El 10% de los gays españoles tiene el VIH

En uno de cada tres nuevos diagnósticos el sexo entre hombres ha sido la vía de transmisión

Si hay un tipo de prácticas -y, consecuentemente, un colectivo, aunque no sólo ellos- donde la incidencia del VIH es claramente superior a la esperable estadísticamente es la de hombres que tienen sexo con hombres. El resultado es que los cálculos de Sanidad, obtenidos a través de sondeos y encuestas, arrojan que un 10% de los homosexuales masculinos de España están infectados por el VIH.

Este grupo de población, que en España son casi todos gays (no se trata de relaciones esporádicas, sino que se enmarcan dentro de una relación afectivo-sexual), según reconoció a este periódico el secretario del Plan Nacional sobre Sida (PNS), Tomás Hernández, representa el 38% de los nuevos diagnósticos de infectados. Este porcentaje multiplica por lo menos por cuatro el peso de este colectivo en el total de la pobalción. Y ello si se aceptan algunos estudios, como el de Kinsey de 1948, que fijaba en un 10% el porcentaje de hombres que han tenido prácticas homosexuales en las sociedades occidentales (el trabajo se hizo en Estados Unidos). Si se toma como base un porcentaje inferior, que es a lo que apuntan algunos estudios más recientes, la desproporción entre tasa de gays sobre el total de la población y tasa de gays con VIH frente al total de diagnósticos sería aún superior. Es decir, la sobreexposición de este colectivo sería aún mayor.

Este dato explica que la última campaña de prevención del PNS se dirija específicamente a hombres que tienen relaciones con otros hombres. El lema, No dejes que el VIH se fije en ti, es un guiño a la pregunta que figura en los carteles y en el vídeo que se ha hecho al respecto. En él se pregunta a los involucrados en qué parte de un hombre se fijan. De las varias opciones (culo, ojos, músculos, boca, ropa, bolsillo), sólo la última es la correcta: es el sitio donde se guardan los preservativos, la forma de prevención más eficaz si se tienen relaciones sexuales.

En total, en España hay entre 120.000 y 150.000 personas con VIH. Desde el principio de la epidemia se ha diagnosticado sida a 77.953 (datos de junio), de los un 60% aproximadamente ha fallecido (no se sabe exactamente cuántos son ya que todo depende de si el certificado médico atribuye el fallecimiento al sida, a una hepatitis o si la persona ha muerto por otra causa que no tenga nada que ver, como un accidente de coche). En el total de los casos de sida, los hombres que tienen sexo con hombre son el 10%, pero los datos de infectados recientes indican que esa cifra va a aumentar.

El 10% de los gays españoles tiene el VIH

En uno de cada tres nuevos diagnósticos el sexo entre hombres ha sido la vía de transmisión

Si hay un tipo de prácticas -y, consecuentemente, un colectivo, aunque no sólo ellos- donde la incidencia del VIH es claramente superior a la esperable estadísticamente es la de hombres que tienen sexo con hombres. El resultado es que los cálculos de Sanidad, obtenidos a través de sondeos y encuestas, arrojan que un 10% de los homosexuales masculinos de España están infectados por el VIH.

Este grupo de población, que en España son casi todos gays (no se trata de relaciones esporádicas, sino que se enmarcan dentro de una relación afectivo-sexual), según reconoció a este periódico el secretario del Plan Nacional sobre Sida (PNS), Tomás Hernández, representa el 38% de los nuevos diagnósticos de infectados. Este porcentaje multiplica por lo menos por cuatro el peso de este colectivo en el total de la pobalción. Y ello si se aceptan algunos estudios, como el de Kinsey de 1948, que fijaba en un 10% el porcentaje de hombres que han tenido prácticas homosexuales en las sociedades occidentales (el trabajo se hizo en Estados Unidos). Si se toma como base un porcentaje inferior, que es a lo que apuntan algunos estudios más recientes, la desproporción entre tasa de gays sobre el total de la población y tasa de gays con VIH frente al total de diagnósticos sería aún superior. Es decir, la sobreexposición de este colectivo sería aún mayor.

