Radiografía del matrimonio gay diez años después

Emilio Menéndez y Carlos Baturín, el matrimonio que protagonizó la primera boda homosexual en España

Emilio Menéndez y Carlos Baturín, el matrimonio que protagonizó la primera boda homosexual en España. / Archivo

«Es una victoria para Estados Unidos». Esta frase grandilocuente bien podría haber sido pronunciada por cualquier portavoz de la poderosa Unión estadounidense para la Defensa de las Libertades (ACLU, en sus siglas en inglés). Pero no fue así. Son palabras de Barack Obama, el presidente de Estados Unidos que el viernes se mostró feliz porque la Corte Suprema había legalizado el matrimonio homosexual en todo el país. Incluso los perfiles de las redes sociales abandonaron el habitual blanco de su casa por la bandera arcoíris. Pero no siempre fue así. Obama no se mostró abiertamente favorable hasta mayo de 2012, cuando en una entrevista televisiva aseguró que había reflexionado después de comprobar los efectos de la eliminación de las restricciones en el Ejército y tras haber hablado con parejas. Hasta entonces, creía que era suficiente con las uniones civiles, una figura que no chocaba con sus «creencias religiosas».

Sin embargo, el presidente estadounidense cambió de opinión, fruto de la reflexión personal, coincidió con año de reelección y con la necesidad de contactar con unos votantes más jóvenes y abiertos en sus convicciones y que forman ese 60% de personas -según la última encuesta de Pew Research Center- que acepta con normalidad los matrimonios gais. Ahora aplaude la decisión del alto tribunal y se siente «feliz» por el fallo. Ese colectivo juvenil, por ejemplo, se ha dado en Irlanda. Un país donde hace solo dos décadas la homosexualidad era ilegal, el aborto -aunque sea por violación- está fuera de la ley y el divorcio consentido desde 1995, dio un verdadero sopapo a las convenciones del país con un sí rotundo a la legalización de estas relaciones. Además, fue la primera vez que se tomaba una decisión de este calado consultando al pueblo en referéndum. Un pueblo que se declara en un 85% católico pero que ha desoído los consejos de la jerarquía católica irlandesa, azotada por los gravísimos escándalos sexuales.

Una jerarquía que se ha mostrado en contra de estas uniones, pero que no ha hecho una campaña tan proactiva como sus homólogos españoles hace diez años. El 18 de junio de 2005, una veintena de obispos encabezados por Antonio María Rouco Varela, acudieron a una manifestación a favor de la familia tradicional. «Es una inclinación objetivamente desordenada», argumentaba tres días después Juan Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal. «En cuanto pase un poco el tiempo se verá que los ciudadanos tienen razón», argumentaba, en plena manifestación, Ángel Acebes, entonces secretario general del PP. «Asistimos a la voladura del matrimonio», indicó hace diez años el entonces arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco. Pero no ocurrió nada de eso. Es más el índice de aceptación de la homosexualidad en España no ha dejado de ascender: si hace una década estaba en el 80%, el estudio de Pew Research Center la sitúan en el 88%. A la cabeza en el mundo entero, cuando mañana se cumplen diez años de la aprobación de la ley.

La normalidad que se plasmó, en el aspecto legal, en 2012 cuando el Tribunal Constitucional dio validez al término matrimonio para este tipo de uniones. Así rechazaba un recurso presentado por unos cincuenta diputados del PP para abolir esa palabra en abril de 2005. Una situación espinosa para el partido del Gobierno, que suspiró aliviado cuando observó que en medio de las políticas de austeridad, no tenía otro incendio social. Incluso el propio Rajoy pasó de sentir el recurso como «propio», a querer abolir la ley (2010), y a matizar que solo estaba en contra de la palabra matrimonio (2011).

Hasta la Iglesia ha suavizado su lenguaje. «Si una persona homosexual tiene buena voluntad y busca a Dios, yo no soy quién para juzgarla», reflexionaba el papa Francisco hace menos de 18 meses, lejos del calificativo de «aberración» que usó Benedicto XVI. «El catecismo de la Iglesia Católica lo explica muy bien. Dice que no deberían ser marginados por ello, sino que deberían ser integrados en la sociedad», añadió el Papa argentino hace dos años. Una integración de todos.

Unas tres mil bodas al año

A pesar del gran avance en la igualdad de derechos que supuso que las personas del mismo sexo pudieran tener las mismas prestaciones y reconocimiento que las uniones heterosexuales no ha supuesto una explosión de bodas en los ayuntamientos y juzgados. El año pasado, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se produjeron 3.071 matrimonios entre personas del mismo sexo. Apenas representaron el 2% de todos los casamientos registrados en 2014 -en total 153.375 personas-. Desde 2006, cuando el INE comenzó a publicar estos datos, las cifras se han mantenido alrededor de los tres millares. Solo hace nueve años, se produjo una verdadera explosión: se produjeron 4.313 bodas.

Cuba es el primer país en eliminar la transmisión de madre a hijo del VIH

Una enfermera del Ejército de Salvación en Johanesburgo sostiene a un niño infectado por VIH, en una foto de archivo.

Una enfermera del Ejército de Salvación en Johanesburgo sostiene a un niño infectado por VIH, en una foto de archivo. / REUTERS

Cada año, alrededor de 1,4 millones de mujeres con VIH se quedan embarazadas. Si no reciben tratamiento, las posibilidades de que transmitan el virus a su bebé durante la gestación, parto o lactancia oscilan entre el 15 y el 45 %. Así que lograr cortar este círculo vicioso que provoca la continuación de un virus que se lleva décadas combatiendo sin que aún se haya logrado una cura efectiva no es un desafío menor. Pero eso es lo que ha conseguido Cuba, tal como ha reconocido oficialmente este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En una ceremonia en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS, la oficina regional de la OMS) en Washington, la OMS entregó a Cuba la primera certificación del mundo que avala que un país ha logrado el reto doble de eliminar la transmisión de madre a hijo del VIH y, también, de la sífilis congénita.

