nosotros para apoyarla.

– Ondarroa se ha volcado con ustedes. ¿Esperaban esta respuesta?

– Hemos flipado… pero sí. No ha sido solo ahora. Desde el primer día, el pueblo ha aceptado a Ekai como era. En el instituto no tuvo ningún problema. En cuanto se comunicó, todo el mundo, profesores, alumnos y padres, visualizaron que era Ekai.

– ¿Y ustedes en que momento supieron que Ekai era un chico?

– Nos lo dijo ahora hace un año. Había cumplido 15 años en octubre.

 ¿Cómo reaccionaron?

– En ese momento, te quedas… Pero luego piensas y entiendes cosas como que nunca le gustó ponerse vestidos. Le dije: ‘Me da lo mismo que seas chico que chica, te sigo queriendo igual’. Desde ese momento, le llamamos Ekai, como él quería.

– Su hijo no es la primera persona transexual que se quita la vida. ¿En algún momento pensaron que podría suicidarse?

– Nunca lo pensamos. Y menos en este momento. Este último año estaba mejor. Estaba ilusionado con ir al instituto de Durango y luego a la Universidad, a hacer Imagen y Sonido. Hace un par de meses se compró una cámara y hacía fotos y las trabajaba con el ordenador. Era un genio escribiendo, dibujando, sabía algo de japonés y coreano porque le encantaba todo ese mundo de la cultura samurai.

– ¿Era buen estudiante?

– Un currela a tope, pero tenía dislexia y discalculia y asignaturas como Física y Química o Matemáticas le costaban. Fuimos pioneros en decir a los maestros estos problemas y fuimos pioneros en comunicarles su transexualidad. La verdad, ya estamos cansados de ser pioneros.

– ¿Salía mucho, como cualquier otro adolescente?

– Sí, tenía amigos, pero siempre fue introvertido y vivía encerrado en su mundo.

– ¿Cree que la transexualidad afecta a las relaciones sociales y que esto puede haber llevado a su hijo a quitarse la vida?

– No. No se ha suicidado por ser transexual. Ha sido por un cúmulo de circunstancias.

– ¿Puede explicarlo?

– Llevaba un año esperando a que el hospital de Cruces le pusiera un tratamiento hormonal, pero de momento solo había conseguido consultas con psicólogos y psiquiatras. Mañana (por hoy) tenía consulta con la endocrina. En Euskadi hay que seguir el ejemplo de Navarra o de Barcelona. La transexualidad no es una enfermedad mental; hay que despatologizarla.

Tratamiento hormonal

 El tratamiento hormonal en el Servicio Vasco de Salud se autoriza a partir de los 16 años. Ekai los había cumplido en octubre.

– Tres, cuatro meses en esa edad es un mundo. Él lo pasaba mal. No soportaba tener la regla, verse el pecho. Hay que acortar los plazos y hormonar a demanda. ¿Quién mejor que él para saber lo que quería? ¿Para qué tanto psiquiatra y tanto psicólogo? Le ofrecimos la posibilidad de hormonarse en Barcelona, pero no quiso.

– ¿Se plantearon acudir a un hospital de Barcelona?

– No es necesario. Se envía una analítica de la persona a una asociación de allí y se recetan las hormonas.

– ¿Por qué no quiso?

– Porque quería que le trataran aquí. Era su lucha, como buen guerrero samurai, no se daba por vencido.

– ¿Y ahora también es su lucha?

– Sí. Vamos a seguir luchando por lo que él quería, por despatologizar la transexualidad. Por acortar los plazos para los tratamientos.

La ley LGTBI de Podemos sigue su curso en el Congreso

El Congreso de los Diputados rechazó ayer la enmienda a la totalidad presentada por el PP a la ley integral LGTBI que, impulsada por Unidos Podemos, recibió el respaldo de la Cámara en septiembre con la abstención de los populares. El proyecto legislativo sigue así su curso. El partido de Rajoy se quedó solo frente al resto de grupos en su intención de cambiar el texto, cuyo objetivo es impedir la discriminación por razón de sexo de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales. En sus intervenciones, todos los parlamentarios recordaron a Ekai Lersundi, el adolescente de Ondarroa, y expresaron su deseo de que no haya más víctimas por ese motivo.