Este dato explica que la última campaña de prevención del PNS se dirija específicamente a hombres que tienen relaciones con otros hombres. El lema, No dejes que el VIH se fije en ti, es un guiño a la pregunta que figura en los carteles y en el vídeo que se ha hecho al respecto. En él se pregunta a los involucrados en qué parte de un hombre se fijan. De las varias opciones (culo, ojos, músculos, boca, ropa, bolsillo), sólo la última es la correcta: es el sitio donde se guardan los preservativos, la forma de prevención más eficaz si se tienen relaciones sexuales.

En total, en España hay entre 120.000 y 150.000 personas con VIH. Desde el principio de la epidemia se ha diagnosticado sida a 77.953 (datos de junio), de los un 60% aproximadamente ha fallecido (no se sabe exactamente cuántos son ya que todo depende de si el certificado médico atribuye el fallecimiento al sida, a una hepatitis o si la persona ha muerto por otra causa que no tenga nada que ver, como un accidente de coche). En el total de los casos de sida, los hombres que tienen sexo con hombre son el 10%, pero los datos de infectados recientes indican que esa cifra va a aumentar.

El Gobierno mantiene la exclusión de enfermos de sida del Cuerpo Nacional de Policía

“Un funcionario policial con VIH se encontraría con un mayor riesgo de contraer infecciones y, a la vez, es una posible fuente de contagio”

El Gobierno considera “razonable” mantener la exclusión de las personas con VIH de las pruebas de acceso al Cuerpo Nacional de Policía. Esta es la conclusión contenida en una respuesta facilitada por el Gobierno al portavoz parlamentario de IU, Gaspar Llamazares. La pregunta parlamentaria que da pie a esta contestación fue registrada por Llamazares el pasado 28 de julio y la respuesta le fue entregada el 1 de diciembre, precisamente el Día Internacional de la Lucha contra el Sida, “cuando desde todos los ámbitos se habló de la necesidad de integración práctica y no exclusión de las personas afectadas por esta enfermedad”, resaltan fuentes parlamentarias de Izquierda Unida. El Gobierno considera que el contacto con los ciudadanos pone en riesgo al propio policía con sida, ante la facilidad para que se vea afectado por infecciones y, además, él también puede contagiar a los ciudadanos.

En su respuesta, el Gobierno explica que “los tribunales médicos designados para intervenir en las pruebas de acceso al Cuerpo Nacional de Policía consideran el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) como una enfermedad inmunológica sistemática, que afecta negativamente al sistema inmunológico del individuo que la padece”. Gaspar Llamazares había hecho referencia en su pregunta original a dos cuestiones principales. La primera era que, con fecha 25 de mayo pasado (BOE de 29 de mayo de 2009), la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil dictó una resolución por la que se convocaba una oposición libre para cubrir plazas de alumnos aspirantes a ingresar en el Cuerpo Nacional de Policía. En su apartado 4.3.7 del ANEXO III, Cuadro de exclusiones médicas para el ingreso en el Cuerpo Nacional de Policía, de 1988, se establecía como exclusión definitiva las “enfermedades de transmisión sexual”.

Llamazares recordaba en su segunda observación que, “entre otras, la sentencia de 26 de mayo de 2004 de la Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, de la Audiencia Nacional (que resuelve el recurso 56/2002 presentado ante la exclusión en un procedimiento de acceso a un puesto de funcionario de Instituciones Penitenciarias de una persona seropositiva) señaló que “la infección por VIH en sí misma no representa ningún problema como enfermedad transmisible mediante la convivencia del sujeto con otras personas, tanto en el medio familiar, laboral o social’, salvo que el desempeño del puesto de trabajo implique riesgos.

El Gobierno traslada en su respuesta al portavoz parlamentario de IU que “debe señalarse que las especiales características de la multidisciplinar función policial exigen y requieren condiciones físicas personales que no se precisan para el desempeño de la función profesional en otros cuerpos de la Administración”. “Las circunstancias de contacto con los ciudadanos -prosigue la respuesta parlamentaria- llevan a la conclusión de que un funcionario policial con VIH se encontraría, dada su deficiencia inmunológica, con un riesgo mucho mayor de contraer infecciones por su actividad laboral, siendo a la vez una posible fuente de contagio”. “Por todo ello -concluye el Ejecutivo-, parece razonable que deba mantenerse la causa de exclusión para el acceso al Cuerpo Nacional de Policía de los aspirantes con VIH”.