“Se ha ganado una gran batalla en la lucha contra el sida”, celebró la directora de la OPS, Carissa Etienne. Eliminar la transmisión vertical del VIH “representa un gran paso para Cuba hacia una generación libre de sida”, agregó.

“La eliminación de la transmisión de un virus es uno de los mayores logros posibles en el campo de la salud”, coincidió también la directora general de la OMS, Margaret Chan, en un comunicado.

El porcentaje de 15-45 % de posibilidades de transmisión del VIH de madre a hijo cae a solo 1 % si se dan retrovirales tanto a la madre como al hijo durante todas las fases en que se puede producir la transmisión. Según la OMS, el número de niños que nacen cada año con VIH se ha reducido a casi la mitad desde 2009, pasando de 400.000 a 240.000 en 2013.

Pero la cifra está muy lejos aún de la meta marcada para este mismo 2015: que se reduzca a menos de 40.000.

La batalla contra la transmisión maternoinfantil de la sífilis también tiene aún muchos retos por delante: cada año, casi un millón de mujeres embarazadas se contagian con este virus que puede provocar desde la muerte fetal o perinatal a infecciones neonatales graves. Todo ello, señala la OMS, cuando existen “opciones simples y rentables de detección y tratamiento relativamente rentables durante el embarazo”, como la penicilina, que pueden eliminar la mayor parte de esas complicaciones.

En Washington, en una ceremonia junto con el ministro cubano de Salud, Roberto Morales Ojeda, la directora de la OPS destacó la clave del hito cubano: la cobertura sanitaria universal y asequible.

“El éxito de Cuba demuestra que el acceso universal y la cobertura universal de salud son factibles y de hecho son la clave del éxito, incluso en contra de desafíos tan complejos como el VIH”, recalcó Etienne. A su lado, el director ejecutivo adjunto deONUSIDA, Luiz Loures, y el jefe de salud de UNICEF, Mickey Chopra, asentían.

Cuba disfruta de un servicio público de salud “gratuito, accesible regionalizado, integral y sin discriminación, basado en la atención primaria de salud”, resumió el ministro cubano esta parte clave del éxito ahora logrado, que también atribuyó a una “voluntad política” clave y la participación de las comunidades en los programas de atención y prevención.

Pero la premisa de la cobertura sanitaria universal y asequible va más allá de la larga lucha contra el sida, apostilló la jefa de la OPS.

La crisis desatada el año pasado por la epidemia de ébola “nos ha demostrado que si tienes un sistema de salud fuerte que está basado en atención primaria y acceso y cobertura sanitaria universales, puedes afrontar cualquier desafío, ya sea un desastre natural o enfermedades contagiosas”, señaló Etienne.

En el continente americano, la OMS-OPS ha estado trabajando desde 2010 en una iniciativa regional para eliminar la transmisión maternoinfantil de VIH y sífilis.

Aunque Cuba es el primer país que recibe esta certificación oficial, después de haber comenzado el proceso de validación hace un año, hay seis países o territorios que según la OPS también están en condiciones de ser validados porque habrían logrado eliminar tanto la transmisión de madre a hijo del VIH como la sífilis: las islas británicas en el Caribe de Anguila y Montserrat, Barbados, Canadá, Estados Unidos y Puerto Rico.

La OMS considera que un país ha eliminado la transmisión maternoinfantil del VIH cuando se registran menos de dos bebés infectados por cada cien nacidos de madres portadoras del virus. En el caso de la sífilis, es menos de un caso por cada 2.000 nacimientos vivos.

En el marco de la iniciativa de la OPS, Cuba ha implementado en los últimos años medidas como cuidado prenatal temprano y pruebas de VIH y sífilis tanto para las mujeres embarazadas como para los padres. También proporciona tratamiento a las mujeres que dan positivo y a sus bebés, además de fomentar medidas de prevención como el uso de preservativos, entre otros.

Como resultado, que ha redundado ahora en la certificación oficial de la OMS, en 2014 en Cuba solo se registraron los casos de dos bebés que nacieron con VIH y cinco más con sífilis congénita, una cifra por debajo de los mínimos para poder dar por logrado el objetivo de eliminar la transmisión maternoinfantil de estas enfermedades.

Pese a que el objetivo de la OMS es alentar a que los países continúen sus esfuerzos para cortar la transmisión vertical de estas enfermedades, los expertos pidieron no desatender las otras fases importantes de este problema, especialmente el tratamiento.

“El desafío no es solo la prevención, también lo es asegurar el derecho de los niños ya infectados a obtener el mejor tratamiento posible”, recordó el responsable de UNICEF.

Telemadrid retransmitirá por primera vez en directo la marcha del Orgullo Gay

La bandera arcoiris desplegada en la fachada del Palacio de Cibeles.

La bandera arcoiris desplegada en la fachada del Palacio de Cibeles. JAVIER BARBANCHO

Telemadrid retransmitirá por primera vez en directo la marcha del Orgullo 2015, que este año, bajo el lema ‘Leyes por la igualdad real ya’, repite el mismo recorrido de la última edición, saliendo de Atocha a las 18.30 horas para llegar a Colón.

Fuentes del ente público madrileño han explicado que Telemadrid emitirá un especial de ‘Aquí en Madrid’, programa diario presentado por Goyo González y María Gracia, en el que transmitirán minuto a minuto la manifestación.