 

Darpón asegura que el hospital de Cruces cumplió los protocolos con Ekai

Los padres de Ekai, durante un concentración (EFE)

BILBAO. Darpón ha recordado que Euskadi cuenta con una ley que contempla una guía de actuación multidisciplinar con las personas transexuales en los ámbitos sanitario, social y educativo, que se elaboró con consenso y con la participación de los profesionales.

“Esta guía es la que se aplica y los profesionales (del Hospital de Cruces) la han cumplido”, ha afirmado Darpón en una entrevista en Radio Euskadi.

Ha destacado la “conmoción” del personal de la Unidad de Identidad Sexual de Cruces por el suicidio de Ekai y ha hecho hincapié en la complejidad del tratamiento de estos casos.

“Determinar cual es el momento idóneo para aplicar tratamiento hormonal a un menor, cual es la evaluación psicológica que aconseje adelantarlo o aplicarlo es muy complejo”, ha señalado el consejero.

El objetivo de la Unidad del Hospital de Cruces es “dar la mejor atención” a las personas transexuales, pero, a juicio del consejero, es “complejo social y éticamente” decidir que los profesionales hagan “una cosa u otra”, porque tampoco existen “evidencias científicas”.

Ha explicado que, en relación con el tratamiento a menores transexuales, existen “dos grandes escuelas en el mundo”, una de las cuales se inclina por aplicar el tratamiento hormonal antes de la adolescencia, y la otra por hacerlo después, pero “no hay consenso”.

Darpón ha expresado sus condolencias a la familia de Ekai y ha dicho que ha hablado con el personal de la Unidad de Identidad de Sexual de Cruces, que está “conmocionado” por el fallecimiento del joven, que, a su juicio, no tiene por qué estar relacionado con el hecho de que estuviera “recibiendo o a la espera de recibir” tratamiento hormonal.

Según el consejero, en esta Unidad se está haciendo un “análisis riguroso” de cómo se ha realizado la aplicación de la guía en el caso de Ekai, así como “los factores en los que se pudo haber hecho más, y en breve habrá resultados” de ese estudio. “Si vemos que hay que modificar algo, lo vamos a abordar”, ha manifestado.

Darpón ha anunciado también que la próxima semana se reunirá con representantes de la Asociación de Familias de Menores Transexuales-Chrysallis.

Darpón asegura que Cruces cumplió el protocolo con Ekai, aunque se revisará «si se pudo hacer más»

Concentración en memoria de Ekai.

El consejero de Salud ha asegurado que el suicidio del joven transexual de 16 años ha «conmocionado» a los profesionales de la Unidad de Género del centro sanitario

El hospital de Cruces «cumplió con la guía de actuación establecida» en el caso de Ekai, el adolescente transexual de 16 años que se suicidó la pasada semana en su casa de Ondarroa. Así lo ha asegurado el consejero de Salud, Jon Darpón, que ha defendido la labor de los profesionales de la unidad de Identidad sexual del centro sanitario vizcaíno que, según ha dicho, están «conmocionados» por el triste suceso.

Tras expresar sus condolencias a la familia de Ekai, cuyo fallecimiento, a su juicio, no tiene por qué estar relacionado con el hecho de que estuviera «recibiendo o a la espera de recibir» tratamiento hormonal. Según el consejero, en esta Unidad se está haciendo un «análisis riguroso» de cómo se ha realizado la aplicación de la guía en el caso de Ekai, así como «los factores en los que se pudo haber hecho más, y en breve habrá resultados» de ese estudio. «Si vemos que hay que modificar algo, lo vamos a abordar», ha manifestado.

Tras anunciar que la próxima semana se reunirá con representantes de la Asociación de Familias de Menores Transexuales-Chrysallis, Darpón ha recordado que Euskadi cuenta con una ley que contempla una guía de actuación multidisciplinar con las personas transexuales en los ámbitos sanitario, social y educativo, que se elaboró con consenso y con la participación de los profesionales. «Esta guía es la que se aplica y los profesionales (del Hospital de Cruces) la han cumplido», ha afirmado Darpón en una entrevista en Radio Euskadi.