“Animo a las personas con VIH a que se hagan visibles”

ENTREVISTA:TOMÁS HERNÁNDEZ | RESPONSABLE DEL PLAN NACIONAL SOBRE SIDA

Tomás Hernández

Tomás Hernández / ÁLVARO GARCÍA

Una pizarra tiene la chuleta que Tomás Hernández se ha hecho para el Día Mundial del Sida. En un lado, una lista de 10 prioridades; en el otro, los datos de la epidemia en el mundo y en España. “Así me manejo mejor”, dice este médico madrileño de 37 años, que fue nombrado nuevo secretario del Plan Nacional sobre el Sida justo a tiempo para la conmemoración. Hernández (especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y en Medicina Preventiva y Salud Pública) no aterriza de nuevas en la secretaría. Durante cuatro años ha sido responsable de prevención del VIH de la Comunidad de Madrid.

Pregunta. La destitución de su antecesora causó mucho revuelo entre las ONG. ¿Ya las ha tranquilizado?

Respuesta. He hablado con algunas ONG, pero no las he tenido que tranquilizar. Bastantes ya me conocían.

P. De su lista de objetivos, ¿cuál sería el número uno?

R. No podría elegir uno. Hay varios con el mismo nivel de importancia. Por ejemplo, el asunto del estigma y discriminación es muy importante, porque genera sufrimiento y acelera y contribuye a la expansión de la epidemia. El retraso diagnóstico es también fundamental desde el punto de vista individual porque supone peor pronóstico y peor calidad de vida, y también es un elemento que favorece la extensión de la epidemia.

P. Ya hubo un informe sobre estigma y discriminación en 2006, pero no se ha avanzado mucho. ¿Qué va a hacer?

R. Hay que enfocarlo como una cuestión de derechos humanos. Y como que es una cuestión de todos, de las Administraciones, de la sociedad en general y también de las personas que tienen VIH. Sé que es mucha responsabilidad y no hay que ponerla toda sobre sus hombros, pero ir poco a poco entre todos contribuyendo a visibilizar el VIH puede ser muy útil para acabar con conocimientos erróneos y con prejuicios.

P. ¿No es pedirle demasiado a unas personas que están en muchos casos en situaciones de vulnerabilidad?

R. No le pediría a todo el mundo que se haga visible, pero sí animaría a hacerlo a las personas con VIH que estén en disposición de hacerlo, que puedan valorar que eso es algo positivo para él o para ella y para su contribución a la sociedad.

P. ¿Veremos una campaña de famosos con el VIH?

R. No lo sé. Lo tendremos que pensar entre todos, hablarlo con las ONG y valorar si esa campaña puede sernos útil.

P. ¿Va a hablar con empresarios, patronales de bancos y seguros para que acabe la discriminación de las personas con VIH?

R. En el Plan está considerado como una línea estratégica de intervención. Hay que comprender que no es algo sencillo. Cuantos más actores participen, más complejo es.

P. Onusida destaca en Europa el aumento de las transmisiones entre hombres que tienen sexo con hombres. ¿Tendremos que volver a hablar de grupos de riesgo?

R. Se están haciendo cosas específicas para hombres que tienen sexo con hombres. De hecho, vamos a presentar una campaña dirigida a este grupo de la población. Pero quizás, desde mi punto de vista, hay que diferenciar. Si estamos dando el mensaje a la población general, no nos conviene recalcar cuáles son los grupos de población más vulnerados porque lo que estamos haciendo con eso es reforzar algunos prejuicios y que haya determinadas personas que consideren que eso no va con ellos. Tenemos que ver, dependiendo de la población diana a la que nos dirigimos, qué damos y cómo lo damos.

P. EE UU, que suele adelantar la tendencia de lo que va a pasar aquí, muestra un aumento de las infecciones. ¿Tiene miedo de que eso pase?

R. Las tendencias que estamos viendo con la herramienta más cercana que tenemos, que son las comunidades autónomas que notifican al Centro Nacional de Epidemiología datos de nuevos diagnósticos del VIH, indican que parece que se están estabilizando los nuevos diagnósticos del VIH.