Varias asociaciones del colectivo LGTB habían trasladado la petición a los Grupos Parlamentarios en la Asamblea de Madrid. De hecho, este martes, diputados de Podemos y Ciudadanos se han reunido con representantes del colectivo para abordar el tema.

Este Orgullo 2015 en Madrid está repleto de gestos nuevos por parte de las administraciones públicas. Ya el domingo, la sede del Gobierno regional en la Puerta del Sol amaneció con la bandera del arcoíris, del mismo modo que cuelga otra del Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento, y de cada una de las juntas de distrito.

Verónika Arauzo, activista transexual: “Me impidieron entrar en el Hotel Oscar diciéndome que no podía ir disfrazado”

Verónika Arauzo, en un momento de la protesta frente al Hotel Room Mate Oscar

Verónika Arauzo, en un momento de la protesta frente al Hotel Room Mate Oscar / Aroa Burton

Verónika Arauzo es una activista transexual que el pasado domingo participó en la manifestación por un Orgullo crítico convocada en Madrid. El objetivo: “Recuperar el espíritu reivindicativo y protestar contra la mercantilización del oficial”. Sin embargo, horas después del final de la movilización, Arauzo acabó interponiendo una denuncia contra el Hotel Room Mate Oscar, que afirma ser conocido “por su respaldo al movimiento LGTB”, alegando que el personal del establecimiento le había impedido la entrada “por razones transfóbicas, sexistas y clasistas”, según cuenta a eldiario.es.

Los hechos ocurrieron sobre las 21.30 de la tarde, cuando, según su testimonio, intentó acceder a la azotea del edificio junto a otros dos compañeros para hacer una fotografía panorámica de la manifestación, que en ese momento había llegado a la plaza Vázquez de Mella de Chueca, final del recorrido. Según la afectada, en un principio, “el portero me dijo que no podía pasar porque no llevaba casi ropa, a lo que respondí vistiéndome”. Sin embargo, “seguían sin dejarme entrar, así que solicité hablar con el encargado”.

“Él me insistió en que había un ‘dress code’ para poder entrar en el hotel que yo no cumplía, pero finalmente se le acabó escapando que ‘así disfrazado’ no podía pasar'”, sostiene Arauzo, que fue la persona que había tramitado los permisos ante la Delegación del Gobierno para celebrar la manifestación. Según su testimonio, “estaban dejando entrar a otras personas con atuendos similares a los nuestros”. Acto seguido, los participantes en la movilización del Orgullo Crítico decidieron dirigirse a la puerta del hotel y protestar de forma pacífica pronunciando consignas como “si tocan a una, nos tocan a todas” o “aquí está la resistencia trans”. Una acción que culminó sin incidentes.

La versión de la empresa

Casualmente, este lunes, Cogam (asociación de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid) iba a entregar al Hotel Room Mate Óscar el Premio Triángulo Empresa Amigable LGTB, que al final ha acabado suspendiendo de forma cautelar. “Debemos esperar a que se aclare el incidente”, sostiene Gerardo López, portavoz de la organización.

Las razones para entregar el galardón, en opinión de López, radican en que se trata “de una empresa que nació con vocación de inclusión y con actitud amigable hacia las personas LGTB”. Sin embargo, confirma que “lo lógico es esperar a que se resuelva la denuncia” e insiste en que “Cogam está siempre al lado de las personas LGTB y en contra de cualquier gesto o actitud discriminatoria”.

La versión del hotel, propiedad del empresario Enrique Sarasola, difiere mucho a la ofrecida por la activista. A través de un comunicado, desmiente que se produjera un acto de transfobia y sostiene que “la persona denunciante se personó en el hotel con evidentes síntomas de embriaguez”. “En vista de su actitud le fue denegado el acceso alegando el derecho reservado de admisión del local”, añade. Además, desde la empresa explican que, a pesar de la presencia de la policía en el lugar de los hechos, “la activista no realizó ningún tipo de diligencia”.

Verónika Arauzo aclara que no realizó ninguna denuncia ante el policía porque éste “mostró una actitud tránsfoba, falta de sensibilidad y no lo iba a entender”. Al día siguiente de la manifestación, acudió a la comisaría de la madrileña calle Leganitos para interponerla. Ahora se plantea ampliar la demanda “ante las difamaciones que está vertiendo la empresa”. La Plataforma por los Derechos Trans ha lanzado un comunicado condenando “este deleznable acto de transfobia”.

La activista ha recibido una ola de solidaridad en las redes sociales por parte de activistas y movimientos integrantes del Orgullo Crítico, a los que agradece el apoyo y pide “una declaración conjunta porque han estado presentes en el lugar de los hechos”. Varios asistentes aseguran a este medio que “Verónika en ningún momento mostró síntomas de estar bajo los efectos del alcohol” y se muestran indignados porque “el hotel ha cambiado de versión”.

COGAM premia la transfobia y el gaypitalismo

SHANGAY LILI

Ayer tuvo lugar el Orgullo Crítico de Madrid. Esta respuesta crítica a la mercantilización del Orgullo Gay —o Gaypitalista— ya lleva varias ediciones teniendo lugar por las calles de Lavapiés. Yo asistí a los primeros, pero la deriva del mismo, que desembocó en división en dos grupos hace dos años, me disuadió de seguir asistiendo aunque mi corazón y mi trinchera está con ellas y ellos siempre. Tan necesarias disidencias.