«Determinar cual es el momento idóneo para aplicar tratamiento hormonal a un menor, cual es la evaluación psicológica que aconseje adelantarlo o aplicarlo es muy complejo», ha señalado el consejero.

El objetivo de la Unidad del Hospital de Cruces es «dar la mejor atención» a las personas transexuales pero, a juicio del consejero, es «complejo social y éticamente» decidir que los profesionales hagan «una cosa u otra» porque tampoco existen «evidencias científicas». En este sentido ha explicado que, en relación con el tratamiento a menores transexuales, existen «dos grandes escuelas en el mundo», una de las cuales se inclina por aplicar el tratamiento hormonal antes de la adolescencia, y la otra por hacerlo después, pero «no hay consenso».

Darpón cree que Cruces cumplió la guía de actuación con Ekai, pero dice que “si hay que modificar algo lo vamos a abordar”

Los padres de Ekai, el adolescente transexual de 16 años, durante la concentración llevada a cabo en la plaza del Ayuntamiento de Ondarroa. EFE

El consejero de SaludJon Darpón, ha asegurado hoy que la Unidad de Identidad Sexual del Hospital de Cruces, en la que durante el pasado año pasó “múltiples consultas” Ekai, el adolescente transexual que se suicidó en Ondarroa, cumplió con la guía de actuación establecida para estos casos.

Darpón ha recordado que Euskadi cuenta con una ley que contempla una guía de actuación multidisciplinar con las personas transexuales en los ámbitos sanitario, social y educativo, que se elaboró con consenso y con la participación de los profesionales.

“Esta guía es la que se aplica y los profesionales (del Hospital de Cruces) la han cumplido”, ha afirmado Darpón en una entrevista en Radio Euskadi.

Ha destacado la “conmoción” del personal de la Unidad de Identidad Sexual de Cruces por el suicidio de Ekai y ha hecho hincapié en la complejidad del tratamiento de estos casos.

“Determinar cual es el momento idóneo para aplicar tratamiento hormonal a un menor, cual es la evaluación psicológica que aconseje adelantarlo o aplicarlo es muy complejo”, ha señalado el consejero.

El objetivo de la Unidad del Hospital de Cruces es “dar la mejor atención” a las personas transexuales, pero, a juicio del consejero, es “complejo social y éticamente” decidir que los profesionales hagan “una cosa u otra”, porque tampoco existen “evidencias científicas”.

Ha explicado que, en relación con el tratamiento a menores transexuales, existen “dos grandes escuelas en el mundo”, una de las cuales se inclina por aplicar el tratamiento hormonal antes de la adolescencia, y la otra por hacerlo después, pero “no hay consenso”.

Darpón ha expresado sus condolencias a la familia de Ekai y ha dicho que ha hablado con el personal de la Unidad de Identidad de Sexual de Cruces, que está “conmocionado” por el fallecimiento del joven, que, a su juicio, no tiene por qué estar relacionado con el hecho de que estuviera “recibiendo o a la espera de recibir” tratamiento hormonal.

Según el consejero, en esta Unidad se está haciendo un “análisis riguroso” de cómo se ha realizado la aplicación de la guía en el caso de Ekai, así como “los factores en los que se pudo haber hecho más, y en breve habrá resultados” de ese estudio. “Si vemos que hay que modificar algo, lo vamos a abordar”, ha manifestado.

Darpón ha anunciado también que la próxima semana se reunirá con representantes de la Asociación de Familias de Menores Transexuales-Chrysallis.