P. ¿Y algo más?

R. Está el famoso retraso diagnóstico de personas que en el momento de saber que tienen VIH requerirían ya tratamientos con antivirales, es decir, que tienen menos de 200 CD4. Son ya el 30%, y si abrimos un poquito la horquilla y hablamos de menos de 350 CD4, son casi la mitad. Un dato interesante es que parece que a quien más está afectando es a hombres que se han infectado por relaciones heterosexuales. Ahí creemos que hay que trabajar.

P. Ha recalcado lo de los datos de las comunidades. ¿Conseguirá el registro estatal de personas con VIH (Sinivih)?

R. Espero que lo tengamos lo antes posible. Lo que tenemos ya va siendo útil, pero un sistema de vigilancia en todas las comunidades autónomas va a suponer una herramienta predictiva importante. El informe de Onusida señala que afinar con la vigilancia epidemiológica permite afinar con las actividades preventivas. Permite, realmente, llevar los recursos donde van a ser más necesarios.

P. ¿Y no se podría hacer un sistema de muestreo como el de la gripe y así acabar con las reticencias de las ONG que no quieren un listado por miedo a que se haga público?

R. La idea del Sinivih es que cada comunidad recoge, como le parece más conveniente, todos los datos, y nosotros intentamos centralizarlos sin nombres, sin información que permita vincularlos a una persona determinada, e intentamos recoger todos los nuevos diagnósticos que se hacen de VIH. Las peculiaridades de esta epidemia hacen que este tipo de vigilancia esté justificado. Entiendo que pudo haber reticencias, pero está plenamente demostrado que es algo que nos beneficia a todos.

P. Estudios como el que dice que el 18% de la población querría tener un listado de infectados para no acercarse a ellos no ayudan.

R. Sabemos que siempre hay un tanto por ciento de la población que le gustaría tener listas de muchas cosas, otra cosa es que ello deba frenarnos.

P. Las ONG también se quejan de que se les están recortando las ayudas.

R. Las ONG hacen un papel fundamental llegando a sitios donde de otra forma nos sería muy difícil llegar. Los cambios que haya podido haber en el último año responden a una situación general, pero respecto al VIH es donde menos recorte presupuestario ha habido, y probablemente la cosa va a mejorar.

P. ¿Y qué va a pasar con la cooperación internacional?

R. La cooperación internacional es coherente con una respuesta global e inteligente a la epidemia. No podemos enfocar todos los esfuerzos en nuestro país porque si algo nos enseña la pandemia de VIH es que no hay fronteras, y que hay situaciones tan injustas que son motivo de que la epidemia se extienda. Por otro lado, cooperar con otros países no tiene que ir en detrimento de las intervenciones que se puedan hacer a nivel nacional.

P. El Fondo Mundial ha reconocido que está falto de recursos. ¿Podemos esperar algún alarde de generosidad del Gobierno?

R. No tengo la información.

 

‘Yo soy VIH… y tengo derechos’

World Aids Campaing

World Aids Campaing

MADRID.- Un 1 de diciembre, pero de 1981, se diagnosticó el primer caso de sida en el mundo. Fue en Estados Unidos y por aquel entonces no se sabía nada de un virus que hoy afecta a 33,4 millones de personas en el mundo, según los últimos datos de ONUSIDA. El VIH se propagó tanto y tan rápido durante los 80 que, antes de que acabara la década, en la cumbre mundial de ministros de sanidad de 1988 se decidió dedicar un día a la lucha contra esta enfermedad, que era una emergencia de salud pública. Nació el Día Mundial del Sida.

En todos estos años, el trastorno ha pasado de ser mortal a ser una patología crónica en la mayoría de los países desarrollados. Los fármacos antirretrovirales han permitido controlar la infección y mejorar la calidad de vida de los seropositivos. Sin embargo, a lo largo de estas casi tres décadashay dos aspectos que han evolucionado poco y en algunos países casi nada: el estigma hacia los afectados sigue muy presente y sus derechos se vulneran sistemáticamente.

Joan fue despedido de su trabajo, a María le quieren quitar la custodia de sus hijos, Pedro será el último en ser atendido en la sanidad pública y a Carlos le denegaron un crédito para la hipoteca. El motivo fue el mismo en todas las situaciones. Estas personas viven con VIH. Todos estos ejemplos son reales y de ellos ha tenido conocimiento el Observatorio de Derechos Humanos y VIH de RED2002.