Este año, inexplicablemente, salió de su tradicional recorrido y acabó en la gaypitalista Plaza de Vázquez de Mella, frente a ese emblema del peor gaypitalismo que es el Hotel Óscar, perteneciente a la cadena Room Mate Hotels de mi ex amigo Kike Sarasola. A pesar de —o precisamente por— ser hijo del financiador de Felipe González, Enrique Sarasola (y compinche de negocios turbios en Colombia y aquí), Kike ha sido uno de los principales valedores y beneficiarios del gaypitalismo, apoyando abiertamente en Málaga al PP y en Madrid a su amigo Gallardón y la cúpula del PP. Kike en la época de mi Shangay Tea Dance era un habitual, pero se cansaba de advertirnos de que nadie podía saber de su homosexualidad y, mucho menos, del incipiente noviazgo con Carlos Marrero. Ambos se presentaron disfrazados de las Azúcar Moreno en una fiesta que grabamos y cuya cinta de vídeo le preocupaba mucho por la posible difusión. Luego, sorprendentemente, cuando ya habíamos hecho el trabajo sucio y la homosexualidad era casi políticamente correcta, se subió al carro de los que explotaron la marca gay. Específicamente la gaypitalista, o sea: el gay de élite, varón, blanco, clasista y plumófobo.

Pues bien, con estos antecedentes, la asociación de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid, COGAM, decidió darle este año un premio Triángulo por su labor en favor de la comunidad LGTB (¿en qué, en venderla y apoyar a homófobos como Gallardón, Botella o Aguirre, habituales de sus saraos? ¿O en unirse a esa corrupta oligayrquía que con mi excolaborador Llopart o Pedro Serrano o Juan Pedro Tudela han demonizado el activismo y vendido el movimiento a las empresas y la derecha?).

Así estaban las cosas cuando la marcha reivindicativa del Orgullo Crítico llegó a la Plaza de Vázquez de Mella y una integrante, la activista transexual Veronika Arauzo, responsable del evento, decidió subir a la celebrada terraza del Hotel Óscar a sacar una foto panorámica de la marcha. En un comunicado, Veronika nos explica lo ocurrido entonces:

Ataque Sexista, Clasista y Transfóbico en el Hotel Óscar el día del Orgullo Crítico 28J 2015

Un día como hoy pero de 1969, tuvieron lugar los disturbios de Stonewall; un violento enfrentamiento entre la policía y la comunidad LGBT en el Stonewall Inn en Greenwich, Manhattan, ciudad de Nueva York, que duro 3 días con apoyo de varias comunidades oprimidas por la policía, como la comunidad Latina y Negra de la época y próximos a los movimientos LGTB de la época.

Comunico a todxs, antes que nada, muchas gracias por la respuesta a esta acción transfóbica, y sexista y clasista.

No olvidemos que fui con un compañero y a él sí le dejaban entrar al recinto.

Entraron parejas gays delante mio e insitían en el hecho de que “DISFRAZADO” no se podía entrar al Hotel Óscar.

Nosotrxs solicitábamos acceder a la terraza para hacer una foto panorámica de altura del acto del Orgullo Crítico Madrid 2015.

He informado al encargado, que me pusieron delante, que la manifestación era del orgullo LGTB Orgullo Crítico y que además recaía en mí la responsabilidad de la misma, mostrándole los documentos, que arrojó a un lado diciendo que no le interesaba.

¡Solo queríamos acceder a hacer una foto panorámica de la plaza! Tras la negativa he solicitado la presencia policial para hacer acta de que, por falta de entendimiento con el agente de la Nacional, sin numero identificativo visible, terminaré de rellenar mañana a la mañana en la comisaria de Leganitos, C/Leganitos 19, a las 11 am por actuación por parte del Hotel Óscar de Transfobia, Sexista y Clasista

Como activista integrante del Orgullo Crítico y siendo responsable de la manifestación para la Delegación del Gobierno en Madrid, mañana tengo cita, después de la Comisaria, con COGAM para esclarecer detalles, pues están muy interesados que conocer de primera mano el incidente, según me comunicó una responsable de COGAM a las 1.30 am de la mañana, llamándome a mi teléfono.

Gracias compañerxs

¡¡¡NOS TOKAN A UNA,
NOS TOKAN A TODAS !!!

La presteza de COGAM en suspender la entrega del premio a Sarasola (que no cancelar, sólo han suspendido “hasta que se aclare lo sucedido”) pone en evidencia su hipocresía. Porque el simple hecho de que se le fuese a dar un premio a tan evidente exponente de la mercantilización de la lucha, de la elitización de la comunidad (y la criminalización de los sectores más desfavorecidos y auténticos de nuestra comunidad), no es más que otro peldaño más línea de apoyo y colaboración con lo peor del gaypitalismo y los gaympresarios que se han hecho millonarios gracias a la complicidad de la FELGTB y COGAM. Llevo años denunciando esa escandalosa colaboración de la élite asociativa de FELGTB, COGAM y PSOE-LGTB (son los y las mismas saltando de una institución a otra y dándose premios) en el repugnante secuestro de nuestra lucha y la mercantilización y derechización de la misma como denuncio en mi venidero libroAdiós, Chueca. Durante los primeros años a las disidencias se nos invisibilizó pero eso ya no es una opción. Una de las principales estrategias de blindaje de los y las visibles (y por ende los y las invisibles) han sido estos premios y actos que encumbran y santifican a unos supuestos activistas que no son más que esa élite asimilada y colaboradora en el negocio.