«A Ekai en el instituto de Ondarroa le trataron bien desde el minuto uno»

La madre del joven transexual fallecido y la asociación Chrysallis Euskal Herria consideran que estuvo arropado por el alumnado y el profesorado, que estaba pendiente de formación específica

Ekai, junto a su padre, en un programa de la Sexta donde abordaban el tema de la transexualidad juvenil. / E. C,

La muerte de Ekai, el joven transexual ondarrés de 16 años que se quitó la vida la semana pasada, ha movido a la reflexión sobre si en el ámbito escolar se puede hacer más para apoyar a los chavales que se encuentran en esta situación, un complejo trance de sus vidas que en la adolescencia se vuelve extremadamente delicado. Para despejar dudas, la asociación Chrysallis Euskal Herria -que lucha por una ley que proteja y reconozca los derechos a los menores y jóvenes cuyo ‘sexo registral’ no coincide con su género- ha querido dejar claro que, en el caso de Ekai, el alumnado y el profesorado del instituto al que asistía «estuvieron a su lado». «Aceptaron su identidad sexual desde que él lo comunicó en el centro y le llamaron por el nombre que él decidió», subrayan. Asimismo, en todos los documentos escolares «se cambió su nombre anterior y se puso Ekai». En este sentido, la propia madre del chico fallecido ha asegurado, según recoge la organización Chrysallis, que «a Ekai en el instituto de Ondarroa le aceptaron y le trataron bien desde el minuto uno».

Al parecer, los profesores del centro habían trasladado a las aulas el tema de la transexualidad, en un intento por hacer comprender a los chavales esta realidad, que, además, afectaba a uno de sus compañeros. Para ello, habían sido previamente asesorados por la asociación y el Gobierno vasco. No obstante, según lamentan desde Chrysallis, «la formación específica del profesorado todavía no se había hecho», ya que estaba programada para el mes que viene. Y tampoco se había realizado ninguna formación con padres y madres del centro. Para Ekai, estas asignaturas pendientes han llegado tarde.

«Con carácter de urgencia»

Tras agradecer a los alumnos y al personal del instituto de Ekai el apoyo que le ofrecieron y su «capacidad de comprensión y de aceptación de los hechos de diversidad», los miembros de Chrysallis han manifestado la necesidad de «proporcionar un plan de formación integral que incluya al profesorado, a madres y padres y al alumnado». A su juicio, esta tarea debe realizarse de manera coordinada por profesionales de la sexología con conocimiento específico de la transexualidad infantil y juvenil, «y con caracter de urgencia, para que toda la comunidad escolar pueda comprender la realidad de la transexualidad y así poder respetarla». Según recalcan, este plan debería «ser garantizado desde los Departamentos de Educación y de Política Familiar del Gobierno Vasco, cuestión que llevamos dos años demandando y que sigue sin ser atendida en los términos que estas chicas y chicos necesitan».

Chrysallis pide a Educación un plan urgente de formación sobre transexualidad

Los padres de Ekai, durante un concentración (EFE)

BILBAO. Chrysallis considera necesario proporcionar, en el acompañamiento a chicas y chicos en situación de transexualidad, un plan de formación integral que incluya al profesorado, a los padres y al alumnado, realizado de manera coordinada por profesionales de la sexología con conocimiento específico sobre la materia.

En un comunicado difundido hoy, la asociación se refiera al suicidio la semana pasada de Ekai, un adolescente transexual de 16 años, en Ondarroa, para destacar que sus compañeros y profesores del instituto aceptaron su identidad sexual desde que él lo comunicó en el centro y l llamaron por el nombre que él decidió.

Así, en todos los documentos del centro se cambió su nombre anterior y se puso Ekai, y el profesorado del centro trabajó en las aulas sobre la comprensión de la transexualidad con materiales didácticos y la asesoría tanto de Chrysallis como del servicio Berdindu del Gobierno Vasco.

La asociación señala que la propia madre de Ekai ha dicho que en el instituto aceptaron a su hijo y le trataron bien “desde el primer minuto”.

No obstante, la formación específica con el profesorado todavía no se había realizado, ya que está programada para el próximo mes de marzo, y será impartida desde el servicio Berdindu del Gobierno Vasco.

Chrysallis pretende que con el plan de formación toda la comunidad escolar pueda comprender la realidad de la transexualidad y así poder respetarla, y considera que el mismo debe ser garantizado desde los departamentos de Educación y de Política Familiar del Gobierno Vasco.