En lo que llevamos de 2009, hemos recibido 114 consultas sobre posibles situaciones de discriminación. Un 35% ha sido por cuestiones de empleo, un 22% por situaciones en la atención sanitaria y un 14% por casos en la vida cotidiana (viajes, ocio, convivencia…) Tanto el acceso a seguros como las relaciones con la administración pública se llevan el 7% de las quejas”, declara Joan Bertran de Bes, coordinador del proyecto. Pese a que la Constitución les protege, en España aún se vulneran los derechos de las personas seropositivas, indica esta ONG. También ocurre lo mismo en otros países.

Precisamente, para llamar la atención sobre este problema, el eslogan elegido para conmemorar este año el Día Mundial es ‘Acceso Universal y Derechos Humanos’. “Comprender el sida desde el punto de vista de los derechos humanos puede resultar difícil. Se trata muchas veces de un concepto idealizado pero no puesto en práctica. Por eso hemos pensado en unos textos informativos y concisos, orientados para ilustrar la relación entre el sida y los derechos. Son como el sueño al que aspiran los afectados”, explican desde la Campaña Mundial Contra el Sida (WAC, según sus siglas en inglés), la organización independiente que desde 2005 se encarga de coordinar todos los eventos de esta jornada.

Así, en primera persona, los protagonistas de los carteles elaborados para este Día Mundial, dicen en voz alta: ‘Yo soy aceptado’, ‘Yo soy tratado’, ‘Yo vivo mis derechos’, ‘Estoy bien’, ‘Estoy a salvo’. Y, por encima de todo, dos reclamaciones: el derecho a vivir y el derecho a la salud. “El acceso al tratamiento y a los cuidados médicos es una parte esencial de los derechos humanos”, explican en WAC. “Por eso recordamos que estos pacientes con VIH también los tienen y a veces se olvidan”, añaden.

Pocas pruebas y pocos fármacos

Desde la Campaña Mundial del Sida inciden en la necesidad de hablar de la enfermedad abiertamente con el entorno más cercano y conocer la realidad del virus, “no quedarse en los mitos”. Asimismo, insisten en la importancia de hacerse el test de VIH, que es la primera y principal medida de prevención.

A pesar de que en nuestro país la prueba del VIH es gratuita y confidencial, más del 50% de los nuevos diagnósticos son tardíos y, de las 150.000 personas que se calculan que están infectadas por el virus, alrededor del 30% no se ha hecho nunca el test y no sabe que es seropositivo. El Ministerio de Sanidad y Politica Social recoge en sus últimos estudios que el 25% de los infectados que desconoce su estado es responsable del 54% de las nuevas infecciones. Según la Plataforma VIH en España, “la población no acude a hacerse la prueba por miedo al estigma, la discriminación o por inadecuada accesibilidad al sistema sanitario”. Para Jorge del Romero, director del Centro Sanitario Sandoval, “es necesario concienciar más a los ciudadanos sobre la importancia de la prevención”, pero también reconoce que “igual de importante es mejorar la formación de los profesionales de la salud, de atención primaria o especializada, con el objetivo de que sepan identificar factores de riesgo individual o indicadores clínicos que recomienden solicitar pruebas diagnósticas del VIH”.

En cuanto al acceso al tratamiento, el último informe de ONUSIDA sobre la evolución de la epidemia señala que casi cinco millones de personas seropositivas que necesitan medicación siguen sin ella. El recorte de los fondos para programas contra el sida, debido a la crisis, puede empeorar más la situación. La ONG Médicos Sin Fronteras denuncia que “tras una década de avances en la expansión del tratamiento del sida hemos visto progresos sustanciales tanto para los propios pacientes como para la salud pública en general. Pero los recientes recortes presupuestarios hacen que médicos y enfermeros se estén viendo obligados a rechazar a personas seropositivas, como si hubiésemos retrocedido a la década de los 90, antes de que el tratamiento estuviera disponible”, declara el Dr. Tido von Schoen-Angerer, director de la Campaña para Acceso a los Medicamentos Esenciales de MSF.

La falta de medicamentos obliga a muchos infectados, principalmente en África, a interrumpir la terapia. Este ‘descanso forzoso’ se traduce en un aumento de la mortalidad, denuncia la ONG.