Esos premios son un escándalo de nepotismo, corporativismo y asimilacionismo que año tras año premia a los amigotes y algunos casos de escandalosa homofobia, transfobia y definitivo clasismo. Basta con ver a los otros premiados este año entre los que destaca Topacio Fresh, discípula de Alaska y como esta defensora de la homófoba Esperanza Aguirre, el capitalismo más agresivo, la telebasura, la falta de compromiso y el PP en general, “por su difusión de la cultura” (por no mencionar que se negó a permitir en su galería una exposición dirigida al VIH, como denuncia el activista Guillermo López). O el periodista Emilio de Benito que, como denuncia igualmente el activista Guillermo López: “cortó y tergiversó una entrevista que me hizo porque no le gustaba mi discurso de persona VIH+ visible y quería que el lector sintiera lástima de mí”. O Change.org que, por órdenes de sus jefes estadounidenses, da cabida a cristofascistas contra el derecho al aborto. Este año me invitaron, supongo que para ver si les daba publicidad por mi visibilidad a pesar de sus reiterados intentos de borrarme, ignorarme y negarme, y en la captura podéis ver mi respuesta.

Somos muchas las personas cansadas de ver a esa oligayrquia dándose premios unos a otros o a empresarios de los que luego reniegan en público. El victimismo que lleva años practicando tanto COGAM como FELGTB para desligarse de sus socios y principales jefes de MADO, el Orgullo Gay de Madrid, es tan incomprensible como hipócrita. He intentado en numerosas ocasiones pedirles explicaciones de por qué legitiman a una organización privada como AEGAL (la Asociación de Empresas y Profesionales para Gays y Lesbianas de Madrid y su Comunidad que montó mi excolaborador Alfonso Llopart con su amigo Pedro Serrano y hoy preside el secretario de Serrano Juan Carlos Alonso con sede en las oficinas de la empresa de Pedro Serrano Tryp-Family) que incluso les ataca y jamás me han respondido. Quizás el problema sea que la perversa hermandad entre asociaciones que deberían defender a la comunidad y el grupo de empresarios que ha corrompido y hecho negocio con nuestra lucha.

Teniendo la suerte de conocer a Veronika Arauzo desde la aprobación de la Ley de Identidad Sexual (con la que ella y muchos más eran críticos por la institucionalización de la patologización trans que conllevaba) puedo decir que es una activista muy bien preparada y supo llevar su agresión con una dignidad y representatividad envidiables. En el momento que el encargado del hotel, al que exigió ver para no implicar a trabajadores, se permitió calificarla de “hombre disfrazado de mujer” que no cubría el dress-code del hotel (mentira, yo he subido a la terraza en chanclas y shorts varias veces), veronika supo poner la línea roja que se había traspasado: “Esto ya es un actto de transfobia y exijo la presencia de la poliía para denunciarlo”, espetó con exquisita calma. El encargado, que intentaremos identificar, le dijo que no fuese por ahí y se negó a llamar a la policía.

Cuando finalmente llegó el policía al que Veronika llamó este se comportó en todo momento como si la denunciada fuese ella y le obligó a entregar su DNI con el que quiso meterse en el hotel para hablar con el encargado. A pesar de que Veronika le dijo que no se fuese con su DNI y que era ella la que había reclamado su presencia, el policía se empeñó en tratar al encargado agresor como la víctima y a Verónika como la agresora. En ese momento Veeronika declaró con una lucidez pasmosa que evidentemente el agente no estaba preparado para tratar con personas transexuales y agresiones de ese tipo así que haría la denuncia en la comisaría de Leganitos.

Así lo ha hecho y en breve sabremos más de esta dignísima representante de nuestro colectivo que debería haber sido, desde el primer momento, la recipiente de esos premios Triángulo que llevan años ignorando a los y las verdaderas activistas y luchadoras de nuestra rica comunidad. la disidencia no tiene premio desde el gaypitalismo. Ensuciamos su imagen con anunciantes.

Seguiremos muy de cerca este caso. En efecto: ¡Nos tocan a unx, nos tocan a todxs! Gracias Veronika, hermana, por tu lucidez, dignidad y valentía. Y conste que siempre he defendido que en COGAM (como en COLEGA o Triángulo) hay gente maravillosa, voluntarios generosos que ofrecen su trabajo. Pero es la dirección la que falla una y otra vez.

El largo camino hacia la igualdad real

Aún estamos muy lejos del objetivo final: conseguir que en el espacio público ser homosexual, transexual o bisexual no signifique nada diferente a ser heterosexual

Todo presente tiene su pasado. Tal día como hoy, hace 46 años, en la madrugada del 28 de junio de 1969, en un bar llamado Stonewall Inn, sito en la neoyorquina Chistopher Street, un grupo de lesbianas, gáis, bisexuales y, sobre todo, transexuales y travestis, cansados de las redadas y abusos policiales que tenían lugar periódicamente, ofrece resistencia. Los disturbios se prolongan durante varios días. Es el comienzo, si es que hay que poner una fecha icónica, del llamado movimiento de liberación LGTB (acrónimo de Lesbianas, Gáis, Transexuales y Bisexuales), cuya culminación, hasta el momento, tuvo lugar antes de ayer, 26 de junio de 2015, fecha en que el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró inconstitucionales todas aquellas leyes estatales que aún prohíben el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Desde aquel primer momento, que, lógicamente, vino precedido de otros que permitieron llegar a este, hasta la actualidad, hemos recorrido un largo camino, repleto de hitos (despatologización de la homosexualidad por parte de la Organización Mundial de la Salud en 1990; reconocimiento del matrimonio igualitario en más de veinte países de todo el mundo a partir de los primeros años del presente siglo; etc.) que nos ayudan a construir un relato, tan necesario para explicar una historia: la de la progresiva conquista de la igualdad de las personas LGTB y el paulatino fin de la discriminación que veníamos padeciendo. Pero aunque ha habido importantes avances, aún estamos muy lejos del objetivo final: conseguir que en el espacio público ser homosexual, transexual o bisexual no signifique nada diferente a ser heterosexual.