 

“Lucho por los derechos de las mujeres y el colectivo LGTBI”

La cineasta Émile Jouvet recibió el Premio Honorífico Zinegoak por sus filmes reivindicativos

La directora, fotógrafa y productora Émilie Jouvet recibió ayer en el Teatro Arriaga el Premio Honorífico Zinegoak 2018. (Oskar Martínez)

bilbao– La cineasta Émilie Jouvet llegó ayer al Teatro Arriaga para recoger el Premio Honorífico Zinegoak 2018, un galardón que el festival le entregó por tener “una visión muy libre y a la vez muy bonita y cuidada de lo que es la sexualidad femenina”. Así lo confirmó Pau Guillén, director de la presente edición, acompañando a la artista francesa en la presentación ante los medios.

“En estos tiempos en los que parece que la sexualidad se realiza de manera explícita en lo audiovisual para generar violencia o sumisión, sobre todo hacia la mujer, Émilie lo hace para transmitir la belleza de la diversidad y las maneras de disfrutar y mostrar los cuerpos”, agregó Guillén. El director recordó que en las películas de Jouvet aparecen “mujeres poderosas, mujeres que han decidido ser dueñas de su sexualidad y personas que han optado por disfrutarla de la manera que consideran oportuna”. Puesto que este año elleitmotiv de Zinegoak es la naturalidad de las diferencias, se reconoce la labor de esta artista que precisamente en sus trabajos “reivindica la diferencia de ser, de amar, de expresarse y de disfrutar de la sexualidad”.

Durante el acto, Jouvet hizo un repaso de su carrera y de sus inicios en el mundo del cine. Directora, fotógrafa y productora, la creadora se formó en Bellas Artes en la Escuela Superior de Fotografía de París, y en 2004 se unió al grupo de artistas Queer Factory. Desde muy temprano estudió la vida íntima y sexual como expresión natural y fundamental del ser humano, el rol femenino en un mundo profesional tan masculinizado como es el cine para adultos, o las dificultades del colectivo de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales para convertirse en padres y madres. “Me interesaron enseguida los derechos de la comunidad LGTBI+ porque yo misma me enamoré de una mujer y quise integrar lo que me estaba pasando a nivel personal en el tipo de trabajo que yo hacía”, explicó Jouvet.

En 2006 dirigió su primer filme queer, lésbico y transgénero francés titulado One Night Stand, y logró multitud de reconocimientos internacionales. Gracias a esto pudo, tres años después, crear un grupo artístico de mujeres a las que acompañó por toda Europa grabando sus actuaciones, dentro y fuera de escena. A través de sus performances y las conversaciones que graba entre ellas, construyó su ideario sobre sexualidad, los prejuicios que les rodean y la reivindicación de sus cuerpos alejadas de lo políticamente correcto. El resultado fue el documental Too much pussy! que se alzó con el Premio a la mejor película LGTB del Festival de Cannes Independiente. “Uno de los objetivos en mi trabajo es mandar un mensaje político y a la vez íntimo, y mostrar de forma directa qué capacidad tiene el Estado de influir en nuestra vida”, aclaró la galardonada.

Jouvet, quien asegura que desde que comenzó su carrera empezó su “lucha por los derechos de las mujeres y la comunidad LGTBI”, también habló sobre su filmeAria, en el que reflexiona sobre el creciente contexto homofóbico de su país, y se pregunta “por qué se les impide tener hijos a quienes pertenecen a ciertos colectivos”, ya que en Francia no está permitida la reproducción asistida a mujeres solteras y lesbianas.

Último filmeSu último trabajo, My body my rules, vio la luz el año pasado y en él muestra a mujeres con cuerpos fuera de los arquetipos sociales a través de una galería de retratos que cuestionan el peso, la edad, la identidad, el género o el color. “Se trata de ocho retratos que componen una horquilla de personas muy diferentes”, señaló Jouvet, quien matizó que en su labor “la forma sigue al fondo” que quiere tratar: “Es un cine fuera de lo normal en cuanto a forma y género, pero es el cine que yo quiero hacer”.