Miguel Bosé: “Hay gente que todavía hoy no quiere trabajar con un seropositivo”

El 30% de los nuevos casos de VIH en Cataluña se diagnostica tarde. Se realizan cada año unas 500.000 pruebas, de las que alrededor de 600 dan un resultado positivo

miguel bose

La Fundación Lucha contra el Sida y Miguel Bosé ofrecen hoy, 1 de diciembre, Día Mundial contra el Sida, un concierto benéfico en el Palau de la Música bajo el lema Demos la cara por el Sida. Bosé, junto a la top internacional Eugenia Silva, han calentado motores este mediodía en Barcelona. Este recital, para el que están agotadas todas las entradas, contará con la complicidad y actuaciones de Ana Torroja, Leonor Watling, Jorge Drexler, Bimba Bosé, Víctor Manuel y también el cocinero Sergi Arola. Como ha avanzado el mismo Bosé el concierto empezará con un diálogo entre el escritor Boris Izaguirre y Eugenia Silva, patrona activa del acto. Bosé ha destacado que espera una !importante recaudación!. El importe recibido se dedicará a la investigación contra esta enfermedad, como pueda ser los cánceres asociados al VIH.

El concierto, según la organización, tiene dos objetivos: aumentar la concienciación pública y obtener fondos para la Fundación Lucha contra el Sida. Sobre la primera cuestión, Bosé ha sido especialmente claro. “Hay gente que todavía hoy no quiere trabajar con un seropositivo”, ha denunciado. Bosé ha lamentado el “estigma” que supone esta enfermedad en la sociedad actual aunque ha señalado que “hoy quizás es mejor que hace décadas”.

Música y mecenazgo

A nivel musical, Bosé confiesa que esta es la “última vez ya” que se desfondará con el espectáculo Papito, ya que tiene ahora la cabeza en otros proyectos de los que hoy no ha querido hablar. Sí ha desvelado con quién cantará cada tema. Con Jorge Drexler, que es médico,Amante Bandido; del tema Si tú no vuelves se podrá escuchar el acompañamiento acústico de Sergi Arola; cantará con Víctor Manuel su canción Sólo pienso en ti, y con Ana Torroja compartirá la pieza Dos corazones. El músico ha lamentado no poder ofrecer un cartel más amplio pero ha destacado que muchos nombres han quedado fuera por cuestiones de agenda y que “ya vendrán el año que viene”.

Bosé y Eugenia Silva han reclamado una ley de mecenazgo y la liberalización de las donaciones así como desgravaciones fiscales a tal efecto ya que, a su entender, facilitaría la llegada de dinero para investigar. El recital destinará un “porcentaje ridículo” a la Sociedad General de Autores (SGAE) ya que Bosé acordó previamente con la institución el trato para sus derechos musicales.

Entre los asistentes confirmados al concierto de esta noche destacan Eugenia Martínez de Irujo, Béatrice d’Orléans, Elena Benarroch, Jaydy Michel, Luis Medina, Ana Belén o los hermanos Sánchez Vicario.

El problema del diagnóstico tardío

El 30 por ciento de los nuevos infectados con el virus del sida en Cataluña se diagnostica tarde, según ha afirmado hoy la consejera de Salud de la Generalitat, Marina Geli. Geli ha señalado que “llegar tarde” al diagnóstico implica retrasar el inicio del tratamiento farmacológico -con el consecuente riesgo para la salud- y, además, “no se rompe con la cadena de transmisión”, lo que puede incidir en la propagación de la enfermedad.

En Cataluña se realizan anualmente unas 500.000 pruebas, de las que alrededor de 600 dan un resultado positivo. Entre los colectivos en los que ha crecido la incidencia en los últimos años destacan los hombres homosexuales -80% de los nuevos casos- y los inmigrantes en riesgo de exclusión social.

La consejera ha participado junto con entidades sociales y representantes políticos en el tradicional despliegue de dos tapices elaborados por asociaciones de lucha contra el sida en los balcones de la Generalitat y el Ayuntamiento, en la plaza Sant Jaume de la capital catalana, donde también eran visibles esta mañana dos lazos rojos conmemorativos de la jornada.