Si fijamos la mirada en España, y tomamos cierta distancia como observadores, apreciaremos la velocidad con que hemos recorrido ese camino de la igualdad. Lo que no quiere decir, ni mucho menos, que haya sido fácil ni que, como decíamos, esté ya todo conseguido. El pasado reciente, la época para siempre oscura del franquismo y su ideología cerril, no permitía augurar, en efecto, que en tan poco tiempo tuviésemos este presente. Ni siquiera años más tarde, en plena democracia ya, en 2003, nadie en su sano juicio hubiese dicho que dos años más tarde dos mujeres o dos hombres podrían casarse entre sí. Solo algunos locos, como aquellos de los sesenta, creyeron que había que ser realistas y, por tanto, pedir lo imposible. Fue así, vicisitudes y escaramuzas al margen, cómo un junio como este de hace 10 años, gracias, entre otras cosas, al formidable empuje de los colectivos LGTB y al arrojo de un presidente del Gobierno valiente y decente, se aprobaba la ley de reforma del Código civil que permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo. Y así fue cómo, junto a sus amigos, un ya reconocido activista del movimiento LGTB que empezaba a dar sus primeros y firmes pasos en la política institucional, el añorado Pedro Zerolo, uno de los más locos entre todas aquellas “locas”, dio una lección de cordura a los que se creían los más cuerdos, pues fue él, de la mano de todos los demás que pensaban como él, uno de los grandes protagonistas de esta historia, al señalar y transitar el sendero de baldosas amarillas que conducía hacia la igualdad. Y así llegó el matrimonio y con él la fiesta.

Lo que pasó después lo sabemos bien: el desgraciado recurso de inconstitucionalidad contra esta ley igualitaria que pendió, cual espada amenazante de Damocles, durante varios años sobre la cabeza de la igualdad; y la sentencia feliz de 2011 del Tribunal Constitucional, por la que tanto peleamos y que tanto celebramos también.

Esta es parte de la historia que conviene no olvidar. No por rencor, no, sino para saber de dónde venimos, en qué momento estamos y a dónde queremos ir. Porque venimos, en efecto, de ahí: del insulto, del escarnio, de la vergüenza y del horror que es toda muerte, herida o privación de libertad que te inflige el otro, sea ser humano o Estado. Y porque, por mucho que creamos haber avanzado, todavía seguimos ahí, porque se nos sigue insultando, vejando, horrorizando, e, incluso, en algunos, que siempre son demasiados, lugares de este cada vez más pequeño mundo, se nos sigue matando o privando de libertad, porque la ley o el déspota así lo dispone.

Así que la fiesta, al igual que el espectáculo, debe de continuar, sí (Show must go on!), siempre y cuando no olvidemos, como no lo hacemos, que esta es una fiesta que celebra con orgullo la igualdad conseguida, pero que, sobre todo, reivindica la que nos queda por conseguir, que es casi toda. Ya lo hemos dicho en otras ocasiones: seguimos en la prehistoria de la igualdad. Y es que no podemos permanecer indiferentes, por mucho que hayamos avanzado, a las asesinatos de Estado que se cometen contra las personas LGTB en Uganda, o al retroceso preocupante que en este terreno se está produciendo en una Rusia cada vez menos democrática, o a las agresiones verbales y también físicas que todavía padecen muchas personas LGTB en nuestro país, sobre todo, las más jóvenes, por poner solo tres ejemplos, entre otros muchos que también se podrían mencionar.

En esta fiesta del Orgullo, que se prolonga durante varios días, y que tendrá su culminación el sábado próximo, con la celebración de la gran manifestación estatal convocada por el Colectivo de Lesbianas, Gáis, Trasexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM) y por la Federación Estatal (FELGTB), recorreremos los muy madrileños y, por tanto, universales, Paseos del Prado y Recoletos, y volveremos a reivindicar igualdad, más igualdad. Una voz que se alzará potente, porque será la de cientos de miles de personas de toda edad y condición, que, como cada año desde hace ya varios años, acudirán a esta cita, esta vez bajo el lema “Leyes por la Igualdad Real, ¡Ya!”.

Nos acompañará, que nadie lo dude, Pedro Zerolo, porque en nuestras cabezas estará muy presente su recuerdo, y porque de él hemos aprendido muchas cosas. Tal vez, una de las principales sea que la visibilidad es la mejor herramienta para luchar contra quienes pretenden invisibilizarnos, esto es, aniquilarnos.

Pero Pedro Zerolo, que tanto defendió la necesidad del laicismo, no hubiese querido que lo convirtiéramos en un dios. Los dioses, para quienes creen en ellos, son solo luz. Los que solo creemos en la capacidad del ser humano para luchar por aquellas causas que considera justas, asumimos que hay hombres y mujeres que iluminan los caminos a seguir para alcanzar el objetivo soñado, pero que, al mismo tiempo, también tienen sus sombras. Si somos capaces de diferenciar las luces, por muy luminosas que sean, de las sombras, por muy ocultas que estén, tendremos la seguridad de saber que no estamos ciegos o cegados.

La luz que Pedro Zerolo arroja es muy intensa, porque nos hace ver que la búsqueda de la igualdad solo tiene sentido si primero se reconoce la legitimidad de la diversidad de los homosexuales, bisexuales y transexuales, pero también de los gitanos, los inmigrantes, los discapacitados, etc. Él también estuvo allí.

¿Y hacia dónde queremos ir? En materia de diversidad afectivo-sexual nos queda casi todo por conseguir. También en nuestro país. Y el próximo paso a dar, por muy difícil que sea para algunos de comprender o asumir, me parece que es este: Extraer de la lucha partidista la defensa de los derechos y, en definitiva, de la dignidad de las personas LGTB. No sé si Pedro Zerolo estaría de acuerdo con esto, lo que sí creo saber, y por eso lo digo, aun a riesgo de equivocarme estrepitosamente, es que ese es el mejor regalo que le podemos hacer, pues a la postre servirá para dar un paso de gigante en la consecución de ese sueño que él tan bien encarnó: el de la igualdad real.