El H1N1 alienta otras infecciones

Niños sin patologías previas fallecen por una invasión bacteriana pulmonar

El pasado noviembre fallecieron en Barcelona dos niñas de 9 y 13 años por complicaciones derivadas del virus de la gripe A (H1N1). Ninguna de las dos presentaba patologías previas, lo que desconcertó a los médicos y a las autoridades epidemiológicas. Ahora se ha conocido que la mayor de ellas murió por una neumonía bilateral, pero no porque el virus invadiera masivamente ambos pulmones, sino que el H1N1 se comportó como un agente favorecedor para que otras bacterias o gérmenes anidaran en las vías respiratorias y produjeran su colapso.

Las sobreinfecciones bacterianas, que requieren un tratamiento antibiótico específico, se producen en el 10 y el 20% de los casos graves pediátricos y afectan sobre todo a los pacientes que no presentan comorbilidades, es decir, enfermedades subyacentes. Se trata de gérmenes que, en situaciones normales, causan patologías de carácter leve. Por ejemplo, los neumococos son los responsables de las otitis, los estreptococos del grupo A de las amigdalitis y los estafilococos son los gérmenes presentes en un grano infectado. Sin embargo, existen factores determinantes que incrementan la agresividad de estas bacterias y la presencia del H1N1 asume el papel de estimulador para que se alberguen indiscriminadamente en los pulmones.

Similar comportamiento tienen estos gérmenes en todas las enfermedades virales, como una gripe estacional, sarampión y varicela. Pero con la gripe A, al contrario que en la común, la investigación se está abordando de manera individualizada. “Sabíamos que la gripe favorecía el desarrollo de neumococos y las complicaciones, pero como concepto, no caso por caso. Porque antes cuando una persona fallecía por una neumonía no le diagnosticábamos de gripe”, comenta Carlos Rodrigo, jefe de Pediatría del hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona.

Rodrigo, especialista en enfermedades infecciosas, cree que las neumonías causadas por el propio virus H1N1 afectan principalmente a los grupos de riesgo inmunodeficientes, por ejemplo trasplantados o portadores del VIH. En cambio, en el resto de los menores fallecidos o que han requerido su ingreso en unidades de cuidados intensivos las neumonías son de carácter bacteriano. Y subraya que todos los estudios internacionales coinciden en este diagnóstico.

Sin embargo, muchos expertos se preguntan todavía por qué niños sin factores de riesgo aparentes fallecen por una gripe que en otros causan síntomas leves. “Mueren más porque hay más afectados por esta enfermedad. Y uno de cada cuatro fallece sin tener factores de riesgo conocidos. Ésa es la clave. Los factores conocidos. Pueden tener una patología y no saberlo. Una deficiencia inmunológica, por ejemplo”, explica Juan Martínez Hernández, experto en Salud Pública y asesor de la Organización Médico Colegial sobre la nueva gripe. Hernández sostiene que eso es lo que hay que buscar, los factores de riesgo ocultos. “Ha habido fallecidos sin esos factores que tenían algo genético que les relaciona entre sí, sangre en los bronquios. Puede que tuvieran, por ejemplo, la enfermedad de Von Willebrand o que tomaran aspirina”, añade.

El mayor número de casos graves en niños se debe a un simple cálculo estadístico. Mientras que la tasa media de ataque ronda entre los 500 y 600 casos por 100.000 habitantes, entre los menores de edad supera las 1.200 personas. No obstante, la Organización Panamericana de la Salud (PAHO, por sus siglas en inglés) sigue considerando un factor de riesgo ser menor de edad. “Según los informes de que disponemos, los niños menores de cinco años parecen presentar mayor riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar grave y hospitalizaciones”, sostiene Otavio Oliva, asesor en enfermedades virales de la PAHO.

En Australia, por ejemplo, el índice de hospitalización fue de 22,6 casos (por cada 100.000 habitantes), mientras que en los menores de cinco años este índice alcanzó los 67,8 en niños y los 54 en niñas; 126 menores presentaron síntomas graves o muy graves asociados a la gripe A, principalmente neumonías y encefalitis. En Argentina, la tasa de hospitalizac que en adultos (73 frente a 31). Y el Ministerio de Sanidad de Brasil, en su listado de factores de riesgo, incluye ser menor de dos años.