Antonio Arroyo Gil es profesor de Derecho constitucional de la Universidad Autónoma de Madrid. Premio Pedro Zerolo a la Trayectoria 2015, concedido por COGAM.

Una parroquia retira un texto sobre cómo “sanar” la homosexualidad

Página web de la parroquia Dulce Nombre de María de Sevilla.

Página web de la parroquia Dulce Nombre de María de Sevilla.

¿Es la homosexualidad una patología o una enfermedad? Este era el interrogante que planteaba un artículo publicado en la página web de la parroquia Dulce Nombre de María de Sevilla y que ha sido retirado este lunes por la mañana. Según el párroco de esta iglesia, Santiago César González Alba, el texto fue publicado por el voluntario que gestiona la web “sin previa información”.

El artículo, publicado el pasado jueves con motivo del Día del Orgullo Gay, se titulaba Sanar la homosexualidad sí es posible e iba acompañado de un trabajo del escritor Richard Cohen con un conjunto de terapias para la “sanación” de la homosexualidad. Además, ofrecía consejos y material técnico-terapéutico para los familiares, según ha adelantado elDiario de Sevilla. En la introducción, se animaba a los feligreses a compartir y difundir el artículo para “hacer frente a la ideología que destruye la familia cristiana”.

A través de un comunicado de prensa, el párroco ha asegurado que no es el autor de la entrada de la web y que el texto fue publicado por otra persona “sin previa información”. “Aprovecho para pedir disculpas a las personas y/o colectivos que se hayan podido sentir ofendidos por la desafortunada entrada”, ha señalado el religioso.

El colectivo LGTB ha expresado  su “condena” por esta publicación y ha exigido responsabilidades a la diócesis de Sevilla. “Estas declaraciones no pueden quedar impunes”, han reclamado a través de un comunicado.

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VIH: La biterapia es eficaz

Los antirretrovirales han cambiado radicalmente el pronóstico de la infección por VIH

Los antirretrovirales han cambiado radicalmente el pronóstico de la infección por VIH. EL MUNDO

El tratamiento antirretroviral de combinación (TAR) ha cambiado drásticamente el pronóstico de la infección por el VIH, que ha pasado de ser una enfermedad rápidamente mortal a una infección crónica con un buen pronóstico a largo plazo. Sin embargo, el tratamiento antirretroviral no es curativo y debe de ser administrado de por vida. Esto hace que factores como el número de comprimidos, su tolerabilidad, la toxicidad del tratamiento y el coste tengan un peso fundamental. Por ello es muy importante buscar estrategias terapéuticas, que sin comprometer la eficacia, hagan más eficiente y tolerable el TAR para las personas que, hoy por hoy, lo tendrán que tomar durante décadas.

Una de las estrategias de optimización del TAR usada desde el inicio de la terapéutica del VIH ha sido la simplificación de los tratamientos en pacientes estables con buena respuesta. Estas estrategias pueden dirigirse a la disminución del número de pastillas del régimen terapéutico, del número de tomas, de fármacos, o una combinación de ellas. Una de estas opciones contempla la simplificación a un solo tipo de medicamento: la monoterapia con inhibidores de proteasa potenciados. Esta estrategia sin embargo no ha demostrado la misma eficacia en todos los escenarios en que se ha probado y debe ser ofrecida a pacientes escogidos.

Sin embargo, la simplificación del tratamiento estándar con tres medicamentos a un tratamiento combinado dual con un inhibidor de proteasa y lamivudina sí podría superar las limitaciones de la monoterapia. Este tipo de tratamiento aporta la actividad adicional de un segundo fármaco, la lamivudina, que tiene un perfil de seguridad excelente y puede tomarse como un comprimido al día. Además el coste de este fármaco es muy bajo al disponerse de él en forma de genérico.

Por eso, el Grupo Estudio del SIDA (GeSIDA) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), ha promovido un estudio en el que han participado durante tres años 286 pacientes de 30 hospitales españoles, y en el que se ha estudiado la eficacia de una biterapia formada por la combinación de atazanavir potenciado con ritonavir y lamivudina. Fueron estudiados pacientes en tratamiento estable y con carga vírica indetectable, que requerían un cambio de terapia por intolerancia, conveniencia o toxicidad. Los pacientes se dividieron en dos grupos: uno recibió tratamiento triple estándar (dos nucleósidos + atazanavir/ritonavir) y el otro el tratamiento dual (3TC + atazanavir/ritonavir).

Los pacientes se siguieron de forma periódica de acuerdo a un protocolo preestablecido. Las visitas se realizaron en sus hospitales respectivos siendo el periodo de seguimiento de 96 semanas. Además de vigilar la eficacia del TAR también se hizo especial hincapié en la mejoría de la toxicidad que podría derivarse del cambio a una pauta dual.

Para ello se hicieron mediciones de la densidad mineral ósea, la redistribución grasa, la función renal, los niveles de vitamina D y otros parámetros analíticos. También se hizo un subestudio de función neurocognitiva (para los pacientes que quisieron participar) con el objetivo de evaluar si el tratamiento en estudio podría tener un efecto negativo en este ámbito.

Los resultados fueron favorables al tratamiento dual, pues la eficacia y la seguridad de ambas pautas resultó similar. La proporción de pacientes con carga viral indetectable a las 48 semanas fue del 84% en terapia dual frente al 78% en terapia triple, demostrándose la no inferioridad de la nueva estrategia. Hubo más pacientes en el grupo de tratamiento triple que abandonaron el estudio por problemas de toxicidad.

Ambos tratamientos resultaron seguros, no habiendo diferencias significativas en el número global de efectos adversos entre la pauta dual y triple. Mientras que los pacientes en tratamiento dual que tomaban previamente tenofovir presentaron una leve elevación de lípidos al dejarlo, aquellos que venían de tomar inhibidores de proteasa, mejoraron su perfil lipídico. La evolución neurocognitiva de los pacientes fue equivalente para ambos tratamientos.

La trascendencia de esta investigación reside en que avala la simplificación del tratamiento antirretroviral, lo que permitirá usar pautas que ahorren fármacos en pacientes estables, disminuyendo toxicidades innecesarias, guardando fármacos para el futuro y reduciendo los costes del tratamiento. En este sentido, los resultados de otro estudio realizado por investigadores españoles, y que se ha publicado simultáneamente al nuestro en Lancet Infectious Diseases, demuestra que una terapia dual con lopinavir potenciado con ritonavir y lamivudina es una estrategia eficaz y segura de simplificación en pacientes estables que ya tomaban lopinavir potenciado y dos nucleósidos.

Merece la pena resaltar en este sentido que hasta el momento la evidencia de mayor nivel en la simplificación con pautas duales que incluyen un inhibidor de proteasa potenciado con ritonavir y lamivudina ha sido generado en nuestro país, lo cual demuestra el gran nivel de la investigación española en esta especialidad.

*José Antonio Pérez Molina es especialista de la Unidad de Medicina Tropical (Servicio de Enfermedades Infecciosas) del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y secretario del Grupo de Estudio del SIDA de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (GeSIDA).

GANAR EN LIBERTAD DESDE LOS LOGROS OBTENIDOS

EDITORIALA

El largo camino del colectivo LGTBI en su lucha por vivir en libertad y en posesión de todos sus derechos ha estado colmado de dificultades y, en gran medida, todavía lo sigue estando. Esa batalla por la liberación simbolizada en el 28J por los altercados acaecidos en Nueva York 45 años atrás ante el hostigamiento a la población homosexual sigue viva hoy día. De ese germen nacieron decenas de luchas que, con perseverancia, contundencia y entusiasmo han ido ganando espacio, sumando voces y obteniendo importantes logros. Las movilizaciones que ayer ocuparon calles y portadas son ejemplo de ello.

Es cierto que, lamentablemente, todavía son muchas las injusticias que padece la comunidad LGTBI; que son muchas las personas que siguen sin poder vivir con una mínima normalidad, y que muchas de ellas siguen ocultando su sexualidad por temor a las consecuencias de expresarla libremente. En este sentido, resulta triste y tremendamente injusto que la homosexualidad siga siendo delito en ochenta países del mundo, llegando a ser penado con la muerte en algunos de ellos. La catalogación de delito o enfermedad carecía de justificación antes igual que ahora, pero el empecinamiento de algunos sectores deja de manifiesto una preocupante querencia por la discriminación y la vulneración de los derechos fundamentales de los interpelados. Los testimonios de personas mayores del colectivo LGTBI que 7K recoge en su ejemplar de ayer son un claro reflejo de lo que sufrían y siguen sufriendo.

Con todo, aunque la lucha sigue, deben reconocerse los logros de tantos años de trabajo, como la reciente legalización del matrimonio homosexual en EEUU, donde hasta ahora 13 estados lo prohibían. En Euskal Herria, la bandera del arcoiris en el Ayuntamiento de Iruñea deja una imagen inimaginable hace unos años. Un gesto que constata la existencia de una base social en defensa de la igualdad de derechos. Queda camino por recorrer, pero las conquistas de las últimas décadas demuestran que el tesón será el impulso para llegar a la meta, para vivir libremente.

Una parroquia de Sevilla cuelga en su web consejos para «sanar» la homosexualidad

La parroquia sevillana Dulce Nombre de María ha retirado hoy de su página web una entrada titulada “Sanar la homosexualidad sí es posible” en la que se adjuntaba un trabajo del escritor Richard Cohen con un conjunto de terapias para la “sanación” de la homosexualidad.

La entrada, firmada por el párroco del templo, Santiago César González Alba y que ofrecía consejos y material técnico-terapéutico para familias con miembros homosexuales, planteaba la cuestión con un interrogante: “¿Es la homosexualidad una patología o una enfermedad?”.

Publicada el jueves 27 de junio, la entrada en la web de la parroquia, de la que informa hoy el ‘Diario de Sevilla’ y que ha sido retirada pasadas las nueve de la mañana, se contextualiza en un fin de semana en el que se ha celebrado el Día del Orgullo LGTB.

En la introducción se animaba a los feligreses a compartir y difundir el artículo publicado en la página web de la parroquia para “hacer frente a la ideología que destruye la familia cristiana”.

Publicación “desafortunada”

Por su parte, González Alba ha emitido hoy un comunicado en el que dice que no es el autor de la entrada de la web de la parroquia y asegura que el texto fue publicado por otra persona “sin previa información”. El párroco ha pedido disculpas a las personas y colectivos que se hayan podido sentir ofendidos por una publicación que ha calificado de “desafortunada”.

El colectivo LGTB ha expresado en un comunicado su “condena” por esta publicación y ha exigido responsabilidades a la diócesis de Sevilla, ya que, ha subrayado, “estas declaraciones no pueden quedar impunes”.

La entrada suprimida de la página web incluía un trabajo del escritor y exterapeuta norteamericano Richard Cohen, autor de libros como ‘Comprender y sanar la homosexualidad’, ‘Abriendo las puertas del armario’ e ‘Hijos gay, padres heterosexuales’.